No poseo los derechos de autor. Los personajes pertenecen a la asombrosa Stephenie Meyer y la historia es de FlamingMaple (All The Ways You Know Me). Yo solo me encargo de traducir y divertirme. La historia original fue bateada por chayasara.

I do not own the copyright. The characters belong to the amazing Stephenie Meyer and the story is from FlamingMaple (All The Ways You Know Me). My only job is to translate and having fun. The beta of the original story is chayasara.

"Estoy feliz que la historia pueda ser disfrutada en otro idioma." - Flaming

.

.

.

Bella se encontró esperando a uno de los médicos en la clínica nuevamente. Sue se había ofrecido voluntariamente a llevar a Sarah con ella mientras cumplía su cita.

- Ve a tomar un café después, Bella. Seremos buenas por un momento. ¿Quizás hasta puedas ver a un amigo?

Y por "ver a un amigo", Bella supuso que no se refería a ninguno de los Cullen.

¿A quién vería ella, sin embargo?

Después de su último intento, desastrosamente fallido, de ir a un grupo de bebés, no había podido asistir de nuevo, obstaculizada por el clima o el crecimiento acelerado de Sarah que requería una lactancia casi constante. Sus amigos de la escuela estaban todos en la universidad, ninguno de ellos en la ciudad, y eso se dejó a... Alice o Leah. Ella no estaba dispuesta a hablarle a Leah, y Alice, estaba bastante segura, estaba fuera cazando.

- Realmente disfrutaría un café y un libro por un momento, pero nos vemos a las doce, ¿de acuerdo? – Sabía que para entonces estaría lo suficientemente incómoda como para necesitar amamantar o bombear.

Así que se quedó esperando, distrayéndose de su incomodidad con su libro.

Cuando llamaron a la puerta, se sorprendió. La mayoría de los médicos simplemente entraron.

- Adelante. – dijo suavemente.

- Hola. – exclamó la voz suave de una mujer, abriéndola un poco y luego acercándose para preservar la privacidad de Bella. – Soy la Dr. Tokich, y tú debes ser Isabella.

- Bella. – dijo, corrigiéndola.

- Muy bien, Bella. Parece que tienes algunas puntadas que retirar hoy y una prueba de Papanicolaou, ¿sí?

Bella asintió, pero su curiosidad la estaba superando.

- Lo siento, esperaba al Dr. Carr o al Dr. Cullen. ¿Están lejos hoy?

- No. – dijo ella. "Soy la nueva Dr. Carr. Él se mudó a un nuevo trabajo.

Bella tragó saliva.

No, pensó, la avalancha de negación tratando de protegerla. No lo harían.

, dijo otra parte de su mente. Sí, lo harían, sabes que lo harían.

- Oh. – dijo, y tragó.

El resto de la cita transcurrió sin incidentes, el nuevo médico estaba un poco preocupado por la repentina desconexión verbal de Bella, pero lo atribuyó a una nueva cara y al cansancio de la paternidad temprana.

Cuando terminó, Bella encontró el camino a la oficina de Carlisle.

Llamó en voz alta, preguntándose qué haría si él no estuviera allí.

Carlisle oyó latir su corazón y abrió la puerta.

- ¿Bella? – él dijo – esto es una sorpresa. ¿Cómo puedo ayudarte?

Cerró la puerta detrás de ella y formuló su pregunta abruptamente.

- ¿Qué le hiciste?

- ¿A quién? – preguntó.

- Dr. Carr. ¿Qué hiciste? – exigió.

- Nada, Bella.

- No mientas. – dijo con los dientes apretados.

- No lo hago. Verdaderamente. Recibió una oferta para un puesto de profesor en una facultad de medicina en las Bahamas. Se fue para tomarlo.

Ella entrecerró los ojos.

- ¿Qué parte tuviste en su partida?

Carlisle la miró a los ojos.

- Podría haber redirigido una oferta destinada para mí hacia él y recomendarlo para ello.

- ¿Y?

- Su incompetencia hablará por él, Bella. Es probable que lo despidan.

- ¿Y qué habrán logrado con eso? – Bella lo imaginó estableciendo una tienda en otro lugar, lastimando a otras mujeres.

- Para entonces, surgirán una cantidad de quejas, recientemente descubiertas bajo el escritorio de uno de los empleados aquí. No serán perseguidos, pero serán suficientes para que el hospital le dé las referencias más condenatorias. Como su único lugar de empleo práctico, le hará casi imposible volver a practicar. Su mejor oportunidad será ser contratado como miembro asociado de la facultad en una facultad de medicina de tercer nivel donde tendrá que mantener su nariz muy limpia.

La observó procesar esto y esperó.

- Oh. – dijo ella. Parecio . . . tan sobrio

Ella lo había imaginado en pedazos y enterrado en alguna parte. La vaga sensación de decepción la hizo sentir incómoda y sacudió la cabeza contra ella.

- Todavía se puede presentar una queja. – dijo en voz baja. – Le daría peso a las... menos importantes. – dijo, tocando un trozo de papel. – No fuiste la primera. Sin embargo, sería bueno que fueras la última.

Se sintió un poco aturdida, pensando en todo.

- Claro. – finalmente se las arregló.

Hizo un gesto hacia el asiento frente a su escritorio y sacó un archivo de su gabinete.

- Aquí. – dijo, y le entregó un bolígrafo.

Completó los formularios, pidiendo poca ayuda, excepto parte de la información procesal específica necesaria.

Cuando terminó, fue a dárselos.

- No. – dijo – debes entregarlos directamente, sola. Por buena razón.

Eso tiene sentido.

- Correcto. – dijo, poniéndose de pie para irse.

- Gracias. – dijo. – Sé que es difícil hacer una acusación sobre alguien en una posición de autoridad. Te agradezco que hagas esto. También hace que sea más fácil para los demás.

Ella asintió y se fue, deteniéndose solo para entregarle los papeles a un empleado.

Ella murmuró:

- Es una queja. – mientras los ponía en su mano.

Ella esperaba que no terminaran tirándola a la basura.

.

.

.

Sé que este también es un cap corto, por eso decidió subir dos hoy jaja porque son muy cortos. Ahora haré tarea alocadamente jajaja espero poder subir algo más hoy.

No olviden dejar un comentario.

¡Nos leemos pronto!