Disclaimer :

La serie de NARUTO (anime como manga) pertenecen a Masashi Kishimoto.


Advertencias:

Clasificación M: Puede contener algunas escenas de sexo, drogas, alcohol, lenguaje sucio, etc.


CAPÍTULO DIECISIETE

"Somos amor, somos eroticos... Somos ternura y somos vida".

Faltaban pocas horas para año nuevo y teníamos demasiados invitados en casa, Naruto, Hinata y su hijo, los Akimichi, la familia de Ino, así como la familia Nara, Kiba y Shino, compañeros de trabajo de Kakashi así como otros anbu, algunos jefes del hospital y sin faltar Tsunade con Shizune, Gai junto a Tenten y Lee.

Estaríamos a tope esta noche y era maravilloso.

Sin embargo, mi casa resultó ser muy espaciosa y amé por dentro a él padre de Kakashi, al crear una casa de este tipo, seguramente en el pasado tenían la ilusión poder hacer fiestas de este tipo.

Kakashi Utilizó un clon sombra para cocinar el doble de rápido, mientras yo me dedicaba a limpiar la casa, dejando todo perfectamente limpio.

Fuera, en el jardín dejé fuegos artificiales para usarlos después de media noche. Y junto a la TV una mesa con tantas copas de cristal tenía y compramos, el sake era de la mejor cálidad y todo gracias a Kakashi y su regateo, ya que sabíamos que nadie y más Tsunade se conformaría con una sola copa.

Entré a la habitación de Sarada y saque la cama extra para visitas, sabía que los niños no durarían mucho tiempo despiertos y sus padres necesitarían de algún espacio para dejar descansando a sus hijos.

De la bodega, saqué adornos para la buena suerte y amor.

Los coloqué por todas partes, mientras mi pequeña hija jugaba por todos lados en los que estaba.

La cocina estaba al tope de olores deliciosos, vapor de verduras y a la vez la maravillosa vista de dos Kakashi's cocinando era fantástico.

Aunque también... El era fantástico en otras cosas y era la causa que no pudiera dormir todas mis horas, pero no era tan malo. Me gustaba estar unida a él.

El volteó a verme, me sonroje y el solo dejó lo que hacía y fue directo a mi.

Cuando me ves así... —no dejé que terminará y le di un beso, el solo sonrió y abrazó mi cuerpo al suyo —

¿Cuando te veo "así" que pasa? —pregunté juguetona, el solo acarició mi espalda baja y apretó mis glúteos —

Me dan ganas De hacerte el amor - me besó otra vez —

Ambos reímos y seguimos con nuestras actividades. Hasta que todo quedó listo, terminé de bañar a Sarada junto a una mezcla de diferentes flores, para la buena suerte en ella, tal vez es algo supersticioso pero me gusta pensar que a veces, algunos pequeños rituales no eran malo, menos I se desea ser feliz en esta vida y la dejé durmiendo su siesta, así que cerré la puerta con toda cautela, suspiré al ver toda la casa arreglada y sonreí.

Jamás en mi vida había dado una fiesta así.

Jamás.

Kakashi estaba relajado en el sofá, leyendo su inseparable Icha Icha, no entendía eso, pero bueno... Cuando a uno le gusta algo, lo podía repetír como manía. Aunque más precisa Manía infantil que algo más.

Me senté junto a él, mientras revisaba mi celular y sus noticias del momento, aunque lo más interesante era el frío infernal que haría esa noche junto a la noche de año nuevo, lamentablemente traería tanto cosas buenas como malas.

Seguí bajando hasta encontrar alguno que otro chisme sobre la villa o fuera de ella, me des concentre al sentir mimos por parte de Kakashi en mi cabeza, el jugaba con mechones de mi cabello, sonreí relajada, su calor era tranquilizador.

¿ A que hora llegan todos? —preguntó pasando la página de su libro —

Se supone que tu diste la idea —reí divertida, mientras revisaba en mi celular la información que había compartido sobre esta cena — a las 10 pm, ahora son las 5.30 ¿por?

Quiero que nos demos un baño juntos —cerró su libro — quiero que nos demos buena suerte... —sonrió bajando su máscara — ¿quieres darme buena suerte Sa-ku-ra-chan? —era tan seductor el, que podré sentir cosquillas en mi vientre , la sonreí en respuesta — entonces... ¿Aún tienes el baño floral? —preguntó —.

Si —respondí —

Entonces... —besó mi cuello — debemos de darnos un baño de la buena suerte... ¿No?

Kakashi preparó con total paciencia y lentitud la tina de baño, dejando que el agua hirviendo cayera, luego vació el contenido absoluto de las flores, yo solo observé desde la entrada del baño.

Era tentador lo que veía.

Luego, delicadamente puso cada banco de madera, junto a bandejas, jabón y esponja del baño, las toallas para secar el cuerpo de ambos, todo a la perfección.

Levantó la vista y me sonrió, su rostro sin máscara aún resultaba un poco extraño, sin embargo su belleza eran hermosos, sus ojos y sus labios finos, era tentador.

Me dio la mano y cerró la puerta tras de mi, me besó delicadamente, cerré mis ojos.

Debemos quitarnos la ropa Sakura— susurró, sus manos se metieron debajo de mi blusa y por inercia levanté mis brazos, cuando quedé complemente desnuda el olor a flores me tenía rodeada y el solo sonrió — ahora... Es momento en el que Deberías quitármela a mi... — sonreí en respuesta, no era necesario para mi responder, poco a poco fui quitando su pijama, quedando simplemente en ropa interior, en un movimiento quedó desnudo y ambos nos quedamos viendo , el me tomó de la mano — vamos...

Comenzó a tallar mi cuerpo mientras colocaba shampoo en mi cabello, el agua estaba tibia y conforme avanzaba me iba girando hasta quedar ambos de frente.

¿Aún te da pena estar desnudos a plena luz del día? —preguntó, mientras restregaba la esponja contra el jabón —

Un poco —desvié la mirada — bañarse es un acto muy privado y hacerlo con alguien más... —suspiré agitada al sentir como tallaba la esposa contra mis senos — es interesante... Es creo yo, un acto de confianza... No es lo mismo ver a una persona mientras haces el amor, las sensaciones y sentimientos del momento, hacen que pases de largo —me dio la esponja para que comenzara a tallar lo yo a él, desde la espalda — detalles del cuerpo del otro, cicatrices, colores y texturas... En cambio... Estando así, puedes verlo todo —suspiré al sentir su espalda y ver la cicatrices obtenidas en campo — dejar que alguien... Pueda verlo con detenimiento es... Un acto de fe y de amor —seguí Tallando sus hombros — siendo mujer a veces me siento con complejos con mi cuerpo... Mis senos muy pequeños o mi cuerpo muy delgado sin curvas tan "pronunciadas"...

A mi me encanta todo lo que veo —respondió sin dar vueltas al asunto — es cierto lo que dices sobre que esto es más privado y podemos ver más sobre el otro a plena luz del día —suspiró al sentir mis manos recorrían las cicatrices en su pecho — pero tal vez lo que aún no consideras es, que si la persona te gusta aun con sus "defectos" y quieres besarlos tal cual yo deseo besar este... —señaló una herida mía que me hice cuando fue la cuarta guerra y no sanó del todo correctamente — y este otro tu cuerpo, puedes saber que esto —hizo ademán en el espacio entre ambos, pude ver con mayor detenimiento la Cicatriz que estaba posada en su párpado izquierdo, una con una gran historia por detrás, le toqué con las yemas de mis dedos y el solo tensó un poco su cara, yo sonreí hasta que por fin relajó su cara— es real y no sólo es un baño de hormonas —sonrió — ¿te Gusta todo lo que ves en mi? —preguntó sincero —

Todo —respondí sin dudarlo, mi mano tocaba dulcemente sus mejillas y el apretó con ayuda de su mano aun más fuerte— ¿te gusta lo que ves en mi? —pregunté muy nerviosa —

Amo todo lo que veo aquí —respondió — cada centímetro tuyo lo amo, cada cualidad y cada defecto —me besó—.

Y ambos, entramos a la bañera, el agua no estaba hirviendo, estaba tibia y muy agradable, pero el agua estaba completamente perfumada, me recargue contra el pecho de Kakashi y me dejé relajar sin pensar en nada más, que ambos.

Deseo que este año. Esté lleno de de amor y paz. Para nosotros y la aldea —decía Kakashi mientras sujetaba mi mano — que tu sigas a mi lado y tal vez, si así tu lo deseas, podamos casarnos —añadió, lo vi a los ojos sorprendida — deseo que tu, tengas y cumplas tus proyectos, que no caigas enferma o sufras accidentes, así como deseo que a Sarada le sea un año fructífero, aprenda más cosas y tenga a su madre... Por último, deseo que la carga laboral como Hokage me sea menos engorroso y pueda pasar mas tiempo a tu lado —añadió —

Deseo que seamos felices y vivamos en paz, que podamos dejar lo negativo en el pasado y ver el futuro con mayor brillo —sonreí — que seamos un equipo y ser un ejemplo a Sarada, también que ko tengas tanto trabajo en la oficina y que podamos disfrutar mas de nuestro amor en mil maneras...

Nos retiramos de la tina hasta que comenzó a enfriarse, ambos nos seamos con cuidado, salimos rumbo a nuestra habitación.

Cerré la puerta y aunque sentía frío por lo caliente de la tina, me pegué a él muy contenta, el me abrazó y cerré mis ojos.

Aun no —susurró — será durante media noche... —me sonroje aún más —

Pervertido —respondí —

Tu pervertido privado —sonrió — tanto que vamos a hacer algo... —sus dedos tocaron mi espalda, suspiré y mi curiosidad se hizo presente, Kakashi sonrió— ¿dónde está tu ropa interior? —preguntó curioso, yo trague saliva nerviosa pensando en mis bragas no tan lindas para esos días en especial y que si el las viera, se le quitaría las ganas de hacerlo — ¿dónde? —preguntó curioso -.

En el primer cajón a la derecha —desvíe la mirada —

Kakashi abrió curioso el cajón, su mano se movió varias veces hasta encontrar algo que llamara su atención, sacando mi conjunto más presentable, un brassiere de encaje transparente negro, y la pantaleta a conjunto era de encaje cubriendo un poco el pubis, me sonroje al ver su cara de perversión.

Interesante... — susurró — no sabía que tenías ropa así... —giraba la pantaleta en su dedo índice y con la otra mano, mostraba el brassiere— ven... Levántate por favor —eso último, en su boca se podía ver como de gustaba de la situación, yo lo hice y me acerqué a él, el me dio un suave beso en los labios, y yo solo dejé caer la toalla, el sonrió y el calor en mi cuerpo regresó, se arrodilló y temble de nervios — shh... Solo te voy a comer... Un poco —susurró, sus aliento chocó contra mi pubis y de un movimiento su boca estaba sobre de él , gemi sin temor, el separó un poco mis piernas y yo recargue mis manos sobre el mueble para no perder el equilibrio, su lengua recorría todo y tocaba puntos sensibles que al estar en esa posición lo hacía más intenso, sus manos apretaban mis muslos y el seguía moviendo su lengua sin tregua, cerré los ojos entre gemidos y mi mano se fue a su cabeza, marcando un ritmo a un potente. Los círculos eran marcados, era maravillosa la sensación y mis piernas comenzaban a fallar, estaba llegando y mi cuerpo lo señalaba hasta que paró en seco, abrí los ojos y lo vi con duda y fastidio. El sonrió de forma muy perversa— solo es un adelanto de lo que vamos a hacer... —beso mi muslo y mi cara era de mucha molestia, me había negado algo y solo caminé molesta rumbo a la cama, el me siguió divertido—

No —respondí molesta, al sentir mi cuerpo a medio terminar, mis labios estaban hinchados y mi interior dolía, era molesto, el solo se sentó a mi lado besando mi hombre —

El que sabe esperar... Termina siendo bien premiado —susurró en otro beso —

Eres molesto — susurre indignada, sin embargo sus brazos me rodearon y me llenaron de cariño, cerré mis ojos y sonreí por inercia— tonto...

Pero el tuyo — comenzó a reír —

La tarde, pronto se transformó en noche y los invitados comenzaron a llegar cargados con gruesas chamarras escondiendo sus mejores atuendos, maquillajes más festivos, la fiesta comenzó a tomar forma, música con karaoke, pláticas y juegos eran presentes.

Los niños jugaban y se divertían en su propio mundo, mientras los adultos olvidaban los asuntos de la vida "adulta", Tsunade llegó junto a Shizune, junto a una enorme botella de Sake, su reserva especial y la más grande.

Abrazos y besos efusivos por parte de ella se hicieron presentes, que estaba precisamente más bella esa noche.

Cuando todos estaban presentes en nuestro Hogar, era maravilloso, muchas personas de diversos Lugares y zonas de trabajo estaban ahí, teniendo una unión amena en un día especial.

Mientras Kakashi tenía una competencia amistosa junto a Gai en sobre quien cantaba mejor, yo me encontraba con mis amigos y por momentos. Ambos nos buscábamos con la mirada cómplice.

Entonces... —susurró Ino— ¿que tal Kakashi?

Así es Sakura... - intervino Tsunade — danos toda la información... No puedo esperar menos de mi aprendiz...

Todas las chicas voltearon a verme y sus ojos de notaban mucha curiosidad, mas el revelar un sonrojo en mi cara. Kurenai parecía interesada, pues seguramente, no conocía esa cara de Kakashi. Sonreí pensando sobre qué decir y aclaré ni garganta.

Bueno... El es muy lindo, atento y... —no sabía que palabras colocar — es bueno conmigo y con sarada... Me quiere...

¡NO! — gritó Ino. Por gracias a la musica., las risas y el canto no era llamativo — ¡nos referimos a la cama! —colocó su mano en sus labios en tono de curiosidad—

Es bueno... —apreté mis piernas al recordar, nuestra reciente y fresca vida sexual y lo maravillosa que resultaba ser con él. Solo que era algo que me daba pena, todas me veían curiosas — más que bueno podría decir...

Vamos... Dinos —Tenten con una copas encima pregunto — ¿no te das cuenta que sales con el ninja mas enigmático de toda la aldea? ¡Nadie conoce su rostro! ¿Cómo es?

Para mí no lo es tanto —respondí — fue mi sensei desde niña, jamás ha dejado de apoyarme... —sonreí —

Dilo Frente —me interrumpió Ino —

Muy bueno —respondí nerviosa mientras la cara de mis amigas era de sorpresa — y su cara... Es lo mas hermoso que podremos ver... Bueno solo yo —comencé a reír — es a mi parecer... El timbre perfecto...

Estas enamorada —decía Tsunade con otra copa de sake — tanto que sacó de ti unas deliciosas habilidades culinarias...

Hmm no —añadí — todo esto lo hizo el, menos es pastel... Aparte de bueno en la cama y ser el mejor... También sabe hacer otras cosas... Que bueno...

¿Que bueno que? —Tenten apretaba sus manos contra su boca, se estaba volviendo loca de la emoción junto a él sake —

Podría tal vez casarme otra Vez — y todas comenzaron a aplaudir riendo, provocando que algunos invitados voltearan a vernos — bueno... Es una posibilidad...

La verdad es que si me podría estar planteando una oportunidad más en mi vida, pero esta vez, ya pasando pro el desengaño del amor, también tenía que tomar con tranquilidad las cosas, no sólo por mi lastimado y débil corazón, si no por Sarada. Si yo, no podría ser capaz de aguantar la pérdida, Sarada menos..

Aunque bueno, solo era una posibilidad futura, además no sólo se trabaja de nosotras, también de Kakashi.

Pero una parte interna mía, sabía que el así lo deseaba, aunque lo diría a su manera.

Conforme se fue acercando la media noche, todos nos vestimos para salir al jardín que parecía una enorme alfombra acolchada de nieve, algunos preparaban los fuegos artificiales mientras Tsunade preparaba religiosamente cada copa de Sake, Kakashi tomó a Sarada en brazos, mientras yo cargaba las copas de ambos.

Las noches de invierno suelen ser muy silenciosas sin embargo, esta noche se podía escuchar el conteo de todos los hogares, todos los lugares y fuera donde se encontrará uno, se paraba y se esperaba este cambio.

Así que cuando faltaron algunos segundos, pensé en todos los que quise y recordé a Sasuke, desee en lo más profundo de mi corazón que el encontrara la paz.

Y cuando levante la vista, me encontré con los ojos de Kakashi, mientras mi hija aplaudía sobre su cabeza, Kakashi me sonrió y apretó mi mano, solo en ese segundo me olvidé de mis miedos y lo vi a él.

Te amo — dijo en vez del "feliz año nuevo" que todos gritaban y yo solo tomé la copa de sake y lo besé en seguida, vertiendo un poco de la bebida en su boca, su " te amo " me abrió el corazón y me hui derretir e en amor—

Yo te amo —susurre en su oído mientras el ensordecedor sonido de los fuegos artificiales nos aturdian, la oscuridad se lleno de luz y todo era risas—

Y comprendí esto...

El era más que Kakashi Hatake, era mí Kakashi Hatake.

Eran las dos de la mañana y todos se fueron de la casa, Sarada dormía , mié tras yo me encargaba de guardar lo que sobró de los platillos que kakashi elaboró, mientras el recogía los restos de la pirotecnia, el silencio invernal era interrumpido por música, risas y más fuegos artificiales alrededor de la aldea, era de las pocas noches en las que sólo los niños dormían.

Feliz año nuevo — kakashi besó mi nuca, podía sentir el calor en sus mejillas —

Feliz año nuevo mi amor —respondí al voltear a verlo— ojalá podamos seguir haciendo reuniones de este tipo, me gusta verte sonreír y divertirte... Siendo honesta. Jamás pensé que fueras así de animado y me encantó —sonreí —

Antes no tenía razones —respondió — dolía mucho aquí —señaló su corazón con su dedo índice— sin embargo, contigo me dan ganas de hacer todo... —sonrió— eres la indicada para mi —reveló, abrí mas mis ojos mientras aparecía un sonrojo en mi cara, su mano acarició mi mejilla suavemente mié tras yo lo abrazaba, era bonito lo que me decía, muy bonito—

Me encanta todo lo que me dices —respondí escondiendo mi cara en su pecho , el calor de su cuerpo era perfecto y no quería salir de ahí, me sentía tan protegida, su aroma invadía mis fosas nasales y de pronto se alejó de mi, buscando algo en sus bolsillos, lo vi curiosa hasta que se tomó de las manos —

Tal vez es muy pronto —comentó — pero eres la indicada para mi en todo aspecto y yo, yo deseo unirme a ti, cuando tu lo desees —añadió mientras sacaba un delicado anillo de oro, que tenía una piedra verde — sakura... ¿Te gustaría casarte conmigo?

Esto no lo esperaba.

Sonreí nerviosa.

El me vio sorprendido y a no dar respuesta, la sonrisa en él desapareció y una mueca de preocupación en ambos se hizo presente. Así que decidí hablar.

No es un No —respondí — y si, acepto Kakashi —le di un beso en la frente — solo no lo esperaba y quería guardar la imagen en mi mente...

El sonrió y colocó el anillo en mi dedo anular.

La vida es muy extraña, me decía a mi misma en mis adentros. Pero así como podía ser una mierda, podía ser un amor.

Aunque, para ser honesta, la vida es más mierda que nada.

No eran más de las cinco de la mañana y ambos estábamos dormidos, calientes dentro de cama, no habíamos hecho nada más que dormir, sus brazos rodeaban mi cintura.

Hokage-Sama —una voz nos interrumpió, ambos abrimos los ojos de golpe — Hokage-sama se le requiere de urgencia en junta

Kakashi sin dudarlo, se levantó de la cama yo hice lo mismo.

En quince Estaré ahí —respondió serio. Cuando un ANBU te despertaba así es que había más que simples problemas — tu quédate en casa Sakura.

No —respondí— la casa de mi padre queda de camino a la Torre, dejaré a Sarada con ella e iremos juntos —me ponía mi ropa — cuando hacen esto, no es simplemente para ir de campo, siempre que lo hacían con Tsunade eran muy malas noticias —dije casi en un susurro, Kakashi no negó mi afirmación y ambos sabíamos que nos llevaríamos un día lleno de sustos —

En la sala de juntas de la Torre Hokage, se encontraban casi todos, y todos teníamos cara de haber festejado la noche anterior sin embargo las miradas que lanzamos eran de preocupación.

De pronto apareció Sasuke, era la última persona que esperábamos y al parecer el era el que tenía la información importante, sujete la mano de Kakashi por debajo de la mesa. Esperando las palabras.

Encontré una base con Zetsus blancos— suspiró — según oscilan mis cálculos son unos 80 mil... —todo fue silencio, los demás kages que se encontraban por medio de una video conferencia contuvieron sus comentarios al igual que nosotros, ni juntando todas las fuerzas de las aldeas, podríamos llegar a la mitad y aunque no eran nada a comparación de luchar contra un Bijuu, resultaban ser buenos contrincantes —

Fueron largas horas de discusiones y negaciones ante tal noticia, nadie quería aceptarlo y en su momento, yo misma lo desee, que solo fuera un muy muy malo sueño, sin embargo, cinco horas después, salimos de la junta con grandes misiones que cubrir por cada área y parte de mi, no quería regresar al pasado, no a aquellos días de la guerra, sin embargo, otra vez estaríamos ahí.

Kakashi se quedó en su oficina, junto a más personas trabajando en números, cifras y ver como poder tocar esto con los señores feudales, pues, aunque siempre las guerras son redituables, en este momento casi tres años después, ninguna aldea se había recuperado del todo.

Cuando llegué a la oficina del hospital, se en contrataba Tsunade junto a Shizune elaborando un organigrama para una futura guerra, esto no esperaría meses como con anterioridad pudimos hacerlo, a lo mucho dos semanas tendríamos y poner todo en orden era una locura, en mi interior me agradecí ya no darle seno a Sarada, pues la recuperación de mi Byakugou ya estaba recuperado, sin embargo, tendría que juntar aún más chakra.

Así mismo pensé en Sarada, en cómo podía dejarla sola, a comparación de la guerra anterior no tenía familia no tenía una hija y seguramente Kakashi querría que me quedara en la aldea, también mi madre y seguramente Sasuke, no era algo que pudiera hacer yo.

¿Que tanto tiempo tenemos Sakura? — preguntó Tsunade, yo la vi a los ojos y me pesaba decirlo —

Dijeron que tal vez en dos semanas, sin embargo desean que esté todo listo en una semana —suspiré — el tiempo corre en nuestra contra —comenté —

Cada día que fue pasando, la aldea comenzó a moverse a ritmo de preparación de una guerra, las risas y la paz había desaparecido y muchas cosas comenzaron a escasear, comencé a almacenar cosas dentro de la alacena subterránea de la casa, pensando en el bienestar de mi madre y el de Sarada, ya que el día que tuviera que salir rumbo a la guerra, ellas quedarían solas.

El hospital tenía gran movimiento y se comenzó a reforzar todo para poder tratar a futuros heridos de guerra, ya no quería vivir esto otra vez, no por Sarada.

Los días se fueron como agua entre nuestras manos, la ropa común que usaba, la cambié por mi uniforme Jounin y siempre cargaba con insumos, esto era un caminar a ciegas.

Deje de ver a Kakashi y cuando lo hacía era dentro de la sala de juntas, terminando el caminaba a un lado y yo corría al hospital a dar nuevas ordenas.

Hasta que una mañana, llegó un mensaje de Suna y de las demás aldeas. Dando aviso que un ejército se acercaba a ellos, así que gracias al clan Hyuga se pudo ubicar que, también un ejército se acercaba de manera lenta pero firme a la Aldea.

El estado de alarma se hizo presente, comenzó un proceso de barrera dentro de la misma aldea, como en su momento se usó para Naruto y Bee, además de los civiles, los genins se quedaron en la aldea.

Mamá, tengo una reserva grande de alimentos y cosas de primera necesidad en mi casa, toma la llave y ve ahí junto a Sarada y a quien tu creas conveniente — mi madre tenía su frente marcada por la presión en su cara, mientras cargaba a Sarada en brazos, solo comenzó a sacar lágrimas y aunque intentaba no llorar le era imposible, la entendí bien, tenía miedo de que yo no regresará, le di un abrazo dejando a Sarada en medio de nuestro abrazo — madre... Se fuerte por Sarada y por mi, para que yo pueda luchar sin miedo, mi fuerza son ustedes — y las lágrimas salieron de mi ahora — las amo mucho a ustedes...

Hija —susurró — ¿ no puedes quedarte en la aldea? Piensa en Sarada. No le puedes dejar huérfana...

Mamá, por eso mismo lo hago, protegeré el mundo en el que vive Sarada —respondí — regresaré y cuando lo hagas podremos hacer una enorme fiesta... Por ahora ve — bese a mi hija y cuando mi madre salió de mi oficina, cerré mis ojos y sentí como mi pecho dolía, tal vez esta podría ser una despedida, tal vez no—

Una mano apretó mi hombro, y la tomé por inercia.

No llores —su voz — no me gusta verte llorar Sakura —susurró mientras besaba mi mano, yo sonreí — entiendo tus miedos la verdad...

Mucho miedo —susurre— prométeme que si llego a faltar cuidaras de ambas en mi lugar —confesé entre lágrimas — prometelo por favor— apreté su mano —

Esta bien —respondió con desgano, era mas que obvio — pero tu debes de prometerme verías cosas... - me volteó para vernos a los ojos — si llego yo a faltar la casa y mi departamento serán tuyos como está estipulado en este documento — mostró un rollo — y además... Quiero casarme contigo... Al menos por el civil... Quiero que algo nos una de por vida...

Kakashi eso no podremos —respondí muy triste — a lo mejor después de la guerra... No ahora —bajé la mirada, el tomó mi barbilla por la punta de sus dedos y me sonrió bajando la máscara —

Es cierto, sí sólo si, no fuera el Hokage —levantó otro pergamino — sólo si tú lo deseas —susurró —

Si quiero —respondí —

Y después de esto tendremos una enorme boda y lo que tu desees —susurró entre mis labios — todo...

Te amo — respondí a su beso con urgencia y hambre de él, serían unos días muy largos y no quería dejarlo a él—

En cuanto firmamos los documentos y los guardamos en mi oficina ambos sonreímos, coloqué el anillo dentro de un collar y lo colgué en mi cuello, mientras Kakashi no dejaba de besarme por todas partes, eran los últimos besos.

Ahora eres Sakura Hatake — decía entre susurros como si se un mantra se tratara, yo sonreía — eres mía...

Siempre tuya Kakashi —sonreí —

Solo falta esto —sacó de su chaleco una banda — no es la gran cosa... Pero después tendremos ropa con bordado de mi clan... —sonrió — tengo esto, que solía usar mi madre en misión —era una banda de tela blanca con el bordado de un rombo con nueve cuadrados dentro, la colocó y aunque en un instante me sentí un poco incomoda, al ver su sonrisa fue más que suficiente para mí — gracias por aceptarme —me besó otra vez, sin embargo el beso fue interrumpido al sonar la alarma ambos nos alejamos y salimos del lugar, en cuanto nos separamos nos regalamos una última mirada , el me sonrió y cuando me vi, me encontraba rodeaba entre heridos, no estábamos listos para esto, nadie lo estaría después de tantas bajas por la guerra anterior—

Los heridos llegaban, algunos lograban recuperarse y regresar al campo de batalla, sin embargo otra mayoría no lograba hacerlo, la batalla en invierno no era un gran ambiente para luchas de este tipo.

El ver la sangre, heridas grandes o hasta órganos de fuera, no era el problema, si lo ves desde el punto de vista médico, sólo es un cuerpo, una masa de células, nada más..

Pero detrás de eso había una persona , una vida, una familia y sueños. Eso, a mi me dolía.

Durante la noche tuvimos una leve tregua, en la cual pudimos separar a los muertos, llorar les y llevar heridos a la aldea de urgencia, algunos comían y otros dormían, yo estaba en mi tienda recobrando fuerzas y chakra.

Era complicado hacerlo alrededor de tanto miedo e incertidumbre, hasta que el olor a comida llegó a mi nariz, sonreí complacida al abrir mis ojos, Ino me extendió una sonrisa, tomé el plato y con urgencia comencé a comer en silencio junto a ella, la entendía, esto abría buenas heridas, como el perder a su padre y bueno, estando en mi misma situación, siendo madre su corazón se encontraba dividido.

Tengo mucho miedo Sakura —habló por fin — por mí hijo por todo —me abrazó temblando —

Yo también Ino, pero pienso en Sarada y creo en que esta lucha la acabaremos pronto —suspiré — esto acabará pronto Ino y cuando menos cuenta nos demos, estaremos en una fiesta riendo y tomando sake hasta por los codos —comenté entre risas —

Es que —suspiró — hace una semana di positivo en otro embarazo y estaba muy contenta porque estábamos en paz por fin y pensé qué...

¡Felicidades! —le di un enorme abrazo, acariciando su cabello — tienes otra razón para luchar y que acabe pronto esta guerra, vida nueva se gesta de nuevo en ti y eso es otro motor extra para luchar mas fuerte mañana —sonreí — tus hijos sabrán que su madre es muy fuerte y muy buena, estarán orgullosos de tu — suspiré pensando en Kakashi esta vez— yo estoy orgullosa y entiendo tu miedo Ino. Yo también lo tengo... Pero lo lograremos juntas...

Así es - respondió una Ino más compuesta — ¿que es esto? —preguntó señalando la banda que me dio Kakashi, me sonroje— ¿ qué es?

Es el símbolo de mi clan —respondí con total naturalidad —

Juraría que el tuyo es un círculo —apretó su mano — no conozco este símbolo... No lo he visto... —suspiré al ver su cara — espera.. Si que lo he visto —respondió más segura de sí — está...¿Dónde? — se preguntaba a sí misma — ¡en la tumba de Colmillo Blanco! Espera...¿Es un Hatake no? A ver Sakura... Necesito explicaciones ya...

Me acabo de casar hacer unas horas con Kakashi —respondí — lo hicimos en desesperación y un agarre de sentimientos muy fuertes —mostré mi anillo colgando de mi cuello — es promesa que cuando acabe esto, nos casa remos según las costumbres... Sin embargo...

¡Me debes ser tu dama de honor! —dijo una Ino un poco molesta — no una vez con Sasuke, ahora una segunda con Kakashi...

No te molestes —respondí queriendo calmar sus emociones ahora en contra de mi —

Esta bien —respondió levantando sus hombros — cuando acabe esto, tendremos una gran discusión que arreglar, sin embargo, estoy Feliz por ti Sakura... —sonrió—

La noche pasó con un total estrés y preocupación, todos nos encontrábamos ante la espectativa de que podría pasar más adelante, si acabaríamos ese día o sería más tiempo.

Todo era un juego azar dentro de la misma guerra.

Mi mente al amanecer, se fue directo a mis recuerdos con Kakashi, desde que era una niña apenas graduada de la academia, jamás pensé que llegaría a vivir dos guerras a tan corta edad y cuando de niña llegaba a hablar sobre de ello, jamás pensé en lo horrible que es la guerra y lo que es ver gente morir, regresar herida y regresar traumatizada.

Y pensé una vez más, como muchas veces en mi vida comenzada ninja, viví en los brazos de Kakashi, brindando protección y tranquilidad.

El, daba igual como se encontrara, llegaba a mi y tomarme en brazos.

Cerré mis ojos, sintiendo lo helado del ambiente en mis mejillas y nariz, el aire con un olor a sangre lo ignore y pensé en Kakashi.

En lo cuanto lo extrañaba.

Pasó una semana llena de muchas bajas por ambos bandos y según información de inteligencia, en las otras aldeas estaban al mismo nivel que nosotros. Llegando al fin de una tormentosa secuela de la anterior guerra y dejándonos como lección, que no podíamos perder la atención en el más mínimo detalle.

Durante una semana no vi a Kakashi y pensé en él más de mil veces, sobre que no estaría leyendo su libro si no ideando estrategias y cargando en su espalda en completo equilibrio está guerra.

Deseaba abrazarlo...

Deseaba regresar a nuestra mañana del primero de enero o a nuestro último beso, a su olor y no al olor a sangre putrefacta del lugar, olor a vida y no a muerte que me perseguía...

Oh kakashi... Te extraño tanto —me decía muy adentro, era mi mantra y lo extrañaba mucho —

Durante el octavo día, pudimos ver la luz después tanta lucha y se respiraba una tranquilidad aún mayor..

Eran las últimas olas de Zetsus blancos, y eso en mi, en todos mis camaradas significaba por fin. Regresar a casa con nuestras familias..

En el transcurso del día llegaron más heridos, también noticias positivas sobre que ya estaban con la última ola de Zetsus blancos y eso era más que buena noticia.

Solo ansiaba llegar a los brazos de mi hija, mi madre y Kakashi.

De pronto llegó un equipo ANBU con Zetsu blanco a medio morir, me quedé atónita al verlo dentro de las camillas, me acerqué a tomar sus signos y levanté sus brazos checa do el grado de daños que tuviera.

Ah... Eres tu —decía en un susurro, lo vi atónita — la puta del Hokage ¿no? —preguntó de nuevo — tu eres su pilar, su único pilar... Creo que llegué en el momento indicado —me tomó de la mano yo quise alejarme, sin embargo sus esporas se hicieron presentes — ya no ganamos, pero joder al Hokage es lo mínimo...

¡No espera! —grité preocupada, sin embargo todo fue en cuestión de segundos, todo hizo luminoso y una sensación cegadora en mis ojos se hizo presente, el ardor en mi cuerpo y la sofocación sin tregua —

La sensación era terrible en mi cuerpo, podía oler piel quemada y cada nervio de mi cuerpo dolía, me faltaba aire y aunque escuchaba un alboroto alrededor de mi, no podía hacer más.

Pude levantar mi mano y estaba roja, la piel se caía como cera y de mi comenzó a salir un grito de miedo con dolor, no sabía que pasaba.

Todo se hizo negro alrededor mío, no sentía dolor ni miedo, no sentía nada y flotaba en la oscuridad infinita.

Y cuando logré abrir mis ojos de nuevo, todo era tanto dolor y había tanta gente alrededor mío queriendo curarme, mis gritos están fuertes y ni hablar de mi fuerza.

Cerré mis ojos al sentir un tubo en mi boca y la sensación de sofocación junto a la desbridamiento sobre la tela pegada a mi piel esa terrible, y otra vez más, nadando en oscuridad.

Mi cuerpo estaba tan cansado, que me dejé ser en la inmensa oscuridad, ya nada importaba, cerré mis ojos otra vez más...

¿Adiós?