Capítulo 18: Sueño profundo

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El portazo que Ino dio al salir de la habitación despertó a Sasuke de su trance. Que era lo que acababa de presenciar? Sakura recurría a él para escapar del dolor físico que le infringían sus captores? Pero… por que? - Porque aunque no te lo merezcas… ella te quiere, imbécil – Obvió la voz dentro de su cabeza.

El moreno soltó un bufido al caer en la salida dramática y "poco profesional" de la joven Yamanaka, y esperó a que su padre o Shikamaru saliesen en su búsqueda para acabar el trabajo… pero nadie se movió. Sus compañeros aun estaban atónitos por lo sucedido y miraban con pena a la kunoichi de cabellos rosados. No, con pena no… la miraban con lástima… y eso hizo que Sasuke se enfureciera aun más. Sakura había aguantado… había sido fuerte y no había flaqueado. Entonces… por que la miraban con lástima? Ella no se merecía eso.

El Uchiha buscó a Naruto con mirada para que este lo apoyase en su momento de indignación "pro-Sakura", pero el Uzumaki seguía sin reaccionar. A pesar de haber entrelazado su mano con la de chica durmiente, la mirada de Naruto se había perdido en algún punto fijo de la pared de enfrente. Tenía los hombros caídos, su rostro carecía de emoción alguna, y sus orbes azules ya no brillaban con la intensidad que tanto los caracterizaba. Sasuke no vio en ellos ni tristez, ni pena, ni dolor, ni rabia… no vio nada, y eso lo atormentó aun más.

- Dobe – lo llamó sin mirarlo y con la voz endurecida por la rabia – Das pena. Si Sakura te viera… se avergonzaría de ti. – le soltó con desprecio antes de salir de la habitación.


Deambuló por los pasillos de la planta hecho una furia buscando cual de las salas del hospital sería la más "prescindible" para poder entrar en ella y destrozar todo a su paso. Siguió caminando hasta que, sin darse cuenta, el letrero de uno de los consultorios caló en su subconsciente haciendo que sus pies se detuvieran casi de forma automática. Sasuke se acercó a la puerta y leyó lo que había escrito.

"Consultorio 274: Dra. Haruno"

"Tiene que ser una broma" – pensó con media sonrisa irónica para volver a maldecir al maldito universo y sus perversiones. Cuando entró en el consultorio, Sasuke arrugó la nariz al sentir el espesor del aire. Nadie entraba en ese lugar des de hacía mucho tiempo. Se acercó al escritorio de la chica y tanteó con su mano la fina capa de polvo que se había generado con el paso del tiempo. Luego, esta se topó con dos retratos que adornaban su esquina derecha. Sasuke agarró el primer marco y sonrió con arrogancia al ver que se trataba de la foto del equipo 7 tomada cuando aún eran genins. – Molestia sentimental – masculló el Uchiha mientras volvía a dejar la fotografía en la mesa. Tomó el segundo marco y observó la segunda fotografía. Esta había sido tomada en el hospital, y Sakura debía tener alrededor de unos 16 años. Estaba rodeada de niños que celebraban lo que parecía ser un cumpleaños, y, salvo Sakura, todos vestían batas de hospital como si fuesen pacientes. Sakura sonreía con dulzura a la cámara mientras abrazaba a una niña que sujetaba un pastel entre sus pequeñas manos. Sasuke miró a la niña más detenidamente y se dio cuenta de que esta estaba enferma. Estaba muy delgada y casi no tenía pelo, como si estuviera marchitando. Aun así, sus ojos, fijos en Sakura, irradiaban vitalidad y devoción.

Sasuke volvió a colocar la fotografía rápidamente cuando sintió una punzada de dolor atravesarle el corazón. Estaba sintiendo cosas que no quería sentir, y recordando sensaciones que no quería recordar. Revivió las escenas que había presenciado durante el interrogatorio y, sin poder evitarlo, la rabia volvió a apoderarse de el. Su sangre empezó a hervir y la ira le nubló la mente.

En su cabeza, Sasuke no dejaba de preguntarse una y otra vez como había podido pasar todo aquello. Se suponía que Sakura era una ninja mediocre destinada a tener una vida mediocre y… normal! Sin todo ese dolor y sufrimiento. Atrapado en su bucle de odio, el moreno retomó viejas costumbres y buscó de sus desgracias a quien culpar por todo aquel inmerecido dolor y sufrimiento. La verdad es que no tardó en encontrarlo… sin siquiera cerrar los ojos la imagen detallada de Kabuto Yakushi se formó en la mente del Uchiha como si de una visión de clarividencia se tratase.

Yakushi… ese parásito sin identidad propia capaz de asociarse hasta con el mismísimo diablo con tal de sobrevivir… el desgraciado que había recogido y torturado a Sakura… el que se había burlado de ellos eludiendo a los escuadrones de búsqueda incontables veces, y que ahora ayudaba a los Zetsus… el que amenazaba la paz nacida del sacrificio de su amiga. El Uchiha se incorporó lentamente y echó un último vistazo a la fotografía de Sakura. Luego, en silencio y con un solo objetivo abandonó el consultorio. Para Sasuke estaba claro: Iba a matar Kabuto.

Caminó hasta divisar la salida en caso de emergencias. "perfeco" - pensó. Se disponía a salir cuando alguien se interpuso.

- A donde vas? – la voz de Itachi lo sacó de sus pensamientos. Estaba frente a él…. Bloqueándole el paso.

- Hmp no te importa – le respondió el menor con frialdad. – Apártate!

- El interrogatorio no ha terminado

- Necesito tomar el aire – mintió Sasuke.

- No me mientas – le riñó endureciendo la voz. – Se que estás pensando en ir tras Kabuto.

- Y tu como lo sabes?! – preguntó alterado. Es que Itachi podía leerle la mente?

- Porque soy tu hermano, Sasuke... – declaró el mayor suavizando la voz. – y porque te has pasado la vida creyendo que la venganza era la solución a tus problemas.

- Tu te aseguraste de ello – escupió con rencor mientras intentaba pasar por su lado. Itachi sabía muy bien que su hermano le había perdonado… pero también sabía que Sasuke no se contenía nada cuando estaba enfadado. Aún así, lo agarró del brazo para detenerlo.

- Lo se… fue culpa mía – admitió el mayor de los hermanos – Y por eso voy a asegurarme de que no cometas el mismo error esta vez. Sasuke, tu sitio está aquí… Naruto y Sakura te necesitan.

- Sueltáme Itachi. Esto no va contigo – contestó con voz ultratumba.

- No.

- He dicho…. que me sueltes! – gritó colérico mientras se soltaba del agarre y saltaba varios metros hacia atrás. El Uchiha menor activó su sharingan y arremetió contra Itachi soltándole un puñetazo.

- Si esto es lo que quieres… - murmuró este esquivando el ataque y activando su sharingan también.

En ese momento, Sasuke se maldijo por su falta de autocontrol. No quería pelear contra su hermano pero estaba tan furioso que no podía parar. Corrió hacia el cargando el chidori en su puño pero Itachi fue más rápido. Este se colocó detrás del menor y le pegó un rodillazo en el costado haciendo que Sasuke se doblara del dolor.

- Basta, Sasuke! – gritó intentando que su hermano entrara en razón.

- Deja…de… decirme… lo que tengo que hacer! – le gritó colérico mientras se levantaba y le lanzaba unos shurikens. El mayor los esquivó con facilidad subestimándolo y no se dio cuenta de que Sasuke ya estaba ejecutando otra técnica. – Katon Goukakyuu no Jutsu!

- Aarg! – se quejó Itachi cayendo al suelo. La gran bola de fuego le había producido quemaduras en todo su brazo izquierdo.

Ahora! – pensó Sasuke al ver que su hermano estaba revisándose las heridas y seguía distraído. El Uchiha creó un nuevo chidori y avanzó a gran velocidad hacia este con el fin de dejarlo fuera de combate con un solo golpe. Sin embargo, no aun no había conseguido llegar hasta el cuando una enorme bola de luz chocó contra sus rayos.

- Rasengan! – irrumpió una voz al mismo tiempo.

Sin tiempo a reaccionar, Sasuke sintió el fuerte impacto de su cuerpo contra la pared, y un terrible dolor en su brazo. Poco a poco fue incorporándose y miró con arrogancia al recién llegado.

- Dobe… No te metas!

Naruto lo ignoró y se colocó delante de Itachi para protegerlo. Estaba serio y tenía el ceño fruncido.

- Como quieras… - masculló rabioso Sasuke.

Sasuke embistió a su amigo pero este le pegó un puñetazo en el estómago haciendo que cayera al suelo y empezara a toser.

- Das pena teme. Si Sakura te viera se avergonzaría de ti. – soltó Naruto de repente.

El Uchiha levantó la mirada atónito al oír sus mismas palabras en boca de su amigo. Miró al rubio a la cara y no pudo evitar sonreír arrogante al ver que este volvía a ser el mismo. Sus ojos brillaban con enfado e intensidad… si, estaba cabreado con él por empezar una pelea, pero al menos volvía a ver emoción en sus ojos… al menos Naruto había vuelto.

- Que es lo que te hace tanta gracia, bakasuke? – le preguntó Naruto con el ceño fruncido mientras le echaba una mano para levantarse.

- Lo lento que eres para todo… usuratonkachi – respondió. Naruto le sonrió satisfecho para luego ponerse serio otra vez.

- Cuando llegue el momento, mataremos a Kabuto… juntos – declaró el Uzumaki sorprendiendo a Sasuke. Naruto tenía tantas ganas de matarlo como el. Le miró con complicidad y asintió con la cabeza.

- Siento interrumpir – habló Shisui apareciendo de repente por el pasillo – pero Hokage-sama requiere vuestra presencia para continuar con el interrogatorio. – explicó.

Los chicos asintieron y abandonaron el lugar para volver con Sakura.

- Estos jóvenes de hoy en día…- suspiró Shisui para luego mirar a Itachi con una sonrisa traviesa. - nee Itachi-san.. te ha pateado el trasero tu hermanito menor? – se burló haciendo que Itachi lo fulminara con la mirada.

- Ni una palabra… te lo advierto – lo amenazó haciendo que su amigo soltara una carcajada.

- Debe de ser la edad… – continuó pinchándolo.

- No se como te aguanto – declaró molesto el mayor mientras se alejaba del lugar.

- Ee!? Esperáme! – gritó intentando caminar al lado de Itachi.


Sasuke y Naruto entraron en la habitación de Sakura cuando la segunda fase del interrogatorio estaba por empezar. Los estaban esperando. Kakashi levantó la mirada y los observó detenidamente. Por su aspecto, era evidente que habían peleado. El Hokage rodó los ojos sabiendo que debía obviar el comportamiento nada ejemplar de ambos dentro del hospital porque… esos dos… solo se entendían a base de puñetazos.

Bien, ahora que ya estamos todos… Me gustaría informaros de Shikamaru y a su padre ya están revisando los viejos archivos de Konoha para investigar todo lo relacionado con Kaede Haruno y el Fénix… Además, otro escuadrón anbu interrogará a la familia de Sakura para averiguar más sobre sus antepasados. – explicó con voz tranquila. – Ino…? – la llamó – Necesito que centres tu búsqueda en el Fénix. Sea lo que sea se volvió crucial para los planes de Kabuto.

La joven asintió y volvió a colocar la palma de su mano en la frente de Sakura. Cerró los ojos y se concentró en hacer su trabajo.

En la mente de Sakura:

Como durante su inmersión anterior, Ino apareció en el lúgubre pasillo de la guarida. Sin embargo, esta vez solo había dos puertas a cada lado. Después de dudar unos segundos, la rubia se decantó por la puerta derecha y decidió abrirla. Nada más entrar, Ino supo que volvía a estar en Konoha y que se trataba de otra de las fantasías de Sakura. Estaban en uno de los campos de entrenamiento. La Yamanaka se acercó lentamente hasta que pudo divisar la figura de Sakura… estaba peleando contra Sasuke.

- Que hacemos aquí, Sakura?- le preguntó el Uchiha después de esquivar uno de sus puñetazos.

- Siempre he querido que me tomases enserio como ninja… supongo que tengo la fantasía de enfrentarme a ti como una igual – meditó la chica con una sonrisa.

- Estás mal Sakura… tu cuerpo no aguantará mucho más – le advirtió Sasuke mientras le intentaba dar una patada. – Tienes que hacer algo.

- Aun no – se resistió la chica a pesar de que los árboles a su alrededor empezaban a difuminarse.

Sasuke dejó de luchar para acercarse a ella. La agarró por los hombros y la zarandeó para que reaccionara.

- No te queda tiempo, Sakura! – le gritó – Ya no puedes ni mantenernos en este mundo idílico tuyo. Tienes que hacerlo!

- Puedo aguantar! – le insistió la chica con lágrimas en los ojos.

- De que tienes tanto miedo?! – le preguntó Sasuke enfadado.

- Tengo miedo de que si me duermo… ya no pueda volver a despertar. – confesó Sakura rompiendo en llanto. La mirada del Uchiha se suavizó y relajó su agarre sin dejar de sostenerla.

- Sakura, dejar de luchar no siempre significa rendirse… - dijo sorprendiendo a la chica - Ya has aguantado bastante, no tienes que demostrar nada a nadie…

La chica sollozó en silencio mientras que la imagen de Sasuke empezaba a desaparecer.

- Debes hacer lo mejor para Konoha y lo mejor para ti. Duérmete, por favor… – pidió el chico antes de marcharse.

Sakura solo asintió y cerró los ojos para concentrar la poca fuerza vital que le quedaba. Si, Kabuto había sellado gran parte de su chakra pero durante siete largos meses, la pelirrosa había dejado de auto-regenerarse y de sanar sus heridas después de cada tortura. Sus captores no se habían dado cuenta pero ella había estado acumulando hasta la última gota de su poder para cuando llegado el momento. Una vez concentrado, Sakura murmuró el nombre de la técnica - Fukai suimin gijutsu - y se dejó caer en los brazos de Morfeo.

Ino presenció toda la escena. Después de que Sakura cayera dormida, volvió a la mugrienta celda donde esta se encontraba.

- Kai! – gritó uno de los captores mientras colocaba el cuerpo de Sakura en la camilla.

El otro individuo entró sonriendo de forma arrogante.

- Ya has terminado? – se burló el joven mas la sonrisa se le borró al ver a la pelirrosa inconsciente – Que coño has hecho?! – El sujeto llamado Kai agarró a su secuaz por el cuello de la camisa y lo miró amenazante.

- No he hecho nada…. Lo juro! Simplemente se ha desplomado! – se defendió el tipo.

- Kabuto-sama nos va a matar – masculló el otro mientras lo soltaba y se disponía a revisar a Sakura – Sus constantes son normales, parece como si estuviese… dormida. Llama al médico de la guarida! Vamos! – ordenó haciendo que el chico saliera corriendo de la celda.

En el mundo real:

- Ino… - la llamó Kakashi haciendo que esta reaccionara. Se había quedado atrapada mirando esa escena. – Ahora ya sabemos lo que pasó. Intenta buscar al fénix… -

En la mente de Sakura:

- Hai! – respondió esta mientras dejaba la habitación y volvía al pasillo.

Solo quedaban una puerta... Ino se acercó lentamente e intentó abrirla. A diferencia de las otras, esta estaba cerrada con llave.

- Veis esto? – preguntó la joven Yamanaka. – debe ser la barrera que nos mencionó Ibiki…

En el mundo real:

- Voy yo – dijo Sasuke de forma brusca mientras se acercaba dispuesto a desbloquear la barrera con su sharingan.

- No, estás demasiado alterado Sasuke… podrías freírle el cerebro – lo paró Kakashi.

- Tu sharingan tampoco es preciso sin Óbito – le rebatió arrogante.

- Lo haré yo – dijo Itachi. Nadie opuso resistencia. El primogénito Uchiha siempre fue un prodigio y confiaban en que sería delicado a la hora de desarmar las defensas psíquicas de la Haruno.

Itachi se acercó a la cama y colocó su mano sobre el hombro de Ino para luego aparecer al lado de esta dentro de la mente de Sakura.

En la mente de Sakura:

- Entonces así es como se hace…- murmuró intrigado por el poder de los Yamanaka.

- Itachi – lo llamó la rubia mientras le señalaba la puerta. No había tiempo que perder. Itachi activó su sharingan y deshizo el sello.

- Ya está – dijo este sorprendiendo a la chica.

- Bien! – exclamó.

Ino tomó el pomo de la puerta para poder abrirla. Sin embargo, antes de poder girarlo una mano agarró la suya inmovilizándola.

- Que..? – preguntó confundida mientras miraba de quien provenía la mano. – Sa-ku-ra…

Y así era, la pelirrosa estaba ahí de pie junto a Ino sujetándole la mano. Tenía la mirada seria y el ceño fruncida. Antes de que pudiera decir nada, Sakura habló.

- Lo siento Ino.. pero no puedo dejar que lo hagas. – le dijo - No puedes liberarla…

- Que? … Déjanos ayudarte por favor! – le suplicó.

- Lo siento… pero no podéis estar aquí. – siguió la pelirrosa con la mirada gacha.

Entonces, la mano de Ino comenzó a arder. La rubia gritó al sentir el fuego rodearla y el dolor de las quemaduras los sacó de golpe a ella y a Itachi de la mente de Sakura.

En el mundo real:

- Ino! – gritó Sai mientras socorría a su novia. Su mano seguía quemada. No había sido solo en la psique de su amiga.

- Que demonios acaba de pasar? – preguntó Naruto mirando a Sakura confundido.

- Me ha echado… - dijo Ino con un hilo de voz.

- Eso es imposible! – exclamó Neji alterado.

- Te digo que me ha echado! – volvió a decir Ino más fuerte.

- Sea lo que sea lo que Sakura esconde en su interior… no solo se lo oculta a Kabuto – dictaminó Kakashi – Sino a todos nosotros.

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Continuara….