¿Seguir o desistir?

La alarma que George tenía en su habitación y que se escuchaba por todo el departamento por la potencia que tenía retumbó por todo el lugar temprano por la mañana, y Ron maldijo aquel objeto cuando olvidó embrujarlo para que no sonara, sin embargo, de ser así sabía que no se hubiese levantado, no después de la noche que tuvo con la castaña que se encontraba entre sus brazos en el diminuto sofá que compartían.

Ron se movió para alcanzar la varita de sus pantalones y lanzó un hechizo para apagar la alarma para luego disponerse a estirarse, de todas formas, agradecía aquella fastidiosa alarma ya que posiblemente se habría quedado dormido, y al sentir el otro cuerpo moverse a su lado perezosamente sonrió, ya que ella era la razón y estaba feliz de que así fuese.

Hermione abrió los ojos perezosamente al escuchar el ruido de la alarma, debía ser verdaderamente temprano cuando ni ella misma había sido capaz de despertar por su cuenta cuando los rayos de luz iluminaron la sala. Ella sonrió de medio lado al ver la cara pecosa de Ron, sin embargo, ambos se sentían levemente adoloridos por decidir dormir en ese sofá tan pequeño, aunque el mayor dolor lo llevaba Ron en la espalda, debido a que Hermione había dormido casi encima de su cuerpo, sin embargo, seguían sintiéndose ambos adoloridos, aunque dudaban que se quejaran de ello luego de semejante noche.

La castaña decidió sentarse apartando las cobijas de su cuerpo y tratando de apaciguar su rebelde cabello que estaba más alborotado que nunca, la noche anterior se había dormido con sus bragas y la camiseta que usaba Ron, mientras que él había decidido dormir en bóxers, no se habían arriesgado a dormir completamente desnudos en el caso de que Angelina y George aparecieran de la nada, sin embargo, si eso pasaba que ellos estuvieran vestidos no aplacaba el hecho de que habían dormido en su departamento.

Ron se estiró y le sonrió a la chica – Deberías considerar volver a usar mis camisetas, te quedan mucho mejor que a mí.

Ella se sonrojó al recordar que, en efecto, siempre solía quitarle sus camisetas para usarlas de pijama, todavía conservaba alguna de esas en su casa.

-Tal vez no vuelvas a ver esta – Advirtió ella señalando la prenda – Creo que la añadiré a mi colección.

Él se rio – Hace tiempo que no agregas nuevas camisetas… Me sorprende que todavía las tengas, por cierto.

Hermione se sonrojó aún más y levantó los hombros – Son excelentes pijamas… No podía deshacerme de ellas.

-Debería ser considerado un crimen si decides deshacerte de la de los Chudley Cannons, aunque no me queden les guardo mucho cariño – Advirtió el pelirrojo.

-Prometo cuidarlas – Sonrió ella pícaramente.

Ron le devolvió el gesto y se acercó a ella peligrosamente – De eso no me queda la menor duda.

Seguido de eso Hermione sintió fuertes cosquillas en su estómago conforme él se acercaba a ella, y cuando juntó sus labios por primera vez en el día, el cosquilleo en la boca de su estómago solo aumentó. Era increíble incluso después de la noche que tuvieron como todavía guardaban energías para más, incluso cuando sabían que no tenían mucho tiempo porque él tenía trabajo que hacer.

Hermione correspondió al beso suavemente, suponían que ya no tenían tanto desespero como la noche anterior, sin embargo, eso no evitó que el beso fuese intenso y los llevara a recostarse de nuevo en el pequeño sofá que había sido testigo de su encuentro la noche anterior.

Ron se puso encima de ella y empezó a recorrer su cuerpo con sus manos, mientras que ella le hablaba con la respiración levemente agitada – Tienes trabajo hoy.

-No va a quebrar la tienda por abrir media hora más tarde – Respondió él besando su cuello blanquecino.

-Ni por un momento pienses que voy a ser la razón por la que abras tarde – Dijo ella tratando de separarse de él, sin embargo, Ron volvió a besarla de lleno en los labios.

Hermione trataba de resistirse, pero era tan o más débil que Ron en ese aspecto y le correspondió con el mismo entusiasmo, aunque cuando él capturaba su cuello e inicio de sus pechos aprovechaba para reprenderlo, aquello de alguna forma le estaba divirtiendo.

-Tienes que trabajar, Ronald – Dijo ella con falso tono de regaño.

El pelirrojo gruño y la miró – ¿En serio? ¿Ronald?

Hermione sonrió traviesamente – ¿Cuál es el problema, Ronald?

-Tú sabes cuál es.

-Es tu nombre, Ronald.

-Sabes que lo odio – Dijo él frunciendo el ceño – Y solo lo dices cuando estás enojada, y estoy seguro de que en este momento no lo estás.

Hermione trataba de aguantar la risa y mantener la seriedad – No puedes saber eso, Ronald.

-Claro que sí, estarías bufando si estuvieses enojada y, en definitiva – Dijo él robándole un corto, pero intenso beso en los labios – No me estarías dejando besarte de esta forma.

-Tienes que ser responsable con tu trabajo, Ronald – Insistió ella un poco más seriamente, pero aún aturdida por el beso.

-Lo seré, solo que un poco más tarde – Inquirió él buscando sus labios nuevamente – Y admite que tú quieres seguir lo de anoche.

Hermione se sonrojó hasta la coronilla – ¿Después de todo lo que hicimos? Creo que quedamos bastante bien.

Ron bufó – ¿Después de un año separados? ¿Y considerando todo lo que lo hacíamos antes de eso?

Ella se sonrojó aún más – ¡Para ya! Creo que nos excedíamos un poco.

-Yo no lo creo así – Susurró él peligrosamente.

Ron no esperó más para volver a capturar sus labios en un arrebato, aunque esta vez Hermione no fue capaz de detenerlo, él no mentía, por más que anoche estuvieran juntos era como si nada fuese suficiente. Ella enterró sus manos en su cabello desordenándolo por completo y sintiendo como él empezaba a levantar la camiseta que le había prestado con intenciones de sacarla del medio haciendo que el ambiente se pusiera tan caliente como la noche anterior, parecía que nada los detendría hasta que un ruido en la ventana del departamento los hizo sobresaltarse y perder completo la concentración.

Ambos se separaron y Ron miró hacía la ventana cejudamente para darse cuenta de que una lechuza picoteaba llamando su atención.

Él gruñó – ¿Te he dicho que empiezo a odiar las lechuzas?

Hermione se rio y se acercó para darle un corto beso en los labios – Anda, además ya es hora de que te prepares para abrir la tienda… ¡Y no me mires así!

-Esto no ha terminado – Aseguró él levantándose del sofá y caminando hacía la ventana mientras por lo bajo insultaba a la lechuza que acababa de interrumpir semejante momento.

Ron abrió la ventana y le lechuza se posó sobre el alféizar, él tomó la carta que traía y mientras tanto iba hablando con la chica, quien acomodaba su camiseta – Te juro que, si es otra de las cartas del imbécil de Cormac, esta vez seré yo quien le responda y con un vociferador.

Hermione no puso evitar reírse – No creo que sea él, su orgullo debe estar demasiado dolido como para… – Sin embargo, ella se vio interrumpida cuando él se giró emocionado y le habló.

- ¡Es una carta del Ministerio de Magia! – Dijo él sin poder creerlo – ¡Demonios y tiene mi nombre!

La castaña abrió los ojos de la impresión y de inmediato se levantó de la cama para estar junto a él mientras veía como abría la carta con las manos temblorosas, incluso ella había empezado a temblar un poco al darse cuenta de lo serio que era aquello.

-Demonios, con tantas cosas había olvidado pensar en esto – Decía él mientras abría la carta – ¡Rayos! ¿Por qué tiene que ser pergamino tan duro?

Cuando finalmente le bajó un poco a su desespero abrió la carta y empezó a leerla al mismo tiempo que Hermione.

Estimado Señor Ronald Weasley,

Por medio de la presente nos confiere anunciarle que basándonos en los resultados de las pruebas que presentó el pasado mes de abril y de los informes recibidos de la Academia de Aurores acerca de su desempeño durante su entrenamiento para el área, nos complace informarle que usted ha sido seleccionado para formar parte de nuestro selecto equipo de profesionales que se encarga desde tiempos inmemorables de proteger al mundo mágico de las artes oscuras y de todos aquellos que las practican.

Debe presentarse en el Cuartel General de Aurores del Ministerio de Magia (Segundo piso) el día Lunes 2 de septiembre del presente año a primera hora para recibir las instrucciones de su superior.

Extendemos nuestras felicitaciones a su persona y esperamos poder contar con su valiosa presencia en nuestro experimentado grupo de profesionales.

Atentamente,

Gawain Robards

Jefe de la Oficina de Aurores

-Gawain Robards es el jefe de Harry – Fue lo único que Ron fue capaz de decir.

Hermione lo miró incrédula – Pues ahora también es tu jefe… ¡Felicidades! – Dijo ella abalanzándose sobre él para abrazarlo con fuerza.

Cuando ella lo abrazó fue que recién Ron pudo salir del trance en el que había entrado desde que vio el sello del Ministerio de Magia en la carta, por lo que cuando cayó en cuenta de lo que había hecho abrazó a Hermione con emoción hasta levantarla del suelo.

- ¡Demonios lo hice! – Gritó él sonriendo mientras la tenía entre sus brazos.

- ¡Sabía que podrías! – Dijo ella acariciando su cabello y sosteniéndose lo más fuerte que pudo, ya que sus pies no tocaban el suelo.

Ron le dio un par de vueltas más en el aire que la hicieron reír y sonrojar y seguido de eso ella habló – Oye el que recibió la noticia fuiste tú, deberíamos estar celebrándote a ti.

-Da igual, estoy demasiado emocionado – Dijo él bajándola y poniéndola de nuevo en el suelo – el 2 de septiembre ¡Diablos eso es en menos de dos semanas!

-Entraremos a trabajar el mismo día – Confesó ella sonriendo mientras miraba la carta – También fui convocada ese día.

Ron sonrió mientras se acercaba para besarla con efusividad, sentía como si todo estaba demasiado bien que nada podría salir mal de ninguna manera, por lo que cuando puso distancia con ella no dudó en hacérselo saber – ¿No sientes como si todo empezara a tener sentido otra vez?

Hermione se rio y estuvo a punto de responder, pero él siguió hablando – Tu y yo juntos y trabajando en el Ministerio – Decía él emocionado mientras caminaba por el departamento y luego miró a la chica – Podríamos vivir juntos ¿no crees?

En ese momento Hermione sintió un tirón en el estómago y habló – Aguarda ¿vivir juntos? ¿Ron no estás yendo demasiado rápido? ¡¿Quieres parar de moverte?!

Ron se dio cuenta de que en efecto estaba demasiado agitado y no había dejado de moverse, por lo que se quedó quieto apenas ella habló, la verdad es que su tono había cambiado drásticamente. Sus ojos se cruzaron con los de ella y le habló.

- ¿Qué sucede? – Inquirió el pelirrojo – Sé que algo no anda bien.

Hermione suspiró pesadamente sintiendo su pecho contraerse – ¿Estamos juntos de nuevo?

Aquella interrogante fue como si un puñal se clavara en el corazón del pelirrojo. Él vio como Hermione se sentaba en sofá de nuevo, aunque esta vez se notaba incluso un poco asustada, por lo que decidió acercarse a ella y sentarse a su lado, dejando un poco de espacio entre ellos.

Él suspiró – ¿Qué sucede? Anoche… – Sin embargo, ella lo interrumpió.

-Anoche nos acostamos, y es lo mismo que habíamos estado haciendo incluso antes de separarnos hace unos meses – Dijo ella sintiendo su garganta arder – Pero eso no implica que hayamos vuelto.

- ¡Te dije que te amaba y que nunca te superé! ¡Y tú también lo dijiste! – Exclamó el pelirrojo.

-Pero eso no significa que volvimos – Respondió ella mirándolo a los ojos – Teníamos un millón de problemas cuando terminamos y ni siquiera hemos hablado de ellos ¿cómo pretendes que volvamos cuando había tanta desconfianza entre nosotros?

-Éramos más jóvenes e inmaduros, además estábamos en escuelas diferentes – Dijo Ron seriamente – Mira el panorama ahora: nos graduamos, seguimos amándonos y, por si fuera poco, vamos a trabajar en el mismo lugar.

-Sí y acabas de enterarte hace solo 5 minutos ¡y ya me estás proponiendo mudarnos juntos!

-Quiero dar un paso adelante contigo – Respondió él mirándola intensamente a los ojos – Un paso para el cual fui muy cobarde hace un año y por eso accedí a que termináramos, pero ahora es muy diferente y no pienso dejar que pase de nuevo.

-Oh ¿y de qué "paso" hablas? ¿Ibas a pedirme que viviéramos al terminar la escuela? – Inquirió la castaña con sarcasmo.

Sin embargo, la respuesta de Ron estaba lejos de ser sarcasmo – Algo así… Iba a pedirte que nos mudáramos juntos luego de casarnos, si accedías claro.

Cuando la palabra "casarnos" llegó a los oídos de Hermione quedó como piedra y la mirada intensa de Ron solo le indicaba que hablaba muy en serio. Ella suspiró profundamente – ¿Ibas a pedirme matrimonio?

-Era solo una idea – Confesó él – Aunque aparentemente hubieses dicho que no.

-Estás yendo demasiado rápido con todo – Dijo Hermione levantándose del sofá y empezando a recoger su ropa – Necesito procesar todo esto a solas.

-Hermione – Dijo él levantándose también y tomando su mano, sintiendo como una corriente eléctrica los recorría a ambos – Decidas lo que decidas, no vuelvas a alejarte… Prometimos ser amigos.

-Y no lo cumplimos nada bien – Respondió ella mirando al suelo sintiéndose completamente abrumada – Necesito pensar las cosas bien antes de decidir qué hacer… Te amo, pero esto es demasiado.

-Lo sé, y lamento haberte asustado – Contestó Ron bastante contrariado consigo mismo – Tómate el tiempo que necesites, ni siquiera tienes que decirme algo esta semana.

Hermione suspiró y lo miró – ¿Qué te parece ir a la reunión de Hogwarts como amigos? Así comenzó todo para nosotros allá, y luego de eso, prometo que hablaremos.

Ron sonrió – Me parece bien.

Se mantuvieron tomados de manos unos cuantos segundos mientras se miraban y sentían sus corazones ir a mil por hora, por supuesto que todos esos planes parecían muy apresurados considerando que apenas estaban retomando lo que tenían, sin embargo, era cierto que debían pensar bien las cosas para no cometer los mismos errores del pasado.

-Si quieres toma una ducha y yo hablaré con papá a ver si ya es seguro usar la Red Flu – Dijo Ron interrumpiendo el silencio y poniendo distancia entre ellos.

Hermione se sintió un poco mal al ver que él se alejaba de ella, sin duda, ya se había acostumbrado a tenerlo cerca, pero ella le había pedido tiempo para pensar, por lo que lo estaba cumpliendo incluso en ese momento, y se lo agradecía mucho.

-Gracias – Musitó ella mientras caminaba hasta el baño para hacerse algo de aseo para partir a la Madriguera.

Ron la vio perderse en el pasillo y cuando escuchó la puerta del baño cerrarse se hundió en el sofá de la sala sintiéndose como un completo idiota apresurado, era lógico que Hermione se haya espantado con todos esas cosas que dijo, sin embargo, al recibir la carta del Ministerio de Magia y darse cuenta de lo que había logrado con sus propios medios lo hicieron sentirse capaz de todo, incluso de decirle a Hermione aquello que se había estado guardando por un año, sin embargo, no fue como él esperaba.

Por supuesto que no esperaba que ella dijera que sí al instante, sabían que tenían varias cosas que resolver antes de todo, pero la idea de vivir juntos no la veía tan descabellada, sin embargo, no reparó ni criticó la actitud de la chica, y realmente lo único que pedía era que ella no se fuera de su vida de nuevo tan abruptamente como la última vez.

-Solo no salgas de mi vida… Incluso si no estás conmigo – Pensó él suspirando.

oOo

Hermione había llegado a la Madriguera hacía poco más de dos horas, era tan temprano que solo había encontrado despiertos a los señores Weasley y a Bill, por suerte ninguno de ellos hizo mayor hincapié en su noche en Sortilegios, ya que había avisado con anterioridad que ocuparía una de las habitaciones del departamento de George y Angelina, mientras que Ron dormiría en la sala, aunque dudaba que Bill o siquiera Ginny o Harry se tragaran aquella historia.

La castaña iba a entrar en la habitación que compartía con Ginny, pero no estaba preparada para las preguntas que ella le haría, por lo que había decidido ir a la habitación de Ron, sabía que él no estaría ahí hasta la noche, por lo que sería un buen lugar para descansar y pensar un poco, y aunque llevara ahí aproximadamente dos horas recostada en su cama repleta del característico olor de su Amortentia, todo se seguía resumiendo a que tenía miedo de arruinar las cosas como hace un año.

Ella se limpió una pequeña lágrima que salió de sus ojos al pensar en todo lo que habían vivido esos días y que no quería dejar ir ese sentimiento, sin embargo ¿sería correcto volver a intentarlo sabiendo todo lo que salió mal la primera vez?

Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando la puerta de la habitación se abrió, y se asustó al pensar que sería la señora Weasley, aunque su sorpresa fue enorme cuando una niña de cabello rubio se asomó en la puerta y quedó tan sorprendida como ella.

-Vicky – Dijo Hermione tratando de limpiar sus lágrimas – ¿Qué haces aquí?

-Vengo aquí a veces cuando tío Ron se va a trabajar y mamá sigue dormida – Dijo la pequeña cerrando la puerta detrás de ella y acercándose a la castaña – Tía Hermione ¿por qué lloras?

Ella se maldijo internamente por ser tan sensible y trató de restarle importancia – Cosas de adultos, no tienes de qué preocuparte.

Victoire se sentó en la cama con ella y le habló con un semblante triste – ¿El tío Ron y tu pelearon?

Hermione no pudo evitar llorar un poco más y se ovilló en la cama – Los adultos también se equivocan, Vicky… Y esta vez fui yo.

La niña simplemente se acercó a ella y la abrazó con fuerza – Todo va a estar bien, tía Hermione.

Y eso quería pensar, si no es que ya era demasiado tarde para ella y para Ron.

oOo

N/A: ¡Hola a todos por aquí! Espero que estén teniendo un bonito fin de semana y que no quieran matarme con ese final jajaja.

Sé que en el capítulo anterior las cosas fueron color de rosa, pero los que me conocen sabían que todavía me estaba guardando algo bajo la manga y aquí está, para nada se los iba a poner fácil, y sí, sé que probablemente quieren matar a Hermione de nuevo (ustedes no son los únicos, ya verán), pero les recuerdo que se sigue dejando llevar por la lógica mientras que Ron es más impulsivo y no midió sus palabras en el momento, espero que esto no los decepcione. Como les dije, todavía queda la reunión de Hogwarts a la que estos dos aceptaron ir como amigos pese a las circunstancias.

Espero que les haya gustado y que en serio no quieran matarme demasiado jajaja. Les agradezco muchísimos sus bellas palabras en los comentarios y su apoyo incondicional.

Nos leemos el miércoles sin falta. Un abrazo a todos.

PD: Recuerden que también estoy publicando una historia para el fandom de Sakura Card Captor, por si les gusta esa serie y para que se pasen si les apetece;)