CAPITULO 18

LAGO

Fersen.- Hemos llegado, pasa por favor, siéntate para conversar, después si deseas te llevaré a un sitio que te encantará.

Oscar.- Así como a mí, cuantas conquistas has traído y llevado a donde iremos, porque me han dicho que tu traías siempre aquí a tus conquistas.

Fersen.- No mi amor, nunca he traído a nadie, te lo juro, no tengo idea como pudieron enterarse de este sitio, a no ser que nos siguieran, ya que como te dije ninguna mujer, solo tú ha llegado aquí. Pero dime quién te dijo eso.

Oscar.- André.

Fersen.- Eso explica algunas cosas, mira mi amor, solo André sabe que me quedo contigo siempre y es quién más problemas hemos tenido, no te has dado cuenta.

Oscar.- Puede ser, hoy día lo vi en una situación sospechosa con guardia y una dama del palacio.

Fersen.- Mira, hay que estar atentos si esa dama se presenta a hacer escándalo o algo te dice a ti.

Oscar.- No seas tan dramático Axel.

Fersen.- Bueno yo solo especulaba. Pero mira, te llevaré a un sitio, que repito no he llevado a nadie, solo a ti, porque tú eres la elegida para estar conmigo siempre, tú sientes también lo mismo que yo.

Y él tomó de la mano suavemente, cruzaron sus dedos y la acercó hacia él para besarse, los brazos de ella rodearon su espalda subiendo y bajando, cuando se separaron, se notaba en ella que quería seguir, porque lo volvió a besar, Fersen cortó el beso.

Fersen.- Ven amor, vamos sino se nos va a hacer de noche y no podrás verlo.

Oscar.- Está bien iremos.

Salieron abrazados, caminando unos 15 minutos y lo encontraron, era una hermosa laguna rodeada de muchas flores. A ella los ojos le brillaron de emoción, pocas veces veía algo tan bonito.

Oscar.- Es hermosa mi amor, le dio un ligero beso.

Fersen.- Así es mi vida, y si deseas puedes nadar.

Oscar.- Pues, no sé nadar, tú sabes.

Fersen.- Yo sí, si quieres te enseño.

Oscar.- Claro, pero no tengo ropa especia para bañarme.

Fersen.- A ver, si tienes algo ligero, como un pantalón corto y algo que te cubra, estás perfecta.

Oscar.- Puede ser, a ver podemos quedar un fin de semana así aprovechamos todo el día para que me enseñes y de paso probar la tina.

Fersen.- Oh mi vida, tú que si piensas en todo.

Oscar.- Así es.

Fersen.- Bueno mi vida, vamos a la cabaña o deseas mirar más.

Oscar.- Podemos quedarnos un rato más.

Fersen.- Claro mi cielo, tus deseos son mis órdenes.

Oscar.- Entonces te ordeno caminar junto conmigo por la orilla.

Fersen.- Como usted lo ordene mi adoraba y bella comandante.

Oscar.- Así me gusta que me obedezca. Jiji

Fersen.- Oscar, te quiero tanto. Pero ya vamos rodeando la laguna.

Y caminaron por el borde de la laguna, estuvieron abrazándose, dándose besos cortos, empujándose, y volviéndose a abrazar, o caminar de la mano. En una de esas, Fersen empujó a Oscar, ya que ella lo había tirado y cayó sentado sobre el césped y algunas flores, y ella dio un paso en falso y plash, media pierna metida en el agua.

Fersen.- Mi amor, perdóname, vamos te ayudo, iremos a la cabaña para que te seques, y como recompensa te llenaré la tina de agua tibia, que dices, me perdonas.

Oscar.- No te preocupes mi amor, un accidente puede pasar a cualquiera, además solo me diste un ligero empujón, yo perdí el equilibrio, y si te acepto el baño en la tina.

Fersen.- Me parece que lo hubiera hecho a propósito mi vida, pero son órdenes así que, vamos.

En un momento de descuido Fersen levantó a Oscar del modo princesa y se la llevó así caminando hasta la cabaña.

Oscar.- Hey porqué haces eso.

Fersen.- Para que no te ensucies más y después no tengas que ponerte.

Oscar.- No te preocupes por mí, bájame.

Fersen.- No te muevas tanto que te caerás.

Oscar.- No quiero, bájame.

Fersen.- Espera ya te bajo.

Y se cayeron Oscar sobre Fersen, ya que él perdió el equilibrio.

Fersen.- Auh, vez te dije.

Oscar.- Jeje por no hacerme caso.

Se quedaron mirando, ella lo besó y estuvieron así por un rato con las dos manos entrelazadas, entonces algo se le ocurrió a ella, se soltó de las manos y se sentó sobre el sueco.

Fersen.- Dime Oscar, qué vas a hacer.

Oscar.- Este…

Esa duda hizo que Axel, la pusiera boca abajo, primero mirándola a los ojos y volviéndola a besar, a lo que ella cruzó los brazos sobre la nuca al comienzo y después le tocaba el cabello. Estuvieron así un rato, y rompió el beso.

Fersen.- Bueno Oscar, ya nos vamos, tienes que cambiarte ese pantalón sino te vas a resfriar.

Oscar.- Si papá ya vamos.

Fersen.- Jajajaja, mi amor te quiero mucho.

Oscar.- Yo también Axel.

Llegaron a la cabaña.

Fersen.- Amor, dame unos minutos para calentar el agua, y creo que tengo un pantalón extra.

Oscar.- Gracias amor.

Fersen hizo todo lo que le dijo ya tenía la tina lista para ella.

Fersen.- Listo mi vida, su baño está listo, allí tienes toallas y el pantalón que tenía.

Oscar.- Muchas gracias amor.

Entró al baño, felizmente tenía puerta, pero sin seguro.

Fersen.- Mi vida, estaré afuera, cualquier cosa gritas y estaré ahí para ayudarte.

Oscar.- Gracias Axel.

Y así ella estuvo disfrutando de su baño en la tina, encontró para lavarse el cabello, y jabón, estaba muy feliz. Después de una media hora salió, y se dio cuenta de que la toalla era un poco pequeña, pero igual se secó y anudó ésta sobre su cabello. Se cambió, el pantalón le quedaba un poco grande, pero estaba bien, y así salió. Fersen estaba, en la cocina, estaba preparando algo.

Oscar.- Axel, muchas gracias, estuvo muy bueno, tiene que repetirse seguido.

Fersen.- Si mi amor, entonces te tiraré más seguido al lago. Jajajaja

Oscar.- No es para tanto, jajaja y dime qué estás cocinando.

Fersen.- Solo una sopa con lo que tenía a la mano, espero que te guste de paso, tengo también medicinas por si acaso te caiga mal.

Oscar.- Pues hay que probar y ni me pidas que haga algo porque yo no sé cocinar y si te puedo envenenar.

Fersen.- Solo me envenenaría con tus besos, pero por ahora ven siéntate y disfrutemos de mi sazón culinaria.

Oscar.- Todo lo que hagas tendrá sabor rico.

Fersen.- Así es, todo lo hago rico.

Oscar (sonrrojada).- Así, si tú lo dices.

Fersen.- Pero por el momento probarás mi comida, y dime que tal está.

Oscar.- Si dices que todo lo haces rico, la sopa está regular jajajaja. No mentira, está deliciosa.

Fersen.- Gracias mi amor, es una receta casera.

Terminaron la sopa, había también panes que lo disfrutaron conversando, se llevaban muy bien juntos. Al terminar él lavó todo.

Fersen.- Mi vida, aquí contigo el tiempo pasa volando, prepara tus cosas, no te olvides tu ropa para regresar a tu mansión.

Oscar.- Si papá, ya voy.

Fersen.- Con que papá no… ven acá.

El la jaló junto a él, y la besó muy dulcemente abrazándola, convirtiéndose en uno muy demandante, ella, lo abrazaba, pasaba sus manos por su espalda y pecho. Pero Fersen se separó, al abrir los ojos, Oscar estaba con la cara roja, su mirada decía que quería más.

Fersen.- Vamos mi vida, regresamos a tu casa, recuerda el fin de semana para que aprendas a nadar.

Oscar.- Está bien vamos.

Y tomaron el regreso hacia la mansión Jarjayes, ya era un poco tarde. Llegaron y se dieron el beso de despedida.

Nana.- Estas son horas de llegar mi niña.

Oscar.- Vamos Nana, ya no estoy pequeña.

Nana.- Y qué sucedió, ese pantalón no es tuyo, no me digas que algo pasó con el conde.

Oscar.- Pues sí. (apenada)

Nana.- Quéeee

Oscar.- Silencio Nana, tanto escándalo por mojarme la pierna en el lago, pero Axel me prestó un pantalón de él.

Nana.- Ufff, ya mi niña, vaya a cambiarse inmediatamente, no sea que la ve alguien.

Oscar.- Si Nana.

Continuará…

Qué sucederá ?

Muchas gracias por sus vistas y sus comentarios

Nos vemos muy pronto, cuídense mucho.

Un gran abrazo virtual.