La noche había caído y con ella un frío que helaba los huesos de los presentes pero el fuego de la batalla inminente los mantenía alerta.

— ¿Dónde está mi cachorra?— pregunto Sesshomaru

— Lord del Oeste, es un placer volver a verlo— dijo Yami haciendo una fingida reverencia

— Si le haz tocado uno solo de sus cabellos tu muerte será lenta y dolorosa— dijo el Daiyokai mostrando sus garras con veneno.

— No se moleste mi Lord, su hija al parecer tiene un gran poder— dijo Yami haciendo aparecer a Rin entre una espesa niebla

— Madreee— grito la niña tratando de correr hacia Kagome quien no pudo detener un gruñido proveniente desde el fondo de su garganta al ver a Rin con sus mejillas moradas, su ojo izquierdo cerrado, sus ropas rasgadas y manchadas de sangre junto con su cabello desordenado.

— Maldito, esto no voy a perdonartelo— dijo Kagome

— No pensaba pedirte perdón querida sobrina.

— te destazare vivo!— grito Kagome junto con Kaiya desenvainando a Hikari

— Ataquen!— grito Yami

Todos luchaban con valor y furia, el ejército de Yami era muy numeroso pero bastante débiles.

¿Acaso era una trampa? Era muy extraño, se suponía que el propósito de este ejército era tomar el palacio de la luna pero ninguno de ellos hace el menor esfuerzo por ganar terreno pensaba Miroku.

— Señorita Kagome!— grito Miroku

— Lo sé, es muy extraño — Dijo Kagome buscando con la mirada a su malvado tío.

— Quiere distraernos— Dijo Sango cubriendo la espalda de Inuyasha a quien intentaban atacar por atrás.

— Si su objetivo no somos nosotros entonces...— Fue cuando cayó en cuenta que el propósito de Yami era matar al actual regente de la luna, buscó con la mirada a su abuelo y al no encontrarlo intento ubicar su energía.

— Ahora vuelvo—dijo Kagome mientras corría con dirección al palacio.

Mientras que el jardín trasero estaba Tsukuyomi de espaldas observando un lago de fuego, el llamado ojo del infierno.

— Sabias que vendrías por mi.

— Entonces esto será facil— Dijo Yami tomando su lanza para atacar a su padre.

— Dime Yami, serías capaz de matar a tu propio padre?— Dijo Kyo volteandose lentamente

— Haré lo que sea por obtener lo que quiero— dijo al tiempo que arremetía contra Kyo lanzandolo al borde del lago

— Porqué no te defiendes?— le grito Yami hecho una furia ¿acaso no pensaba pelear?

—A diferencia de ti, yo no soy capaz de matarte.— dijo mirándolo con tristeza

— Por tomar las cosas a la ligera morirás!— dijo para dirigir su lanza con fuerza hacia el pecho de su progenitor, pero era detenido por un campo de fuerza

— Al fin vas a defenderte?— pregunto

— Te equivocas, no fui yo. —sonrio Kyo

— tu batalla es conmigo— Dijo Kagome apareciendo entre los dos— vas a lamentar todo esto, no mereces ser llamado hijo de la luna. Haz deshonrado a tu familia y en este momento yo Kagome te exilió de este lugar, vagaras por los confines de la tierra sin un hogar a donde ir.

— JAMAS VAS A VENCERME!— grito mientras lanzaba una esfera de energía hacia Kagome que era partida a la mitad por su espada

— RAIU!— grito Kagome convocando una tormenta eléctrica alrededor de Yami

— Já, eso es todo lo que tienes?— dijo desapareciendo y apareciendo detrás de ella con la intención de clavarle su arma, pero esta fue cortada fácilmente por Taiyo. La daga del pentagrama al tiempo que recibía una descarga de reiki y salía disparado unos metros lejos

—"Aeterna caligine me sume tibi animam deferre. dona mihi quod peto a te"— cito Yami en latín mientras el y Kagome eran elevados del suelo por encima del palacio, donde todos podían verlos.

— No puedo moverme!— dijo Kagome tratando de mover inútilmente su cuerpo

— Vas a darme todos tus poderes!— dijo recitando el mismo conjuro variadas veces

— No puede ser, quiere fusionarse— grito Miroku

— Backssaiga!— dijo Sesshomaru exterminando al ejercito enemigo para así ir al rescate de Kagome pero era detenido por un campo de protección

— Es inútil!— dijo Yami viendo la desesperación de sus enemigos

— Nooo— gritaron Sango y Kikyo

— Morirás — dijo Yakko

— FUSIÓN — gritó Yami!

— NOOOOOOOO— dijeron todos al unísono

Cuando una luz cegó momentáneamente a los presentes, y luego se vio el cuerpo de Yami siendo atravesado por Hikari

— pero porque?— balbuceo

— Creí que lo sabias todo— dijo Kagome sacando la espada dejando caer el cuerpo de su tío al suelo creando un cráter a su alrededor

—como es que paso esto, tu no estás marcada!— dijo Yami ¿era su fin?

— es tu fin, no vas a reencarnar jamás, pero como la sacerdotisa que soy salvare tu alma.— dijo Kagome haciendo mudras con sus manos dejando salir de ella una luz rosada que purificó a Yami dejando solo cenizas, al instante ella cayó desmayada

— Kagome!— grito Sesshomaru sosteniendo su cuerpo antes de caer al suelo— tonta, que hiciste?

— Recuerdas, que para que la fusión se realizara mi alma tenía que estar sin ninguna atadura?— dijo Kagome con esfuerzo

— Lo recuerdo — dijo el pasando sus garras por las mejillas de Kagome

— Pues Yami no logro su cometido, debido a que en mi cuerpo hay dos esencias combinadas formando un alma— dijo Kagome, pero al ver el rostro de confusión de Sesshomaru tomo su mano y la guió a su vientre— nuestro tercer cachorro — dijo con lágrimas en los ojos para desmayarse mientras Sesshomaru estaba estupefacto

¡TENDRÍA UN CACHORRO!

— Felicidades!— gritaron Sango y Kikyo

— Serás padre— dijo Inuyasha palmeandolo

— Felicidades Sesshomaru sama— dijo Miroku

— es mejor entrar al palacio, mi nieta necesita descansar— dijo Kyo con una sonrisa

— Tu lo sabías?— pregunto Sesshomaru

— Yo lo sé todo.


Un capítulo más y epílogo