odo ha vuelto a la normalidad, Syaoran regresó y con ello las vacaciones de verano están a punto de concluir. No habido problemas, seguimos amorosos y más unidos que nunca.
Como estudiante, estoy terminando mis deberes y él su trabajo ya que por haber ayudado a su madre dejo a un lado el suyo.
Quisiera salir con Tomoyo pero se ha ido de vacaciones con Eriol a Okinawa
Suertuda.
En mi distracción siento vibrar mi celular, es un SMS pero no conozco el número.
Sakura, por favor, ven ayúdame. Me siento mal, fatal. No sé a quién más dirigirme... soy Yuna. Ven. Mi dirección es ...
Abro mis ojos de sorpresa. Rápido respondo.
"¿Estás bien?"
Me extraña que haya conseguido mi número, pero eso no me importa ahora.
No me contesta, decido marcarle pero me manda a buzón.
Dios, empiezo a preocuparme
Marco de nuevo. No hay respuesta.
"No puedo hablar. Ven. Rápido."
Me alivia que haya hablado.
"Voy de inmediato"
Reviso el celular. Es algo tarde, pero no dudo en ir con él. Solo me pongo mis tenis para salir.
¿Debería avisarle a Syaoran?
-¿Saldrás con Syaoran?- Pregunta mi padre que está en la sala viendo televisión. -Pronto se hará noche.
-Emm, sí. Voy a quedar con él. Vuelvo pronto, no te preocupes.- sonrió
-Cuídate mucho.
Al final optó por no decirle, quizá él está ocupado con su trabajo y seria una molestia.
Además no es nada malo. Solo iré a ver y esperar ayudarlo.
Salgo a toda prisa y activo el GPS con la dirección que me anotó Yuna. Parece que vive a menos de 20 minutos de mi casa. Llegó a la calle y tomo un taxi.
Pasan 10 minutos y mi celular vibra de nuevo. Es Syaoran.
-Hola.-Tomo la llamada nerviosa.
-Hola, cariño. ¿Qué haces?
-¿Yo? Pues iré a comprar unas cosas.-río nerviosa-¿Y tú?
-Oh, has salido. Estaba a fuera de tu casa.
-¿Ah?
-¿A qué lugar irás? Te puedo recoger ahí.
Demonios. No pensé que pasaría esto.
-Emm... no no. No te preocupes. Cuando acabe te marcó ¿sí?
Es inútil. No puedo ocultar mis nervios. No soy buena para mentir.
-Lo entiendo. Esperaré tu llamada. Nos vemos, cariño.
-Gracias. Te veo más tarde.
Ahhhh. Siento como me crece la nariz de pinocho.
Pero no es nada malo.
Solo ayudaré a un amigo de mi novio.
Bueno, ex amigo.
Finalmente el taxi llega ala ubicación. Le pago y me bajo.
Es un complejo de apartamentos muy muy elegante. Hago una pequeña "o" con mi boca al ver lo grande y sofisticado. Rápido entró y tomo el elevador para el piso 3. En el corredor busco la habitación 75.
-¿Yuna?-toco la puerta.- Soy Sakura, ya llegué.
Toco de nuevo y no hay respuesta. Muevo la perilla y se abre. Su departamento es demasiado grande pero logro verlo en el sillón. Esta desmayado.
-¿Yuna? ¿Estás despierto? Hey.
Lo muevo un poco y no tengo reacción. Toco su frente y está ardiendo. Su ropa está empapada en sudor.
Está muy mal.
Salto en círculos sin saber que hacer. Me doy unas palmaditas para recobrar la templanza. Él ha confiado en mí.
Camino a su cocina, busco algun trapo que me ayude para hacer compresas frías, las halló, las mojo y llevó a él.
Poco a poco le quito el sudor de la frente con cuidado para no despertarlo.
Debo llevarlo al doctor, tiene un resfriado horrible.
Con vergüenza levanto su camisa para limpiar su sudor. Trato de no ver su abdomen. No es suficiente, tengo que quitarle la camisa. Asi mi papá le quitaba la fiebre a Touya.
Perdóname Syaoran. Pero no es por gusto.
Pero de inmediato lo cubro con una frazada.
Busco en su repisa alguna medicina que ayude a bajar la fiebre, urgo y urgo hasta que halló unas pastillas efervescentes.
Genial, esto ayudará.
Voy a la cocina por un vaso de agua. Preparo la medicina y me siento a su lado.
¿Lo despierto? Debe tomarlo.
-Yuna... Yuna...-Susurro.-Despierta, tienes que tomarte esto, para poder ir al doctor.
Lo muevo un poco.
Pellizco sus cachetes.
Le doy palmaditas.
-Hmm...
Por fin hay respuesta.
-Yuna, estoy aquí, toma esto por favor.-Le muestro el vaso.
Sus ojos aun confundidos comienzan abrirse, parpadea muy lento.
-Mi angel...-susurra
-¿Qué?-Pregunto confundida.
Muy... muy lento el deja caer su cuerpo sobre el mío
-¡Hey! ¿Qué te pasa?-Trato de sostenerlo pero me es imposible. Hace que derrame el vaso y queda encima mío. Me pongo nerviosa. -¡Yuna! Reacciona. Soy Sakura.
Nos quedamos asi unos minutos. Está pesado. Me recuerda a cuando cuidé a Syaoran. ¿Acaso todos los hombres se vuelven unos inútiles por un resfrío?
Demonios, la fiebre lo tiene sonmoliento.
Mueve su cabeza.
-Yuna, levántate... No seas tonto- susurro.
-Me alegro que hayas venido...-Pone su rostro muy cerca del mío.
Muy cerca.
-Si, pero muévete un poquito...
-Akiho...
-¿Eh?
Muy peligroso acerca sus labios a los míos. Me quiere besar. Me ha confundido con Akiho.
No. No. NO.
En ese preciso momento abren la puerta de manera abrupta. Giro mi rostro,Yuna, semidesnudo, deja caer sus labios sobre mi mejilla.
Mis ojos no pueden creer lo que veo.
-¡Yuna!-Akiho grita sorprendida.-¿Sakura? ¿Eres tú?
Yuna levanta su somnoliento rostro y ubica el gran problema que está a punto de suceder.
Lo que no me impresiona es ella, sino quien aparece detrás suyo.
Syaoran.
Todo paso tan rápido. Syaoran camina y levanta con fuerza a Yuna encima mío. Le da un puñetazo.
-¡¿Syaoran?!-Grito impactada.
-¡Yuna!- Akiho se lleva sus manos a la boca.
El golpe que dio Syaoran saco por completo de órbita a Yuna, quién se recarga en la pared tratando de mantener el equilibrio.
Toca la orilla su labio la cual está sangrando.
-¿Qué diablos haces tú aquí?- pregunta Yuna.
-Eso mismo te digo yo ¿Por qué demonios estabas encima de mi novia? Imbécil
-¿Tu novia?- Yuna observa confundido y al verme se sorprende. -¿Sakura? ¿Qué haces aquí?
-¿Eh? ¡Pero si fuiste tu quien llamó!-Grito desesperada.
-¿Yo?
-¡Ahora no te vengas hacer el olvidadizo!-Syaoran le tira un golpe pero Yuna lo esquiva.- Por un momento pensé en dejarlo pasar, pero ya no me gusta que estés molestando Sakura.
-Yo no he molestado a nadie, menos a ella.
-¡No te creo!-Se vuelve a echar encima de él pero ahora Yuna alcanza a pegarle, en el mismo lugar donde recibió su golpe. Akiho se ha quedado inmovilizada, quizás está impactada.
-Debemos hacer... algo.-susurro preocupada.
-Todo esto es tu culpa ¿sabías? -Me ve sobre el rabillo.-¿Que hace una chica con novio en la casa de un chico semidesnudo?
-¡No es así! Yo... yuna me hablo y-
-¿De verdad amas a Syaoran? ¿Él sabía que estabas aquí? Yuna me hablo desesperado porque viniera ayudarlo. Me pidió que le hablara a Li y te encontramos aqui...
-No es asi...
-Tú no lo mereces, niñata.
Akiho me da la mirada más aterradora y cada una de sus palabras me dejan congelada. Ella camina rápido hacia donde están ellos y trata de separarlos, pero Syaoran se calma al ver que Yuna se cae por la fiebre que aun no se le quita.
-¡Chicos! Basta, no se comporten así...
-Espero y así se te quiten las ganas de meterte en donde no te importa. Déjame decirte que no dudo que hayas sido tú el que me mandó esa elocuente foto.
-¿Cuál foto? ¿Estás bien de la cabeza?
tus ojos de Sakura. Es una advertencia.-Syaoran se da la media vuelta y se va furioso de ahí. Pasando de largo a lado mío. Confundida camino detrás de él.
Va a paso rápido. Ni si quiera voltea verme. Tampoco tengo ganas de que él noté mi presencia.
Al salir del edificio se detiene.
Pongo mi mano en el pecho, estoy nerviosa.
-¿Qué hacías ahí?-Pregunta sin voltear.
-Y-Yo...-tartamudeo.- Vine ayudarlo, él me mandó un mensaje que necesitaba ayuda.-busco nerviosa en mi cel.-mira aquí está la prueba , no se de donde sacó mi número pero-
-¿Por qué estaba encima tuyo?
-L-La fiebre lo hizo actuar así, no paso nada, él imaginaba que yo era Akiho y-
-¿Por qué me mentiste?
Es ahí donde se gira a verme y por primera vez veo su mirada llena de tristeza. Por mí...
Para esa pregunta no tengo ningún argumento.
Mi corazón continúa palpitando. Mis manos sudan frío.
-Yo...
-Mientras trabajé en Hong Kong me llegó este mensaje.
Me muestra su celular una foto donde estamos Yuna y yo en la playa sonriendo
Mis ojos se abren de impacto.
-Por tu reacción supongo que no es un montaje. Llegué e hice lo mejor para no darle la importancia, confío en ti
-S-Syaoran...
-Cuando estaba a punto de irme de tu casa tu padre salió y se sorprendió por verme ahí, ya que tú le habías dicho que te verías conmigo. En eso Akiho me habló para ayudarle a Yuna, jamás imaginé verte ahí con él.
-¡Te equivocas! ¡No es lo que piensas! ¡Todo lo que te digo es verdad! Yo...
-Basta, Sakura. -Agacha su rostro.- Me has estado mintiendo, ocultando cosas, como si yo no fuese lo suficientemente capaz de escucharte y comprender ¿acaso te he demostrado lo contrario? ¿No confías en mí?
-N-No...
-He mantenido mi calma, siendo un hombre maduro para ti, ¿No puedes serlo también tú?
-Syaoran ¡Yo!-No sé qué decir. Trato de tocarlo pero él se deshace de mi agarre.
-No quiero verte. Quizás deberías pensar si en realidad quieres estar conmigo.
-No Syaoran, no hay nada que pensar. Yo...
-Nos vemos.
La última de sus miradas fue una llena de tristeza y traición, se dio la media vuelta, camino a su coche y se fue en él. Dejándome ahí sin saber que hacer.
El shock me consume y me dejo caer sobre mis rodillas.
Ha sido todo mi culpa.
Lo herí.
¿Qué debo hacer?
Bien bien. Que opinan? Fue acaso muy rudo con ella? Sakura se merecía ese desprecio?!
Akiho le funcionó el plan.
E a.
