Este capítulo puede resultar algo confuso pero trataré de aclarar las cosas en las notas finales
La mantis estaba exhausta, su cuerpo temblaba y a duras penas era capaz de mantenerse en pie, sus jadeos eran sonoros y agitados, todo en ella denotaba su cansancio, sin embargo aún cuando solo quería desplomarse en el suelo, las cuerdas que la sujetaban de los brazos la mantenían en pie.
Había vivido una experiencia intensa e inolvidable, su amado caballero la había colmado de atenciones, tocado cada centímetro de su cuerpo excitándola hasta hacerlo casi insoportable, pero no había sido capaz de responder en ninguna forma posible, pues las cuerdas que la retenían impedían todo movimiento, se había transformado en una presa indefensa a merced de su depredador, una humillación inconcebible sobre todo para una lord, y sin embargo... Le había gustado.
Había amado cada momento, cada instante, cada toque, se sentía en las nubes, nada podría romper la magia de ese instante, o eso creía.
—Amiga, en serio estás loca.
Una voz pequeñita pero muy cercana la sorprendió repentinamente, miró algo asustada a su alrededor hasta que notó con horror como un niño entraba en su campo de visión. Era muy pequeño, quizás un poco más grande que el caballero cuando recién lo conoció, era algún tipo de insecto alado, presumiblemente una polilla blanca muy peluda, su collarín de pelo era enorme y esponjoso, daban ganas de tocarlo, las puntas de sus patas también tenían pelo, de hecho simulaban un par de zapatos, incluso tenía un pompón de pelo en la punta de su cola. Solo destacaba en toda su blancura una máscara escarlata que cubría la mitad de su rostro.
La mantis miró al insecto sin habla ¿Acaso había visto lo que el caballero había hecho con ella? ¡¿Qué hacía ese niño ahí?! ¿Dónde estaban sus padres?
—Si te lo preguntas, sí, vi todo —soltó una risa burlesca—. Ah, pero no te preocupes, no es lo peor que he visto, al fin y al cabo, cuando uno se mete en los sueños de otros, se arriesga a que estas cosas pasen.
De la pura impresión Orquídea era incapaz de articular palabra ¿Meterse en los sueños de otros? ¿De qué estaba hablando este insecto? No pudo evitar asustarse un poco cuando vio al niño acercarse a ella.
—¿Me tienes miedo? Vaya, eso casi nunca pasa —la polilla pareció alegrarse por esto—. Pero es un buen cambio para variar, cuando eres alguien pequeño todo el mundo es aterrador, ser yo quien imponga respeto se siente genial. ¿Sabes? Hace tiempo atrás fui compañero de una mantis bastante odiosa, el tipo era aterrador y me menospreciaba por ser pequeño, si me viera ahora seguro estaría impresionado.
El bicho infló su pecho en una postura de orgullo que por alguna razón ofendió a Orquídea ¿Esa bola de pelos se jactaba de asustar a una mantis? ¿Y pensaba presumirlo frente a otra mantis? ¡Eso no lo podía permitir!
—¿¡Quién te tiene miedo!? ¡No te atrevas a insinuar semejante estupidez! Maldito mocoso ¿Dónde están tus padres que permiten que vagues por ahí viendo cosas de adultos?
Las palabras de Orquídea molestaron mucho a la polilla, de hecho esta se puso furiosa ante ellas, su pelaje blanco comenzó a esponjarse dándole cada vez más el aspecto de una pelota. El insecto entonces emprendió el vuelo y se colocó a la altura de la prisionera, la miró directamente a los ojos con furia.
—¡SOY UN ADULTO! ¡Mira! ¡Tengo alas! ¡ALAS! ¡Las polillas adultas tienen alas, las orugas no! ¡Soy un adulto! ¡Un adulto pequeño pero un adulto! Yo ya tuve mi última muda de piel, ya soy independiente, ya he hecho las cosas de los adultos ¡Hasta he tenido una novia! ¡No vuelvas a tratarme como un niño!
La Lord mantuvo una expresión seria, aunque por dentro moría de risa, algo tenía este bicho que inspiraba simpatía y ver a esa bola de pelos esponjada tratando de causar respeto era gracioso. En verdad costaba creer que era un adulto, era diminuto, cazar a un ser así no valdría la pena, debajo de todo ese pelo casi ni habría carne y en todo caso, con lo adorable que era, le gustaba más vivo que muerto. Luego de todo esto se reprendió mentalmente, tenía que dejar la costumbre de evaluar a los insectos débiles como presas.
—Bueno, entonces eres un adulto, me queda claro —Se notaba que trataba de contener la risa.
—¡No te burles!
—No lo hago... O al menos trato... Por otro lado ¿Con quien tengo el gusto de hablar?
—Con Bocadillo —La mantis parpadeó sin comprender—. Bocadillo, B-O-C-A-D-I-L-L-O, así es como me llamo.
Esto ya fue demasiado, la mantis estalló en risa, si no estuviera amarrada se estaría agarrando el estómago tratando de contenerse.
—¡No es mi culpa que mi maestro me haya puesto así! Bueno, considerando que su plan original era comerme es lógico que no me pusiera un nombre mejor y para cuando decidió hacerme parte de la tropa ya era demasiado tarde para cambiarme el nombre. —Un ligero sonrojo logró colarse a través de la blancura de su rostro.
—En fin señor Bocadillo ¿Que lo trae por aquí? ¿Qué ha hecho que tenga el atrevimiento de meterse en mi vida privada y espiar lo que yo hago cuando estoy a solas?
La mantis le dio una mirada letal a la polilla, pero esta no se vio afectada, desbordaba confianza y quizás algo de arrogancia, esto la molestó un poco, era inusual que una presa le mostrara tan poco respeto.
—Créeme, si hubiera podido evitarlo lo hubiera hecho, no me hace ninguna gracia presenciar las fantasías perversas de nadie, pero de alguna forma siempre termino metido en estos líos Uf... —Suspiró—. El caso es que accidentalmente me metí en tus sueños, pero fue sin intención. Yo estaba caminando por el cementerio cuando sentí una curiosa energía que venía de una cueva en la parte más alta, volé hasta allí y encontré a dos insectos dormidos abrazados, y para mi sorpresa, entre ellos había un extraño artefacto, la meta de todo mi viaje y mi búsqueda ¡El aguijón onírico! Iba a llevármelo pero fui muy descuidado, debí usar guantes o algo. En cuanto toqué el arma me vi transportado a este sueño y como siempre terminé presenciando algo que no quería —Se agarró la frente con una de sus manos— ¿Por qué siempre me toca ver estas cosas?
—Espera un momento, me acabas de decir que esto es un sueño...
—Oh si, un sueño creado por tu mente ¿O acaso esa persona con la que soñabas te haría todo lo que te hizo en la vida real?
La nebulosa en la mente de Orquídea pareció despejarse y adquirió consciencia de su entorno y su situación, estaba soñando, todo era solo producto de su imaginación. Inmediatamente las cuerdas que amarraban sus brazos desaparecieron y la mantis cayó sentada en el suelo, entonces se agarró la cabeza con horror al pensar en todo lo que había pasado, ella había soñado eso, ella lo había deseado, era una maldita enferma con deseos perversos.
—Oye... No es para que te mortifiques tanto —dijo la polilla al verla tan afectada—. O sea, no le haces daño a nadie y es problema tuyo lo que te guste, nadie tiene por qué criticarte.
—¡Me gusta un insecto que no es una mantis! —Gritó con ojos llorosos.
—Eh... ¿Eso es lo que te preocupa?
—¿Y qué pensabas tú que me preocupaba?
—... Creo que tú y yo tenemos ideas algo distintas... A ver... Te preocupa sentirte atraída por un bicho que no es una mantis...
—Es algo horrible.
—Por favor... No es lo más común pero tampoco es algo malo, yo mismo tuve una novia que era una libélula —Orquídea le lanzó una mirada de incredulidad—. Sí, es verdad... Me dejó por enano pero... No quiero hablar de eso. La cosa es que, no tiene nada de malo querer a alguien de otra especie, es cierto que los hijos mestizos pueden sufrir rechazo o algunas dificultades, pero he conocido parejas que simplemente no tienen hijos entre ellos y han podido tener vidas felices.
—¡Pero eso es tabú! ¡Es algo asqueroso!
—¿Por qué es asqueroso?
—Porque... Porque es...
—Porque es lo que te han dicho toda la vida —Orquídea lo miró sorprendida—. Sí, me lo imaginé. Mira, con quien te emparejes es asunto tuyo, mientras no dañes a nadie, nadie puede decir nada, puedes estar con quien quieras y eso no tiene nada de malo, si te preocupa tener hijos mestizos, pues no tengas hijos con tu pareja, puedes adoptar, o tener por tu cuenta con otra mantis y los crían entre los dos, muchos hacen eso también.
—Lo haces sonar tan fácil, pero si en mi tribu se enteran de esto me matarán.
—Entonces no regreses.
Orquídea lo miró de forma asesina y se puso de pie mostrando toda su altura. Bocadillo se sintió intimidado al ver tal agresividad en la insecto y retrocedió por precaución.
—Cómo te atreves... ¡Cómo puedes siquiera insinuar eso! ¡Soy una Lord! ¡Tengo responsabilidad con mi pueblo! Soy una de las líderes ¡Debo regresar! ¡Tengo que hacerlo!
—Pero no quieres... ¿Cierto?
Orquídea quedó muda ante eso, aquella maldita polilla parecía ser capaz de ver a través de ella, había adivinado su mayor problema y conflicto, estaba dividida entre su corazón y su sentido del deber, le gustaba la vida libre en Hallownest, pero también le preocupaba su pueblo, trataba con todas sus fuerzas de negarse cualquier posibilidad de estar junto a su caballero, se repetía una y otra vez que era algo sucio, malo, imposible. Pero ahora esta polilla venía a decir que podía estar con él, que no había nada de malo en ello, eso solo le complicaba más el mantenerse firme en sus convicciones.
—Vete... ¡Vete de aquí! ¡Largo! ¡Fuera de mi sueño! ¡Vete antes de que te mate!
—Eh... En primer lugar, dudo que puedas matarme en este lugar, digamos que tengo un cierto control sobre los sueños de las personas, y en segundo lugar, me iría si pudiera pero... Estoy atrapado, el poder que tengo no es suficiente para salir de aquí así que... Nos quedaremos juntos hasta que despiertes... Jejeje.
Orquídea apretó las garras de frustración y miró al bicho con odio, trató de concentrase en despertar para salir de ese amargo sueño, pero no estaba segura de como hacerlo.
—¿Tratas de despertar? No creo que puedas hacerlo de la forma habitual, me fijé en que habían restos de cierta planta para dormir, estás drogada, no podrás despertar hasta que pase su efecto.
—¡Maldición! ¿No hay una forma de despertar o de deshacerme de ti?
—Pues... Hay una forma, si te asustaras mucho, digamos con una pesadilla, podrías liberarte de este sueño. Lamentablemente no soy muy bueno provocando pesadillas, a Scarlet se le daban bien, yo soy más diestro creando sueños placenteros... Pero puedo intentar algunas cosas... Dime ¿Qué es lo que más te asusta?
—¡Una mantis guerrera no tiene miedo! —Dijo en tono orgulloso.
—Esa es una vil mentira, todos tenemos miedos. Quizás... ¿Te asuste perder a alguien querido? —Observó una ligera incomodidad en el rostro de Orquídea—. Sí, a todos nos duele perder a alguien que queremos, pero seguro hay algo más, eres orgullosa por lo que veo, conocí a una abeja que era como tú, tenía buen corazón, pero era altanera, le gustaba ser obedecida le dolía mucho dar su brazo a torcer, para ese tipo de personas la humillación es lo peor.
Inmediatamente la mantis se puso en guardia molesta por las insinuaciones que hacía la polilla, pero esta no se detuvo.
—Pero... Hay algo que es terrible para cualquier mantis, y es la idea de ser débil, sí, la mantis de la que te hablé era así, la idea de ser aplastado por un ser débil es su peor pesadilla... —Orquídea cada vez estaba más nerviosa ¿Qué pretendía este bicho?—. Bien, creo que ya tengo los ingredientes, según Scarlet para hacer una buena pesadilla primero juntas todos los miedos, luego planteas un escenario, sitúas a los artistas y entonces... ¡Bailas!
Bocadillo levantó una mano y de forma elegante chasqueó los dedos, un fuego blanco apareció de la nada e inundó todo el sitio con un brillo cegador que obligó a la mantis a cerrar los ojos.
Para cuando los volvió a abrir, el lugar lucía diferente, de ser un entorno nebuloso y sin forma, ahora tenía un aspecto más concreto, una especie de coliseo blanco, enorme y resplandeciente, lleno de público, el cual consistía en muchas mantis de mirada penetrante y rostro serio, y frente a todas ellas, en los asientos de al frente se encontraban Lirio y Lavanda, las dos Lord.
—Qué... ¿Qué es todo esto? —La guerrera lucía confundida.
—Aún no termino.
Bocadillo agitó las alas y fuego blanco surgió de ellas, el cual se dirigió hacia un rincón de aquel coliseo donde formó una bola ardiente que al disiparse reveló la presencia de Hollow, quien estaba atado colgando de un palo, debajo de él había un pozo del cual sobresalían montones de espinas afiladas y largas, si el caballero llegara a caer en ellas, su cuerpo sería destrozado.
—Bien, aquí está, seguro que Scarlet lo habría hecho mejor, pero esto lo que puedo dentro de mis posibilidades. Bienvenida a tu peor pesadilla —Dijo extendiendo los brazos.
—¿Qué significa todo esto?
—Te voy a asustar tanto que despertarás, aquí están todos tus miedos. Arrebaté a tu compañero de su sueño y lo traje aquí, ahora está allí colgado en peligro de muerte, para salvarlo deberás pelear en frente de toda tu tribu y tu familia, pero serás derrotada y humillada de la peor forma, tu sufrimiento será infinito.
—¿Y contra quien voy a pelear?
—Pues contra mí —Bocadillo infló su pecho orgullosamente y Orquídea se echó a reír.
—¿Esto es en serio? ¿Tú eres mi gran oponente? Creo que tu intento de pesadilla no funcionará bien.
—Claro que lo hará —Bufó molesto—. Si soy yo quien te derrota, una minúscula polilla, la humillación será peor, solo imagínalo.
—Eh... Orquídea, ten cuidado, una polilla dentro de un sueño puede ser muy peligrosa —Dijo Hollow desde su sitio colgando.
La guerrera parpadeó sorprendida ¿Hollow había hablado? ¡Y su voz era preciosa! Clara y juvenil.
—¡Hollow habla! —Exclamó Orquídea contenta moviendo su cola.
—Bueno, esto es un sueño, en los sueños puede pasar lo que uno quiera... ¡Orquídea cuidado!
Los entrenados sentidos de la mantis le permitieron esquivar a tiempo la daga de luz que por poco le atraviesa la cabeza.
—Pero que...
De pronto se fijó en Bocadillo que flotaba sobre su cabeza, el insecto tenía una bola de luz retenida entre sus manos y la miraba con un dejo de burla que le molestaba mucho.
—No sabes lo divertido que es esto —arrojó la bola de luz de sus manos contra Orquídea quien a duras penas pudo esquivar la explosión—. En la vida real todos me ven como una criatura débil y patética que no merece atención, a nadie le importa de lo que soy capaz, simplemente ven mi tamaño y de inmediato me desprecian.
Se podía adivinar un cierto resentimiento en Bocadillo, que en parte parecía estar externalizando en sus ataques a Orquídea, el bicho agitó las alas y del piso surgieron una serie de luces que la mantis esquivó por precaución, cosa que fue positiva pues de cada haz de luz emergió una daga filosa que podría haber destrozado su cuerpo.
—Pero no saben de mi poder, no saben todo lo que puedo hacer, si yo quisiera podría volverlos mis esclavos, inundar sus sueños de ilusiones... —Bocadillo golpeó sus palmas y una bomba de luz explotó junto a Orquídea quien resultó bastante dañada por ella—. Sí... ¡Sí! Cuando estoy aquí puedo hacer lo que quiera, puedo ser yo quien tenga el mando, siente lo que es estar aterrorizado por un poder mayor ¿Lo sientes mantis? Adoro tener a los bichos grandes a mi merced, mostrarles lo que se siente ser una presa.
—¡Eres un maldito loco sádico! —Gritó la mantis poniéndose de pie para escapar de una bandada de mariposas de fuego blanco que Bocadillo estaba expulsando.
—No estoy loco —dijo con una sonrisa espeluznantemente dulce—. Soy un amor de bicho, de hecho, siempre soy muy amable con los que me tratan bien, por algo amo tanto al maestro y a Scarlet, haría o que fuera por ellos, y es por ellos que busco el aguijón onírico...
Hollow presenciaba la escena impotente, sus ataduras eran demasiado firmes para poder escapar y esa polilla parecía tener el control completo del sueño. Era aterrador, de alguna forma esto le recordaba su batalla contra The Radiance en su infancia, este insecto parecía tener el mismo tipo de poder, aunque más débil. Por otro lado también parecía mucho más razonable que la diosa, al menos no estaba tratando de matar a nadie, según él su objetivo era asustar a Orquídea para despertarla, teóricamente eso no tendría que causarle ningún daño, pero no evitaba que fuera doloroso verla atormentada.
Por otro lado había algo que comenzaba a preocuparle cada vez más, la polilla había mencionado a alguien llamado Scarlet. No era un nombre tan raro, de hecho conocía a por lo menos dos Scarlets, pero la mención de este nombre junto a la palabra maestro removía viejas memorias en su interior, no podía evitar pensar en Grimm y en su hija quien llevaba el mismo nombre. Además, este insecto tenía un cierto aire de elegancia, cada vez que invocaba un ataque, lo acompañaba de un paso de baile, la forma en que inclinaba la cabeza o movía las manos le recordaban cada vez más al murciélago, incluso las polillas blancas de fuego que invocaba eran muy similares a los murciélagos de fuego de Grimm ¿Lo habría aprendido de él?
¿Sería posible que el maestro y la Scarlet que mencionaba fueran los mismos que él conocía? ¿Sería posible que luego de tantos años el destino quisiera que volviera a tener noticias de ellos? Después de romper el ancla pasó mucha angustia preguntándose como estarían, si seguirían vivos, si habrían sufrido mucho o si recordarían algo de él y lo extrañarían, pero esta polilla aparentemente tenía la respuesta a todas sus interrogantes, finalmente sabría que pasó con su pequeña protegida y su padre.
—¡Eh! ¡Polilla! —Gritó Hollow desde su lugar.
—Silencio bicho, estoy ocupado y mi nombre es Bocadillo —dijo mientras invocaba más polillas de fuego.
—¡Bocadillo! ¡Por favor responde! ¿La Scarlet de la que hablas es un murciélago con poderes de fuego?
Inmediatamente el insecto cesó sus ataques y se dio la vuelta para encarar al bicho que estaba colgado sobre el pozo de espinas. Voló hasta él y se puso a la altura de su mirada. Orquídea temiendo que le fuera a hacer algún daño y con el corazón en la garganta por la angustia corrió hasta él, pero la polilla con un chasquido de sus dedos hizo aparecer una reja de luz en frente de la mantis cortándole el paso. La Lord vio con impotencia como el insecto estaba frente a su amado quien estaba atado e incapaz de defenderse, ahora que conocía el poder de este loco tenía miedo, muchísimo miedo, más del que recordaba haber sentido alguna vez.
Lamentaba mucho haber mirado con desprecio a esta criatura, se prometió que jamás de los jamáces volvería a hacerlo, respetaría a todo ser, fuera una presa o no, solo quería asegurarse de que Hollow iba a estar bien, extendió sus garras a través de la reja tratando de alcanzarlos, pero estaban demasiado lejos para ella, lo único que podía hacer era escuchar el intercambio de palabras que ambos tenían.
—¿Será posible? ¿Acaso conoces a Scarlet?
—Y a Grimm.
—¡Conoces el nombre del maestro! ¿Eres un amigo suyo? Un amigo del maestro es amigo mío.
—Pues... No es como que seamos amigos realmente... De hecho creo que la última vez que nos vimos no quedamos en muy buenos términos —La última vez que Hollow vio a Grimm antes de que Brumm lo instara a romper el ancla fue en el baile ritual, y en ese momento estaba algo enfadado con él por ciertos eventos que habían ocurrido con Scarlet.
—¿En serio? Pues... Ahora que lo pienso, el maestro nunca mencionó que conociera a una sombra.
—¿Sombra?
—Eres una de esas sombras que habitan este reino ¿Cierto? Simulan ser bichos normales, pero bajo sus máscaras solo hay oscuridad, aunque no por eso son realmente malas, hace años atrás vine con un grupo de exploradores a recorrer este lugar cuando estaba marchito e infectado, y entre mis compañero habían dos criaturas del mismo tipo que tú, ambas muy agradables, muy pequeñas y muy silenciosas... Muy distintas a ti por lo que veo.
—Bueno... Nosotros nos llamamos a nosotros mismos hijos de las Sombras y explicar qué somos es algo complejo pero... Eso no es importante ahora. Quiero saber cómo están Scarlet y su padre ¿Qué ha sido de ellos en todos estos años?
—Tú... —Bocadillo miró a Hollow con un cierto aire de sospecha—. ¿No serás por casualidad alguien de aquel distante pasado que ninguno de ellos dos puede recordar?
—¿No recuerdan su pasado? ¿Nada de nada? ¿No recuerdan cuando estuvieron en Hallownest?¿Todas las cosas que pasamos juntos? ¿No recuerdan el ritual de la flama? ¿Al señor pesadilla?
—Tú... ¡Tú sabes del Rey Pesadilla! —Había una cierta furia en la voz de Bocadillo al mencionar a aquel dios—. ¡Conoces a ese bastardo! ¿No estarás relacionado con él?
—¡No!
—También noto que preguntas en particular por Scarlet —La polilla lucía cada vez más desconfiada—. ¿Cuál es tu vínculo con Scarlet? ¿Quién eres tú?
—Alguien que la ama mucho.
Habían muchos sentimientos puestos en la voz de Hollow, además de una expresión muy sentida en su mirada, sus palabras eran verdaderas, a Bocadillo no le quedó ninguna duda, él quería a Scarlet y jamás le haría daño a su mejor amiga ¿Quizás les podría prestar ayuda para solucionar su problema con el Rey Pesadilla?
Bocadillo estaba a punto de decir algo cuando sus antenas captaron una cierta irregularidad en el ambiente. Hollow y la polilla notaron que todo en aquel lugar comenzaba a tambalearse y la iluminación parpadeaba.
Bocadillo miró hacia la mantis y notó la profunda mirada de tristeza que había en sus ojos.
—Ah... Entonces ese es tu mayor miedo...
...
Orquídea despertó sintiéndose algo aturdida, la cabeza le daba vueltas y tenía una pesadez en su cuerpo, aún era demasiado temprano como para que se levantara, pero no quería volver a dormir, estaba asustada. Giró la cabeza esperando encontrar al caballero dormido a su lado, tenía la esperanza de que su cercanía la tranquilizara y disipara las sombras del extraño sueño que había tenido, porque por supuesto, todo había sido nada más que un sueño.
Pero para su sorpresa, Hollow no estaba dormido, estaba sentado dándole la espalda mirando hacia la puerta del refugio. La mantis desconcertada por esto, acercó su temblorosa garra hacia él y tiró de su capa. Inmediatamente el caballero se giró a verla y ella notó con angustia que estaba llorando.
—Hollow... Qué...
Pero él no contestó ni hizo el intento de hacerlo, se puso de pie y salió de la casa de la vidente. Orquídea quiso seguirlo, pero los mareos y el estupor causados por las plantas para dormir no la dejaron, en cuanto trató de ponerse de pie terminó cayendo de bruces en la alfombra.
La mantis estaba muy confundida ¿Por qué Hollow estaba llorando? ¿Había pasado algo durante la noche que lo dejó así de afectado? A la cabeza se le vino la imagen de él suplicando por saber acerca de Scarlet y las palabras de amor que le dedicó, recordó su mirada de preocupación y anhelo y sus súplicas por información sobre ella. Agitó la cabeza espantando todas esas ideas locas, aquello solo había sido un sueño, un producto de su imaginación, nada de eso había sido real...
De pronto notó algo extraño en el piso de la alfombra.
Pelos blancos.
Este fic es la continuación de otro llamado Cuentos de Hallownest, les recomiendo darle un vistazo. En esa historia Hollow tuvo toda una historia compleja y emotiva junto a Grimmchild, que responde al nombre Scarlet. La situación entre ellos dos culmina con una separación que deja algunas situaciones abiertas y sin resolución. El caso es que después de este fic me gustaría sacar un tercero que retoma esos eventos y finalmente les da un fin, pero para eso, primero hay que plantar las semillas de esa historia, no quiero que lleguen a Hallownest por mera casualidad, había una razón para ello, y esa razón es esta polilla.
Ahora respecto a Bocadillo, la verdad a él lo creé hace muuucho tiempo y siempre tuvo su papel determinado, pero no lo usé solo para este fic, también es el personaje que ocupo para un rol de Hollow Knight en el que participo, en aquella historia Bocadillo explora Hallownest durante el período de la infección junto a otros aventureros, y esos aventureros son los bichos que esta polilla menciona cada tanto.
