-Nota nº1: vamos en recta final.

-Nota nº2: "xxx" es un aviso de Lemon duro (¡Sooooo hot!)

-Nota nº3: Al final hay un bonus de humor (me encanta!)


En una constelación del espacio exterior...

Miliardo y Noin se encontraban en su nave continuando con la investigación de la base Beck. Aunque el conflicto se daba por finiquitado, el área preventiva había solicitado la ayuda de ambos para seguir desenmarañando la red oculta relacionada a la organicación "Lobo negro". Noin, muy concentrada, recordó la Boda Maxwell- Schbeiker.

- Falta muy poco para la boda Zechs, debo confirmar nuestra asistencia. ¿Irás conmigo?

-Todo dependerá de terminar esta etapa del trabajo, Noin.

Noin sonrió ante tal respuesta, sabía que si fuera por él no dejaría de lado esas responsabilidades por una boda. En eso se parecía mucho a Relena, cuando algo los obsesionaba, no paraban hasta conseguir el objetivo. Ella se levantó de su asiento y se acercó a su amado por detrás de su butaca apoyando su mentón en el hombro de él.

- Oh vamos Zechs, necesitamos un espacio para nosotros también...

- Noin, sabes que esto es importante, aún no está del todo claro - respondió Miliardo advirtiendo que ella se acercaba peligrosamente.

- Será solo un día, además quieres ver a Relena ¿no? admite que te interesa saber de tu futuro sobrino.

Miliardo la miró de reojo e ignoró ese comentario tan sentimental.

- Zechs, mirame - agregó Noin acercándose a su mejilla.

Noin se cruzó por el frente sentándose sobre el regazo de Miliardo, en una posición muy cautivadora. Lentamente fue besándolo subiendo por su cuello tratando de llamar su atención bloqueando su vista hacia la pantalla.

- Noin ya basta... - alcanzó a decir, pero su compañera comenzó lentamente a darle pequeños besos hasta llegar a su boca, logrando que este se desconcentre de su rastreo en el monitor, el cual tenía el último rastro de la ruta del Beyond.

Ella dejó configurado el piloto automático de la nave con una sonrisa malévola. Tomó la mano de Miliardo, obligándolo a ponerse de pie y abrazada a él comenzó alentarlo aún más. Finalmente cedió ante la fogosidad de Noin que lo llamaba sutilmente a olvidarse de los asuntos por una hora en la sala continua.

Posterior a algunos gemidos y gritos de lujuria, ella logró convencerlo de ir a la boda.


El piloto del Beyond, melancólico miraba la fogata en la isla. Recordaba que se había sentido así de confundido años atrás luego de no tener una misión que seguir. Al observar sus manos en la penumbra, recordaba las palabras que el Dr. J le dijo a la orilla de la playa.

-El viejo está mal - dijo Ishii saliendo de la casucha - no le queda mucho tiempo

El piloto del Eckos se sentó al lado de Heero abriendo una botella de cerveza.

- No vivirá por mucho tiempo - agregó bebiendo - ¿que te dijo antes?

- Solo delirios - comentó con la vista fija en el fuego.

- Escucha, ya no soy tu enemigo, busco explicaciones...Como tú.

-Que te hace pensar...

-¿No quieres averiguar por qué no eres digno?! - dijo Bruscamente Ishii - cuando duermes vuelves a repetirlo...

Heero lo miró sesgadamente Esa no era la única cerveza que se había tomado Ishii durante la jornada, estaba ebrio y abatido frente a las llamas. Sin pedirlo, él siguió transmitiendo su pesar.

- Yo por mi parte, creo saber a quién espero en esa colonia - agregó Ishii levantando la mirada hacia las estrellas.

Sin querer, Heero también vio hacia arriba, había olvidado cómo se veían las estrellas vistas desde la pensamientos instantáneamente se fueron a Bruselas.

- Solo espero que esa pequeña esté bien dónde quiera que esté - sumó melancólicamente Ishii.

Heero dedujo por las palabras que él se refería a una niña pequeña. Esa conclusión lo sacó de su abstracción, posando su mirada sobre su compañero. Ishii, borracho y que seguía escupiendo antecedentes de su historia.

- Así es maldito... ¡tengo una historia detrás de todo esto ! me identifiqué con mi ideal tanto tiempo que ahora estoy perdido - gritó Ishii aplastando su lata con furia y lanzándola lejos - si vuelvo, sería con la única esperanza de creer en esa imagen, que ni siquiera sé si es real ¡Maldito gundam!

Escucharon al Dr J. toser sin parar al interior de la casucha. Él se había levantado débilmente llamando a Heero una y otra vez. El pobre viejo ya estaba débil,tirado en el suelo y al Piloto del Beyond no le quedó otra más que acercarse a él.

-¿Qui...én eres? - preguntó el viejo delirando -¿Hee...ro?

- Más vale que no hables más si quieres sobrevivir un par de horas - sugirió Heero viendo al moribundo.

- No quiero vivir así, no...así...¿Qué esperas... para marcharte? - dijo Dr. J

- Me iré pronto - sumó Heero para tranquilizarlo.

- Toma esta oportunidad...vete a la tierra, elige tu propio destino.

Heero resonó con esas palabras, eran las mismas que dijo antes de tomar su gundam para irse a la esfera terrestre y comenzar su misión años atrás. Siempre había elegido el camino de la batalla, porque creía que estaba solo hecho para eso pero, Relena le había mostrado otra senda por distintos que ambos fuesen creyó en un futuro cerca de ella, aunque sea cuidándola desde las sombras.

Heero se preguntó si incluso ahora ¿ella lo elegía para seguir adelante? quiso creer que sí.

El doctor fue cerrando sus ojos, la respiración cada vez era más lenta y cada ciertos minutos volvía a entonar la frase "solo soy un viejo...".

- Déjenme aquí... váyanse...- decía débilmente - no merezco redención.

- No somos como tú, algo de humanidad nos queda - contestó Ishii.

Entre ambos lo acomodaron cerca del fuego, lentamente el Doctor Jay Null fue apagándose como la fogata, cerrando sus ojos y quedándose dormido lentamente hasta morir. Heero observó lentamente el proceso de su deceso recordando las últimas palabras coherentes que le dijo.

Decidieron enterrarlo frente a la playa, Ishii con unos palos y liana armó una pequeña cruz para indicar el lugar de la sepultura. Frente al mar ambos se quedaron viendo la aglomeración de tierra que indicaba que ahí yacía un cuerpo recién enterrado.

- El viejo se llevó los secretos a la tumba - concluyó Ishii pateando la arena.

Heero dudó si compartir con Ishii lo que el Doctor le había contado referente a la conexión del suit con el piloto. Prefirió guardarse esa información, en cambio trató de darle esperanzas.

- Es real - dijo Heero apartándose.

-¿Qué?

- Lo que viste en tu gundam es una posibilidad que puede ser cien por ciento real. Tú eliges si quieres ese camino.

- ¿Y ya lo tienes claro? ¿te vas? - preguntó Ishii - ¿ Qué haremos con los suits?

Heero estaba por responder cuando vio una estela en el cielo. Conocía el sonido característico proveniente de un mobile suit acercándose.

-¡Qué es eso! ¡iré por el Eckos! - dijo Ishii.

Heero pudo divisar a lo lejos un taurus blanco que se acercaba.

- No será necesario, sé quién es - advirtió Heero amenazante.

No vaciló, seguramente ese mobile suit era manejado por Zechs Marquise.

Al descender del suit, Miliardo tiró el casco a la arena y observó a Heero desafiante. Advirtió que más atrás había otro joven, por lo que hizo una señal para que solo él lo siguiera. Una vez alejados, en breves palabras, Heero contó en breves palabras su estancia en el lugar y que los gundams estaban escondidos en el forraje del bosque tropical.


-Así que aquí se escondió el famoso Dr. J - comentó Miliardo parado en un viejo muelle - mmm espero tú no sigas esos pasos.

Heero lo observó inquisidor, suponía hacia dónde quería llegar Zechs con ese comentario.

- Si tratas de preguntarme si volveré, claro que lo haré - dijo Heero.

- No sé lo que te ocurrió, no voy a entrometerme. Pero, en este momento lo único que me preocupa es...

- Relena - continuó la frase Heero.

- Así es. Quiero que esté tranquila, más ahora - Miliardo vio la cara de sorpresa de Heero - Así es Heero...ya sé que espera un hijo tuyo.

Heero guardó silencio. Dudó si hablar directamente del tema, aunque sí tenía que hacerlo le agradaba que fuera con Miliardo, pero no le gustaba la idea de que todos supieran la noticia sin que él esté presente.

- No sé que estás esperando, Heero- sentenció Miliardo yéndose hacia su mobile suit - Siempre haz tenido la oportunidad de comenzar de nuevo. No lo digo como tú enemigo Zechs Marquise, sino como un Peacecraft que anhela lo mejor para la descendencia.

Miliardo esbozó una sonrisa resignada mirando hacia el cielo, pensando en lo sensible y condescendiente que se había vuelto con los nuevos tiempos.

- Jamás creí decir esto..- agregó Miliardo- Pero, es un honor que tu seas participe de ese linaje...como sea decide bien Heero.

Milardo se fue caminando por la orilla de la playa en dirección a su mobile suit, antes de perderlo de vista, Heero hizo un esfuerzo por abrir sus sentimientos. No solía mostrarlos fácilmente, creyó que ese era el momento adecuado para dejar tranquilo a su interlocutor.

- Zechs... ella lo es todo para mi.

Miliardo dio media vuelta para observar directamente a los ojos al piloto Gundam y pudo notar la sinceridad de Heero en esa frase. En el fondo jamás lo dudó, él siempre la había tenido presente siendo su gran protector. Ahora estaría unida a ella toda la vida.

- Entonces, puedo pasar al siguiente tema... - agregó Miliardo satisfecho de haber escuchado esa frase de la boca de Heero Yuy.


Relena se despertó muy débil esa mañana. Apartó a Heero de sus pensamientos para darse los ánimos pertinentes para enfrentar un día muy agitado, por lo que decidió levantarse para organizar su partida hacia una colonia. Tenía todo su cronograma planificado para tomar un transbordador ya que se realizaría una gran junta con los abogados en torno al juicio de los Solberg en el espacio exterior al día siguiente. Posterior a eso, iría a la boda Maxwell -Schbeiker, situación que la hacía sentir más que exaltada.

Una vez en la limusina, la viceministra vio su teléfono, tenía una llamada perdida de Andrew. Vio la hora para corroborar si estaba atrasada y claro, se había demorado más de lo habitual. Al llegar a su punto de partida, vio cómo la prensa la estaba esperando, prefirió ignorar las preguntas, pero a la distancia distinguió a Andrew tratando de evitar el contacto con la prensa. Se unió a él para salvarlo de los hostigadores periodistas que no los dejaron tranquilos hasta entrar al transbordador.

-Uff ¡cómo lo haces! - exclamó Andrew.

- Solo debes escucharlos y no filtrar nada - dijo Relena.

-Ya sabes que eso es algo difícil para mí - bromeó el joven ante la cara impasible de Relena, haciendo alusión a la develación del embarazo de ella.

- Si sigues recordando eso, un día de estos me arrepentiré de disculparte.

-Hablando de eso... - comenzó a decir Andrew, pero fueron interrumpido por el altoparlante que les pedía ubicarse en sus asientos.

Andrew notó que Relena no estaba de buen humor. Ella estuvo muy silente durante el viaje, como ya tenía confianza con su compañero, le pidió si podía dormitar unos minutos dado que no se sentía del todo bien. Al llegar, tuvieron que enfrentar a los periodistas que esperaban su arribo a la colonia. Por suerte el área de seguridad de los preventivos estaba en el lugar esperando para llevarlos al hotel.

A la mañana siguiente Relena, aún silente, estornudó varias veces durante el desayuno, Andrew la observó con detención.

- Relena, ¿estás bien?

- Creo que me siento algo acalorada.

- mmm si - dijo Andrew tocándole la frente oportunistamente - creo que tienes fiebre. Llamaré a un médico.

-Andrew, no puede ser cualquiera. Recuerda que mi estado es confidencial ¿puedes llamar a Sally Po? sé que está en esta colonia.

Andrew siguió las indicaciones para contactarla. Ella llegó a la hora preocupada por la situación, incluso Quatre y Wufei estaban con ella, lo que avergonzó a Relena.

- Ahora solo falta Miliardo - ironizó entregando su brazo para que Sally viera su presión

- Parece que alguien no está del mejor humor hoy - dijo Wufei apoyado en la pared. Relena no solía cruzar palabras con él, se sorprendió que interviniera.

- Disculpen, sucede que tengo la junta hoy en la tarde y esto solo me retrasa - agregó Relena.

- Lamento informarle que tendrá que guardar reposo, está con fiebre alta, si esto sigue puede pasar a mayores consecuencias- anunció Sally.

- Estoy seguro que el resto de representantes entenderá...- comenzó a decir Quatre

-No, imposible cambiarla de día...no tengo opción.

- Relena no dejaré que te levantes así - advirtió Sally

- A menos que ...¿Andrew? ¿Es mucho pedir que puedas ir en mi representación?

Varios se sorprendieron de la petición. Relena no acostumbraba a delegar sus asuntos relacionados al trabajo y verla confiar en alguien más esos temas no era antes visto. Además meter a Andrew en una junta relacionada al juicio de los Solberg era contraproducente, sin embargo él se había despojado de todos sus enlaces económicos con la familia para evitar cualquier conflicto de interés de por medio y aportar los antecedentes necesarios a la investigación.

- Relena, ¿estás segura? - preguntó Sally

- Si, durante este tiempo conoció los pasos del juicio, las pruebas, papeleo, todo lo relacionado. Sé que puede ayudar a sortear esto y explicarle todo a los abogados.

Andrew halagado por la confianza que se deposita en él, aceptó la propuesta de la viceministra, jurando que cuando terminara la junta informaría de las conclusiones.

Una vez dejaron descansar a Relena en la habitación, Andrew volvió a reiterar el agradecimiento a la confianza de todos. El preventivo Wufei chang muy suspicaz, no evitó un comentario mordaz.

- Estaré vigilándote...ya sabes solo por seguridad.


Relena fue informada de que la junta de esa tarde fue llevada de forma excelente, incluso pudo ver en el noticiario el rumor de que el heredero de los Solberg había atestiguado en contra de su propio padre e incluso había liderado la junta con los abogados, ya que la viceministra no pudo estar presente. Eso fue visto de forma positiva, ya que demostraba el compromiso y valor por el heredero en limpiar el honor de la familia, además del fuerte carácter necesario para enfrentarse a ese momento.

Ella no se dio cuenta que había cambiado de canal buscando noticias al respecto, se detuvo en uno dónde también se hablaba del tema pero, los comentaristas se preguntaban si había una conexión más allá de lo laboral entre la ex reina de las naciones mundiales y el heredero Solberg, ya que recientemente los habían visto paseando por los jardines de Bruselas.

Relena, algo disgustada por tamaña estupidez sacó de su bolso un chocolate. Cada vez que se percibía ansiosa, recurría a un cuadrado de la barra. Consciente de que estaba cayendo en un mal hábito, disfrutó jurando que esa sería la última vez que lo haría.

A un lado su mini laptop comenzaba a sonar, una video llamada de Noin pedía por su tiempo. Seguramente ya estaba enterada de todo

- Noin, no sé por qué no me sorprende...

- Se supone que debe guardar reposo ¿qué hace contestando la llamada? - preguntó Noin.

-¿Sally te contó?

- Aunque no lo crea, estamos todos conectados, muy al pendiente de lo que ocurre...sobre todo con usted.

- Eso significa que mi hermano lo sabe.

- Zechs anda en una misión en estos momentos, no tiene idea de su fiebre. Cuando se entere seguramente se preocupará bastante.

Más si se entera Andrew Solberg fue a la reunión del juicio contra el Holding.

- No te preocupes Noin, todo marchará a la perfección... - aclaró Relena mordiendo un trozo de chocolate.

Al día Siguiente Relena siguió recibiendo bastantes buenas opiniones del desempeño de Andrew. Algunos conocidos la llamaron preocupados al no verla presente en el lugar, a lo que ella solo respondió que estaba muy resfriada.

Ya para el fin de semana, estaba preparada para asistir a la boda Maxwell- Schbeiker. Tomó un hermoso vestido rosa pálido con tacones blancos y al cerrarlo no pudo evitar ver que su cuerpo estaba cambiando, porque la prenda le quedaba más estrecha en la parte superior y en la cintura. Eso le indicaba que debía apresurarse a tomar decisiones finales muy pronto, si no su embarazo sería distinguible el siguiente mes. Debía actuar con prontitud.

La celebración se realizaría en una pequeña capilla de la colonia rodeada de una pequeña laguna y entorno verde. Dúo Maxwell, que simpatizaba con ese credo, esperaba afuera de ella a todos los invitados. Relena pudo distinguir entre las personas asistente a Noin que se acercó a para acompañarla.

- Srta Relena, ¿cómo está? - saludó Noin.

- Muy bien Noin, gracias. No veo a mi hermano cerca ¿aún no vuelve de su misión?

- Zechs está un poco ocupado, sin duda logrará llegar porque quiere verla. Tranquila, pronto estará aquí.

A lo lejos Trowa, Quatre y Wufei saludaron a todos. Sally Po, atrasada, se unió a ellas cuando todos estaban ubicadas en sus asientos. Relena miró alrededor disimuladamente, si Heero había confirmado que iría a la boda de su amigo, esperaba que no lo hiciese desde las sombras. Definitivamente reconoció ese cosquilleo en el estómago que sólo aparecía cuando pensaba en él y algo le hacía presagiar que estaba cerca. Su deducción fue interrumpida por la música con la aparición de la novia en la entrada de la capilla.

Durante la ceremonia, Relena trataba de concentrarse en lo que el clérigo decía, pero su mente volaba lejos cada ciertos tramos del rito, ella buscaba dedicar su atención a ciertos puntos específicos de los relatos y no pensar en el nombre que aparecía en su mente cada cinco minutos. Ansiosa jugaba con sus manos.

- Srta Relena ¿se siente bien? - preguntó en voz baja Noin al ver que ella no dejaba de mover el papel que habían entregado en la entrada y que por lo demás tenía doblado y desgastado.

- Creo que saldré a tomar un poco de aire - declaró moviéndose lentamente entre los asientos.

-¿La acompaño? - susurró Noin

- No, disfruta de la ceremonia, vuelvo en minutos.

Salió por una puertecilla lateral que daba hacia varios arboles frondosos. Ansiosa se apoyó en la pared de piedra y respiró lentamente disfrutando de los pocos rayos del sol que comenzaban a irse lentamente por el atarceder.

- "Heero" - Pensó mirando el cielo de la colonia. Cerró sus ojos, puso su mano en el vientre dónde sintió un extraña actividad.

Una leve brisa movió los arbustos, varias hojas se levantaron al vaivén del viento imposibilitando su visión. Cubrió su cara con su brazo para protegerse y al reincorporarse, distinguió una alta sombra que se acercaba a ella.

- Relena ¿que haces acá afuera? - preguntó Miliardo que apareció repentinamente.

- Miliardo, estás aquí...

- Por supuesto, llegué algo tarde, espero no estar tan retrasado.

- Aún queda ceremonia por disfrutar - respondió Relena contento de verlo.

- Entonces entremos...- dijo él alentando - ¿Te Sucede algo, Relena? ¿Esperas a alguien?

Miliardo vio que ella se detenía a mirar alrededor.

- No, entremos - agregó con una leve sonrisa.

La ceremonia concluyó poco tiempo después, los novios felices salieron por la puerta rodeados de pétalos de flores y arroz. Los invitados se dirigieron a un hotel cercano que Quatre facilitó a la pareja para realizar la recepción con fiesta post ceremonia.

Llegando la noche el lugar estaba ataviado de personas que vieron como los protagonistas comenzaban a bailar frente a todos. Muchos comentaron que el amor se sentía en el aire viendo muy felices a los recién casados.

- Jamás me imaginé esto - dijo Dúo con una copa en la mano compartiendo con los demás del equipo.

- Estoy muy contento que todos estén realizando sus sueños - comentó Quatre.

- En realidad, dudo que sea un sueño, más bien se comienza a transformar en pesadilla - bromeó Dúo.

-¡Te escuché Duo! - exclamó Hilde acercándose al grupo.

Trowa no pudo aguantar la risa y varios lo siguieron en las carcajadas.

- ¿Estás pasándola bien? - preguntó Sally a Wufei pasándole un vaso de vino - Por cierto, ese día de la batalla te vi dubitativo, después no tuvimos tiempo de hablar ¿que te sucedía?

Wufei solo la miró seriamente. Ese día estaba preocupado de dejarla sola al mando del Castellani, incluso se sorprendió de sí mismo al abandonar la batalla e ir a defender la nave, en especialmente a ella. No quería parecer débil frente a sus ojos.

- Mmm quizás te lo diga luego - respondió bebiendo de su copa yéndose a compartir con Howard que estaba más lejos.

-Pero, Wufei...- se quedó viéndolo intrigada.

Quatre, estaba compartiendo con todos y pudo percibir que una señorita se separaba del grupo en dirección a su mesa. Él, siempre perceptivo, la siguió viendo como su rostro se afligía lentamente tomando sus abrigo y cartera desde el asiento.

- Srta Relena, no me diga que planea retirarse tan temprano.

- Quatre, la verdad es que no quería preocuparlos, prefería hacerlo silentemente. Ya me conoces estoy algo...

Pero se quedó callada al ver a su hermano acercarse.

- Relena - interrumpió Miliardo a ambos - Si planeas irte al menos concédeme la siguiente pieza de baile antes , creo que nunca los hermanos Peacecraft han compartido tal espacio.

Miliardo se inclinó formalmente solicitando su permiso. Relena se sintió conmovida ante tal petición, por lo que desistió de su huída para conceder el deseo a su hermano. Ambos se unieron bajo la música sinfónica que invitaba a varias parejas compartir la pista.

- Relena, me dijo Noin que ayer estuviste enferma - comentó Miliardo cuando ambos ya estaban bailando.

- Solo fue un leve catarro.

-Sueles minimizar circunstancias referentes a tu persona - agregó Miliardo - no puedes mentirme a mí, aunque esté a la distancia sigo siendo tu hermano de sangre. Relena, seguimos siendo Peacecraft.

- No lo dudo, Hermano... sé que has estado presente a la distancia. Aunque me sorprende que ahora te estés tomando tan seriamente el peso de tu apellido, siendo que en el pasado renegaste de él.

"Touché"- pensó Miliardo. Aunque ya conocía a Relena, no dejaba de sorprenderse frente al dominio de sus palabras que no pasaban por alto ningún hecho. Sin duda era una soberbia diplomática, lo llevaba en sus venas.

Miliardo trató de explicar su preocupación:

- La antigua guerra nos ha separado, pero la nueva paz está uniéndonos más que nunca. Todos queremos mantener la paz resguardada y para ello las personas que lo defienden deben estar con los mejores ánimos posibles, siempre dispuestas a dar todo de si.

-¿Qué quieres decir Hermano?

- Quiero decir, que estaré apoyando muy de cerca a las fuerzas preventivas en la labor de seguir resguardando la nueva era en que vivimos.

- ¿Significa que te irás?

- Así es, no estaré aquí, ya que estaré siguiendo las investigaciones relacionadas a los hechos recientes.

La sinfonía acababa, las personas aplaudieron la hermosa melodía que interpretó la banda. Comenzó a sonar otra obertura muy conocida para Relena que rememoró sus años en el instituto Saint Gabriel, exactamente aquella noche en que pudo bailar por primera vez con Heero Yuy. Miliardo siguió conversando con su hermana comenzando a danzar nuevamente.

- Querida Relena, como no estaré cerca, es muy importante que estés a salvo. Aunque no lo parezca, estos años me han hecho manifestar un lado que jamás creí conocer. Ahora que estás a la espera de mi sobrino, lo mínimo que puedo hacer es garantizar tu bienestar desde lejos dejándote en las mejores manos.

- ¿Que intentas decir con...?

Pero, Miliardo no alcanzó a responder, porque detrás de la joven se escuchó una voz reconocida para Relena que la paralizó completamente.

- Disculpe ¿podría continuar bailando con la señorita? - preguntó Heero Yuy que aparecía cerca de ellos.

Relena, atónita no pudo responder ante la sorpresa. Solo esa voz la complacía, pero a la vez la hacía sentir nerviosa. Ella guardó la compostura lo más que pudo y Miliardo, sin permiso tomó la mano de la joven entregándola a Heero quien la aceptó delicadamente.

Él la tomó por la cintura sin esperar respuesta comenzando a bailar con ella. Relena, aturdida con el corazón muy acelerado, solo dedujo que ambos hombres estaban aliados para provocar ese momento.

Heero la miró a sus ojos notando como resplandecían más que nunca. Observó atentamente cómo Relena lo ignoraba, finalmente fue él quién prefirió romper ese silente momento que solo era acompañado por el ruido del salón y la sinfonía.

- Te noté abrumada en la ceremonia - comentó en su tono habitual, develando que había estado observándola.

-¿Estuviste ahí, Heero?

- Así es.

- No dejas de sorprenderme - admitió Relena guardando la calma. Tenía tantas cosas acumuladas que no sabía por dónde empezar a hablar.

- Relena, tengo que decir...

- Heero, quiero disfrutar de este momento junto a ti - interrumpió ella, no dándole tiempo para explicaciones

- Solo espero - agregó Relena- que esto no sea un sueño...

Heero sabía que a ella no le agradaba la lejanía, aunque siempre desde que se conocieron habían estado separados. Su relación era difícil, casi imposible dado sus misiones de vida y eso le recordó el por qué estaba en ese lugar.

Relena por su parte, tenía temor que él se fuera nuevamente. Si su hermano estaba dispuesto a dar apoyo a las fuerzas preventivas era porque algo estaba ocurriendo y como Heero era de esa primera línea, era muy probable que se sumara a la misión.

Al otro extremo del salón Noin observaba que su amado se acercaba a la mesa. En el lugar solo estaba Quatre con el cual compartía una copa de espumante.

- Vaya parece que tenías todo listo, Zechs - le dijo Noin.

- Noin, la vida de los que cuidamos de la paz es una incertidumbre y ambos merecen este nuevo tiempo - dijo Miliardo viendo como Heero y Relena bailaban.

- ¿Zechs? - preguntó Noin.

- Entiendo - comentó Quatre hacia ambos - después de todo ellos, en el fondo de su ser, también lo desean.

- Ahora todo dependerá de ella - agregó Miliardo - Noin, te pediré una vez más que me acompañes, como sabes tienes la opción de elegir siempre.

- Siempre estaré a tu lado Zechs, cuando lo entenderás.

La pareja seguía bailando mirándose amorosamente. Cerca del final de la canción, Heero se acercó más a Relena posando su mano en la espalda de ella para aproximarla más hacia él.

- Debemos hablar - susurró a su oído sintiendo el habitual perfume de la joven que tanto le agradaba.

Al terminar todas las parejas aplaudieron hacia el conjunto. Heero aprovechó de tomarla de la mano para guiarla hacia los jardines del hotel, los cuales se encontraban iluminados tenuemente por farolillos de colores. Él no soltó la mano de la joven hasta que llegaron al frente de una pequeña pileta iluminada.

- Heero...

- Relena...mi aparición aquí no es solo motivada por este matrimonio. Hay una razón muy fuerte por la que estuve lejos estos meses.

- Imaginé que por algo muy importante fue tu ausencia... aunque no pude evitar sentirme molesta - agregó apenada.

- No voy aliviar la situación con mis excusas, estos meses estuve lejos a voluntad mía, teniendo en cuenta los riesgos que implican.

- Heero...- susurró ella escuchando la reflexión.

- Soy un soldado, eso es algo que siempre voy a tener en mi sangre. Mi única forma de relacionarme con las personas ha sido por medio de la batalla.

Relena conocía esa frase, era el que solía dar cuando tenía que enfrentarse a algún enemigo y justificar sus acciones, sin embargo sabía que él era más que eso, un joven amable proveniente de una colonia que buscó la paz como ella. Tuvo el temor de que él le informara que nuevamente debía irse.

- Entiendo - dijo ella con su mano en el pecho - entiendo cómo te sientes. Así como tienes ese deber, yo tengo el mío.

- Así es, los dos tenemos nuestro camino trazado...sin embargo...

Heero se acercó a ella y acarició su rostro. Relena sentía el calor en su mejilla recordando que amaba cuando lo sentía tan cercano. Mientras, Heero continuó explicándole.

- Este alejamiento, ha sido el más difícil de todos. Porque me ha mostrado que quiero estar cerca de ti, más que nunca.

Relena se fascinó con esa conclusión. Si bien antes le había dicho que quería seguir este camino junta ella, seguía sorprendiéndose de él cuando abiertamente mostraba ese lado afable que reservaba para pocos.

- Estuve expuesto a una crisis - explicó Heero empuñando sus manos - admito que estuve ...

Pero, Relena lo tomó de improviso besándolo tiernamente. Ella no quería más palabras, comprendía finalmente que para él era difícil entregarse a esta nueva etapa, así era para muchos que aún que no acostumbraban a la belleza de la nueva época llena de cambios . Con ese beso comprendió la incertidumbre que debía sentir él ante su nuevo rol como padre, dado los antecedentes de su propia experiencia. Quería hacerle entender que él era digno de su futura nueva vida y que ella lo aceptaba.

- Comprendo - Respondió Relena - Quiero que sepas de mis labios que deseo que vivas conmigo en este nuevo mundo. Eres merecedor de la felicidad, como todos los que ahora viven en esta era. Heero, no deseo a nadie más que a ti... solo a ti con todas las consecuencias.

- Relena yo... - dijo pasmado.

- Tan solo déjame estar junto a ti ahora, es todo lo que deseo - agregó volviéndolo a besar.

Ambos se acercaron abrazándose, besándose una y otra vez. Conocían sus impulsos frenéticos que nacían de su extrema cercanía, entendiendo por sus resoplidos de pasión que ambos se deseaban más allá de las caricias. Relena, provocadora sabía que él no se resistiría a sus encantos si propiciaba la situación, entonces lo tomó de su mano y lo llevó hasta el interior del hotel.

Invadida por la adrenalina, encontró una puerta abierta que daba hacia un pequeña sala donde al parecer se guardaban los insumos de aseo del edificio.

- ¿Qué intentas...? - preguntó Heero cuando vio que ella lo guió hacia el interior.

- Shhhh - silenció ella entrando por la puerta.

Luego de cerrarla, Relena se acercó seductivamente hacia Heero.

XXX

Ambos comenzaron a besarse frenéticamente, botando algunas cosas al suelo. Él la empujó contra la pared fuertemente comenzando a bajar por su cuello hasta el inicio de su escote. Relena por su parte comenzaba apuradamente a desatar el cinturón de él, percibiendo la dureza que aparecía por debajo de sus pantalones, simplemente no podía resistirse a eso que la excitaba cada vez más.

Heero, sin dejar de besarla, comenzaba a subir sus manos por abajo del vestido enredándose entre la tela de la falda. Llegó hasta la cremallera del vestido, comenzó a bajarla lentamente viendo como la joven pedía más muy agitada. Notó como el busto de Relena sobresalía bajo el escote, dejando entrever un brasier de encaje muy delicado.

Sumamente enardecidos perdieron el control más a cada minuto, él vio un mesón cercano, así que tomó a Relena fuertemente quien se aferró a él con sus piernas y brazos entendiendo su intención. Heero la acostó ahí, se abalanzó sobre ella abriéndola de piernas y sacando su ropa interior inferior, mientras ella bajaba los pantalones de él muy desesperada.

Relena, aún con su vestido puesto, sintió que las manos de él pasaban por su parte íntima para darle placer. Heero, atento a sus facciones la observaba muy de cerca viendo como ella gemía de gozo cada vez que se adentraba dentro con sus dedos. Al notar que estaba llegando a un punto álgido, se cruzó por sobre ella preparándose para introducirse profundamente. Mientras seguía besándola por su hombro y pronto tomó su mano la cual besó tiernamente mirándola a los ojos para continuar con la pasión que ella exigía.

Relena, anhelante de que él empezara a entrar por abajo, susurró a su oído desesperada: "Hazlo ahora".

Él, complaciente, comenzó lentamente a sentir la fricción caliente al ir entrando. Comenzó a agitarse sobre ella, observando cómo gemía de placer. Muy candente, él aferraba con sus manos los pechos de la joven y besaba sus pezones con vehemencia cada vez que empujaba su miembro con fuerza hacia lo profundo. Heero apuró sus movimientos deleitándose con los gemidos de la joven.

Relena veía a Heero desesperado sobre ella, lo habían hecho un par de veces antes, para según su percepción esa era la vez más colérica. Se sentía tan ardiente que lo único que deseaba era seguir sintiéndolo dentro. Amaba contemplarlo deseándola sin pudor, dejándose llevar por sus pasiones y entregado como un salvaje a sus pies. Estaba absolutamente excitada al sentirlo, disfrutando de la explosión que podría venir en cualquier momento... pero, ella quería provocarlo para verlo complacido al máximo.

Relena dio una orden a Heero el cual quedó sorprendido de la iniciativa de la joven. Ella se sacó por completo el vestido y su brasier. Ubicó a Heero abajo de él y se montó sobre su miembro. Jugó con los movimientos de sus caderas, teniendo el control absoluto. Ella comenzó a moverse más rápido, rozando sus senos por el tonificado cuerpo del piloto y de vez en cuando, levantándose para que la contemplara completamente desnuda, viéndose expuesta al servicio de él.

Relena pudo notar que su pareja no aguantaba más, porque él la tomó de las caderas apurando el movimiento alienado por la calentura. Ella facilitó la oscilación de ambos con celeridad y se estiró sobre su torso sintiendo como el duro miembro entraba y salía muchas veces. Hasta palpó un característico dolor que le gustaba sentir debido al frenesí del momento.

Ella, no pudo evitar gemir fuertemente cuando comenzaba su orgasmo, excitándose aún más al escuchar el placer de Heero. Como consecuencia, sintió la secreción caliente correr entre sus piernas como conclusión del desenfreno absoluto.

XXX

Lentamente, ambos se quedaron sobre ese mesón bajando los decibeles de sus respiraciones. Relena apoyada en el pecho de Heero, inhalaba agitadamente, notando que tenía demasiado calor. Al minuto, percibió que al quedarse quieta, su temperatura comenzaba a bajar lo que le causó un escalofrío.

Heero se percató de esto. Recordó que junto a la silla, al lado de la mesa estaba su chaqueta arrimada. Con esfuerzo estiró su brazo tomándola y poniéndola sobre la espalda de Relena para abrigarla un poco.

-¿Mejor? - preguntó Heero observándola.

- Si, muchas gracias Heero - respondió la joven acomodándose sobre él.

Heero la abrazó para darle un poco más de calor. Ambos se quedaron silentes disfrutando de la pasividad del momento en el interior de esa sala oscura y tendidos sobre esa gran mesa. A lo lejos, se podía escuchar la música de la fiesta que aún seguía.

- Relena...- pronunció él mientras enredaba sus dedos en el cabello de la viceministra.

- ¿Mmm?

- Hay algo que debo contarte...

- No quiero saberlo - se adelantó tajantemente sin mirarlo. No quería oír la noticia de que debía partir a su nueva misión.

Heero, intrigado, no logró deducir lo que pasaba por la mente de la Viceministra.

- Es una niñería, lo sé - agregó Relena aferrándose a él - sólo déjame disfrutar este momento... por favor Heero.

Él accedió a la petición. En ese momento no había apuro, ya tendría tiempo de informarle todo.


Bonus track:

Los novios se acercaron a la mesa del equipo Gundam

- Creo que vi a Heero por aquí ¿dónde se fue? - preguntó Dúo buscándolo por el salón de la fiesta.

- Luego de bailar con Relena lo vi irse con ella por esa dirección - apuntó Quatre.

Trowa soltó una risita mientras bebía.

- ¿Dé que ríes? - preguntó Wufei.

- Seguramente esos dos tenían muchas cosas que aclarar - aclaró Trowa.

- Era de esperarse, finalmente hasta él tiene una debilidad...no hay soldado perfecto - dijo Wufei.

- Si lo hay, vivir con sentimientos no te hace débil. Finalmente ser un humano es dejarse llevar por esas emociones - comentó Quatre - Y tú deberías entregarte a esos sentimientos también, Wufei

Todos percibieron la indirecta. Dúo, algo ebrio, no filtraba sus palabras.

- ¡Oh no me digas que también haz caído! - exclamó golpeándole la espalda.

- No digan estupideces, yo no soy como ustedes...- aclaró yéndose a servir otro trago a la barra.

- Me pregunto cuando lo admitirá - dedujo Trowa.

- Cada uno a su tiempo - respondió Quatre - recuerda cuanto demoró Heero y Relena.

Dúo volvió a bromear con el tema.

- Vaya, ¡quién pensaría que saldrían con esa sorpresa ! siempre sospechamos que entre esos dos había algo, pero hay un gran salto desde un affair a tener un hijo... ¡Heero Yuy como padre, quién lo pensaría!

- Y más vale que tu también te vayas haciendo la idea - reclamó Hilde bromeando.

Todos rieron ante el comentario.

- Mmmmm yo creo que fuimos engañados - sugirió Trowa.

- ¿Qué quieres decir? - preguntó Dúo.

- Jamás fue solo una aventura - informó Trowa ante la sorpresa de todos - siempre fue real, solo que nosotros no nos dimos cuenta, dado a que él es muy reservado.

- Habla por ti Trowa, me jacto de decir que siempre supe del romance entre esos dos - río Quatre.

-¡Acaso me toman por estúpido!... Yo fui de los primeros en notarlo - dijo receloso Dúo - Cuando el aprovechado quería matarla a como de lugar

-¡¿QUEEEE?! - exclamaron todos al unísono.

- Para que vean, el dios de la muerte siempre tiene la información más fidedigna - dijo orgulloso - él quería deshacerse de Relena, aunque ya saben. Ellas siempre terminan ganando.

- Dúo, lo estás inventando - dijo Hilde.

- Soy Dúo Maxwell, ya saben jamás miento.

- Si si... - respondió Hilde exasperada.

Dúo se apartó del grupo dejándolos a todos boquiabiertos ante la revelación. Finalmente concluyeron que quizás confundió cosas, ya que estaba pasado de copas.