NEGRO 16: DESPERTANDO

El viento era tan fresco y se sentía emocionado por lo que fuera encontraría más allá de la falla, Yunnan le dio un resumen sobre lo ocurrido desde que "murió", apretó el agarre de su pequeño equipaje para dar un paso más allá de la protección del Magi ermitaño.

Su cuerpo se sentía mejor que antes y no podía negarlo, además que quería investigar desde su punto de vista lo contado por su cuidador, tenía esperanzas que Sinbad era el mismo, pero tenía que verlo…. Aunque la otra parte aún era increíble.

Sacudió sus pensamientos de cualquier desenlace previo… dio un largo suspiro para apretar el puño y alzarlo, su aventura comenzaba después de tanto tiempo, muchos años a su sentir, con herramienta en mano alzo el vuelo hacia una dirección.

Encontraría a sus amigos aunque eso costara tiempo.

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Pedir indicaciones era lo más fácil del mundo, a sus ojos todo se veía sorprendentemente mágico, incluso usaban las alfombras voladoras de uso común, una ligera sonrisa se dibujó en su rostro recordando a su pequeño amigo.

Frunció el ceño tratando de imaginarlo no solo al Magi, si no a Morgiana e incluso a Hakuryuu a quien no le guardaba rencor por el desenlace de su pelea, lo entendía de cierta manera y no lo culpaba.

Negó para salir de ese hilo de pensamientos antes de que empezara a ser pesimista, era un nuevo comienzo y tenía respuestas que obtener así que siguió preguntando a la gente, el pequeño pueblo al que arribo era tan movido por los diferentes tratos comerciales que se centraban en el.

Cuando por fin se dio cuenta que tanto evoluciono fue cuando con el poco dinero que tenia que el Magi le dio para su viaje, encontró un medio de transporte único, su boca se abrió tan ampliamente al igual que sus ojos.

-¡QUE ES ESTO!-grito shockeado por el enorme globo que lo llevaría a su destino, siguió al tumulto de gente aun sorprendido que todo fuera normal, NO LO ERA, trato de disimular pero era sorprendente… adentro observo por las ventanas aun ante las molestias del resto de los pasajeros.

-Todo se ve genial – el cielo era amplio y azul, la sensación de volar era muy diferente a cuando tenía su equipamento activado, unos niños lo observaba igual de extrañados por la actitud del chico…pero el les mostraba una sonrisa que era contagiosa.

Pero su sorpresa tuvo un desenlace emocionante cuando llego al Imperio de Parthevia, a su capital, ahí literalmente sintió que llego a un mundo completamente diferente, aun de noche las luces abundaban y eran tan brillantes que iluminaba únicamente a la ciudad.

Tantos artefactos de uso normal, transportes sofisticados en menos de 3 años, se cansó de sorprenderse de todo lo que vio durante su recorrido al bajar de su transporte, incluso los elevadores lo tenían cansado…. Esperaba que no se siguiera sorprendiendo si no su rostro tendría un espasmo.

Pero el chico se dio por vencido al notar el edificio extravagante que era la central de la compañía de Comercio de Sindria, su gesto era tieso que trato de disimular su emoción aun si era tan burbujeante, demasiado para un día después de varios años sin lidiar con este tipo de reacciones.

Trago su sorpresa para seguir adelante hasta toparse con la seguridad del edificio, sabía que Sinbad era un hombre importante, pero tener dificultades para verlo era un tema completamente diferente, si fuera posible haría pucheros y lloraría como antes.

Pero se armó de valor para hacerse de los contactos necesarios para acercarse a su objetivo, tenía tantas cosas que hacer, tantas personas que ver y no podía detenerse tan fácilmente, así que a pesar de las negativas de la gente la suerte estaba de su lado.

El cabello azul era indistinguible a pesar de los años desde que vio a cierto general de Sinbad, sabía que tal vez sería un pariente suyo…acercándose con toda la seguridad, verla asustada en el suelo cuando lo reconoció le dolió un poco en el pecho.

Él no estaba muerto

Posteriormente con distintos movimientos y lo que pudo jurar llamadas o algo por el estilo, la chica hizo espacio en el horario del segundo al mando de Sinbad, ante la sorpresa del resto de los transeúntes que pasaban casualmente ahí, se sentía un poco cohibido y se preguntó distraídamente si era tan difícil verlo incluso a él.

Su seguridad amenazaba con irse por la ventana ante el orgullo de la chica que rehízo el horario del que es ahora el jefe de alguna sección de la compañía de comercio, para poder verlo, que también se asustara y se tirara al suelo con sorpresa de nuevo hirió sus sentimientos.

No… no estaba muerto.

Platicar con él era como en los viejos tiempos, era una lástima que su maestro y Yamraiha estuvieran de luto después de su muerte, una punzada de culpa se dibujaba en su corazón, eran personas tan amables según sus memorias…pero más sorpresa era que a sus ojos incluso Jafar era lo mismo.

No esperaba recibir esa mirada de él.

Cuando otra vez después de la sorpresa ahora de la secretaria peli azul, Jafar hizo también los movimientos necesarios para que Sinbad lo viera y se reuniera con él, trago saliva por lo importante que sonaba.

-¡Eres impresionante si vas a reunirte con el innovador más grande del mundo!- fue lo que le dijo la chica con ojos tan sorprendidos que le hicieron sentir incomodo de nuevo, no se sentía tan especial, pero eran sus amigos…los conoció antes de esto, además que necesitaba confirmarlo.

Que también se asustara y le dijera que si no estaba muerto o si era un fantasma, le dolió de igual manera, pero ya no podía reaccionar…se sentía cansado.

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Cuando la vio entrar y colocarse detrás de Sinbad sintió un ligero Deja vu, ahí la mujer era la misma intimidante que antes, pero le faltaba algo en sus ojos… esa chispa que le hacía querer correr por su vida y que para su desgracia recordó que no estaba Aladin para contentarla, como dijo Yunnan…ella no era la misma.

Se irguió por completo en esa silla sofisticada después de una plática amena de su aventura para encontrarlo y lo sorprendente de la vista para preguntar directamente lo que le molestaba, el tema de Alice paso a segundo término por ahora.

-¿Eres David? – una cuestión que lo consumía desde el interior, la mirada de Alice se posó en el arqueando prominentemente su ceja, esos ojos le miraron por un momento, la cuestión inicial de David volaba para ser suplida por la propuesta de matrimonio de Sinbad en la cumbre después del asunto de Magnostad, era un recuerdo que aún le sonrojaba un poco… pero trato de no mostrarlo.

El rostro de Sinbad fue serio cuando proceso lo que quería decir después de una breve explicación de donde obtuvo tal información, lo que paso cuando supuestamente murió y a donde fue su alma, como fue informado de un rey que murió hace tanto tiempo no parecía sorprenderle.

Le dolía ver que no había tal emoción en el rostro de su antiguo amigo, quien seguía siendo su ejemplo a seguir, quería tener esperanzas que era mentira lo que le decía, que él no era David, vio como Alice miro a su ahora esposo con cierta seriedad apretando el hombro del susodicho, inquietándolo.

No esperaba verla tan sumisa, tan quieta… le incomodaba y bien sabía lo que lo que le advirtieron, regresando a sus pensamientos iniciales, ella no era la que conoció, la que Aladin aclamaba como amiga, como hermana… la que le secuestro en sus inicios y a la que Cassim odiaba.

Ella no era Alice.

Pero no era el asunto que tenía que abordar, Sinbad le explico su punto de vista, cuando comenzó las voces en su cabeza, además que la situación de Sindria en el pasado y como todo tomo forma cuando se mencionó a Alma Torán, el hogar de Aladin.

Su vista divago un poco en la vieja enemiga/amiga, sus ojos reflejaban repentinamente la chispa verde asesina que le hacía querer hacerse para atrás, pero noto como Sinbad paseaba su mano hacia la femenina con tranquilidad.

Algo no estaba bien, pero no era el momento de actuar… la desventaja era obviamente de él estando solo y en el epicentro de un personaje importante, por más que tratara que ella despertara sería perjudicial y se haría de un enemigo importante.

La paciencia era algo que tuvo que desarrollar y la estrategia era esencial si quería liberarla entendía que no era el momento, no tenía el conocimiento de cómo fue amarrada, puede que Sinbad no dijo nada e incluso Alice intercambio ciertos comentarios ácidos a su esposo o incluso a él.

Le hicieron recordar ciertos roces en el pasado que le erizaban la piel, trago grueso para olvidarlo ante la sonrisa de la mujer y la carcajada del hombre, por un momento se sentía en un sueño, con el viejo Sinbad de frente y con la mujer agregada… era un sueño extraño e intimidante.

Cuando por fin se marchó menciono algunas preguntas que también le volaban en la mente, la facilidad con que fueron contestadas le hicieron ver algo que le molesto mucho, Sinbad creía tener el control de ese David, pero no sabía que dicho ex rey tenía muchos años de experiencia.

Que algo no estaba bien y le recordó a Cassim y sus advertencias, tal vez su amigo tenía razón… dio un largo suspiro para confirmar que se retiraba.

Sinbad se notó extrañado pero no lo apunto, no quería permanecer dentro de sus manos sin avanzar en encontrar a Aladin, quería confiar en que el rey que le tendió la mano por simplemente ayudarlo, por ser su amigo… por ser un buen rey, no por influencia de David para un plan más grande.

El peli morado le entrego una tarjeta facilitándole el transporte, Alice le dijo que tuviera cuidado y que si encontraba a Aladin lo saludara… que lo extrañaba.

Esto último le hizo mirarla directamente sorprendido por lo dicho, ella no era sentimental, ahí noto un gesto oculto para cualquiera que no la conociera, pero el que tuvo la desgracia de verla más veces por su amistad con Aladin le dio a entender que estaba ahí, y esperando por el Magi.

¿Por qué? Se preguntó distraídamente cuando de nuevo el brazo del rey se posó en la cintura de la chica, haciéndolo sentir incómodo y sonrojado, despidiéndose con rapidez para seguir su camino, con eso en mente no miro hacia atrás, perdiéndose por completo el gesto de Sinbad a su esposa.

No vio lo preocupado o molesto de la cara del rey, la mención de Aladin no fue casualidad.

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Arba no esperaba ser convocada por su rey después de tanto tiempo, entendía que ella tenía cosas que hacer para que David se sintiera a gusto en su nuevo contenedor, aun si creo Sinbad que era el…no le importaba mucho, lo reconoció como su rey y así era.

Sin embargo ahí estaba con la mujer molesta, el presente que trajo padre para su actual poseedor le hacía sentir molesta, recordar viejos roces que aún no olvidaba pero que trataba de neutralizar por el bien mayor, por su señor.

Su plan tendría una cierta aceleración ahora que una variable haría salir al pequeño hijo de Salomón, además que lo estaría buscando.

-Observa los pasos de Alibaba-kun –ofreció como tregua para despedirla, era cuestión de tiempo para cambiar el mundo, para entrar al palacio sagrado y deshacerse de las creaciones de Salomón, con eso en mente se sentía tan cerca de sus objetivos más que nunca.

Si tan solo hubiera visto que padre era Sinbad le ahorrarían años de búsqueda y peleas infructuosas, con una sonrisa se dispuso a colocarse la máscara de Ren Hakuei, la actual consejera de la compañía de Sindria.

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Alice miraba tranquilamente el panorama de su departamento, su vestimenta sencilla le hacían ver su figura delgada y atlética por la que se caracterizó siempre, era una mujer bella con el cabello un poco más largo y del mismo tinte que siempre lo traía, serena, calmada y peligrosa.

Era la misma que conoció en aquel momento, pero sin un arma apuntándole.

Sinbad nunca se sintió encaprichado con nadie más a pesar de ser un libertino que le agradaba pasar su tiempo libre entre las mejores chicas de los cabarets que acostumbraba, aun recordaba como Jafar lo regañaba y obligaba a hacer papelería.

Extrañaba esos momentos.

Con pasos tranquilos se posó detrás de esa mujer que clamo como suya y que ahora luchaba contra su voluntad, era un reto que vivía cada vez que mencionaba al niño y hoy más que Alibaba vino a enfrentarlo.

No lo esperaba, apretó el agarre en la cintura para colocar su cabeza con tranquilidad en el hombro de la mujer, la ahora ciudad se notaba tan viva como ninguna, la vista era la mejor que podía asegurar para sí mismo, sus planes daban frutos y los conocimientos del viejo mundo a su merced.

No era controlado por David, aun si Alibaba se mostró renuente de creerle, no lo dijo…pero lo vio en sus gestos, al niño le faltaba entrenar su rostro para no mostrar sus sentimientos tan fácilmente, aun si paso años en aquel lugar donde se informó de ese antiguo Rey.

-Algo te molesta y no me dirás… ¿verdad? – la voz de Alice era firme y seria, notaba la molestia en ella a pesar de no trasmitir nada a simple vista, su oído entrenado sabia discernir los sentimientos a pesar de las confusiones del resto del personal que solía trabajar con ella…. Una voz seductora a su oído.

-Son solo preocupaciones del comercio – llamo para girarla y recargarla en esa ventana, poso su frente contra la de ella para tratar de calmar sus pensamientos, le molestaba cuando su antigua voluntad lo rechazaba, le dolía que incluso después de este tiempo juntos peleara contra el… ¿Cómo la antigua Alice no entendía que fue traída por el…para él?

Con su brazo en la cintura y la otra en la ventana sobre la cabeza de Alice cerro los ojos apretando su agarre, ya solo era cuestión de tiempo para que el palacio sagrado fuera abierto para su ingreso, Hakuei o Arba, como le quisiera llamar trabajaría por sus propios beneficios.

Era tanto pedir un mundo sin guerra, un mundo donde todo fuera paz y no corriera sangre.

Sus viejas y traumantes memorias a veces salían a relucir en momentos claves, las manos de la mujer se posaron sobre sus mejillas sacándolo de sus pensamientos, esos ojos verdes, que aunque carentes de dicha chispa ardiente, ahora le trasmitían algo que llegaría a confundir como amor…. Aun si fuera falso para el no.

-No te creo- esa mirada helada le hizo sonreír y besarla repetidamente, no se cansaba de esto… aun si fuera una ilusión, aun si al final cuando despertara lo odiara… la cargo para ir a la cama, ella se reía en su oído, vale la pena aunque fuera solo una ilusión solo por ser el supuesto contendor de padre.

Solo por ser David y eso le dolía en lo profundo, para lograr su objetivo era necesario sacrificios… tal vez si se deshace de Aladin ella no despertaría y siempre seria suya, ella no lo negaría tan fervientemente.

La noche era muy larga por ahora para agriarse por pensamientos del futuro, quería vivir el ahora y preocuparse mañana.

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En algún punto del mundo sobre una isla flotante un par de personas miraban el infinito, sea lo que sea que se estaba moviendo comenzó a seguir su camino, el Rukh no mentía y menos al antiguo niño que fue hijo de Salomón.

-Ella sabrá resistir –Cassim no era del tipo de personas que apoyaran abiertamente al niño, pero sabía que él era su amigo y era el más sabio de todos los que se encontraban huyendo de las garras del ahora Rey del mundo, Sinbad podría ser solo un simple comerciante…pero su influencia lo hacían ver así, aunque nadie le creyera…nunca confió en el.

Sabía que el antes niño era apegado a la mujer espeluznante y aun no era su persona favorita, pero se ganó su respeto… fue la que encaro al Rey cuando quiso tomar a su amigo, después de que Alibaba desapareciera, dándoles la oportunidad de huir, aunque ella quedara en manos del rey.

La admiraba por tal sacrificio, aun si ella pareciera no ser apegada a nadie, ser fría como el hielo y cruel cuando Maru murió, apreciaba a los que se acercaban a su corazón… era selectiva y logro entenderla de esa manera… aún estaba en su lista negra.

-Lo se… es solo que no quiero dejarla tanto tiempo sola… está en la oscuridad –Aladin era el único que podía divisarla en su prisión, aun si por fuera pareciera la mujer elegante que daba entrevistas para el comercio de Sindria, una de las CEO más importante y mujer más influyente.

-Solo es cuestión de tiempo… solo tenemos que esperar un poco y veras – apretó los puños con ira, aun si no confió en Sinbad no esperaba su traición… no lo quería aceptar pero le dolía.

Los dos miraron al horizonte, donde el reino de Parthevia estaba ubicado, no querían presionar su suerte y que Aladin cayera en manos de ese rey corrupto, sea cual sea el significado de eso, no creía que fuera por un bien mayo si era necesario sacrificar a su amigo… no quería perder a nadie más.

Sable también pereció durante su huida.

No quería que su lista de amigos que se marcharan creciera… entreno para hacerse fuerte y aún estaba esperando a alguien.

Tal vez habría esperanzas para la mujer después de todo, sin darse cuente que las cadenas se estaban rompiendo.

FIN

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NOTAS DEL AUTOR

Como verán estoy retomando un poco este fic, porque eh tenido tiempo en mi oficina esperando a mi hermana a salir, (paso como 3 horas después de salir) así que eh secuestrado mis musas para poder escribirlo, aunque sea uno corto.

Como verán este paso desde el punto de vista de Alibaba, quería pasarlo porque me gusta mucho el choque cultural que tiene en el manga, además que los cambios con Alice aun no serán obvios… hasta que entre de lleno en la guerra mercantil que tienen más adelante.

Tal vez, si las musas no me abandonan.

Tuve que leer el fic de nuevo y el manga para recordar, hace tanto que termino que hay cosas que no recuerdo muy bien.

Bueno como verán Alice es la esposa de Sinbad, si bien lo explique en el anterior, ahora entrare más a detalle, es la mano derecha de dicho Rey, quitando a Jafar para su consternación, ya que a ninguno de los generales le caía muy bien.

Bueno nadie le cae bien una persona que amenaza a su amigo, y pues Alice no tenía el tacto para tratarlo… ella lo veía como una molestia además que siempre le proponía ser parte de su reino, no le importaba, pero Sinbad aprovecho cierta ayuda y convencido de hacer el bien para alguien que es oscura… tomándola como suya.

Después de tomarla como esposa muchos de los generales no lo vieron muy bien, otros lo aceptaron como algo bueno, ya que su rey nunca sentó cabeza, pero otros se separaron un poco incluido Jafar, que noto algo que le molestaba… pero era un fiel seguidor que se quedó callado.

Aunque sospecha que algo paso…pero teme preguntar, teme que sean ciertas sus sospechas y que el no es el Sinbad que conoció, el que siguió ciegamente durante todos esos años, asi que prefirió tomar su distancia, aun ayudándole en lo que fuera necesario.

Jafar no fue el mismo.

Gracias por leer y escribir comentarios, si hay alguna discrepancia me avisan….

Saludos y sorry por los errores si hay.

Geme 1 fuera