Cuando todo se complica
-Eso es imposible – Se adelantó a decir Sakura empezando a sentir náuseas de nuevo, mientras que Syaoran a su lado había quedado completamente en shock – Estoy tomando pastillas anticonceptivas y no me he saltado ni una sola… ¡Y tuve mi período hace dos semanas!
La enfermera miró a la ojiverde y trató de mantener la calma, sabía que aquella no era la noticia más sencilla de dar y menos para un par de adolescentes – Entiendo, pero dime ¿era igual que como todos los meses? Digo ¿igual de pesado?
Sakura se extrañó ante la pregunta y empezó a hacer memorias de aquello – Ehm… supongo que era más ligero de lo normal, pero supuse que era por la píldora.
-Al estar embarazada se suelen tener pérdidas en algunas ocasiones, muchas veces se confunde con el período – Dijo la enfermera suspirando – Estás embarazada.
-Pero sigue sin tener sentido – Demandó Sakura negándose a creer aquello – Solo hemos estado juntos una vez y fue hace una semana ¿cómo es que…? – Sin embargo, la chica se vio interrumpida cuando el chico a su lado decidió hablar por primera vez desde que habían recibido la noticia.
-La noche de tu cumpleaños – Musitó él aún en estado de shock.
Sakura lo miró buscando no creer aquello y él la miró con absoluto temor para luego mirar a la enfermera – Estuvimos juntos por primera vez hace casi dos meses.
-Oh, en ese caso los síntomas de la señorita Kinomoto concuerdan con las fechas – Respondió la enfermera – ¿No usaron protección esa vez?
-Yo creía que sí – Confesó Syaoran mirando a la ojiverde – Aunque no lo recuerdo bien.
-Entiendo, y según lo que me dicen no volvieron a estar juntos hasta hace una semana ¿no? – Cuestionó la enfermera recibiendo un asentimiento por parte de los chicos – En ese caso las cuentas coinciden, no estoy segura de cuánto estás, pero puedo hacerte una cita con el doctor para esta semana si deseas hace tu primer chequeo.
Sakura bajó la cabeza sintiendo su garganta arder como nunca, aquello no podía ser verdad, en su cabeza nunca existió esa posibilidad, pero todo tenía sentido, ninguno de los dos recordaba con lucidez lo que había pasado la noche de su cumpleaños, sabían que se había acostado por obvias razones, pero siempre contó con que él había usado protección.
Syaoran por su parte seguía procesando toda aquella información, y vio a Sakura pestañeando más de lo normal, por lo que se dirigió a la enfermera – ¿Podría darnos unos minutos a solas, por favor?
-Claro, informaré a sus amigos que la señorita Kinomoto despertó y está bien – Dijo la enfermera amablemente – Con su permiso.
Y sin durar más tiempo dentro de la habitación, la mujer salió por la puerta dejando a la pareja a solas, aunque esta vez conscientes de que había un tercer miembro dentro del vientre de la ojiverde.
Sakura se llevó la mano a su plano vientre y miró a Syaoran con los ojos llorosos – Nunca te pregunté si habías usado condón o no porque sabía que eras cuidadoso.
-Sakura siempre fui cuidadoso las otras ocasiones, pero contigo no tengo idea de qué pasó – Respondió él sintiendo un nudo en su estómago – Había jurado que usé protección.
-Es obvio que no – Respondió ella con la mirada baja acariciando su estómago – ¿Qué rayos vamos a hacer?
Syaoran tragó grueso y buscó su mirada – Es tu cuerpo, eres quien debe decidir qué quieres hacer con el bebé.
La chica suspiró – No tenía planeado nada de esto… Digo, hasta hace unos días mi única preocupación era que mi hermano te aceptara como mi novio y ahora… – Sin embargo, no terminó la frase porque empezó a llorar un poco.
Syaoran odiaba verla así, especialmente sabiendo que, de alguna forma, aquello había sido su culpa y la tomó de la mano – Y ahora vamos a salir adelante con esto.
Sakura levantó la mirada y se encontró con sus ojos ámbares llenos de convicción – No pretendo dejarte sola, sea cual sea la decisión que tomes, voy a estar aquí contigo.
La ojiverde no pudo evitar acercarse a él para abrazarlo por el cuello, tuvo que admitir que no sabía cómo sentirse con todo aquello, estaba frustrada y no tenía idea de lo que haría, pero saber que él estaría a su lado a pesar de todo, la calmaba un poco – Estoy aterrorizada.
-También yo, pero lo resolveremos – Dijo él correspondiendo al abrazo.
Sakura suspiró – No tengo idea de lo que haré – Admitió ella separándose de él para mirarlo a los ojos – No puedo pensar en la idea de abortarlo, pero no me siento lista para esto ¡solo tenemos 18 años!
Syaoran pasó un mechón por detrás de su oreja y le habló – Sabes que la idea de tenerlo no suena tan descabellada.
Ella lo miró sorprendida – ¿Sabes todo lo que conlleva tener un bebé? Apenas nos graduaremos este año, soñábamos con ir a la universidad de Tokio juntos.
-Todavía podemos hacerlo – Dijo él – Tal vez podemos tomarnos un año sabático en lo que tenemos al bebé, estoy seguro de que puedo conseguir uno o dos empleos, y puedo decirle a mi mamá que nos ayude con el bebé cuando estemos terminando los exámenes.
-Syaoran esto no es lo que tu querías para tu futuro – Respondió ella sintiendo un nudo en el estómago – No quiero ser un impedimento en tu futuro.
Syaoran sonrió de medio lado – Eres mi futuro, Sakura – Seguido de eso puso su mano en su plano vientre – Y él o ella también.
Sakura tuvo que admitir que esas palabras la hicieron desfallecer y no pudo evitar sonreírle – Eso es hermoso, pero no quiero atraparte con esto.
Él bufó – Sakura me atrapaste cuando tenías solo ocho años de edad y estabas aterrorizada por la casa del terror – Seguido de eso volvió a acariciar su vientre – Y sí, soñaba con que esto ocurriera en unos años, pero no me quejo que haya ocurrido antes, porque es contigo y eso me basta.
Sakura soltó un par de lágrimas más al escuchar esas palabras y no pudo evitar acercarse a su novio y robarle un beso en los labios, el cual fue correspondido inmediatamente, todo se veía un poco incierto para ambos y sin duda, todo eso del bebé les causaba terror, pero mientras estuviese juntos podrían resolverlo.
-Te amo – Dijo ella sonriendo.
-Y yo a ti – Respondió él abrazándola por la cintura.
Pudieron seguir hablando de todo aquello, sin embargo, solo unos momentos después la puerta sonó y se abrió un poco revelando a la enfermera – Lamento interrumpirlos, pero los familiares de la señorita Kinomoto ya están aquí.
Sakura miró a Syaoran de inmediato y tragó grueso – Tenemos que decírselos, o se enterarán cuando vean los resultados de mis exámenes.
Syaoran resopló – Vale, solo hay que mantener la calma.
La enfermera les sonrió de medio lado y seguido de eso fue a buscar a los Kinomoto, pasados unos segundos la primera en entrar fue Nadeshiko quien se acercó a su hija para abrazarla y luego hablarle mientras la examinaba con la mirada – ¿Cómo se te ocurre ir a un entrenamiento de porristas sin haber comido bien en todo el día?
Sakura se rio por debajo – Lo siento, no tenía apetito – Miraba a su madre y sentía cada vez más ansiedad por la noticia que estaba por darle.
- ¿Cómo te sientes, pequeña Sakura? – Preguntó Fujitaka sonriéndole mientras se acercaba a su esposa.
-Me siento mejor, el suero ha ayudado bastante – Respondió ella empezando a sentir aún más nerviosismo.
-La enfermera dijo que hoy podrías irte a casa sin problemas, monstruo – Dijo Touya mientras saludaba a su mejor amigo – Gracias por traerla.
Syaoran ni siquiera pudo describir lo culpable que se sintió cuando el moreno lo saludó y le agradeció, sentía que aquello no iba a terminar bien en cuánto supiera la noticia.
-Claro, no hay problema – Se limitó a responder el ambarino.
-Eres un gran novio – Dijo Nadeshiko sonriéndole – Y por eso voy a pedirte que mantengas un ojo en Sakura y sus comidas cuando no estemos, de todas formas, te la pasas con ella todo el tiempo.
Syaoran tragó grueso, estaba empezando a sentir el verdadero terror y lo que sería una gran decepción de los Kinomoto hacía él. El chico miró a su novia en la cama y ella asintió con la cabeza, por lo que había llegado la hora, se acercó a ella y la tomó de la mano.
-Mamá, papá – Dijo Sakura en un hilo de voz – Hay algo importante que debo decirles.
Sakura tomó la mano de Syaoran y pudo darse cuenta de que él estaba temblando, sin embargo, se mantuvo fuerte mirando a los padres de la chica y a su mejor amigo, ellos se habían metido en eso y ya no había marcha atrás, por lo que Sakura simplemente levantó la mirada y les habló.
-Me estaba sintiendo un poco enferma hace unos días, unos que otros mareos y náuseas, y finalmente el desmayo, por lo que cuando llegué aquí me hicieron una prueba de sangre y… – La chica se trabó un momento, estaba aterrorizada, especialmente cuando sus ojos se encontraron con los de su hermano mayor – Estoy embarazada.
Tanto Nadeshiko como Fujitaka quedaron completamente mudos apenas escucharon aquella noticia por parte de su hija, ni siquiera sabían cómo procesarla o cómo sentirse al respecto, especialmente al ver a Sakura y Syaoran con tanto miedo como ellos, sin embargo, eso quedó en segundo plano cuando fue la reacción de Touya la que se llevó todo el protagonismo.
Touya se acercó a Syaoran y lo tomó de la camiseta del uniforme de deportes que todavía tenía y le habló mirándolo con absoluto desprecio – Esta si me la vas a pagar, Li.
-Hermano, no – Dijo Sakura desde la cama horrorizada – No fue su culpa.
-Si lo fue – Dijo Touya con impotencia mientras salía de la habitación llevando al ambarino con él.
- ¡Syaoran! ¡Touya! – Dijo Sakura con intenciones de levantarse, pero la enfermera y sus padres se lo impidieron.
-Tienes una intravenosa – Advirtió la enfermera.
- ¡Mi hermano va a golpear a mi novio si no salgo de aquí lo antes posible!
Nadeshiko miró a su hija aun tratando de asimilar que estaba embarazada y luego le habló a su esposo – Va a golpearlo, eso es seguro.
Fujitaka asintió y ni siquiera esperó dos minutos más, para salir de la habitación.
Por otro lado, Touya seguía caminando con Syaoran a toda velocidad, lo llevaba tomado del cuello con intenciones de ir al estacionamiento, aunque había olvidado que pasaría justo por la sala de espera donde todavía estaban todos sus amigos esperando que los dejaran pasar a ver a Sakura, sin embargo, la sorpresa de todos fue ver como Touya se llevaba a Syaoran afuera sin ningún tipo de delicadeza.
-Touya – Llamó Eriol levantándose de la silla – ¿Qué haces con Syaoran?
El aludido ni siquiera respondió y salió rápidamente de la sala de espera y Eriol miró al resto de los chicos – Algo no anda bien.
-Andando – Demandó Kenji – Hay que seguirlos.
-Touya no se ve nada bien – Dijo Yamazaki siguiendo a sus amigos y mirando a las chicas – Manténganse lejos.
Meiling bufó – Que poco nos conoce – Respondió ella mirando a sus amigas – Andando, chicas.
Solo fueron cuestión de minutos para que todo el grupo de amigos alcanzara rápidamente a Touya, quien, al llegar al estacionamiento, justo en la sección donde no hubiese autos parados empujó a Syaoran y le habló.
-Confíe en ti porque eras mi mejor amigo – Dijo Touya notoriamente dolido – Y estuviste durmiendo con mi hermana todo este tiempo.
-No fueron tantas veces – Respondió Syaoran poniéndose de pie – Déjame explicarte.
-Le has arruinado el futuro – Dijo Touya acercándose para tomarlo de la camiseta nuevamente – Y a ti también, imbécil… Jamás voy a perdonarte esto.
En ese momento el resto de los amigos lograron divisarlos en medio de la pelea y de inmediato los chicos se acercaron, mientras que las chicas miraban la escena aterrorizadas tratando de entender lo que sucedía.
-Touya – Dijo Eriol acercándose y captando la atención de su amigo – No sé qué diablos hizo Syaoran, pero te aseguro que no es la forma de resolverlo.
El moreno ignoró su comentario y le propinó un puñetazo a su mejor amigo en el estómago, haciendo que Meiling gritara junto con las chicas – ¡Xiao Lang!
Kenji se acercó a Touya e intentó apartarlo, pero este lo empujó – Déjame Suzuki, Li se lo merece.
-Rayos, Touya – Dijo Yamazaki acercándose – Esta no es la forma de resolver las cosas, Syaoran es tu mejor amigo.
-Era mi mejor amigo – Respondió Touya fríamente mientras miraba al ambarino levantándose débilmente – Hasta que el muy bastardo decidió que sería buena idea acostarse con mi hermana y dejarla embarazada.
Todos quedaron completamente aturdidos al escuchar esa noticia, especialmente porque al decirlo Touya se veía incluso más enojado y atentó yéndose encima de Syaoran para golpearlo en la cara y los brazos.
Eriol reaccionó de inmediato e intentó sujetar a Touya, mientras que Kenji sujetaba a Syaoran para separarlo y Yamazaki ayudaba a Eriol con el moreno, aquello no tenía buena pinta.
- ¡Suéltenme! ¡Voy a hacer pedazos a Li! – Decía Touya sintiendo rabia por el que había llamado su mejor amigo por tantos años – ¡Se burló de mí!
- ¡Touya para! – Gritó Tomoyo angustiada.
-Touya que lo golpees no va a cambiar nada – Respondió Rika preocupada mientras veía como el chico seguía golpeando al ambarino.
-Va a hacerle mucho daño – Dijo Meiling – Tenemos que hacer algo.
Touya no pensaba nada, simplemente seguía aventando golpes a Syaoran, dándole en ocasiones a Kenji, aunque este ni siquiera se quejaba, simplemente forcejeaba para separar al ambarino mientras que Eriol y Yamazaki también hacían fuerza.
-Tenemos que llamar a los de seguridad – Dijo Chiharu – Touya tiene más fuerza que ellos.
-Va a terminar golpeándolos a todos – Respondió Naoko.
Sin embargo, de un momento a otro las chicas quedaron completamente impresionada cuando el siguiente en unirse a aquel encuentro fue nada y nada menos que Fujitaka Kinomoto, quien se puso en medio de su hijo y de Syaoran intentando apaciguar la situación.
-Touya es suficiente – Dijo Fujitaka seriamente como pocas veces se le había visto – Deja de golpear a Syaoran.
-Embarazó a Sakura ¡solo tiene 18 años! – Le dijo él a su padre con rabia mientras miraba al ambarino.
-No estoy felicitándolos por esto, pero no vas a resolver nada golpeándolo hasta dejarlo sin conocimiento – Respondió el hombre apartándolos.
Touya seguía siendo sostenido por Eriol y Yamazaki y le habló a Syaoran – Esto no termina aquí… Me las vas a pagar.
-Silencio, Touya – Dijo Fujitaka volteándose para ver a Syaoran, seguía tratando de procesar el embarazo de su hija y ni siquiera sabía cómo reaccionar, sin embargo, sabía que la violencia no era la respuesta y le habló al chico rubio que lo sostenía – Kenji llévate a Syaoran.
El aludido asintió mientras que miraba a Meiling y empezaba a caminar hacía la salida.
-Yo iré con ellos – Respondió la chica mirando a sus amigas – ¿Alguna viene con nosotros?
-Yo – Respondió Rika – Puedo ayudarlos a curarles las heridas a Li.
-También voy con ustedes – Dijo Naoko – Supongo que nos veremos más tarde.
-Vayan chicas – Contestó Tomoyo mirando a su primo – Trataremos de tranquilizar a Touya.
Meiling asintió y en compañía de Rika y Naoko siguieron a Kenji hasta su auto, mientras que el resto se quedaba aun en el estacionamiento con Touya bastante exaltado.
Fujitaka suspiró y miró a los chicos – Lamento que tuvieran que verse envueltos en esto.
-No hay problema – Dijo Yamazaki soltando a Touya y mirándolo – Tú debes calmarte.
- ¿Cómo demonios te sentirías sabiendo que tu mejor amigo embarazó a tu hermana menor? – Escupió Touya.
-Touya necesitas relajarte, hablarás con Syaoran y estoy seguro de que se resolverá – Dijo Eriol tratando de calmarlo – Es prácticamente tu hermano.
-No lo es – Respondió Touya seriamente mientras se daba la vuelta – No es nadie para mí de ahora en adelante.
Los chicos miraron preocupados al moreno, al igual que lo hizo Fujitaka, todos estaban claros de que aquello no iba a ser sencillo de superar, y mucho menos cuando Touya había sacado a Syaoran de su vida tan drásticamente.
oOo
- ¿Te sigue doliendo el estómago? – Preguntó Meiling mientras entraba a la habitación de su primo con una sopa.
-Puedo soportarlo – Admitió él – Auch.
-Lo siento – Dijo Rika poniendo crema sobre los golpes en sus brazos – Te van a doler un poco.
-Es una suerte que tus padres no hayan llegado aún del trabajo – Dijo Kenji – No creo que podamos ocultar todos esos moretones.
-No le tengo cuidado a eso justo ahora – Respondió él – ¿Qué saben de Sakura?
-Tomoyo dijo que ya se estaban preparando para salir – Dijo Meiling – Pero de seguro irá a casa directamente.
-Dudo si quiera que Touya le permita asomarse aquí – Respondió Syaoran frustrado.
-En eso te equivocas – Dijo Naoko abriendo la puerta de la habitación del chico sonriendo de medio lado – Alguien ha venido a verte.
Seguido de eso la siguiente en entrar al recinto fue una castaña ojiverde que junto con ver a su novio golpeado se acercó para acariciarle levemente la mejilla, él tuvo que admitir que sonrió de medio lado al verla fuera del hospital – Que bueno que te dejaron volver a casa hoy.
-Eso es lo de menos – Dijo ella – Tomoyo y Chiharu me contaron lo que pasó en el estacionamiento.
Syaoran levantó los hombros – Tenía que esperar que tu hermano reaccionaría de esa forma cuando lo supiera.
-Pero estaba fuera de control – Respondió la ojiverde cejuda – Voy a tener unas palabras con él.
-No – Dijo él seriamente – Yo fui quien traicionó su confianza, es lógico que esté enojado… Debo resolverlo.
Meiling bufó – Si intentas resolverlo esta vez si te hará papilla.
-Pues tengo que enfrentarlo – Respondió Syaoran sosteniéndole la mirada a la ojiverde – Es mi mejor amigo.
Ella suspiró, no sabía que podría salir de eso, pero estaba segura de que estaría ahí para evitar que su hermano le hiciera daño. Amaba a esos dos chicos y lo que menos deseaba es que se odiaran solo por su culpa. No era justo para ellos.
oOo
N/A: ¡Hola a todos! Espero que estén excelente y que estén disfrutando del fin de semana;) Por acá les dejo este capitulo que sé que ya tenían muchas ganas de leer considerando que los deje en ascuas en el capítulo pasado.
En primera instancia, me di cuenta de que lo del embarazo de Sakura no les cayó de lo mejor a todos, y les recuerdo que es una adaptación de un libro, de hecho, dejé muchísimas cosas por fuera de la historia original que ni a mí me gustaban o me incomodan y simplemente no pegaban con estos personajes que tanto queremos, los que leyeron el libro saben bien a que me refiero. Así que lamento si este no es el destino que esperaban para la trama, pero necesitaba esta parte.
Me gustó ver que muchos se esperaban esto y que tomaron las pequeñas pistas que fui dejando en los capítulos anteriores. Como pueden ver, Sakura no se lo terminaba de creer y todas las cosas que le dijo la enfermera las saqué del libro, aunque la decisión de Sakura si la cambié, en el libro la protagonista esta decidida a abortar cuando se entera, pero él habla con ella para que no lo haga, pero bueno, no puedo ver a Sakura tomando la decisión de abortar.
Como todos supusieron ardió Touya y esta vez si se fue a los golpes con Syaoran, y es que conociendo a Touya como todos lo conocemos esto era lo que pasaría, los amigos intentaron ayudar, pero hasta Fujitaka tuvo que meterse para calmar a su hijo.
Espero que les haya gustado, habrá más detalles sobre todo esto en el siguiente capítulo, y pues ahora la amistad de Syaoran y Touya prende de un hilo.
Muchas gracias a todos por leer y comentarme, me hacen super feliz con sus palabras. Les mando un beso enorme.
Nos vemos el jueves.
PD: Les recuerdo que a quienes les guste el fandom de Harry Potter, estoy publicando también una historia por allá por si quieren pasarse a leer;)
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction y Potterfics; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
