Le había comentado a mi mejor amiga, Ran sobre lo que ocurría con Kaito. Ella al principio sintió lástima por Kuroba, luego se molesto conmigo por mentirle así y que me quedaría solo con muchos gatos gordos, luego le explique sin decirle toda la verdad por que había accedido a ser su novio, y me comprendió. No le dije que él es Kaito Kid, sólo que hace algo que no está bien. Ella creyó que vendía drogas o ésta en una organización terrorista. Yo no le comente nada mas. Pero me apoyo en todo aunque todavía le parecía que no estaba bien lo que hacía con Kaito.

Yo sólo pedía seguir ocultando mis engaños y dejar de sentir culpa por lo que hago.

En una ocasión me quedé casi embobado mirando a Kuroba. No se si él se había dado cuenta ya que en ése momento parecía estar mas concentrado en lo que sea que estuviese escribiendo en su lapto, aunque quizás si se había dado cuenta de mi mirada en él.

Sólo era para observar ciertos detalles en su rostro. Quitando su pervertida pero muy divertida e inteligente personalidad, él es muy atractivo. Teniendo apenas la edad de 18, tiene un cuerpo de alguien adulto, bien definido y con buen porción de musculutura. Su rostro puede ser infantil pero también a veces muy maduro. De hecho, consideré que apesar de no sentir nada amoroso hacia él , no está para nada mal como novio. Sus hipnotizantes ojos violetas, sus sensuales labios y ése cabello revuelto lo hacen ver como un verdadero hombre con el que cualquier mujer les gustaría andar. Kaito es muy guapo. Y tiene ése aura, ése ambiente que lo hace aún más interesante y atrayente. Deseadoso, varonil y carismático. Y sobre todo un toque misterioso por su pokerface, que nunca muestra sus verdaderas emociones. Además es posesivo, celoso, romántico y detallista. Seguro que a cualquiera le encantaría eso. Le parecería tierno.

Seguro que cualquiera amaría estar en mi lugar. Y seguro que yo solo soy una persona que no merece el tan sincero y fiel amor de alguien como Kuroba Kaito. Con mis mismos pensamientos me hacía sentir muy culpable.

Tenía miedo de decirle la verdad. Ver su cara de decepción, rencor y odio. Asco hacia mí. Pero tampoco me agradaba seguir con ésa farsa. Temía por su desprecio al saber que le he mentido y jugado con sus bonitos sentimientos pero tampoco quería que la relación fuese más larga de lo que ya es. Sólo era un cobarde que quería huir de sus problemas.

¿Qué se supone que hiciera?

Si tampoco podía obligarme a mi mismo amar le. Aunque tal vez en el fondo empezaba a tomarle cariño y quererlo sólo un poco. Y si bien sólo faltaba un poco más de tiempo para que ése pequeño rayo de sol florecierá aún más. Y se tornará un agradable sentimiento y al fin mi orgullo no fuese una molestia.

Pero peores cosas siempre suceden cuando menos lo quieres. Abriendo una fuerte tempestad. Donde sólo alguien saldría victorioso.

Hasta el momento detesto con todas mis fuerzas aquel día del mes de octubre. Ése día donde todo se derrumbó y las pequeñas posibilidades de rendirme e intentar querer a Kaito se hicieran escombros.

—"Entonces... ¿Qué piensas hacer?" — me preguntó Ran desde el otro lado de la línea con un tono preocupante.

Me hayaba en la casa del mago. Me había dispuesto hablar con él sobre mis verdaderos sentimientos. Y que a pesar de todo no le diría a la policía sobre Kid. Pero sólo me abrió Jii diciéndome con una sonrisa amable que Kaito no se encontraba por que había salido hacer un asunto. Pero que volvería en media hora y que si gustaba esperarlo. Al final accedí.

Y despues de un buen rato recibí por medio de mi celular una llamada que era de Ran. Me aseguré que no hubiera nadie en los alrededores para responder le y hablarle sobre lo que tenia planeado hacer. Pero que pensaba en abandonar el plan por que tenía miedo.

—"Ya no sé... Sólo quiero que ésto termine... Kaito y yo no somos compatibles. No he sido sincero con él, yo solo... " — decía con decepción en mi voz.

—"¿Pero por qué piensas que no son compatibles?¡Ése chico te adora!, pero si de verdad quieres terminar con él entonces hazlo. Por el bien de ambos. No tengas miedo Shinichi." — me dijo comprensiva . Por un momento me sentí tan agradecido por tener a una amiga como ella que a pesar de todo me apoya y comprende.

—"Tienes razón... Lo mejor es terminar con él. Sólo acepte ser su novio para descubrir sus secretos. No es correcto lo que hago..." — dejé que las palabras terminarán ahí para hacer una breve pausa y pensar en lo siguiente que le diría.

Pero algo me detuvo. Sentí una fuerza haciendo presión sobre mis labios y tomando mi celular. Yo sólo estaba confundido y claro me iba a defender pero la gran sorpresa de ver quien era fue tanto que no pude reaccionar. Sólo intentaba quitarme su mano de mi boca pero no lo conseguía. Estaba desesperado y confundido.

Había llegado más temprano de lo que había creído.

—"¿Shinichi?... ¿¡Hola!?" — escuché el llamado de Ran desde el celular.

Entonces él decidió contestarle imitando mi voz.

—"Oh perdona Ran, es que me distraje con algo. ¿De qué hablábamos?" — preguntó un tanto divertido. No comprendía por que hacía eso.

Hubo silencio. Demonios. Ran ya le había explicado lo que le yo le había mencionado.

Vi como poco a poco su rostro se torno serio. Irritado. Neutral. Hizo una mueca que me dio a entender era una sonrisa forzada.

—"Ya veo. Bueno, después hablamos sobre eso... Es que debo terminar de hacer un proyecto. Hasta luego." — me parecía increíble como a pesar de verse de una manera escalofriante mantenía un tono de voz tan natural. Colgó y tiró el móvil en el sillón.

Me preocupe bastante.

Su agarre se tenso y me libero. El cayó en el sofá, su flequillo cubriendo sus ojos. El ambiente era bastante serio e incómodo. Tantos nervios que me invadían en esos momentos.

Mis labios temblaban. No sabía que decir o como actuar aunque lo más lógico para mí era disculparme. Debía... Ya debía terminar con eso. ¿No? Después de todo él ya lo sabía.

Sabía la escoria que soy. Que le mentí. Que soy su mayor decepción. Y aquel terrible silencio no solucionaba nada. Él parecía pensarlo con detenimiento. Estaba esperando el momento en que él me corriera de su casa o algo parecido. Quizás también esperando una explicación de parte mía.

Mis manos temblaron al tomar el móvil en el sofá que yacía a meros centímetros donde él se hayaba sentado. Él no se movía o alzaba la mirada. Me empezaba a dar temor. Todavía seguía reflexionando lo. Sólo se escuchaba su tranquila respiración. Mi corazón latía con desesperación al no haber palabra o señal alguna de lo que sucedería. Dé no saber que cosas estará pasando por su cabeza. Sólo un abrupto dolor que se podía intensificar en un futuro no muy lejano.

Miré la hora en mi móvil. Indicando apenas que eran la una inmedia de la tarde. Iba a enviarle un mensaje a Ran pero me detuvo la voz del adversario haciendo que lo ocultará rápidamente y con nervios.

—"Shinichi... ¿Por qué no me quieres?" — me preguntó. Parecía estar tragando una horrible sensación ya que su voz sonaba algo quebradiza. ¿Tanto le había afectado?, sin duda esa pregunta me causó escalofríos. No sabia que responder le. Estaba como en un trance y el ambiente me parecía pesado, mareado.

—"Perdón Kaito. Sé que hice mal. Se que no merezco tu respeto y amor. Se que soy un cobarde. Por eso es que... Prometo irme de tu vida para no volverte a lastimar... M-Me iré a-ahora mismo." — dije apretando mis ojos con fuerza y cerrando los puños. Pero sabía que era lo mejor. Me había costado decir esas palabras sin tartamudear . Mi pecho dolía por la gran decepción y la culpa. ¿Así se sentirá Kaito? Era lo que me preguntaba.

En verdad no quería que entre nosotros las cosas terminarán mal. Estaba listo para alistar mis cosas, ir y jamas toparme con él.

— "¿Quién dijo que podías irte?" — dijo al fin alzando su vista. Sus ojos reflejaban frialdad, algo que me helaba hasta los huesos. Su voz grave, neutral. Me sorprendí al momento en que me lo dijo y se puso de pie.

—"¿Ah?"

— "Sólo fue un pequeño bajón, suele pasar en las relaciones. Es bastante normal." — añadió encogido de hombros aún sin dejar esa expresión fría y seria. Pero juraba que había una pizca de irritación en su manera de hablar.

Me sentía bastante intimidado. Por la extraña aura que desprendía y que en cualquier momento podía ahorcarme, ya que notaba que en los últimos días había crecido más que yo. Sin mencionar que sus músculos se hacían un poco más notables. Y como solo cargaba una playera de manga corta pues con más razón.

—"¿Bajón? " — dije confundido y con sorpresa. — " C-Creo que no entiendes..."

La cercanía en ése momento, su penetrante mirada posada en mi cargada de sentimientos que me atormentaban. Podía sentir su respiración chocando con mi frente por, como ya dije, su altura. Y me hacía estremecer.

Por que de verdad creía que en cualquier momento podría molerme a golpes. Y aún así lo que me dijo no cobraba sentido en mí.

—"Entiendo que me mentiste y utilizaste. Lo entiendo perfectamente. Pero sigues siendo mi novio, mi pareja. Y tengo tanto derecho en hacerte lo que yo quiera. Después de todo lo que me hiciste y por que sueles ser tan distante conmigo... Pensé que eras tímido pero ya veo que no."

—"Te dije que lo siento. Pero se supone que estas molesto conmigo, deberías romper conmigo para no hacerte más daño. ¿No? Te he decepcionado."

—"Tú no lo sientes, soy yo quien lo siente. Además voy a tener el honor de hacerte mío ahora mismo. Al fin podré marcarte y darte una y otra vez hasta dejarte tan lleno de mi semilla. Supongo que tú nunca esperaste que lo hiciéramos, pero ahora, antes de que te vayas te haré mío para que jamás me olvides. " — dijo con una expresión en su mirada que de verdad me daba miedo. Sus labios formaban una mueca que no sabía cómo describir o lo que podía transmitir.

Sus manos las llevó a mi cuello, con sus pulgares daba suaves y constantes caricias en mis mejillas. Me había quedado estático con terror a lo que me podría hacer.

¿Cuándo fue la ultima vez que me sentí así? Sentir un profundo terror, peligro. De lo que sea que me hiciera el mago. Y que sentía que incluso aunque me asesinara no sería lo peor. Que habría algo mucho más peor . Por que su mirada me daba tanto miedo o me alertaba de algo que ocurriría, sería un derrumbe.

— "¿Qué? ¡No!, Y-Yo no quiero... Es-Esto no debe terminar así... ¡Aléjate de mi! ¡NO QUIERO!" — le grité intentado alejarlo de mí. Por un momento quería su disculpa, ahora sólo pedía que me dejara en paz. Estaba sujetando mis caderas con fuerza. Atrayendome más a él.

—"Pero estoy seguro que te lo haré bastante bien. ¿Cuál es el problema? " — me dijo provocativamente, ahora su respiración la sentía por mi cuello. Una de sus manos llegó hasta una de mis nalgas y las apretó con algo de fuerza, dejándome tenso y deseando que lo que pensaba no ocurriera. Obviamente iba aparte su mano pero por la posición en la que estábamos y la gran fuerza que ejercía se me era casi imposible.

— ¡Qué és contigo! ¡Yo no quiero que mi primera vez sea contigo! " — le declaré con enojo, empeorando más la situación.

— "¿¡Por qué!? ¡¿Tanto asco te doy?!" — se exaltó furioso. Con decepción. Ésa que tanto temía ver en sus orbes violetas.

Eso no era. Simplemente no. Es como si fuese mi hermano... No quería que eso sucediera entre los dos. ¿Por qué no podía escapar? ¿Por qué nadie venía a mi ayuda? Eso era encontra de mi voluntad. Tenía derecho a ser libre en ésa situación. Yo no era el malo de la historia.

— "N-No es eso... Es que no me gustaría hacerlo con alguien que no amo. ¡Puedes conseguirte a alguien mas! Estoy seguro que cualquiera accederia hacerlo contigo." — le explique intentado que comprenda lo que siento y que por favor no me obligará hacer nada que no quisiese.

Kaito no iba a ser capaz de lastimarme de ésa manera. ¿Cierto? ¿Por qué me habré equivocado? ¿¡Por qué maldita sea nadie me ayudaba!? Si Dios es real debió haberme ayudado en ése instante.

— "No lo entiendes... Yo sólo quiero con Shinichi." — dijo con una sonrisa que pudo ser tierna y ojos melancólicos. A no ser por lo que ése demente estaba apunto de hacerme.

— "¡POR FAVOR NO!" — seguí insistiendo. Rogando. Mis ojos comenzaban a cristalizarse.

— "Oh vamos detective, prometo que después de ésto pensaré en sí debemos terminar está relación. Pero mientras, tú serás sólo mío. "

Por que en ocasiones, No siempre Dios estará ahí para ayudarte. Por que creía que el Karma me estaba cobrando.

Fin de la vigésima parte.

Disculpad si ofendí a alguien sobre su religión o creencia. Es necesario para el personaje.

Vuelvo a advertir por tercera vez, habrá posible violación, muy detalladamente :v así que si el lector es sensible se recomienda que se salte el capitulo hasta el final o no lo lea.

Hasta luego :3

El final cada vez está más cerca.