Aclaraciones: Tenten POV
Disclaimer: Naruto no me pertenece, de lo contrario el NejiTen sería oficial
Advertencia: Lime/lemon
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Disfruten la lectura
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Capítulo 26. Navidad
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- ¿Empacaste mis galletas? – le preguntó Temari al hombre a su lado
- Sí mujer, es la sexta vez que preguntas
- Te juro que si no empacaste mis galletas te voy a hacer ir a pie a conseguírmelas
- Lo siento – susurró de forma que solo Neji la escuchara, justo después de invitar a los Sabaku, Temari se enteró que estaba embarazada, seguía en el primer trimestre y las náuseas los estaban enloqueciendo a todos, no solo a la pareja involucrada
- Pararemos en el pueblo para hacer mercado antes de llegar, tal vez vendan las galle… - intentó mediar Neji
- Ves Shikamaru – la rubia golpeó en el hombro al Nara – el novio de mi mejor amiga sí se preocupa por mí
- Lo siento – repitió antes que entraran al supermercado
- No te preocupes, siguen sin ser peor que las amigas de mi prima… aunque de regreso podríamos rotar y compartir auto con Gaara – ella le dio la razón en cuanto a las amigas, aunque solía ser cortés la verdad es que todas le colmaban la paciencia
- Intentaré arreglar eso… no prometo nada
Recorrieron los diferentes pasillos, comprando lo necesario para los 5 días que iban a pasar allí y todos llevaban un paquete de las dichosas galletas, solo por si acaso. Continuaron el camino y después de oír otras cuantas quejas de sus acompañantes por lo retirado que era, finalmente llegaron. ¿Una casa en las montañas? Desde afuera parecía esos hoteles para esquiadores que mostraban en televisión. El lugar tenía 2 pisos y era gigante, aunque bueno, no debería sorprenderle. El primer piso era la mitad ocupado por la sala, con varios sofás mullidos y una chimenea que ya estaba encendida. Guardaron el mercado en la enorme cocina y después de eso sí descargaron las maletas, todas las habitaciones eran en el segundo piso. En el cuarto de ellos había otra chimenea, no quiso preguntar si en los demás también. Cenaron algo preparado rápidamente, y tras compartir una botella de vino ante la mirada de odio de Temari todos se fueron a descansar.
- El lugar es hermoso – admitió cuando se metió bajo la manta a su lado, todo era cálido pero aun así la vista a la montaña nevada que se veía por la ventana y ocupaba toda la pared daba la sensación de frío. Él no contestó, solo la abrazó antes de besarla. No sabía ni para qué se había tomado la molestia de ponerse pijama si su ropa le fue quitada en un simple movimiento. Ella fue a girarlo para hacerse encima pero él se lo impidió, empezando a dejar una estela de besos mientras descendía hasta sus senos. No estaba segura que tanto se escucharía afuera así que mordió su labio para ahogar su gemido
- Todas las habitaciones están insonorizadas – levantó la cabeza solo para decir eso y siguió en lo que estaba. Bajó y junto a su ombligo hizo un chupón, tuvo razón el día que creyó que era hijo único y por eso marcaba sus cosas, al menos desde la gala en la que revelaron su relación limitaba su sello personal a zonas un poco menos visibles pues de tanto en tanto los invitaban a algún evento y así no era tan difícil escoger vestido. Los besos terminaron el recorrido en su intimidad y con la habilidad que ya conocía perfectamente la empezó a lamer, introdujo un dedo y le mordió el clítoris con suavidad, no pudo contener su gemido. No le tomó mucho tiempo llevarla a su clímax y luego de eso la giró – me encanta tu trasero – el dedo que le había introducido antes empezó a inmiscuirse en su otro agujero
- ¿Hay agua caliente? – él se detuvo sin entender – no creo que quieras bañarte con agua fría en un rato
- Valdría la pena – le contestó con una risa y continuó, se tensó por un momento al sentir que algo mucho más grande empezaba a entrar. Se quedó quieto antes de salir ligeramente y dar una leve pero placentera estocada. Satisfecho con su reacción empezó a moverse de forma rítmica y luego fue aumentando la velocidad
- Más duro Neji – pidió, sintiendo su nuevo orgasmo muy cerca. Ahogó su grito en la almohada y con solo un par de movimientos más, él terminó también. Quedándose recostado sobre ella sin salirse, mientras le daba algunos besos más en la parte de atrás de su cuello y poco a poco sentía que su miembro estaba empezando a endurecerse de nuevo, sin duda un año atrás no hubiera podido creer que estaría así.
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Se despertó tarde, y tras vestirse bajó las escaleras, Temari y Shikamaru estaban en uno de los sofás hablando entre ellos por lo que los saludó antes de meterse a la cocina. Iba a hacer la cena de esa noche y necesitaba poner a marinar la carne de cerdo. Exprimió algunas naranjas, sirvió un vaso de jugo para ella y el restante lo puso en un recipiente grande, estaba mezclando las especias cuando Kankuro entró también, su cara revelaba que había pasado la noche de forma bastante parecida a ella.
- Ese es mi jugo – protestó cuando vio que él se tomó la mitad de un sorbo, así que le dejó lo que quedaba – gracias
- ¿Necesitas ayuda?
- Sí, puedes pelar las papas para el puré… y podemos cambiar de compañeros de auto cuando nos devolvamos
- Creí que las cosas entre el Hyūga y tú iban bien – revolvió las especias con el jugo
- No me refería a él, me refería a…
- Sé a quién te referías y la respuesta es no – sacó la carne y la puso en el recipiente, empezando a espolvorearla con un poco de sal
- ¿Por qué no?
- Porque Gaara y yo la tenemos que soportar casi a diario y somos los que la sobrellevaremos el tiempo que le falta, no nos culpes por querer un par de horas de paz
- Bien, le diré a Neji
- Estoy seguro que puedes convencerlo que su paciencia será debidamente recompensada – se había inclinado hacia ella y le estaba hablando muy cerca, tal vez ese era el tipo de cosas a las que se refería el Hyūga cuando le decía que ellos no parecían una expareja
- Buenos días – él no se apartó cuando Aiko, su novia, entró a la cocina y sacó una botella de agua del refrigerador antes de volver a irse
- Es la primera de tus novias que no me odia
- Dos cosas, la primera es que tienes novio y te ves bastante enamorada de él… la segunda es que le gustas
- ¿En serio? ¿Dónde la conociste?
- Seguí tu ejemplo – movió la carne dentro del líquido y tras tapar el recipiente lo metió al refrigerador
- ¿Mi ejemplo? ¿La odiabas o le tenías declarada la guerra? – dijo esa frase riéndose y se lavó las manos – no recuerdo que tuvieras enemigos
- No los tengo, te copié en lo de darle una oportunidad a una afiliada… allá la conociste
- Eso no me dice mucho – se encogió de hombros y tomó el vaso para beber lo que quedaba
- De hecho… ustedes dos la conocieron, su apodo es Terciopelo – se atragantó con el líquido y empezó a toser
- ¿Ella sabe quiénes somos? – preguntó cuando pudo volver a respirar
- Claro, mi exnovia y su nueva pareja
- Esa no es mi pregunta
- Obvio que no, además tu relación empezó este año, así que las fechas no coinciden – ella fue a jugar con su amuleto aliviada por esas palabras y el vaso se resbaló de sus manos e impactó el suelo al notar que no lo tenía – ¿estás bien? Ten cuidado con los vidrios
- ¿Qué hiciste ahora Kankuro? – gritó Temari desde la sala
- Fue un accidente – le contestó y le revisó la mano buscando que no estuviera herida – ¿Tenten?
- Lo siento, ya regreso
Su mente estaba enfocada en la última vez que recordaba tenerlo puesto, ella casi nunca se lo quitaba. No podía habérsele caído ¿O sí? ¿Lo tenía en la noche? Sus recuerdos eran de ella concentrada en otra cosa ¿Lo tenía en el auto? Sí, en el auto mientras oía alguna de las discusiones de sus acompañantes recordaba haber jugado con este. Entró a la habitación y empezó a tumbar las almohadas y movió la cobija sin importarle que Neji seguía durmiendo.
- ¿Qué ocurre?
- Perdí mi collar ¿lo has visto? – él se frotó la cara para despertarse mejor
- No ¿cuándo lo viste por última vez?
- Lo recuerdo en el auto… ¿Y si se cayó cuando paramos en el pueblo? – sus ojos se humedecieron ante esa idea
- Estoy seguro que te lo vi cuando te metiste a la cama
- ¿Seguro? – él le limpió la lágrima que había salido
- Sí, si quieres mañana lo buscamos con calma… de pronto esté bajo la cama – le dio un beso suave – creo que se pudo caer con lo que hicimos anoche
- Neji, nunca se me había soltado… yo… yo no puedo perderlo de nuevo… es… – él la abrazó y la acomodó a su lado, tapándolos con la frazada mientras ella gimoteaba
- Lo sé – se volvió a dormir en sus brazos, claro que lo sabía, a fin de cuentas él se lo había regalado.
Despertó más calmada, Kankuro había limpiado los cristales del vaso roto y efectivamente se encargó de las papas. Les contó a todos lo ocurrido para que estuvieran atentos por si lo veían y luego los escuchó reír porque el primer pensamiento fue que ella enojada le había arrojado el vaso. Con ayuda de los hermanos terminó la cena y tras hacer un brindis se retiraron a descansar. Fiel a su costumbre se levantó a mitad de la madrugada para dejar sus regalos junto a la chimenea de la sala, porque no había árbol. Ya habían algunos allí así que acomodó los suyos, escondiendo el más importante para que no fuera entregado de primeras y antes de regresar a la cama se mordió el labio, insegura de lo que le iba a dar a Neji. Antes de arrepentirse prefirió acostarse.
Seguía sintiéndose incompleta cuando todos se levantaron y tras desayunar un poco de las sobras de la noche anterior se sentaron a intercambiar los obsequios. A Gaara le dio un reloj, a Temari le regaló un juego de collar y pendientes, y a Kankuro, gracias a las conexiones de Neji, le regaló una marioneta autorretrato del horrible artista que tanto admiraba, para reponer la que le rompió en la oficina, estaba firmada y todo. Ella por su parte recibió del primero zapatos, de la segunda un vestido y del tercero un bolso. Finalmente le entregó su primer regalo al Hyūga, un pisapapeles de resina con Ícaro volando en el centro.
- ¿Ícaro? – habló Shikamaru con tono aburrido
- Tenten me dijo una vez que se me iban a quemar las alas – le gustaba que entendiera sus referencias, menos mal eligió ese y no el de un azor que pudiera traer recuerdos y conversaciones innecesarias con cierta mujer presente – esa es toda la historia – completó al ver que esperaban que siguiera hablando – toma – le entregó una caja pequeña y ella la destapó, conteniendo la respiración al ver su contenido
- ¿Cómo logras hacer esto? – adentro de esta se encontraba su collar, pero la argolla no estaba sola, al igual que el año anterior empezó a llorar al reconocer el objeto – esto es… gracias – lo besó y luego sacó la cadena de la caja para ver mejor el anillo que ahora acompañaba el anterior
- No entiendo, ¿eso no es lo que buscabas ayer? – ella asintió
- Pero ahora incluye el anillo de compromiso de mi madre – Neji volvió a poner el amuleto en su lugar y le limpió el rastro de lágrimas en una disculpa muda por haberla asustado al esconderle el collar, el último regalo que quedaba era el sobre y se lo dio. Definitivamente le parecía poca cosa en comparación. Él lo destapó con cuidado y leyó el contenido – podemos modificar la fecha…
- Creo que es perfecta – el Hyūga le besó la mejilla. Pasarían año nuevo en Londres.
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El almuerzo fue preparado por los hombres mientras ellas se reían por verlos intentar organizarse entre ellos. Neji se defendía en la cocina pero no era su fuerte, Kankuro sabía cocinar bien, Gaara solo se había limitado a seguir las indicaciones de su hermano y Shikamaru se quejó de todo.
- Entonces Tenten – habló el pelirrojo cuando terminaron de almorzar – tenemos una revancha pendiente
- Me pido el equipo de Tenten – dijo Kankuro al escuchar esas palabras
- Hecho – aceptó – Temari está fuera ¿con quién la vas a remplazar?
- Con tu novio – Neji solo estaba sentado escuchando y la observó sin entender
- Gaara y yo competimos en pelea de bolas de nieve ¿juegas? – le aclaró y él asintió – de hecho ya que somos más, podemos aumentar los equipos
- Está bien – analizó las opciones de compañeros
- Quiero a Matsuri – la mujer accedió
- Yo me quedo en la banca
- No seas aburrido Shikamaru, tú y Aiko serán del equipo de Gaara
- Pero entonces estaremos dispares y tendremos ventaja
- Cuñadito, nosotros tenemos a Tenten – todos se pusieron el abrigo necesario para poder salir e hicieron una ligera inspección del terreno, sacaron una silla para Temari quien los vería envuelta en una manta y sería el árbitro en caso de requerirse – entonces cuñada, la estrategia es simple… hay que protegerla a ella y darle todas las bolas de nieve que sea posible
Exhaló y una nube de vaho salió de su boca al tiempo que se inclinaba para formar un par de bolas que guardó en un bolso que llevaba. No supo de donde se sacó la rubia un silbato que hizo sonar para empezar la partida. Su primer lanzamiento dio en el Nara que podía jurar ni siquiera había intentado resguardarse. Incluso su ex, que no tenía la mejor puntería del mundo logró atinarle antes que se agachara. No le costó mucho darle a Aiko y antes de darse cuenta habían derribado a Matsuri. Kankuro y ella se agazaparon mientras intentaban ubicar a los 2 restantes.
- A tu derecha – se asomó y alcanzó a rozar a Gaara, volvieron a correr y finalmente logró derrotarlo, les faltaba uno – ¡al suelo! – la bola de nieve le dio en el pecho a Kankuro y ella cayó sobre la nieve, rodó de una vez buscando al enemigo faltante – debes vengar mi muerte – le dijo de modo trágico, ella empezó a reír y pudo ver movimiento a su izquierda y lanzó, fallando por centímetros. Armó otro par de armas y buscó refugio entre algunos árboles. Escuchó una rama crujir y giró la mirada pero no lanzó, él sabía de cacería así que no cometería tal error, contó hasta 10 antes rodear el árbol y se lo encontró de frente, su reflejo fue automático y arrojó la bola que le dio la victoria. Jugaron varias veces sin cambiar los equipos y el enfrentamiento final en todos fueron ellos dos. Se entraron porque ya no sentía los dedos y se dedicó a calentarse frente a la chimenea con una sonrisa, siempre le gustaban ese tipo de juegos.
Le contó a Neji en la noche mientras estaban abrazados en la cama la verdad sobre la novia de Kankuro y los dos se rieron un rato sin poder creer que entre todas las afiliadas posibles, este preciso estuviera con esa mujer. Él le preguntó si quería volver a hacer un trío y ella negó, no le hacía falta, además por si no lo recordaba, ella era una liebre celosa y no quería verlo en la cama con nadie más.
- Si quieres algo del Club, compra una silla erótica… - hizo una pausa mientras empezaba a besarlo y acariciarle la entrepierna – y una fusta
- Dalo por hecho
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¡Nos faltan 2 capítulos! que subiré viernes y sábado ;)
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manu: No, por ahora no hay planes de historias con otras parejas.
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Recuerden que los reviews siempre son bienvenidos y que pueden darse una vuelta por mi twitter (idamariakusajis) a acompañarme en mi insomnio eterno.
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Att: Sally K
