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Kintsukuroi:

"Es el arte de la reparación de la cerámica uniendo las piezas con oro o plata, entendiendo que la pieza resultante es más hermosa por haber sido rota."

[...]

La tenue luz del sol ingresaba por la ventana dejando a la vista de la morena una melena gris junto a ella, sus ojos aun dolían, pero era capaz de ver bien, respirando profundo empezó a analizar el lugar donde se encontraba su ultimo recuerdo era cuando estaba ayudando a Sakura, después de eso no existían mas recuerdos, intento girar su cabeza, pero un intenso dolor le corrió por su espina dorsal, indicándole que debía permanecer quieta, lo poco que pudo de ver de si misma es que sus manos estaban vendadas, su cuerpo completo dolía, intento hablar, pero su garganta estaba tan seca que no lograba formular ningún sonido.

Movió un poco los dedos de su mano, esperando que eso hiciera que su acompañante quien la tenia de la mano, sintiese el leve movimiento, para su suerte, eso fue suficiente para que él despertara.

Kakashi tenia miedo de mirarla, no sabia como hacerle frente a esa situación, tampoco las palabras que debía usar para contarle a su esposa lo sucedido.

Su rostro quedo con la intención de verla, cuando la puerta de la habitación se abrió.

—Buenos días, es bueno ver que ya estas despierta— saludo Tsunade junto a Shizune, Hinata solo asintió con una sonrisa al no poder hablar por la resequedad en su garganta— Kakashi, por favor sirvele agua, después de perder tanta sangre es normal que sienta la garganta seca— indico la rubia, haciendo que el mencionado se levantara a toda prisa y le sirviera el agua.

Le dio el vaso sin mirarla a los ojos, no se sentía digno de estar ante esa mirada que pronto sería nublada.

Shizune se adelanto a examinar con cuidado las heridas de Hinata, todos estuvieron en silencio, mientras le cambiaban el vendaje de las manos, al momento de examinarle la pierna Hinata se sonrojo mirando de reojo a Kakashi, le daba un poco de pena que la viera así, el entendió y se giro para dejar que terminaran de limpiar la herida de la pierna.

—Bien, la herida dejara una pequeña cicatriz, no sera la gran cosa, pero debes saber que por el tiempo que estuviste sin tratarla es algo complicado restaurar la piel al cien por ciento— le decía Tsunade lo que la morena asentía en compresión— Ahora, hay algo mas que debo decirte— Kakashi se crispo al escuchar esas palabras, Hinata apenas había abierto los ojos y recibiría malas noticias, él miro con suplica a Tsunade, quería retrasar ese momento, la rubia lo miro con lastima, pero era algo que no podía guardarse por mucho— Lo siento Kakashi, es mi trabajo decir todo lo que pasa para que ella pueda tener los cuidados necesarios—

—¿Pasa algo malo?— se escucho la suave voz de Hinata, estaba haciendo un esfuerzo enorme para hablar.

—Hinata... tu sabes que como médicos es nuestro deber hacerle ver al paciente la situación por la que esta pasado para que tenga el cuidado adecuado para su recuperación— hizo una pausa esperando que la morena respondiera, al ver que ella asintió decidió continuar— Ayer por la tarde ingresaste a la sala de operación, tenias heridas por todo cuerpo, la mas difícil de todas fue la de tu pierna, hice todo lo que estuvo en mis manos para poder ayudarte, pero...— giro su vista a Kakashi quien se veía abatido, con los ojos vidriosos— no pude salvar al bebe, cuando llegaste ya era demasiado tarde para él, no tenia mas de un mes de gestación, era demasiado pequeño y no...—

—¿Y-yo... yo, Embarazada?— interrumpió a Tsunade, con sorpresa abrió sus ojos a mas no poder, busco la mirada de su esposo y de los presentes, para ver si se trataba de una broma, pero al notar los semblantes serios y el de Kakashi con un tormento en sus ojos supo que era verdad—...Su... su cuerpecito ¿donde esta?— pregunto con lagrimas en sus ojos, esa pregunta descoloco la cordura de Kakashi, el ni siquiera pregunto si podía ver los restos de su hijo, pero ella, no tuvo que terminar de escuchar lo que pasaba, para pedir verlo.

—No creo que sea buena idea que lo veas, a penas tenia unas cuantas semanas, su cuerpo no estaba bien formado— trataba de explicar Tsunade.

—Yo necesito verlo, por favor, permitame despedirme adecuadamente— bajo su rostro sin poder parar el temblor en su labio inferior.

Shizune salio de la habitación, para cumplir con la petición de Hinata.

—Hinata, quiero decirte que no es tu culpa, se que no estabas enterada del embarazo...— la morena no levantaba la mirada, mucho menos decía algo.—mañana podrás ir a tu casa, deberás descansar, le daré a Kakashi las indicaciones para tus cuidados, debes seguirlos al pie de la letra de lo contrario tu recuperación sera mayor—

La chica solo asintió con la vista clavada en las sabanas.

...

...

...

HINATA

Al abrir mis ojos la pesadez y dolor que abrumada mis sentidos era demasiada, incluso respirar me era un poco difícil, sabía que estaba en el hospital, al trabajar tanto tiempo aquí, reconocería esas paredes y techo de inmediato, lo ultimo en mi mente era estar ayudando a Sakura.

Vi a mi lado a Kakashi, aun dormía, mi interior se lleno de alegría al verlo, había tenido tanto miedo, creyendo que no lo vería nunca, pero esta aquí, ahora me siento segura.

La emoción que siento de verlo después de tantos días es tan grande que quisiera abrasarlo, si tan solo despertara para que me envuelva en sus brazos una vez mas, que me brinde esa calidez que me hace sentir en casa.

Sonreí feliz por tenerlo conmigo, él nunca me ha dicho que me ama, pero se preocupa tanto por mi, despertar y saber que hay alguien esperando se siente tan bien.

Intente mover mi cuello, pero fue tan doloroso, pero es normal, después de haber gastado tanta cantidad de chakra era imposible salir ilesa.

"Sakura" intente hablar para preguntar por ella, pero mi voz era nula, mi garganta dolía horrores, la única opción de tener respuestas era despertar a Kakashi, hice todo lo que pude para mover mis dedos.

El parece dormir tan plácidamente, pero se esta moviendo ¿que pasa? Ni siquiera levanta su mirada, quise hablarle pero no salían las palabras.

Suspire al ver entrar a Tsunade.

Intente poner atención a todo lo que decía Tsunade, pero las palabras perdida y bebe se incrustaron en mi mente, haciéndome estremecer, intentaba procesar toda la información pero era demasiado.

Pedí ver los restos del bebe, necesitaba verlo, necesitaba pedirle perdón.

Tsunade seguía hablando pero deje de ponerle atención, mi mente solo vagaba buscando un indicio que pase por alto y no darme cuenta del daño que cause, Shizune entro con una cajita en sus manos, era tan pequeña, Kakashi se giro para decirme algo, pero mis oídos se negaban a escuchar, todo mi mundo pareció moverse en cámara lenta, los pocos pasos que estaban para llegar a mi, me parecieron eternos, Shizune se acerco a mi, hasta extender la cajita, mis brazos dolían al moverlos, pero los levante para tomar la cajita, la coloque sobre mis piernas para poder abrirla, algo dentro de mi empezaba a quemarme, mis manos temblaban y se sentían heladas, con cuidado levante la tapa quite las telas que lo cubrían, lo hice con mucho cuidado para no lastimarlo, por fin llegue a verlo, lo coloque en mis manos, era tan pequeñito, el grosor de mis dedos era mas grande que él, su pequeño cuerpo era casi transparente, tanto que podía ver los órganos que habían empezado a formarse en su interior.

¿Como un ser tan pequeñito tuvo que soportar tanto dolor? ¿Como no fui capaz de saber que existías? Le cause dolor a un ser inocente por culpa de mis descuidos.

No pude contener mas tiempo mis lagrimas, no dije nada, no tenia derecho ni siquiera a pedir perdón, la sensación de enojo se instalo en mi pecho, tenia tanta rabia conmigo misma, necesitaba sacar esa angustia que me estaba ahogando, pero no quería soltar ese dolor, fue mi culpa, solo mi culpa...

Sentí las manos de Kakashi en mis hombros, la culpa hervía aun mas, tampoco tenía el derecho a sentir y disfrutar de la tranquilidad que el me daba, también le falle a él, quise apartarlo, pero lo único que conseguí fue que me abrazara, necesitaba sentirme querida, pero al mismo tiempo sabía que no debía, le arrebate la vida a un pequeño ser que dependía de mi para crecer, ni siquiera supe si era niño o niña, ¿al nacer se parecería a mi o a Kakashi? No pude ver su sonrisa o escuchar su voz.

No merecía que Kakashi me abrazara de esa forma, yo, era una asesina, mi cordura se fue por los suelos, grite con todas mis fuerzas, llore amargamente al hacerme todas esas preguntas ¿Como pude ser tan cruel? ¿Habría sentido dolor? ¿Acaso habrá intentando hacerme saber que le dolía?

Seguí llorando sintiendo como algo dentro de mi se desgarraba, estaba dispuesta a sentir todo el dolor necesario por el pecado de herir a quien no pudo defenderse de su propia madre.

No quería dejar de sostener a mi bebe, pero Tsunade se lo llevo, estaba alterada no quería que nadie sintiera ningún tipo de lastima por mi, no era merecedora de nada así.

El tormento que me consumía se hizo mayor cuando sentí la humedad en mi cuello, mis sentidos volvían a normalizarse, los sollozos en la habitación no eran solamente los míos, me di cuenta que las lagrimas de Kakashi eran las que estaban humedeciendo mi cuello, él intentaba no llorar, pero era casi imposible, mas que una asesina también era una destructora de ilusiones.

No solo dañe a ese pequeño ser, también le quite la ilusión de ser padre a ese hombre que se preocupaba tanto por mi, quería abrazarlo y decirle que todo estaría bien, ¿pero como hacerlo si en ese momento lo único que quería era morir?

Allí entendí el porque se negó a verme cuando lo desperté, yo, fui yo quien les causo dolor.

El dolor en mi se agudizo aun mas, dejándome sin fuerzas, mis ojos empezaban a nublarse no solo por las lagrimas, poco a poco perdí consciencia, hasta que todo se volvió oscuro a mi alrededor.

...

...

...

Kakashi seguía aferrado al cuerpo inerte de Hinata, en un acto desesperado al verla llorar con los restos del bebe en la mano de ella, quiso consolarla, abrazándola por los hombros, él sabía que sería mas difícil para ella que para él, escucharla llorar de esa forma tan desgarradora le rompía el corazón.

¿Que se supone que debía hacer ahora?

—Solo se desmayo— le aclaro al ver como Hinata se desvanecía en los brazos de Kakashi— la noticia fue demasiado para ella, es una chica muy emocional, probablemente después de esto querrá aparentar que todo esta bien, espero que hagas un buen trabajo como esposo y te quedes a su lado... cubriré tu puesto unos días, tu también necesitas tiempo para procesar esto, llevan poco tiempo de casados y ya están pasando por cosas desagradables...— Tsunade veía a Kakashi tan desconsolado, esta era la primera vez viéndolo tan desorientado— En verdad lo lamento— volvió a disculparse.

...

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...

Durante el tiempo que Hinata estuvo en el hospital, Kakashi no se movió ni un minuto de su lado, tampoco hablaron, ella se limito a quedarse en silencio y quedarse con los ojos cerrados todo el tiempo que le fuera posible, se obligaba a dormir, para no pensar en todo lo que hizo.

Mientras tanto en otra habitación no muy lejos de Hinata, se encontraban Sakura y Naruto, el rubio trataba de animarla, sabía bien desde hace mucho que ella salio en busca de Sasuke, no fue por ella porque quería que solucionaran las cosas de una vez, pensando en que quizá ella se iría con el y quedaría libre para recuperar a Hinata, pero en vez de ello, las cosas solo se complicaron mas.

Allí estaba su amiga, en una camilla de hospital, reposando para no dañar al bebe, estaba feliz por Sakura y el bebe, ellos estaban bien, pero le dolía seguir recordando las palabras de Tsunade al ingresar al hospital, Hinata, había perdido un bebé, eso solo significaba que Kakashi consumo el matrimonio, se maldecía una y otra vez por eso. Había sentido el impulso de ir y abrasar a la morena, decirle que no importaba que ella hubiese consumado ese matrimonio, el la amaba, pero no era el momento, ella estaba mal, conociéndola, era seguro que estaba sufriendo, pero allí estaba el Hokage junto a ella, no podía irrumpir así por así.

Gracias a Kurama no salio corriendo a golpear a Kakashi en cuanto supo la verdad, en esos momento el Kyubi era lo único que lo mantenía cuerdo, pero su interior se estaba quemando, saber que ella estaba sufriendo le dolía, intento ir mas de una vez, pero siempre alguien lo detenía en el momento justo, su alma que quemaba con ese fuego de soledad que le empezaba a consumir, quería estar junto a ella, decirle que la ama, que todo estaría bien.

—Quiero ir a darle las gracias a Hinata por haberme atendido, si no fuese por ella quizás a hora yo no estaría aquí— Sakura le hablaba a Naruto quien seguía con la mirada perdida, de pie frente a la ventana.

—Si, seguro estará bien— respondió sin saber que fue lo que dijo la peli-rosa.

—Me uniré a un circo y venderé armas—

—claro—

—Naruto me estas escuchando?—

—esta bien—

—¡NARUTO!— le grito, sacándolo de sus cavilaciones.

—¿Eh? ¿Necesitas algo?— pregunto asustado.

—Tengo un rato hablando y no estas poniendo atención— le reclamo, tratando de adivinar que le pasaba al chico.

—Sakura, ¿te molestaría si salgo un momento?—

—Puedes ir, se que quieres ir a ver como esta Hinata, ve...— dijo bajando la mirada.

Sakura no sabía acerca del bebe de Hinata, creyó que la aflicción del rubio era por querer verla, pues había sido gravemente herida, ademas era el momento perfecto, sus padres salieron y no habría quien detuviera al chico, tenia derecho de ir a ver a la morena.

—Lo lamento...— susurro al ver como Naruto salio a prisa, tantas complicaciones solo porque ella no pudo resistir el impulso de ir tras Sasuke.

Era una mala mujer lo sabía, pero no tenía idea de como remediarlo.

Naruto iba en el pasillo que llevaba a la habitación de la morena, encontrándose a Kakashi a su paso, la ira parecía bullir al instante en que lo vio.

—Kakashi sensei— dijo con molestia.

—Creí que vendrías antes, vamos a hablar a otro lugar— le indico el albino sin sorprenderse por la mirada asesina que el rubio le daba.

Naruto lo siguió hasta la azotea del hospital, Kakashi aun no terminaba de girar para quedar frente al rubio cuando un golpe fuerte en su abdomen lo hizo caer de rodillas.

—Prometió que no se fijaría en Hinata, y ahora regreso solo para enterarme que perdió un bebe ¿Que hay de todo eso que me dijo?— escupía las palabras con una furia incontrolable.

—Yo tampoco sabía del bebe...— respondió tomando un poco de aire, disimulando el dolor— y con respecto a Hinata, lo siento pero no puedo mantener la promesa que hice, no puedo alejarla de mi, estas enojado por eso, pero no pienso cambiar de opinión—

—¿Esta loco? No puedo aceptar lo que dice— mantenía los puños cerrados, con la intención de darle otro golpe.

—No estoy esperando que lo hagas, solo te estoy diciendo la decisión que tome— suspiro profundo al ver el frenesí en los ojos azules del rubio.

—¿Que pasa si ella quiere estar conmigo? ¿No ha pensado que conmigo ella sufriría menos?—

—No quería decir esto, pero te recuerdo que quien la lastimo primero fuiste tu, pero no estamos aquí para buscar culpables, lo único que voy a decirte es que no voy a renunciar a ella, puedes intentar lo que quieras, pero no me quedare mirando, Hinata es mi esposa y haré lo que sea necesario para que no sufra mas— su voz era firme y su mirada tenia un toque atemorizarte, tanto que por un momento Naruto se quedo sin palabras.

—No puede hacer eso, usted lo prometió, dijo que encontraría la forma para que ella y yo estuviéramos juntos— empezó a llorar desconsolado, estaba acorralado en las consecuencias de sus actos,pero quería seguir negándose a esa verdad.

—Me disculpe por eso, pero no veo un futuro en el que deje ir a Hinata tan fácilmente, entiende que no puedo hacerlo, puedes verlo como un capricho egoísta si quieres, pero la quiero solo para mi—

—Puedo asegurarle que sera ella quien regrese a mi, y cuando ella tome esa decisión, espero que no se oponga— le amenazo limpiando el rastro de lagrimas en sus mejillas con la manga de su camisa.

—Me asegurare que no tenga motivos para querer dejarme...Buena suerte— hizo un gesto con la mano para despedirse y dejar al rubio solo, no tenia ánimos para seguir discutiendo, tenia cosas mas importantes que hacer.

Esa tarde Hinata fue dada de alta, Kakashi estuvo atento a todas las indicaciones para poder cuidarla.

Hinata salio del baño luego de quitarse la bata de hospital y ponerse su ropa.

—Bueno en cuanto a medicamento eso seria todo, ahora, respecto a la condición de Hinata lo mejor sera esperar unos días mas para que puedan a su vida marital normal, se que el tema de hijos aun es complicado, pero cuando se decidan a intentarlo de nuevo, les pediré que vengan para tener un control desde el inicio— indico Tsunade a la pareja, haciéndolos tensarse un poco, vida marital e hijos eran temas que quizás evadirían por un buen tiempo.

Kakashi vio como Hinata intentaba caminar por su cuenta sin dejarse ayudar, estaba tratando de poner distancia desde que despertó, pero no la dejaría sola, tampoco permitiría que ella cargara con la culpa como siempre lo hacia.

Se acerco colocando una mano en la espalda y la otra tras las rodillas de ella, para levantarla y llevarla en sus brazos.

—Sera mejor que te sujetes— dijo mirándola, pero ella seguía evadiendo verlo.

—Puedo ir por mi cuenta— quería rechazarlo, mas por culpa que por orgullo.

—Mmm... se que puedes hacerlo, pero es un capricho el que tengo, quiero llevarte así, no puedes negarte, no te dejare hacerlo— sin esperar una respuesta siguió caminando y ejerciendo una leve fuerza para impedir que ella se soltara de su agarre.

La llevo así todo el camino de vuelta a su casa, él evito hacer escándalo, así que salto por los tejados con ella en brazos, para evitar que alguien preguntara algo indebido, hasta el momento los únicos que sabían todo lo ocurrido aparte de ellos, eran Tsunade, Shizune y Naruto, ninguno de ellos tres diría una palabra a nadie, así que estarían tranquilos de no tener que contestar preguntas incomodas respecto a ello.

Al llegar a casa, Kakashi llevo a su esposa directo a la habitación, la recostó en la cama un momento mientras el preparaba la cena.

—Por favor descansa, regresare en un momento, si necesitas algo pídeselo a Pakkun o mándalo por mi— realizo el Jutsu de invocación para que Pakkun se quedara al lado de la chica.

Ella seguía en silencio, era algo empezaba a doler, Kakashi sabía que ella se estaba culpando así misma y por eso no quería hablarle, necesitaba hacerle entender que no era así, verla deprimida era algo con lo que no podía tratar, se sentía inútil por no saber como actuar.

Resignado se dirigió a la cocina, debía preparar algo que le levantara el animo, consigo los ingredientes para hacer distintos platillos, no sabía que podría llegar a querer, asi que hizo varios para que ella pudiese elegir, pero aun faltaba algo.

—Claro, roles de canela— hablaba consigo mismo. Se puso los zapatos para ir a la panadería mas cercana.

Para suerte logro comprar unos roles recién hechos, aun estaban calientes, seguro Hinata se alegraría un poco al comer sus panes favoritos.

—Por fin llegas— dijo Pakkun desde la puerta— desde que saliste a la cocina ella entro al baño y no quiere abrir la puerta— informo decaído, incluso al perro ninja le afectaba el animo de Hinata.

Kakashi no pregunto mas, se dirigió a la habitación para tocar la puerta del baño, pero ella no respondía.

—Hinata, si no abres la puerta, tendré que romperla, por favor abre— le pidió, pero ella ni siquiera respondía.

no podía dejarla sola, la ultima vez que lo hizo paso doce días encerrada, no pensaba volver a dejarla pasar algo así, basto con concentrar un poco de chakra en su pie, para derribar la puerta de un golpe, ingreso al baño para encontrarse con la imagen de su esposa en el piso, estaba sentada, abrazando sus piernas con la cabeza sobre las rodillas, se acerco mas al ver como tiritaba su cuerpo por intentar callar los sollozos.

Ahora entendía, se encerró para que él no la viera llorar, su corazón se estremecía al verla tan indefensa y triste, no pudo quedarse solo como espectador, la levanto sin mayor esfuerzo, la llevo en sus brazos a la habitación, la acomodo en medio de sus piernas, dejando que la espalda de ella descansara en su pecho, el la rodeo por los hombros en un suave abrazo, deseaba tener algún truco para eliminar la tristeza y hacer que ella volviese a sonreír.

—No es necesario que se tome tantas atenciones conmigo— dijo con la voz entre cortada por los sollozos.

—No lo hago por obligación si es lo que piensas, quiero hacerte sentir bien porque me gusta cuando sonríes—

—Yo no lo merezco... le falle a usted y.. a.. a...— le era difícil terminar la frase sin sentir el escozor en su garganta y en su pecho.

—Hinata, te pido que no te culpes por lo que paso, si alguien debe cargar con ese peso seré yo, ódiame a mi, maldiceme a mi, soy el responsable, fui yo quien te envío a la misión sin saber sobre tu estado— intentaba por todos los medios ahogar las lagrimas y hablar sin titubeos.

—Shino y Kiba me pidieron que me detuviera muchas veces y yo no los escuche, me aferre a seguir, pase mi limite sin medir las consecuencias, es mi culpa, soy yo la asesina... por favor perdóneme, no he podido amarlo y tampoco pude darle un hijo... si usted desea dejarme por mi falta lo aceptare sin protestar—

Kakashi se sorprendió por las palabras de Hinata, por fin escuchaba lo que realmente pensaba.

—Seria un idiota si te dejo, no vuelvas a decir algo como eso— la abrazo mas fuerte, solo pensar que ella se iría de su lado le hacia enloquecer— tu no eres una asesina, tampoco has fallado en nada, fuiste a una misión, arriesgaste tu vida, entiendo que como shinobis nuestra vida es expuesta en cada misión, no puedo culparte por esforzarte, no puedo dejar que te sientas culpable por algo que no sabías, eres maravillosa, lo importante ahora es que sigues con vida, estas aquí conmigo... Puedes tomarte mas tiempo para intentar quererme, esperare lo que sea necesario—

—Kakashi san... No es necesario que intente animarme, se bien que no soy suficiente, ni siquiera logre cumplir mi rol como madre, lo he avergonzado no solo una vez, ha sido desde el inicio, no permita ser avergonzado mas tiempo por alguien como yo... tengo demasiadas heridas que sanar, no puedo funcionar de forma correcta, porque estoy rota, no puedo actuar como una persona normal...—

—Intentare sanar tus heridas el resto de mi vida, pero si no logro hacerlo, dejarme cubrirlas con el oro de nuevos recuerdos para que tus cicatrices sean el inicio de una nueva etapa juntos, no importa cuanto daño te nuble, quiero enseñarte que eres capaz de brillar aun mas... Así que deja de culparte— la acerco mas a su cuerpo en un suave abrazo, para luego darle un beso en la cabeza.

Hinata se quedo atónita con esas palabras, el estaba pidiendo una vida juntos para sanar las heridas, su labio inferior se movía cada vez mas, para dar paso a mas lagrimas acumuladas en sus ojos.

—¿Porque? ¿Porque se preocupa tanto por mi?—

—Porque he comprendido que no quiero tenerte lejos de mi, porque cuando lloras quisiera tener las palabras exactas para hacerte reír, porque cuando estas triste algo dentro de mi me obliga a buscar la forma para cambiar tu mundo, lo que estoy tratando de decir es que te amo, Hinata yo te amo— dejo de llorar creyendo haber escuchado mal —Te amo tanto que no estoy dispuesto a perderte, cada obstáculo en nuestra vida lo afrontaremos juntos, no quiero dejarte vivir con culpas—

Cerro los ojos procesando las palabras de Kakashi, él le confesaba que la amaba, en medio de esa situación tan dolorosa, en vez de culparla, estaba confesando sus sentimientos, estaba diciéndole que quería ayudarle a sanar las heridas, anteriormente le dijo que las cicatrices en la piel eran marcas de orgullo, buscando en sus recuerdos las conversaciones que tenía con él, nunca la hecho sentir mal, o verla de menos, podía confiar en que estaba siendo sincero, era un poco de paz en medio de esa tormenta, se aferro a esos brazos que la envolvían con tanta dulzura, dejándose abrazar con mas confianza.

—yo no se si lo amo, pero cuando usted me habla de esa forma, me da seguridad, me hace sentir tan querida que no puedo negarme a tenerlo cerca— confeso entre sollozos de felicidad y tristeza.

Estaba feliz por saber que él la amaba, pero seguía triste por la perdida del bebe, eran demasiadas emociones en tan poco tiempo.

—ya tendrás tiempo para averiguar que es lo que sientes por mi, por ahora concentrémonos en el presente, en soltar todo eso que nos quema el alma, si necesitas seguir llorando, puedes apoyarte en mi, tengo brazos fuertes para sostenerte— sonrío, haciendo que ella también soltara una leve sonrisa.

[...]

Notas finales.

Bien, antes que me apedreen, quiero explicar algo, respecto a este capitulo, quizá les pudo parecer un poco irritante por las reacciones de Hinata ante la perdida del bebé, pero para mi era necesario explicar un poco el como ella se sentía, quizá para algunos sea algo exagerado, pero créanme que para una mujer que tiene deseos de ser madre un suceso como este puede marcarle la vida para siempre.

No quiero crear disputas en cuanto a este tema, que todo sea en paz ...

Por otro lado, agradezco infinitamente sus Reviews, me quede sorprendida pues no esperaba reacciones ante historia, es mas creí que quizás nunca nadie la leería, así que quiero agradecerles, ya los amo, en verdad no tienen idea de lo infinitamente feliz que me hacen al dejar sus comentarios y reacciones en cada capitulo. ¡Gracias por el apoyo!