Capítulo 18. Al límite
Shaoran POV
Cuando el entrenamiento finalizó alcancé a Kiyoshi en los vestidores, los rumores parecían seguir entre el equipo y eso me causa cierta incomodidad, necesitaba hablar con él así que lo detuve justo antes de salir
Narrador omnisciente
-Hey Kiyoshi...
-Li... Digo Shaoran ¿qué pasa?
-Quisiera hablar contigo un poco... - estaba nervioso
-Uh claro... Pero qué sea rápido
-Supongo que ya has escuchado los rumores...
-Ehh si - hizo una mueca ante el tema, no quería hablar de ello, no con él
-¿Y... Es cierto? - soltó su duda
-¿Eh? Por supuesto que no
-Entonces ¿qué ha pasado entre Hiragizawa y tú?
-Shaoran... Ya te he contado nuestra historia y ciertamente me ha dado un aventon de vez en cuando, pero todo lo hacemos por Tomoyo
-Mmm Claro, tu prometida
-Ehh... Si
-Y dime ¿cómo van las cosas con ella? - sin percatarse se habían quedado completamente solos unos paso antes de la entrada
-¿Eh? -su voz sonaba nerviosa
-Si, cuéntame... ¿Realmente la amas?
-Yo... - Inevitablemente se estaba poniendo muy nerviosa, el castaño le miraba intensamente, como si quisiera ver a través de su alma, como si supiera que algo estaba ocultando
-¿Tú...?
Sin proponérselo estaba acorralando al pelinegro contra la pared, quería verlo directamente a los ojos cuando le respondiera pero por algún motivo su objetivo se estaba perdiendo mientras más observaba aquellos iris color esmeralda
Su respiración era lenta, estaban sumamente cerca... El oijiverde no sabía cómo reaccionar, se sentía como la presa de un cazador y el castaño bueno, ya no estaba pensando correctamente, tenía celos de todo lo que había escuchado, a decir verdad tuvo celos desde que el chico frente a él le presentó a su novia, celos que trató de ocultar pero aumentaron con los últimos eventos.
Finalmente tras unos segundos el de ojos ámbar miró los finos labios frente a él, se acercó y terminó la distancia entre ambos, la sensación se sentía tan familiar que su primer beso pasó fugazmente por su mente, sin embargo sentía que no sólo había sido una vez que le había probado.
Aquel extraño acto comenzó a ser correspondido, ambos se sentían tan bien, la joven internamente albergaba la esperanza de que Li haya recordado lo que ocurrió en su cumpleaños.
Por otro lado el joven seguía pensando en lo mucho que esos ojos le alteraban, incluso sentía que era a la castaña que conocía a la que besaba, todo por esos ojos tan similares... No, era más que eso, una parte de él sabía que eran los mismos ojos. A su mente llegaron imágenes borrosas de estar prácticamente en la misma situación con aquel joven pero en otro lugar, no era en las bancas de estudio donde fue el primer beso, era un sitio pequeño... Un ¿baño? Sintió entonces una punzada en su sien alejandose de su acompañante
Ambos estaban sonrojados y con los labios ligeramente hinchados, entonces fue que el joven cayó en cuenta de sus acciones, otra vez lo había hecho... Había besado a un hombre ¿en serio era gay? Temiendo por la respuesta que daría su mente y en medio de la confusión sólo alcanzó a decir un suave
-Lo siento... - Y salió corriendo ante la mirada decepcionada de la otra persona
-No... Yo lo siento Shaoran, ojalá tuviera el valor para volver a decirte la verdad, esperaba que lo recordarás por tu cuenta pero creo que no y yo... Tengo miedo de perderte esta vez -Se dijo a si misma en medio de su soledad
Aún con el creciente dolor en su pecho tomó sus cosas y salió de aquel sitio.
A lo lejos una rubia fruncia el ceño, acababa de ver salir a Li completamente agitado y ahora salía Hashimoto, sabía que algo había entre ese par pero al menos no les duraría, ella se encargaría de eso.
A la semana siguiente...
Dentro de una cafetería trabajaba una castaña de ojos verdes, había tenido unas muy malas noches últimamente, todo el estrés de la escuela, el trabajo, los entrenamientos, la situación tan rara que tenía con Shaoran y la doble vida que aún sostenía hacia que se sintiera sumamente agotada, por si fuera poco los rumores en el instituto no cesaban, al contrario, incluso culpo a esos eventos del hecho de que cierto castaño no le dirigiera la palabra desde hace días, aunque a quien iba a engañar, todo estaba raro desde aquel beso, pero aún no quería enfrentarse a él, no estaba preparada así que le dejó pasar... Respecto a los rumores habló con Eriol pero ambos habían acordado pasar totalmente de ellos y seguir actuando como si no se toleraran mutuamente, no estaba funcionando el plan pero negarlo quizá solo desataria más polémica (si es que era posible) y a decir verdad si se mantenían callados quizá pronto el tema quedaría en el olvido, o al menos una parte de ella intentaba aferrarse a esa idea... Y bueno siguiendo con sus penas más importantes, esto de querer ser un alumno ejemplar le estaba matando pero necesitaba seguir así para obtener la beca en la universidad que quería, a pesar de que Tomoyo le había dicho que ella pagaría sus estudios se negó pues si hasta ahora se había mantenido prácticamente sola eso no iba a cambiar y menos aprovechándose de la bondad de su prima.
Tan distraída estaba que al entregar el café que le pidieron no se fijo en la persona frente a ella y como esta ni siquiera agradeció decidió seguir con sus labores
Si tan solo hubiera alzado la mirada hubiera podido ver como la persona a la que despachó se sentaba en uno de los bancos cercanos al mostrador y le miraba con suma curiosidad enfocándose principalmente en sus manos y el no tan discreto brazalete que poseía en una de sus muñecas
-Interesante... - Se dijo a sí misma la persona desconocida
Pasaron los minutos y la joven de ojos verdes se sentía cada vez más sofocada por lo que decidió retirarse el antifaz unos momentos, al final de cuentas no había tantos clientes así que nadie le prestaría atención a una simple empleada pero nuevamente una mirada se posaba sobre ella analizando cada detalle de su rostro, la persona desconocida sintió que ese rostro y esos ojos ya los había visto antes por lo cual todo lo que acaba de notar no eran simples coincidencias... Estaba llegando a algo grande y seguramente sería a su favor
Justo cuando faltaban 40 minutos para las 11:00 la joven dejó todo en orden cediendo su puesto a su compañero de trabajo, como hacía siempre se dirigió al cuarto de empleados, se cambió y tomó sus cosas para salir por la puerta trasera, se disponía a caminar hasta algún baño público y después al instituto, quizá iba un poco tarde pero no justamente hoy ni eso le importaba.
Fue grande su sorpresa al ver del otro lado de la calle el típico coche azul estacionado, en otro momento quizá hubiera pegado el grito en el cielo pues habían acordado dejar de hacer esa rutina pero ahora agradecía a su amigo pues no se sentía del todo bien y así quizá llegaría a tiempo a su clase
-Uy que cara tan mala traes hoy pequeña Sakura - se burló su acompañante al ingresar al auto
-Cállate Eriol, hoy no estoy de humor - a pesar de las palabras el joven rió
-Ay... Me acabas de recordar a mi querido Kiyoshi - dijo limoiandose una lágrima invisible
-Mmm - la joven soltó un bufido y decidió ignorar al señor exagerado siguiendo así su vieja rutina
Una vez que la castaña dio paso a un joven pelinegro y de anteojos cerró los ojos momentáneamente ignorando la mirada del conductor quien al verlo ahí tan tranquilo no pudo evitar soltar unas palabras - Si que eres lindo...
Los ojos verdes se abrieron con sorpresa captando la mirada de aquellos ojos zafiro, pudo notar entonces el ligero sonrojo que su amigo poseía en el rostro así que tras pensar un poco soltó una pregunta un tanto inesperada
-Eriol tú... ¿Sientes algo por mi?
-¿Por ti siendo Kiyoshi o siendo Sakura? -Respondió mirándole de reojo intentando no apartar mucho la vista del camino
-Cómo ambos... O bueno no sé ¿hay alguna diferencia?
-Pues... Es complicado - suspiró y detuvo el auto finalmente - Ya llegamos
-Uh no me importaría llegar un poco tarde... En serio me gustaría saber la respuesta
-Mmm pues si tanta es tu curiosidad digamos que siento algo por ambos, pero de formas un tanto distintas - admitió y sin esperarlo sus palabras comenzaron a denotar nerviosismo - Creo que nunca te he contado pero... Cuando comencé a molestarte fue porque algo me atraía de ti, estaba confundido pues para mi tú eras un hombre y me sentía intimidado ante la idea, posteriormente esa atracción se volvió curiosidad y al final descubrí que los motivos de mi abuso hacía ti eran por envidia...
-Ehh
-Espera aún no termino... - suspiró - te confesare algo que aún me cuesta asimilar, creo que soy... ¿Bisexual?
El rostro a su lado mostró evidente sorpresa pero no sé atrevió a interrumpir nuevamente
-Creo que si no hubiera investigado sobre ti hubiera hecho alguna tontería... Te tenía envidia pero también me gustabas, hiciste un verdadero lío en mi mente... - suspiró - sin embargo también me ayudaste a entender mis preferencias, aunque hayas resultado ser una mujer y una muy hermosa por cierto
Un sonrojo surco el rostro ajeno
-Pensarás que quizá no me gustan los hombres realmente porque pues resultaste no serlo pero... Si me han atraído otros chicos de la escuela, incluso desde antes por eso inicie una reputación de play boy, de cierta forma me hacía sentir protegido pero a la vez tú o algún otro chico me perturbaba un poco - Guardo silencio unos minutos - Para no hacerte más larga la historia... Cuando vistes como Kiyoshi no puedo evitar sentirme atraído por ti, no me gustas pero la atracción ahí sigue... Cuando eres tú de verdad, la Sakura despistada y temerosa siento unas inmensas ganas de protegerte, inclusive con mi vida de ser necesario, me despiertas también muchas sensaciones sin embargo no creo que estas vayan más allá de uns amistad
-Una hermandad - sugirió
-Si, eso... Como si estuviéramos conectados de alguna manera - Le tomó ligeramente del rostro
El/La ojiverde sintió pequeñas lágrimas resbalar por sus mejillas acercándose al otro para fundirse en un abrazo, de alguna forma eso reconfortaba a ambos
-Pequeña Sakura... Oh bueno Kiyoshi, amor mio... Creo que deberías irte ya, se te esta haciendo tarde - susurró
-Oh mierd* - maldijo tomando apresuradamente sus cosas, abrió la puerta y antes de salir por completo dijo - Gracias por contarme todo esto y perdón por haberte confundido - sonrió tímidamente
-No tienes nada de que disculparte, yo te hice más daño así que soy yo quien te debe mucho, más de lo que puedas imaginar
Ambos se dedicaron una última sonrisa y sin más el joven pelinegro salió corriendo sin siquiera percatarse de que nuevamente era observado
-Esto si que es aún más interesante... - la persona desconocida sonrió ampliamente, la suerte parecía estar cada vez más de su lado.
Esa misma noche...
El sonido de una notificación retumbó por la habitación captando la atención de cierto joven con ojos zafiro, dejó su libro de lado y tomó entre sus manos el aparato, al encenderlo pudo leer claramente las palabras...
"Conozo la verdad ¿podrás protegerla realmente?"
Como era de esperarse el número remitente era desconocido, frunció ligeramente el entrecejo, apretando los labios denotando molestia tecleó rápidamente en su móvil y lo llevó hasta su oído... Sería una larga noche después de todo.
En otro lado de la ciudad
Cierta castaña miraba con terror las imágenes que había recibido, el número desconocido adjunto una serie de fotos suyas junto a la de Kiyoshi y las acompañó de un mensaje que la dejó sin saber como respirar
"Sé tu secreto ¿puedo arruinarte la vida?"
Inevitablemente un ataque de ansiedad comenzó, se sentía acorradala, el aire ni llegaba correctamente a sus pulmones, un nudo inexistente se formaba en su garganta y en medio de la desesperación lágrimas brotaban de sus ojos, tenía miedo ¿Qué tanto sabría esa persona? ¿Conocería su pasado? Y lo más importante ¿quién era? En ese momento se regañaba internamente por ser tan descuidada, estaba tan cerca de lograrlo que se había vuelto sumamente despistada, ingenua, tonta...
Un ruido sordo se escuchó en toda la casa haciendo que una joven amatista llegara lo más rápido posible a la habitación, ahí vio a su pequeña prima intentando jalar aire, el móvil fue lo que causó aquel golpe así que se dirigió hasta ella, la tomó con ambas manos de la cara y suavemente le dijo
-Tranquila Sakurita... Mírame por favor - Al hacer contacto visual prosiguió - Tienes que calmarte, intenta respirar lentamente así como lo hago yo... - la joven inhalaba y exhalaba lentamente observando como frente a ella los ojos verdes seguian cada uno de sus movimientos intentando seguirlos - Bien hecho...
Tras unos minutos de lograr estabilizar a la castaña ambas se fundieron en un abrazo y justo cuando la mayor se preparaba para preguntar qué ocurría el móvil del suelo comenzó a timbrar
La oijiverde se tensó al instante y miró con temor el aparato, ante esta actitud la amatista decidió tomarlo y al ver el nombre del remitente contestó
-Hola Eriol
-¿Tomoyo? ¿Dónde está Sakura? ¿Está bien?
La joven dirigió su mirada a la castaña quien soltaba un suspiro tras saber quien hablaba - Digamos que... Está estable ¿sabes que ocurrió?
-Tenemos un problema... Por el hecho de que seas tu quién contesté y además por tus palabras puedo asumir que Sakura recibió una advertencia
-¿Cómo? ¿Por qué lo dices? - al ver a su prima esta solo mostró un poco de sorpresa, algo le olía mal en todo esto
-Lo sé porque yo también la recibí... - suspiro - lamento no haberme comunicado antes pero estaba moviendo mis contactos para tratar de averiguar quien lo ha hecho
-Uh... ¿Y averiguaste algo?
-Por el momento no, pero les aseguro que no descansaré hasta saber quien ha sido...
-E... Eriol - Habló al fin la oijiverde haciendo que su prima le entregará el aparato pero ella prefirió solo colocar el altavoz - Perdón... - Mascullo - Fue mi culpa...
-No no no pequeña Sakura, esto no ha sido tu culpa, tu siempre fuiste tan cuidadosa pero desde que me acerqué a ti solo te he traído más problemas - su voz denotaba frustración
-Tus intenciones eran buenas... Yo no debí bajar la guardia, ahora nos he metido a ambos en problemas
-No, tu no has hecho eso...
-Claro que si - soltó - ahora todos en el instituto hablan de ti ¿qué dirá tu padre si le llegan los rumores? Además quien sea que haya mandado los mensajes tiene claras intenciones de ir contra ti
-Sakura... - Interrumpió - Ya hablamos sobre eso, no me importan los rumores, me importas tú, sé que te ha costado mucho mantener el secreto y si ahora te exponen no me lo perdonaré nunca
-Yo... No lo sé Eriol, quizá sea momento de decir la verdad
Un silencio se formó entre los tres, aunque quisieran negarlo esa parecía la mejor opción, quien sabe que loco estaría detrás de aquello, pues era evidente que había estado vigilando a Sakura en más de una ocasión, no conocían sus verdades intenciones o si buscaba algún provecho económico dirigiéndose a Eriol, era todo tan extraño pero sinceramente suponían que eso pasaría en algún momento, quizá la castaña quedaría expuesta ante los demás pero igual si se adelantaban a esa persona podrían minimizar el impacto o al menos permitirse dar una completa explicación, claro que está solo sería para una persona pues la oijiverde temía que la reacción de su ser más querido fuese otra a la que tuvo bajo los efectos del alcohol, con un poco de suerte y su está estaba de su lado podría explicarse nuevamente y finalmente estar junto a él
Quería aferrarse a esa idea
No, más que eso... Necesitaba aferrarse a ella, a la posibilidad de un futuro juntos.
