" La orilla del mar no siempre tiene lo que buscamos, pero siempre buscamos hasta lograr obtener lo que queremos".

-La orilla del mar- (Ensayo narrativo)

JR Romero


.

.

Capítulo XXIII:

Con el inicio de las vacaciones del fin de año escolar Levi consumó su promesa a Dave de llevarlo de nuevo a San Diego durante un mes con él. Aunque en realidad el menor había viajado con su hermana; ambos entusiasmados por llegar y realizar algunas de las actividades que ya tenían enlistadas en una agenda pequeña de Gretchen donde las palabras estaban decoradas con plumas de colores, algunos dibujos al azar como flores, espirales y corazones; además de acontecimientos entrelazados con conectores: "Faire du bien" (Hacer el bien),"Rendre quelqu'un heureux"(Hacer feliz a alguien), "Être heureux"(Ser feliz) todos los cuales parecían pertenecer solo a Gretchen, como recordatorios para su vida.

—C'est une belle journée—. Dijo para sí misma y se colocó las gafas de sol. Dave bajó junto a ella y caminaron juntos tomados de la mano hasta las tiendas de comida marina postrados en la avenida, la playa se divisaba lejos todavía pero la brisa fresca de mar empalaba sus cuerpos a la distancia.

—Hola preciosa—, una ronca voz resonó detrás de Gretchen. —¿Eres de por aquí? No te había visto antes.

Gretchen se giró manteniendo la pajilla apretada en sus labios y sorbiendo refresco. No conocía a ese sujeto, por supuesto. Exceso de músculos y sudor era aquel, que guiñándole el ojo pensaba en distraerla atrayéndola a su encanto atestado de testosterona. Era alto y castaño, atractivo de rostro pero de cuerpo exagerado que se me acomodaba el cabello cada segundo mostrándose seguro y guapo pero que a ella poco le llamaba su atención.

—Hermana vamos—. Dave volvió a tomarle la mano, desconfiado del aquel sujeto. Gretchen asintió y dio pasos con él. Dijo al individuo:

—Je ne suis pas d'ici—. Dijo sin interés y se giró caminando con su hermanito hacia los demás puestos de comida. Una mano grande y pesada se posó en su hombro con un rastro de lo que parecía ser sutileza; tocó su piel descubierta, solo hallándose allí la tira de su vestido de playa.

—¡Wao! ¿Solo hablas francés? ¿Eres de acá? —. Intentaba mirar a través de las gafas oscurecidas los ojos de ella, inquieto por descubrir que guardaba.

—¡Suéltela!—, espetó Dave un poco molesto, manoteó la muñeca del sujeto y lo hizo retroceder—. Vámonos Gretchen.

—Sí.

—¡Oye! ¡No te vayas preciosa! Conseguiré una niñera para ese chico y podremos ir por ahí. Si gustas te enseño la playa—. Se acomodó de nuevo el cabello hacia atrás, contrajo intencionalmente sus bíceps en un llamado a la atención femenina más sin embargo su presa se volvió al frente, contempló su cabellera rojiza. Bufó molesto, decidido a seguirla…

—¿Qué se te ofrece? —. Le preguntó interceptándolo ¿una mujer? Era por mucho, más alta que él y por su catadura tétrica parecía ser nada amistosa.

Dave y Gretchen siguieron recorriendo los puestos de comida marina, evidentemente el varón nada deseaba y prefería no mirar… sin embargo Gretchen era por la fuerza de los olores exhortada a consumir algún ceviche, unas conchas asadas y algo que llamó particularmente su atención fueron aquellos erizos que las personas a su alrededor presumían en sus platos, que, a simple mirón no causaban deseos de hincarlos con la cuchara pero estaba curiosa así que pidió al hombre enjuto una ración para ella.

El hombre de sonrisa cálida y cabeza brillosa ante la falta de cabello, cortó a la mitad al erizo, lo limpió y lo sazonó con salsa de cebolla.

—Antes teníamos que rogarles a las personas que los prueben, ahora vendemos cerca de treinta al día. Fue difícil pero logramos que los visitantes los consuman, en realidad yo mismo afirmo que no son tan apetecibles a la vista cuando los ves por primera vez—. Dueño de una carisma innata fue narrando un poco la historia del cómo los erizos se convirtieron en uno de los platos más extraños pero deliciosos para los turistas. Exprimió un par de limones en la carne interna del erizo y le entregó el plato a la jovencita, facilitándole unas servilletas.

—Es la primera vez que los voy a comer. ¿Y si no me gustan? —. Nerviosa sonrió para aquel hombre quien viéndola revolver con la cuchara la salsa le devolvió la mirada tranquilizadora.

—A mí no me gustaban—. Confesó. —Pero me acostumbré al sabor y la textura, todo a su tiempo—. Dijo, lavándose las manos en una lavacara con agua y jabón—. Prueba usando más limón o sal.

Gretchen pellizcó a Dave en la mejilla y se despidió del hombre al que compró el erizo. Su hermano realmente no quería mirarla comer, más bien, siempre tenía revoltijos en el estómago cuando alguien comía carne frente suyo. Se llevó la primera cucharada de erizo a su boca y arrugó los labios por la textura desconocida. No le halló lo malo pero sin dudas que era algo muy diferente para su paladar, se llevó dos y tres cucharadas más a la boca. Estaba por terminar cuando Yelena apareció detrás de ellos dos, por su altura inclinó la cabeza pudiendo observar que era lo que Gretchen comía, dijo:

—Asadas tienen un mejor sabor—. Escondió sus brazos detrás en su espalda y siguió caminando detrás de quienes ahora era su trabajo el resguardar. Parecía sencillo porque solo estaba con Gretchen cuando salía, y ahora en el viaje también debió hacerlo con ellos.

Aunque Levi no era su jefe inmediato tenía una gran responsabilidad ahora con él. Yelena trabajaba para la compañía de seguridad que prestaba servicios en Corp Rivaille y fue solo hasta hace una semana que aquel sujeto bajo la pidió en contrato para una situación en particular. Aceptó por el prestigio de la compañía de dónde provenía y por qué sabía que recibiría un mayor ingreso. Sería temporal pero no significaba que podía enteramente relajarse. Fue puesta al tanto del sonado caso de Bott, por debajo del telón se manejaban hipótesis extorsivas y que la joven pelirroja se hubiera visto inmiscuida a tal grado con los perpetradores la hacía un cordero manso al sacrificio, una diana a la cual apuntar en cualquier rato.

Claro, porque de lo manejado por Levi con Kenny solo era asunto de ambos: el secretito sucio. Dejaron todo lo demás para la policía. Sin embargo las ideas intrusivas de miedo al secuestro fueron lo que llevaron a Levi a ponerle guardia a su hija.

—¿No tienes calor? —Preguntó Gretchen a Yelena, quien la miró con esa inigualable calma en sus ojos oscuros. —¿Por qué no usas ropa más suelta? Estamos en la playa, quizás por ahora debas deshacerte de la corbata y el saco—. Se quitó sus gafas de sol, tuvo que alzar la cabeza para mirar a Yelena esperando una contestación que fue negada por la rubia arguyendo a su profesionalismo.

Gretchen buscó un tacho para arrojar sus desperdicios antes ingresar a la playa, aún era sol de la mañana, aquel ligero que casi no quema y con la brisa del mar era preferable para ella el quitarse también su sombrero. Caminó junto con Dave un largo trayecto. Yelena siempre al paso y bebiendo algún energizante. Cuando el sol encendió en fuerza, Gretchen se colocó de nuevo su sombrero a la vez que Dave también lo hacía, lo ayudó a colocarse en todo su rostro y brazos bloceador solar. Yelena al final accedió a despojarse de su ropa pesada, por dos razones; calor y sudor en su piel, y además que relucía como un gran foco de atención entre los bañistas con diminutos trajes de baño.

Durante la tarde busque otros sitios turísticos ya lejos de la playa, el sol de la tarde era el más intenso y Dave no podía pasar demasiado expuesto a esos calores ya que su piel enrojecía, el sarpullido siempre lo acompañaba ante esos climas.

Esa noche estarían a solas con su padre en una agradable visitado a los juegos de un centro comercial. Ya la noche anterior, charlaron un poco. Lo primero que Levi hizo fue tomar el rostro de Gretchen entre sus manos y la examinó detenidamente, buscando el rastro de los hematomas en su pómulo y en sus hombros. Botó aire por las fosas nasales tal como lo haría un toro bravo rascando con las patas el suelo polvoso. Sin ellos saberlo, to abrazar una de las expresiones más terribles que hubieran antes visto en la faz de su padre: aquella que estaba cargada de enojo y un malsano rastro de cólera; siendo los acontecimientos anteriores en la vida de ambos un oleaje constante de preocupación tanto para Levi como para Hanji. Levi en soledad se daba fuertes palmadas en el frente reiteradamente por el estrés que la producción será padre; deseaba tanto tener el poderío suficiente como para encerrarlos en una esfera de cristal como un muñeco de nieve decorativo y que nada ni nadie pudiera dañarlos, sin embargo, cuando se tranquilizaba reconocía que sus pensamientos eran completamente exagerados y hasta poco saludables. Mientras que Hanji respiraba con un poco más de calma que Levi, puesto que cuando dejaba de percibir peligro para los niños parecía relajarse.

Otro detalle más escabroso cobraba fastidio en Levi, lo recordaba y bufaba, lo recordaba y empuñaba el puño como si fuera a chocarlo contra algo, aunque más deseaba estrellarlo contra alguien que casualmente tenía la cara pintaba de una poñadas yunjadas that trij parecían volar. Su hijo ledo the contó todo acerca de su encuentro con Erwin Smith, haciéndolo ver como algo ocasional y omitiendo ciertos detalles de la conversación a Levi, quien tuvo que soportar escuchar todo aquello fingiendo que no abrigaba malestar por sentimentse traicionado por su propio hijo hijo.

Y respecto a los agresores de Dave, Levi apenas había emitido algunas misivas de advertencia hacia los padres de los tres con suma elegancia por pura cortesía después de que Yelena le proporciona toda la información necesaria de ellos: donde encontró la grata o no situación de que los padres de dos de los tres formaban parte de sus colaboradores en Corp. Rivaille en Nueva York.

La misiva constaba de una sola advertencia, si no corregían a sus hijos ellos ellos entonces lo haría Levi mediante lo legal y además los despediría, y ante semejante advertencia que pesa para el bolsillo de los padres; lo accesible para ellos, la enmendación.

Pero superados todos hablar aquellos momentos de diálogos intensos con Levi, decidieron no más de esos asuntos, porque si no, grato no sería el tiempo para disfrutar. Después de los juegos fueron al cine (aunque a Levi no le agradaba decidió hacer el esfuerzo por ellos) comieron palomitas y demás cosas that Levi les permitía comer no en demasía. Esa noche no cenaron, rebosaron la alegría de una panza llena con toda aquella comida rápida.

Y casi retozando con las memorias, Dave preguntó:

—¿Dónde la puedo ver?

—¿A quién? -, preguntó Levi y segundos después su mente se iluminó— Mañana te digo—. El pasó la mano bruscamente por la cabeza, como si fuera uno de aquellos gatos que gusta de masajes fuertes. Espolvoreó sus cabellos y cerró la puerta de la habitación donde dormía Dave. Su habitación estaba en frente y la de Gretchen al lado de la suya. In Yelena the había proporcionado también una habitación en ese mismo piso aunque al principio se negara ella.

A ruidillo a la puerta cerca de la una de la mañana lo hizo sobresaltarse en su sillón de cuero negro, seguramente habría dormido sentado junto a la mesilla dónde aún reposaban documentos y un libro que no terminaba ni siquiera desde llegar a la mitad. Apagó la lámpara de la mesa y se levantó con una pizca de desidia en sus pies, no encendió más luz y abrió la puerta; los toques eran más incesantes. Usó su antebrazo para cubrirse de la luz proveniente del pasillo, apenas escuchó su voz vibrando de preocupación la miró a los ojos.

—¿Qué haces despierta a esta hora? Y en el pasillo… -. Murmuró, y la agarró de la mano para instarla a que entrase pero ella resistió a poco, valiéndose del agarre para sacarlo a el de habitación.

—Dave está enfermo—. Anunció e inhaló mucho aire.

—¿Pero qué? -. Cerró la puerta tras de sí.

—Me desperté porque él se está quejando de un dolor cerca del ombligo también tiene fiebre lo se por su calor y porque sus labios están muy rojos. Creo que antes ha estado vomitado pero no me ha llamado para que lo ayude—. Se llevó las manos hechas puño cerca al corazón y caminó con Levi hasta la habitación.

Entraron y Dave removía between las sábanas blancas, su rostro estaba constreñido por el dolor. Se aferraba a su abdomen con ambas manos, como si con ello lograse aminorar su dolencia en poco. Levi is accercó a la cama y lo despejó de la sábana y la frazada. Notó el rojo, cual cereza, pintando sus labios finos aseverando la fiebre a simple vista. Aquella era una característica muy de él. The alzó el abrigo del pijama y preguntó en dónde le dolía, Dave llevó sus dedos hasta un poco más debajo de su ombligo. Chilló por el dolor. Removió preocupado.

—¿Cólico? -. Preguntó ella sabía espalda.

—No creo que sea solo eso. Cámbiate de ropa, iremos al hospital. Dos minutos Grerchen y te veré en el lobby o el estacionamiento—. Llamó tiene recepción para pedir un vehículo del servicio de transporte. Agarró a buzo de Dave del armario y se lo colocó encima del cuerpo, en los pies el calzó las pantuflas de felpa que le queda bien.

Al parecer ha elegido la resultaba doloroso caminar por lo cual Levi lo llevó en peso hasta el ascensor. En esa hora había uno por personas registrándose para acceder a una habitación del hotel. Para cuando salieron al parqueadero, donde ya los esperaba un vehículo con el logo del hotel, Gretchen ya iba corriendo detrás de ellos con el cabello espolvoreado por la prisa y una maleta pequeña guindando desde su hombro.

Pasados los minutos camino al hospital el pequeño hijo de Levi parecía aún más adolorido, quejándose y retorciéndose entre el abrazo protector y cariñoso de su hermana, preocupada por él.

—Olvidé que no traigo nada de documentación o dinero, ¡tsk! -. Masculló Levi frota frenéticamente el rostro con ambas palmas. Volvió sus ojos, en medio de la penumbra de la poca iluminación, ha conocido hijo que a cada instante lloriqueaba un poco más alto.

—Traigo puso documentos y los de Dave en mi billetera además de la Diners Club -. Anunció sin mirarlo, sus ojos estaban perdidos en el rostro congestionado de su hermano.

"Bien bien. Eso está bien—. Inquirió ansioso. Inhaló ary y buscó la mano con la que su hijo se cubría cerca al ombligo y posó la suya debilmente sobre la de él.

—¡Duele! -. Exclamó, asustando a Gretchen y Levi.

Vomitó en el auto, no alcanzaron a colocarle la bolsa de papel that el conductor proporcionó them.

...

La enclera empezaba a perder la entereza ante el efebo paciente y su resistencia a que vea sus partes íntimas en razón de rasurar el vello púbico existente. The alzó la bata desechable sin pretender escuchar las lánguidas negaciones de él y comenzó a trasquilar intentando no tocarlo de más. Mecía su cabeza sin dejar de mirar, podía comprehension su vergüenza, quizás antes no se habría mostrado desnudo a ninguna mujer y ella era una enclera joven.

—Relájate niño, ya casi termino—. Solo por un segundo lo miró a los ojos. —Estás muy rojo. ¿Quieres saber algo? No eres al primero ni tercero que veo, en realidad en esta profesión uno se acostumbra a mirar; es lo que hemos estudiado, anatomía. Pero si ahora estaba de turno el enfermero seguro él te hubiera asistido, solo ha sido tu suerte.

Daba los últimos envites con la rasuradora sobre la piel, notó que la formaría luego una irritación ante las pintas rojizas que iban surgiendo en cada poro. Alzó de nuevo la vista al efebo, suponía buscaba distraerse mirando su pulsera de identificación y contando las gotas that caían a la cámara de goteo del equipo de venoclisis al cual estaba conectado por la vía intravenosa.

—¿Es serio? —Preguntó, la brizna de su voz resolló.

—No si te operan ya mismo. Te sacarán el apéndice. Vivirás, crecerás, la barba también te crecerá y ¿por qué no? ... tendrás una bonita novia—. Expuso y sonrió a poco, esperaba que con su comentario el efebo también se relajara. Culminó lavando toda el área abdominal baja y partes intimas con agua y jabón del necesario para la tarea. Lo secó y lo cubrió de nuevo con la bata descartable. —¿Ves? Fue súper rápido.

—Gracias—. Apenas logró articular, la inflexión en su voz fue baja.

Ella le sonrió aun cuando el efebo no le devolvió la mirada, seguía rojo cual tomato en conserva mirando el suero. "Pobrecillo, se acostumbrará luego". Pensó la enclaa, recogió sus instrumentos y salió de la sala. Fuera de los dos familiares estaban, quizás ya habrían terminado los papeleos.

Mientras esperaba que la cirugía culminara, Gretchen se había dormido apoyada en su cuerpo. Aunque por cualquier sonido se espantaba y volvía a sentarse recta con los ojos cerrados, tambaleándose allí mismo. Por lo cual su, no tan ya, quejoso y anticuado padre usó los dedos introduciéndolos rasamente en su cuero cabelludo y la haló hacia él; hacia su cuerpo para que dormitase un rato. El peso de ella cayó, suppo que volvió tiene que dormir… Levi the mealaba los cabellos muy despacio, entre filas y filas de cabello sedoso que terminó agolpándose en ese calmo rostro que no dejaba de mirar.

Pensaba que últimamente había cierta empatía con ella, es como si se estuviesen volviendo más próximos entre sí. Grandioso. Siempre existió una simulada distancia en su relación parental que traspasaba lo terrenal y es que antes la veía muchísimo menos que a Dave. Solo cuando estaba en vacaciones o por alguna razón en especial ella viajaba o lo hacían ellos a Francia.

Echó su cabeza hacia atrás en el respaldar metálico y frío del asiento. Haló a Gretchen un poco más hacia él y se tapó los ojos con el antebrazo. Alrededor suyo solo había pocas personas contando con el personal de la clínica. No sabía la hora, seguro serían las cuatro de la mañana.

—¡Familiares del paciente Rivaille!

Levi y Gretchen se alzaron del asiento con los ojos surcados por venas rojizas.

Lograba divisar la apertura de la claridad del día entre el espesor de las nubes: aquel cielo que se tornaba cada vez menos lóbrego reiniciando la vida. Aspiró fuertemente aire, esta frío. Abandonó los ojos de la ventana y regresó al mueble donde Gretchen estaba tendida durmiendo con el abrigo que se sacó en la madrugada, tendiéndoselo a ella. Mientras que Dave dormía aún, con el suero conectado y una sonda vesical.

Resopló y se sentó en un sillón mullido, estaba cansado. Sin contemplar una apendicitis en su hijo para ese día, tenía ya enlistado en su agenda una serie de compromisos que ejecutar. Sabía que muy pronto Nifa despertaría, lo llamaría. Sabía que muy pronto Yelena se levantaría, entonces Nifa le comunicaría. Sabía que faltaba una hora para que Hanji despertase, la llamaría.

Tenía en la mano el teléfono móvil que hurtó del bolso que llevaba su hija, para su suerte no tenía algún patrón o contraseña que le impidiese el ingreso. Esperó la hora y marcó. En muchas ocasiones la vida de ambos estaba un poco ceñida a esa costumbre de compartir las vivencias que a ambos concernían mediante el teléfono: maravilloso invento, pero que no los mantenía verdaderamente enlazados.

Llevaba un rato inmersa en el estupor del despertar, la mirada perdida y distante hacia la cortina que estaba más clara. Estaba acostada con el pecho pegado al colchón y la almohada encima de su cabeza, negándose a aceptar el levantarse. Su mano izquierda guindaba de la cama, creía que por unos centímetros más podía tocar la alfombra. Era un hecho infrecuente que no tuviera el mayor ánimo para levantarse a sabiendas de lo que el día deparaba para ella.

El sonido pulsante de su teléfono hizo que Hanji bufara, sería Moblit apurándola para el desayuno seguramente. Alzó la mano que tenía en el aire, guiándose solo con el tacto tanteó su teléfono móvil en la mesita de noche al lado de la cama, lo tocó y pesadamente lo alzó hasta sus ojos. Tuvo que agudizar la visión, enfocando con claridad la pantalla. Bostezó.

—Hm ¿Gretchen? —, dubitativa se incorporó. ¿Qué podría pasar para que ella la llamase tan temprano?, se apresuró a contestar. —¿Bueno? Gretchen…

Oe

Hanji se removió y pegó un brinco en la cama, quedándose en igual posición, sorprendida por escucharlo. Quedó envarada. Respondió:

—¿Levi? jajaja por un segundo creí que a Gretchen se le había agravado la voz. Dime: ¿Te has quedado sin pila? —. Escuchó un resoplido, quizás era de la nariz de Levi.

- No. Se me ha quedado el teléfono en el hotel -. Levi miró a sus hijos para dormir. - Estamos en una clínica desde la madrugada: apendicitis, operaron a Dave. Ahora está reposando… dormido. No fue grave y no hubo mayores complicaciones. ¿Puedes llamarlo más tarde? Sé que es difícil para el que no estés a su lado, sabes que siempre necesita de ti cuando está enfermo. ¿Si? Adiós.

—Sí ¡claro! -. El sonido del descolgado sonó, no le dio espacio a decir nada más.

Unas horas más tarde, tomó su pequeño teléfono y llamó a su hijo: su ángel sonaba mareado aún, the dijo that the dolía poco donde lo hirieron con el bisturí, tenía hambre pero no podía ingerir alimentos sólidos aún. También contó de lo incómodo that sintió una sonda vesical y su vergüenza por la enclera. "Cariñito mío, te extraño. Los fuegos artificiales de hoy serán distintos sin ti ". Fueron las últimas palabras antes de despedirse de él.

Parecía revitalizada después de hablar con Dave y saber que él también la extrañaba, su pequeñito inocente que el corazón le saltaba de amor cada vez y cuando recordaba su bellísima carita de querubín.

Resopló cansina frente en Moblit.

—Hoy por ser festivo, nuestros tomaremos el resto del día. Mañana saldremos a primero hora. ¿Qué tal salir por la ciudad? - preguntó Moblit ha conocido equipo. —Estamos en Pennsylvania ¡Anímense!

—Es raro que lo digas, Moblit—. Dijo Keiji.

—Concuerdo con este subjecto—. Secundó Abel extendiendo su vaso con jugo hacia Keiji.

—¿Hanji? —Preguntó Moblit, dejando su plato in a lado. —¿Qué dados? ¿Está todo bien con Dave?

Hanji se sintió observada por sus compañeros y amigos; dejó de remover la comida y alzó sus ojos hacia Moblit.

—Se está recuperando, va a estar bien—. Dijo y se irguió en su puesto. Usó sus manos para asentar la barbilla.— ¿Entonces qué? ¿Veremos los fuegos artificiales?

Ya en la noche, en la azotea del hotel donde se hospedaron por los días siguientes, Hanji y Moblit se quedaron allí hasta más tarde después de los fuegos artificiales: conversando y esbozando caricaturas en el tablero de madera de él. Si necesita alguna buena compañía masculina ese siempre sería su amigo Moblit; paciente y colaborativo, fiel hasta no poder pedir más y un gran hablador, alguien con quien poder llevar a cabo su afición de su trabajo a un plano de realización.

No era solo su superior.

—¿Vas a querer otro sorbo? -, preguntó Moblit acercándole la copa con vino.

—No te lo tomes a mal, pero… ¿No se supone que no debemos estar tomando licor? -. La devolvió una pregunta. Se acomodó el abrigo, cerrando el cierre hasta el cuello.

—Solo es un poco, no creo que nos fuéramos a emborrachar ¿Tú que crees? -. Sorbió vino.

-No lo creo. ¡Ah demonios! Si tanto insiste—. El arrebató la copa a Moblit.

—Por lo menos me hubieras pedido que te sirva una copa aparte—. Palmeó la frente de Hanji, y sirvió una nueva copa para él.

—¡Feliz día de la independencia! -. Exclamó y alzó la copa en el aire para estrellarla poquito con la de Moblit.

—¡Feliz día de la independencia! -. Repitió Moblit. Desapareció el contenido de la copa de un solo sorbo, derramándoselo un poquillo por los labios.

Ambos lanzaron los ojos al cielo negro, en los lejos se veía el estallido de fuegos artificiales cerca de la plaza del centro.

—¿Sabes algo? -. Preguntó Hanji sin dejar de mirar los fuegos de colores.

-¿Ese?

—No quiero estar aquí; quiero estar con mi cariñito—. Simuló llorar, aunque en verdad that estaba nostálgica. No hubo un 4 de julio que no estaba con él. Que su hijo estuviese lejos y operado le daba a experimentar el cómo Levi debió sentimentse cuando a el the tocó.

—Haz bebido suficiente Hanji. ¿Estarán? Venga, creo que también no te he dicho algo de tu cariñito.

—¿De qué hablas Moblit? -. Fue reflejado.

—Una anecdótica que ahora la recuerdo—. Dejó la copa. —¿Recuerdas tu celebración de cumpleaños del año anterior? -, Hanji afirmó así con un parpadeo de ojos - recuerdo que él se me acercó y me dijo: "No quiero que pretenda a mi mamá Señor Berner" o algo similar a eso.

Hanji dejó escapar de sus labios una sonora carcajada, palmeó con mucha fuerza el hombro de Moblit.

—Es en serio. Tu cariñito es muy celoso. ¿Ya? Justo es lo que pensó: que no me creyeras.

—Te creo, pero se me hace difícil pensar que él podría tener esas palabras en su boquita.

Se serenó, posó de nuevo su mentón en plus manos: sopesando las palabras de Moblit una y otra vez en su mente. If aquello era verídico entonces lo tomaría con más ahínco, sin dejar que aquello le turbara demasiado, quizás Moblit a su hijo no le agradase sustancialmente… pero ¿qué había de Erwin? En realidad, Hanji pensó que, aunque tratase la verdad muchas veces sale a flote por los medios cuales serían: ¿Qué pasaría si en diez años su hijo se enterase de su desliz peligrosísimo? Mejor, no pensarlo.

Se abrazó a sus piernas, encogida ahí junto a Moblit. Observaron juntos una nueva turba de luces destellantes en el cielo.

...

Del otro lado del país las celebraciones continuaban: Gretchen contempla las luces en el cielo nocturno de San Diego a través de la ventana de la habitación en dónde aún estaba su hermano internado. Mantenía sus brazos cruzados debajo de sus senos y siguió dividiendo la algarabía de algunos allá fuera. Seguramente, si nada hubo sucedido como fue: ahora estuvieran también fuera, sumados al festejo y los desfiles cívicos. Un murmullo el sacó de su ensoñación, un sedoso quejido.

-Tengo hambre-. Dijo Dave.

—Hasta que el médico no de la orden no podrá comer sólidos. ¿Te apetece más té de canela? -. La acarició el rostro usando solo su dedo índice. Apreció el suspiro desanimado de su hermano y le besó la frente—: Cuando te recuperes iremos por todo lo que desees comer. ¿Si?

Yelena valoró la imagen de ambos hermanos desde su posición en un lado de la habitación. Parada, porque así lo prefería. Cuando llegó Levi ella prefirió ensuciar la habitación en busca de algo que ver o comer huirá de la clínica.

—Mañana positivamente el den el alta. ¿Crees que puedas cuidar bien de él? -. Habló en un susurro.

—Me ofende que me lo preguntes, padre—. Se echó la mano en el pecho. —Cuidaré bien a mi hermanito.

La situación para padre e hija se vio agravado cuando en esa misma noche del pecho de Dave se percibe un silbido: Levi pegó el oído contra él, luego de un rato después comenzó el menor a angustiarse porque no podía respirar bien. Era evidente that su asma despertó después de unos cuatro años cuando fue su último episodio.

...

El sábado al medio día llegó Mikasa sola conduciendo desde Los Angeles, después de que Levi le dijera todo lo que ha pasado con Dave ella no dudó en irse en cuánto tendría un poco de espacio libre entre la terminación de ajustes de decoración en su nuevo hogar y el pase de su trabajo a la ciudad. Antes que besar a Levi en la mejilla fue directo a revisar al chiquito hijo de él: siempre había sido más important Dave that Levi y Dave that Eren. Al igual que Hanji, Mikasa lo conocía entero: aprendió a cambiarle los pañales y bañarlo cuando Hanji no lo hacía, Levi no estaba en casa y la señora Clarisse estaba ocupada. Hasta cuándo él mismo fue capaz de bañarse solo y sin supervisión.

Lo adoraba tanto que lo mal crió.

No podemos hacer nada con tu ardor, solo tendrás que aguantar hasta que cicatrice—. El proyecto detenidamente el rostro acongojado y rojizo, la mueca de dolor que esbozaba cada que hacía micción después de la cual el retirado the vesical era dolorosa para ella también: in a sentido figurado.

Grerchen salió de la habitación, ahora ya en el hotel, dejando atrás a Mikasa y Dave que parecían extrañado muchísimo en el mes que transcurrió. Celosa, bajó hasta el bar en busca de una bebida que contuviese un poco de licor. Cuando el barman the acercó la bebida, su nariz se resintió ante el olor poco perceptible no obstante repulsivo para sus vísceras. Arrugó los labios apenas rozando un poco de la bebida, preferiría dejarla de tomar pero la mirada inquieta del hombre tras la barra le hizo probar un poco más. Sería una pena que desperdiciará un poco de lo que para él era su trabajo.

El lugar estaba concurrido por turistas, podía distinguir el habla de algunos idiomas y las características físicas que saltaban a la vista.

—No parece que fuera usted alguien que toma vodka—. Comentó aquel joven, tomando el vaso y retirándolo un poco.

Ella un poco intimidada, agarró el vaso y empujó a su lado casi compitiendo con él.

—No molestes, lo terminaré—. Dijo Grerchen, sin despegar los ojos de él, in ese reto escuálido.

—Oe, no pensé que fueras a tomar eso. Según el señor Ral te ha inculcado alejarte de eso—. Inquirió Levi desde atrás de ella, percibió como ella se tensaba al escucharlo y el barman se devolvía a lavar los vasos de cristal.

-¿I can't? -. Preguntó ella riendo un poco, alzó el vaso y terminó el contenido.

—Puedes pero no estés sola—. Sentirse en la barra junto a ella. - Un whisky y una margarita—. Dijo al hombre.

Pasaron una hora allí sentados, bebiendo poco y conversando mucho. De repente Levi se convirtió en un hablador de primera con ella explicándole todo sobrio la organización del hotel y lo conveniente que estuviese cerca de la playa. Por momentos Grerchen sorprendía a se misma sobre sus pensamientos que no decía ni tampoco quería decir, porque en medio del discurso de Levi sus pensamientos se escapaban hacia Mikasa y no quería sospechar que su padre sabía la razón, ya anteriormente se lo había dicho.

Y ella ahondaba en una realidad que no podía jamás disipar y eso era la gran cercanía de su prima con su hermano; de su prima con su padre. Mikasa no tenía la culpa, eso lo sabía, ¿Qué se le podía hacer? Nada. Además ahora que Mikasa ya no vivía con Dave estaba ella con el, sin embargo el significado de las relaciones distan mucho de solo la distancia y la frecuencia, algunas.

Caminaron hacia el área de recreación familiar, la piscina y los juegos para los niños; de todos cuales Levi le estaba pidiendo su apreciación en cuanto a mejorías. "¿No crees que los niños les falta un puesto de dulces?" creo que estarían más felices ", luego Levi respondió:" Me encantaría pero se te olvida el tremendo caos en basura que eso puede generar "," Es una enorme posibilidad a pesar de que hay tachos para los desperdicios. Hm… creo que debo soñar con algo de mi niñez para ayudarte ". Vieron el atardecer juntos y subieron con una bandeja de alimentos para Dave; cocidos vegetales con terminación de macerado.

—Déjame darte de comer por favor—. Pidió Gretchen a Dave con una voz meliflua. El insertó la primera cucharada del puré.

Mikasa marchó con Levi hacía un rato, quizás ambos necesitaban conversar a solas. "Por qué le restringes a Gretchen la hora de llegada?", Fue lo que le escuchó preguntar Mikasa a Levi cuando apenas cerró la puerta. Rió con ganas, pues aquello se escuchaba como un reproach hacia el veterano. Concentrado en su hermano hasta cuando se durmió y lo dejó solo in the habitation, dirigida a la suya en busca de un cambio de ropa; encontrándose ha conocido prima en la cama, hablando por teléfono con su esposo.

Colgó.

—¿Qué tal es vivir con tu gran amor? Creo que a veces fantaseo con eso para mí—. Comentó la pelirroja, abrazándose a la bata de lino que sacó del armario. Suspiraba de anhelo como arrojando florecillas.

—Difícil—, solo dijo y se percató del desánimo in Gretchen. —Jamás me había incomodado tanto que Eren were tan wrongdenado, aunque lo sabía no me molestaba en lo absoluto. Supongo que es lo que pasa cuando Guests con la faceta inexplorable de tu pareja, sin embargo, eso no quiere decir que siente menos amor ahora por él.

Mikasa suavizó los labios humectados en brillo labial.

—¿Y hay algo difícil para él? -. Venturó in preguntar, sentándose en el borde de la cama.

—Supongo, pero no lo dice; eso o no tiene algo que le moleste—. Rodó en la cama hasta llegar cerca de su prima—: nada de lo que te he dicho me ha impedido ser feliz, soy muy feliz despertando junto a Eren cada mañana durante estas últimas semanas. No dejes que el espacio negativo de la Convivencia disturbs all sueños en el futuro. No sería nada real si todo fuera perfecto. ¿No?

—Creo que sí—. Comentó esbozando una ligera sonrisilla. Desvió su mirada de Mikasa, percatándose de las cortinas ondeantes y la falta de claridad en habitación. A roce helado de los dedos de Mikasa sober su mejilla la hizo mirarla de nuevo.

—Levi estaba muy furioso con Marco, más de lo que quizás te haya dicho por teléfono.

- El impidió que me tocaran… - Agregó.

—Marco es debil de carácter, no es muy fuerte y está en contra de las peleas. Pero sí que es un buen hombre; caballeroso y respetuoso, por lo tanto valedero—. Se acomodó de nuevo la bufanda en su cuello.

—Me gustan sus valores—. Comentó y recayó en las intenciones de Mikasa; la sonrisilla de ella tras la bufanda. Gretchen se ruborizó, el calor in also mejillas era de nuevo un maravilloso febril de verano.

-Bien.

—¿Qué pretendes? -. Preguntó nerviosa.

—Es el amigo más noble que tengo—. El guiñó el ojo. —Conócelo, ya se lo dije a él también—. Surgió antes de que Gretchen aterrizara sobria ella. Caminó alrededor de la cama y dio palmadas en el aire encendiendo las luces de la habitación.

Aun con el rostro en la sabana podía denotar la gran timidez que le circundaba a ella, esa figura pequeña, frágil pero agraciada que esbozaba ligeras curvas feminas con la tela pegada a su cuerpo. Incorporado en la cama, abrazándose a la almohada: su rostro muy teñido de carmín y sus ojos aterrados.

—Oye, eso no es necesario. Marco puede crear que estoy interesada en el de esa manera—. Inquirió ocultando su rostro con la almohada.

—¿Y no lo estás? —Preguntó, sonreía de malicia.

-¡No! —Sacudió la cabeza, nerviosa todavía.

—¿Sabes cómo está ahora? -. Preguntó Mikasa y tomó su computador portátil. Sentó en la mesa redonda cercana y empezó a teclear.

—Aún encuentra fuera de sus actividades presenciales. Creo que necesita aún más tiempo de recuperación—. Comentó sacándose el vestido. Se palmeó el rostro, sus ojos cerrados y sus labios apretados como producto del vergonzoso momento con Mikasa. No necesitaba pensar mucho la situación para saber que ella estaba intentando orillarla…

—Oh, sí, me lo acaba de decir—. Dijo Mikasa, sin dejar de ver la pantalla.

Gretchen al oírla insertó de nuevo en las sábanas y Mikasa al verla hacerlo, giró la pantalla mostrándole un video llamada con Marco que se deshizo en este instante. Mikasa solo la observó con ternura y gracia. Escuchó que Marco dijo algo y luego había cerrado la pantalla del computador, resopló, esperaba los espetes de Gretchen contra su persona.

Esperaba, Mikasa esperaba… algo había en el hondo de sus memorias con respecto a Gretchen que hacía sentirse culpable de Petra. Su secreto más sucio, detestable para ella misma, quizás moriría consigo, lo haría y nadie lo sabría. Miraba a Gretchen pasarse al baño semidesnuda. ¿Qué pensaría ella si se enterase de cuanto the fastidiaba Petra? In realidad aquella mujer jamás the hizo nada directamente, su malestar residía en que ocupaba gran parte del tiempo de Levi para ella.

Siempre le molestó that Levi la besara y que encerrara en su cuarto con ella… la misma Petra: pelirroja, pequeña y dulce. Jamás escatimó en hacer saber cuánto le molestaba su presencia usando sus berrinches de niña, Levi quizás no le creería nada a Petra y pronto ella se marcharía (aquellos pensamientos infantes roídos de una estación del desarrollo) pero no, teníoía ser que Petra much .

Hasta que al fin llegó ese día que Petra no soportó sus berrinches y le aplicó a castigo that ella misma después se asustó pero que logró that will huid from su casa y dejara a Levi solo para que ella compartiera con el a los juegos de.

Mikasa dio un resoplido angustiada rememorando sus crónicas de niña engreída y recelosa, se vio a sí misma culpable de la muerte de Petra. Claro, pensó Mikasa, si ella se hubiera casado con Levi hubieran tenido a la niña dentro del matrimonio y muy probablementee Petra no hubiera estado donde murió. ¿Quién sabe? ¿Seguiría viva o hubiera muerto por otras razones? Sacudió la cabeza ante aquellas preguntas inquisitorias a su mente.

Si eso hubiera sido así, entonces Dave no hubiera nacido. De nuevo: "¿Quién sabe?". ¿No hubiera conocido a Hanji? El mayor castigo de lo que le hizo a Petra, ahora lo tenía junto a ella; Gretchen era una figura muy semejante a la difunta, aunque, quedaba por sentado que no la confundiría con ella. En su lugar la había querido y cuidado a razón de su noble ser y también porque en el fondo sabía that is comprometido in Petra para expiar sus acciones.

Y no solo eso; sabía de todo el dolor innecesario that the provocó a su tío.

Espalda cansada; ella y Gretchen, mantenían secretos, pensamientos y emociones referidos a la otra que preferían callar dada la resolución de cada postura; Mikasa con su cuidado y atención hacia ella, Gretchen con su empeño en fortalecer sus relaciones con su hermano y padre. Cada uno caminando sabía cómo hacer la propia dirección, aprendiendo de la experiencia y visualizando el futuro anhelado.

—Aún hay sales de baño, por si vas a tomar una ducha—. Comentó Gretchen, ajustando la toalla para el cabello.

Mikasa asintió y guardó su laptop. Dos toques a la puerta hicieron que ambas volteasen a mirar: era Levi, silencioso, se quedó pegado en la pared cerca a la puerta con las manos inmersas además de bolsillos.

—Ustedes… La cena empezarán a servirla dentro de poco. Antes de eso, hay algo que tengo que decirte Gretchen, ya lo hablé con Mikasa—: Surgió un imprevisto se y a tener que viajar antes hacia… para que tú y tu hermano no regresen a casa y puedan seguir de vacaciones irán a Los Ángeles con Mikasa.

—¿Ah? ¿De verdad? Sería emocionante pero tendría que dejar de lado todo lo que quería hacer aquí, da igual no se podría por Dave.

—Sí… de todas formas aún tienes algo de tiempo. Fui a doce días. Ya accordé con Mikasa que ella vendrá por ustedes, Yelena también irá, eso también lo sabe Mikasa—. La miró y ella asintió.

—Tenemos habitaciones extra, de eso no hay que preocuparse. Tío Kenny me ha enviado un paquete grande de verduras y hortalizas como regalo de bodas, las tengo congeladas—. Dijo Mikasa.

—Ahora que lo mencionas, padre ¿le preguntaste lo que te dije al tío Kenny? -. Sentó en la cama aún con su salida de baño puesta.

—Sí, dice que no sabe de qué hablan… seguro está senil el viejo—. Dijo Levi revolviendo las manos en los bolsillos.

—Iré a ver a Dave—. Dijo Mikasa se retiró allí.

Levi avanzó hacia Gretchen, ella solo lo veía extrañada por la actitud silenciosa del al plantarse sobre sus rodillas en el suelo; removió la mano de su bolsillo y la sacó, con la otra mano tomó el pie de Gretchen, ella alzó una ceja mientras lo miraba a el fijamente como sus ojos estaba posados en su tobillo. Una maniobra y sintió una tira fría envolverse en su tobillo, inclinó la cabeza y dijo:

—Una tobillera… —Levi le soltó el pie y ella lo alzó para ver mejor la pieza de oro.

—Así, no creo que te alcen el pie para arrancártela—. Dijo, apoyó de la cama y se levantó. Emitió un leve quejido, su espalda dolió.

—¿Lo creado? -. Preguntó sonriendo ampliamente. Meneó las piernas en el aire como si de pataletas en el agua se tratase.

—Regresaré en Nueva York para ese día—. Observó las reacciones del rostro de su hija.— Solo es para que lo tengas present.

In back meses después, cuenta once años atrás.

" Hoy podría ser un bonito día. Hace sol… hay poca humedad. Hace un día de Septiembre espléndido. Esta tarde las temperaturas rondarán los 26 grados. Un tiempo estupendo para elecciones primarias. Se espera una noche despejada y fresca".

La celebración de la junta de accionistas se vio parcialmente turbada por los rumores que recorrían la sala, murmullos y más voces sumadas a las palabras de los periodistas en la cadena de CNN… aparte, todos los canales disponibles emitían la misma noticia: el complejo de World Trade Center resultó bajo un ataque, la torre norte fue impactada por un avión. Minutos después, se anunció el impacto de otro avión contra la torre sur, lo estaba being transmitido por la televisión en vivo when desplegaron los periodistas al lugar para cubrir la noticia del impacto de la torre norte.

Atónito, Levi dio finalizada la sesión con sus accionistas. Se quedó un buen rato junto a los demás observando los siniestros acontecimientos; ruido, llantos y desesperación de lo que se podía denotar personas en las calles cercanas. Dejó la sala y se dirió a los ventanales, desde la sede de su corporación no se lograba divisar nada y para el en esos momentos fue lo mejor de los escenarios. Sin embargo, el terror estaba volcando a los ciudadanos que transitaban las calles de Queens, detenidos observando la noticia en el televisor de una tienda.

—¿Pero… qué demonios? -. Fue lo que escapó de sus labios durante el anuncio de otro avión que impactó contra el pentágono.

Ordenó a sus colaboradores retirarse a sus domicilios, como diera lugar. Antes de abandonar la corporación, se dispuso en pilar y sacó en Siemens SX45 y llamó a su esposa. Condujo, haciendo uso de su serenidad escondida hasta donde ella trabajaba. Se bajó y entró al sitio buscando a Hanji a quien encontró caminando hacia la salida con su mochila un poco desajustada, abierta y con algunos papeles que parecían salirse. Cruzaron pocas palabras al salir del edificio ya que fuera las personas parecían asustadas tratando de alejarse de las calles y recurriendo a sitios bajo techo.

Hanji está sujeto al asiento trasero del auto de Levi, se aferró al respaldar y miraba las calles que recorrían a través del parabrisas posterior: claro que no le iba a decir a Levi que estaba asustado, y aquello la mantenía en alerta. Poco a poco fue dividiendo las calles cercanas a la preparatoria donde estaba Mikasa. Levi se bajó del auto en busca de Mikasa y ella encedió the radio para amortiguar el silencio dentro.

Observó por el retrovisor la llegada de los padres al Instituto.

" Estamos presenciando, estimados radioescucha, son las 09.59 y… ¡Oh! ¡Jesucristo! La torre sur está desplomando…"

Apagó la radio al instante, conmocionada, sintió que en el asiento del copiloto sabía que Levi y Mikasa entraban al auto. Hubo mucho silencio de regreso a casa. Cuando llegaron Hanji corrió a tomar a su hijo de los brazos de la señora Clarisse, lo abrazó, lo besó y no oyó más noticias hasta la tarde.

Levi había seguido los sucesos hora tras hora: el vuelo 93 estrellado en Pensylvania, la caída de la torre norte, la declaración del presidente Bush como de alerta máxima… cuando la noche llegó al país entero estaba conmocionado por los accciontecimientos: muertes.

Estaba acompañando a Hanji en su intento de hacer sleep a Dave cuando the comunicaran of a para él llamada.

—Hola—, dijo Levi contra el micrófono del teléfono fijo. —¿Quién es?

- Soy Erd, Levi. Me da gusto saber que estás bien.

—¿Erd? -. Susurró, entrecerró los ojos. Claro que lo recordaba.

- Ha pasado algo hoy.

—Sí, han pasado muchas cosas hoy.

- No ... no exactamente así es lo que quiero decirte. Algo pasó ...

Levi soltó el teléfono.

.

.


De lo que se menciona acerca de Mikasa, puede adjudicarse como su etapa del Complejo de Electra (Contra parte del Complejo de Edipo) Aunque últimamente mis profesores decían que el término de Electra quedó en desuso y se usa para ambos sexos el término de Edipo.

Y por otro tema, aunque les he mencionado que la historia la tengo trazada hasta el final: me resulta más complicado concentrarme en escribirla y eso no puede ser jaja. Este año debo terminarla, le calculo unos 38 a 39 capítulos en lo que Levi arregla su cuestión con Hanji o viceversa.

!Gracias por leer!

PUBLICADO: 27/08/2020