No poseo los derechos de autor. Los personajes pertenecen a la Saga de Crepúsculo. La historia es de Half Of My Soul, yo solo traduzco y me divierto.
I do not own the copyright. The characters belong to the Twilight Saga. The story is from Half Of My Soul, I just translate and have fun.
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Summary: El consejo estaba mal. Una impronta era aquel que el lobo quería. La impronta estaba destinada para él, no podía ser de otra manera. Sam se da cuenta que su lobo no tenía ninguna intención de emparejarse con Emily después de que la atacara. Sus ojos estaban en alguien más.
Pareja: Sam/Bella
Rating: T
Toma lugar durante Luna nueva.
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Sam observó con ojos atentos cómo Bella Swan caminaba por su cocina. Estaba vestida con jeans desteñidos y una camisa morada de manga larga, con converse negras que han visto mejores días. Tenía el pelo suelto, ondulado, mientras miraba alrededor de la cocina. Se mordió el labio confundida antes de dirigirse al mostrador.
- ¿Buscando algo? – Preguntó saliendo de su percha en el pasillo.
Bella saltó un pie en el aire, girando para enfrentarlo.
- ¡Oh! Hola... Sam. Umm… sí, estaba buscando la comida que Jacob dijo que estaba por aquí para llevarla a la parrilla. Dijo que estaba en el mostrador. – Ella sonrió nerviosamente.
Sam sonrió, agradeciendo en silencio a Jacob por este inconveniente.
- Ya veo. Bueno, no estoy seguro si Jacob lo sabe, pero usó el último paquete de perritos calientes hace 20 minutos. Estoy a punto de ir a la tienda. ¿Por qué no vienes? He estado esperando poder hablar contigo. – Dijo, sonriendo para que ella no se sintiera intimidada por su tamaño.
Bella era casi un pie más pequeña que él, unos centímetros más baja que Emily, y Sam pensó que era perfecta.
Bella miró afuera a Jacob y luego a Sam. Su rostro se iluminó con un bonito tono rosado.
- Umm... – Ella dudó, mirando a otro lado menos a él.
La mano caliente de Sam levanta su barbilla, haciendo contacto visual.
- No dejaremos que te pase nada. – Él murmuró suavemente. – Ven. Jacob está bien. – La hizo salir por la puerta, con la música a todo volumen por la conmoción afuera. Esta fue una reunión para celebrar la partida de los Cullen.
- ¿Dejaremos? – Bella preguntó, levantando la cabeza para mirarlo.
Sam la miró en silencio mientras los conducía a su camioneta.
- Si, nosotros. – Él respondió, abriendo la puerta del pasajero, agarrando sus caderas para ayudarla a subir.
Caminó sin prisa hacia el lado del conductor, saltando y comenzó. Salió del camino de entrada y se dirigió hacia la carretera principal.
– Hay algo que creo que deberías saber. – Él la miró, sus ojos recorrieron su cuerpo en una exploración rápida. – Has estado comiendo. – Comentó, notando su forma que se estaba llenando ligeramente y la gordura en sus muslos.
Bella asintió con el ceño fruncido.
- Eres tú... – Ella susurró mirándolo. Sam mira el camino en silencio mientras deja que Bella llegue a sus propias conclusiones. – Eras el lobo negro que vi cuando... cuando estaba en el suelo. Pensé que estaba alucinando. – Ella susurró mirándolo un poco más.
Sam asintió con la cabeza.
- Sí. Las leyendas de las que estoy seguro que escuchaste cuando visitaste a Jacob cuando eras niña, son ciertas. Los chicos Quilete y yo somos lobos. Solo entramos en fase cuando sentimos el peligro cerca. – Él la miró momentáneamente.
– Los Cullen. – Terminó, mirando por la ventana.
- Exactamente. Aunque eran vegetarianos, todavía dejaron una víctima... y esa eres tú. Ya sea mental o físicamente, protegemos. – Explicó, girando hacia la tienda de comestibles en la ciudad. La única en Forks.
- Entonces... cuando Jacob vino a advertirme... ¿eso fue...? – Ella no preguntó exactamente quién envió a Jacob.
- Yo. – Sam respondió entrando en un espacio de estacionamiento.
Bella se desabrochó el cinturón de seguridad antes de salir del camión. Se encontró con Sam en el frente... él era enorme, su cuerpo emitía una cierta energía mientras la miraba.
- ¿Por qué? – Preguntó ella, siguiéndole detrás.
Sus zancadas eran grandes y Bella ni siquiera podía dar la mitad de su zancada. Disminuyó la velocidad, entrando por las puertas dobles.
La energía pareció ondularse cuando la gente se separó y muchos la miraron. Bella se sonrojó mirando a Sam.
- Porque... – se detuvo agarrando un carro, dejando que Bella lo controlara.
Ella lo siguió a su lado pacientemente. Sam agarró una caja de mezcla para panqueques del estante superior. Cuando lo metió en el cochecito, la miró de nuevo.
- Tú eres importante para mí. – Se dio la vuelta y Bella tragó saliva mientras intentaba formar un pensamiento.
- Pero... no entiendo...? – Preguntó deteniéndose de nuevo cuando él fue a buscar otra cosa.
- No estoy seguro, pero mi lobo y yo... cuando dije 'no dejaríamos que nada te pasara'. Hay algo en ti. Después de encontrarte en el bosque... eres todo en lo que podemos pensar. – Él respondió, abriéndose paso detrás de ella cuando se dio cuenta de que se había perdido algo.
Bella podía sentir el calor saliendo de él y se estremeció un poco. Él se rozó contra ella, sus ojos percibieron la satisfacción de ver su respuesta corporal hacia él.
- ¿Qué significa eso exactamente? – Preguntó, mirándolo de arriba abajo con curiosidad.
Sam agarró unos paquetes de perritos calientes antes de volverse hacia ella. Sus ojos oscuros miraban fijamente su alma mientras la observaba en silencio.
- ¿Qué quieres que signifique? Porque para mí, Bella... eso significa encontrar cualquier forma posible de tenerte. – Él declaró. Bella contuvo el aliento, parpadeando un par de veces. – ¿Por qué no vas a tomar algo? Lo que quieras. Estaré aquí. – Él ofreció.
Quería que ella pensara sin que él la mirara. Bella asintió abandonando el cochecito.
Bajó por la isla de frituras buscando una bolsa de papas que quería. Encontró una con sabor a barbacoa, sonriendo al instante. Mientras se volvía hacia Sam, escuchó a alguien gritar. Un niño pequeño la pasó corriendo a una velocidad cegadora. Vio a Sam mirándola atentamente.
Se abrió paso dejando caer su artículo en el cochecito.
- ¿Es lo que quieres? ¿Algo más? – Preguntó.
Bella negó con la cabeza siguiéndole a su lado mientras él tomaba el cochecito, dirigiéndose al frente para revisar.
El cajero pasó a los artículos, sus ojos recorrieron la forma de Bella. Sin embargo, los ojos de Bella estaban en Sam. Su piel bronceada era como el oro. Bella quería frotar sus manos sobre él. Ella sacudió la cabeza sonrojada. Sam la mira sonriendo. Cuando Sam agarró todas las bolsas, dándole a Bella su compra, ya que ella insistía en llevar algo, él miró a la cajera sonriendo.
Envolvió su brazo alrededor de los hombros de Bella y la dejó abrir el camino. Pusieron las bolsas en la camioneta y Bella subió hacia ella. La cálida mano de Sam agarró la suya mientras la levantaba.
- Andando. – Murmuró, arrancando el auto. Hizo su viaje de regreso por donde vinieron.
- Bella, la razón por la que te traje es porque necesitaba... estar cerca de ti. Solía tener una impronta. Una impronta como has escuchado es como un alma gemela. Emily Young era su nombre. Como hombre puedo decir que era diferente, hermosa. Dulce en cierto modo. Hasta que un día... unas semanas después de que te encontré en realidad... nos enojamos... Sentimos que la impronta era nuestra maldición. Un aspecto controlador en cierto sentido. Claro, si nos llevamos bien con nuestra impronta y en cierto modo son perfectos para nosotros, nos emparejamos con ellos, pero Emily... ella no era la indicada para mí y la atacamos accidentalmente y desde que ha estado tan lejos como le es posible. Mi lobo ya estaba obsesionado contigo. Quería... te quiere a ti. – Dijo mirándola.
Para entonces, Sam se detuvo en el camino de entrada solo mirándola. Bella empuja un poco de cabello hacia atrás mientras miraba a Sam.
- Si... Edward no me quería, ¿por qué lo harías tú? – Preguntó, genuinamente confundida.
Sam apagó el motor y se recostó mirando por la ventana a sus compañeros. Se volvió hacia Bella, sus ojos marrones intensos mientras la miraba. Se inclinó hacia adelante, tan cerca de Bella que sus narices casi se tocaban.
Agarró la mano de Bella y la puso sobre su pecho justo encima de su corazón. Él usó esa misma mano, deslizándola alrededor de su cintura, acercó su parte inferior del cuerpo a él. Escuchó su respiración mientras ella se deslizaba sobre el asiento. Sus ojos vagaron por su rostro, su otra mano movió el cabello de sus ojos.
- Sé lo que quiero, y lo que quiero es a ti. Eres alguien sin los Cullen. Especial. ¿Me entiendes? y ni una vez... ni siquiera como un lobo, te asusté. Tú ves... – Habló suavemente, sus ojos completamente negros. – Nos ves Bella... nos entiendes. A mí. Tienes compasión. Podríamos ponernos delante de ti y nos mirarías con asombro. Sin miedo. Sin dudas. Pregúntame de nuevo por qué te quiero. – Él la animó, su nariz rozando su cuello. Soltó un ronroneo retumbante.
- ¿Porque me quieres? – Ella exhala, todavía como piedra.
- Porque soy el alfa... y puedo tener lo que quiera. Déjame... – Él respiró su aroma, lentamente lamiendo el camino. – Hacerte mía. – Le susurró en su oído.
Él olisqueó su camino hacia su oreja. Sus dientes se apretaron ligeramente alrededor del lóbulo de su oreja, chupándolo.
Podía sentir las cautelosas emociones de Bella mientras ella se aferraba a sus brazos. Él gruñó suavemente, la vibración la calmó instantáneamente. Se relajó un poco y tomó un descanso profundo.
- Sam... nunca he... ¿Es esto...? – Bella apenas podía formar una oración mientras respiraba pesadamente.
Se dirigió a sus labios, antes de mover sus labios a su mejilla.
- No quiero solo sexo. Quiero tu corazón... Quiero tu alma. Te quiero a ti. – Él susurró.
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Me encanta esta pareja! Jajajaja ¿qué les pareció? A mí se me hizo súper tierno! N se olviden de dejar un lindo comentario para saber qué les pareció.
¡Nos leemos pronto!
