Comprensión/Entendimiento


Jueves por la tarde.

—¿Llegó? —preguntó Chat Noir a uno de los encargados de la Biblioteca Mazarino.

—Si, está esperándola en la sala de lectura desde hace quince minutos.

—Gracias.

"Definitivamente, era el peor amigo del mundo por hacerla esperar tanto."

Corrió hacia donde estaban los libros de historia de aquella antigua biblioteca. Lugar donde decidieron encontrarse

—Ladybug, ya llegué. —dijo él muy alegra llegando a una sala de lectura vacía y ella acomodada en una de las sillas mientras leía.

—Hola, tardón.

—Al menos llegué.

—Se supone que el maestro siempre llega temprano.

—Bueno, este gato tuvo que hacer algo en otro lugar.

"Nunca mas voy a dejarme convencer por los retos inesperados de Kagami en esgrima."

—Ahora si, ¿me ayudarás con mi ensayo de la historia de Francia?

—Cuando quieras, mi Lady.

—Pues estuve estudiando algunos libros y no me convence mucho, quiero hacer el mas conciso y necesario reporte de la Revolución Francesa.

—Qué curioso, me dejaron la misma tarea, pero ya la terminé porque este gato sabe demasiado de fechas.

—No te luzcas tanto.

—De verdad, soy muy bueno y no es porque presuma a cada momento.

—Pues ahora llegó la hora de que lo demuestres, gatito.

—A ver, en 1789…

Ladybug miraba como su gatito estaba actuando por un momento de narrador, hasta que fue a pararse encima de la silla y luego a la mesa para recrear toda la Revolución Francesa frente a él, haciendo de Luis XVI, Napoleón Bonaparte y hasta María Antonieta.

—Y al final todo se volvió una gatástrofe y terminaron rodando cabezas durante el periodo del terror.

—Guau, que impactante. —dijo ella riéndose mientras aplaudía ante la interpretación de ser guillotinado como en aquellos tiempos.

—Si, es algo triste pero al final fue lo que originó que todos seamos libres de las garras del mal, ¿no?

—Pues no tanto…—dijo ella apoyando su mejilla en su mano sobre la mesa. —Ahora literalmente vivimos una lucha y es extraño estar aquí haciendo una tarea.

—Pero lo venceremos, esto no durará por siempre, Mi Lady.

—A veces si lo creo… Quiero comprender porque Hawk Moth hace esto en verdad.

—Es alguien malvado, será difícil saber su propósito.

—Me gustaría saberlo, porque también es un humano que anhela igual que otras personas.

—¿Sabes algo? Deberiamos idear algo enorme para desenmascararlo. Él se está haciendo el cobarde. Tal vez… ¿Intentar saber su identidad sería una salida? —dijo Chat Noir algo dudoso. Nunca él había pensado en esa posibilidad, solo era siempre buscar al akuma, vencerlo y ya está.

—Chat Noir, es difícil saberlo.

—Si, pero no imposible. Descuida que trataré de pensar en algo y yo mismo me encargaré de mandarlo a la guillotina. —dijo mientras extendía su bastón y golpeó una torre de libros que estaban cerca de la mesa, botándolos al suelo.

—Aunque fuera Hawk Moth, merece un castigo mas… de este siglo. —Ladybug ayudó a Chat Noir a recoger los libros.

—Probablemente sea alguien quien de repente quiere ser millonario. —Chat Noir comenzó a soltar esa posibilidad.

—O siempre lo trataron mal en la vida y quiere vengarse.

—O tal vez… Tener a alguien con él otra vez, al menos sabemos que es hombre. ¿Su voz no te parece familiar?

—Uhmm… creo que no. Me acordé de algo pero creo que está fuera de lugar. —dijo ella algo nerviosa.

—Vamos, Ladybug. No hay secreto entre nosotros.

Suspiró.

—Bien, ¿Recuerdas cuando sospechamos de Gabriel Agreste por el libro de los Miraculous?

—Vimos que fue akumatizado, no tiene nada que ver. —respondió convencido el zagal.

—Si, pero… Tenía ese libro. Tal vez sabe algo mas de eso.

—Lo dudo, se ve alguien muy bueno a la mirada de todos.

—O eso es lo que quiere que creamos.

—Mi Lady, ¿estás segura? Recuerda que no podemos acusar a alguien sin pruebas.

Ladybug se quedó pensativa. Tal vez estar leyendo muchos libros ese día comenzó a aturdirla.

—¿Me sigues enseñando mas de la Revolución Francesa?

—Como quieras, ¿ahora qué papel deseas que interprete?

-.-

En la noche.

Mansión Agreste.

—Chico, ¿estás bien? —le habló el kwami de la destrucción.

—Si, Plagg. Solo que no me agrada la idea de que mi padre podría ser aquél monstruo.

—Pero sabes que Ladybug es muy inteligente y puede sacar conclusiones. No necesariamente tiene que ser verdad.

—Si pero, ¿si ella tiene razón esta vez?

—Tal vez si creo que deberías preguntarle, son muchos secretos.

—Solo no quiero que… Sea verdad.

—Descuida, estoy aquí contigo, Adrien. No va a pasar nada, confía en mi. —dijo Plagg mientras volaba hasta su hombro.

—Adrien, tu padre te llama. —habló Nathalie, minutos después.

—Está bien, ahí voy.

-.-

Dos días después.

En uno de los techos de París.

—¿Lo viste por algún lado, Viperion? —dijo Ladybug desesperada a su compañero.

—No, Ladybug. ¿Cómo pudo desaparecer?

—No lo sé… pero fue extraño, no discutimos ni nada, la última vez que estuvimos juntos fue en la biblioteca hace pocos días y no fue a la patrulla de ayer.

—¿Y no hablaron de algo cuando se vieron?

—Bueno, hablamos de Hawk Moth pero nada grave.

—Define nada grave.

—Solo de quien podría ser y nada mas.

—¿Y cuál era tu sospecha?

—Solo mencioné la que ya sabíamos, que podría ser Gabriel Agreste pero lo descartamos.

—Creo que ya se donde podría estar Chat Noir.

—¿Ah sí?

—Vamos a la mansión Agreste. —la tomó de la mano y fueron corriendo hacia aquél lugar.

—¿Qué?

—Confía en mi.

Llegaron y se dirigieron primero a la ventana de su hijo, Adrien.

Vieron todo desordenado, como si un huracan hubiese pasado por la habitación del modelo.

—Luka… Adrien no está. —dijo muy preocupada.

—Tranquila, Ladybug. De repente está dentro de la casa.

—No lo veo por ningún lado. Si le pasó algo, yo…

—No pasará nada, Ladybug. De seguro Chat Noir lo salvó…

"O eso espero."

Los dos abrieron la puerta del baño con cuidado, no estaba. Abrieron la puerta de su cuarto en dirección a los pasillos de la mansión, inspeccionaron las habitaciones, no había rastro de nadie. La heroína comenzó a temblar de los nervios al ver ese lugar lúgrube.

—Ladybug, estate tranquila que lo encontraremos. —dijo Viperion, tratando de darle paz.

—S-si, lo sé. Lo siento.

Entraron a la oficina de Gabriel Agreste, donde apenas se pudo ver la luz de los rayos del día.

—¿Qué es esto? Auch. —Viperion recibió un golpe con su bastón, dejándolo en el piso.

—Así que buscas a tu compañero, ¿no, Ladybug? —dijo alguien entre las sombras, tomando por sorpresa a la heroína del cuello con su antebrazo.

—¿Q-quién eres? —preguntó nerviosa, viendo a su compañero en el suelo inconsciente.

—Alguien quien esperó por muchos años al enfrentarte. —dijo aquella voz madura que fue escalofriante para ella.

—¿Hawk… Moth?

Ella comprendió que se había metido en la boca del lobo.


¡Capítulo 22 terminado!

¡Regresé de mi descanso de día entero post- exámenes parciales de la Universidad que me tocó hace poco y ahora si volveremos con las historias!

La pregunta de este capítulo solo es una: ¿Dónde está Chat Noir?

¿Cuando lo sabremos?

Este domingo, espero que logren comprender que soy así con el suspenso xD

-Ann.

Siguiente capítulo:

Rascar la barbilla (mimos de gatito uwu)