El resto ya se lo saben…

Los personajes no me pertenecen son creación de Rumiko Takahashi

Nota de la autora: Este fic no es apto para todo el público por lo que se recomienda su discreción.

Música en este capítulo:

"Prodigium" de Brian Tyler (No aparece en el texto pero sirve de apoyo musical de fondo para el inicio del capítulo

"The Call of the Ancients" de Brian Tyler (No aparece en el texto pero sería la música de cuando van camino y llegando al Nekohanten)

"Which Witch" de Florence and the Machine (No aparece en el texto pero sería el fondo musical en la última parte de este capítulo)


-Augurio-

La luz me pega en los ojos y mi respiración es entrecortada, me duelen las piernas y el viento golpea mi cara conforme avanzo. Algo se atora en mi vestido y jalo de la tela con fuerza, no hay tiempo.

-Corre Akane- una mujer, que no puedo ver, me indica lo que ya sé que debo hacer -corre más rápido.

Voy tan deprisa como mi cansado cuerpo me lo permite.

-¡Corre! Lo veo a la distancia- grita esta vez con tanto pánico que me despierto abruptamente teniendo una sensación de desconcierto absoluto.

Siento entonces una mano acariciando mi brazo, frota de arriba abajo –creo que tenías una pesadilla- susurra en mi oído Shinnosuke, su mano va de mi brazo a rodear mi cintura y me acerca a él.

Mi espalda está pegada a su pecho, por lo que me acurruco más contra él. Estamos acostados en mi cama luego de haber hecho el amor horas antes, y por la iluminación creo que deben ser entre la tres o cuatro de la mañana.

-Lamento haberte despertado- susurro también, no quiero que mis compañeras y amigas de piso se despierten por mi culpa.

-No pasa nada, como sea me he hecho de sueño ligero- besa la base de mi nuca y una sonrisa nace en mis labios –te quiero Akane.

-Yo también- respondo endulzada de esta travesura que me estoy permitiendo vivir.

-Tendremos que pensar más en serio en lo nuestro ¿no crees?

Giro levemente mi cabeza para verlo, me mira indulgente y a la vez decidido.

-¿Acaso me estas pidiendo que sea tu novia?- pregunto divertida, con los labios ligeramente torcidos para evitar una sonrisa de satisfacción al escucharlo.

Shinnosuke niega –no, pero podríamos comenzar a salir como pareja ¿no crees? Siento que estamos destinados.

-¿Qué esperas de mí?- pregunto, admito ahora, un poco molesta por su escueta forma de pedirme una relación abierta según estoy entendiendo -¿quieres que seamos exclusivos pero sin ser nada? ¿o quieres que seamos amigos con derechos y no te atreves a decírmelo?- alzo una ceja.

No responde de inmediato, se toma su tiempo para meditarlo y cuando estoy por decir algo se adelanta –no lo sé, eres mi alumna y puede que para ti sea mucho peso el que dirán por estar conmigo.

Abro los ojos, no puedo creerme lo que me dice.

-Sabes no es el momento de hablar esto ¿sí? discúlpame no sé ni siquiera que te estoy proponiendo, francamente no tengo un plan aún- dice antes de besar mi mejilla –será mejor tratar de dormir, mañana tenemos ambos un día ocupado.

Aferra más su brazo en mi cintura y coloca su rostro sobre mi sien.

Es demasiado listo, entiende que no quiero que mis amigas se enteren que ha pasado la noche aquí así que sabe que no sería tan tonta como para armarle un drama. Pero admito que tiene algo de razón ¿Qué es lo que yo quiero con Shinnosuke?


Miro a Kodachi rodear mi muñeca con una pulsera de abalorios traslucidos rellenos de algo como hiervas.

-Es salvia ¿cierto?- pregunto mientras termina de anudar nuevamente el cuero que las sujeta para asegurarse que esta bien puesta y no se zafe.

Kodachi asiente –les ayudará a pasar desapercibidos de cualquier truco que saque debajo de su manga Hinako buscándonos.

-¿Será como ser invisibles?- pregunta Shampoo encantada mientras mira la pulsera que sube y baja por su muñeca.

La bruja sonríe de lado –amo su entusiasmo- luego alza la vista y la mira con los ojos entrecerrados -¿nunca has estado con una mujer?

Shampoo abre mucho sus ojos y su mandíbula se pone tensa –no soy esa clase de chica- ríe nerviosa –pero gracias por la oferta. Eres muy bonita.

Kodachi chasquea la lengua –lástima.

Escucho a Ukyo carraspear –nunca he estado con una bruja- dice como si nada y Kodachi alza una ceja cuando se dirige a ella con una pulsera entre sus manos.

-Tal vez si no fueras una angelina- dice la bruja mientras rodea la muñeca de mi amiga con el objeto mágico.

-Señoritas- interrumpe Ryoga con una sonrisa de lado cerrando de golpe el libro que lleva en sus manos –su charla sexy está haciendo que me ponga duro.

-¡Ryoga!- le reprende Akari y el vampiro se ríe con fuerza.

-Es broma amor, ni Kodachi creo que realmente quiera estar con Shampoo y dudo que Ukyo quisiera acostarse con Kodachi.

Pero todas permanecemos en silencio, veo que Kodachi mira a Shampoo y le guiña un ojo, por lo que Ryoga solo traga saliva.

-¡Por todos los infiernos estaría bastante dispuesto a prepararles alguna de las habitaciones más hermosas que hay en mi casa para lo que ustedes quieran!

-¡Ryoga!- de nuevo Akari.

Se me ocurre entonces mirar a la arcángel disimuladamente y cuando siente que la observo aprieta los labios y sus cejas se unen un poco sobre su ceño.

-Iré por Ranma para colocarle este amuleto- dice Kodachi –seguro ha terminado ya de hablar con Cologne por teléfono para explicarle que iremos a verla.

Kodachi baja por las escaleras de caracol y yo me dirijo hacia donde Akari.

-No digas nada- susurra en cuanto me estoy acercando a ella –no quiero más detalles de ti- se mueve hacia la chimenea y yo la sigo sin prestar atención a su rechazo.

Así que me pongo frente a ella, tomándola del brazo para alejarnos aún más del resto. Observo sobre su hombro a Mousse abrazando con cariño a Shampoo y a Ryoga platicando animadamente con Ukyo.

-Entiendo que te cueste trabajo aceptarlo Akari, pero así son las cosas. Soy ella y tal como te dijimos ya, ni Ranma o yo lo sabíamos cuando empezamos todo esto.

-Sabrás ya que me es muy difícil creerles, los demonios son hábiles mentirosos y de ser tú ella…- se queda en silencio mirando hacia el piso –eres la reina de los infiernos.

-Alguien en el paraíso debe saberlo, porque justo el consejo de los Creature Lux pidió que me cuidaran. ¿Qué otro motivo si no es así?

-Tendría que buscar a alguna princesa o príncipe para intentar averiguar el motivo, aún cuando son ellos quienes dan esa clase de órdenes no todos conocen los motivos.

-Estoy segura que fue Shinnosuke quien lo solicito- digo al saber que es capaz de lo que sea y que sabe más de lo que dice -lo que no entiendo es el porque.

Akari medita –tal vez él lo sabía y pensaba usarte para obtener algo de Ranma.

-¿Para obtener tal vez el infierno? ¿Dominarlo?

Akari niega –Ryoga ya me ha contado lo que creen que él ha dicho, pero ningún ángel se involucraría con las quimeras. Existe un tratado de paz.

-Tal vez por eso los ataques, las quimeras han estado matando seres inhumanos seguramente para llamar la atención de los ángeles, después de todo ustedes salvaron a la humanidad una vez y solo se me ocurre que debe ser porque sospechan del plan de Shinnosuke. Pero no entiendo porque no van directo contra él.

La arcángel frente a mi vuelve a negar –las quimeras no han estado matando inhumanos.

-Claro que sí- digo un poco más en voz alta, lo suficiente para que Ryoga voltee hacia donde estamos Akari y yo.

Akari niega –esos no son asesinatos Akane- la joven mujer de ojos marrones me mira con tal seriedad que es imposible no creerle a lo que diga después -están creando nuevas quimeras usando a los inhumanos y eso es algo que va contra la propia naturaleza de esos seres- su nariz se arruga en desagrado.

-¿Ustedes lo saben?- pregunto bajando más mi voz, no necesito que los demás sepan de lo que hablamos ella y yo. Aunque me queda claro que Ryoga sí que se ha enterado de todo.

-Algunos lo sospechamos cuando todo eso comenzó, pero no hay pruebas suficientes.

-Y simplemente lo dejaron pasar.

La mujer sonríe de lado, se cruza de brazos y cambia el peso de su cuerpo de un pie al otro sin dejar de mirarme –no somos las nanas de las especies Akane, ayudamos en lo que podemos para evitar catástrofes que atenten contra la supervivencia de cierta raza, pero al final cada una es responsable de sí misma.

-¿Y entonces que hay de las religiones?- no me doy cuenta pero he empezado a manotear -¿dirás que eso no es porque ustedes se presentaron ante los humanos en algún punto de la historia buscando más que ayudar?

Traga saliva y su gesto se suaviza –supongo que eso ha sido causa de la soberbia y por nuestra debilidad ególatra. Pero lo mismo ha ocurrido con otros- dice girando su rostro justo cuando entra a la biblioteca Ranma.

Mi demonio me mira a la distancia.


Vamos repartidos en tres autos para evitar sospechas de cualquier espía que pudiera tener Shinnosuke por la ciudad. Tomamos incluso diferentes rutas para confundir a quienes nos pudiesen seguir, como Hinako.

Pero todo está en calma.

-Y es justo lo que me preocupa- dice Ranma cambiando de nuevo la música del estéreo –esperaba que al salir nos tuviéramos que enfrentar a Hinako, mi hermana o incluso a los guardias de la insulsa de Kaori. Pero nada. Algún aliado de Shinnosuke tal vez- me mira un segundo antes de volver su atención al frente –pero esta quietud.

-No sabes como interpretarla- hablo y el asiente, estira su mano para tomar la mía.

-¿No crees que sea porque debe estar buscando a otro demonio?- habla Ryoga desde el asiento trasero de este auto.

-Puede ser una teoría- responde Ranma rodando los ojos –dudo que mi hermana se haya recuperado ya como para poder salir de nuevo al plano terrestre.

-¿Tienes idea de que otro demonio estaría dispuesto de cooperar con Shinnosuke?- pregunto al pensar que eso podría ayudarnos a estar preparados.

-Cualquiera- dice Ranma sin ápice de preocupación –es la naturaleza de nuestra especie- sonríe maquiavélicamente.

-¿Te refieres a la traición?- dice Ryoga tomando aire, cuando me asomo para verlo se ha recargado en el asiento con los brazos extendidos sobre el respaldo.

-Me refiero a las ganas de joder a otro y me imagino que debe haber una larga fila dispuesta a fastidiarme.

-Eso es lo que no entiendo amigo- dice el vampiro divertido –uno pensaría que al derrocar a tu padre y relajar la disciplina tendrías más aliados.

-¿Mataste a tu padre?- pregunto angustiada de escuchar esto.

Tanto Ranma como Ryoga se ríen sin poder evitarlo –no mi amor- responde mi demonio –lo he encerrado en una parte del infierno por diferencias creativas- suspira mirando el retrovisor –y eso desató a Ranko.

Ryoga bufa –tal vez por eso te hiciste de tantos enemigos, tu hermana puede ser insoportable y tú siempre la defiendes.

-Es mi sangre- responde alzándose de hombros.

Tal parece que Ranma da por terminado el tema con esto último que dice y vuelve a cambiar la canción del estéreo.

-Estas inquieto ¿te ha dicho algo Cologne?- pregunto -¿o es por el reclamo de Akari?

-Akari está muy molesta aún, no lo dice pero sé que se siente engañada por ustedes dos- dice Ryoga tranquilamente.

-Y ya le explique que ninguno de nosotros sabía quien era Akane en realidad.

-Deberán entenderla, para ella el saber que es verdad que hay una reina del infierno implica el cumplimiento de un augurio tan viejo como poderoso al que tanto temen los ángeles. Aunque si lo piensan con detalle, no está tan equivocada de tener sus dudas respecto a que el encuentro entre ustedes no sea, como dicen, el fin de la existencia como la conocemos.

-¿Por qué lo dices Ryoga?- pregunto con algo de miedo.

El vampiro se acerca a la orilla del asiento y recarga sus codos de tal forma que queda entre Ranma y yo.

-La pasión que existe entre ustedes era visible e innegable desde el inicio.

-¿Y eso que tiene que ver? Akane robó mi aliento desde el instante que la vi- defiende Ranma lo nuestro y yo sujeto con más fuerza su mano.

-Pero lo de ustedes se sentía anti natural Ranma, una chica o un hombre te pueden parecer sumamente atractivos, incluso robarte el aliento por su personalidad. Pero de eso a que parezca que se pertenecen, que están hechos el uno para el otro y destinados es algo que no es real.

Nos quedamos en silencio. Se escucha como mi respiración se agita hasta que de repente Ranma comienza a reír en una explosiva carcajada.

-Akane y yo somos dioses destinados Ryoga, pero por que ya estábamos juntos antes de que algo o alguien volviera humana a Akane.

El vampiro pone mala cara -¿y eso no te parece raro? ¿quién y porque querrían alejarla de ti?

-Tal vez los mismos ángeles con sus absurdas creencias.

Ryoga gruñe –aunque admito que el augurio no se refiere a ustedes en específico. Habla de que cuando el todo se reúna, cuando las mitades se reencuentren entonces volveremos al inicio. Por lo que no tiene sentido que los ángeles se empeñaran en separarlos para cumplir un mito que creen puede ser cierto ¿no?

-Akari ya dijo que pensaba que se trataba de nosotros justo al descubrir quien soy- respondo –pero no tendríamos motivos para destruir todos los planos existentes.

-Un augurio no quiere decir necesariamente que las acciones las hagan los involucrados, pueden ser solo las piezas que den inicio a una serie de eventos que causen la acción futura- explica Ryoga y no puedo negar que tiene razón.

-¿Y lo que Akari propone te parece bien?- pregunta Ranma.

Trago saliva al recordar sus palabras luego de explicarnos sobre el mito expuesto en el libro sagrado de los Creature Lux, nos había pedido una prueba que asegurara que no seríamos nosotros los causantes de la destrucción de los planos o de lo contrario tomar consciencia responsable sobre lo que podía pasar y separarnos por el bien de todos.

Ryoga baja la vista –no me parece tampoco justo que deban alejarse por una creencia.

-Gracias- le digo al vampiro, imagino lo difícil que debe ser para él esto. Su amigo o su amor.

Ryoga me mira y asiente –encontraremos la prueba de que no son ustedes, pienso firmemente que recuperar tu divinidad sumaría en lugar de restar a la causa.

-Y además al volver a la mansión nos ayudará la presencia de Saffron- complementa Ranma.

-Sí, sí, sí, lo que sea.

El auto se detiene frente al restaurante Nekohanten, verlo se siente como si hubiese pasado una vida entera desde la última vez que estuviéramos aquí.

-Espera un segundo Akane- dice Ranma y antes de dejarme responder ya está abriendo mi puerta para ayudarme a bajar.

-Gracias- sonrío cuando tomo su mano.

Mi demonio baja sus labios hasta el dorso de la misma y deposita un tierno beso –me encanta consentirte- responde galante.

-¿Y a mí no me vas a ayudar? ¿Nada de abrir mi puerta?- pregunta Ryoga asomado desde la ventana de pasajero en la parte posterior de la camioneta donde viajábamos.

Ranma gruñe y abre la puerta de su amigo –le puse el seguro de niños para evitar que se escapara- me dice y yo río de lo que cuenta.

-Gracias amigo mío- responde Ryoga al bajar del vehículo.

Ranma lo ignora y caminamos hacia el restaurante de comida rápida. El sitio se encuentra vacío y cerrado cuando nos acercamos.

-Aún no es la hora de cierre- digo, pero ninguno de los dos hombres responde.

Tras la puerta aparece la figura de Akari y al vernos una sonrisa de calma se dibuja en su rostro. Luego abre para que podamos pasar.

-Estaba preocupada que algo les hubiese pasado- nos dice, me abraza incluso cuando ya estamos dentro del lugar.

-He tomado la ruta más larga- responde Ranma soltando mi mano para que pueda corresponder el abrazo de Akari -¿Kodachi ya ha llegado?- lo veo pasando junto a nosotras y me guiña un ojo.

-Aún no- responde Mousse saliendo de la cocina.

Veo a la distancia a Shampoo en la estufa con Gosunkugi a su lado, parece que cocinan algo animados y riendo.

Cuando la arcángel se separa de mí acaricia mi mejilla –tengamos fe ¿sí? en serio no era mi intención preocuparlos o eclipsar su reencuentro. Pero entenderás…

Asiento –comprendo tu preocupación, pero te aseguro que ese augurio no habla de nosotros ¿sí?

La mujer mueve una vez su cabeza para afirmar. Después me suelta y corre a los brazos abiertos de Ryoga, quien la consuela contra su pecho.

-Huele bien ¿qué cocinan?- pregunta Ranma recargando sus antebrazos sobre la barra de servicio.

-Son fideos para ramen- responde sin girarse Shampoo –espero que les apetezca para cenar.

-Tal vez no sea buena idea cenar bonita- contesta Ranma y Mousse lo mira con malos ojos –lo digo porque seguro nos espera Cologne para terminar con esto.

-No pienses por mí ¿sí?- escucho la voz de la anciana cuando se asoma por el pasillo que lleva a su oficina –les he pedido que cocinaran algo para cenar.

-Te dije que tenemos algo de prisa- le dice Ranma entre dientes.

-A mi eso no me importa.

-Babica- Ranma la mira con ojos de perrito tierno –por favor.

-Necesito alimento niño- responde la anciana –además- la mujer se detiene frente a mí –ella también debe comer, esta muy delgada.

-Así me gusta- contesta Ranma sujetando mi cintura –aunque tienes razón, algo más de carne que tocar no me molestaría –su mano desciende por mi cadera hasta sobar una vez mi nalga.

-¡Eh!- le grito golpeando su mano para que la quite –te advierto que no pienso tolerar que me vuelvas a tocar de ese modo frente a nuestros amigos.

Cologne suelta una risotada –hasta que te encuentras a una que está a tu altura.

Ranma ríe –esta hecha a mi medida babica querida.

De pronto la mujer se pone seria y la puerta de entrada se abre -¿todo bien niña?- pregunta Cologne.

Cuando me giro veo a Kodachi, Lychee y mi amiga Ukyo. No puedo evitar correr hasta donde la angelina esta.

La abrazo con fuerza.

-Todo bien vieja sibila- contesta la bruja original cerrando tras ella la puerta con seguro -¿tienen lista la cena?

-No te parece extraño que llegáramos aquí con tanta calma- pregunta Ranma a su amiga bruja.

Kodachi alza un hombro –no, seguro está buscando un reemplazo para Ranko. Sé de mis fuentes en el infierno que tu hermana está inconsciente en el limbo.

-Menos mal- chasquea la lengua Cologne –esa chica siempre es un problema y tú eres el único que se empeña en que le tengamos paciencia- señala con su bastón a Ranma.

-Es mi hermana- responde sin más.

Gosunkugi se acerca a Cologne y le susurra algo al oído. La anciana pone una expresión de felicidad en su rostro y mientras el desgarbado chico regresa con Shampoo ella mira a todos los que estamos en el restaurante.

-Es hora de cenar pequeños.


Las manos me sudan mientras estamos cenando, creo igual que Ranma que el tiempo es lo que nos ayudaría a combatir a Shinnosuke pero no hay manera de evitar que Cologne no imponga lo que ella quiere. Así que vuelvo a limpiar el exceso de sudoración de mis manos en la servilleta de tela sobe mi regazo.

Kodachi se inclina hacia mí -¿porqué estas tan tensa?

-Estamos aquí perdiendo el tiempo con ramen mientras podríamos estar buscando a Kiema- digo en voz baja solo para ella.

La bruja me mira tranquila y toma su plato de comida con ambas manos –pero esta sopa está deliciosa, además he puesto un hechizo de tiempo en el Nekohanten- sonríe de lado -¿creerías que dejaríamos nuestro as bajo la manga desperdiciado?

-¿Ranma lo sabe?- abro mucho los ojos, imitando sin embargo las acciones de Kodachi con el plato de ramen.

Ella niega –no sé porque te cuento estas cosas- luego ríe ligeramente –bueno sí lo sé, somos amigas o al menos lo eramos antes.

Asiento contenta –lo somos- respondo.

Ranma está al otro lado de la mesa, junto a la anciana debatiendo sobre la importancia de conseguir información para localizar a Kiema.

-Insistes mucho- responde la mujer sin dejar de comer –y además así no funciona el trance ¿acaso crees que yo controlo lo que los dioses quieran decirme?

Gosunkugi se pone recto de repente y deja los palillos junto a su plato –tal vez- interviene y Cologne lo mira de mala gana cuando habla –podríamos usar una frontera.

-¿Y de dónde piensas que obtendremos una?- pregunta molesta la anciana –para que Kodachi abra un portal necesitaríamos sangre de la realeza de ambos lados de la frontera y ni siquiera sabemos a que deidad preguntar.

-¿Qué es una frontera?- pregunta Ukyo.

-Se refieren a una frontera mágica, un sitio donde generalmente un oráculo habita y es capaz de entrar en trance para conseguir información- responde Akari –y creo que aquí tienes lo que necesitas.

-No lo dirás por ti misma ¿cierto querida?- dice burlona Cologne sorbiendo su plato sin esperar la respuesta de la arcángel.

-No, soy una arcángel pero no tengo sangre real en mis venas- responde tranquilamente –pero Akane Tendo sí.

Abro mucho los ojos cuando dice mi nombre y no soy la única, todos en la mesa están igual de sorprendidos que yo. Incluso Ranma.

-¿A que te refieres niña?- la señala con los palillos Cologne.

-Es la reina del inframundo- responde Akari y yo escondo mi rostro entre mis manos bajando mi cuerpo en la silla, con la esperanza de que nadie me note luego de la declaración de Akari. Escucho el jadeo de sorpresa de Ukyo y Shampoo –pero también es hija de una descendiente lejana de la familia imperial japonesa.

-¿Qué?- pregunto de repente saliendo de mi escondite -¿cómo dices?

Akari sonríe amable –tu madre era hija de la familia imperial Akane y por ende tus hermanas y tú lo son también.

-Con una gota de tu sangre podremos abrir una frontera- dice Gonskugi antes de meterse a la boca una larga tira de ramen -¿cierto Kodachi?- pregunta descuidado masticando.

-Sí- responde la bruja con cierto tono de duda –pero eso romperá el hechizo temporal del Nekohanten, así que terminen de cenar rápido para que podamos hacerlo.

Siento la mirada de Ranma y cuando nos vemos le sonrío y él asiente –terminemos de cenar entonces.


-Tenía rato que no llamabas Akane- dice Kasumi del otro lado de la línea.

-Estaba ocupada, perdí la noción del tiempo entre la escuela y lo de Shinnosuke- miento, le miento a mi hermana mayor -¡Hmm!- procuro no llorar –pero solo quería saber que estuvieran bien.

-Nosotros sí, Nabiki mandó unos dulces para papá y avisó que saldría de viaje de trabajo. Tofu ha tenido muchos pacientes estos días y está preocupado que la clínica esté muy saturada para el nacimiento. Fuera de esto todo bien.

-Pero faltan meses aún- le digo contenta –tu esposo exagera.

Kasumi se ríe –ya sabes como le gusta ser precavido- de pronto escucho que papá grita su nombre a la distancia.

-Creo que papá te llama- le digo.

-Déjame te comunico con él- responde mi hermana.

-No, tengo que irme ya solo dale mis saludos y muchos besos y abrazos. Pronto volveré a llamar ¿ok?

-¿Estas segura que estás bien Akane?- insiste.

Trago saliva, haciendo un esfuerzo por no sonar triste -¡claro! todo bien- respondo limpiándome una lágrima que se me ha escapado –los quiero ¿sí?

-Llámame si necesitas algo y ya verás que pronto aparece Shinnosuke ¿sí? por cierto me dijo papá que le parece buen muchacho.

Me río –no le contaste que él y yo estábamos saliendo ¿cierto?

Kasumi se ríe –claro que no, pero papá no es tonto Akane. Sería mejor que le dijeras tú misma que es tu nuevo novio.

-No lo es- respondo molesta.

-Te dejo linda, papá quiere cenar ya. Cuidate.

Mi hermana cuelga y yo suspiro con el teléfono aún sobre mi oreja.

-¿Tu familia está bien?- pregunta Shampoo cuando se acerca a mí, junto con Ukyo y Mousse.

-Sí, están bien.

Dejo el teléfono en su lugar.

Mis amigos me miran con cautela y estoy pensando que esperan confirme lo que Akari dijo sobre mí durante la cena.

-¿Es verdad lo que dijo Akari?- pregunta primero Ukyo, con los brazos cruzados sobre su pecho.

Asiento.

-¿Cuándo lo supiste?- ahora me interroga Mousse y yo alzo la mirada para verlo a los ojos.

-Fue justo cuando estábamos en el infierno.

Ukyo abre mucho los ojos -¿en qué momento?

-Ranma lo descubrió gracias a la lectura con la tabla.

-¿Entonces él lo sospechaba?- insiste Mousse, veo un poco de molestia o tal vez preocupación en sus ojos.

-No, no fue así- niego con la cabeza –había una madera con runas marcadas que al parecer solo podíamos ver él y yo.

-¿Runas?- Mousse da un paso hacia mí -¿dónde está esa tabla?

-Se quemó en el infierno, junto con el resto de los objetos malditos.

Mousse se pone serio y luego mira a Ukyo. Será cosa de ángeles supongo.

-¿Qué tiene una tabla con runas?- pregunta Ukyo mirando a Mousse y luego mirándonos tanto a Shampoo como a mí.

-Había una leyenda ¿creo?- dice Mousse y yo suelto aire.

-¿Te refieres al augurio sobre las dos almas destinadas que terminaran con la vida como se conoce cuando se reencuentren?- pregunto ya un poco fastidiada de que vuelvan a sacar el tema de la destrucción de la vida por culpa mía y de Ranma.

-Dos almas destinadas en reencuentro pasional- comienza a decir Ukyo, alzando su vista al techo tratando seguramente de recordar como va el augurio que menciono –dos almas que la vida han de terminar…- mi amiga se queda en silencio de repente.

Ruedo los ojos fastidiada, suspirando antes de continuar con lo que mi amiga no puede seguir recitando –Nuestro tiempo no volverá a ser nuestro, por dos almas dañadas, olvidadas, que se solían amar.

-¿Qué quiere decir ese augurio?- pregunta Shampoo.

-Es un mito del antiguo libro de los Creature Lux- explica Mousse –pero no era eso a lo que yo me refería.

-¿Entonces?- pregunta fastidiada Ukyo mientras busca del bolsillo trasero de su pantalón seguramente la cajetilla de cigarros.

Mousse me mira de nuevo –solo tú y Ranma vieron unas runas en un trozo de madera ¿cierto?

-Sí.

Ukyo comienza a reír luego de encender su cigarro -¿acaso piensas en el Mabinogion?

-El bardo que lo recopiló al inicio fue el que relató el augurio de los destinos. En futhark.

-No pudo haber sido Toma de Tongenkyo- dice Ranma mientras se acerca hasta donde estamos, colocándose justo a mi espalda –él murió hace cientos de años.

Aprieto su brazo cuando me recargo y Ranma me mira por encima de mi cabeza –el Mabinogion es un libro de historias medievales, nada especial.

-Fue escrito por un bardo muy famoso, Toma de Tongenkyo. Se creía que era el único con poderes verdaderos- explica Ukyo.

-¿Y?- pregunta Mousse molesto a Ranma, luego de este paréntesis -¿por qué no crees posible que se trata de una vieja inscripción del bardo de Tongenkyo?

-La tabla que encontré con las inscripciones era de una casa recién construida, los materiales que se usaron para esto los acababan de comprar cosa de un par de meses atrás. Dudo que la bodega de materiales tenga tablas de madera con inscripciones futhark ¿no crees?

-Entonces ¿qué propones tú, demonio?- dice mi amigo.

-Debió ser cosa del destino, tal vez. A lo mejor una consecuencia de la adivinación y las lecturas tanto de Kodachi como de Cologne para ayudarme con la búsqueda de lo que había perdido.

-¿Quieres decir que se trata de Akane?- pregunta Shampoo y yo la miro sin saber que responder.

Ranma suspira –no tengo la certeza linda, al menos la Ouija no fue clara.

-Eso es porque seguro no preguntaste lo correcto- dice Cologne cuando se asoma por el pasillo –vamos, todo está listo para buscar a Kiema.