...24...

Tormenta

—Hinata...— dejo de ver los papeles para mirarla — Por favor, ten mucho cuidado— dijo acercándose a ella— Aun no se si es peligroso, si algo sucede, si vez que algo va mal, avísame yo iré por ti— dijo con preocupación que no paso desapercibida para ella.

—No se preocupe Hokage-sama, esta misión ser aun éxito— le sonrió de forma dulce.

Kakashi había extrañado tanto esas sonrisas, se acerco mas, rompiendo las reglas que se había auto impuesto.

—Lo se, pero quiero estar seguro que estarás bien, Pakkun ira contigo, no quiero que nada malo te pase— dijo antes de besarla de sorpresa.

La morena no puso resistencia, era un hecho que después de aquella noche llena de pasión ella había quedado con la sensación de volver a sentirlo.

Shikamaru entro a la oficina al ver la puerta medio abierta, quedando sorprendido con la escena frente a él, pero esta vez, Kakashi, cubrió su rostro y el de ella con un sobre de papel al notar la presencia de Shikamaru, pero en ese momento lo único que le importaban era mostrarle a su esposa lo mucho que la extrañaría, haciendo que el Nara soltara un suspiro de resignación y saliera de la oficina para darles mas privacidad.

El beso fue tierno y lento, como intentando conservar cada detalle en la mente de ambos, Hinata tomo un poco de distancia al sentir como su cuerpo empezaba a reaccionar ante ese roce que le dio su esposo.

—Kakashi-san...— musito suave al mismo tiempo que le acariciaba las mejillas— Prometo que regresare bien, no debe preocuparse por mi— sonrío dulcemente.

—Hinata, confió en tus habilidades, pero esta es la primera vez que sales fuera de la aldea y no se cuanto tiempo estarás lejos, y yo solo he sido malo contigo estos días— expuso sus miedos, sintiéndose vulnerable ante ella.

Hinata volvió a sonreírle, esa preocupación por parte de él la llenaba de alegría.

—Saber que estará esperando por mi, sera la motivación que necesito para volver pronto, no quiero que Kakashi-san este preocupado por mi... gracias por cuidarme tanto— rodeo con sus brazos el cuello de él, aferrándose fuertemente y descansando su cabeza sobre el pecho de su esposo, era cálido, al sentir que el correspondió el abrazo, se sintió tan segura, había alguien en esa aldea que estaba preocupado por ella, en ese momento se prometió a si misma que haría lo que fuese necesario para poder corresponderle.—Respecto a lo que hablamos ayer— dijo sin soltarlo, no quería mostrarle su rostro sonrojado— No quiero que piense que corresponder mi rol de esposa lo hago por obligación, yo de verdad quiero estar con usted, incluso compartir la misma cama, estoy bien con eso—

Esta vez fue el turno de ella para besarlo, dejando a Kakashi sorprendido por las palabras y acciones de ella, estaba embobado, deseaba no tener que enviarla a esa misión.

—Hinata ¿que esperas? Se nos hace tarde— se escucho la voz de Kiba, interrumpiendo así el momento intimo que se estaba creando con la pareja.

—Tengo que irme, por favor no se olvide de comer, en el refrigerador deje comida solo para calentar— le daba las ultimas indicaciones mientras iba saliendo de la oficina.

Kakashi solo sonrío, ella siempre estaba atenta a lo que el necesitaba, era una dicha el tenerla con él.

...

...

...

Durante los próximos días Hinata solo desactivo su Byakugan a la hora de dormir, el buscar a Sakura se estaba complicando un poco, en esos días que llevaban fuera de la aldea habían sido atacados en dos ocasiones, tanto Shino, Kiba, Akamaru, Pakkun y ella estaban alerta en todo momento, por alguna razón a sus atacantes solo podía percibirlos cuando estaban a pocos metros de ellos, por esa razón no desactivaba su Byakugan, pero las peleas constantes y el uso excesivo de su linea sucesoria le empezaban a afectar, necesitaba descansar, pero sus amigos y la búsqueda dependían de su visión, pues los insectos de Shino no lograban detectar al enemigo, Kiba y Akamaru tampoco podían sentir el olor de esos sujetos, era una situación muy extraña.

—Creo que esos tipos son experimentos, es la única lógica que encuentro para que logren acercarse tanto sin ser detectados— Shino hablo un poco cansado, hace unos momentos habían luchado contra un grupo de quince que les costo mucho derrotar.

—Esos tipos nos han estado esperando, saben perfectamente a donde nos dirigimos, sera necesario cambiar nuestra ruta, no podemos seguir dependiendo del byakugan, de lo contrario traerá consecuencias a Hinata— Kiba analizaba la situación con preocupación.

Akamaru y Pakkun volvían de hacer una ronda por un perímetro de al menos 5 kilómetros, eso le daría tiempo para turnase las guardias y descansar un poco, durante varias noches, estuvieron haciendo la misma rutina, permitiendo que el equipo lograra descansar por lo menos por tres a cuatro horas.

—Iré a informar a Kakashi, esta situación se esta saliendo de control, se supone que no habría peligro, pero nos han atacado en dos ocasiones— Pakkun hablaba sin dejar de mirar a Hinata que estaba sudando desde hace algún rato, tenía una herida en la pierna, pero por las peleas utilizo demasiado chakra, dejándola sin el suficiente para sanar su herida.

—Me parece que es lo mas prudente, regresa e informa, para que envíe refuerzos— dijo Shino, al notar el estado de su amiga.

No es que ella fuese débil, los tipos con los que se habían estado enfrentando eran muy extraños, no tenían una red de chakra, eran mas parecidos a zombis, una forma similar al Edo tensei, pues al derrotarlos los cuerpos caían en cenizas, Shino seguía analizando la situación sin encontrarle lógica a lo que les ocurrió.

Pakkun salio, en cuanto Kiba se ocupo de la herida de Hinata, por lo menos eso le ayudaría mientras ella reunía el chakra suficiente para tratarse.

...

...

...

La noche era fría en la aldea de la hoja, Kakashi tardo un poco mas en salir de la torre, no quería regresar a casa.

—Kakashi— le llamo Gai —Ven, debes acompañarnos— señalo a Rock Lee que estaba a su lado.

El albino no espero mas, era buen momento para estar con su amigo, de esta forma el tiempo para ir a casa se retrasaría un poco mas.

—¿Que hacen aquí?—

—Celebramos— las lagrimas exageradas corrían por el rostro de Gai, haciendo que Rock Lee imitara el gesto— mis alumnos, por fin, han decido iniciar una relación, estoy tan feliz, mi corazón se llena de orgullo por la felicidad que estos jóvenes tendrán—

—Gai-sensei— exclamo Lee, lanzándose de forma dramática para abrazar a su maestro.

—Así, que Tenten, por fin te acepto— comento Kakashi al tomar asiento, Lee asintió muy feliz en repetidas ocasiones— Es bueno saber que están juntos, me alegro por ustedes—

Gai y Kakashi compartieron un par de copas de sake, dejando a Lee beber solo refrescos, el ambiente se sintió un poco mas divertido, cuando Genma y Shikamaru se unieron, al Nara también tenía la nueva noticia, ahora estaba saliendo con Temari, los chicos empezaban a formar sus parejas, eso era algo bueno, cada quien estaba encontrando el camino que debía seguir, eso le dio un poco de nostalgia a Kakashi, tenia que definir sus sentimientos y ser claro con Hinata y Naruto.

—Es increíble, todos estamos encontrando nuestras parejas, primero Naruto y Sakura nos sorprendieron casándose, después Kakashi-sensei y Hinata también se casaron, ahora Shikamaru y yo tenemos novia, estamos viviendo nuestra juventud al limite— decía Rock Lee, entre sollozos dramáticos pero sinceros.

—Hablando de Naruto, hace poco llego un mensaje de Sai, terminaron la misión antes, así que estarán aquí en dos días a mas tardar— informo Shikamaru, haciendo que la sonrisa de Kakashi se desvaneciera.

—Eso es bueno— sonrío de nuevo el Hokage— esperemos que Sakura este de vuelta para esa fecha—

—Hinata y su equipo deberían regresar en ese mismo tiempo— dijo el Nara, para calmar a Kakashi, pues noto como se tenso con el tema de Naruto.

Las copas se siguieron sirviendo durante el resto de la noche, hasta que finalmente Lee, Shikamaru y Genma se marcharon dejando solo a los eternos rivales compartiendo un rato entre copas.

—Puedes decirme lo que pasa, no es necesario que finjas que estas bien, estamos solo los dos— le incito Gai a su amigo.

—Eres un buen amigo Gai— reconoció, haciendo que los ojos de a bestia verde de Konoha se cristalizaran— Estoy pensando en hacer algo que lastimara mucho a Naruto, el es un chico muy sensible, romperé una promesa que le jure respetaría, di mi palabra, pero no puedo seguir engañándome mas tiempo...—

—¿que harás? ¿Por fin seras sincero contigo mismo y le dirás a tu esposa que la amas? ¿ o dejaras que Naruto lo intente de nuevo con ella?—

—Quiero verla sonreír, que ese mundo donde creció siendo subestimada desaparezca y tenga una nueva ilusión, ella siempre sonríe, es un alma pura, no conoce el odio, en este tiempo he notado que busca que los demás estén bien, no importa si a ella le toca llevar una dolorosa carga...—

—Entiendo, quieres que ella sea feliz, ¿quizás ser feliz sea posible solo con Naruto?—

—No, que sea feliz con él, es aceptar que no soy suficiente, quiero hacerla feliz, quiero que sea feliz conmigo.—

—Eres un poco egoísta, sabiendo que ella tiene oportunidad de estar con quien siempre quiso—

—Lo se, soy un desgraciado por retenerla a mi lado, pero sin ella todo volverá a estar en oscuridad, la necesito mas yo a ella, que ella a mi, tengo que hacerle llegar estos sentimientos y darle tiempo para responder—

—solo espero que si las cosas no salen como quieres, no envíes a Naruto a otra larga misión... estas enamorado, pero debes controlar esos celos, tienes que hacerte a la idea que si ella no te acepta, debes dejarla libre.—

—Lo pensare cuando sea el momento, ahora tengo que hacer que ella me ame, que me vea solo a mi, estoy esperando que vuelva de esa misión, ya casi han pasado veinte días y aun no regresa, pero cuando este devuelta, haré todo por mostrarle lo que en verdad siento, se que dije que la veía solo como a una niña, pero... desde hace un tiempo, no paro de pensar en ella, cierro los ojos y lo único que mi mente ve es su hermoso rostro, soñar despierto con su sonrisa me descoloca de una forma que me gusta... sus gestos, sus miradas que parecen examinar mi alma, sus delicadas manos al tocarme me hace sentir que mi existencia es inútil sin ella—

Gai seguía observando como Kakashi se expresaba de Hinata, le parecía muy grato que su testarudo amigo, al fin se diera cuenta que de lo que sentía, para él era obvio que desde antes de la boda su amigo ya estaba enamorado de la morena, pero se había auto-engañado para cumplir esa promesa que le hizo a Naruto.

—Deja que sea ella quien llene ese vació, que rellene tus cicatrices, es posible que al igual que tu, ella también sienta algo por ti, no tienes que lamentarte por Naruto, al casarse con Sakura el dejo morir toda esperanza de un futuro con Hinata, era algo inevitable que tu y ella no sintieran algo, estoy feliz por ti, nunca antes habías sido tan abierto para decir lo que sientes, hasta hoy— Gai se sentía especial, después de todo si eran buenos amigos, los mejores, el albino le tenía la confianza al fin para hablar de sentimientos.

—¡Jefe!— la cansada y asustada voz de Pakkun, hizo que tanto Gai y Kakashi cambiaran su semblante.

—Pakkun... ¿Donde esta Hinata?— Fue lo único que alcanzo a razonar al ver el estado de su perro ninja.

—Necesitamos refuerzos, la misión se salio de control, fuimos emboscados varías veces en diferentes puntos, su esposa resulto herida, necesitan un ninja medico...—

Pakkun, aun no terminaba de comentar los sucesos, cuando Kakashi salio del restaurante, el estado de ebriedad se esfumo en segundos, ante el miedo de pensar que algo malo le sucedería a la chica que amaba.

Unos segundos bastaron para que un par de Anbu llegaran frente a él, utilizo un Jutsu de invocación, para completar su escuadrón de perros ninja.

—Necesitaras mas que eso— dijo Pakkun.

—Gai, reúne un equipo, Pakkun los guiara, yo me adelantare—Ordeno Kakashi, saliendo a prisa con los dos Anbu y su escuadrón de perros ninja.

Ese mal presentimiento que tuvo desde el día que Hinata salio se estaba haciendo mas intenso, sabía que no debía dejarla ir, pero en aquel momento pensó que ese presentimiento era porque no habían arreglado las cosas entre ellos, odiaba que sus presentimientos nunca eran errados.

Iban a toda la velocidad que sus pies permitían, la desesperación por no saber el estado de su esposa lo estaba enloqueciendo, al tener la oportunidad de ver a Sasuke o Sakura, en verdad los mandaría a volar, si no fuese por sus estúpidas decisiones no hubiese tenido que poner en riesgo la vida de su esposa.

—Cálmate, tu esposa es una Kunoichi, arriesgar su vida en una misión es algo inevitable, pero debes saber que estará bien, tu mismo la entrenaste, así que confía en que sera capaz de sobrevivir— comento Yamato, ala parecer entre los arboles.— Pakkun me encontró cuando regresaba a la aldea y me contó todo, así que decidí esperarte— aclaro ante la mirada de duda de Kakashi.

—Lo sé, es capaz de defenderse, pero necesito comprobar con mis ojos que este bien—

...

...

...

—¡Hinata, llévate a Sakura!— exclamo Kiba a su amiga en medio del combate.

Luego de encontrar a Sakura escondida en una cueva fueron atacados de nuevo, Shino y Kiba trataban con todas sus fuerzas acabar con sus atacantes, pero se estaba volviendo algo casi imposible, esos veinte días fuera de la aldea habían sido de constantes ataques aun estaban débiles, pero quien mas ayuda necesitaba era Hinata, aun con la pierna herida, seguía luchando y protegiendo a Sakura.

—Ocho trigramas, sesenta y cuatro palmas— realizo el Jutsu de protección, para defender a Sakura.

Eran seis hombres que intentaban atacarla, al parecer el objetivo era el byakugan, pues luego de haberlos debilitado con tantos ataques, ahora se disponían a atacar a Hinata en grupos mas grandes.

Sakura grito, al sentir un dolor en su vientre, llevaba varios días en esa cueva luego de haberse torcido el tobillo, con su embarazo avanzado y su tobillo en malas condiciones ni siquiera se había alimentado bien, por lo que eso le estaba afectando al bebe.

Hinata intentaba con todas sus fuerzas acabar con esos tipos y poder atender a Sakura, no podía permitirse que el hijo de Naruto pasara por algo malo, tampoco quería verlo sufrir por si le pasaba algo a Sakura, aun ese momento donde su vida también estaba en riesgo lo único que pensaba era en como salvar a la familia del rubio.

Kiba gruño, al ver como Hinata caía de rodillas luego de su Jutsu de protección, aun estaba muy mal, pero seguía allí dando su ultimo esfuerzo para cuidar a la peli-rosa.

Shino creo una nube de insectos en un radio de 15 metros a su alrededor para perder a los atacantes, usaron ese momento de distracción, para adentrarse en la cueva, Kiba uso su técnica de colmillo sobre colmillo, para derribar rocas de las paredes de la cueva para sellar la entrada.

En ese momento la única que podía ver dentro de la cueva era Hinata, usando su Byakugan, se acerco hasta llegar a Sakura, la luz que emitía el chakra en sus manos iluminaba un poco el lugar.

—No debes hacerlo, estaré bien— le dijo Sakura al ver lo débil que se encontraba la morena.

—Quédate quieta, el chakra del bebe esta alterado, debo atenderte, de lo contrario sería muy peligroso— comento Hinata, sin parar de usar sus conocimientos médicos, para ayudar a la peli-rosa

Kiba saco de su bolsón unos cerillos, para ayudarse un poco y buscar algo para iluminar el lugar, no podían seguir dependiendo del Byakugan de Hinata, la chica estaba en un estado deplorable, sentía que en cualquier momento su amiga desfallecería.

Shino buscaba con sus insectos una salida, quedarse a morir en esa cueva, no era una opción.

—Hinata, detente, debes descansar— dijo Sakura al notar como las manos de la morena empezaban a tiritar.

Pero Hinata la ignoro, siguió traspasando de su chakra para estabilizar el cuerpo de la madre y el bebe.

Kiba logro hacer una pequeña fogata, con algunas ramas que estaban dentro de la cueva, no eran muchas, pero servirían por un momento.

—Desactiva tu Byakugan, sabes que puedes quedar ciega si te sobre-esfuerzas— le regaño Kiba.

La morena obedeció, pero no dejo de ayudar a Sakura, estaba tan empeñada en estabilizarla, que no se percataba de su situación, su pierna había vuelto a sangrar, la calidez le recorría hasta los pies, pero siguió ignorando su estado, ahora lo importante era salvar esas dos vidas.

—¿Que diablos estabas pensando tu al involucrarte en esta situación?— gruño Kiba molesto dirigiéndose a Sakura.—

—No es momento de pelear...— susurro Hinata al momento que sentía sus fuerzas ceder.

Sus piernas temblaban, pero no quería darse por vencida, cayo al piso de rodillas, sin dejar de atender a Sakura.

—¡Ya basta!— le grito Kiba— deja de querer darle mas de lo que merece, Hinata estas mal, deja de usar tu chakra, es suficiente— su cuerpo se estremeció al ver el esfuerzo que le estaba tomando a Hinata mantenerse firme para curar a Sakura.

—Debo hacerlo...— susurro la chica, tratando de sonreír, pero en vez de ello una mueca de dolor se formo en su lindo rostro.

—¡Hinata!— Kiba se apresuro al verla caer inconsciente— Maldita sea Sakura, ahora si, se clara con nosotros, esto es tu culpa, si no hubieras salido desesperada por buscar a Sasuke, Hinata estaría bien... ¡Mierda!— volvió a repetir al darse cuenta que la herida en la pierna de Hinata se había vuelto a abrir.

—Encontré una salida— comento Shino, se sorprendió al ver a su amiga desmayada en brazos de Kiba.

—Llévate a Sakura, yo cargare a Hinata— le pidió a Shino.

—Lo siento, en verdad lo siento— se disculpaba la peli-rosa.

—Tus disculpas no sanaran a Hinata— el Inuzuka estaba molesto, no quería estar cerca de Sakura, pues la culpaba por todo lo malo que les paso en esa misión.

Caminaron en busca de la salida con las antorchas improvisadas, siendo guiados por los insectos de Shino. Unas horas después, lograron llegar a otra parte del bosque, allí todo parecía estar en calma, Kiba coloco a Hinata en el suelo con mucho cuidado mientras él iba a buscar agua.

—Debes presionar la herida...— aporto Sakura, al ver regresar a Kiba.

—Ya lo sé, es lo que pretendo hacer— dijo quitando las vendas de la pierna de Hinata, para lavar la zona y poner un nuevo vendaje, sintió su corazón encogerse al ver que la herida era bastante profunda, ella había estado soportando por días ese dolor sin quejarse y luchando a su lado.

Kiba cambiaba el vendaje dejando salir unas lagrimas que fueron percibidas solo por Shino.

Un estruendo se escucho a poca distancia de ellos, al parecer los refuerzos llegaron, pues el ruido de una pelea era evidente.

Kakashi corrió hasta el grupo que estaban casi desplomados en el suelo, se veían realmente muy agotados, vio a Sakura y sintió alivio al saber que estaba bien, pero la persona mas importante para él no aparecía en su campo de visión.

Al acercarse mas, vio como Kiba seguía vendado a su esposa.

Corrió mas deprisa hasta colocarse de rodillas y levantar el cuerpo frio de Hinata, acerco su oído en el pecho de ella, para asegurase que su corazón seguía latiendo, eran latidos lentos e irregulares al igual que la respiración de la chica.

Un nudo se formo en su estomago al sentirse tan impotente de no poder ayudarla en ese instante, necesitaban un medico con urgencia.

—Me llevare a mi esposa, ustedes encárguense de Sakura, mas tarde me dirán lo que paso... Sakura no me des mas problemas, hablare contigo luego— le dijo al tomar a la morena en sus brazos, para llevarla lejos de allí.

El escuadrón Anbu, Rock Lee, Shikamaru y Yamato acabaron con los atacantes y llevaron a los demás hasta la aldea.

...

...

...

Kakashi esperaba desesperado caminando en círculos frente a la sala de hospital, la imagen de Hinata debatiéndose entre el dolor le estaba afectando, estaba en un punto donde su estabilidad emocional estaba por derrumbarse, él era el único culpable de que ella estuviera sufriendo, fue el quien la mando a esa misión, estaba tenso, no quería que nadie lo molestara, su poca cordura estaba obligandole a mantenerse sereno, pues debía esperar a que Tsunade saliera y le dijera que todo estaba bien.

Naruto llego corriendo, casi sin aliento.

—Me dijeron que Sakura esta aquí ¿Ella esta bien?— Pregunto el rubio al ver a Kakashi, le sorprendió verlo tan ¿triste? Era la primera vez que veía ese semblante de desesperación en su sensei, eso solo le hizo pensar que quizá Sakura estaba mal.

Tsunade salio con la mirada triste, parecía preocupada, no serían buenas noticias, Kakashi sintió un amargo sabor de boca al ver los gestos de Tsunade.

—Lo siento, no pude salvar al bebe— toco el hombro de Kakashi, quien en su aflicción no entendía a que se refería.

—¿Sakura perdió al bebe?— pregunto Naruto desorientado por las palabras de Tsunade.

—No lo sabías...— musito Tsunade sin dejar de ver a Kakashi — Fue imposible la perdida de sangre, los golpes en su cuerpo y la perdida de excesiva de chakra fue demasiado, el bebe no resistió, no fue su culpa, puedo decir que tampoco lo sabía, el bebe no tenía mas de un mes— continuaba hablando, percatándose que Kakashi estaba llorando— Lo siento mucho, fue demasiado tarde cuando la trajeron—

Naruto se quedo como piedra al escuchar las palabras de Tsunade, Hinata, su Hinata perdió un bebe... uno que al parecer era de Kakashi, era la primera vez que veía a su sensei llorar, el también quería hacerlo, se sentía traicionado, pero también sentía una angustia por ver a Hinata.

—Naruto, que bueno que estas aquí, ven, Sakura esta preguntando por ti— comento la señora Haruno, llevándose a Naruto.

—Necesito verla— dijo Kakashi al fin.

Tsunade lo llevo hasta la habitación, donde ahora reposaba Hinata.

Al cerrar la puerta, Kakashi termino de procesar toda la información que le dio Tsunade, haciendo colapsar sus emociones, se derrumbo cayendo de rodillas en el piso frente a Hinata, fue tan idiota que ni siquiera se dio cuenta que su esposa estaba embarazada, asesino a su bebe en el momento que la envío a esa misión, la culpa le empezaba a corroer, dejo salir esa desesperación en lagrimas.

Tomo la mano de Hinata, colocandola en sus mejillas, se permitió llorar por largo rato, entre sollozos pedía perdón una y otra vez, hasta sentir su garganta seca, sentía que era el único culpable, estaba siendo castigado por los cielos por romper la promesa que le hizo a su alumno, por su egoísmo y avaricia de querer tener una familia, había sido demasiado codicioso, por eso su hijo no pudo nacer.

Lloro hasta el cansancio, jamas en su vida había llorado tanto como ese día, sentía que su alma estaba siendo estrujada, pensar en lo que pudo ser, le lastimaba, pensar en la reacción de Hinata al enterarse de la perdida, sería algo que no estaba preparado para ver, no quería verla sufrir, pero allí estaba a un lado de la camilla, donde ella aun seguía inconsciente con marcas en la piel por la pelea que tuvo que participar.

—Por favor... te lo suplico, perdóname— susurraba con su voz quebrada.