Día 19: Haciendo las paces.
Saludos, muchas gracias por los comentarios. Killer Hollow qui tienes la reconciliación que tanto deseabas jeje y A intentare hacer un fic pequeño de esta parejita en cuanto termine el reto de 30 días ? lo prometo.
Todos estaban reunidos en la sede para discutir sobre la situación en la que se encontraba Tanjiro y Giyuu.
Durante el trayecto Giyuu había permanecido en silencio. Estaba dispuesto a aceptar cualquier castigo ya fuera la expulsión e incluso la muerte, lo único que lamentaba era que fuera cual fuera el resultado al final perdería a Shinobu.
Todos los pilares hablaron expresando sus opiniones sobre la vida de Tanjiro y su hermana, pero ninguno había tocado el tema de Giyuu hasta que Obanai hablo.
-¿Y qué hacemos con Tomioka? -pregunto el pilar de las serpientes y Shinobu no pudo evitar mirar con dirección a Giyuu preocupada por él-. Según Kocho, él también incumplió las reglas -Giyuu miro a Shinobu y ella bajo la mirada-. ¿Cómo asumirá la responsabilidad? ¿Quieren que lo torture?
-No es necesario -hablo Shinobu de inmediato-. Después de todo vino sin oponer resistencia.
-Tu solo lo defiendes porque…
-Ya pensaremos en su castigo luego -dijo evitando que Obanai hablara de su relación frente a Tanjiro.
Después de eso todo fue de mal en peor pues Sanemi ataco a Nezuko y estaba negado a obedecer al patrón llegando al punto de poner su propia vida en riesgo solo para demostrar su punto quedando al final todos sorprendidos cuando Nezuko se negó a atacarlo.
Durante este tiempo Giyuu nuevamente había actuado en contra de sus compañeros pilares sujetado a Obanai para impedir que lastimara a Tanjiro, por lo que Shinobu decidió que debía de conocer mejor a ese chico que había hecho que Giyuu rompiera las reglas, actuara en contra de sus compañeros y también luchara contra ella.
-Kamado puede quedarse en la finca mariposa -propuso Shinobu siendo admitida dicha propuesta sin problemas y una vez que se llevaron a Tanjiro la discusión sobre el destino de Giyuu comenzó.
-¿Puedo torturarlo? -pregunto Obanai.
-Yo le cortare la cabeza -dijo Tengen-. No te preocupes Shinobu será un corte tan limpio que no le dolerá… bueno no mucho.
-¡Si alguien hará que su cabeza ruede seré yo! -dijo Sanemi antes de soltarse a reír histéricamente mientras veía a Giyuu con furia.
-No podemos matar a Giyuu -dijo Mitsuri preocupada.
-Pobre muchacho, morir a tan corta edad y más cuando había encontrado el amor -se lamento Himejima derramando algunas lágrimas.
-¡Basta de platicas! -grito Rengoku desenfundando su espada y corriendo con dirección a Giyuu-. ¡Tendré el honor de matarte yo mismo!
Giyuu permaneció estático, al parecer no tenia planes de defenderse y más sin embargo Rengoku se detuvo debido a la personita que se interpuso entre ambos pilares.
-No se te ocurra o será tu cabeza la que va a rodar -amenazo Shinobu.
-¡Oh que hermoso! -dijo Mitsuri emocionada-. Una dama defendiendo a su amado.
-No malinterpretes mi actuar Kanroji -dijo Shinobu para después lanzarle una mirada furiosa a Giyuu-. Si alguien va a matarlo seré yo.
-Nadie matara a Tomioka -hablo el patrón-. A los únicos que debemos eliminar son a los demonios que han matado personas y de cuyos actos no se arrepienten. Ahora tenemos que hablar sobre Muzan.
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Al día siguiente de la reunión Giyuu apareció en la puerta de la finca con un ramo de flores para Shinobu siendo recibido por Aoi y las tres pequeñas.
-Ella esta molesta, no creo que quiera verlo señor rompe reglas -dijo Aoi quien también estaba enojada.
-Señor rompe corazones -alegaron las tres mariposas al mismo tiempo dándole la espalda y cruzándose de brazos.
-Entiendo -dijo Giyuu dejándole el ramo a Aoi y retirándose.
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Shinobu estaba en su oficina leyendo un libro cuando Aoi entro sosteniendo un florero en el cual estaban las flores de Giyuu dejándolo sobre el escritorio.
-¿Y esas flores? -pregunto Shinobu olfateándolas pues eran sus favoritas.
-Las trajo Tomioka-san -contesto Aoi.
-Entonces llévatelas -ordenó alejándose de ellas-. No las quiero y la próxima vez que venga dile que a menos que tenga un hueso roto o una herida mortal no lo quiero ver aquí.
-Si sensei -dijo Aoi retirándose con las flores.
Al siguiente día Giyuu regreso, esta vez con una caja que contenía los chocolates favoritos de Shinobu y Aoi o corrió nuevamente no sin antes decirle las palabras de Shinobu.
Esa misma noche Giyuu regreso con el brazo al parecer fracturado.
-Sabia que eras un tonto -lo regaño Shinobu mientras colocaba las vendas-. Pero no creí que fueras tan tonto como para dislocarte el hombro.
-Mi intención era fracturarlo -confeso Giyuu.
-Incluso para eso eres tonto, además ¿Cómo fue que paso?
-Salte del tejado.
Aquello hizo que se dibujara una sonrisa verdadera en el rostro de Shinobu quien reprimió las ganas de reír.
-Por favor Shinobu -pidió tomándola de la mano-. ¿Cres que algún día puedas perdonarme?
Shinobu lo medito unos instantes y después miro a Giyuu directamente a los ojos.
-Tendrás que soportar todas mis burlas sin poder decir nada -dijo y Giyuu asintió-. Además de todos los días pedirme perdón de una forma dulce -Ella se acercó a su rostro-. Y tendrás que compensarme el atacarme con muchos, pero muchos besos.
-No lo sé, cierto pilar me dijo que mi técnica era desastrosa.
-Tienes suerte, yo puedo enseñarte -dijo burlona Shinobu-. Primera posición: Beso de reconciliación -bromeo antes de besarlo.
