Disclaimer: KHR no es de mi propiedad. Podemos disfrutar de esta obra gracias a la gran Amano-san, yo solo escribo sin fines de lucro, meramente por diversión. Si fuera mío habría hecho a Haru la protagonista y con todo un harem(?) :v Lo único que me pertenece son los OC principales, los demás corresponden a sus respectivas creadoras C:
Notas Autora: Hola mis queridas lectoras C: ¿cómo están? ¿Por fin se terminó su cuarentena o todavía no? Bien, pues estamos con una nueva entrega del fic que espero siga gustándoles xD Como siempre digo, vamos poco a poco, pero creo que esta vez hemos avanzando mejor que en otras temporadas xD Espero seguir con el mismo ritmo para que de esa manera podamos acercarnos rápidamente a ese final culminante :P
Pues no tengo mucho que decir, solo que me sigan mandando sus buenas vibras para que de esa manera pueda finalizar esta hermosa historia a la que le he dedicado todo lo que tengo xD y de esa manera pueda culminar el otro proyecto que tengo en pausa xD
Les dejo el capítulo con la única advertencia de que esta vez lo dedicamos casi por completo a la pareja principal ¡POR FIN! Espero que les guste el resultado, y si no ya saben que acepto cualquier sugerencia bonita que tengan.
Nos leemos más abajito :)
AVISO: A partir de los capítulos anteriores la trama original del manga sera cambiada totalmente. Esta historia esta situada después del final del ANIME, por lo que los siguientes sucesos serán como un universo paralelo :v
Un ejemplo de ellos será la escena de Enma, cuya aparición en la vida de Tsuna será diferente a la del manga ;)
Advertencia: Probablemente haya OOC (Out of Character) pero intentaré que no sea tan obvio. Este fic es SECUELA o continuación de mi anterior fic. Si eres nuevo (a) en la lectura, puedes pasar a mi perfil para leer la primera parte y puedas comprender con mayor facilidad la historia. Debido al universo en el que se desarrolla la historia, algunos personajes canon como Enma y otros, tendrán una aparición diferente a la del manga, así como otros personas que no tendrán tanta relevancia dentro de este fic (Bianchi, Lambo, I-pin, etc)
Aclaraciones:
Cursiva- Flashback, Recuerdos, palabras extranjeras(?), etc...
«Pensamientos» ...
Negritas: Frases en Italiano -
(Palabras subrayadas) : Traducción del italiano (?) :v
Fic dedicado a: Las lectoras y creadoras de OC para esta historia. Gracias por seguir apoyándome con este proyecto, aunque es el que más me ha costado seguir pero siempre están apoyándome. Muchas gracias :3
RESUMEN DEL CAPÍTULO ANTERIOR: Tsuna y Shito avanzan a grandes pasos con su entrenamiento, especialmente el castaño que con la ayuda de Xui Mei logra controlar mejor su flujo de llamas de última voluntad. Sus acercamientos provocan cada vez más confianza, y ese sentimientos desconocido comienza a creer lentamente el la guardiana de Ghiaccio. Finalmente Megumi se reune con Denev para llevar a cabo su misteriosa misión, llegando hasta la prisión de Vindicare, además de que los miembros de Ghiaccio y Scuro finalmente comienzan su convivencia juntos. Además Dánae planea la manera de asegurarse de que la mejor carta de Vongola aumente su poder.
~ Nuova Alba della primavera ~
Capítulo XXII: El lazo invisible que nos une.
Shito revisó su reloj una vez más asegurándose de haber llegado temprano. El día anterior había quedado con Haru en que la esperaría fuera de Midori para poder pasar algo de tiempo juntos como solían hacerlo antes. Aunque había sido inesperado, Shito no podía negar que el hecho de que Haru le buscara tan arduamente desde los últimos días le hacía inmensamente feliz.
Una sonrisa se asomó de su rostro al recordar las expresiones de Haru que tanto le gustaban.
— ¡Tierra llamando a Ōkawa! — una mano se pasó por enfrente del ojirrojo haciéndolo reaccionar. Pudo ver a la presidenta del consejo estudiantil frente a él.
— T-Tachibana… no aparezcas tan repentinamente — se quejó el joven.
— Eres tú quién está parado en medio de la nada con una extraña expresión — refutó — asustarás a mis estudiantes.
— Suenas como si fueras la directora… — respondió Shito en tono bromista.
— "Casi" soy la dueña — aseguró la chica, tratando de sonar serena — ¿Y? ¿Has venido a ver a Miura?
— Sí, he quedado con ella hoy.
— ¿Y por qué esperas afuera? — preguntó y tomándolo repentinamente del brazo lo arrastró hacia adentro. — Aprovecha el privilegio de ser conocido de la presidenta estudiantil. Miura está en el gimnasio.
— P-Pero… — sin poder protestar fue tras de Tachibana bajó la mirada curiosa del resto de estudiantes.
Una vez frente a la puerta del gimnasio Tachibana le empujó para que entrara, pero en ese momento la puerta se abrió repentinamente, topándose de cara con Haru. Sus rostros quedaron a escasos centímetros cuando Shito tropezó con uno de los escalones que iba hacia la entrada.
Ambos parpadearon sorprendidos.
El recuerdo de aquel día en la enfermería llegó como un rayo a Haru, y fue como si volviera a sentir aquellos cálidos labios sobre los de ella. Su rostro se enrojeció por completo.
Shito dio un paso atrás.
— L-Lo siento… — se disculpó con vergüenza. Había recordado la reacción de la chica cuando la había besado de repente. Por más que deseara estar con ella no quería volver a molestarla. — E-Estaba a-afuera, p-pero…
— Pero yo lo traje acá, no te molesta, ¿no, Miura? — Tachibana intercedió rápidamente.
— ¡Hahi! P-Por supuesto que no~ desu — Haru trató de recomponerse, y después sonrió a Shito — Haru está muy contenta de que Shito-san esté aquí.
El ojirrojo suspiró aliviado.
— ¿Tarde demasiado? Haru estaba terminando las actividades del club.
— No, claro que no — negó rápidamente — pero Tachibana me vio afuera y…
— ¿No es ese Ōkawa-san?
— ¡Es verdad!
— Oigan chicas, Ōkawa-senpai ha venido…
De pronto un grupo de chicas rodeó a los jóvenes tomando por sorpresa a la castaña. Las jóvenes que eran miembros del club de teatro parecían muy emocionadas con la presencia de Shito, mientras él sonreía nervioso sin saber cómo reaccionar.
— Ōkawa-san deberías venir más seguido para ayudarnos con las obras — declaró una de ellas, que era la presidenta del club.
— Si, si… hasta podemos pedir permiso a Tachibana-san… — sonrió otra más.
El grupo de chicas iba cerrando distancia poco a poco, el movimiento provocó que una de ellas chocara con Haru, quien perdió el equilibrio resbalando de un escalón. Shito reaccionó rápidamente sosteniéndola por la cintura y acercándola a él.
— ¿Estás bien, Haru? — preguntó.
Al sentirlo tan cerca Haru volvió a sonrojarse, bajando la mirada asintió.
— Lo siento mucho Miura-san — se disculpó la joven al ver lo que había sucedido por su culpa.
— ¡Hahi! ¡No problem ~ desu! — sonrió, restándole importancia.
Esta vez miró al más alto. Esperaba que Shito la soltara, sin embargo aquello no sucedió.
— Aprecio muchos sus palabras, pero ahora mismo estoy ocupado — se disculpó — solo he venido por Haru. Quizás más adelante.
Algunos rostros lucían desanimados, mientras que otros seguían admirando la sonrisa del chico de ojos rojizos.
— ¡Qué envidia Miura-san! ~ Hacen tan linda pareja… ~ — se escuchó una voz en medio del grupo.
A pesar de la vergüenza, Haru no pudo evitar reír internamente. Se sentía bien escucharlo de otras personas y eso reforzaba su convicción de declararse.
— ¿Nos vamos Haru? — la voz del chico la regresó a la realidad. Él tomó su maletín, ayudándola a cargar sus cosas y después le ofreció su brazo.
Sin dudar lo tomó de inmediato con una pequeña sonrisa triunfante. Tachibana no pudo evitar reír ligeramente al presenciar aquella escena.
— Espero que tengan buena tarde Ōkawa, Miura — se despidió mientras ambos jóvenes salían dejando atrás al club de teatro.
Cuando franquearon la puerta, Haru por fin volvió a hablar: — Shito-san es realmente popular. Haru no lo sabía~ desu.
El chico rió con vergüenza.
— ¿Te parece? Creo que solo es porque les di mi ayuda a las chicas — contestó — ¿recuerdas el día que nos encontramos en la biblioteca? Te dije que en el festival habías ayudado en una obra, y yo también lo hice.
— Ah, es verdad.
— De hecho, durante el festival nos quedamos encerrados y casi se arruina la obra — Shito siguió hablando mientras reía al recordar esos momentos.
Haru permaneció en silencio mientras le escuchaba. Vagamente su mente viajó a un salón vacío donde dos personas conversaban sentadas en el piso. No sabía por qué, pero tenía la sensación de haber mantenido una plática que la puso nerviosa. Algunos recuerdos eran vividos, pero siempre que trataba de pensar en momentos que hubiera tenido con Shito, era como si una nube gris se posara sobre su memoria.
Le frustraba un poco el no tener control sobre lo que debía recordar.
— ¿Te parece bien, Haru? — la pregunta de Shito la tomó por sorpresa pues no había escuchado nada de lo que había dicho por estar divagando. — Si no puedes hoy…
— ¡Hahi! Claro que Haru quiere — respondió por inercia.
Ni siquiera sabía que era lo que había aceptado, pero no desaprovecharía ninguna oportunidad.
Shito volvió a sonreír ante su animosidad.
— ¡Perfecto! Estoy seguro que todos te agradarán — exclamó, dejando más confundida a la chica. — Entonces iremos directo a mi casa.
« ¿Eh? » parpadeó rápidamente.
Shito le tomó de la mano y la condujo hacia la casa dónde vivía junto a sus amigos y Haru no tuvo más opción que seguirle el paso sin saber en qué se había metido.
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Sely caminó lentamente a través de las calles de Namimori sin un rumbo fijo. Se había contenido lo suficiente para no preguntar por Kozato Enma desde el momento que había llegado, pero en realidad su anhelo era verlo lo más pronto posible.
Por ese motivo se había escapado de la casa de Shito cuando no estaba, dejando una breve nota a sus amigos. Esperaba que Michael no fuera el primero en verla, de lo contrario era seguro que arruinaría su plan.
¿Por qué no se le había ocurrido pedir detalles del pelirrojo a Hitomi o Xui Mei? Quizás ella sabría dónde encontrarlo, o tal vez era posible que estuviera en compañía de alguno de los Vongola, pero tampoco los conocía tan bien como para buscarles. Solo habían cruzado palabras a través de las reuniones que tuvieron anteriormente.
Lanzó un suspiro mientras sostenía una pequeña caja entre sus manos.
« ¡No me rendiré! » se dio ánimos internamente.
Y, como si sus pensamientos hubieran sido leídos, al pasar cerca del río vio la espalda de un chico que estaba sentado en la orilla, de frente al agua. Sus ojos se iluminaron al reconocer aquella cabellera rojiza que reflejaba perfectamente los rayos del sol al atardecer.
— ¿Enma? — preguntó mientras se acercaba lentamente a él.
El pelirrojo se sobresaltó al reconocer su voz. Sabía que ella seguramente había llegado de su viaje, pero no esperaba encontrarla tan pronto.
— S-Sely-san…
La castaña sonrió con alegría pues era la primera vez que escuchaba que él la llamaba por su nombre. Escucharlo de su boca hacía latir su corazón.
— ¡Estoy segura que esto es el destino! — dijo mientras llegaba a él rapidez y se arrodillaba a su lado para quedar a la misma altura.
El acercamiento de la chica puso un poco nervioso a Enma.
— ¿L-Llegaste c-con bien…? — atinó a decir mientras desviaba la mirada avergonzado de haber hecho una pregunta tonta. A decir verdad estaba un poco ansioso cuando Tsuna le había comunicado del ataque recibido en Tokio.
— Sí, muchas gracias por la preocupación — la sonrisa de la chica no se borraba pues su emoción era más fuerte — ¿Cómo has estado? ¡Tenía muchas ganas de verte!
La honestidad de la castaña era abrumadora. Pero siendo sincero consigo mismo, él también deseaba volver a verla.
— Y-Yo… creo que debo disculparme contigo — de repente el tono de Sely cambió. Aunque no sabría explicarlo, sentía que había varias cosas que decirle — la última vez que nos vimos, creo que te presione demasiado.
« ¿Se refiere a su confesión…? » pensó para sí mismo. Tal vez durante ese tiempo se había dado cuenta que estaba equivocada.
El pensamiento lo desánimo.
— Se que fue muy repentino pero… — volvió a hablar después de respirar profundamente — ¡déjame volver a confesarme!
Sus palabras sorprendieron al chico, que tenía una expresión confusa pero a la vez alegre.
— Entre más pasa el tiempo, más convencida estoy. Quería volver a hablar contigo para decírtelo apropiadamente. ¡Me gustas Enma!
Ante tanta determinación, Enma volvió a sonrojarse.
— Y-Yo… b-bueno… — tartamudeó. Era la primera confesión que recibía en su vida.
— ¿Yo no te gusto? — preguntó, viéndolo con aquellos intensos ojos azules como el cielo. Su expresión era algo triste, lo que estrujó el corazón de Enma.
— M-Me gustas, p-pero… — no supo que más decir, realmente no sabía cómo manejar esas situaciones.
— Ya entiendo… — Sely sonrió, y relajó su tono de voz emocionado. No quería asustarle — seguramente es algo extraño que venga repentinamente a decirte que me gustas.
El pelirrojo se agitó, tampoco deseaba que lo malinterpretara.
— Desde pequeña soy capaz de sentir las emociones que emanan del corazón de una persona… — la castaña comenzó su relato mientras el chico le observaba en silencio. Muy pocas personas conocían esta faceta de ella — así que puedo saber cuando una persona tiene buenas o malas intenciones. La mayor parte del tiempo viví rodeada de personas que solo transmitían maldad o egoísmo, pero cuando conocí a Shito me di cuenta de que aún hay personas de corazón puro, amables y bondadosas.
Una sonrisa y unas mejillas rosadas decoraron el rostro de Sely, sorprendiendo a Enma.
— Y cuando te conocí, fui capaz de ver la misma bondad en tu alma. Eres diferente a otras personas que conozco, por eso me gustaste desde el principio — volvió a mirarlo, haciendo latir el corazón de Enma. — Estoy dispuesta a que nos tratemos y lleguemos a conocernos mejor.
— Y-Yo… g-gracias por decirme esto, Sely-san — su suave voz hizo sonreír a la chica.
No parecía estarla rechazando.
La castaña tomó la caja que hasta ese momento seguía sosteniendo en sus manos, y ante la mirada dudosa de Enma, la abrió revelando su contenido: un obentou preparado por ella misma.
— Hice esto para ti, espero que te guste.
— G-Gracias.
Enma vio la linda decoración, con algunas figuras de conejitos alrededor de la comida y rollitos de huevo. Su sonrojo fue mayor cuando se dio cuenta que Sely había tomado un rollito con los palillos y lo acercaba lentamente a su boca.
Su acción lo puso nervioso, pero su mirada tierna le había atrapado por completo así que no se sentía capaz de rechazar a la chica. Era una situación muy extraña y confusa.
Con vergüenza cerró los ojos mientras sentía su cara arder y abría la boca para comer lo que le ofrecía, mientras la sonrisa de la chica se hacía cada vez más marcada.
— ¿Qué estás haciendo aquí, Sely?
Ante la repentina voz que escuchó, Enma abrió los ojos rápidamente dándose cuenta que Shito y Haru habían llegado hasta donde ellos estaban. Con nerviosismo se puso de pie sin saber qué hacer, sacudiéndose el pantalón.
— ¡Shito! — Sely también se puso de pie con una sonrisa.
La mirada rojiza paso de Sely a Enma, esperando una respuesta a su pregunta.
Por alguna razón, Haru sintió un aura tensa. ¿Quién era la chica que Shito observaba?
— Ō-Ōkawa-san… n-nosotros… — el pelirrojo tartamudeó. Sin embargo, Sely le miró y comprendió que debía dejarla hablar a ella.
La chica se acercó a su jefe, siendo consciente de lo que diría a continuación.
— Salí de casa para buscar a Enma — dijo, sin una pizca de mentira — deje una nota por si acaso, esperaba llegar antes de que tú lo hicieras, jeje.
Shito suspiró.
— Solo quiero tomar precauciones Sely, no estamos seguros de que ellos respeten el acuerdo de tregua — mencionó con preocupación — Mike también me dijo que en otra ocasión ya te habías marchado sin avisarle.
Sely se sobresaltó. ¿Cuándo le había contando eso a Shito? Ese rubio no podía guardarse ningún secreto.
— Perdóname Shito, no volveré a hacerlo — se disculpó.
— ¿Y para que buscabas a Kozato?
La atención volvió a centrarse en el pelirrojo, quien miraba en silencio.
Ella sabía mejor que nadie que no servía de nada ocultarle las cosas a su líder, y sobre todo, no era de las personas que le gustara guardar secretos. Shito mejor que nadie sabía lo expresiva que era y nunca se lo había reprochado.
Así que tenía confianza en que él entendería.
— La verdad es que… — ella le dio un vistazo a Enma, y después volvió a alzar la vista hacia Shito — vine a confesarme a Enma.
Shito parpadeó un poco incrédulo.
— ¿C-Confesarte? — preguntó. ¿Acaso había escuchado mal?
— Conocí a Enma cuando estábamos en Tokio, creo que eso ya te lo había dicho. Lo que no había mencionado es que me enamore a primera vista de él.
Haru, quien estaba unos cuantos pasos atrás de Shito, vio con sorpresa como la joven confesaba sus sentimientos abiertamente. Era la primera vez que conocía alguien tan honesta.
— Sely… ¿estás segura? — Shito le miró con cierta duda.
Por supuesto que conocía lo sentimental y animada que era su guardiana. Pero antes de eso, ella era su preciada amiga y no deseaba de ninguna manera que una confusión hiriera sus sentimientos.
— Totalmente — declaró con determinación.
Shito vio la sinceridad en sus ojos, ella sin duda estaba completamente segura. Después vio a Enma, que no había dicho nada hasta ese momento.
— ¿Y qué es lo que piensa Kozato? — esta vez, Shito se giró al pelirrojo — ¿sientes lo mismo por Sely?
El Simon se sobresaltó al ver que ahora Shito hablaba con él.
— Y-Yo… en realidad yo…
— Sely, ¿sabes que no es bueno forzar tus sentimientos en la otra persona, verdad? — Shito no dejo terminar a Enma al verlo dudar, volviendo a dirigir su mirada a la castaña. — Confiaré en ti, y en que sabrás tomar una buena decisión. Y con respecto a Kozato, espero sea capaz de determinar lo que siente por ti muy pronto. Perdona si parezco muy rudo Kozato pero Sely es una persona muy importante para mí y mi familia.
— Entiendo — esta vez Enma no dudo en responder. Aunque era demasiado pronto para admitir sus sentimientos como ella lo había hecho, él también quería descubrir que era lo que le esperaba en el futuro.
— Ya que te has encontrando con Kozato, ¿volvemos a casa? Ahora mismo es…
— ¡Tú debes ser Haru-chan!
Haru se sorprendió del repentino cambio que hubo en el ambiente, como si apenas se hubieran percatado de su presencia. De repente la chica de bonitos ojos azules ya estaba cerca de ella tomándola de las manos y con un brillo en los ojos.
— Mucho gusto~ desu — se inclinó.
— Yo soy Sely Gura de la Robia. Estoy tan contenta de poder conocerte al fin… — la chica parecía muy emocionada — ¡espero que seamos las mejores amigas!
Haru no pudo evitar sonreír ante la propuesta. Por alguna razón Sely se parecía mucho a ella. Y si era amiga de Shito, por supuesto que trataría de llevarse bien con ella.
— ¡Sí!, Haru también lo espera con ansias.
Ambas chicas se sonrieron, mientras Shito también lucía feliz.
— Enma, espero que puedas comer esto — Sely se volvió una vez más al joven, entregándole su obentou — ¡gracias por escucharme una vez más!
Después se despidió, y partió junto a Shito y Haru.
Enma miró la caja, con aquella comida tan colorida y tierna, y sonrió. Definitivamente esa pequeña chica era muy especial.
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Cuando se detuvieron frente a la puerta, Haru dio un respiro profundo. La verdad era que estaba muy nerviosa por estar allí, sobre todo porque no sabía que tan bien podría llevarse con los amigos de Shito.
¿Y si no les agradaba? Solo había conocido a Hitomi y Xui Mei, aparte de Sely que iba con ellos en ese momento.
— Tranquila Haru, tal vez den un poco de miedo al principio, pero te acostumbraras a ellos — bromeó el ojirrojo poniendo sus manos en los hombros de la castaña.
Sely se apresuró abrir, y Haru se alegró de que al menos el primer rostro que veía era de alguien conocido.
— Haru, que alegría que estés aquí — Hitomi se acercó con una sonrisa en el rostro — menos mal que regrese a tiempo para poder verte.
— Hola Hitomi-san, Haru también se alegra de verte — correspondió.
— ¿Estabas fuera? — preguntó Shito mientras acomodaba sus cosas y las de Haru y se quitaban los zapatos.
— Estaba con Hibari Kyouya, y Dánae-san también estaba con nosotros pero se fue con el Décimo Cavallone.
— ¿Hibari? Es ese guardián de Vongola que nunca estaba en las reuniones — Sely también se unió a la conversación, recibiendo un asentimiento de parte de Hitomi.
— ¡Hahi! Pero si Hibari-san es algo terrorífico~ desu — la castaña se sorprendió al enterarse de su convivencia.
La del mechón morado comenzó a reír.
— ¿Verdad? Pero ya aprendí a tratarlo — le guiño el ojo con tono bromista.
Los jóvenes entraron para sentarse en la sala mientras Haru observaba curiosa los rincones de la casa.
— ¡Qué hermosa casa, Shito-san! — comentó alegre — Es bastante amplia~ desu.
— Me gustaría que fuera un poco más grande — el ojirrojo rascó con vergüenza su nuca — ahora que estamos todos juntos se ve más pequeña. En el piso de arriba se acomodaron las chicas y la planta baja es para nosotros. Además atrás hay un pequeño jardín, dónde uno de mis amigos tiene un espacio privado para él — le explicó con tranquilidad.
— Nosotras somos las que vivimos más apretadas — enfatizó Hitomi, y Sely no pudo estar más de acuerdo.
Haru rió al ver sus expresiones.
— Esta es la casa dónde vivía con mi madre, aunque ahora la hemos remodelado — explicó. A pesar de que se conocían desde niños, seguía siendo la primera vez que Haru le visitaba.
Durante su niñez, su madre siempre evitaba que los demás supieran donde vivían. Pero ahora Shito podía disfrutar de tener amigos que le visitaran, y quizás muy pronto los Vongola también podrían acompañarles.
Era un cambio significativo en su vida.
— Pues Haru cree que es preciosa, y si puedes disfrutar de ella estando con todos tus seres queridos, es maravilloso~ desu — enfatizó la castaña con una sonrisa.
— Haru-chan también debería mudarse con nosotros — las cariñosas palabras de Sely sorprendieron a la castaña, quien dirigió su mirada hacia Shito mientras se sonrojaba.
¿Vivir juntos? ¿Acaso eso no era lo que hacía un matrimonio…?
Negó rápidamente para alejar aquellos pensamientos de su cabeza.
— H-Haru… n-no… — tartamudeó sin saber que responder.
Pero gracias a una intervención pudo evadir el responder aquello. Una cabeza se asomaba del comedor, mientras se dirigía al joven Ghiaccio.
— Oye Shito, tenemos un problema aquí… — Elena se detuvo y parpadeó confusa al ver que tenían una invitada. — ¡Oh! Pero si es…
— ¡Hahi! Mucho gusto~ desu. Soy Miura Haru… — se puso de inmediato de pie, inclinándose mientras la joven caminaba hacia ellos.
Detrás de ella salieron el resto de sus amigos que también se encontraban allí. Haru pudo ver a dos chicas bajitas de cabello negro, una chica rubia de larga cabellera, otra más, de hermosos ojos zafiro pero de mirada serena que estaba junto a Xui Mei y finalmente un animado chico rubio.
Shito se puso de pie, sonriendo.
— Haru, te presento a mi familia. Ella es Elena — señalo a la chica de mechas verdes, la primera que había salido hacia ellos — aquí están Ariadne y Shuuya. Creo que a Freya no te la había presentando antes — dijo mientras las jóvenes también se acercaban. — Además también te presento a Scarlet, ella es hermana de Denev.
La joven se inclinó en forma de saludo, mientras Haru le correspondía.
— Ya veo, es muy parecida a Denev-san — comentó con una sonrisa Haru, mientras que la chica solo se limitó a asentir sin decir nada al respecto.
— Y él es Michael — terminó de presentarlos, mientras el rubio cruzaba los brazos tras su cabeza.
— Así que finalmente podemos conocer personalmente a Miss Haru — sonrió de oreja a oreja — eres mucho más bonita que en las fotos — mencionó haciéndola sonrojar.
— Hey, alto allí — Elena lo jaló del gorro de su sudadera cuando vio que se acercaba a la chica — es un gusto conocerte Haru, debes tener cuidado con este chico, es bastante doble cara.
— ¿Ah? ¿Me estás desprestigiando frente a nuestra visita? — reprochó el joven con un rostro dolido.
— Siempre es bueno decir nuestros defectos para comenzar a conocernos, ¿no lo crees? — Ariadne le sacó la lengua y después se dirigió la chica — espero que nos llevemos bien, Haru. Shito nos ha hablado bastante de ti.
Los mencionados se miraron, con un leve sonrojo.
— Me hubiera gustado presentarme desde mucho tiempo antes, pero no tuve la oportunidad de visitarles en el hospital, por fin tengo el gusto de conversar contigo Haru-chan — Freya también la saludó con una amplia sonrisa.
— ¡Hahi! No hay problema. Shito-san me contó sobre ti también. Me habló sobre sus amigas que le acompañaron desde que llegó de su viaje, Haru lamenta no haber podido venir antes.
— Pero ahora es una mejor oportunidad, porque podemos conocernos entre todos. También estoy feliz de poder saludar a una persona tan querida por Shito, Haru-chan — esta vez quien saludó fue la pequeña Shuuya.
Haru miró a todos aquellos rostros sonrientes que la recibían con tanta amabilidad. De alguna forma, a pesar de ser la primera vez que los conocía, podía sentir el cariño que desprendían. Era como si se hubieran conocido de toda la vida, se sentía como si fuera su casa.
Los nervios que la habían carcomido tan solo unos minutos atrás habían desaparecido por completo.
— También me alegra que estés aquí Haru-san, pero… — una suave voz les interrumpió, y la castaña supo que se trataba de Xui Mei que se había mantenido a cierta distancia. — ¿No creen que están olvidando algo?
— ¡Ah! Es verdad Elena — Shito se alertó — dijiste que había un problema ¿no?
La pelinegra golpeó la palma de su mano con un puño, como si volviera a recordar algo.
— Sí, y es un problema muy grande… — dijo de manera seria.
Shito enarcó una ceja. ¿Y ahora que era lo que tramaban?
— ¡Agh! Megumi se llevó a nuestra única salvación en este momento tan crítico, ¿tenía que planear su cita con Denev justo en este momento? — se quejó Ariadne, en tono bromista.
Shito se aclaró la garganta.
— No están en una cita…
— Eso es lo que tú crees, Shito — Elena también se unió a la broma, haciendo que el castaño frunciera el ceño.
Haru no pudo evitar esbozar una sonrisa al darse cuenta de que las amigas del ojirrojo le provocaban a propósito.
— Ciertamente, esperaba la comida de Denev-san — la de ojos rosas lucía apesadumbrada — al menos ustedes estuvieron con él en Tokio.
— Ven, no soy el único que se queja, Shirayuki también está de acuerdo conmigo — habló Michael.
— Creo que Shuuya-chan solo se refiere a la comida, Michael… — mencionó Sely. Si no lo paraba, seguro diría cualquier tontería y Dánae volvería a regañarles.
— ¿Por qué están dándole tantas vueltas al asunto? — interrumpió finalmente Shito — el problema es quien cocinará ¿no es cierto?
Todos afirmaron como si se tratara de un coro.
— Desde que llegaron se la pasan quejándose chicos — mencionó Hitomi — nosotras nos turnábamos para hacerlo. No nos iba mal, ¿no, Xui Mei?
— No — confirmó la de mirada esmeralda — pero ahora es diferente.
— Sí, ahora con tantas personas en la misma casa, es necesario que decidamos como cocinar por grupos. ¿Qué piensas Shito? — Freya se dirigió a su líder.
El ojirrojo les miró pensativo. Era verdad que no había pensando en ello, alimentar a tantas personas no era fácil para uno solo.
— Y Michael solo sabe hacer hamburguesas, eso no es un alimento decente — se quejó Ariadne.
— ¡Al menos sabe más rico que lo que Elena cocina! — arremetió en su defensa el rubio.
— ¿Y a mí por qué me metes? — se defendió la más alta.
Sely y Shuuya intentaban separarles para que no se pelearan.
Hitomi prefería mantenerse a distancia prudente, junto con Freya. Ya había tenido suficiente lidiando con ellos en otras ocasiones. Xui Mei y Scarlet miraron a sus compañeros haciendo una tormenta por algo tan pequeño.
— Tiān-kun… a este paso creo que no cenaremos hoy — mencionó acercándose al ojirrojo.
Haru miró las peleas que los amigos de Shito estaban sosteniendo, haciéndola reír sin parar. Era una familia bastante curiosa.
— Haru cocinará para ustedes — declaró de forma repentina, haciendo callar a todo el mundo. De pronto, se sintió observada — No es por presumir pero Haru es una experta~ desu — declaró mientras subía las mangas de su blusa.
— H-Haru, no es necesario… — Shito intentó detenerla, pero ella negó suavemente.
— Haru está muy contenta, así que me gustaría cocinarles algo. Estoy acostumbrada a cocinar grandes cantidades.
— ¡Gracias Haru! — Elena se apresuró a tomar las manos de la castaña — No cabe duda de que serás una esposa perfecta.
Sus repentinas palabras avergonzaron a Haru. La chica de mechas verdes alzó las cejas de manera sugerente hacia Shito.
— Elena… — el ojirrojo le llamó la atención. Sabía que sus guardianas eran unas expertas en gastarle bromas.
— Ya que Haru-chan es nuestra invitada no sería muy cortés que ella haga todo, hagamos una prueba para ver quienes la ayudarán. En la cocina caben cuatro personas — sugirió Sely.
El resto asintieron complacidos.
— ¿Qué tal un piedra, papel o tijeras?— Michael se preparó. — Soy experto en ello.
— De cualquier forma no creo que te dejen cocinar aunque salgas elegido, Michael. — Freya se burló, mientras el rubio le reprochaba.
Todos los miembros de Ghiaccio hicieron un círculo para comenzar con el juego. Shito se acercó dejando a Haru en un lugar aparte.
— ¿Por qué estas en el círculo Shito? — preguntó Hitomi.
— ¿Eh? Por qué yo también debo hacer algo, ¿no? — preguntó de manera inocente.
— Desde un principio Shito fue uno de los elegidos para estar con Haru-chan — sonrió Shuuya — ¿no la dejarás sola, verdad?
— E-Eh… y-yo…
Todos rieron al ver el nerviosismo de su líder, era claro que cuando se trataba de Haru las palabras se escapaban de él. Shito no tuvo más remedio que dar un paso atrás, quedando junto a Haru mientras sentía su rostro arder.
— ¡Piedra, papel o… tijeras! — gritó Michael mientras todas las jóvenes hacían la seña que habían elegido.
Después de unos minutos quedaron dos chicas encargadas de ayudar a Shito y Haru. En este caso las elegidas habían sido Ariadne y Hitomi.
— Entonces está decidido — aplaudió Elena, finalizando la competencia — nosotros esperaremos tranquilamente aquí. La cocina es toda suya.
— Vamos Haru, te mostraré por dónde es — Shito se disponía a ir con la castaña, pero Hitomi y Ariadne se apresuraron a tomarla de cada brazo dejando de lado al joven.
— No acapares a Haru, Shito. Es mi oportunidad de conocerla mejor — declaró una sonriente Ariadne, quien en complicidad de Hitomi tomó la delantera.
Shito suspiró mientras sonreía. No tenía otra opción más que conformarse a la vez que temía cualquier acción que tomaran sus atolondradas guardianas.
— ¿Hay alguna comida que les guste en particular~ desu? — Haru también parecía bastante motivada, preparada con diferentes utensilios y un lindo delantal en tono rosa.
— Generalmente tardamos en decidir, todos tienen gustos muy diferentes e incluso algo extraños… — recalcó el ojirrojo lanzando una mirada suspicaz a sus guardianas.
Ellas se miraron cómplices con una sonrisa.
— Es por eso que nuestro chef designado es Denev — dijo Ariadne, abriendo una de las alacenas — siempre cocina todo lo que nos gusta.
— Tal vez es por eso que decidió escapar esta vez…— susurró de manera pensativa Hitomi — Opino que podríamos preparar ramen. Creo que a todos les gustará y aprovecharemos para probar la gastronomía japonesa. Solo hemos conocido poco de su comida.
— ¡Hahi! Entonces hagamos eso Hitomi-san — secundó Haru. Colocó sus manos en la cintura, preparándose como toda una profesional — Shito-san, tú serás el encargado de darnos todos los ingredientes que iremos ocupando.
— Ok — respondió sonriente, guiñándole un ojo.
— Hitomi-san se encargará de cocer los fideos — la dirigió mientras ella asentía. Después paso la vista a la chica de cabello rizado — Ariadne-san y yo prepararemos la carne de cerdo y el pollo.
Una vez dadas las instrucciones los jóvenes pusieron manos a la obra.
Shito observó con una sonrisa cómo las chicas bromeaban entre ellas mientras daban vueltas por la cocina. Él realmente deseaba que los días tranquilos como ese pudieran durar para siempre. Lo mejor que le había pasado era estar rodeado de sus amigos y de la chica que amaba.
— ¡Hahi! Shito-san, debes picar las cebolletas en trozos más pequeños — el ojirrojo regresó a la realidad cuando escuchó la voz de Haru tan cerca.
— P-Perdón… — se disculpó avergonzado, sintiendo la mirada fija de la castaña.
Sus guardianas rieron entre dientes al verlos.
— El amor suele distraer a las personas, ¿no, Shito? — Ariadne se burló con una sonrisa pícara.
— Ari… — Shito masajeó el puente de su nariz, mientras daba la vuelta para que Haru no viera su sonrojo.
Pero Haru no pudo más que reír levemente. No se había percatado, pero siempre que estaban juntos, Shito tendía a hacer expresiones dulces y tiernas. Quizás era una de las razones por las que ahora le gustaba.
Hitomi se percató de la mirada que Haru le daba a Shito y sonrió con satisfacción. Aquella expresión solo confirmaba que ella estaba enamorada de su amigo. Ni siquiera la amnesia podía evitar que sus sentimientos salieran a flote.
El tiempo pasó volando y cuando estaban por terminar el celular de Shito sonó, acallando el bullicio de Ariadne.
— Ah, Liz. Dime… — contestó Shito, mientras sus amigas le daban una mirada interrogativa. Y aunque Haru trató de no prestar atención, no podía evitar querer escuchar de lo que hablaban. — Ahora estoy ocupado, pero te llamaré después. Si tu padre quiere hablar conmigo… muy bien… adiós — colgó sin decir más.
— ¿Por qué la bruja te está llamando? — se apresuró la chica de cabello rizado.
— Se llama Lizette, Ari…— la corrigió el chico.
— Yo la llamaría acosadora — respondió esta vez Hitomi — es lo que ha hecho desde que llegó de Italia.
— ¿Entonces es hora de formar la línea de defensa personal para Shito?
— Con Xui Mei y Freya ya lo habíamos pensado. Pero creo que se asustará más si te ve a ti, Ariadne — rió la del mechón morado — Tal parece que no puede dejar de lado su enamoramiento por Shito.
— ¡AH! — el pequeño quejido de Haru hizo que los tres volcaran su atención en la castaña.
— ¿Te paso algo, Haru? ¿Estás bien? — Shito se acercó rápidamente.
— ¡Hahi! Haru quería probar el sabor del ramen~ desu. No tuve cuidado y estaba demasiado caliente — dijo, mientras desviaba la mirada. Lo cierto era que lo declarado por Hitomi la tomó desprevenida.
Por supuesto que era obvio que Lizette estaba enamorada de Shito, pero parecía que aquel sentimiento ya tenía bastante tiempo desarrollado. ¿Qué pasaría si la rubia sobrepasaba el amor que ella sentía? Lizette le había dicho que ella quería a Shito mucho más que cualquier otra persona… ¿podía siquiera compararse ese sentimiento? Los pensamientos pesimistas hicieron mella en Haru.
Pero de pronto todos aquellos sentimientos negativos desaparecieron cuando sintió que el pulgar de Shito acariciaba suavemente sus labios. Sus rostros volvieron a estar muy cerca, y él tenía una mirada preocupada.
— Debes tener cuidado, no quiero que te hagas daño — dijo suavemente, haciendo palpitar el corazón de Haru.
— S-Sí…
Hubo un momento de breve silencio en el que ambos se vieron fijamente. Y entonces Ariadne se aclaró la garganta, rompiendo la atmósfera.
— No importa si ella sigue enamorada de Shito, él ya tiene en su corazón a una única persona — declaró la chica, sonriéndole a Haru.
Y aunque no comprendió en ese momento, por alguna razón aquellas palabras la tranquilizaron.
Finalmente con toda la comida preparada, los miembros de Ghiaccio se unieron a la mesa junto a Haru. Entre bromas y un ambiente relajado, la noche llegó pronto. No había imaginado que conocer a los amigos de Shito sería tan divertido y en poco tiempo se dio cuenta que cada uno tenía una personalidad muy particular. Terminó por despedirse prometiendo volver a visitarlos para conocer a los miembros faltantes, a pesar de que Michael había dicho que solo faltaban los más aburridos.
Shito salió junto a Haru para acompañarla a su casa, caminando lado a lado bajo una luna llena y con las calles en silencio.
— Esos chicos consumen toda la energía disponible, ¿eh? — exclamó Shito sonriendo de lado.
— Demasiada~ desu — respondió alegre — pero son muy buenos.
Shito asintió.
— Son los mejores.
Haru pudo percibir el cariño en sus palabras. Era un sentimiento similar a cuando estaba con Tsuna, Yamamoto y el resto.
Mientras caminaban, Haru sintió como Shito colocaba su chaqueta sobre ella, sorprendiéndola.
— Fui un poco descuidado al no preguntarte si necesitabas un abrigo, no pensé que la noche sería fría — se disculpó.
— Gracias, Shito-san — sonrió la castaña.
Seguramente se había percatado que frotaba sus brazos, él era especialmente persuasivo. Siguieron en silencio; pocas veces se quedaban sin algún tema de conversación pero no por ello era desagradable.
Shito miró de soslayo las finas facciones de Haru. Habían caminado juntos muchas veces antes de ser novios, pero una vez que había comenzado su relación no disfrutaron de momentos juntos debido al viaje a Italia. Y ahora aunque deseara tomar su mano, no podía hacerlo sin parecer un aprovechado.
Era algo frustrante.
Haru por su parte miró su mano con algo de nerviosismo. ¿Por qué pensaba tanto para tomar una decisión? Ya se había mentalizado con la frase del que no arriesga no gana, así que esta vez apostaría todo.
Acercó lentamente su mano a la de Shito y la tomó con rapidez antes de que se arrepintiera.
— ¿H-Haru…? — el ojirrojo se sorprendió por el repentino acto de la joven.
— B-Bueno… es que Haru… — tartamudeó nerviosa y visiblemente sonrojada — e-esta m-muy oscuro por aquí, a-así que…
¿Por qué había inventado una excusa tan tonta?
Shito sintió el suave tacto de la mano que lo sujetaba, el mismo que había sentido la única ocasión que se tomaron de las manos en aquel festival al que había asistido cuando era niños. Era la misma calidez que él recordaba.
No buscó ninguna explicación. Ya era lo suficientemente feliz con eso, así que se limitó a tomar con firmeza su mano, sin soltarla. Haru se sonrojó al sentirse correspondida por el chico y siguió su camino al lado de él.
Tristemente el viaje se hizo extremadamente corto y no tuvo más remedio que soltarlo cuando estuvieron frente a su casa.
— Gracias por el día de hoy, Haru.
— Haru estuvo muy contenta~ desu. Gracias por invitarme, Shito-san.
Ambos se vieron una vez más. Haru sentía que su corazón explotaría en cualquier momento si continuaban así. No sabía por qué con cada día que pasaba sus sentimientos se hacían más intensos.
¿Quizás había estado enamorada de él desde hace mucho tiempo y no lo recordaba?
— Nos vemos Haru. Descansa — se despidió.
Haru le vio acercarse lentamente hacia ella. Apretó sus nudillos con fuerza mientras se ponía nerviosa. ¿Sería acaso que él la besaría?
Cerró los ojos por inercia, esperando el ansiado contacto.
Pero los labios de Shito se posaron sobre su frente, transmitiéndole cariño y protección. Ella abrió los ojos, sonrojada.
— Si necesitas algo, no dudes en llamarme. No quiero que te vuelvas a sentir mal y que yo no lo sepa — dijo con una sonrisa. — No importa la hora.
Shito acarició su cabeza suavemente por última vez y volvió a despedirse mientras Haru le veía partir con el corazón latiéndole fuertemente.
Ninguno de los dos fue consciente de una mirada azul que se posaba sobre ellos con una mezcla de enojo y tristeza. Lizette no pudo hacer más que dar la vuelta y alejarse de aquella escena sintiendo una opresión en el pecho.
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— Este último ataque fue una clara declaración contra nosotros — Reborn caminaba frente a ellos de un lado a otro con una rostro sereno. Tanto los Vongola como Ghiaccio le observaban, esperando las instrucciones que les daría. — Quisieron demostrar una vez más que ellos tienen la ventaja, que conocen a todos los miembros de ambas familias y que saben los movimientos que realizaremos. Es más que obvio que no dejarán que la ceremonia de alianza se lleve a cabo, creo que eso interfiere con su propósito. Pero este tiempo que nos han dando debemos aprovecharlo, tanto como para mejorar las habilidades de cada uno como para encontrar la forma de derrotarles. Además, si es posible encontrar su escondite como han dicho, tendremos una ventaja y quizás los sorprendamos. Debemos aprovechar todos los recursos.
Tsuna y Shito se miraron, ambos asintiendo a las palabras del hitman.
— Tienen un interés extraño en Tsuna — declaró, atrayendo la atención del mencionado — pero no solo eso, también parece que hay una conexión entre ellos y Ghiaccio. Si determinamos eso antes de que llevemos a cabo una pelea, quizás logremos aminorar los efectos destructivos de ésta.
Shinobu guardó silencio ante sus palabras. Era probable que una de esas conexiones se tratara de él. El hermano menor de Eian estaba involucrado con ese peligroso grupo y seguramente había llegado hasta él con el afán de enfrentarlo.
— Lo primordial ahora es que todos los guardianes de Tsuna puedan utilizar sus llamas de última voluntad sin los anillos. Sé que han mejorado su velocidad y sus ataques, pero quitar esa ventaja de Il Giudizio será más beneficioso — continuo el de fedora — así que ahora que todos están aquí, podrán entrenarse mejor.
Los guardianes se vieron unos a otros sin saber de qué forma entrenarían ahora. Sobre todo porque Megumi se había ido, y Denev tampoco estaba.
— Seguiremos con los entrenamientos entre Tsuna, Shito y Xui Mei. Ellos juntos han avanzado muy bien, además ahora con la ayuda de Enma podemos trabajar en otros puntos. Shito, ya que tú conoces mejor las habilidades de tus guardianes, ¿qué organización te parece más efectiva?
— Bueno… — Shito observó a sus guardianes y a los de Tsuna. — Shinobu puede encargarse de seguir el rastro de Il Giudizio junto a Irie. Ambos son organizados y podrán complementar su trabajo. Ahora que Megu no está… — esta vez sus ojos rojizos se enfocaron en Yamamoto y Ryohei — quiero que Elena, Ariadne y Scarlet formen un equipo con ellos. Ariadne y Scarlet se encargarán de seguir puliendo el combate cuerpo a cuerpo y Elena les ayudará a mejorar su producción de llamas de última voluntad.
— Tendré que interrumpir un poco Shito-kun~ — Elena suspiró al ver que era Byakuran de quien se trataba. Ni siquiera sabía porque estaba en esa reunión — yo estaba trabajando con Elena-chan, ¿qué es lo que haré ahora?
— Sí, agradezco mucho su ayuda en Tokio. No lo había expresado antes, pero fue un gran apoyo para Elena — hizo una reverencia, mientras la mencionada le veía con el ceño fruncido, no necesitaba ser tan amable con Byakuran— Por ahora, me gustaría que me ayudara con el rastro de Il Giudizio uniéndose a Dánae y Dino-san, ellos seguirán de manera física cualquier pista que Shinobu les dé. Y durante algunos días Elena se encargará de ayudarlo con la producción de llamas sin su anillo Mare.
A pesar de oposición, Byakuran no tuvo más remedio que aceptar mientras Elena le sacaba la lengua.
— Mientras Megu regresa, Shuu podrá encargarse del entrenamiento con Gokudera — continuo el ojirrojo viendo a su pequeña guardiana.
— ¿Eh? ¿Y por qué tengo que seguir lo que el idiota diga? — se quejó el peliplata.
Los miembros de Ghiaccio no pudieron evitar lanzarle una mirada agresiva, mientras Tsuna trataba de callarlo. Lanzó un suspiro molesto, después de todo sabía que aunque lo odiase, él sabía organizar a su familia.
— Lo haré…solo porque es lo que el Décimo necesita — declaró a regañadientes.
Shito rió al ver su reacción. A pesar de sus diferencias, Gokudera había cambiado notablemente e incluso tomaba decisiones que a él mismo le sorprendían. Poco a poco todos se iban integrando de una mejor manera.
— Bien, como decía, una vez que mi hermana regrese junto con Denev, él ayudará a Chrome-san y veremos la forma de que Rokudo Mukuro también pueda entrenar. Sé que es difícil por su condición con Vindicare. Pero encontraremos una manera.
Freya asintió a las palabras de su líder.
— Ya que Hitomi ha logrado equilibrarse junto a Hibari-senpai, seguirán trabajando de la misma manera. Después de todo no es de su agrado estar con el resto, y fluirá mejor si trabajan solo ellos dos. — Hitomi estaba de acuerdo con las palabras de su capo, después de todo era imposible que alguien más pudiera aguantar al guardián de la nube.
Finalmente la mirada del líder de Ghiaccio se posó en Sely. Aunque todavía debían aclarar su situación con el capo de Simon, no podía negar que los planes estratégicos de la castaña podrían ayudar a Enma para que entre los dos buscaran una forma de complementar sus poderes con las llamas de la tierra. Era una apuesta para ver una mejoría, y eso era más importante por el momento.
— Sely, quiero que entrenes con el capo de Simon — declaró, Sely no pudo evitar mostrar una ancha sonrisa, pero él continuó de manera seria — confío en que todo lo que tengan que hablar sobre ustedes lo dejarán para un momento oportuno. No me gustaría tener distracciones.
— Claro que sí, Shito — aseguró la joven. Jamás defraudaría a su líder en una misión tan importante. Después le dio una sonrisa al pelirrojo para tranquilizarlo.
— También quiero entrenar con ellos, Shito — interrumpió Michael, sorprendiendo a sus amigos. — Aún no me has asignado a ningún equipo.
Shito colocó una mano en su mentón de manera pensativa. Con su habilidad podrían formar un equipo de tres contra tres, equilibrando la balanza.
— Está bien. Te unirás a Kozato y Sely, y después haremos un entrenamiento especial con Mei y Tsuna. Vamos a probar las mejoras y las estrategias que formulemos en estos días.
El rubio sonrió triunfante al ver su objetivo cumplido, mientras Sely le miraba con confusión.
— Perfecto. Entonces ya tenemos los nuevos equipos — declaró Reborn, viendo a todos los jóvenes. — Daremos el máximo en esto, y estaré monitoreando a todos ustedes. Antes de la ceremonia de alianza tendremos una última oportunidad de presentar sus avances.
Ghiaccio y Vongola asintieron firmemente. De esto dependía la última batalla que librarían.
Una vez que comenzará la batalla, no habría vuelta atrás.
Continuará…
Notas Finales: ¡Nuevamente muchas gracias por su lectura! EL PRIMER SOLDADO HA CAÍDO xD jajajaja nuestra pequeña Sely fue la primer valiente, veremos que tal les va a los demás xD Como dije al principio, este capítulo estuvo más centrado en el ShitoHaru, al cual le debo muchas escenas más, puesto que habían estado un poco abandonados, pero el amor no muere xD
Espero que todos los chicos de Ghiaccio hayan sido de su agrado, pues seguiremos viendo muchas más facetas de cada uno mientras nuestro malvados lo permitan xD
Ya estoy trabajando en el siguiente capítulo para que salga a su tiempo, ya que me puse la meta de actualizar por lo menos cada dos semanas xD
Me despido por hoy, adios!
Agradecimiento Especial: Hiyori Ishida, Angelacorus (como puedes ver, no olvide la escena que querías que pusiera, y aquí esta por fin :P ) y Hitomi Rinshiku ¡Las amo, gracias por toda su paciencia!
*Adelanto del próximo capítulo: Shuuya es la nueva compañera de Gokudera y esto por supuesto no tiene del todo contento al peliplata, pero un poco de presión le harán ver que no debe confiar demasiado en la apariencia de alguien. Por su parte Ryohei y Takeshi conocen a las animadas amigas de Megumi, quienes tienen mucho que hablar sobre la relación que estos últimos tienen, ¿se oponen a que Takeshi este con su preciada amiga? Además Michael no se despega ni un segundo de Sely, provocando una extraña atmósfera con Enma. Shinobu e Irie trabajan buscando desesperadamente a Il Giudizio, y una profunda conversación entre Denev y Megumi aclara sentmientos hasta el momento desconocidos.
