16. Animales
POV Aldebarán
Hemos corrido sin ser capaces de mirar hacia atrás. Repetimos las subidas y bajadas, a veces fueron dulces, otras veces agridulces.
To Be Free —Arashi—
— Alde, ¿Camus te dijo si va a llegar tarde? — pregunta Aioria al ver que nuestro amigo lleva una hora de retraso, sin dejar de trabajar en los renders de nuestro proyecto de tesis.
Honestamente no espero que venga hoy, pues debe de estar en el aeropuerto despidiendo va Milo y, aunque finja que no le afecta, esta breve separación debe ser algo muy doloroso.
— No, pero debe de estar deseándole un buen viaje va Milo, ¿tú no harías lo mismo si fuera Marín?
— Claro que no, me habría escondido en su maleta para no separarme de ella — dice en tono juguetón.
— Eso sería impráctico — habla una voz detrás de Aioria, haciendo que pegue un brinco — Casi compro un boleto para irme con él pero no puedo dejar que ustedes hagan solos el proyecto — dice Camus al sentarse.
— Camus — noto su semblante cansado — ¿Cómo te fue?
— Bien, hubo un pequeño retraso en el abordaje y Milo dijo que me avisará en cuanto llegue — suspira.
— Y, ¿cómo te sientes? — indaga Aioria.
— Bien, supongo. No tienen de qué no preocuparse. Además son sólo tres meses, no es que vayamos a separarnos para siempre — dice tratando de convencerse a sí mismo.
— En eso tienes razón y Milo ¿seguro estaba muy emocionado? — pregunto para aligerar la tensión.
— ¿Qué son policías? — suelta un poco molesto, ya que estamos invadiendo de más en su privacidad.
— No, pero somos tus amigos — contesta Aioria.
— Estaba muy emocionado — dice con tristeza. — Nunca antes había subido a un avión y, aunque Saga y su esposa Saori lo convencieron que no tiene nada que temer, las bromas de Kanon sobre los accidentes aéreos lo pusieron nervioso.
— Si le da miedo volar, ¿por qué no se quedó? — cuestiona Aioria
— Milo puede ser muy simple pero tiene ambiciones. Y un avión, o una pareja, no lo detendrán — se calla de golpe al ver que habló de más.
— ¿A qué te refieres? — le hago una seña para que sacara todo lo que lo consume.
— Anoche, le pedí que huyéramos.
— ¿Qué? — grita Aioria, llamando la atención de todos en la biblioteca y un "shhhh" colectivo hace que se controle.
— Le dije que se quedara conmigo, que subiéramos a mi auto y huyéramos a cualquier lugar — suelta sumamente triste. — Sé que es una locura, pero a veces me siento cansado de todo e imagino que comenzar una vida nueva, con Milo a mi lado, es todo lo que necesito.
Aioria y yo, no sabemos qué decir, rara vez Camus es tan abierto.
— Obviamente dijo que no y, aunque bromeó con que él es el de las ideas locas, por muy romántico que suene ambos somos muy ambiciosos para tirarlo todo por el retrete — suspira. — No pongan esa cara. Sí, me decepcionó su respuesta, pero fue lo correcto. Aunque él ahora es un ave que surca el cielo lejos de mí — dice para dar fin a la conversación.
Mientras trabajamos, pienso en todo lo que dijo Camus, y es verdad, Milo ahora es un albatros que voló lejos de casa; pero lo que Camus no sabe es que esos curiosos animales siempre vuelan de regreso a donde está su corazón.
Nota de Autor:
Alde es un amor, un oso gigante que da amor a todo el mundo. Creo que después de tanto drama el le pone una pizca de azúcar a la historia.
Gracias a Arodnas por ser la beta de este fic, y a ti un beso enorme que te tomaste unos minutos para leerla.
Nos vemos en el capítulo 17.
