The Magic Between Us
PART 4
Todo duele. Desde sus brazos, espalda y piernas, hasta los dedos de los pies. Duele y no debió de haber subestimado tanto al actor.
Se imaginaba que, por las escenas de persecuciones, subidas y bajadas constantes por escaleras y movimientos rápidos, su estamina debía de ser alta y la condición física buena, pero esto era ridículo.
Desde sus años en la preparatoria no había echo tanto cardio como ahora.
No se imagino que bailar fuera tan agotador, que tuviera que aprender a correr nuevamente, que escalar una pared fuera crucial y que estirar adecuadamente resultara tan indispensable.
Paso dos días levantándose a horas absurdas de la mañana para aprender todo lo que podía del actor, desde pasos de baile de salón hasta tap, lecturas de libretos, entonaciones, pronunciación y comportamiento en escenario, y aun así Duck se atrevía a decir que era solo lo básico.
Después el apiñonado tuvo que regresar a trabajar y ahí fue cuando comenzó a moverse solo.
"Aprende de todo lo que veas, dientón"
Eso fue lo que dijo antes de meterlo al estudio y conseguir que la rubia de su representante le diera un pase de visitante exclusivo, para que tuviera acceso a todos los sets de grabación.
Así fue como su rutina empezó a cambiar, era levantando temprano en la mañana para estirar y repasar pasos de baile y aprender técnicas corporales de expresión, todo mientras Duck se alistaba para ir a trabajar, para después correr 5 kilómetros como mínimo y regresar a tomar un baño rápido y salir hacia el Estudio Warner. Para ese entonces Duck ya estaba en alguna filmación.
Dentro del estudio ha pasado esos cortos cinco días que llevaba ahí, entrando de un set a otro, observando movimientos, técnicas y notando "tiempos" que aun no sabia bien como identificar.
Y todo resulta tan familiar…
La sensación de Deja vu no parece dejarlo en paz, inicia como un cosquilleo en sus manos y termina con una rara inquietud en sus pies. Como si supiera hacer todo aquello, pero sencillamente no consiguiera hacerlo correctamente.
Sintió lo mismo cuando estaba en aquel teatro.
Leyó el libreto que Duck le dio en ese entonces, eran un monologo corto de diez diálogos y según él resultaba fácil de memorizar, pero apenas puso un pie en escenario las palabras se esfumaron de su mente, sus manos y piernas se sentían torpes, y no podía, no podía evitar la detestable sensación de pánico que tensaba cada uno de sus músculos.
Sentía que pertenecía ahí, sentía que había visto todo aquello antes y que podía hacerlo, pero… el pánico lo paralizo en ese momento y cada vez que el actor le pedía que le mostrara lo que había aprendido, simplemente no podía.
Sus pies se volvían torpes, confundía pasos, no mostraba las expresiones o el tono correcto en sus palabras y nunca terminaba mas de tres diálogos.
Jamás batallo para hacer algo en su vida y cuando le pidió al apiñonado que le enseñara estaba confiado en que no tendría problemas para aprender rápido, pero… es como si existiera algo que se lo evitara.
"¿Tiene algo que ver con el hechizo?" cuestionó a Mickey un día, después de haber tenido una pésima caída en su intento de probar simples pasos de baile.
"Muy seguramente si" acepto el famoso actor, sonando terriblemente culpable al respecto.
No había creído por completo en todo el tema de la otra realidad y aquel hechizo, hasta que entro a los sets de los Looney Tunes por primera vez, y no le presto mucha atención a las posibles consecuencias de detrás de toda esa magia, hasta que se paralizo en el escenario.
No es tímido, no es vergonzoso o inseguro, jamás lo ha sido, pero ahora cada vez que le pedían que simplemente actuara, no podía, realmente no podía.
Era como haber olvidado como nadar o andar en bicicleta, como si de un momento a otro su cuerpo decidiera dejar de cooperar con su mente, y no importa cuánto ensaye con Duck, sencillamente no ha conseguido hacer nada bien ni una sola vez…
¿Cómo puede formar parte de ese grupo de actores donde siente que debe de estar cuando ni siquiera sabe memorizar diálogos fáciles?
Para su sorpresa, Duck no ha presentado ningún tipo de enojo o frustración como el que mostro ese día en aquel teatro. Lo único que hace cada vez que se equivocaba es asentir, pensar en algo como si estuviera tomando algún tipo de nota mental y decir:
"Otra vez" "Desde el principio" "Ponte de pie" "Respira y vuélvelo a intentar"
La paciencia con la que decía aquellas palabras le resultaba como dichas por un verdadero maestro, paciente y comprensivo.
Esos dos días que tuvo la oportunidad de dedicarle mas tiempo, se dispuso a corregirlo, enseñándole como se debía de hacer o que tenia que cambiar.
Corregía su postura y movimientos, tocando sus brazos, sosteniendo su cadera y pasando manos por su espalda y piernas.
No sabia si tanto contacto físico era realmente necesario, pero por la mirada llena de concentración, podía reconocer que el apiñonado se estaba tomando su papel muy enserio y que por lo menos no tenia algo en mente cada vez que movía con firmeza su cadera o acercaba su cuerpo para guiarlo en pasos complejos.
Sin embargo, ahora que a comenzado a trabajar tiempo completo, Bugs se ha dado cuenta de varios detalles poco saludables en la vida cotidiana del apuesto actor.
Olvida constantemente sus comidas, duerme poco, lee demasiado, contesta demasiadas llamadas y de esos cinco días que lo ha visto ir y venir del estudio, solo un día no lo vio llegar después de las diez de la noche.
Aun en el estudio es complejo verlo, pregunta por él de vez en cuando, pero la respuesta es la siempre misma:
"Esta en rodaje" "Esta en el set #4" "Esta en junta con los directivos" "En maquillaje" "En vestuario"
En otras palabras. Ocupado. Eternamente ocupado.
Y en las noches cuando lo ve llegar puede jurar que no es mas que un alma en pena desplazándose despacio por la enorme mansión donde vive y donde el mismo esta como invitado.
Es lo mismo todos los días.
Llega tarde por la noche, cierra la puerta detrás de él, pone el seguro, arrastra los pies mientras se quita el saco y se tumba en el sillón por un buen rato, luciendo absolutamente agotado.
Bugs puede recordar su tercer día en esa mansión, cuando aun despierto seguía viendo una de las tantas películas del apiñonado, sentado en el grande y cómodo sillón frente al enorme televisor.
No lo escucho llegar entre las carcajadas que le arrebataba las cómicas escenas en la pantalla, por eso se sobresalto un poco cuando lo sintió tomar asiento a su lado.
"- 'Buenas noches, Duck ¿Cansado?'- "
La respuesta fue un susurro que no llego a escuchar y el famoso actor solo se recostó en el sillón, usando su regazo como almohada.
Optando por no cuestionarlo, continúo viendo la película, atreviéndose a acariciar el suave cabello, hasta escucharlo caer dormido profundamente.
Ahí lo contemplo con detenimiento, notando lo cansado que lucia y lo delgado de su cuerpo.
No parecía estar bien, no parecía tener fuerzas de siquiera caminar cada vez que regresaba por la noche, pero aun así al día siguiente estaba de pie luciendo despampanante en su lujosa ropa y bello porte.
Como un muñeco de baterías regresado a la vida tras haber dormido un poco y comido casi nada.
Bugs no es nadie para juzgar y no quería meterse en los hábitos de vida del actor o sermonear a quien es un adulto incluso tres años mayor, pero… comprendía sus palabras perfectamente ahora.
Esa rutina realmente está acabando con él, pero el apiñonado hace de todo para ocultarlo a los demás.
El maquillaje, café, bebidas energéticas, vitaminas y pastillas para dormir y no dormir tienen un límite, todo tiene un límite, pero el pálido no sabe precisamente como abordarlo.
No le ha preguntado mucho mas que detalles triviales sobre la "otra realidad", pero en su mente guardaba las preguntas…
"¿Así vivo yo también?" "¿También me veo así de cansado?" "¿Trabajo hasta tarde?" "¿Me olvido de comer?"
Se preocupa por si mismo, pero se preocupa mas por quien parece dar todo de si todos los días para acabar desmoronándose durante las noches.
Por eso está ahí una vez más, esperando en la silenciosa casa, llena de lujos y hermosos detalles por todas partes, para permanecer la mayor parte del tiempo sin su dueño, siendo mantenida limpia y en pie por el mayordomo y una servidumbre que tiene de apoyo.
Miro el reloj que marcaba las doce de la noche y agradecía que el apiñonado se tomara la molestia de mandar un mensaje como todos los días que llevaba pasando sus noches ahí.
"Tarde"
Era lo único que ponía, sin explicación o detalle, pero Bugs aprendió rápido que significaba que llegaría tarde. No daba hora ni especificaba una cantidad de tiempo, solo decía que tarde.
El por su lado había pasado esos días regresando relativamente temprano al lugar, explorando la mansión tras haber estado toda la mañana y parte de la tarde de set en set, viendo a los actores desempeñar sus papeles a la perfección, mientras que intentaba no reír, observando todo detrás de las cámaras y el staff de filmación.
La experiencia de verlos actuar es sin duda algo de otro mundo o realidad, es como ver magia frente a sus ojos. Todo se realiza con tanta fluidez y la comedia es tan precisa, elocuente y tan llena de improvisación que de nada sirve intentar seguir el guion, pues los actores cambiaban las anotaciones y una que otro dialogo por algo mucho mas simpático o inesperado.
Ha tenido la oportunidad de conocer a todos los directores, quienes inicialmente lo veían con inseguridad, pero que a este punto de su sexto día yendo a visitar las filmaciones ya se han acostumbrado a su presencia, saludándolo con un vago movimiento de su mano o cabeza.
Ha visto a Porky actuar con Sylvester, a Sylvester con Tweety, a Wile con Roadrunner, a Ralph y a Sam e incluso a Marvin, pero el famoso Daffy Duck quien la hace de su "mentor" sigue insistiendo con su:
"No vayas al mío, Dientón. Me distraes demasiado"
Solo le hace caso por el tiempo que le ha dedicado a ensañarle y por el tono incomodo con el que dice esas palabras, pero eso no significa que no este deseando ver al apiñonado actuar….
De hecho, era al primero que quería ver. Siendo su actor favorito era obvio que deseaba verlo en vivo, pero la orden desde su primer día en el estudio lo ha mantenido lejos, dándole vueltas a otras filmaciones, para después olvidarse de ir a ver al apiñonado.
El sonido de la puerta abriéndose lo aparto de la cómica película de policías espaciales que son Daffy Duck como Lunes y Porky Pigton como Martes. Es una de sus favoritas y ahora que tomó la decisión de intervenir al actor, decidió verla mientras esperaba.
Era sábado por la noche así que esperaba que siendo domingo al día siguiente el actor no tuviera que ir al Estudio, por lo que era una buena oportunidad para hablar un poco, en vez de tener pequeñas interacciones básicamente "laborales".
Pasos suaves pero ruidosos le indican que viene cansado.
Se volvió rápidamente a verlo, pausado la película para ponerse de pie y acercarse.
- '¿Qué hay de nuevo, Doc?'- dijo con un tono suave, no queriendo alterar a quien parece mas un fantasma que un hombre.
- '¿Aun viendo películas a esta hora, dientón?'- una sonrisa desganada y el apiñonado se servia un vaso con agua.
- '¿Qué puedo decir? Soy un fan'- una sonrisa juguetona y Duck pareció ganar algo de energía por la respuesta, riendo despacio. –'¿Cómo estuvo la filmación de hoy?'-
- 'Porky podría hacer su trabajo más rápido, si no ha-ha-hab-hablara así'- rieron en unisonó y Bugs siguió sus movimientos, notando la corbata a medio aflojar en el cuello del actor. –'Pero estuvo bien. ¿A quien viste hoy?'-
Siempre preguntaba a quien había ido a ver en los sets.
- 'Le estoy agarrando más cariño al trabajo de Wile y Roadrunner. Son muy buenos, el único problema es el calor del lugar.'- Se acerco con cautela observándolo con detenimiento. –'Y Eeh… ¿La gran estrella tiene trabajo mañana?'- pico su costado con el dedo índice, aguantándose la risa al verlo dar un pequeño salto.
- 'Solo tengo que hacer un comercial en la tarde…'- ojos verdes lo miraron de reojo viéndolo con sospecha.
- 'Perfecto'- por lo menos podía robarle algo de tiempo. –'¿Quieres tomarte un trago, Doc?'-
Señalo hacia el salón donde descubrió que el actor poseía pequeña pista de baile y lo que parecía ser un intento de bar, con una larga barra de roble y vitrinas de cristal llenas de costosas botellas.
Le vio titubear por un segundo, pero sin duda el que Bugs permaneciera en esa camisa entallada y pantalones de vestir ligeramente ajustados, le beneficio para hacerlo acceder.
Duck tiene una notable debilidad con respectó a él cuando se trata de resistirse a sus propuestas, como cuando le pidió si podía dejarlo tocar su colección de libretos y cintas de filmación. Dudaba, pero acababa cediendo ante su sonrisa.
Jalo ligeramente la corbata para guiarlo al lugar, sintiendo como una mano se posaba sobre su espalda baja.
Tomo una botella y un par de vasos de vidrio cortado.
El apiñonado se quedó de pie observándolo un tanto confundido, hasta que se sentó en la mitad de la pista de baile.
- 'Ven, Doc'- dio una palmada a la duela y abrió la botella usando el destapa corchos para después llenar los vasos.
- '¿Aquí, dientón?'- cuestionó, echando un vistazo a las sillas vacías y cómodos sillones que decoraban el lugar.
- 'Sentarse en el suelo es bueno de vez en cuando'- dio un sorbo a su bebida, para después dejarse caer en la fina duela, recostándose cómodamente en ella.
- 'No dejas de ser tú, orejón'- le escucho reír con suavidad causando una sensación cálida que pareció esparcirse por su pecho. –'Eres raro. No importa cuan perfecto y bello digan todos que eres, también eres raro'- Le vio agacharse frente a la vitrina, abriendo una puerta debajo del mueble, donde al parecer había mas botellas.
- 'No soy menos raro que tú, Duck'- una botella esbelta llena de un liquido anaranjado fue sacada del lugar. –'Viviendo en esta enorme mansión para solo llegar a dormir todos los días. Ni siquiera usas la cocina, solo la cafetera'-
- 'Eras tú el que cocinaba'- se acerco llevando la botella consigo. –'Yo limpio, tu cocina. Ese era el trato, dientón'- tomo asiento a su lado.
Entrecerrando los ojos, Bugs observo por un momento el licor que el apiñonado había traído y no le costo mas de un par de segundo el reconocer la marca y el brillante color.
Pocos sabían que existía y solo a unos cuantos les gustaba. El licor de zanahoria no es una bebida que llegue a ser común o por lo menos agradable para todos y aun así…
Después de todo lo que el actor a demostrado saber de él, que se sorprendiera porque tuviera una botella de su licor favorito resultaba absurdo, pero aun así despertaba varias interrogantes en su cabeza…
- '¿Lo bebías conmigo? ¿Por eso la compraste, Duck? ¿Para recordarme?'- bromeo con un tono burlón, pero el ligero sonrojo en el rostro moreno en combinación con la mirada amenazadora lo tomaron desprevenido aumentando el calor en su cuerpo.
- 'Si'- respondió entre dientes. –'Me recuerda a nuestro primer beso. Tenia este sabor'- señalo la botella a su lado. –'Bueno, siendo honesto muchos sabían a ese raro licor de zanahoria que tanto te gusta tomar. Que no tuviera ni una botella aquí fue… extraño.'- sacudió sus hombros, tomando el vaso ya servido y que seguía esperando por él.
- '¿No te gusta?'- cuestiono apresurándose a terminar su trago para servirse un poco del licor anaranjado.
- 'Me gusta como sabe en tu boca'- las palabras salieron simples, pero por la expresión de vergüenza y molestia que se pintó en el rostro del actor, supuso que no tenia planeado decir nada tan directo.
Vertió un poco del licor en su vaso, buscando deshacer el temblor que recorrió su cuerpo ante las palabras del apiñonado, disimulando su propia impresión con una risa despreocupada.
- 'Y Eeh…'- aclaro su garganta. Tenia que cambiar de tema, pues las ideas empezaban a desviarse hacia uno más candente en su cabeza. –'¿En la otra realidad también trabajas hasta esta hora todos los días, Duck?'-
- 'Pff ni de broma, Bugsy'- rio cansado, acabando con su trago para recostarse en el suelo. –'Salimos a horas razonables ¡No había trabajado hasta esta hora desde el inicio de mi carrera! Ni siquiera tu eres explotado de esta forma. Si has llegado a tener juntas a horas extrañas y a veces te piden que te quedes mas de la cuenta, pero no a mi…'- la sonrisa en su rostro decayó un poco. –'nunca a mi'-
- '¿Por eso les permites hacerlo ahora?'- dio un sorbo a su vaso disfrutando del delicioso sabor que inundo su boca, para después dejarlo pasar quemante por la garganta.
- 'Si eso se requiere para mantener mi fama… que así sea'- las palabras salieron en un murmullo que acompañaba la expresión seria del actor. –'¿De eso querías hablar, dientón? O ¿Tienes algo mas en esa bizarra mente tuya?'-
- 'Sabias que quería cuestionarte ¿No, Doc? ¿Fue tan obvio?'- se recostó a su lado mirando hacia el techo igual que el apiñonado.
- 'Siempre haces lo mismo cuando quieres hablar "seriamente" conmigo. "Vamos por un trago" es básicamente tu versión de "tenemos que hablar y necesito que seas honesto".'- respondió con un tono casi aburrido. –'Pero finjo demencia para evitar que digas lo que sea que tengas en tu cabeza. Tomamos un par de estos y te coqueteo lo suficiente para que olvides el tema y acabamos en la cama.'- sonrió maliciosamente. –'No eres tan sutil como piensas.'-
- 'Suena a que tienes miedo de escuchar algo que no quieres, Doc'- lo miro de reojo notando como la sonrisa caía de golpe. –'¿A que le tienes miedo, "patito"?'- agrego el sobrenombre que ha escuchado decir al juguetón actor de cabello rubio.
Se quedaron en silencio mirándose directamente a los ojos. Él por su lado esperando la respuesta, mientras que veía al apiñonado partir sus labios para solo acabar callando por unos segundos más.
Una mueca en labios gruesos y Bugs le escucho pasar saliva sonoramente antes de hablar.
- 'A que me dejes. A no ser suficiente para ti. A que…'- sus manos se cerraron en puños. –'a perder…te'- respiro hondo irguiéndose rápidamente.
No, esto no es lo que Bugs buscaba.
Verlo lleno de pánico como lucia ahora tras haber pronunciado algo que no debía, no era lo que intentaba conseguir. Esta ventaja de recibir la verdad es sin duda un interesante beneficio para obtener información sobre una vida que no conoce, pero ¿al precio de que? ¿de incomodar a alguien que parece poco acostumbrado a hablar de sus sentimientos?
¿Esto estaba bien? Según el actor de Disney existen verdades que no ha escuchado y que merece oír… pero ¿Qué tan cierto es esto?
Estaba acorralándolo al punto de casi hacerlo salir corriendo. Si hacia otra pregunta que lo sacudiera de la misma manera, terminaría por ahuyentarlo.
Permitiéndose unos minutos de silencio, sirvió un trago más para ambos.
- 'Soy pésimo actuando'- desviar el tema era la mejor opción. –'¿A que no esperabas eso, Duck?'- se rio de si mismo contemplando el color del licor.
- 'Todos empezamos así. No creas que el famoso Daffy Duck se hizo de la noche a la mañana. Pero viniendo de una gran estrella con un talento nato como tú, si fue algo…'- vacilo un poco. –'decepcionante el que no pudieras ni bailar un tap básico o que fueras tan malo para recordar tus diálogos'- ambos rieron ante esto y el pálido agradeció el regreso de una atmosfera mas ligera. –'Recuerda que yo practique toda mi vida para llegar a la gran pantalla, dientón'-
- '¿Toda tu vida? Exageras, Duck'- No que el actor fuera tan viejo como para llevar una carrera abrumadoramente larga.
- 'No exagero. Pasaba días enteros en el orfanato practicando sin cansancio con tal de dar un gran espectáculo a mis posibles padres'-
¿Había dicho orfanato? ¿había escuchado bien? Las revistas de chismes, las entrevistas y artículos nunca mencionaron nada al respecto de eso. De hecho, nunca mencionaron nada de su infancia. No que él recordara al menos y resultaba ser un dato bastante fuera de lo común como para olvidarlo.
- '¿Enserio, Duck?'- siguió el juego, queriendo saber mas al respecto sin ahuyentarlo con una reacción demasiado exaltada.
- 'Copiaba todo lo que veía en la tele, todos esos pasos de bailes, expresiones cómicas e incluso hacia pequeñas obras de teatro'- dijo con un tono alegre lleno de orgullo en sus palabras. –'Nada que alguno de esos idiotas prospectos de padres adoptivos apreciara. Ahora se han de estar retorciendo en sus patéticas casas arrepintiéndose por no haber adoptado a una gran estrella como yo'- inflo su pecho y amplio su sonrisa.
- 'Tenlo por seguro, Doc'- asintió viendo con diversión la pose heroica que tomo el apiñonado. –'¿Cuánto tiempo estuviste ahí?'- se atrevió a preguntar usando un tono casual.
Una expresión de confusión por parte del actor y algo le decía que ya habían tenido esta conversación antes… tal vez en la otra realidad.
- 'Oh cierto…'- Le escucho esbozar. Si, ya habían hablado de esto en la "otra realidad". –'Hasta que fui mayor de edad.'-
Un niño sin padres durante toda su vida…
Esto cambiaba y le daba un peso de importancia impresionante a su posición como actor. Llegar tan alto por si solo sin el apoyo de absolutamente nadie… debió haber sido difícil.
Alcanzar la fama para solo caer tiempo después… la "otra realidad" no es tan justa con el apiñonado como esta parece serlo….
- 'No pongas esa cara, dientón'- una risa resonó a su lado haciéndole volver la mirada al actor. –'La primera vez que te lo dije hiciste la misma expresión.'- una mano acaricio su mejilla hasta bajar a su cuello. –'Batallar para obtener algo no te asegura que será tuyo para toda la vida, pero se vale soñar ¿no, Bugsy?'-
La amplia sonrisa es sincera y un tanto… deprimente…
La mano cálida abandono su piel y el pálido se hallo a si mismo añorando un poco mas de ese contacto.
- '¿Seguro que quieres volver, Doc?'- vació su vaso y lo dejo de lado. –'¿Por qué no renuncias? Podríamos escapar a Alaska y vivir cómodamente allá. Sin ser hostigado por un gran grupo de fanáticos, tendríamos una cabaña, muchos perros de trineo y viviríamos de tus regalías y mi pelador de zanahorias'- se acercó al apiñonado, inclinándose sobre él al verlo recostarse en el suelo.
- '¿Perros de trineo?'- pregunto entre risas. –'Mejor un lugar con playa, sino ¿Dónde plantarías tus adoradas zanahorias?'-
Atreviéndose a moverse se dejo llevar por la sensación cálida en su estómago.
No es el momento adecuado para desarrollar nada, pero… el apiñonado parece demasiado agotado tanto emocional como mentalmente como para seguir conversando con propiedad.
Tendrá tiempo para más preguntas después… solo necesitaban… relajarse un poco o por lo menos saciar el calor que se ha estado acumulando desde que ha comenzado a pasar mas tiempo en la vida del actor.
No requiere de una explicación compleja o una razón elaborada.
El apiñonado recostado a su lado con sus sobresalientes ojos verdes en el techo, un sonrojo ligero en las mejillas y un aspecto apacible, muy seguramente por el cansancio, es suficientemente sensual como para hacerlo desearlo.
Si a esto se le agrega el hecho que el hombre a su lado es el mismo actor que le gusta tanto, que se supone que es su pareja en esta "otra realidad" y los acercamientos suaves y poco sutiles que a presenciado desde que lo conoció, entonces ¿Por qué no hacerlo?
Aprovechando el descuido del apiñonado se acomodo sobre su cuerpo, atrayendo su atención, pero sin conseguir sorprenderlo realmente.
Lo que sea que haya hecho en la "otra realidad" a sido bastante como para hacerlo permanecer inmutable ante tal cercanía.
Reacomodándose intento darse a entender, abriendo las piernas del apiñonado para quedar en medio de ellas, pegando su entrepierna contra la cadera del actor.
- 'Nunca he llegado muy lejos con ningún hombre'- hablo sincero colocando manos contra el suelo a cada lado de la cara de Duck y se inclino sobre el, viendo como su cabello caía cerca de su rostro. –'No mas allá de masturbarlos en baños de bares y algo de sexo oral… ¿Qué tan lejos hemos llegado nosotros?'-
- 'Llevamos saliendo siete años… ¿Qué tan lejos hemos llegado? Debes estar bromeando, Bugsy'- una media sonrisa engreída curvo los carnosos labios. –'Hemos hecho de todo, excepto tríos. No soy bueno compartiendo'-
- '¿Cómo te gusta hacerlo, Doc?'- ojos verdes se atrevieron a mirarlo por un momento, dejando ver dientes blancos al partir sus labios.
- 'Contigo, como sea es bueno.'- Humedeció sus labios. –'Pero…'- movimientos rápidos por parte del apiñonado lo tumbaron a la duela, haciéndolo pegar su espalda contra esta con un golpe seco. –'Te lo dije antes. Hazlo con alguien que quieras...'- una mano tomo su barbilla con brusquedad y no sabía si aquella mueca era realmente una sonrisa. –'No juegues conmigo, virgencito.'- un guiño juguetón y Bugs se quedo sin palabras. –'Lava los vasos'- Susurro contra sus labios antes de ponerse de pie.
Quedándose en el suelo, lo vio irse a paso lento.
Esa es la primera vez que lo ponían en su lugar de esa manera, la primera vez que rechazaban su burda propuesta y la primera vez que se sentía con ganas de ir tras alguien, de saber si podía…
Se puso de pie tan rápido como le fue posible y salió tras él.
¿Podría meterse en su cama? Que se hagan los difíciles con él es muy poco común, pero sin duda Duck tiene ese aspecto, pues su ego de estrella le otorga la confianza suficiente como para declinarlo con tanta facilidad.
Sin embargo, existe algo a su favor…
- 'Eeeh…'- trotó con pasos suaves, hasta llegar a las escaleras guardando un escalón de distancia entre ellos. –'¿No quieres hacerlo, Doc?'-
- 'Me muero por hacerlo'- detuvo sus pasos por un segundo y ese porte ya no parecía tan seguro.
- '¿Y aun así dices que no, Duck?'- consiguió emparejarse apresurando el paso.
- 'Así es, Dientón.'- zancadas largas lo llevaron frente la puerta de su habitación en poco tiempo. –'Vete a jugar con alguien más'- entró al cuarto, listo para cerrar la puerta.
- 'Oh… ¿Enserio, Doc?'- se encogió de hombros y dio media vuelta, para dirigirse de regreso a las escaleras. –'¿Es eso realmente lo que quieres?'-
No alcanzo a dar más allá de un par de pasos antes de que una mano tomara el cuello de su camisa, jalándolo con la fuerza suficiente para hacerlo retroceder.
- 'No'- mascullo el apiñonado sonando un tanto molesto. –'No quiero'-
Mirando sobre su hombro consiguió ver el intenso sonrojo decorar el apuesto rostro de la estrella.
Girando sobre sus talones para quedar frente a frente con el apiñonado, lo tomo nuevamente de la casi deshecha corbata.
- '¿No me quieres?'- cuestiono acercando su rostro al del actor.
- 'No seas injusto, orejón…'- una pronunciada mueca y Bugs sonrió ante el sonrojo que retomaba color. –'Ya te lo dije antes… No te quiero…'- apretó los dientes. –'Yo te…'-
- 'Me amas'- mordió su labio inferior en una sonrisa coqueta. –'lo sé.'-
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Si, tal vez aposto demasiado alto. Jugo sus cartas de manera incorrecta y ahora estaba ahí.
El lujoso cuarto decorado con cuadros y muebles caros. Todo grita a opulencia, elegancia y un buen gusto con salpicaduras un tanto alocadas como lo era el arte abstracto que aun no llega a hallarle sentido.
El punto es que el actor no mintió cuando lo invito a quedarse en su mansión y le dijo que la mejor parte del lugar era el cuarto principal. En un inicio creyó que era una mala técnica para llevarlo a la cama, pero ahora que podía ver lo espacioso del lugar, el enorme baño con la amplia tina y el armario que parecía una habitación dentro de otra debía de reconocerlo, si era lo mejor de esa exuberante casa.
Creyó que su exnovia estaba algo loca por tener una adicción a la compra de ropa, accesorios y zapatos, y creyó que no existía nadie que en su sano juicio llegara a sobrepasarla, pero se equivocó. Duck sin duda se llevaba de calle a la pelirroja con una colección que asemejaba una tienda departamental, pero siendo justos el actor no se encontraba del todo en su "sano" juicio.
- 'Todas esas películas sin duda deben de dejar mucho dinero…'- murmuro sin dejar de ver la colección de sacos. –'¿No, Doc?'-
- 'Si'- le escuchó responder casual, aun recargado en el marco de la puerta. –'Pero no lo suficiente para pagar todo lo que tengo en este lugar'- encogió sus hombros.
- '¿A qué te refieres, Doc?'- alzo una ceja con una mirada incrédula, sin saber precisamente porque el famoso actor sonaba tan inconforme cuando se notaba que la paga que tenia por todo su trabajo como actor era bastante buena y alta como para nombrarlo millonario.
Escuchándolo soltar un resoplido, lo vio buscar entre los cajones de su mesa de noche para sacar unos cuantos papeles.
- 'Me lo advertiste muchas veces, dientón.'- Le entrego las hojas. –'Pero creí que eras un idiota aburrido que no quería dejarme tener todo lo que quisiera…. Siempre manteniéndome a raya "No compres esto" "No necesitas aquello" "Puedes conseguir algo más barato" Sonabas como una molesta conciencia que no dejaba divertirme, sin embargo… creo que ahora lo entiendo.'- paso una mano sobre su rostro. –'Soy bueno con los números, pero malo para el autocontrol'-
Dándole un vistazo a las hojas de cuentas de banco, los números no eran para nada buenos. De hecho, el actor estaba en rojos, gastando cantidades absurdas de dinero que obviamente no alcanzaba a saldar.
- 'Yikes…'- esbozo viendo todas las hojas de deudas. –'Estas hasta el cuello, Doc…. ¿Cómo piensas pagar todo esto?'- era demasiado.
- 'Ahora sabes porque trabajo como idiota, Bugsy.'- Se sentó en uno de los cómodos sillones. –'No dejo que me exploten solo por diversión. ¿Cuánto crees que estén dispuestos a pagar por acostarse conmigo? Si esto sigue así creo que la prostitución no es una mala idea'- escuchándolo soltar una carcajada, Bugs esperaba que realmente estuviera bromeando, aunque…
- 'Depende…'- conservo las hojas en su mano dándole otro vistazo a los diferentes atuendos. Consiguió ver de reojo una mirada inquisitiva. –'De que tan bueno seas'- una sonrisa juguetona y hubo un conjunto que lo hizo detenerse.
La camisa blanca de manga corta y falda entablillada que lucen como un uniforme de colegiala lo hacía pensar que posiblemente había dado con un fetiche extraño del apiñonado. No que él no tuviera los suyos… pero no involucraban nada tan corto como esas prendas.
Toco la tela de la falda azul marino, notando la suavidad en ella y la buena calidad que se podía detectar con solo tantearla un poco.
- '¿Quieres ponértela, Bugsy?'- dio un salto al escuchar al actor detrás de él, prácticamente susurrándole al oído ¿En qué momento se movió? –'Tanta insistencia por meterte en mi cuarto, esperaba que te echaras encima de mi al dejarte pasar, pero… solo te has puesto a curiosear'- manos en su cintura recorriéndola despacio para después sostenerlo con firmeza y lo podía sentir inclinarse sobre su cuello, inspirando discretamente.
Huele bien y el sonido de su voz hablando bajo y grueso lo hizo recargarse hacia atrás en busca de una mayor cercanía con el actor.
Una mano subió por su vientre hasta su pecho acariciando sobre la tela para solo bajar nuevamente hasta el botón de su pantalón.
Es diferente a lo que llego a sentir con sus otras parejas masculinas, no quiere ahuyentarlo, ni el contacto se ha vuelto fastidioso, por lo contrario… se sorprendió a si mismo cerrando sus ojos y prácticamente soltando un tonto suspiro ante la cadera del apiñonado que dio contra sus glúteos, dejándole sentir la excitación de un miembro que empezaba a tomar interés.
Pero no ha estado conservando su primera vez con un hombre para que fuera algo rápido o poco entretenido… tenia en mente una romántica y absurda idea de lo que deseaba para esa noche y ahora que podía ver tanto material a su disposición, quería jugar un poco mas con el apiñonado.
Ser deseado al punto de tenerlo a sus pies… ¿es una mala idea? El actor que lo ama desde la "otra realidad ¿puede realmente ser lo que el ha estado esperando en esta realidad?… ¿Qué tanto podía confiar en su buen juicio?
Girándose para acabar frente al de cabello azabache, lo vio inclinarse en busca de sus labios, pero Bugs solo lo esquivo, permitiendo que besara la comisura de su boca.
Una mirada de confusión y Daffy Duck se ve algo más que adorable persiguiéndolo de esa manera.
- 'Puede que sea un pésimo actor, Duck'- lo empujó hacia la cómoda silla en una orilla del gran armario. –'Pero, creo que aun puedo montar un buen espectáculo'- Un guiño juguetón y ha visto muchas reacciones antes, pero ninguna como esa sonrisa engreída que parecía retarlo.
- '¿Ah sí?'- se acomodó tranquilamente permitiendo que su espalda tocara el acojinado respaldo de la silla y cruzo sus piernas. Nada de miradas extrañas o movimientos desesperados que dijeran que solo quería un acostón rápido, como lo que le ha tocado lidiar antes. El apiñonado solo mantuvo su mirada coqueta. –'Enséñame, Bugsy'-
La ultima vez que planto un espectáculo de ese tipo, su pareja de ese entonces había arruinado todo diciendo lo extraño que era por querer prácticamente modelarle antes de tener algo de sexo. Aburrido por la actitud del hombre, Bugs se limito a un oral rápido para mantenerlo lejos de su cuerpo, diciéndose a si mismo que esperaba algo mas de su pareja que una actitud poco… traviesa.
Pero los ojos verdes que lo miran con una expectación un tanto alocada, le decía que el actor esperaba, realmente esperaba impaciente por el espectáculo.
- '¿Nada de música country para el momento, Duck?'- bromeo y la risa ronca lo relajo.
Vio al apiñonado buscar algo rápido en su celular y ahora comprende aun mas las deudas del actor, pues los lujos de la mansión van de la mano con un control de esta en la palma de sus manos o eso parecía al escuchar de la anda la música suave y la baja iluminación brindándole la ambientación más allá de apropiada.
No que sea demasiado tímido como para desnudarse en plena luz, pero sin duda la iluminación suave le da una sensación diferente a la desnudes, algo más… impío que le resultaba divertido.
Un breve intercambio de miradas con el apiñonado y confirmo que tuviera su completa atención.
Respirando despacio podía escuchar su corazón retumbar fuerte y rápido, pero hizo su mejor esfuerzo por disimularlo mientras se desnudaba en ritmo desabrochándose despacio la camisa para después pasar al pantalón donde un movimiento de caderas arranco una risa suave de la estrella.
Dejo caer la prenda a sus tobillos y la risa se cortó al momento que tanteo su ropa interior quitándosela con lentitud estirándola y moviéndola de todas las formas correctas para notar al apiñonado clavar su mirada sobre su entrepierna recorriéndole el cuerpo sin descaro alguno.
Permitió que cayera a sus pies y le sorprendió los buenos reflejos que atraparon los calzoncillos en un solo movimiento al haberlos lanzados hacia su espectador.
Eligio la ropa interior más indecente que pudo encontrar aguantándose la risa al hallar una tanga sobre la que pregunto con una mirada incrédula, pero no recibió más que un gesto indiferente, como si el actor no le viera el problema con tener una.
Poniéndosela comenzó a elegir las prendas, probándose una a una, notando la diferencia en sus físicos de inmediato, son casi la misma talla, pero el apiñonado parece tener una cintura más angosta o ropa más justa, pues la mayoría de los pantalones que se puso se pegaban bastante a su cuerpo y las camisas presentaban una espalda un tanto mas amplia, pero eran detalles que dejo pasar rápido, enfocándose mas en lo concentrado que lucía Duck recorriendo su cuerpo viéndolo vestirse y desvestirse, sin mencionar ni una sola palabra al respecto, limitándose a lamberse los labios y acomodarse el pantalón como si deseara ocultar la notable erección.
Debía de reconocerlo, el hombre, tiene un excelente gusto para colores y atuendos atrayentes.
Es precisamente como leyó en artículos.
Tiene un sentido de la moda único y variante, lleno de combinaciones inusuales, desde colores sobresalientes hasta accesorios glamurosos, y fue una lastima que Bugs no haya pensado en esto desde antes, pues usar tacones con esa fina tela de seguro lo haría lucir mucho mejor y si lo podía ver comérselo con la mirada, si tuviera puestas sus medias y zapatillas, ya lo tendría besando el piso.
Movimientos sensuales y graciosos lo hacían reír por lo bajo, apartando su mirada por un segundo para después pasarse una mano por el cabello y morderse el labio.
Fue cuestión de mas de diez atuendos para que decidiera que era momento usar el que realmente ansiaba ponerse.
La falda, camisa y corbata roja debieron de haber encendido algo mas pues lo vio quitarse la corbata y ponerse de pie.
Viéndole buscar algo en un cajón, medias negro oscuro y transparentes le fueron enseñadas y Bugs creyó que bromeaba cuando el apiñonado se arrodillo frente a él, ofreciéndole una mano para ponérselas, pero para su sorpresa, el colocar su pie sobre el hombro del famoso no hizo mas que ganarse un beso en el tobillo y caricias lentas mientras las medias eran puestas con propiedad.
Una vez con las medias en su lugar lo vio ponerse de pie mirándolo directo a los ojos y no aparto la vista, ni siquiera cuando manos rápidas se metieron bajo su falda para quitarle la ropa interior.
Sus ojos se encontraron por un segundo y Bugs sintió el corazón salírsele cuando las manos levantaron la prenda y gemas verdes miraron bajo la tela hacia su miembro.
Se sentía todo tan extrañamente… excitante.
Manos y pasos tranquilos lo guiaron hasta la cama, donde lo dejaron sentado por un momento para después obtener un espectáculo para si mismo al ver como el actor que tanto a admirado por años se desnudaba frente a él, deshaciéndose de su ropa sin la más mínima vergüenza a pesar del sonrojo que se esparció por el apuesto rostro.
Una delgadez marcada le ofreció músculos tonificados, un abdomen fuerte, pecho y espalda resistentes y agradeció el que se haya volteado por un segundo, pues los glúteos bien formados son más irresistibles al desnudo, que censurados por la tela.
Brazos notablemente fuertes se hicieron cargo de reacomodarlo en la cama, acostándolo boca arriba en el centro de esta, dejándolo un tanto confundido, pero con la suficiente confianza en el apiñonado como para no cuestionar sus acciones.
No sabia precisamente que esperar, pero sin duda el obtener un oral mientras llevaba una falda y medias puestas era algo nuevo que jamás había experimentado y no era solo eso… Duck es bueno, bastante hábil con movimientos rítmicos y dedos curiosos que jalan el elástico de las medias ajustadas a la mitad de sus muslos, no queriendo bajarlas, solo deseando jugar con sus sentidos al dejarlas golpear contra su piel.
Labios suaves, una boca cálida y dientes que rozan su piel sensible, lo invitaban a cerrar los ojos y dejar ir los gemidos que tanto se esforzaba por contener.
La mano que no juega con las prendas que lleva puestas, se encarga de acariciar las gónadas que caen pesadas haciéndole contraer los dedos de los pies y no fue hasta que lo sintió sorber con fuerza y gemir, provocando un temblor en la cavidad donde esta encerrado su falo, que ya no pudo más, permitiendo que un suspiro acompañado de un "Ahh" más lascivo de lo intensional, saliera vergonzosamente alto.
Escuchándole soltar una risilla corta en lo que su lengua le lambia el glande, termino sonrojándose con fuerza, llevando una mano al basto cabello para jalarlo en forma de reprensión de lo que no obtuvo mas que una mordida moderada a su miembro que lo hizo gritar.
Queriendo vengarse, enredo sus piernas en el cuello del apiñonado, pero debió haber pensado que tras varios años de relación en la "otra realidad" en algún momento acabo haciendo aquello antes, pues solo recibió fuertes sorbidos que pasaron a ser una tortura demasiado estimularía que lo llevo a acabar frustrantemente rápido, viniéndose con un orgasmo tan intenso que le hizo temblar de pies a cabeza.
Recordaba reclamos por su falta de aviso y miradas molestas de encuentros de una noche y parejas previas, pero por lo contrario a lo esperado, Duck solo se irguió, trago con una ligera mueca y limpio esos gruesos labios con el reverso de la mano, mientras le acariciaba el vientre con la otra, formando pequeños círculos sobre su piel, moviendo el camino de vellos en su estómago.
- '¿Qué pensabas hacer, dientón? ¿Dejarme sin aire?'- Se inclino sobre él, murmurando contra su mejilla.
- 'Déjame adivinar…'- retomo el aliento. –'Ya había hecho eso en la "otra realidad" ¿No, Duck?'- acaricio su espina dorsal.
- 'Así es, Bugsy. Tus juegos sucios no son tan difíciles de llevar después de tener sexo contigo por siete años.'- caricias en su cabello y mechones fueron apartados de su rostro con dedos gentiles.
- 'Si has soportado siete años, entonces te debe gustar mucho jugar sucio conmigo'- trazo su barbilla antes de depositar un beso casto sobre tentadores labios gruesos.
- 'Me encanta'- la respuesta sincera salió inconsciente, haciéndolo fruncir el ceño con vergüenza.
- 'Y… ¿Esto no es demasiado raro para ti?'- pregunto bajo, besándolo nuevamente.
Una mirada de confusión y tuvo que rodear la cadera del actor con sus piernas para frotar la suave tela de la falda contra su cuerpo y darse a entender.
- 'Parece que no comprendes, dientón'- rio negando con la cabeza. –'Te adoro a ti'- sostuvo su rostro con ambas manos pegando sus frentes. –'Lo que uses no importa. Maldición, hasta puedes subir veinticinco kilos y no me importaría. Créeme ha pasado. Eres el mismo, tu sonrisa es la misma, el color de tus ojos, de tu piel y cabello es el mismo. Y tu personalidad juguetona, astuta y brillante no cambia en absoluto, ya sea con vestido o pantalón, da igual.'-
Un silencio abarco la habitación en lo que Duck parecía darse cuenta de lo que había dicho a milímetros de su boca, usando ese tono de voz que tanto le gusta y Bugs tuvo que rodearlo con firmeza y forzarlo a un beso húmedo para evitar que escapara.
No comprendía. Si así era, si las palabras son sinceras y los sentimientos tan intensos entonces ¿Por qué? ¿Por qué un tercero tuvo que colocar un hechizo para forzarlos a hablar?
- '¿Dónde estoy usualmente?'- cuestiono mordiéndole el labio inferior antes de cortar el beso. –'¿En qué posición, Doc?'- aclaro.
- '¿En qué posición quieres estar?'- consiguió soltar aun sonrojado hasta la nariz.
Siendo sincero no tenia el conocimiento suficiente para solo tirar al apiñonado y hacerlo suyo como tanto deseaba hacer en ese momento con la rara sensación en su pecho y el calor en su entrepierna. Así que la respuesta era obvia.
- 'Muéstrame lo que sabes hacer, Doc.'- le guiño el ojo y la sonrisa altanera volvió a sacudir sus nervios, dejándole escuchar el palpitar de su corazón latir fuerte en sus oídos.
Viéndole incorporarse no sin antes depositar un beso dulce sobre sus labios, noto los ojos verdes recorrerlo por un momento, como si estuviera tomando una decisión.
- '¿Quieres dejártela?'- movió su falda y el pálido negó con la cabeza. –'Si necesitas un respiro solo dilo. No contengas el aire y no soy un, maldita sea, adivino, así que si duele… dime'-
Debió pensárselo un poco más antes de reírse y asentir, hallando absurdamente consideradas aquellas palabras.
Para alguien que usualmente parece no importarle nadie mas que si mismo, Duck posee un lado cálido que no muestra a menudo…
Pero a pesar de la amabilidad que movimientos lentos, caricias y besos profundos le otorgaban, debió haberse preparado mejor mentalmente… pues ahora estando desnudo con la punta del falo apiñonado y enrojecido restregándose contra su bola de nervios internos y próstata, siente que las embestidas alternadas entre lentas y profundas con tramos rápidos y cortos, lo están dejando sin aire y aun no sabe como no a perdido el conocimiento o puede seguir peleando por no perder la razón.
Y como si el placer físico no fuera suficiente el escuchar palabras roncas ser susurradas entre gemidos profundos contra su piel, debería bastar para detener sus pensamientos.
Las diferentes posiciones, la facilidad con la que es movido sobre la cama e incluso fuera de esta, le indica un conocimiento profundo de sus preferencias y cuerpo, usando su flexibilidad, pero conociendo bastante bien los límites para no lastimarlo, mientras que las miradas anhelantes, sonrisas suaves y toda la lagotería buscan respaldar halagos dichos en voz baja, contados como secretos que no debían de ser repetidos en voz alta.
Lo que labios gruesos dicen entre sonidos lascivos que lo hacen estremecer, son promesas de un amor tan ajeno para él que lo hacía añorar por la "otra realidad". Nunca habían elogiado sus glúteos o pecho, ni le habían dicho que era extremadamente hermoso, o lo sensual que lucía su cuerpo retorciéndose placenteramente bajo los movimientos de su acompañante, ni sabia que sus piernas podían ser tan atractivas o que sus miradas robaran el aliento de alguien más….
Ni nunca le habían murmurado tan despacio, tan alto como un suspiro, ni tan seguido como un latido, que lo amaban.
Sin embargo, en lo profundo de su mente y entre los nudos en su garganta es capaz de recordar que la persona que le ofrece mas que un sexo candente y apasionado, habla de una versión de él que no conoce y que en ese preciso momento… desprecia profundamente por robarse el amor que deseaba hacer suyo.
¿Es posible sentir celos de uno mismo? ¿Es posible envidiarse a si mismo?
Es patético, pero… esperaba que Duck le estuviera haciendo el amor tan desesperadamente tanto a él, como a la versión de actor famoso que conoce de la "otra realidad", pues si no era así… entonces no sabría qué hacer con la abrumadora sensación de felicidad y calidad satisfacción que parece sobrepasarlo hasta hacerlo derramar una lagrima ridícula, que se apresuró a disimular como sudor, limpiándola rápidamente de su mejilla para no dejarla ante esos bellos ojos verdes.
Si, el famoso actor que lo beso hasta adormecer sus labios por solo pronunciar su nombre entre gemidos, le ha otorgado lo que el deseaba para la primera vez con una pareja de su mismo sexo y ha ido más allá ofreciendo no solo su cuerpo, sino que entregando pedazos de su alma que no sabia como reciprocar correctamente, pero que deseaba hacerlo con todas sus fuerzas.
Terminaron en el piso de la habitación, entre sabanas de sedas y cobijas aterciopeladas protegiendo sus cuerpos desnudos del frio suelo.
La recamara esta de llena de respiros profundos y una escasez de palabras, ya sea por el fuerte sonrojo de su acompañante o por su incapacidad de hablar ante el nudo en su garganta.
El apiñonado fue el primero en moverse, besando su sien antes de tomar su celular, un cigarrillo y dirigirse al baño, dejando escuchar el sonido de la tina llenándose con velocidad.
Sin duda es el mejor sexo que ha tenido y la primera vez en su vida que siente a alguien hacerle el amor con tanta pasión, pero ¿cómo es que puede sentirse tan satisfecho y con el corazón roto al mismo tiempo?
Intentando levantarse, harto de sus propios pensamientos, quiso llegar al baño para solo acabar cayendo a medio camino. El intenso dolor en su cadera y el hormigueo en sus piernas, parecen estar en su contra, pero para su suerte Duck no tardo en hacer su aparición, aun desnudo y burlándose de él.
- '¿Necesitas una mano, Dientón?'- lo cargo con facilidad. –'Vamos antes de que se comience a sentir extraño'-
- '¿Extraño?'- ladeo la cabeza, sonrojándose ligeramente por ser llevado como una ridícula damisela en apuros.
Sin embargo, guardo sus réplicas para después, ya que la sensación de agua caliente relajando sus músculos lo hizo callar.
Vio al actor desfilar por el baño como si el estar desnudo frente a él no fuera un problema en lo más mínimo, tomo una botella transparente y la vertió en el agua que no tardo en llenarse de burbujas y un dulce aroma a vainilla.
Fue entonces que Duck se adentró, acercándose rápidamente a él.
Tal vez por instinto o por una rara cohibición que sentía ahora, Bugs quiso apartarse, pero el apiñonado insistió, jalandolo del brazo para evitar su huida.
- 'Si te quedas así te dolerá el estómago después'- indico concentrándose en mantenerlo quieto.
- '¿De qué hablas, Doc?'- dedos adentrándose en su anillo de músculos, lo hicieron soltar un golpe contra la espalda del actor, quien se limitó a refunfuñar exigiendo que se quedara quieto. –'¿Qué haces?'- consigue decir al sentir como era abierto y algo viscoso salía de él.
- '¿Aun quieres que te diga que hago, dientón?'- la sonrisa burlona lo hizo sonrojar con mas fuerza. –'Debí haberte dicho antes…'- murmuro por lo bajo. –'Es la ultima vez que lo hare por ti, así que, aprende.'-
Tragándose la vergüenza y dignidad herida, decidió aprovechar la cercanía y la tranquilidad del momento para preguntar lo que seguía rondando su mente.
- 'Duck…'- inicio tomando su atención viéndolo encender un cigarrillo mientras se recargaba en la orilla de la tina, quedando frente a él. –'¿Qué hicimos mal? …'-
Silencio y el apiñonado soltó un suspiro.
-9-6-9-6-9-6-9-6-9-6-9-
Existe una hora en la madrugada, en la que el cerebro esta demasiado agotado como para poner un filtro a secretos o razonar con cuidado cada palabra, y por eso agradeció el haber preguntado en ese momento, cuando el actor estaba lo suficientemente relajado como para contarle la historia que tanto ansiaba escuchar.
Viendo el problema desde la perspectiva de un tercero, se podría decir que ambos son igualmente culpables del aparente caos que existe entre ellos y no puede hacer nada mas que agradecer a la noche y al hechizo por palabras francas que el apiñonado pronunciaba entre dientes, aceptando en voz alta dolorosas verdades que se notaba que prefería ignorar.
Le conto la historia desde su punto de vista, ofreciendo pequeñas anécdotas aquí y allá, sin tener el valor de afrontar su mirada y verlo directo a los ojos, optando por contemplar el techo o la burbujeante agua en aquella tina.
Bugs por otro lado escuchaba tranquilo deseando comprender el punto de vista de ambos…. A pesar de tratarse de si mismo en una realidad diferente, era complejo no ver aquella vida como algo completamente ajeno para él, por lo que se mantenía al margen teniendo la oportunidad de juzgar ambas partes.
Daffy Dumas Duck subió a la fama rápido y por tres años fue adorado, visto, tratado y presentado como una estrella digna de reconocer y admirar. Sin embargo, todo cambio con su llegada…
Ahora bien, su "yo" en la "otra realidad" no tiene la más mínima culpa de que la audiencia eligiera y se aferrara a un papel presentado como un cómico ganador nato al que cualquier idea bizarra le sale bien, y a pesar de que Duck está consciente de ello… la verdad y las acciones de los directivos de cambiar su personaje a uno menos placentero le salió caro, costándole su preciada fama y todo el reconocimiento que tanto batallo en obtener.
Laboralmente se convirtieron en rivales y su relación frente a la pantalla no permanecía muy diferente detrás de ella.
Sin embargo, lo que, si le sorprendió bastante fue el que su otro "yo" tuviera la osadía de utilizar al apiñonado como el escape de una noche, acostándose con él cuando quisiera y donde quisiera, sin realmente tomar en cuenta los sentimientos del actor.
Aquello fue una jugada baja y sucia de la que el apiñonado se sentía absurdamente culpable por permitirle hacer lo que quisiera con él, mientras sus sentimientos se fortalecían y se quebraban tras ilusiones rotas al verlo pasar la noche con otras y otros que no eran él.
Fue uno mas durante un largo periodo que llego a su fin con la llegada de Marvin Commander, el actor de tez azabache con quien salió Duck finalizando la poco saludable relación que llevaba con él, pero al parecer su otro "yo" no acepto un "No" como respuesta y así fue como se formalizaron, tras haber sido provocado hasta el punto de engañar al azabache.
De ahí en adelante, entre sus peleas por la fama, los reclamos amargos por el pasado y una notable falta de comunicación han estado envueltos en una relación por siete años, con tantos altibajos como una temible montaña rusa sin descanso.
Duck también fue claro al especificar que jamás le había dicho toda la verdad detrás de sus acciones, pues duele bastante el reconocer que a pesar de tener el suficiente talento no tuviera la más mínima oportunidad para demostrarlo con los papeles poco adecuados y secundarios, pero eso no significaba que realmente quisiera insultarlo todo el tiempo o pasar sus días con peleas absurdas… solo ocurría.
Ya fuera por la ira, envidia o tal vez la amargura que ha ido creciendo a través del tiempo, las palabras hirientes salían solas y antes de que pudiera razonar o disculparse por lo dicho, ya estaba envuelto en otra pelea sin conseguir aclarar o llegar a nada.
- 'Tal vez no debemos estar juntos…'- murmuro observando los azulejos del baño.
- 'Tal vez deberías dejar de tenerme tanto miedo'- soltó jugueteando un poco con las burbujas en el agua.
La expresión de impresión por parte de Duck, le decía que probablemente había dado en el blanco.
Por lo que entendía, por lo que podía asimilar de lo contado… el apiñonado parece particularmente aterrorizado por la idea de lucir inferior a él, por la idea de no ser suficiente, por la idea de solo… fracasar patéticamente.
Y el por su lado parece ser un idiota con el suficiente miedo como para dejar ver sus sentimientos a plena luz, por eso pretendía todo el tiempo. Pretendía estar bien cuando muy probablemente no era así.
Su orgullo y ego es demasiado grande como para dejar ver a los demás lo vulnerable que realmente puede llegar a ser.
Al menos eso era lo que percibía a través de las anécdotas de peleas absurdas.
Esperaba que su pareja comprendiera sin necesidad de dar explicaciones o tan siquiera usar unas cuantas palabras, pero no es mas que un problema de percepción ocasionado por una excelente química y sincronía que parecían tener, pues si su tiempo en la cama es tan bueno como el que tuvieron esa noche y pueden actuar juntos de forma tan brillante como describió el apiñonado, entonces… ambos estaban dado mucho por sentado.
Sin duda la fama en la otra realidad lo hizo despegar un poco los pies del piso y ahora se encontraba con un ego y narcisismo demasiado grandes como para dejarlo mirar más allá de lo que tenía enfrente y Duck es demasiado complejo como para comprenderlo sin retirar las capas de enojo y egoísmo.
Están envueltos en un embrollo que requiere ser aclarado o dado por muerto, y eso fue lo ultimo que le dijo al apiñonado antes de que este saliera de la tina hacia el cuarto.
Bugs lo siguió aceptando la señal que era una notable invitación a pasar la noche en la suave cama.
Recostados en silencio escucho a Duck caer dormido en poco tiempo, mientras que el se quedo despierto por un momento más, aun pensando en las palabras del actor y preguntándose la razón detrás de propia actitud.
Si se pudiera quedar en esta realidad… si tan solo todo fuera diferente…
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Últimamente he estado muy cansada y no he tenido mucho cerebro para escribir, pero hey. Espero que les guste.
Ahora sí, creo que la próxima parte será la última.
Siempre me alargo demasiado.
Muchas gracias por los comentarios y su apoyo constante!
Relikvie, Tulipa~, Arami10, Tea_Cup, Lulu y Dafflodille! Estoy eternamente agradecida por seguir leyendo y tomarse un momento para dejar comentarios.
