¿Qué te hace tanta gracia?- Pregunto molesta. Tomoyo está que se muere de la risa.
-Dos cosas.- Afina su garganta después de quedarse sin aliento.- La primera es que hayas sido tan tonta como para haber ido a verlo ¡Es una locura! La segunda y más importante, nunca pensé que harías enojar a Li. Es el hombre más amoroso y paciente que he conocido.
Estoy cruzada de piernas mientras abrazo una almohada. Ha pasado una semana. Las vacaciones de verano se han terminado. Todo vuelve a la normalidad a partir de mañana. Tomoyo llegó ayer de su "Luna de miel"
-Le he mandado mensajes, llamadas pero ninguna la toma. Mira.
Le muestro los mensajes.
-Wow. Un visto. ¿Por que no vas a buscarlo?
-He ido. Pero cada que voy está solo. No sé si supo que voy a visitarlo, pero nunca está.
-¿Y sus hermanas?
-Ni loca les contaré lo que está pasando. -suspiro.- No sé que hacer para que mínimo quiera escucharme.
-Yo no quisiera hacerlo si fuera al revés. Es obvio que te evita. Porque es tu culpa.
Siento una flecha atravesar mi pecho. Tomoyo es muy... Directa.
-Eres una tonta, si él te lo hubiera hecho estarías el doble de indignada. Puede que este pensando en terminar.
Otra flecha. En el mismo lugar.
-Quiza ahora este con esa chica Akiho.
Una última flecha.
-Tomoyo... Me estás matando.
-Ay ¡No te preocupes!- Golpea mi hombro- Es Li. No hará nada de lo que dije.- Sonríe divertida.- Aunque hay algo que me parece extraño.
-¿Qué?
-El hecho de que hayan llegado justo cuando estabas con Yuna. Como si esa chica sabía que tú irías.
-¿Insinuas que fue un plan?
-No lo descarto, después de todo ella es ex novia de Li. Quizás es de esas maniáticas que se obsesionan.
-Tendria que tener una mente mi calculadora para querer usar a su hermano.-Abrazo mi almohada.- Él está profundamente enamorado de ella, me gustaría que encontrará a otra chica.
-En la facultad hay demasiadas que quieren con él. Sufre porque quiere.
-No se que hacer.-Ahogo un grito con la almohada.- No puedo dormir. Comer. Nada es normal.
-A eso, querida amiga, se le llama culpa.
Fulmino a Tomoyo con la mirada, pero no reprocho. Tiene toda la razón.
-Mañana iré a su escuela. Me saltaré módulo.
-¡En serio! ¿Lo espiaras?
-N-No necesariamente, lo interceptaré para poder hablar.
-¡Sakura no seas aburrida! A escondidas todo es mejor... O trae problemas ¿No es así?- Alza sus cejas adulando mi tragedia amorosa.
-Quieres venir ¿Verdad?
-¡Yes! Será fantástico. Tengo el disfraz perfecto.
Sus pupilas se han cambiado por unas brillantes y enormes estrellas.
-Tengo un mal presentimiento...
-0-0-0-
-Tomoyo ¿Me puedes explicar esto?
-Son lindos ¿A que no?- Salta de felicidad. ¿No te traen recuerdos? He soñado con esto desde que nos graduamos.
Ambas, vestimos nuestro viejo uniforme. Me había deshecho del mío, cuando llegue a casa de Tomoyo me obligó a ponerme uno que había hecho para mí.
-Si, son muy monos. Solo que... Me queda algo corto. Subí algo de peso. Mis piernas se ven raras...
-Tonterias. Estás más hermosa.-Ríe.- Puede que Li te reconozca por esas bellas piernas.
-E-Ese no es el problema. ¿Qué tal si nos descubren? Seria muy vergonzoso.
-Tu actúa normal. Solo miranos. Nos vemos divinas. Somos unas colegialas.
-Tomoyo... No sé hacer cosplay.
Tomoyo hala de mi brazo y entramos juntas entre la multitud de chicos. Pasar por el patio me trae recuerdos, después de todo, es mi lugar especial... Donde nos conocimos.
-Tomoyo... Algunos nos están viendo. Quizá los que estaban años anteriores nos han reconocido y-
-Tal vez solo ven tus piernas. Después de todo estuviste 3 años en el club de porristas.
Caminamos sigilosas. Si algún prefecto nos ve estaremos en problemas al no estar en una clase o no ser alumnas (no más) de la escuela.
Encontramos el pasillo secreto donde pasamos el rato, para esperar la campanada del primer receso.
-¿Sabes su horario?
-Después del receso se va al aula C de tercer año. Un descanso y entra de nuevo a la clase al aula A.
-Bien. Tenemos que escondernos y pasar desapercibidas. Ponte esto.
-¿Una pañoleta?
-Si. Enredala en tu cabeza.
-Tomoyo, esto no ayudará.
-Es más divertido.- Sonríe burlona.
Suspiro y la enredo.
-Bien. Vayamos a buscar.
Salimos de nuestro escondite. Nos escabullimos entre los pasillos y a lo lejos logramos ver la silueta de Syaoran.
-Sakura. Sakura. Ahí está.-Tomoyo lo señala y me arrastra hacia los arbustos.
Tanto tiempo sin verlo hace que se me aceleré el corazón. Verlo en su trabajo.
-Sakura, ve eso.
Tomoyo me pone alerta porque una alumna se le ha acercado.
-Se me hace conocida. ¿Quién es?
-Ella es la jefa del consejo estudiantil. Lo veo por su banda. Ella estaba en primer año cuando salimos. ¡Pero mira como se le lanza!
Observo atónita. No están haciendo nada malo, pero ella es demasiado obvia, le sonríe y quizás platican de cosas de la escuela.
-No era tan popular hace dos años.-Tomoyo frunce su ceño.- Realmente con las chicas se puso de moda el buscar hombres mayores... Sakura, tal vez te cambie por una chica de instituto.
Nueva inseguridad desbloqueada
-¡Tomoyo!- Reprocho.
-Es broma. Es Li, jamás te haría algo así.
Seguimos observando a lo lejos y siguen platicando. Cuando Syaoran se dispone a irse ella lo detiene.
Ambas nos ponemos alerta.
-Tomo...
-Saku...
-¿Sabes lo que eso significa?
Al girarse, ella le entrega una carta. A kilometros se ve su rostro sonrojado y sale corriendo de ahí.
-¡Una declaración!- Decimos al unisono.
-¿C-Cuantas no habrá recibido?- Exclama Tomoyo.- ¿Te ha dicho algo?
Niego con la cabeza.
-Tsk. Malditas niñas. ¡Sakura! Se ha ido.
Al enfocar de nuevo la mirada, Syaoran se ha movido de lugar.
Tendremos que esperar hasta el último.
Nos volvemos a esconder en el pasillo. Pasan las dos horas y volvemos a buscarlo entre la escuela, a escondidas podemos ver que su clase a terminado y camina hacia el estacionamiento.
Escondidas en el arbusto nos disponemos a caminar cuando de pronto.
-Hey. Ustedes dos de ahí.
Al girar vemos a un profesor que camina hacia nosotras.
a.
Ambas nos levantamos y el profesor se acerca.
-¿Qué están haciendo ahí? Ya deben de irse a su casa. ¿Quién es su tutor?
-Y-Ya nos íbamos a casa... Verá...
-Si, pero necesito saber si su tutor les dió permiso.
Tomoyo y yo no sabemos que hacer. Nos han pillado y será peor si saben que no somos parte de la matrícula.
-Maestro Takeda.
La voz de Syaoran se escucha detrás de nosotras.
K.O
-Maestro Li.
-¿Qué pasa? ¿hicieron algo las chicas?
-¿Son sus alumnas?
-Sí.- Sonríe de película.-La señorita Kinomoto y Daidouji.
-Oh oh. No han hecho nada, solo que se veían extrañas ahí, parecía como si se estuviesen escondiendo.-Ríe.- Pero bueno señoritas. Es momento de irse a casa. Sus padres las esperan. Y su falda Kinomoto, está muy corta, debe cambiarla.
Hasta el maestro lo noto
-C-Claro. Hasta mañana.- Hacemos una reverencia y continúa su camino.
Cuando volteo a ver a Syaoran el sigue indiferente, ni si quiera se despide y vuelve a caminar.
Tomoyo ve eso y me empuja.
-¿qué hago?- Susurro.
-Ve con él. ¡Rápido!- Mueve sus manos y hace una señal de "like"- todo estará bien. Yo me voy a parte.
Le agradezco y camino rápido hacia Syaoran.
Pasamos la mitad del estacionamiento y aun no me ve, pero al llegar a su coche se detiene.
-No tienes porque venir.
Sigue furioso, obviamente.
-Yo vine por mi cuenta.
-¿A qué has venido?
-Hablar.
No me responde.
-Quiero estar contigo. Es por eso que vine aquí.
Mi corazón late. Aprieto las orillas de la falda. Estoy muy nerviosa.
Se gira y me pone su saco encima.
-Cubre tu rostro con esto. Así podremos salir sin problemas ya que traes el uniforme. Te llevaré a casa.
Me abre la puerta trasera y entro. Tan pronto arranca continúa sin decir ninguna palabra. Ahora que lo tengo enfrente de mí soy incapaz de pronunciar alguna palabra.
Pasan los minutos y falta poco para llegar a mi casa.
No quiero llegar.
Frena en un paso peatonal.
Quiero estar contigo.
Lo abrazo por detrás.
-N-No quiero llegar a mi casa...
-Tu papá se preocupará.
-Le digo que me quedaré a dormir con Tomoyo.
(N/A: Chiks ustedes no sean asi ajajajajaa 👀)
-Mis hermanas continúan en la casa.
-P-Podemos ir a otro lugar.
Termina el cruce y maneja, observo atenta la ruta y no es la que llega a mi casa.
Maneja unos minutos más hasta que llegamos a un hotel.
Más bien a una parte de la zona donde están los 'hoteles de amor'
-No se me ocurrió otro lugar. Las posadas son algo caras y...
-N-No importa . Está bien.
Seguimos en el coche y entra a un estacionamiento subterráneo. Me abre la puerta.
-Solo no te quites el saco. Será un problema si te ven con uniforme escolar.
-Bien. Aun asi tengo mi credencial.
Caminamos. Espero en la recepción hasta que Syaoran paga y le entregan la llave. Me dice que es la habitación 138.
Jamás habíamos estado en un hotel de amor.
El ambiente es diferente. Todo esta ordenado de una manera muy 'romantica'
Puedo jurar que escucho gemidos al rededor del pasillo.
Finalmente llegamos a la habitación. Me deja pasar primero.
A primera vista se ve muy normal y cómoda.
-Yo me dormiré en el sofá. Tu puedes quedarte en la cama.
Syaoran continúa indiferente. Esta ordenando el sofá sin si quiera verme.
No puedo dejar que eso siga asi.
-Lo siento mucho por haberte mentido y hacer que me vieras de esa manera con él.-Aprieto mi pecho.- ¡pero de verdad! ¡No pasó nada entre nosotros! Yo solo fui ayudarle, sin embargo se que hice mal, muy mal... Yo supuse...
-Eso fue lo que paso. "Suponer" "pensar por mi" yo también tengo mi propia manera de pensar fue muy egoísta de tu parte "pensar" que nada malo saldría de todo esto.
Quiero llorar.
-Si, soy una tonta. Por no haberte escuchado y traicionar tu confianza.- aprieto mis labios. No quiero derramar lágrimas- Pero te juro con todo mi corazón que eso no es así, no estoy interesada... Solo me...me gustas tú.
Maldición, no pude contener las lágrimas.
Lo bueno es que no ha volteado hacia mi.
-Y toda esta semana he querido contactarte, para aclarar el malentendido. Que no te quedes con esa imagen de mi, quiero recuperar tu confianza... No he pensando si quiera lo de nosotros, como me lo dijiste... Porque no hay nada que pensar. Yo quiero estar siempre contigo... A tu lado.
Limpio en silencio mis lágrimas y ahogo mis sollozos. Pero él sigue así, sin querer verme.
¿Será el final?
Ah...
-Supongo que sigues sin querer verme. Lo entiendo, únicamente quería decirte lo que siento. Perdón por lastimarte. N-No tiene caso que siga aquí. No molestaré más.
Mis labios tiemblan, quiero salir pronto. Fracasé, lo arruiné todo.
Rápido me quito su saco y giro la perilla.
De pronto siento su calidez, al abrazarme por detrás.
-No te he pedido que te vayas.
Me abraza fuerte.
-Quédate siempre a mi lado.
Sin dudarlo me giro para abrazarlo y dejo salir mis lagrimas. Lo tomo con fuerza.
-Perdóname. Perdóname. No quería lastimarte. Te amo con todo mi corazón. Eres el único en mi mente. Te amo... Te amo mucho Syaoran.- Hundo mi cabeza en su pecho.
-Perdóname a mí. Te he hecho llorar.- Toma mi rostro en sus manos.- No he sabido como reaccionar a esto, me comporté como un chiquillo y...
-No, no tienes que disculparte. Fue mi culpa, por querer solucionar todo sola, cuando estás tu para ayudarme. Perdón por hacerte pasar este mal rato.
-Aunque sabes hay algo que me enoja un poco más...
-¿Qué?
-El largo de esa falda.-
-Oh. Es culpa de Tomoyo por querer hacer cosplay.- Río nerviosa.
-Las descubrí ral instante. No saben ser espías. Fue muy obvio.
-¿De verdad? Diablos...
Syaoran me da un beso el cual me toma por sorpresa. Uno pequeño y muy breve.
-Gracias por venir. Tarde o temprano lo iba hacer yo. Casi te perdono.
-¿Ahh? ¿Casi?
Toma bruscamente mi mentón, mete su lengua y comienza a darme un beso intenso.
-Te has portado muy mal.- Con sus manos acaricia mi pecho por encima de la blusa.- Es tiempo de darte una lección.
Besa y lame mi cuello. Cada poro de mi piel se eriza al sentir su toque. Deshace el moño de mi uniforme y continua jugando con mis pechos.
Baja una de sus manos hacia mi intimidad, la acaricia por encima de la falda y no puedo evitar arquear mi cuerpo.
Gimo, pero trato de limitar mi voz.
-No tienes porque contenerte. Este lugar es exclusivamente para pasarla bien.
Ahoga mis gemidos al besarme. Pellizca mis pezones a la par que comienza a tocarme.
-He pensado todos estos días en ti.-Susurra a mi oído.- Pensando en la manera de como reprenderte.
Nuevo logro desbloqueado: Syaoran Grey
Mis piernas tiemblan, estoy a punto de venirme y él me deja descansar la mitad de mi cuerpo en la cama. Estoy extasiada.
Sin aviso, toma de mis muñecas y yo continuo boca abajo.
-Aun no empieza lo mejor, cariño.
Siento como una tela suave se enreda en mis muñecas. Al querer girar veo que es su corbata.
Mi corazón late al verme y verlo de esa manera: Posesivo y dominante.
-Me gusta como se te ve el uniforme. Me trae gratos recuerdos. Aun te dejaré vestirlo.
Extraño o no, puedo sentir como me dejo llevar por cada una de sus palabras.
También lo quiero.
Adentro
Muy profundo.
-Castiguéme por favor, maestro.
Entra en mi con mucha facilidad. Sus embestidas comienzan, en cada una de ellas siento como toca cada parte de mi ser. No dejo de gemir.
Me da una nalgada y reacciono a ella.
-No debes dejar que ningun hombre este encima tuyo.
Otra más.
-J-Jamás.
Una más.
-L-Lo prometo.
Nos detenemos un momento. Syaoran me quita la falda y él su ropa.
Finalmente me desata las muñecas
-Cambiemos de posición.
Se recuesta en la cama y yo tengo que ponerme arriba. Tomo su miembro y poco a poco me deslizo hasta estar adentro. Una ola electrizante inunda mi cuerpo y empezamos hacerlo de nuevo.
-Ahh. La forma en como la aprietas con tu trasero se siente muy rico.
El ritmo incrementa, toma de mi cadera para ser mas sincronizados. Mi mente se nubla.
Esta imagen ha sido considerada no apta y sólo será visible para tí.Más información
-¿Te gusta?- gruñe.
-S-Si... Se siente muy, excelente, bien.
Me gira para estar abajo de él. Toma de mi cintura. Puedo sentirlo. Se siente bien.
-Ahh. Yo... ah. Me vengo... Me vengo.
-Hazlo, cariño.
Hunde su cabeza en mi cuello y lo muerde. Gruñe y aprieto su cadera con mis piernas, mientras alcanzamos la cúspide del placer.
Besa mi cuello, mejillas y por fin llega a mi boca donde nos dedicamos a darnos un largo y profundo beso.
-¿Fui muy rudo?- observo como se avergüenza un poco.
-Para nada, me gustó.-Sonrio.- Eres muy bueno con las lecciones, sensei.
-¿Quieres recibir otra?
-Enséñame, por favor.
De nuevo, nos besamos.
Holaaaa. Aqui un nuevo capitulo candente candeeente.
