"¿Sabes, Minako?…durante mucho tiempo, creí que no conocería a alguien.

Que algo estaba muy mal conmigo.

Y que nadie me aceptaría por lo que soy.

Mucho menos me querría tampoco.

Y entonces llegaste, como un cometa que colapsó en mi centro.

Y todo fue diferente.

Tú me haces reír. Sonreír. Ver todo con color.

Estoy enamorado de tu belleza. De tu gracia. De toda tú.

Y por eso sé que ya no creo que pueda dejarte ir.

Así que aunque quizá sea muy pronto quiero preguntarte…

¿Te casarías conmigo...por favor?"