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Hola queridos lectores

espero que les guste el nuevo capitulo, la verdad es que yo me emocione mucho escribiendolo jjejejee

espero que ustedes igual

y que no les haya aburrido jejejeje

gracias por su paciencia y sus hermosos reviews que me dejan y me alientan a seguir escribiendo

no olviden dejar su voto por el fic favorito

este ya casi llega a su final

saludos

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CAPITULO 16 LA MUERTE Y LA VIDA II


AMARTE O PERDERTE I


Y con la fuerza del agua, mi amor hacia ti será de igual forma, impredecible, fuerte, pleno, llenara de tanta fuerza tu vida que jamás querrás dejar de mirar aquella azulada e inmensa infinidad del mar.

En el ocaso podremos disfrutar de la caricia suave de los rayos de vida que tu existencia me otorga, sin poder proponerlo mi luz esta en tu mirada, pues al encontrarme en tus ojos entiendo mi existencia.

En la vida y la muerte, sin importar que sea…siempre será así

H.G.P


Arnold sujetaba a la rubia mientras esta la besaba con todo lo que sentía en ese momento su corazón brincaba junto con el de Arnold descontrolado, era tanta su emoción que parecía que el aire se arremolinaba a su alrededor.

El aire.

Arnold la separo un poco nervioso para intentar controlarse, ese aire no era normal y él lo sabía pero ella lo miro con una sonrisa.

-Mejor vete –Susurro el rubio sin querer sonar grosero pero es que era difícil pensar bien cuando ella estaba cerca

Helga toco su hombro -¿De verdad quieres que me vaya Arnold?

El rubio trago en seco –No…no me estas ayudando

Helga rio un poco –Y jamás…podré ayudarte si no me explicas

Arnold bajo la mirada

-Es que…no es fácil

La rubia se puso de rodillas para poder mirar la luz esmeralda que tanto buscaba –Arnold, te necesito

Arnold se sonrojo –Yo…

-Necesito reencontrarme conmigo misma, y creo que esta es la forma por el amor que siento por ti –Y con ello volvió a atacar sus labios

Arnold tembló un poco por lo bajo y solo atino a volver a abrazarla pero era complicado sentía que podía hacer temblar la tierra por la felicidad que estaba sintiendo

En sus labios la rubia solamente susurro –No tengas más miedo –Volvió a besarlo con ternura

Ternura que termino de convencer al rubio.

Esto era lo correcto, sin razonar más, sin pensar más, simplemente volteo a la rubia para acostarla en la cama, sintió que esta vez ella tembló un poco pero no corto el beso.

El aire se hizo cálido en su alcoba, mientras el besaba el cuello de Helga, ella gemía suavemente sintiéndolo.

Después el rubio comenzó a desabotonarle la blusa lentamente mientras bajaba con sus besos.

Helga sentí el corazón latirle con fuerza mientras intentaba ayudarle al rubio a quitarse de igual forma su ropa.

-Eres hermosa –Dijo el rubio mirándola mientras se terminaba de quitar la blusa para dejarla en el suelo

Ayudo a Helga a terminar de quitarse la playera, para proceder a quitarle a la joven su pantalón.

Lentamente y con nervios con sus manos recorrió el cuerpo de Helga desde la punta de los pies hasta los brazos para terminar en su rostro con un beso tierno.

Intento quitar el sostén suavemente pero no tuvo éxito, por lo que Helga rio un poco pero le ayudo a quitarlo.

Este caía a un lado con lo demás y los pechos de la joven estaban contra su piel, sintió que el mundo podía explotar y no le importaría, sintió una fuerte emoción provocando un poco de aire provocando que la joven se estremeciera por el frio.

-Creo que mejor… -Dijo el rubio mirándola con preocupación

Helga sonrío –No te detengas por favor ¿O no te gusto?

Hizo un tierno puchero mirándolo con sus ojos llenos de mil emociones como los de él.

-Helga, me encantas y yo….yo siempre te…..siempre te he amado –Dijo dejando salir el aire contenido

Sonrojado miraba la reacción de ella.

La rubia sonreía con ternura –Yo también te amo

Él se acercó lentamente para besarla con ternura, con amor, con todo lo que callo por años.

Lentamente y con timidez fue explorando el cuerpo de Helga, cada centímetro era un placer beso su cuello una vez hasta llegar a su seno, al momento de besarlo con ternura y lentamente Helga se sobresaltó pero ya era tarde si en algún momento pensaron los dos en retractarse, pero ahora…ahora ya no había ninguna salida y realmente ninguno lo deseaba.

Y supo en el momento en que sus cuerpos quedaron desnudos completamente que jamás podría volver a estar separado de ella, jamás.

-No quiero lastimarte –Dijo mientras la besaba aún mas

Helga estaba sonrojada debajo de su cuerpo

-No lo harás

Lo beso dulcemente mientras abría sus piernas lentamente para darle apertura al rubio, quien sintió la vagina húmeda de la rubia.

Sintió demasiado calor de repente. Poco a poco y tomando su miembro erecto con la mano intento ingresar en la rubia.

Lentamente e intentando no ir tan deprisa comenzó a ingresar, se escuchó un pequeño golpe de algo caerse, pero en ese momento ya no le importo mucho.

Había un poco de lluvia afuera y se escuchaba lejanamente truenos, pero ninguno de los dos se inmuto cuando uno ilumino la habitación y los dejo en oscuridad.

Helga gimió entre sus labios al sentirlo totalmente dentro.

Arnold la miro -¿Te duele mucho?

Helga le miro con amor –No…no tanto

-¿Si…sigo?

-Por favor

Y volvió a besarlo, Arnold lentamente comenzó su vaivén, era estar en la gloria para él, nunca pensó realmente en estar con alguien, en realidad nunca pensó estar con alguien que no fuera Helga, pero hacer el amor con el amor de tu vida, simplemente era indescriptible

Helga era simplemente perfecta, era como si su cuerpo y el de ella, estuvieran hechos el uno para el otro.

Helga dejo de sentir tanto dolor, su vagina lentamente se acoplo al pene de Arnold, y comenzó realmente a disfrútalo más, los besos de Arnold llenaban no solamente su cuerpo sino también su alma.

Arnold poco a poco aumento el vaivén, ella podía enloquecerlo de mil formas y era lógico que en la cama también fuera así, pero Helga dejaba que hiciera lo que quisiera con ella, eso lo hacía sentirse especial, mientras tocaba los senos de la rubia y la penetraba siempre intentando ser lo menos brusco por supuesto.

-Ammm Helga…creo que… -Susurro pero la rubia lo tomo del cuello para besarlo nuevamente mientras encerraba la cadera de Arnold entre sus piernas, gemía fuertemente

Arnold rogaba porque nadie estuviera escuchando nada porque hasta ese momento recordó donde estaban pero no quería parar.

Siguió besándola mientras dejaba que el clímax llegara a su cuerpo, sintió como ella se estremecía también entre sus brazos y gemía en su boca, pero lo enloqueció más cuando ella pego su pelvis a su cadera, entonces no pudo más y estallo.

Helga sintió como el rubio se recargaba en sus senos, exhausto mientras terminaba de tener su orgasmo, ella temblaba como él.

-Te amo –Susurro mientras cerraba los ojos –Arnold

Arnold alzo su mirada hacia ella y la beso con infinito amor.

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Felicia estallaba de furia sabiendo lo que había pasado, por supuesto ¿Cómo no iba a pasar? Helga era demasiado fácil.

Sintió que el cielo se podía partir en ese instante pero ni por eso pudo separarlos, era momento de tomar medidas extremas.

Camino lentamente hacia un cuarto oscuro donde tenia enfrente de ella un amuleto, el cual era rojo brillante.

-Si no eres mío, no eres de nadie –Dijo mientras se ponía aquel objeto –Con mis poderes, otorgados por dioses yo debo ser la única dueña de tu alma, Arnold Shortman

Y dejo escapar una sombra de ese amuleto que salió precipitadamente del cuarto, mientras ella caía al suelo.

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Helga miraba por las penumbras de la selva, sentía temor y demasiada ansiedad, no sabía que pasaba, ni donde estaba.

Las imágenes brotaban en su cabeza.

Arnold gritándole cuando cayó ese día en la inundación, se preocupó por ella.

Arnold pidiéndole que se disculpara con Patty, por haber estado hablando de ella.

Arnold y ella peleando por un huevo, que era su experimento de tarea.

Arnold y el en un invernadero que se llenaba de agua.

Arnold en la feria de queso intentando estar con Ruth, y en otra ocasión ella saboteando su cita con Lila en la misma feria.

Arnold y ella en una cita, donde fingía ser Cecile.

Arnold en una azotea con ella, mientras lo besaba con desesperación después de confesar su amor.

Arnold y ella bailando tango el día de los inocentes.

Arnold, siempre Arnold, una y otra vez salían a su alrededor momentos donde el rubio era lo único que mostraban sus recuerdos.

Los libros de poesía donde ella solo declamaba una y otra vez su amor por el rubio.

Lo amaba

Dios lo amaba demasiado

¿Cómo pudo olvidar eso?

¿Cómo pudo olvidar cuando se enamoro del rubio?

¿Cómo olvidar que cada que lo veía reafirmaba que lo amaba por su manera de ser?

¿Cómo pudo pasar?

Helga miraba entre las sombras, para observar todos los momentos que había perdido días atrás.

Entonces de las sombras una roja sobresalió de las negras y se puso frente a ella, provocando que retrocediera, entonces esa sombra se formó una silueta de una persona.

-Yo lo provoque –Susurro la joven ahora ya bien vislumbrada por la rubia –Te lo advertí, él es solo mío y solo debe ser mío

-¿Felicia?

-Y si no es mío, no es de nadie

La joven miro una figura de un Arnold dormido sobre de ella mientras le salía sangre de un brazo.

-¡No!

Felicia rio con malicia -¿Entonces pelearas?

Helga la miro con furia -¡Tu!...maldita sea ¿Qué diablos hiciste conmigo estos días?

-No puedo creer que hayas tenido la fortaleza para romper una maldición

-Porque tú no sabes lo que es amar

Felicia la miro con enojo -¡Pues mira lo que hago con tu amor!

Y con eso le enterró el cuchillo en el brazo derecho, provocando sangrar a la rubia

Aunque no entendía ¿Qué no esto era un sueño?

Felicia rio fuertemente mientras le daba una abofeteada fuerte provocando que la rubia cayera al otro lado

-Aquí ni allá, eres nadie, yo soy la única dueña y poderosa y tú eres solo una insignificante humana que no podrá jamás darme una batalla y no mereces a un hombre como lo es Arnold, especial y poderoso, luz y oscuridad deben estar juntos, muerte y vida, eso somos nosotros y tú no eres nada

La pateo fuertemente en el estómago.

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-¡Helga! –Grito fuermente el rubio asustado viendo como sangraba del brazo, inmediatamente también vio como la joven se retorcía por el dolor en el estómago. –Vamos Helga tienes que despertar –Susurro intentando mantener la calma pero no podía

En ese momento una voz se escuchó en la oscuridad y Arnold supo, supo que había cometido un error.

-Nunca despertara ella no es nadie y puedo hacer lo que sea con ella porque es una simple humana amor, tu deberías estar conmigo no con ella.

-Felicia –Sintió terror y más aún cuando vio que la rubia lloraba.

-Helga –La abrazo sintiendo que todo temblaba dentro de su ser y en la tierra.

"Antes de que te….hare lo que sea por ella, incluso….incluso si eso es…." Pensó con dificultad –Jamás –Murmuro con enojo en contestación a lo que ella le había dicho –Antes se lo doy todo a ella

-¡No! –Grito Felicia

Arnold tomo la mano de Helga con delicadeza y amor para después besarla, sabia de esto gracias a los ojos verdes, sus leyendas y jamás pensó hacerlo pero ahora solo importaba Helga y que sobreviviera en ese mal de sueño, ella no…no debía…pensar…ella estaría bien.

Y con ese pensamiento quedo al momento de que su mente quedara en oscuridad.