El fin de semana de todos
Hermione despertó muy temprano el sábado por la mañana, su novio Theodore la esperaria en los jardines del castillo para pasar todo el día juntos, luego se reuniría con Luna para hacer las compras para su viaje de graduación.
Se levantó muy feliz, hacía mucho tiempo que no lo era, ni siquiera con Ronald, en cambio con Theo todo se había dado de forma natural, ¡Se llevaban tan bien y tenían tanto en común! La castaña se maquillo ligeramente y optó por vestir unos pantalones vaqueros y una blusa roja de manga larga, Theodore le habia mencionado que amaba su naturalidad. Sin más Hermione cogió su bolsa y se encaminó al gran comedor a beber algo ligero antes de irse al pueblo.
Al llegar a la sala común de Gryffindor se encontró cara a cara con la pecosa cara de Ronald Weasley que parecía molesto
- Hola, Ronald- saludo Hermione sin ánimo, últimamente el pelirrojo estaba insoportable
-¿Sabes dónde está Harry? Cuando desperté no estaba- pregunto molesto
- No lo se Ron, a lo mejor está con su novia-
Ron bufó- No sé cómo Harry puede andar con esa-
- No es asunto tuyo
- ¿Y tú a donde tan arreglada?
- No es de tu incumbencia, disculpa llevo prisa
- Ahora entiendo porque me dejaste- Ron la miró furioso- fue todo por Nott de seguro hace tiempo se ven a mis espaldas.
Hermione alzó ambas cejas
- No tiene ningún sentido lo que dices, sin embargo puedes creer lo que quieras-
Hermione lo apartó de un empujón y salió por el hueco del retrato de la señora gorda. Era difícil lidiar con alguien como Ron pero al fin y al cabo era su amigo y la molestia se le pasaría algun día, o al menos eso esperaba.
La castaña bajo hacia el gran comedor y pudo comprobar que Ron tenía razón y a Harry no se le veia por ningún lado.
Solo esperaba que su mejor amigo no esté haciendo alguna tontería.
Una joven morena se encontraba aún dormida envuelta en sus sábanas de seda, realmente era la mujer más bella de la tierra a ojos de su novio observándola como hipnotizado. Era realmente un sueño estar con esa chica tan especial que lo traía locamente enamorado.
Se encontraban en la habitación de Pansy, la habitación estaba decorada con colores pastel y todo estaba sumamente bien cuidado, en su estantería reposaban más de una docena de muñecas de porcelana de todos los tamaños y colores, nadie nunca imaginaria que esa sería la habitación de la princesa de Slytherin.
Harry le besó los hombros, luego el cuello haciendo reír a la Slytherin que se arrojó a sus brazos y se colocó encima del azabache dándole un apasionado beso que despertó nuevamente la pasión de ambos, parecía un sueño del que no querían despertar.
- Eres perfecta- le susurró Harry al oído a Pansy mientras le hacía el amor.
La ojiverde sonrió y se dejó amar, sin querer derramó silenciosas lágrimas de felicidad. Estaba segura que nunca había sido tan feliz con alguien...
Al cabo de unas horas, después de tanta actividad sexual, los jóvenes enamorados bajaron a desayunar al gran comedor de la mansión Parkinson, Harry estaba observando la lujosa mansión de su novia que era casi igual a un museo victoriano y río al imaginarse a Pansy desayunando en Grimauld place con kreacher.
Pansy ordenó a los elfos servirles el desayuno que consistió en huevos,fruta , panqueques con fresas y mucho café.
- Después del desayuno deberíamos volver amor- dijo Harry acariciándole un mechón del cabello a Pansy
Pansy suspiro
- No me gustaría, pero creo que tienes razon. Me gusta mucho estar a tu lado, ¿sabes?
- A mi también-
Sin más preámbulos Pansy se abalanzó nuevamente sobre su novio, se sentó sobre sus piernas y empezó nuevamente a despojarse de sus ropas, la tenía nuevamente desnuda solo para el, Harry la colocó sobre la mesa y nuevamente hicieron el amor ajenos de todo, olvidándose por un momento que sus amigos y algunos maestros se estuviesen preguntando por su paradero.
En las tres escobas Hermione estaba muy nerviosa mientras bebía su cerveza de mantequilla, su novio Theo estaba en la misma situación que ella pensando donde se encontrarían sus mejores amigos, ambos chicos giraron la cabeza al ver entrar al local a Draco Malfoy acompañado de Luna Lovegood algo realmente raro.
-Hola, ¿Que hay?- Saludo Luna
- Hola Luna-
-Draco, ¿Que haces con Lovegood?-
Pregunto Theo cuando se fueron por más bebidas a la barra
-La invité a tomar algo- Theo se le quedó mirando la incredulo-
- No entiendo porque-
-Sabes que necesito una esposa-
Theo abrió los ojos como platos.
- Pero Lovegood no va aceptar casarse-
- Será solo un año, y la chica es linda quitándole todas esas tonterías que se pone en la cara-
-Draco acuérdate que es amiga del trío de oro-
- ¡Y tu sales con Granger!, ¿de qué hablas amigo mio?. Tu no tienes que casarte ya.
- Lo de Granger es enserio, me gusta-
Ahora el asombrado era Draco
- ¿Por cierto no has visto a Potter y a Pansy?
- Ni idea dónde estén, es raro.
Espero me super perdonen por tener tanto tiempo abandonada está historia prometo terminarla a la brevedad.
Saludos cordiales
¡Acepto sugerencias!
