Emilie otra vez tiene que sufrir un monólogo de villano, pero en esta ocasión, más se fija en la figura de Marcel. Además recibe otras arbóreas visitas. Mientras tanto, Ladybug decide compensar los desvelos de Chat Noir con su propia declaración. No más esperemos que tenga tiempo de decirle la verdad antes que el akuma ataque. ¡GRACIAS POR LEER!


DISCLAIMER: Los personajes son propiedad de Thomas Astruc, Zag Toons y quienes hayan comprado las respectivas licencias. No estoy ganando dinero con esta historia, sin mencionar que no tengo ni donde caerme muerta: si me demandan, no van a sacar nada.


ADVERTENCIAS

ESTAMOS EN ÉPOCA DE PLAGA. EL CORONAVIRUS ENFERMA HORRIBLE Y LOS GRUPOS DE RIESGO SON MÁS VULNERABLES QUE NUNCA. NO HAY SUFICIENTES CAMAS EN LOS HOSPITALES NI VENTILADORES PARA TODOS. QUÉDENSE EN CASA, LÁVENSE LAS MANOS Y CUÍDENSE MUTUAMENTE.

Gabriel es un desgraciado que odio con toda mi alma y en este fic es más desgraciado que nunca y no me voy a cansar de decirlo

Y puede haber spoilers de la tercera temporada.

TENGAN PELOTITA ANTIESTRÉS A MANO


"BARRERA DEL SONIDO"

Capítulo 16: ¡Listos…!

Mansión Agreste. Relicario.

Jueves. 11:58 hrs.

Aquella réplica era tan similar a la original que hasta Emilie tenía problemas para diferenciarla. Sin duda el artesano que la había fabricado había hecho un trabajo excepcional al fabricarla. Recordaba ese día muy bien: le habían hablado del joyero marroquí desde hacía tiempo y aprovechando un día libre del rodaje de aquella película, finalmente se había adentrado por las calles de Salé para buscarlo y hablar con él.

Le dijo que tenía un encargo de su madre y si podía hacer copias exactas de ambos prendedores porque tenía hijas gemelas y quería que ambas tuvieran ambas joyas, exactamente iguales, costara lo que costara. El hombre había entendido perfectamente la solicitud, y además motivado por una buena paga, procedió a la elaboración de las joyas, sin sospechar nunca de la mágica naturaleza de las originales… o eso quería pensar.

Emilie las había mandado hacer por si acaso, por si algún día llegara a ocurrir una emergencia en la que tuviera que hacer uso de las réplicas para despistar sobre el destino de los originales.

—Nunca creí que las terminaría usando de esta manera —Emilie sintió un tirón en su corazón— ¡Lo único que hice bien en todo esto! No decirle a Gabriel sobre los miraculous… lo averiguó por sí mismo, por desgracia.

Es que Gabriel se había enterado de que Emilie era portadora casi el mismo día en que ella había terminado en esa heladera. Los detalles de esa pelea todavía seguían como una nube muy ambigua. Lo que sí recordaba muy claro fue su intento por defenderse y activar ese antiguo hechizo kwami que fue lo que a la postre terminó dejándola en coma, para protegerla de su agresor. Gabriel… quedó pasmado con el suceso y estaba segura de que había montado rabieta al enterarse de golpe que ella tenía un poder que él no, pero para ese momento ella ya estaba inconsciente. Evidentemente su esposo comenzó a escarbar en el libro, a leer su dialecto a medias, porque si bien decía que lo había traducido por completo, apenas había podido entender la mitad del profundo conocimiento que entregaban dichas páginas. Era como un niño explorando una biblioteca, sin guía, egoísta y sin madurez.

Le quitó sus miraculous y los estaba usando para llevar a cabo su patético plan. ¿Revivirla sin memorias de lo horrible que él era? ¿Sin memoria de su dulce hijo? ¡Bah! Emilie miró hacia su cuerpo, cuya respiración era mucho más notoria y hasta parecía que en cualquier momento iba a abrir los ojos. ¡Ya estaba casi despierta! ¡No necesitaba ayuda externa para ello! Lo estaba haciendo solita. ¿Olvidar a su hijo? ¡Imposible! Como mujer y esposa, había sido tonta, manipulable, y todo lo que quieran, pero ¡una madre no olvida a un hijo!

—Tuvo que pasar todo esto para que me diera cuenta. ¡¿Ahora como compenso tanto daño a París y a mi familia?!

—Ama… no se ponga así. No puede hacer nada por cambiar el pasado, pero sí tiene mucho por delante para arreglar lo que se le venga —Duusu se la veía algo bajoneada— El pequeño amo Adrien lo va a comprender.

—Eso lo sé, Duusu querida, pero… No deja de doler.

La kwami se acercó a Emilie y le acarició los cabellos mientras la mujer sollozaba. Entre lágrimas, se agachó junto a la heladera comenzó a rebuscar un recoveco bajo su cápsula, en donde ocultó la réplica de miraculous que había estado observando. Se puso de pie y observó su cuerpo una vez más: tenía planeado proyectarse por la mansión, arreglar varios detallitos que le asegurarían el buen resultado de su plan y…

—¡Alguien viene! —alertó Duusu, quien voló a ocultarse. Emilie, por instinto, se ocultó entre los matorrales cercanos.

Pronto aparecieron en su campo visual Gabriel, seguido de Nathalie y de Marcel… cuyo aspecto, si bien limpio, tenía como un aire a podredumbre.

—Es la influencia de la sombra… ¡Ese hombre está muy infectado! —murmuró Emilie para sí misma.

Gabriel corrió hacia su urna como si fuera un viudo que se acerca al féretro de su esposa. Puso una mano por el cristal y emitió sollozos de pena. Abrió la tapa y se sentó junto al cuerpo, tomando una de sus manos y besándoselas en el proceso, antes de inclinarse y besarle los labios. Emilie rodó los ojos: ¡Bien que lo podía denunciar por violación por hacer eso! Reprimió una arcada.

—Si mis cálculos no fallan, el guardián intentará purificar el akuma pronto —explicó Nathalie, como si no estuviera viendo nada— Seguramente va a atraer la atención de Ladybug para proceder a ello bajo condiciones controladas.

—Tenemos que estar atentos —dijo Gabriel sin dejar de mirar a Emilie, posando su mano en la cadera contraria de la mujer— Es cosa de rastrear la energía del akuma capturado para actuar de nuevo.

—¿Qué piensas hacer, hombre? —preguntó Marcel con las manos en las caderas, aburrido de estar ahí— ¿Pedirle que venga voluntariamente?

—No. Nathalie, explícale el plan.

—Se aprovechará a la mariposa para que akumatice a otra persona, quien tendrá la específica misión de traer a Ladybug aquí, no de robar los miraculous. Aquí podrás robarle su voluntad y nosotros nos quedamos con su alma para poder despertar a madame Agreste.

JAJAJA. ¿Y no me van a akumatizar a mí?

—Considerando que las dos últimas veces no ha sido muy productivo, no —rezongó Gabriel.

—Ouch.

Marcel sonrió de costado, sintiendo como Fantôme parecía decirle que no era necesario que lo akumatizaran esta vez El hombre suspiró como cansado y fingiendo ignorancia. Sabía bien que la sombra oscura que infectaba su alma era incapaz de robar almas, solo voluntades… y que se estaban valiendo del orgullo de Papillón para obtener el premio, que no era otra cosa que la voluntad de Ladybug.

—Entonces, ¿piensan atraer aquí a la chiquilla?

—Sí. Aquí le robarás el alma… haremos el rito y despertaremos a mi Emilie.

—¿Y no es peligroso atraer a tu enemigo justo a tu guarida?

—Ladybug no saldrá viva de aquí, si lo que dices es cierto —respondió Nathalie con seriedad— Y si Chat Noir la sigue, pues… habrá que matarlo.

—Claro, como eso se les hace fácil — Marcel se cruzó las manos detrás de la cabeza y observó bien sus alrededores. ¡Era una buena guarida! — Una pelea aquí va a llamar la atención. ¿No temen que el joven Agreste se dé cuenta?

—Ese retrasado no escucha nada y no es valiente ni lo bastante inteligente como para darse cuenta —gruñó Gabriel con especial virulencia— ¡Ese mocoso no debió respirar nunca! Si todo sale bien, ¡desaparecerá de la existencia! ¡NADIE VA A ACAPARAR la atención de mi esposa que no sea yo! ¡NADIE!

Nathalie enarcó una ceja. Gabriel era demasiado posesivo con Emilie, quien había sido lo bastante tonta como para no darle toda su atención como debió haberlo hecho. Nunca fue buena esposa en ese sentido. Marcel en cambio no se sorprendió de la reacción de Gabriel: él lo apoyaba, es más, no veía nada de malo en querer que la mujer fuera sumisa a su marido. Fantôme le susurró en su mente que para cuando tuviera la voluntad de Ladybug con él, le ayudaría a capturar a su Lydia querida y obligarla a estar con él, por las buenas o por las malas.

—¡Marcel! ¿Estás seguro de que Ladybug va a morir?

—Va a morir muerta. Me llevaré su voluntad, lo que aumentará mi poder… y tu esposa volverá contigo. Es una certeza — Marcel se cruzó de brazos y ladeó la cabeza— ¿Entonces esta noche?

—No —dijo Gabriel poniéndose de pie— Ni bien intenten purificar el akuma. ¡Nooroo, transfórmame!

Pronto Gabriel se hubo transformado en Papillón. El hombre cerró la urna tras besarle la frente a la mujer durmiente y con pasos decididos regresó a su guarida seguido de su asistente y Marcel. Emilie tenía una expresión de disgusto y apretaba las manos con fuerza. Dio unos pasos hacia adelante tratando de controlar su mal humor. Iba a ir tras su esposo cuando sintió pasos detrás de ella…

—Su marido tiene problemas serios —dijo el muchacho que había rescatado los papeles el otro día. Se veía bastante afable— Y por lo que veo, usted no llegó a esta heladera de forma voluntaria.

—No, no fue así. ¿Por qué puedes verme?

—Usted lo sabe, madame. Soy un portador entrenado. Llevo varios años usando el miraculous del Sauce, combatiendo a las sombras— El joven miró en la dirección en la que Papillón se había retirado— Él no puede verla porque no está precisamente entrenado… aunque puede que Ladybug y Chat Noir también sean capaces. Están siendo entrenados después de todo.

—Esa sombra oscura no podía verme. ¿Tuviste algo que ver?

—Sí. Usé uno de mis poderes, el velo del Sauce: la sombra no pudo ver su proyección astral.

Emilie asintió y miró hacia su cuerpo una vez más. ¡Faltaba casi nada para despertar! Pronto todo esto se iría por la borda. ¿Sería capaz de llevar su plan a cabo? ¿De velar por la seguridad de Ladybug y escapar de la mansión? ¿Sería su hijo capaz de adivinar sus intenciones? Entonces algo pareció no cuadrarle y se volvió hacia el portador.

—¡Héroe!

—Soy Saule, madame.

—Se supone que estás cazando una sombra, ¿Por qué no la detuviste?

—Pues… —Saule rió nervioso— Es simple… porque quiere robarle la voluntad a una chica inocente.

—¿Lo vas a permitir?

—¡Claro que no! ¡Menos a una portadora como Ladybug! Un poder así no puede caer en manos de criaturas tan viles —Saule tomó aire antes de seguir— Pero si lo detengo ahora, entonces la maldición que le echó encima no va a poder quebrarse y Ladybug morirá.

—Explícate. Creí que para romper esa maldición se necesitaba de un gesto sinceramente altruista.

—Que no servirá de nada si el robo final de la voluntad no se inicia. Si Fantôme no ataca y sujeta la voluntad de la Catarina, no se va a iniciar el ritual. Tengo una sola oportunidad para atar con las ramas del sauce a Ladybug con Fantôme y con quien pueda romper la maldición. Si no hago eso, no podrán dialogar, Fantôme se robará su voluntad y la chica morirá. ¡Cuento con un segundo para desplegar la curación del sauce!

—¿No necesitan al Abedul para ello? Las veces anteriores…

—Todos los miraculous de árboles cuentan con la capacidad de curar. Da lo mismo si es el Sauce, el Abedul, el Roble o lo que sea. Todos podemos curar las maldades de las sombras.

—¿Nos ayudarás?

—Sería muy maldito si no. Además me encargaron hacerlo —Saule suspiró profundo—Luego me encargaré de la sombra, si es que no se me escapa. ¿Madame?

Emilie miró a Saule, quien la miraba con una expresión bondadosa y muy pensativa. El chico no le daba mala espina, muy por el contrario, pero una nunca podía ser demasiado precavida.

—Dime…

—Una vez que huya de aquí con su hijo… puedo ayudarla. Conozco gente que ayudan a mujeres en su situación. De hecho, también soy voluntario…

Emilie sonrió con calma al mismo tiempo que su cuerpo daba profundas respiraciones.

—Lo tendré en mente.


Hospital de Asistencia Pública de Beaujon. París.

Viernes. 00:59 hrs.

Marinette abrió los ojos tras un suspiro calmado. Sentía que había dormido por años, se sentía fresca y muy descansada. Quizás un poco confundida, pues por instantes no supo ni donde estaba, ni cómo se llamaba ni mucho menos como había llegado ahí. Pero pronto los recuerdos comenzaron a desbloquearse de manera tranquila y sosegada, sin abrumarla, sintiéndose como agua tibia en la espalda. Tomó aire y se incorporó.

—Buenos días, Marinette —saludó Mink con una sonrisa. La chica sofocó una risita, como siempre le pasaba cada vez que veía a Marianne usando el miraculous del zorro

—Todavía es de noche, madame Mink.

—Pero ya es muy temprano la mañana del viernes. ¿Descansaste bien?

—¡Oh sí! Me siento muy fresca y todo. ¿Qué tenía ese té?

—¡Ooooh! No quieres saber, cariño —rió Mink con travesura, mientras ayudaba a quitarle las vías y otros artilugios a los que estaba conectada— Fu puso un encantamiento en esta habitación: durará hasta el amanecer. Las enfermeras no vendrán en toda la noche, pero sentirán que han estado aquí todo el tiempo. A menos que alguien toque la alarma, nadie notará tu ausencia.

—¿Es seguro para Marinette? —preguntó Tikki de pronto, posándose en el hombro de su portadora— Está delicadita.

—Claro que sí. El té y las medicinas que le dieron deberían mantener todo a raya —insistió Mink mientras ayudaba a Marinette a ponerse de pie— ¿Estás bien cariño?

—Me siento fuerte, puedo hacer esto. ¡Tikki, transfórmame! —exclamó la chica de buen ánimo, activando el miraculous. Pronto ya era Ladybug, y se la notaba de muy buen humor— Tengo que volver antes de la mañana. Puedo hacer eso.

—¿Lista para purificar al akuma?

—No debería tomar mucho rato.

—Muy bien entonces —Mink señaló a la ventana— ¡Vamos! Y si me ayudas a salir…

Ladybug asintió de buena gana. Junto con Mink se acercaron a la ventana y pronto ambas, ayudadas por el yoyo, escaparon del hospital sin que nadie dijera ni pío. La anciana le indicó una dirección hacia la Ile de la Cité y no perdieron tiempo en ir hasta allá. Encontraron a Fu transformado en Jade Turtle y a Chat Noir frente a la Sainte Chapelle, a quienes saludaron en seguida.

—Bien, caballeros, ya estamos aquí.

—Se tomaron su tiempo. ¡Menos mal que no eran citas o estaríamos hasta mañana! —bromeó Jade Turtle de buena gana— ¿Asumo que te sientes más descansada, Ladybug?

Ladybug asintió con energía, pero procedió a mirar al piso. Estaba tan roja como el resto de su traje y no quería ni mirar a Chat Noir, quien estaba de pie junto a ella. Ambos hacían esfuerzos notables por no verse a la cara. El gato tenía las manos enlazadas detrás suyo y balanceaba su peso de un pie al otro, pateando piedritas imaginarias cada tanto. Ladybug se había hinchado de estrés, pero a diferencia de su compañero, se mantenía estática. Mink le dio un codazo a Jade Turtle, como diciéndole algo.

—Ahem. ¡Jóvenes! —Jade Turtle les llamó la atención tras carraspear. Sacó el orbe donde estaba preso el akuma y los miró grave— Esto no nos debería tomar mucho rato: Voy a liberar el akuma y Ladybug debería estar lista para purificarlo…

—¿No invoco el Lucky Charm?

—No es necesario. Debo sacar al akuma de aquí eso sí, así que si me tienen un poco de paciencia…

La verdad Jade Turtle podía llegar y soltar a la mariposa esa sin tanta parsimonia, pero mejor les daba la oportunidad a estos dos de hablar, que vaya que lo necesitaban. Ladybug tragó saliva y sintió como su corazón se agitaba un poco bastante. Intercambió miradas fugaces con el gato y en serio no sabía ni por donde comenzar. ¡Era Adrien! ¡Chat Noir era Adrien! Ahora todo hacía tanto sentido. ¿Cómo fue que no había hecho la conexión antes? Por todos los cielos, ¿Cómo no ató cabos con tantas coincidencias que le cayeron en la cara?

¡Y estaba enamorado de ella! NO de ella, sino de Marinette. ¡De Ella! Finalmente había llamado la atención de Adrien y de Chat Noir todo al mismo tiempo. Ladybug infló las mejillas y se dio unos golpecitos en ella. ¡¿Y ahora qué le decía?! Entonces sintió que le topaban el hombro.

—¿Te sientes mejor, ma princesse? —preguntó Chat Noir con evidente angustia— Fui a verte después del colegio, pero… estabas dormida…

—¡Oh, estoy estupendo! Mejor voy a estar cuando castillo de arena. Los salvavidas no saben hacer fiestas.

—…

—… ¿Dije todo mal, verdad? —preguntó Ladybug, con más calma. Chat asintió— digo… que estoy muy bien, pero que estaré mejor cuando no tenga maldición. Los médicos no saben ni cómo tratarme.

—¡Estarás estupendo, ma princesse! Jade Turtle después nos quiere hablar sobre la maldición, creo que ya sabe cómo ayudarte…

—¡Te debo parecer tan tonta!

—¿Huh?

—¿Es en serio? ¡Adrien! ¿Cómo no me di cuenta que eras tú? —Ladybug sujetó a Chat por las mejillas unos instantes antes de soltarlo— ¡Tus ojos no cambian nada, excepto en lo verde! Pero siguen siendo hermosos… Y encima te traté tan mal al principio. ¡Qué pena siento!

—¡¿Me dijiste…?!

—¡MON DIEU! —Ladybug se agitó nerviosa, muerta de la vergüenza al notar qué era lo que le había dicho a su gato— Trágame tierra y escúpeme en Tristão da Cuhna

Chat la sujetó por el mentón. Su mirada era dulce, pero estaba casi tan nervioso como ella. Parecía decirle que no se preocupara, que todo estaba bien… y como que lamentaba solo ser Adrien tras la máscara… Ladybug abrió los ojos como platos.

—No… Chaton… ¡no podrías haber sido mejor persona tras la máscara! No eres ningún tonto, ni desabrido ni nada… ¿No te enteras de que eres el amor de mi vida? —Ladybug hizo un puchero—. Me siento muy mal por cómo te traté…

Ladybug lo miró con toda la intensidad del mundo, dándole a entender que era honesta y que no estaba enojada con ella. Sí pudo detectar algo de travesura en su mirada, que luego le pediría explicaciones sobre desde cuando sabía su identidad y como se había enterado, pero que no quería nunca dejarlo ir. Se calmaron unos instantes y suspiraron al mismo tiempo. Avergonzada, Ladybug apartó la mirada…

—Por favor, chaton, no la resientas…

—¿Huh? —Chat ladeó la cabeza— ¿Resentir a quién?

—A… la chica que se sienta detrás de ti en el salón —dijo Ladybug apenas levantando la mirada, y quizás revoleándole las pestañas. Pero sus ojos estaban a punto de derramar lagrimones —No lo hace de mala intención, pasa que es muy torpe y los nervios… me traicionan… pero… pero… como te decía el otro día, no quiero ser tu amiga. Yo… yo te amo.

La grata sorpresa fue evidente en los ojos de Chat Noir, quien la sujetó de la mejilla y juntó su frente con la de ella, cosa que no le costó mucho. Ladybug hizo un puchero.

—Y ahora mismo estoy muy asustada, porque no sé si la maldición me deje vivir mucho más… —Ladybug se interrumpió al notar que el gato le frotaba la frente con la suya. ¿Y eso era un ronroneo? — ¿Chaton?

—Ma Lady. ¿Princesse? … ¿Mon coeur?

—¿Te pasó lo mismo que a mí con eso de cuántas chicas de catorce hay en París que sepan señas, verdad?

—¡Marinette! —vocalizó con mucha claridad— ¡También te amo! —exclamó inclinándose hacia ella, tomándola levemente del mentón para darle un beso…

… sería una lástima que alguien decidiera carraspear segundos antes que eso ocurriera.

—¡Qué bonito! Niños, concéntrense, tenemos responsabilidades.

—¡Oh, viejo amarguetas! —Mink le dio un zape a Jade Turtle— ¡Déjalos que tengan su momento!

Ambos ancianos los miraban con mucha alegría en sus rostros. Los muchachos se separaron avergonzados y se dieron la espalda, pero intercambiaban miradas furtivas y adorables. Jade Turtle todavía no se conformaba con que los jóvenes héroes se hubieran enterado de sus identidades, mucho menos que se confesaran amor tan pronto, pero ya estaba hecho y una vez que esa presa se liberaba, no había como contenerla. Ni modo, tocaba guiarlos y velar por ellos. El hombre negó con la cabeza de manera bonachona y se acercó a ellos, con el orbe en la mano.

En otro lado de la ciudad, Papillón abrió los ojos de golpe, muy atento.

—Es momento, jóvenes, de purificar un akuma. Luego les doy noticias que tengo sobre la maldición. Ladybug… ¡Prepárate!

—… ¿detecto un alma que quiere acabar con quienes lo oprimen?

—¡Nací lista, Jade Turtle! —exclamó Ladybug haciendo rodar su yoyo.

—… pequeño akuma… ve y hazlo maligno. ¡No te dejes atrapar!

—Muy bien, aquí vamos.

Jade Turtle tomó el orbe entre sus manos y las hizo girar en sentido contrario para quebrar el campo de fuerza. Mink había retrocedido a lugar seguro, muy atenta a las circunstancias. Chat Noir se puso en guardia y afiló las garras, Ladybug entrecerró los ojos y revoleó el yoyo con más fuerza que antes.

Y el orbe se partió en dos y el akuma escapó…

—¡Ahora Ladybug!

RRRRRRRRRRRRRRRRRRUUUUUUMBLEEEEEEEEEEEE

—¡MUERAN TODOS!

Justo en el momento en que Ladybug iba a lanzar el yoyo, Specter pareció explotar de debajo de la tierra. Se lanzó contra la chiquilla con saña, pero no solo fue atacado por ella y por Chat Noir, sino también por Jade Turtle. Mink, en su escondite, se apresuró en volver para ayudar en algo. Todos estaban sorprendidos, pero no eran los únicos… Papillón levantó la cabeza al notar la presencia de Specter ahí. ¡No lo había akumatizado! ¡¿Qué brujería era esa?!

Pero más que un desastre, Papillón vio en esto una oportunidad.

—¡Ladybug! ¡El akuma!

—¡Me encargo, Jade Turtle!

Ladybug cambió de dirección y buscó con la mirada su objetivo original. Rápidamente descubrió el contorno de la mariposa, como si tuviera para ello un instinto especial. Corrió enojada sin dejar de girar su yoyo, incluso sintiendo la presencia cercana de Chat Noir.

—¡El Akuma! ¡No lo veo! —Ladybug miró hacia Chat— ¿Lo ves? —preguntó con señas.

—Sé que París te ha tratado mal, Homme du Sac. Pero te ofrezco un mundo de oportunidades para ti… solo tienes que traerme a Ladybug.

—¡Por allá! —señaló Chat Noir.

—¡Ya voy!

Ladybug alcanzó a ver la mariposa perderse entre unos callejones, pero se detuvo en seco al notar la característica masa púrpura que indicaba que alguien aceptaba el akuma. Intentó retroceder para poner distancia entre ella y el nuevo villano, cuando este emergió de entre las sombras. Se trataba de un sin techo, que dormía al alero de los basureros, cuyo día solo había ido de mal en peor y que estaba más que dispuesto a cobrarse su parte.

¡TENDRÁS LO QUE QUIERES, PAPILLÓN!

Largos brazos atraparon a Ladybug antes que pudiera hacer nada, pero la chica contratacó golpeando al akuma en la cara con su yoyo. La chica cayó al suelo y aprovechó para correr: necesitaba poner distancia entre ella y el villano para poder evaluar el siguiente curso de acción. Chat Noir le saltó encima, a zarpazos, que lo hicieron retroceder y rápidamente se alejó cubriendo la retirada de su compañera. Ambos muchachos esperaron en medio de una calle, prestos a defender terreno.

—¿Y Jade Turtle?

—Con Mink, enfrentando a Specter. ¡Dicen que no está akumatizado!

—¿Cómo es eso posible?

—¡VEN CON PAPÁ, LADYBUG!

—¡Este Si Lo Está!

El akuma apareció del mismo suelo, provocando grietas en las calles. Los jóvenes héroes tuvieron que saltar para apartarse, pero una vez en lugar seguro, pudieron ver mejor a su enemigo. Era un villano corpulento, pero maloliente. Tenía brazos mecánicos y estaba vestido en lo que parecían ser harapos. Colgaba de su hombro un saco. Chat Noir siseó, Ladybug apretó los dientes.

—¡Tendrás que venir por mí!

—¡Puede arreglarse!

El villano se abalanzó sobre ella y pronto estuvo enzarzado en una pelea contra los dos héroes de París.

—¡Soy Homme du Sac! ¡Y me voy a cobrar de todos los maltratos de los que he sido víctima! —El villano le dio un puñetazo a Chat Noir en la cara y sujetó a Ladybug del cuello— Así tenga que arrastrarte a las catacumbas…

—¡NYAAAAAAAAAAARGH!

Chat le saltó al cuello al Homme du Sac, intentando aplicar una llave. El akuma soltó a Ladybug y en su esfuerzo por sacarse al gato de encima, la heroína lo atacó con todo, pero bastó un bofetón de parte del Homme du Sac para arrojarla por el suelo un par de metros. Enfurecido, Chat Noir volvió a embestirlo, pero lo sujetaron del cuello y azotaron contra la calle, y lo pisaron para mantenerlo quieto.

—Quieto, gatito, solo me interesa la chica…

—¡DÉJALO! —Ladybug atacó a Homme du Sac con el yoyo, pero éste lo sujetó y tiró de la cuerda con más fuerza de la necesaria. La chica se vio arrastrada hasta él, quien la sujetó por la muñeca— ¡SUÉLTAME!

—¡Tengo mi premio!

Para horror de Chat Noir, de un solo movimiento Homme du Sac metió a Ladybug dentro del saco que llevaba sobre el hombro y con un dramático giro comenzó a correr por las calles de París a una velocidad de no creer. Chat ni siquiera lo pensó, se levantó sobre sus pies e ignorando todos los dolores, echó a correr en pos del akuma. ¡Oh no! ¡NO se llevarían a su lady así nada más! ¡Claro que no! ¡MENOS SI PODÍA EVITARLO!

Jade Turtle y Mink llegaron segundos después solo para ver como Chat Noir desaparecía corriendo por las calles. Ambos ancianos se veían agitados y algo golpeados, pero no estaban heridos. Mink se tapó la boca con las manos y Jade Turtle no salía de su estupor.

No se veía a Specter por ningún lado, y eso que había mantenido una constante pelea con ambos todo el tiempo.

—¡Nos separaron! ¡Esto fue para separarnos! ¡Jade Turtle!

Specter solo era una distracción…

—¡Vamos, hay que seguirlos!

Mink y Jade Turtle se miraron alarmados por una fracción de segundo, antes de salir en pos de Chat Noir ellos mismos.

Quizás como iban a terminar la noche.

Continuará.

Por

Misao-CG

Publicado el lunes 13 de abril de 2020


Próximo capítulo: ¡YA!

"Es que Chat Noir no se había detenido por nada al ir en loca carrera tras el akuma. ¡Menos al ver que entraba en la mansión Agreste! Había sentido como la sangre se le helaba en las venas al darse cuenta. ¿Era en serio? Ahí vivía su familia, su padre. ¿Y si el akuma los lastimaba? Eso lo único que hizo fue aumentar su resolución y persiguió con más ahínco a Homme du Sac… quien entró al despacho de Gabriel y al detenerse ante el cuadro de su madre… pues… desapareció en el suelo."


Notas finales: ¿Es idea mía o Thomas Astruc es a Miraculous Ladybug lo que George R. Martin es a Juego de Tronos? Estos días he aprovechado de ver la segunda temporada de la serie en Netflix y aparte que estoy notando un montón de detalles que me han hecho fangirlear de aquí a Plutón y de vuelta, sí me doy cuenta como han destrozado nuestros sentimientos. Ha sido un ejercicio muy clarificador… Luego no digan que no se los advertí. Por favor, cualquier error, gramatical o de ortografía, me lo dicen para poder arreglarlo si corresponde. Del mismo modo, estoy aprendiendo esto del uso del guion de diálogo y salí más cabeza dura de lo esperado, así que un poco de paciencia en lo que aprendo. ¡MUCHAS GRACIAS POR LEER!


Otra vez yo aquí, Arianne Luna. Espero que te guste. Ten, helado de manzana libre de coronavirus y ¡GRACIAS POR LEER!


BRÚJULA CULTURAL:

Traída gracias a la magia de internet y Wikipedia. Otros sitios serán debidamente indicados.

Salé: (en árabe, سلا, Salā, Slā en pronunciación marroquí) es una ciudad de Marruecos situada en la costa atlántica, en la orilla norte de la desembocadura del río Bu Regreg, que la separa de la ciudad de Rabat. Tiene unos 850.403 habitantes (2014). Forma, junto con Rabat, la prefectura de Salé.

Tristão da Cuhna: Es un archipiélago británico compuesto por varias islas (la mayor, con el mismo nombre, y las deshabitadas Inaccesible y Nightingale) en el Atlántico Sur. Junto con la isla de Gough o isla Gonçalo Álvares, todo el territorio se constituye como una dependencia de la isla de Santa Elena, el lugar habitado más cercano, situado a 2173 km al norte. El acceso a la isla principal es tremendamente complicado, debido a su lejanía y a que está rodeada por acantilados de más de 600 metros de altitud. Tristán de Acuña es el lugar habitado más remoto (es decir, más alejado de cualquier otro lugar habitado) de la Tierra, la isla tiene una población menos de 270 personas y como tal está inscrito en el libro Guinness de Récords.

Hombre del saco: (también llamado: viejo del saco, viejo del costal, el hombre de la bolsa, el viejo de la bolsa) es un personaje del folclore infantil hispánico. Se le suele representar como un hombre que vaga por las calles cuando ya ha anochecido en busca de niños extraviados para llevárselos metidos en un gran saco a un lugar desconocido. Este personaje es caracterizado como un asustador de niños, y se utiliza como argumento para asustar a los niños y obligarlos a que regresen a casa a una hora temprana. Es similar al coco y al sacamantecas.

La figura imaginaria del Hombre del saco tiene su correlato real en numerosos criminales tristemente famosos por secuestrar y matar niños. En algunos de ellos se ha querido ver el origen del personaje, aunque en realidad éste no se basa en ningún suceso en particular (aunque puede verse «confirmado» por todos ellos). Quizás el más célebre de estos casos, fue el Crimen de Gádor, ocurrido en España a principios del siglo XX, que consistió en el secuestro y asesinato de Bernardo González Plaza, de 7 años, ocurrido el 28 de junio de 1910.

¿Cuento corto? Un padre de familia, atormentado por la tuberculosis, recurrió a una "curandera" de la zona para sanarse, y esta le recomendó que bebiese la sangre de un niño y se untara en su grasa. El hombre aceptó y pagó para que se le proporcionara la cura. Uno de los cómplices de la curandera encontró al niño, lo metió al saco y… pues procedieron con el macabro plan. No los habrían descubierto de no ser porque la mujer quiso quedarse con todo el dinero y no repartir nada y pues uno de los sujetos que la ayudó a cometer dicho crimen, avisó a la Guardia Civil donde habían arrojado el cuerpo del niño y pues se destapó la olla.

Como ven, la realidad supera a la ficción.