Capítulo XVII: La tirania y el amor de un rey
Candy suspiró pesadamente, su abuelo estaba descansando mientras ella leía tranquilamente en la biblioteca. Las negociaciones estaban casi listas y ella había estado mencionando la paz cada que podía pero su abuelo se encontraba molesto y cualquier cosa podría cambiar su disposición para firmarla.
"Su gracia, la buscan" declaró una de las sirvientas, Candy sonrió suavemente "No es el Lord Grandchester" dijo la castaña haciendo que la rubia asintiera "Es un hombre, dice ser su padre"
Los ojos de ella se abrieron de inmediato, Anthony asintió mientras todos se ponían de pie.
"Debes verlos, nosotros cuidaremos que no se levante" Dijo suavemente.
"Gracias" murmuró ella mientras temblaba suavemente "Llevalos al salón verde y ve que se sirva el té" indicó mientras le sonreía.
Todos lograron ver el nerviosismo en ella, Candy sonrió suavemente, alisando las arrugas invisibles en su vestido. Ella se miró en el espejo de la sala. Usualmente, no usaba vestidos tan elaborados, pero a petición del rey un pintor había ido a la casa para retratar a la familia, por eso, el vestido esmeralda con escote recto y mangas que se extendían por sus manos, su cabello había sido atado ricamente en una cascada de rizos que sostenían pequeños prendedores de esmeraldas complementando la tiara que descansaba en su cabeza cubierta de cientos de pequeños diamantes con tres enormes esmeraldas.
"Estas preciosa" le dijo Annie mirándola abiertamente
"Gracias" asintió caminando por el pasillo.
Uno de los tantos guardias abrió la puerta del salón esmeralda y Dorothy sonrió burlonamente mientras decía.
"Su alteza real, la princesa, Candice Aila Andrew de Escocia" dijo claramente
"Dorothy" regañó la rubia a su amiga
"Cierto, su gracia, la duquesa de Hamilton" terminó con una sonrisa dirigida a Susana.
En la sala su familia entera estaba sentada. Susana vestía un vestido fino pero que padecía en comparación al más sencillo de su guarda ropa y vestida así mucho más. Los ojos de su cuñado se deslizaron por su cuerpo mientras Dorothy se sentaba en una esquina para retomar su lectura y las sirvientas se acercaban para servir el té.
"Candy" empezó Susana con celos viendo a su hermana
"Princesa" corrigió Dorothy desde la esquina "O si lo prefiere, duquesa"
"Duquesa" dijo con los dientes apretados
"Eso no es necesario, Susana" habló de inmediato ella mirando a su media hermana "Papá, Tom, Susana, Neal, Baronesa" habló saludando a cada uno de los presentes mientras apretaba su propia mano, tenía que calmar los temblores
La baronesa levantó su barbilla, Candice podría ser quien quisiera pero nunca sería superior a ella. Y hecho de que todos estuvieran ahí no tenía nada que ver.
"¿Por qué?" preguntó Candy sencillamente
"No entiendo" respondió la baronesa "Te di un techo, comida y vestido" empezó su discurso "¿Y aún así no puedes ayudar a tu familia" le gritó como estaba acostumbrada
Candy solo levantó la mano deteniendo a todos, esta era su batalla había sufrido demasiados maltratos por parte de su madrastra.
"Me diste techo, comida y vestido pero nunca amor" respondió lentamente "No podías ver que es lo único que quería"
"Hija" empezó su padre lentamente
"No me llames así, no creo que pueda soportarlo, viste su maltrato por años y no dijiste nada" Le soltó Candy aguantando las lagrimas
"Acaso no lo entiendes, era la única opción, no quería que te llevaran lejos" gritó poniéndose de pie
"Tú me alejaste, padre" Habló lentamente "Entiendo tus razones, pero en todos estos años ¿Por qué no mostrar un poco de humanidad hacia tu hija? Todos los días me preguntaba porque mi mamá no me amaba"
Los ojos de su padre se abrieron lentamente, una parte de él esperaba que ella lo olvidaría, que olvidaría el sufrimiento porque siempre se trató de ella, de ella y de Rose.
"La que no entiende eres tu, Candice, te protegía de tu familia, te protegía de la locura de tu abuelo, te protegía de quien eres" Le informó lentamente
"¿ME PROTEGÍAS?¿CONDENÁNDOME A UN MUNDO SIN AMOR?" su voz permaneció tranquila en todo momento, rebelando la madurez adquirida en los últimos meses.
"Callate" silenció la baronesa "Esto es lo que vamos a hacer, saldaras la deuda de tu hermana y le aseguraras un lugar en la corte, es lo menos que puedes hacer"
La risa de Candy resonó en la habitación y sin poder evitarlo levantó la cara orgullosamente haciendo su cara tomara un aspecto aristocrático.
"No puedes decirme que hacer, ya no más" le aseguró lentamente "Deje de ser una niña hace años, no puedes volver a tocarme" aclaró acaloradamente haciendo que su padre cerrara los ojos, durante años su esposa había abusado no solo verbalmente de la rubia y él había callado cada vez, no pasaba de una cachetada o un golpe.
"Pero lo haré" Aceptó lentamente "Solo lo haré si Tom puede tener su final feliz" dijo con lentitud "Alguien en esta maldita familia necesita eso, Dios lo sabe"
Los ojos de su hermano se abrieron brevemente parpadeando solo por un segundo en la figura de Dorothy, los ojos de su madre se abrieron mientras empezaba a negar con la cabeza.
"No" decidió rápidamente
"Tú has venido por mi ayuda, esta es la condición, puedes dejar que Tom se case con ella, que vivan tranquilamente y yo a cambio ayudaré con mi donación. Neal no ira a la cárcel y Susana no quedara deshonrada" Explicó suavemente
"Señoria Candice, yo…" murmuró la doncella desde su lugar y acercándose.
Candy se colocó de pie y extendiendo una mano a ella la animó a entrar en la reunión, Tom miró a su hermano mientras se acercaba a la otra mano que ella le tendía. Con suavidad ella unió sus manos.
"Ya no eres una sirvienta, nunca lo has sido, no para mí" le dijo ella tranquilamente "Y si eres la felicidad de mi hermano, entonces, que así sea"
"No lo apruebo" Gritó de inmediato la mujer mayor
"No lo entiendes ¿Cierto?" le preguntó Candice "No es una negociación. Puedes tomar el dinero y salir corriendo o irte sin una sola pieza de oro. No importa como, incluso si repudias a Tom yo lo cuidare, él será feliz" Dijo lentamente tratando de hacerla entender.
Tom miró sin palabras a Candy pero sin dudar tomó la mano de Dorothy, feliz de poder ver a la mujer que amaba sin tener que ocultarlo. La antigua sirvienta sintió caer las lagrimas por sus ojos, quemando por sus mejillas, su voz se quedo en su garganta mientras miraba a la niña, no, a la mujer que se mantenía seria frente a su madrastra.
"Tú eliges" Sentenció
"Lo tomaremos, Candice" Habló por primera vez Neal
"Entonces tenemos un trato, mi hermano, Anthony" dijo ella viendo al rubio que aparecía en la puerta "Hará con ustedes las transacciones necesarias. Tom, puedes quedarte aquí" ofreció lentamente.
Candy salió de la habitación y sin poder soportarlo dejo su cuerpo caer. Escuchó la puerta cerrarse y después de unos minutos su abuelo bajo, hoy tenían una reunión en el palacio y después de postergarlo ambos asistirían. Candice ajusto la tiara mientras con cuidado tomaba el brazo del rey. Sus ojos se cruzaron con los de Albert, hoy tratarían de evitar una guerra.
Una vez en el palacio Candy no pudo evitar notar a Terrence de pie, justo a un lado de la reina. Karen, su amiga, se había vestido para la ocasión, ambas en vestidos elaborados y portando joyas.
Candy se estremeció cuando la mano de Terry sostuvo la suya y la beso cuidadosamente, casi con adoración.
"¿Recibiste mis cartas?" preguntó él joven suavemente
"No las leí, para de enviarlas" sentenció lentamente
Sin decir más Candy se colgó del brazo de su abuelo y caminando entre los pasillos se dio cuenta de cuanto había llegado a amar y odiar ese castillo. Le había quitado el amor pero le había regresado a su familia.
Todos se sentaron en el despacho de la reina en una falsa cortesía. Candy no podía hacer más que mirar por la ventana hasta que un tema atrajo su atención.
"Estoy dispuesta a negociar una alianza entre nuestros países" Anunció Karen
"¿Qué puede ofrecerme, qué no tenga ya?" preguntó el rey "Una mujer débil, incapaz de llevar a un heredero o acaso cree que no se porque ha nombrado a su primo como el siguiente al trono"
Los ojos de todos se posaron en el anciano, su sed de sangre no se detenía y de seguir así pronto todos estarían corriendo a las tierras escocesas. Y dirigiendo una guerra sin cuartel a su país vecino.
"No, abuelo" interrumpió Candy levantándose con suavidad
"Callate, Aila" estableció el anciano "No puedes intervenir, ellos se metieron con mi familia y no pueden arreglarlo ofreciendo una reina rota" exclamó lentamente "No puede ser la reina de ambos países, ese lugar es tuyo" declaró lentamente.
Las miradas cruzadas en la habitación no se hicieron esperar, el rey estaba declarando su deseo de casar a su nieta con su hija, una unión de sangre.
Albert palideció mirando a la niña, Candy tembló suavemente hasta que una criada entro por la puerta. Los ojos de la rubia se detuvieron en ella, no la reconocía, nunca la había visto.
"¿Té?" preguntó acercándose lentamente al rey.
Los ojos de ella se abrieron enormemente, la daga se incrustó en el cuerpo del monarca. Candy se dejo caer al piso, gritando por ayuda mientras todos se movían. Su abuelo, el rey de Escocia había sido herido de muerte.
"Aila" gritó el viejo rey.
"Abuelo" Lloró la rubia mientras tomaba su mano.
Sirvientes y médicos entraron de inmediato, arrebatando al señor de los brazos de su nieta. Los diplomáticos se alzaron y los guardias de ambos lados se pusieron de pie. Candy se vio rodeada de guardias escoceses mientras las lagrimas seguían corriendo en sus ojos.
"Necesitamos sacarla, duquesa" dijo un funcionario
"No, Karen no haría esto" gritó viendo a la monarca
"Nunca, Candy" habló suavemente la mujer tratando de contener su temperamento.
La duquesa asintió corriendo tras de su abuelo con sus guardias a cuesta.
"Esto será un desastre" murmuró Karen
"No, podemos arreglarlo" dijo Albert temblando, su papá se debatía entra la vida y la muerte pero su primer deber era con el pueblo escoces
"¿Cómo se puede arreglar esto? Aunque fueras rey, si tu papá muere en mi castillo vamos a ir a la guerra"
"No, si hacemos una alianza"
Nota del autor
Gracias por la paciencia, aquí el capítulo prometido. Nos acercamos a la recta final.
Siguiente capítulo: Por el amor a un pueblo.
Graicas a mis guest que no me han dejado un nombre y a :
Carol, Wenca 37, Daylin, Gloriareyes75, Blanca G White Adrew, Gevatri, Candy Grandchester, Kristell Grand, Lea, Rose, Rous, Candy, Coneja, Marie Angie, Lita0411, Goshy, M.A, Marce grandchester, Jekapac, ladyyiya
Eli: Recuerda que para la epoca Terry solo actua como era normal triste pero cierto, ahora otro misterio ¿Quién mando a matar al rey?
Becky7024: Parece que Candy tiene mas de lo que puede manejar :"(
Zafiro: Tanto misterio solo se puede ver en la realeza. El abuelo esta loco pero ama a su nieta
Karina estrada: Candy ganó una familia amorosa, que es lo qu emás importa sin embargo todo esta en su contra al meos por ahora
Lima: parece que la gente ha olvidado que tenemos una vida fuera de la escuela mucha fuerza, tu puedes!
Gery: Muchas gracias por enteder, la universidad me tiene vuelta loca Poco a poco regresaremos a la normalidad
