Murdoc está en la sala. Quiere sentarse un rato a ver televisión. Va al sillón y toma asiento como todos los días pero al hacerlo siente que algo le estorba. Da un salto de la impresión y de inmediato busca que fue lo que le causó ese dolor punzante. Ve que en el sillón se ha quedado olvidada una daga. La toma con rudeza en su mano y la observa. Sin duda es una pieza fina y hermosa, casi luce como nueva.
— ¡2D!
El mencionado no tarda en aparecer luego de oír que lo buscan. — ¿Sí?
— ¿Tú dejaste esto aquí?-Le muestra el objeto.
— ¡Oh!-Se acerca y toma la daga. —Gracias Mudz. Empezaba a preguntarme donde estaba. No la encontraba desde ayer.
— ¡¿Cómo puedes andar por ahí como idiota dejando objetos punzocortantes en la casa?! ¡Casi haces que me lastime!
—F-fue mi error. Pero descuida, no volverá a pasar.
Murdoc le dirige una mirada seria como última advertencia. —¿Por qué la tienes contigo, de todas formas?
—Nada en especial. A veces la uso para sacarme la mugre de las uñas.
— ¡¿Qué?!
—... ¿Qué?-Pregunta sin comprender.
Murdoc le arrebata la daga una vez más. — ¿Me estás diciendo que usas esta belleza para limpiar tus manos puercas?
—...Mis manos están limpias.-Las observa para comprobarlo. —Yo dije que sólo las uñas.
— ¡Esta es un arma de combate! Debe ser usada para ataque y defensa.-Simula un movimiento sorpresivo ahora que tiene la daga consigo. Logra sacarle un pequeño susto a 2D. —No para tus tonterías ridículas.
—Bueno pero es mía, yo puedo hacer lo que quiera con ella.
—No, ya no.-Murdoc se aleja de 2D y este comienza a seguirlo.
— ¡Espera! ¿A dónde vas? Devuélvemela.
— ¡No! Obviamente no sabes cuidar tus cosas. Así que ahora será mía.
— ¡No es justo! Yo la compré.-2D detiene sus pasos al ver que Murdoc ya planea encerrarse en su cuarto. — ¡Bueno! ¿Sabes qué? Está bien, olvídalo. Quédate con ella. Puedo conseguir una mejor...o tal vez no, pero no importa. Como si en verdad se pudiera hacer gran cosa con eso.
—Claro que se puede.-Comenta el otro mirándolo de reojo.
—¿Ah sí? ¿Cómo qué?
Murdoc lo piensa un momento y después invita a 2D a pasar a su cuarto. —Te mostraré.-2D se muestra curioso así que le toma la palabra. Ya en el cuarto, Murdoc no tarda en buscar con que limpiar su nueva adquisición. Le gusta observar la lucidez que conserva en el borde afilado.
—Bueno, entonces muéstrame.-Murdoc le enseña la daga a distancia una vez más, presumiendo su nuevo brillo.
—Con gusto.-Sonríe. Ahora mientras habla se acerca más al vocalista. Este empieza a creer que eso mismo no puede significar nada bueno. —Verás 2D, se me ocurre que la puedes usar para desabotonar la ropa.-Diciendo esto coloca la punta de la daga sobre uno de los botones de la camisa de 2D. Presiona un poco y de inmediato el botón se cae de la prenda y rueda un poco por el piso. —Ya sabes, por si quisieras cambiar de botones o algo.
2D se siente un poco desubicado pero trata de ver el lado positivo. —Oh, está bien, supongo que puede ser útil en eso.-Ni siquiera se espera que Murdoc haga lo mismo con un segundo botón. El pecho de 2D queda semi-descubierto, lo cual ahora sí le incomoda más. —Ya entendí. Deja en paz mi camisa, es de mis favoritas y me gustan estos botones.-Se agacha a recogerlos. Toma uno, busca el otro, y cuando se vuelve a erguir ya no tiene a Murdoc delante de él, sino atrás. Lo vuelve a tomar desprevenido y esta vez le pasa su brazo por enfrente del cuello, posicionando el filo de aquel instrumento en su garganta.
—Ahora, así es como realizas un ataque sorpresa.
2D se congela ahí mismo. Su corazón se acelera, se siente aterrado con el metal frio en su piel. No se atreve a decir nada. La mano libre del bajista ahora recorre su pecho con lascivia. 2D siente que empieza a besar uno de sus hombros mientras la delgada lámina de la daga está apoyada sobre su mejilla ahora. Es extraño, no es nada normal. Se altera y trata de mantener distancia. — Ok Mudz, me estas asustando.-Interpone sus brazos entre ambos para evitar otro acercamiento.
—2D ¿Confías en mí?-Es todo lo que pregunta y lo hace como si nada.
— ¿Q-q-qué?
— ¿Confías en mí?-Repite.
—Yo...-No negará que está temblando, que siente miedo, pero mira a Murdoc a los ojos y sabe que él nunca podría ponerlo en riesgo. Nunca haría nada que atente contra su vida. —Sí.-Responde. Murdoc aprovecha su aprobación para acercarse otra vez. Termina de quitarle la camisa y sensualmente traza líneas invisibles con el arma por toda esa zona. 2D trata de guardar la calma pero se mantiene atento a todos sus movimientos. Parecerá increíble pero Murdoc en verdad sabe lo que hace y lo trata con cuidado. Como el pintor que trabaja con un pincel, con delicadeza sobre su lienzo para crear una obra de arte, y no cualquiera, sino su obra maestra. A 2D le da un escalofrió gracias al frio contacto, lo cual provoca apenas una roja línea visible. — ¡Me cortaste!-Dice con incredulidad.
—Te moviste. Debías mantenerte quieto.-2D sigue luciendo indignado.
Lo siguiente que Murdoc hace es ponerse de rodillas y estando así, le baja los pantalones. De nuevo 2D está muy tenso. Imagina que es lo que viene. Murdoc comienza a jugar con la daga y el pene semi erecto. Lo recorre con esta desde la base hasta la punta y se entretiene con el glande.
— ¡Ni se te ocurra hacer eso!-Grita 2D al borde de su propio suspenso.
— ¿Qué?-Cuestiona el bajista. — ¿Hacer qué?
—Eso...lo de...cortar mi...-No se anima a terminar la oración.
Ni siquiera Murdoc puede contener una carcajada.—¿De que estas hablando? Esa no era mi intención. Solo a ti se te ocurren esas cosas.-Continua riendo mientras 2D ya se enrojeció de la pena.
— ¡Hablamos de algo importante! Solo quería dejarlo claro.
— ¿Sabes qué? Siento que esto no termina de convencerte. Ni a ti ni a mí. Vayamos a la cama.
Lo guía hacia allá y ahí continúan lo que falta por hacer. Disfruta de besos y caricias en lugar de peligrosos roces afilados. Y todo lo que recibe, él también lo da. 2D se siente más seguro ahora que Murdoc se ha olvidado de la daga. Ese objeto fue intimidante al principio pero todo resultó salir bien. Una experiencia que repetiría, sin duda. Y decide que dejará a Murdoc conservarla, él sí parece apreciarla más que el propio 2D y además demostró que puede darle usos extraordinarios.
Se supone que esto se debe realizar con cuchillos, igualmente me imagino que deben existir especiales para esta práctica, pero yo lo hice con dagas porque simplemente ya hemos apreciado durante la fase 4 que Murdoc y 2D tienen cada uno la suya y eso es genial.
