¡Y bueno, esto no puede faltar! Los personajes pertenecen a la increíble Stephanie Meyer y la autora de la historia es 2old4fanfic, yo solo traduzco.
No saben lo valioso que es tener el apoyo de mi amiga y Beta Erica Castelo. Mis traducciones tienen una mejor calidad gracias a ti *besos virtuales*
Capítulo 17 Desconcierto el Día de los Caídos, parte 1
3:21 pm. No le tomó mucho tiempo a Bella darse cuenta que el viernes antes del fin de semana del Día de los Caídos era un terrible momento para ir al banco. La fila en la ventanilla llegaba hasta la puerta, y la ventanilla para coches estaba igual. El banco estaría cerrado el lunes por el feriado. Les llevaba más tiempo autorizar un cheque de otro estado, y ella necesitaba el dinero para dar su parte de la renta el día primero, así que tenía que depositarlo hoy. Si tan solo Jake se pusiera al día con este siglo y depositara directamente los fondos. Algunas semanas Leah firmaba el cheque, y Bella se preguntaba qué tan amargo le sabía.
Según lo que había espiado en Facebook, Leah todavía no había dado a luz. Basándose en las fotos del baby shower, iba a tener un niño. No le sorprendía que Jake estuviera tan engreído. Al menos había aceptado la responsabilidad y envió el dinero.
¿En serio? La mujer al frente de la línea le estaba dando al cajero un tarro de monedas. No era el día para ir al banco.
3:47 pm. Cuando pasó a dejar su vestido en la tintorería hace dos días, había un letrero diciendo que los viernes cerraban temprano. ¿Las tres era temprano? ¿Las cuatro? ¿Cuándo les dieran ganas de irse? Si era a las tres de la tarde, se presentaría a su cita para cenar con unos pantalones de yoga y la camiseta que traía puesta. Si era a las cuatro de la tarde, y el tráfico en la intersección no se despejaba, llevaría lo mismo.
Pero al menos ya estaba allí, y había un espacio en el estacionamiento justo frente al negocio. ¡Sí! Seguía abierto. Con suerte le habrían quitado la mancha de vómito a su vestido azul favorito. Alice lo había elegido, por supuesto. La tela color azul rey hacía que su piel se viera bien, el escote en forma de corazón hacía que sus pechos se vieran bien, y la falda corta y suelta hacia que sus piernas se vieran bien, mientras cubría su vientre post-parto ligeramente hinchado. Mackayla había proporcionado el vómito cuando intentaron tener un brunch dominical hace dos semanas. Lección aprendida; un brunch en domingo con mimosas y bloody Marys ilimitadas no era el lugar para llevar a una bebé de dos meses.
4:06 pm. La licorería tenía una fila corta. Dos chicos lindos cada uno con una caja de cerveza y una bolsa de hielo, una mujer sosteniendo una caja con media docena de botellas de vino, y luego Bella, sosteniendo la botella de tequila Patron que Alice había insistido que necesitaban para la fiesta de después. El hermano mayor de Ben, Frank, estaba de visita el fin de semana, ayudando a Ben y Angela a mudarse. Angela dijo que Frank sería perfecto para Bella ya que era tan lindo como Ben y no era feo. Bella pensó que era perfecto porque vivía en otro estado. No iba a darle a su hija una serie de 'tíos' como Renee lo había hecho. Tampoco iba a quedarse célibe hasta que su hija cumpliera los dieciocho años, pero nadie iba a relacionarse con Mackayla a menos que fuera a quedarse por mucho tiempo, y que prácticamente fuera perfecto. Así que, Bella pensó que podría tener algo de diversión para adultos con Frank, y luego despedirlo. Si volvían a liarse en la boda de Ben y Angela, cuando sea que se casaran; bien. No quería que alguien la conquistara totalmente, solo deseaba sentir que alguien la quería para algo más que un biberón y un pañal limpio. Necesitaba algo, como unas vacaciones en casa pero para su bollo (1). ¿Serían unas bollaciones?
Estaba decidido, pensar en sexo, o más bien, pensar en su falta de sexo, la estaba volviendo loca.
4:18 pm. Después de una investigación extensa, encontró una juguetería con el mejor precio en pañales, y estaba justo a la vuelta de la esquina de la licorería. Lo que debía haber hecho era ordenar los pañales en línea en vez de esperar hasta que solo tuviera reservas para un día. Solo había un adolescente aburrido cobrándole a la gente, y cuatro carritos frente a ella llenos de toallas de playa, cubos para arena y juguetes inflables para nadar. Había olvidado que el fin de semana del Día de los Caídos era la apertura oficial de Jersey Shore. La gente de Nueva Jersey no 'van a la playa', ellos 'bajan a la orilla'. Todos los caminos que conducían al sur hacia el agua estarían abarrotados, y después de esto, tenía que dirigirse al sur. Agachó la cabeza cuando el cajero pidió que revisaran el precio de la pelota de playa, y dos niños gritaron, acosando a su madre por chicle.
4:29 pm. De vuelta en el coche. Finalmente consiguió meter la enorme caja de pañales en el asiento trasero al ponerle el cinturón como un pasajero. Estaba aplastando su vestido recién sacado de la tintorería contra la ventana, pero si lo ponía del otro lado, no podría ver hacia afuera. Le echó un vistazo a la hora en su teléfono. Genial. Se supone que se encontrara con Edward Cullen en exactamente un minuto. En un buen día, la bodega estaba a diez minutos de camino, y no era un buen día. Decidió tomar el bulevar en lugar de la autopista.
En algún momento, Bella se dio cuenta que Edward Cullen estaba recogiendo sus cajas de archivos de la bodega, llevándolos al edificio principal de CMNJ y luego regresaba las cajas terminadas al mismo lugar para almacenarlas hasta que pudieran triturarlas. Ella le propuso que se encontraran en la bodega en vez de que él condujera de un lado al otro.
Disfrutaba verlo metiendo las cajas en su maletero.
Y le gustaba la forma en que le sonreía cuando llegaba.
Tal vez era su imaginación, pero siempre estaba allí antes que ella, y pensó que solo tal vez, él anhelaba esos encuentros tanto como ella.
Ahí vas de nuevo, Bella, inventando historias sobre las personas.
Lo más probable es que estuviera sonriendo cuando llegaba porque era educado, y estaba cansado de esperar.
Los viernes a las cuatro treinta se había convertido en una micro cita para ella. Solo porque no iba a perseguir al hombre, por sus razones y las de él, no significaba que no podía disfrutar de un par de minutos con él. Además de los baños de Mackayla, era el momento culminante de su semana.
Pagó la cuota y pasó por la cabina a lo que parecía un estacionamiento. El bulevar estaba imposiblemente abarrotado. Se metió entre coches, y ahora estaba atrapada hasta la siguiente salida. Su coche estaba rodeado por otros coches remolcando botes y motos acuáticas, camionetas llenas de niños o estudiantes universitarios, y gente de negocios en coches sedan deseando haberse ido antes.
Nunca había llegado ni un minuto tarde a su encuentro con Edward. Hoy iba a llegar varios minutos tarde. Deseó tener su número de teléfono, entonces lo recordó—Jasper lo tenía. Cogió el teléfono para llamar a Jazz, pero vio la patrulla de policía a un lado del camino. No tenía el tiempo ni el dinero para que la multaran por hablar por teléfono mientras conducía. El encantador Edward Cullen iba a tener que esperar. Mientras Bella esperaba en el tráfico, se preguntó que traería puesto; ¿el traje gris claro que hacía que sus hombros se vieran anchos? ¿El traje verde que resaltaba sus ojos? ¿Tal vez ese traje azul marino que lo hacía parecerse a James Bond? Una vez se puso jeans y una camiseta polo. Ese día le había puesto nerviosa salir del coche, preocupada que la humedad entre sus muslos hiciera ruido al caminar. ¿Cómo un hombre podía verse tan delicioso?
Alguien detrás de ella tocó ruidosamente el claxon. No se había movido el metro que se abrió frente a ella, perdida por estar pensando en el señor Cullen. Hizo avanzar el coche de Ben. No Bella, tu coche. Ben se lo había vendido por mucho menos de su valor, ya que su padre iba a comprarle un nuevo coche cuando volviera a Ohio. Tenía catorce años de antigüedad, pero eso hacía el seguro casi asequible. Los asientos estaban desgastados, pero no tenía que preocuparse por Mackayla arruinándolos con un biberón goteando o vómito. El panel del cuarto trasero izquierdo había sido remplazado, así que el coche era tres cuartos dorado y un cuarto azul, pero eso solo facilitaba encontrarlo en un enorme estacionamiento. De acuerdo, era un cacharro, pero era su cacharro. Más importante, el asiento de coche para bebés cabía en la parte de atrás, y ahora tenía la libertad de ir a dónde necesitara sin pedir un aventón o tratar de encontrar un autobús.
Todas habían llorado cuando Angela le dijo a Bella y a Alice que debido al ataque al corazón de su padre, Ben quería mudarse a casa y ayudar con los negocios de su papá. Angela se sentía culpable por querer ir con Ben. Estaba afligida por no estar allí para ayudar con Mackayla, y porque no podrían rentar una casa juntos.
Bella le dijo que lo último que quería era refrenar a sus amigos. También lo decía en serio. Ya estaban sacrificando mucho de su tiempo libre para ayudarla. Los arreglos que hicieron para asegurar que alguien estuviera allí para cuidar de Mackayla de modo que Bella pudiera trabajar y dormir, todos los pañales cambiados, los biberones preparados, la ropa lavada, la comida preparada, y las incontables formas en que estuvieron allí para Bella y Mackayla, estaban más allá del llamado de la amistad. A Bella le entristeció pensar en perder a Angela. Hace un año ni siquiera había conocido a Ben, y ya se había convertido en un verdadero amigo. Al menos disfrutarían de una alegre despedida.
4:52 pm. Al fin, pudo salir del bulevar al infierno. Había olvidado lo terrible que se ponía el tráfico los viernes por la tarde en los meses de verano. Iba a tener que hacer otros arreglos con el señor Cullen. En sus sueños era Edward, en la vida real el señor Cullen. Podía pedirle a Jasper que recogiera las cajas por ella, pero entonces no podría ver al señor C, y eso no serviría. Esa era su única indulgencia. Todo lo demás que hacía toda la semana estaba basado en la necesidad. Solo hablaban un par de minutos cuando se veían. Le preguntaba sobre Mackayla, y ella le mostraba la foto más reciente y le contaba una pequeña anécdota. Su hermano Emmett era muy gracioso, y Edward siempre tenía una historia divertida sobre él o una de sus pacientes. No podía renunciar a sus pequeñas charlas.
4:58 pm. Entró al estacionamiento. El edificio estaba siendo construido como Jasper le explicó. Estaban remodelando el interior, y este edificio iba a utilizarse en el futuro para alojar las máquinas de escáner MRI y TAC, y un centro de rehabilitación/terapia física de última generación. Eran las instalaciones de ensueño de Emmett y su esposa Rosalie. Normalmente había vehículos de construcción y trabajadores en el estacionamiento, pero hoy el estacionamiento estaba vacío, salvo por un hombre.
Edward Cullen estaba recargado en un coche negro, con gafas de sol en su lugar. En vez de su traje habitual, traía puesto un jersey blanco y verde y pantalones deportivos negros. Estaba sonriendo, aun cuando ella había llegado tan tarde.
¡Mira pero no toques, Bella!
Bella estacionó, y salió a trompicones del coche. "Lamento mucho llegar tarde. Tenía una lista de cosas qué hacer, y el tráfico en el bulevar—"
"Bella, está bien. Solo estaba viendo avanzar las nubes de tormenta, esperando que puedan ayudar a evadir ese juego de fútbol soccer que Emmett organizó."
"¿Soccer?"
"Él piensa que todavía puede jugar. Algunos de sus amigos confunden las reglas. Para su información, no existe tal cosa como tacleo de soccer."
Bella se echó a reír, "Incluso yo sé eso, y era terrible cuando tenía que jugar en el gimnasio."
"El problema es que ellos son terribles y no lo saben."
"Entonces, ¿por qué juega?"
Edward puso su pulgar en su pecho. "Alguien tiene mantener sus egos a raya."
"Nunca me di cuenta que era tan humilde."
"Hay muchas cosas que no sabes sobre mí." Edward bajó la vista a sus pies. "Déjeme ir por esas cajas."
La carretilla con las nuevas cajas de archivos estaba esperando junto a la acera. Edward la acercó y sacó las cajas de su maletero y las cambió por las nuevas.
No te quedes mirando a su trasero, no te quedes mirando a su…
Se irguió, apoyando un codo en el mango de la carretilla. "¿Cómo está la bebé?"
"Está excelente. Sonriendo, riendo. Se va a quedar por primera vez con mi casera esta noche, la señora Cope. Mis compañeras y yo vamos a salir por primera vez sin ella."
Él volvió a mirar a las nubes oscureciéndose. Ella pensó que parecía un poco triste.
Se enderezó. "Muy bien, voy a guardar estas y haremos esto de nuevo la próxima semana."
Ella retorció sus manos y lo miró. Odiaba pedirle un favor, sobre todo después de hacerlo esperar por tanto tiempo, pero entre más horas trabajara, más le pagaban. Entre más le pagaban, era menos lo que tenía que depender de Jake. "Señor Cullen, ¿me preguntaba si cabría otra caja allí? Voy a tener algo de tiempo extra el lunes, así que esperaba recibir un poco más. Otra caja más."
¿Por qué no podía hablar con él sin sonar un tanto pervertida?
"Creo que hay espacio. Iré por otra caja."
Ella alcanzó a ver el vestido en la bolsa de la tintorería. A menos que quisiera presentarse en el restaurante con lo que traía puesto, iba a tener que pedirle otro favor.
"Um, lo siento, y no quiero abusar, pero… ¿hay algún lugar dentro para cambiarme? Se me hizo tarde. Voy a reunirme con mis amigas en el restaurante, y no quiero presentarme así." Hizo un gesto de su cuello bajando hasta sus piernas. Notó que los ojos de él siguieron su mano.
La miró de arriba abajo y sonrió. "Creo que se ve bien justo como está, pero si insiste, hay un baño en el segundo piso."
Sacó su mochila de lona del asiento trasero y le quitó el gancho a su vestido. Alice dijo que había empacado todo lo que Bella necesitaría para esa noche en la bolsa. Cómo Alice supo que se le haría tarde, era la incógnita.
Bella esperó mientras Edward abría la puerta principal de madera contrachapada, y luego la cerró detrás de ellos.
La miró al mismo tiempo que tiraba del candado para asegurarse que estaba cerrado. "No quiero que nadie se meta mientras está arriba."
Lo siguió mientras pasaban los postes de acero y los cables colgando, y encendió una bombilla colgante. Preguntó, "¿Qué pasó con los trabajadores de la construcción?"
"La compañía les dio a todos hoy medio día," dijo Edward al detenerse frente a las puertas del ascensor.
Las manos de Bella volaron para cubrir su rostro. "¡Oh, lo siento mucho! Y aquí está usted esperando por mí, y yo llego tarde. Debió haberme dicho, soy tan—"
"¡Oiga, basta!" Retiró delicadamente sus manos de su rostro. "No tiene importancia, de todos modos estaba trabajando. No tengo que estar con Emmett hasta las seis."
"¡Pero el tráfico!"
"Alguien tiene que enseñarle las rutas secundarias por aquí." Soltó sus manos, y se volvió para abrir las puertas.
Bella sintió que su rostro se tornaba rojo al entrar al ascensor. Un toque de él y estaba completamente desconcertada. El interior del ascensor estaba cubierto con pesadas manta azules que se movían, y se le quedó mirando a las costuras, deseando que su rostro se enfriara. Era la primera vez que la tocaba desde que se desmayó en el trabajo y esa no contaba ya que estuvo inconsciente durante eso. Sentía como si la piel de sus brazos estuviera resplandeciendo donde habían estado sus manos. Ahora comprendía a esas personas que, después de estrechar la mano de una celebridad, dicen que nunca volverán a lavarse las manos.
Escuchó que la carretilla entró detrás de ella, y cuando miró en esa dirección, vio que él estaba parado con sus manos una sobre la otra frente a sus pantalones. Alice llamaba esa posición "la hoja de higuera". ¿Qué era todo eso? Tal vez solo era como se paraba. Tal vez estaba pensando en una fiesta personal. ¿Tal vez estaba pensando en ella? Una chica puede soñar.
Las puertas se abrieron en el segundo piso, y él le hizo un gesto para que saliera. "Después de usted. El baño está a la izquierda."
Escuchó el trueno mientras esperaba que le mostrara el baño. "Al parecer va a escaparse de su juego."
"Eso creo." Estaba inclinado en la puerta, revisando su llavero. Abrió la puerta para ella y metió la mano para encender la luz. "Tómese su tiempo. Está lloviendo, así que no tengo prisa."
Asintió dando las gracias. La habitación estaba un poco polvosa, pero al colgar su vestido vio que había papel en las casillas. Utilizando una toalla de papel mojada, limpió el polvo del mostrador para poder sacar su maquillaje. Sí, Alice le había proporcionado todo: rímel, dos colores de sombra para ojos, brillo labial, una muestra de perfume, cepillo, spray tamaño para viaje, toallitas faciales, pendientes, una tira de condones, esa es mi chica, siempre la optimista, y sandalias con tiras de tela trenzada y un taconcito.
Supongo que Frank también es de estatura pequeña.
Sacó una tanga color azul rey. Tanteó el interior de la bolsa, para luego voltearla al revés pero estaba vacía. Oh Dios mío, sin sujetador.
Sí, Bella traía puesto sujetador; uno viejo y estirado que con una lavada más se iba a la basura, y Alice lo sabía porque estaba en la habitación de Bella cuando se estaba vistiendo. Esa pequeña tramposa. Frank iba a tener una buena vista.
También Edward Cullen.
Se quitó la camiseta, echó su cabello hacia el frente y lo cepillo. De ninguna manera podría pasar junto a ese hombre, usando ese vestido—sin sujetador—sin que él lo supiera. Sin que ella supiera que él lo sabía. Pensando en él mirándola, sabiendo que estaba desnuda bajo su vestido, hizo cosquillear sus pezones. Genial.
Muy bien, Bella, vamos a repasar todas esas razones por las que Edward Cullen no es bueno para ti:
1. Está de luto.
2. Es un adicto al trabajo. Necesitas a alguien que trabaje, pero que también sepa cómo tener una vida fuera de la oficina.
3. Quién sabe si siquiera podría mirar a otro niño después de perder el suyo.
4. Es tu jefe.
5. Necesitas este trabajo; ve la número 4.
6. Nunca podría amar a Mackayla tanto como tú.
La número seis la hizo volver a la realidad. Él era tentador, e incluso si las otras cinco cosas no fueran un problema, la número seis lo era. Los romances de oficina que no funcionaban, terminaban con alguien dejando su trabajo, y con CMNJ no había duda a quién se le mostraría la puerta.
Concéntrate Bella. Necesitas verte bien para el muy disponible hombre que espera conocerte.
Se miró al espejo y se puso la sombra en sus párpados, luego se puso el rímel. Eso sería vergonzoso; que Edward Cullen la encontrara poniéndose la "máscara". Vio su reflejo. Solo traía puesta su ropa interior. Soltó una risita. Supongo que probablemente no notaría la máscara al principio.
Bella se quitó sus bragas y se puso la tanga. El azul sí que se veía bien en sus pompas, tuvo que admitirlo. La media hora de pilates que Alice le obligaba a hacer todos los días estaba funcionando. Aunque no era de ayuda la cicatriz en su vientre. Se estaba haciendo más clara con el tratamiento para las cicatrices, pero siempre sería un recordatorio de la dramática entrada de Mackayla al mundo. Pero si un tipo no podía con eso, no iba a poder con nada más. Se quitó su sujetador y deslizó el vestido por encima de su cabeza. Un poco de spray para el cabello, un poco de perfume, un toque de brillo labial, y un ligero zangoloteo para asegurase que las chicas estuvieran acomodadas, y estaba lista.
Edward, quiero decir Frank, no sabrá qué lo golpeó.
5:19 pm. Recogió sus cosas y decidió contactar a Alice. La llamada no entró, de modo que empacó todo y guardó lo que no usaría en la mochila de lona, mientras los condones y el brillo labial los metía a su bolso de mano.
Apagando la luz del baño, entró al pasillo y se dirigió de vuelta al ascensor. En realidad, no tenía prisa por irse, pero quedarse en el baño parecía un poco raro. Sus pasos hicieron eco al caminar por el edificio vacío. Planeaba sostener la mochila de lona contra su pecho para ocultar lo que estaba pasando bajo su vestido, pero no podía hacer eso y usar su teléfono al mismo tiempo. Edward no había regresado, por lo que puso sus bolsas en el suelo junto al ascensor y trató de contactar a Alice una vez más. Se paró al otro lado del pasillo, y todavía nada. Escuchó un portazo y unos pasos, pero no el rechinido de la carretilla. Esperaba que se acordara de la caja adicional. No quería recordarle si la había olvidado, puesto que ya lo había retrasado. Seguramente se enojaría si lo retrasara nuevamente de su fin de semana.
Él dio vuelta a la esquina, cargando la pesada caja archivos fácilmente en sus brazos.
Bella, deja de desear esos bíceps.
Dejó la caja a sus pies. "Supuse que esto era más rápido que llevar la carretilla hasta su coche y de regreso. Solo voy a apagar las luces y cerrar este piso, si no le importa esperar."
Sacudió su cabeza. Creyó detectar un ligero movimiento de sus ojos hacia sus pechos, y subió sus brazos para cruzarlos incómodamente sobre su pecho, extendiendo su mano con su teléfono. "No recibo servicio. ¿Hay un mejor lugar?"
Sacudió su cabeza. "No hasta que llegue al estacionamiento. Todo este edificio está protegido debido al equipo médico. ¿Hay algún problema? Puedo llevarla abajo y luego—"
"No, puedo esperar unos minutos. En serio, solo estoy siendo un poco sobreprotectora. Mackayla está perfectamente bien con la señora Cope. Alice dice que tengo que relajarme un poco, de ahí la noche solo para adultos." Si Bella fuera honesta, no le importaría esperar cualquier cantidad de tiempo por él, o con él. Pero era como el año que finalmente comprendió que sin importar la cantidad de veces que le pidiera a Santa que trajera de vuelta a su mamá, nunca iba a suceder. Edward era un deseo, un sueño que nunca iba a volverse realidad para ella. Entre más pronto se diera cuenta de eso… ¿más qué? ¿Más qué, Bella? No sería más feliz. ¿Más pronto se resignaría a su destino? ¿Sería más realista? ¿Más madura?
Renunciar a su felicidad no era madurar, eso era algo pesimista. Paciencia; necesitaba ser paciente. Justo ahora las cosas eran difíciles, pero algún día, muy lejano, sería su turno de ser feliz de esa forma. Levantó la vista. Edward seguía mirándola, con la cabeza inclinada.
Debe pensar que estoy loca.
"Volveré en seguida." Volvió a caminar rápido hacia el baño, escuchó el tintineo de las llaves, y entonces estaba de vuelta a su lado. Otro trueno resonó sobre sus cabezas. Edward giró la llave para hacer que las puertas del ascensor se abrieran. "Espero que no planearan comer afuera."
"Ni siquiera estoy segura. Alice eligió el lugar." Entró en el ascensor y vio cómo levantó la caja y la puso dentro. Más truenos, incluso más fuertes que antes, resonaron, sacudiendo el edificio. Las puertas se cerraron, y el ascensor comenzó a bajar, pero luego se sacudió hasta detenerse.
El resplandor amarillo de la luz de emergencia llenó el ascensor.
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(1) En inglés, una de las palabras de la jerga para vagina aparte de coño es Vajaya, en español se usan infinidad de palabras, pero no las mismas en todos los países hispanos. Elegí esta, y espero que sea entendible para ustedes ;)
Oh oh, ¿alguien recuerda el summary del fic? ¿Qué creen que pasará aquí? Hasta ahora había sido un día estresante y completamente aburrido para Bella, pero tal parece que la noche va tener un giro inesperado. ¿Será algo bueno o empeorará las cosas? Edward ha demostrado algo de interés en ella, pero se ha mantenido alejado porque cree que Bella está con Jasper, ¿y si supiera que no es así? *menea las cejas* Lo malo es que no todo pinta bien para Bella, como algunas de ustedes lo notaron, Angela y Ben se van a Ohio por lo que ocurrió con el papá de Ben, y ahora no podrán cumplir su deseo de vivir juntos y ayudar con Mackayla. Así que, las cosas se complican un poco más, ¿qué hará Bella? Ya lo veremos ;) Espero que hayan disfrutado del capítulo y estaré esperando ansiosa sus reviews para saber qué les pareció y leer sus conjeturas. Les recuerdo que me encanta saber qué están leyendo la historia y disfrutando de ella, eso nos anima a continuar haciendo esto para su diversión.
PD. Me disculpo si falta alguien en los agradecimientos, FF está de diva y no publicó los reviews en el sitio, pero sí me llegaron al correo :) Así que, no se preocupen, sí los leí y contaron para la publicación de este nuevo capi, pero me fue un poco más difícil poner todos sus nombres. No creo que dure mucho el fallo, ha pasado antes ;)
Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Say's, alejandra1987, Brenda Cullenn, Antonia, Bell Cullen Hall, Vianey Cullen, sandy56, Tecupi, freedom2604, NarMaVeg, miop, Andre22-twi, Smedina, tulgarita, Pameva, mer, Rosii, Leah De Call, torrespera172, FlorVillu, terewee, carolaap, myaenriquez02, bealnum, paupau1, Veronica, Tata XOXO, Kell Masen, Cathaysa, patymdn, lagie, Car Cullen Stewart Pattinson, indii93, Lectora de Fics, somas, ZellidethSaga76, Cinti77, Ma Laura Merlo, Gabriela Cullen, jupy, moni, saraygarcia08, maidely34, Vanina Iliana, Ali-Lu Kuran Hale, Adriu, EriCastelo, aliceforever85, Keniie Masen, Noriitha, Melany, saraipineda44, AriGoonz, piligm, MariePrewettMellark, ariyasy, Sully YM, Lady Grigori, Manligrez, debynoe12, cavendano13, rjnavajas, Pam Malfoy Black, Liz Vidal, Lizdayanna, lauritacullenswan, injoa, kaja0507, Mafer, glow0718, Fallen Dark Angel 07, tulgarita, y algunos anónimos. Saludos y nos leemos en el siguiente, espero que muy pronto ;)
