Capítulo 16

A Naruto le pesaba todo el cuerpo aquel día, la noche anterior había vuelto de una difícil misión que involucró un intenso combate contra Shinobis de Elite y un largo viaje. Sin duda, la misión tuvo que ser incluso peor de lo que recordaba.

Le dolía mucho la cabeza, no recordaba a penas nada de lo que hizo esa noche al llegar a Konoha y, lo que era aún más raro, se había despertado totalmente desnudo. Definitivamente debió estar agotado al regresar.

Poco a poco, consiguió escarbar en sus recuerdos y pudo aclarar que, tras separarse de sus amigos y su alumna, simplemente regresó a casa para dormir por fin en una cama cómoda. Tras aclararse la cabeza, optó por darse una ducha rápida.

Cuando se hubo duchado y vestido, desayunó lo poco que pudo saquear de su propia nevera y salió de casa, había quedado con sus alumnos para continuar con los entrenamientos de manipulación elemental del Chakra.

Atravesó la ciudad todo lo rápido que pudo, después de todo estaba llegando tarde como de costumbre, por suerte sus alumnos ya estaban acostumbrados.

Cuando llego al campo de entrenamiento siete se quedó quieto un momento, mirando hacia los troncos de madera en los que estuvo atado hacía ya tantos años. Rápidamente recordó la última vez que se fijó, cuando murieron Sakura y Sasuke.

Sin embargo, sintió un extraño deja vu, como si algo faltara. Como si hubiera algo más que su mente quisiera asociar con aquel lugar y no consiguiera recordarlo. Negó con la cabeza, solo era su mente pensando en un horrible recuerdo.

Solo tuvo que caminar unos cuantos metros más para ver a dos de sus alumnos, se trataba de Ino Yamanaka y Shikamaru Nara. Por lo que pudo ver, habría jurado que estaban discutiendo. No obstante, no quiso meterse en la conversación entre dos adolescentes.

- Buenos días. – Dijo al llegar al lugar.

La situación pareció volverse incluso más tensa al llegar él, cosa que le extrañó un poco.

- Buenos días. – Respondió Shikamaru, Naruto pensó que se le veía disgustado.
- Buenos días, Naruto-Sensei. – Añadió Ino bastante seria.
- ¿Todo bien? – Preguntó Naruto al fin.
- Si. – Respondió Ino rápidamente. – Le estaba echando la bronca a Shikamaru por no tomarse en serio los entrenamientos. – Añadió luego ganándose una mirada de reprobación por parte de su compañero.
- No seas tan dura, se está esforzando algo más que de costumbre. – Contestó Naruto rompiendo una lanza en favor de su alumno más vago.
- Gracias Naruto-Sensei, yo le decía a Ino que no siempre tiene la razón y que tiende a equivocarse a menudo.

Cuando Shikamaru dijo aquello, se cambiaron las tornas y fue ella quien lo miró bastante enfadada. Naruto sin duda empezaba a no estar cómodo con esa situación.

- ¿Y Choji? – Pregunto queriendo cambiar de tema.
- Llegará en un rato, está atendiendo unos recados con su padre. – Contestó Shikamaru.
- Ah, perfecto. Pues Shikamaru, ponte a trabajar. – Dijo mirando a su alumno. - Ino, ven un momento que quiero hablar contigo. – Añadió después mirándola a ella.

Naruto e Ino se separaron un segundo de Shikamaru, que parecía estar limitándose a repasar los pergaminos sobre la transformación de la naturaleza de fuego.

- ¿Sí? – Preguntó Ino, aquel día estaba más seria de lo normal.
- Verás, hace unos meses le prometí a tu padre que cuando aprobaras el examen de Jonin dedicarías más tiempo al entrenamiento de tus Jutsus familiares, creo que ahora sería un buen momento para retomar tus entrenamientos. Aquí con Choji y Shikamaru te vas a aburrir. – Dijo Naruto tratando de sonar pragmático.

Ino se quedó unos segundos en silencio. Naruto se extrañó, después de todo Ino ya dominaba a la perfección el primer nivel de transformación y había hecho grandes avances a la hora de ejecutar Jutsus Suiton sin fuentes de agua cercanas, realmente la mejor forma que tenía ahora para mejorar era centrarse en sus entrenamientos como Ninja médico y retomar las clases con su padre.

- Supongo que tienes razón. – Respondió la chica al final. – Si nos asignan alguna misión estaré en casa.
- Perfecto.

Ino se despidió de Shikamaru y se marchó del lugar, Shikamaru suspiró cuando se fue y Naruto definitivamente concluyó que algo no estaba yendo bien aquella mañana. Sin embargo, no era de su incumbencia si habían discutido.

- ¿Cómo va esa lectura? – Preguntó Naruto mirando a su alumno.
- Bien, es entretenida.
- ¿Y cuando vas a empezar a quemar cosas? – Preguntó Naruto enseñándole una hoja seca de un árbol cercano.

Shikamaru suspiró, luego cogió la hoja con la mano derecha, cerro el puño y, al abrirlo, solo quedaban cenizas en la palma de su mano.

- Se manipular la forma de mi sombra. ¿Creías que me costaría algo tan simple? – Preguntó Shikamaru con una gran seguridad.
- ¿Y cuando vas a pasar al segundo nivel del entrenamiento? – Preguntó Naruto.
- Eso me da pereza. – Respondió Shikamaru haciendo reír a su maestro.
- ¿Sabes? La naturaleza de fuego es la más común entre los ninjas de Konoha, por lo que hay infinidad de técnicas que se pueden aprender aquí. Si aprendes tres o cuatro las podrías añadir a nuestras estrategias habituales.
- ¿Intentas motivarme? – Preguntó Shikamaru sonriendo.

Desde hacía años que el rol de capitán en el equipo lo suplía el joven Nara, todos lo sabían y no había ningún problema con ello. Aunque al final las decisiones las tomaba Naruto, lo habitual era que siguieran las estrategias de Shikamaru a rajatabla.

- No es motivación Naruto-Sensei, quiero esperar a que Choji también pase de la primera fase. Sabes cómo es, se vendrá abajo si se queda solo.
- Ya veo… supongo que irá siendo hora de buscar a alguien que sepa usar Doton para que le ayude. – Dijo Naruto rascándose el mentón.
- ¿En quién habías pensado?
- Creo que esta vez se lo pediré a Yamato-Taicho, no está bien abusar de Kakashi-Sensei. – Respondió Naruto. El capitán Yamato era otro experto en la transformación elemental del Chakra, por lo que seguro que también iba a ser un buen profesor.

Shikamaru y Naruto decidieron ir en busca del próximo maestro de Choji, después de todo el chico aun tardaría una más en llegar, tendrían tiempo suficiente para localizar a Yamato.

Lo localizaron en su casa, o al menos el edificio que utilizaba como tapadera. Naruto ya se había encargado de saber si aquel día Yamato estaba ocupado en sus labores como Shinobi de la unidad secreta de la Hokage o si, por el contrario, podría contar con él.

La identidad real de Yamato continuaba siendo un misterio para Naruto, por lo que tampoco podía permitir que sus alumnos supieran que, en realidad, se trataba de un miembro importante del ANBU bajo las órdenes directas de la Hokage.

No pareció molestarle demasiado aquella petición, en el pasado ya había ayudado a Naruto a conseguir que dominara el Fuuton, ayudar a un Chunin a dar los primeros pasos en un elemento que comprendía a la perfección sería más sencillo.

Se unieron a Choji a la salida de la casa familiar de los Akimichi, no tuvieron que esperarle más de diez minutos hasta que salió junto a su padre.

- Parece que te están esperando. – Comentó Choza al ver a todos los presentes.
- Si, tenemos que continuar el entrenamiento. – Respondió Choji.
- Dime Naruto-Kun, ¿Crees que Choji aprobará las pruebas en su primer intento? – Preguntó Choza interesado en el avance de su hijo.

La relación de Naruto con el patriarca de los Akimichi sin duda era mejor que con el de los Yamanaka. Sin embargo, no le gustó demasiado el tono condescendiente que utilizó a la hora de utilizar el sufijo "kun" para referirse a él.

Naruto pensó que, por lo menos, Choza Akimichi era capaz de no ser un completo gilipollas si se trataba de lo que fuera mejor para su hijo.

- Estoy seguro de que sacará buena nota en las pruebas de Taijutsu y Ninjutsu y domina lo básico para las pruebas de Genjutsu. Mientras estudie bien para las pruebas escritas… seguro que no habrá problema. – Respondió Naruto tratando de ser políticamente correcto.
- Ya veo, en ese caso esfuérzate. – Respondió Choza poniéndole una mano en el hombro a su hijo.

En el fondo era sorprendente que Choji tuviera ganas de entrenar. Ino había aprobado con muy buena nota y todos daban por hecho que Shikamaru aprobaría también, por lo que el joven Akimichi no quería quedarse como el único Chunin del equipo, no sería el quien los lastrara a todos.

Sin demasiada prisa, regresaron al campo de entrenamiento donde iban a pasar casi todo el día. Naruto ya se había encargado de comprar comida para llevar suficiente para todos.

Yamato se quedó con Choji para ayudarle con los primeros pasos, mientras que Naruto se limitó a supervisar los avances de Shikamaru, quien parecía estar controlando bien la situación. Por experiencia, Naruto sabía que ser bueno con la manipulación de la forma del Chakra no implicaba ser bueno con la transformación elemental, pero el heredero de los Nara parecía desarrollarse bien en ambos campos.

- Naruto sensei. – Dijo Shikamaru sin descentrarse.
- ¿Sí? – Preguntó Naruto con curiosidad.
- ¿No has notado a Ino extraña esta mañana?
- Mmm, no más de lo habitual al menos. – Respondió Naruto sobándose el mentón. - ¿Por qué lo preguntas?
- No sé, pensé que quizás pasó algo anoche cuando volvisteis de la misión.
- No, que va. Al llegar a la villa nos separamos y… bueno… no pasó nada más. – Respondió Naruto algo disperso.
- ¿Pasa algo? – Preguntó Shikamaru preocupado.
- No… es solo que… me he despertado con un dolor de cabeza muy intenso y parece que ahora quiere volver… no te preocupes.
- Ya veo…

Shikamaru no preguntó más. Naruto no pudo evitar darle un par de vueltas más a las preocupaciones de su alumno. En realidad, aquella mañana le había parecido que Ino estaba bastante calmada para como solía ser ella, incluso había aceptado por fin que debía continuar los entrenamientos con su padre.

Al final concluyó que seguramente no era más que un malentendido con Shikamaru. Lo más probable es que hubieran discutido por alguna tontería, como era habitual entre ellos.

Una hora después hicieron una pequeña pausa para comer, ya eran más de las tres y más de uno empezaba a tener mucha hambre. Los dos chicos estaban haciendo grandes progresos aquel día. Para Choji, tener un maestro que supiera exactamente que consejos debía darle le había resultado muy útil. Por su parte, Shikamaru simplemente se lo estaba tomando más en serio que de costumbre.

Naruto sabía que Choji y Shikamaru estaban habilitados para superar las pruebas de Ninjutsu incluso sin aprender a utilizar su naturaleza elemental. A diferencia de Ino, sus Jutsus familiares eran buenos en el combate individual. No obstante, sabía que les ayudaría a subir puntos en el resultado final.

- Shikamaru, ¿Ayudarás a Choji a preparar la prueba escrita? – Preguntó Naruto rompiendo el silencio.
- Que remedio… - Contestó suspirando.
- No creo que sea tan difícil, si Naruto-Sensei pudo aprobarlos. – Añadió Choji haciendo reír a Yamato y a Shikamaru.
- ¡Oye! Que poco respeto… - Se quejó al final Naruto.

Por un momento, Naruto se sintió mal por haber enviado a Ino a casa. En aquel instante estaban compartiendo un buen momento como equipo y sentía que había sido él quien había impedido al último miembro del equipo disfrutarlo también. Negó con la cabeza, la chica tenía cosas más importantes que hacer.

Cuando terminaron de comer, los dos Chunin continuaron el entrenamiento, aunque, esta vez, no necesitaron la supervisión de Naruto y Yamato.

- ¿Sabes? Si al final todos tus alumnos ascienden a Jonin antes de la mayoría de edad creo que podrás decir que fuiste un excelente sensei. – Dijo Yamato mientras observaba a los chicos desde lejos.
- Son buenos alumnos. Shikamaru es la persona más inteligente que he conocido, Ino simplemente es puro talento y Choji… bueno… lo único que me preocupa es cuanto tardará en darse cuenta de que es el más fuerte de los tres. Creo que he sido yo el que ha tenido suerte con ellos. – Respondió Naruto contento.
- ¿Y que harás cuando sean Jonin? ¿Lo has decidido ya? – Preguntó Yamato con curiosidad.
- Creo que no podría hacerme cargo de otro equipo… no podría evitar compararles y no sería justo. Supongo que… tendré que aceptar tu oferta.
- Me alegro… ahora más que nunca el ANBU necesita shinobis como tú. – Dijo Yamato poniéndose serio.
- ¿Por qué dices eso? – Preguntó Naruto extrañado y con curiosidad.
- No debería contártelo… pero… la Raíz está inquieta últimamente. Y ya sabes lo que eso significa.

Naruto suspiró, no pudo evitar pensar en un momento en su amigo Sai. Al fin y al cabo, su papel como agente doble era el más difícil de todos. Cualquier movimiento en falso provocaría que Danzo ordenara su ejecución y, lamentablemente, los Jutsus de sellado a los que estaba sometido tampoco lo convertían en un confidente demasiado valioso.

Sin embargo, de lo que si estaba totalmente seguro es que llegado el momento de la verdad Sai elegiría el bando correcto en el conflicto.

- Seguro que no es nada. Después de todo… ¿Qué aliados puede tener la Raíz? – Preguntó Naruto quitándole hierro al asunto.
- Visto así… ni siquiera los consejeros le apoyan ya. Y no me imagino al Consejo de Clanes uniéndose a Danzo.
- Yo tampoco. Aunque supongo que no está de más ser precavidos.

Naruto suspiró, realmente no podía imaginar como alguien podía estar dispuesto a dar un golpe de estado en Konoha. La amenaza de Raíz llevaba acompañando a la villa durante muchos años, pero la Hokage no podía hacer nada ya que, oficialmente, la Raíz fue disuelta tras la masacre del Clan Uchiha.

Si sabían que aquello era mentira era gracias a Sai por lo que, si hacían algo al respecto, pondrían a Sai en el punto de mira de Danzo al revelar su trabajo como agente doble. Por ahora lo único que podían hacer era esperar.

El tiempo fue pasando y la larga jornada de entrenamiento llegó a su final, definitivamente los dos chicos habían progresado mucho y a partir de aquel momento iban a poder continuar sus entrenamientos incluso en solitario.

Choji y Shikamaru no tenían la misma necesidad de aprender su naturaleza elemental para aprobar el examen de Ninjutsu, por lo que Naruto recomendó a Choji que se centrara más en el examen escrito y a Shikamaru que, simplemente, no se pusiera a vaguear. En cualquier caso, tanto Naruto como Yamato estarían a su disposición si tenían cualquier duda o se quedaban atascados.

Como era tarde, Naruto decidió hacer una parada en Ichiraku Ramen antes de ir a casa, lo último que le apetecía ahora era cocinar. Cuando llegó al restaurante, pidió un par de platos para llevar y se los comería en casa, tenía ganas de regresar a su hogar.

- Al fin te encontramos. – Dijo a su espalda una voz conocida.

Naruto se giró, al hacerlo pudo ver a Kakashi Hatake y a Sai. Le pareció curioso encontrarlos juntos, por muy amigos que fueran, aquellos dos eran los típicos que un día cualquiera por la noche ya estarían en casa preparándose para dormir.

- ¿Pasa algo? – Preguntó Naruto preocupado.
- Claro, venimos a hablar. – Respondió Sai rápidamente.
- ¿Hablar? ¿De qué? – Preguntó extrañado.
- ¿De que va a ser? De nuestro pequeño problema.
- Sai… ¿De que estás hablando? – Preguntó Naruto totalmente confundido. No entendía absolutamente nada.

El joven Shinobi estuvo a punto de responder, pero se quedó en silencio cuando Kakashi Hatake le puso una mano en la espalda, sugiriéndole que no dijera nada más al respecto. Antes de que la conversación pudiera continuar, el dueño del puesto de Ramen llamó a Naruto para que fuera a buscar su pedido.

El rubio se giró para atender a Teuchi, quien le estaba entregando unas bolsas.

- Parece que los Yamanaka ya han actuado. – Dijo Kakashi mirando la espalda de Naruto.
- Ya veo. – Contestó Sai entendiendo porque Naruto se había olvidado de que tenían un rehén capturado del clan Yamanaka. – Pero eso significa que no saben nada de nosotros dos.
- Si, supongo que eso nos da ventaja. – Respondió Kakashi sonriendo detrás de su máscara.

Naruto volvió a girarse, esta vez con las bolsas en la mano. Kakashi y Sai se callaron en cuanto el rubio los miró.

- Bueno, entonces… ¿Qué queríais? – Preguntó Naruto volviendo a la conversación de antes. - ¿De qué problema habláis?
- Sai cree que tu rendimiento ayer en la misión estuvo por debajo de lo esperado. – Contestó Kakashi mintiendo. – Cree que estabas demasiado pendiente de Ino. – Añadió al final, de paso quería aprovechar para mencionar a la chica.
- Bueno… ¿Qué esperabais? Era su primera misión en el equipo, solo quería que no le pasara nada. – Contestó Naruto poniéndose a la defensiva. – Además, que yo recuerde acabé con casi todos los objetivos.
- No te lo tomes a mal, solo era una observación. – Contestó Sai. – Pero si Hokage-Sama confía en ella, deberías hacer tú lo mismo.

Naruto suspiró.

- Supongo que sí, pero supongo que aun la veo como una niña a la que he estado entrenando para subir por los árboles o caminar por el agua. Tendré que acostumbrarme. – Respondió Naruto sintiéndose algo mal.
- Bueno, no te lo tomes tan a pecho. En cierta manera te entiendo. – Respondió Kakashi apoyando a su alumno.
- Bueno, la próxima vez saldrá mejor. Yo me marcho a casa, que la comida se enfriará.

Sai y Kakashi se despidieron de Naruto, quien se limitó a marchar a casa pensando que sus dos compañeros eran un poco exagerados. Quizás se preocupó de más en cuidar de su alumna, pero al final fue el, junto con Ino, quien acabó con todos los objetivos menos dos.

Al llegar a su casa, se puso a cenar pensando en que, definitivamente, hoy todo el mundo parecía muy extraño. Primero la discusión extraña que estaban teniendo Ino y Shikamaru y luego Sai y Kakashi, sin duda había sido un día raro. Por no olvidar que la cabeza no le dio ni un respiro durante todo el día y continuó doliendo hasta la hora de ir a dormir.

CONTINUARÁ…