Sólo dormir

Lily y Sirius quedaron frente a frente.

-Canuto… - ella le tendió las manos.

-¿De qué querías hablarme? – él se las dio.

"Qué mono, no se lo espera para nada."

-Quería hacerte una proposición.

-Di.

-¿Te apetece dormir conmigo? Sólo dormir.

"Sin habla, estupefacto, es para comérselo." Sirius tardó largos segundos en hablar.

-¿Y dónde, Lily?

"Quiere, quiere…"

-¿Dónde duermes tú con tus chicas?

-Nunca duermo con mis chicas. Nunca he dormido con nadie excepto con mi hermano, cuando éramos pequeños.

"Jo… pobre… es por eso que quiere…"

-Vaya… ¿Y no tienes algún sitio para estar con ellas?

-Sí, claro, tengo mis sitios, pero no son cómodos para dormir.

"Jo… nunca se lo ha hecho en una cama. ¿Lo llevo a la Sala de Menesteres? Estoy segura de que mantendrá el secreto, pero no sé si hoy estará ocupada. Voy a proponerle primero ir a su cuarto. Remus se ha marchado al Fidelius con Cecile."

-¿Y en tu cuarto, si esperamos a que se duerma Remus?

-Buf… Pero tendrás que despertarte muy temprano, James se ha dormido temprano, antes de las doce. Mejor dejémoslo para otra ocasión.

"No… yo quiero…"

-Tengo un sitio adonde llevarte, pero no es seguro que podamos entrar. Intentémoslo al menos.

-Ya sé adónde… – ilusionado.

-Ah, ¿sí?

-Sí, esta tarde Remus me ha dado pistas cuando han hablado sobre dónde hacer la fiesta. Conocéis la Sala de Menesteres.

Lily rio. "Sev ya le ha echado la bronca a Remus en la cena."

-¡Bravo, Canuto…! Qué listo eres…

Se sonrieron abiertamente.

-Ya sabes, conozco cada palmo del castillo, Remus ha hablado de un tercer sitio grande y Sev le ha respondido que no debería conocerlo mucha gente. Era muy fácil de adivinar.

-Vaya que sí, pues yo no me he dado cuenta.

-Sev sí. Le ha dicho dos veces 'Piensa antes de hablar'.

-Cierto. Tú y Sev sois tal para cual.

-Ya sabes, serpientes.

Rieron.

-Entonces entiendes que hay que mantener el secreto, ¿verdad?

-Desde luego. Si quieres, no les contaré ni a Remus ni a Sev que me lo has revelado, nunca traicionaría tu confianza.

-No te preocupes por eso, pueden saber que lo sabes. Sev se lo ha revelado a quien le ha parecido oportuno, yo también estoy en mi derecho de hacerlo.

-Claro. De cualquier modo, prefiero que se lo cuentes tú si así lo crees conveniente, a mí me daría mucho apuro hablarle de que he dormido allí contigo.

-Claro, Canuto, te entiendo, y si no quieres tampoco le diré nada, él tampoco me cuenta todo lo que hace.

-Lo dejo a tu criterio, Lily. Es vuestra relación.

-No, es la nuestra. Tú también puedes decidir.

-Entonces sigo dejándolo a tu criterio, ésa es mi decisión.

-Genial. Vamos a necesitar un despertador y el Mapa para vigilar a Filch. Voy por ellos.

-Cecile se dará cuenta de que vuelves a salir del dormitorio.

-Cecile iba a dormir hoy con Remus. Han salido de casa, no te has dado cuenta porque no te has girado, ellos sí que tienen su propio sitio cómodo donde dormir.

-Vaya… ¿y eso? – interesado.

-Ah… secreto. Yo tampoco traiciono la confianza de mis amigos.

-Haces bien. Me llega con un secreto por noche.

Rieron.

-Enseguida vuelvo.

Lily subió a su dormitorio, fue al servicio, cogió el despertador y el Mapa y volvió a bajar. Se sentó junto a Sirius, conjuró de nuevo el desilusionador y el Muffliato y desplegó el Mapa.

-Buaaah… qué pasada, nada que ver con el nuestro – dijo él.

-Ya te lo enseñaré de día, Remus, Cecile y yo somos de color dorado.

-Claro, no se nos ve aquí porque estamos desilusionados.

-Eso. Cuando salgamos lo miras y me verás. Sev es color plata, tampoco se le ve porque está en su dormitorio, los dormitorios no salen, excepto los de los maléficos que ya se fueron.

-Claro, ya los veo, uno aquí en casa y dos en la casa Rave.

-La escolta de Sev también tiene color, verde.

-Vaya…

-Y los maléficos también lo tenían, rojo los Gryff y azul los Rave.

-Qué bueno.

-El juguetito del viejo.

-Ya, qué rabia me da, ahora nos tiene a todos controlados.

-Pero valió la pena, salvó la vida de Sev.

-Sí, por supuesto que valió la pena.

-Filch está en las mazmorras. ¿Vamos?

-Dime dónde es, así no tenemos que hablar de camino.

-Aquí – se lo señaló.

-Buaaah… ¡Está aquí al lado! ¡Fue donde pillamos a Sev!

-Claro, estaba entrando a la Sala de Menesteres.

-Jo… pobre… - agobiado.

-Venga, no vuelvas a agobiarte, Canuto, ya pasó. Estabas contento.

-Vale, vale. ¿Cómo se entra? - ella se lo explicó - ¿Y qué vamos a demandar?

-Un dormitorio con cuarto de baño, ¿te parece?

-Genial.

-La Sala no es múltiple, si hay alguien dentro no vamos a poder entrar, por eso no debe conocerla mucha gente y quienes la utilizamos nos turnamos para usarla. Si algún día quieres hacerlo, no tienes más que decírnoslo y te la reservamos.

-Si algún día quieres tú, Lily, yo sólo la quiero para dormir contigo.

"Me lo como…"

-Canuto, se te pueden ocurrir muchas más cosas interesantes que hacer, es la Sala de Menesteres, puedes demandar lo que te dé la gana. Sev está aprendiendo allí a tocar el piano.

-¿Qué dices? – muy asombrado.

-Lo que oyes. Le está enseñando Cecile, a eso iba cuando lo cazasteis.

-Jo… y le rompimos el brazo… - sufriendo.

"Buf… debo tener mucho más tacto con él, algo más en común con Sev, enorme sentido de culpabilidad."

-Que no te lo cuento para que te agobies, Canuto. Te lo digo porque surge el tema.

-¿Cecile toca el piano?

-Sí, desde los cuatro años, su madre es profesora. Ella también va a tocar allí cuando puede. Ya iremos un día para que la escuches. ¿Te gusta la música?

-Apenas he escuchado música, sólo en las fiestas del colegio, ni en casa de mis padres ni en la de James se escucha nunca música, ni siquiera la radio.

-Vaya… otra cosa en común con Sev. Él la descubrió en Semana Santa con mi padre y de paso que tenía aptitudes para la misma. Este verano vamos a disfrutar mucho de la música, en los bares muggles de Londres, los conciertos y también en mi casa, mi padre tiene una excelente discoteca.

-¿Qué es eso?

"Buaaah… es más ignorante que Sev todavía en cuanto a lo muggle."

-Una colección de discos, los soportes donde se escucha la música grabada.

-Vaya…

-Mucho por aprender, Sirius.

-Ya te digo.

-Vamos, anda. Filch está patrullando el primero.

-Vamos.

Se levantaron, Lily plegó el Mapa para ver el séptimo piso y se lo pasó a Sirius. Salieron de casa, fueron hasta la entrada de la Sala de Menesteres, demandaron, no apareció la puerta. "Ocupada. No me conformo."

-¿Viene Filch? – preguntó Lily.

-No.

-Entonces vamos a desilusionarnos para hablar.

Se arrimaron a la pared y lo hicieron, Sirius conjuró también el Muffliato.

-Si hay alguien dentro no hay nada que hablar, ¿no? – dijo él - No se puede entrar y ya está.

-Los Sly la tienen copada. Creo saber lo que han demandado, si acierto podremos entrar.

-Pero nos los encontraremos dentro.

-Sin problema, a estas horas ya estarán durmiendo y hay sitio de sobra para todos.

-Probemos entonces. ¿Qué hay que demandar?

-Espacio de Estudio y Entrenamiento en Hechicería Olvidada.

-Wow… ¿y eso?

-Te lo explico otro día con más tiempo o de camino. Yo nunca he estado, es un espacio al aire libre con una casa enorme, con casi veinte dormitorios.

-¡Vaya!

-Ya te digo que puedes demandar lo que te dé la gana. El viejo no sabe que se pueden demandar espacios naturales, lo descubrió Sev.

-Wooow… Sev es la bomba…

-Ya te digo que lo es. ¿Viene Filch?

-No.

-Pues vamos.

Demandaron. La puerta apareció.

-¡Bingo! – exclamó Lily – Vamos adentro.

Entraron.

-Démosle a los Lumos.

Encendieron las varitas.

-¿Ves? Estamos en un bosque – dijo ella.

-Cierto.

-Hay un camino, sigámoslo, la casa está a unos diez minutos.

Lo hicieron, echaron a andar por el camino.

-Nunca había estado en un bosque de noche más que transformado – dijo él.

-Yo nunca había estado en un bosque de noche. Es mágico.

-Desde luego.

-¿Por qué no te transformas, Canuto? Así te veo.

-Me da un poco de apuro.

-Bueno… por favor… deberías estar orgulloso de ello.

-Es que no tengo un aspecto muy agradable, doy bastante miedo.

-Vamos… yo no me voy a asustar. Cuando me haga animaga seré leona, también daré miedo.

-Pero una leona es mucho más agradable de ver que el aspecto que tengo yo.

-Haz una cosa, conjura tu Patronus para que me haga una idea.

-Vale, eso sí.

Sirius conjuró su Patronus, surgió el perro enorme, que se alejó corriendo camino adelante, refulgiendo en la noche.

-Wooow… - admirada - Me encanta, es muy poderoso. ¿Cuál es tu recuerdo más feliz?

Sirius no respondió. "Es conmigo… lo adoro." Lo tomó por el brazo.

-Anda, dime, Canuto… - con su pícara súplica que nunca le fallaba con Sev - No me dejes con las ganas de saber… yo te he contado lo de la Sala…

-Jo, Lily… me parece precipitarme…

-¿Qué importa, si vamos a dormir juntos…? Eso no te ha parecido precipitarte... Hay que aprender a decir lo que se siente…

-Está bien. Este instante. Ése es mi recuerdo más feliz.

-Wow… no sabes lo feliz que me hace saber eso. Voy a probarlo yo también, seguro que al menos es un incorpóreo.

Ella conjuró el Patronus. Incorpóreo.

-¿Has visto? Tú también me estás haciendo muy feliz a mí.

-Conjura tu leona.

-Vale.

Lo hizo. También se alejó refulgiendo por el camino.

-Es magnífica – dijo Sirius, admirado.

-Cierto.

"No voy a insistir en que se convierta en animago, no quiero romper la magia del momento."

-Sev no nos ha contado nada esta tarde, me ha sorprendido, porque se ha corrido el rumor por el colegio de su examen práctico de Defensa de ayer, no se hablaba de otra cosa en la Sala Común.

"Él no me pregunta cuál es mi recuerdo, ya sabe que no es con él."

-Sev es muy modesto. Sabe cuánto vale pero no alardea de ello. Seguramente se lo contó a sus amigos de casa porque se lo preguntaron y ellos se han encargado de hacerlo correr, para que su nombre quede limpio y resulte la Cátedra.

-No sabes lo orgulloso que voy a sentirme cuando mi nombre quede unido al suyo para siempre, para la historia de Hogwarts, yo también voy a limpiar mi nombre.

-Estará unido por muchas más razones que ésa, Canuto. Vamos a estar todos juntos de por vida.

-Si todo sale bien.

Lo tomó de la mano entrelazando sus dedos.

-Saldrá, ten confianza – se la apretó, él le correspondió.

-Me siento en las nubes, Lily, nunca me había sentido así…

"Wooow…"

-Yo sí, pero estoy volviendo a sentirlo también ahora…

Continuaron caminando en silencio, tomados de la mano, hasta que llegaron al claro donde estaba la casa. Sirius habló:

-¿Será aquí? Pena que no haya luna, no se ve nada.

-Mejor. Así vemos mejor las estrellas… hace una noche preciosa. Sev me contó que te gusta mucho la Astronomía.

-Claro, por mi nombre.

-Pues cuéntame qué constelaciones se ven desde aquí.

-Si tú también las conoces, Lily.

-Pero quiero que me las cuentes tú.

-De acuerdo, te explico. Vamos un poco más adelante, para verlo todo alrededor.

Lo hicieron, avanzaron unos pasos más.

-Apaguemos los Lumos – dijo Sirius.

Lo hicieron.

-Estamos mirando hacia el norte. Identificas las dos Osas y la estrella polar, ¿no?

-Sí claro, ésas son muy fáciles.

-Entre ambas está el Dragón.

-Sí, ésa la conozco.

-Cerca de la estrella polar está la Corona Boreal, siete estrellas en forma de diadema, ¿las ves?

-Desde luego.

-Justo al sur está Hércules, ésa es muy grande y poco brillante, la principal es Ras Algethi, en diagonal desde Vega, la más brillante del cielo de verano, ¿la ves?

-Sí, la veo, no conocía el nombre de esa estrella.

-Vaya… ¿Ves la banda más poblada de estrellas, la Vía Láctea, de este a oeste?

-Sí. Es espectacular.

-Vamos a girarnos, para verla mejor.

Lo hicieron, sin soltarse de la mano.

-¿Ves sobre ella las tres estrellas más brillantes?

-Sí, las veo.

-Altair, Vega y Deneb, el Triángulo de Verano.

-¿Cuál es cada una?

-Altair, de la constelación del Águila, la más cercana al cénit, el Águila tiene forma de rombo con una estrella extra alineada con las dos de la diagonal más estrecha.

-Sí, la veo.

-Deneb, de la del Cisne, que tiene forma de una gran cruz, ¿la ves?

-Sí, la veo.

-Deneb es la cumbre de la constelación, la más al norte, la cola del Cisne.

-Vaya…

-Sigo. Vega, la más brillante del cielo de verano, de la Lira, muy fácilmente identificable por su forma de rombo, ¿la ves?

-Sí, la veo.

-Justo al sur del Cisne, a mitad de camino entre la cabeza del mismo y Vega está la Flecha, esas cuatro que están alineadas, dos de ellas muy juntas, ¿las ves?

-Sí, las veo. Esa constelación tampoco la conocía, ¿ves?

-Vaya… Vamos ahora con la eclíptica, al sur, en invierno no se ve. ¿Identificas el Escorpión? Es la más fácil, porque efectivamente tiene forma de escorpión. La más brillante es Antares.

-Sí, lo tengo.

-Es mi signo del zodíaco.

-Ah, ¿sí? ¿De qué fecha eres?

-Del tres de noviembre.

-Vaya… eres agua, como los Sly, y te queda muy poco para ser mayor de edad.

-Cierto. Sigo. Junto a él Sagitario, es donde se encuentra el centro de la galaxia.

-Eso tampoco lo sabía.

-Cultura muggle. Libros que me ha conseguido Remus de los que apenas comprendo algunas frases – rio.

-Vaya…

-Si no hubiera elegido Defensa me habría gustado cursar Astronomía, pero me estuve informando y necesitaba Adivinación y Aritmancia y no tengo ninguna de ambas optativas.

-Vaya… qué pena. Valerie también quería cursar el EXTASIS y tampoco pudo por no tener Adivinación. Tanto ella como Sev están pensando en estudiar la carrera muggle correspondiente después de la guerra, podrías hacerlo con ellos, a ti no te faltan recursos.

-Vaya… pues no se me había ocurrido.

-Lo malo es que hay que ponerse al día con las matemáticas muggles, e imagino que tú ni siquiera fuiste al colegio de pequeño.

-No, no fui al colegio de pequeño. Lo ignoro todo de los números.

-No te apures, ellos te ayudarán.

-Vaya… algo más en común y algo más que agradecerles.

-No te apures por eso, Canuto, ya te he dicho antes que lo nuestro es de por vida.

-También sé bastante sobre el origen de las constelaciones, de mitología. Ya te iré contando con más tiempo.

-Genial.

-Junto a Sagitario, Capricornio, el signo de Sev.

-Vaya que sí… ¿Te dijo su cumpleaños?

-Sí, se lo preguntó James. Y junto a él, Acuario.

-El mío.

-Vaya… ¿cuándo es tu cumpleaños?

-El treinta de enero.

-Qué bueno… sois del mismo mes.

-Sí, nos llevamos tres semanas.

-Y eres aire, como los águilas.

-Sí, muchas veces hemos pensado que si hubiéramos sabido que podíamos pelearnos con el Sombrero habríamos podido caer ambos en la casa Rave.

-Desde luego, ambos sois muy inteligentes.

-Una pena. ¿Sabes cómo nos enteramos de que se podía hacer?

-Di.

-Porque te escuché contarle a James que lo habías hecho.

-Vaya… así que Sev ya lo sabía… - riendo - Cuando se lo conté disimuló que lo sabía. Es un mentiroso excepcional – admirado.

Lily también rio. "He de pedirle a Sev el libro del horóscopo celta para compartirlo con Sirius, quiero conocer sus características. Le va a encantar, le encanta el zodíaco."

-Cierto.

-Otras dos constelaciones de la eclíptica que no cuentan para el zodíaco, Ofiuco y la Serpiente.

-Vaya… la serpiente… como vosotros.

-Claro. Tú también tienes mucho de serpiente, ¿eh?

-Pero sólo por influencia de Sev, ya sabes, nos hemos comunicado nuestras cualidades.

-Claro. Ahora los planetas. Mercurio debe de haber salido hace poco por el este, pero no se ve por los árboles.

-Vaya… qué pena.

-Venus saldrá más tarde todavía, pero no se verá, porque lo hará justo después que el sol, a las tres y media.

-Sirius… - muy asombrada - ¿Sabes a qué hora sale cada planeta?

-Más o menos, consulto las efemérides todas las semanas.

-Vaya tela… en verdad te apasiona.

-Ya te digo. Me escapo a menudo a los patios y a la Torre de Astronomía, cuando la noche está despejada y tengo insomnio, para mirar el cielo.

"Con la capa de invisibilidad de James. Y dos cosas más en común con Sev, insomnio y saltarse las normas."

-Vaya… Ahora podrás hacerlo desde aquí, ¿has visto? Ya tienes algo interesante en lo que emplear la Sala.

-Cierto. En vacaciones también lo hago, James vive en el campo, allí el cielo también es muy oscuro y puro.

-Vaya…

-Y en casa de mis padres, que está en un parque de Londres, también se ve bastante bien el cielo, pero allí sí que hay iluminación y contaminación, apenas se aprecia la Vía Láctea si el cielo está muy despejado.

-Qué pena.

-Una razón más para largarme. Sigo. Marte tampoco se ve, sale sobre las ocho. Al este tenemos Júpiter, salió hace más de una hora, al tiempo que bajábamos a la Sala Común.

"Como el primer día que Sev me llevó al Refugio, Júpiter había salido hacía poco."

-Júpiter era el principal Dios de la mitología romana, el más poderoso. Para los griegos, de los cuales los romanos tomaron su cultura, se llamaba Zeus.

-Vaya…

-Y la diosa del amor era Venus, Afrodita para los griegos.

-Claro…

-Marte, Ares para los griegos, era el dios de la guerra. Ambos, Afrodita y Ares, tuvieron un romance.

"Podríamos ser nosotros, pienso que me lo está explicando por eso."

-Vaya…

-La mitología es apasionante. No sabes qué buenos ratos me ha hecho pasar en las largas y tediosas vacaciones en mi casa o en casa de James. Ya os pasaremos libros este verano.

-Genial.

-Saturno tampoco se verá, sale poco antes de las seis.

-Vaya…

-¿Te llega por hoy? Estoy muy cansado.

-Claro, vamos a buscar la casa.

Se volvieron, encendieron los Lumos y avanzaron hacia el centro del claro, la vieron.

-Ahí está – dijo Lily - ¿Tienes que ir al baño? Hay una letrina.

-No, he ido al de la Sala Común mientras te esperaba.

-Yo tampoco tengo que ir. Entremos.

Entraron.

-Wooow… vaya sala enorme – dijo Sirius.

-La sala de las orgías. Mira – Lily se acercó a la chimenea e iluminó - Hay pieles y mantas. ¿Te apetece dormir afuera, bajo las estrellas?

-Pero amanece muy temprano, el sol nos molestará.

-Tienes razón. Lo dejamos para septiembre, entonces. Vamos arriba.

Buscaron el corredor, lo encontraron a la derecha. Lo recorrieron hasta el fondo y subieron las escaleras.

-Este a la izquierda, oeste a la derecha – dijo Lily - ¿Qué prefieres?

-Cualquiera en la que no nos encontremos con nadie.

Rieron.

-Estoy segura de que los Sly prefieren la izquierda, como su ubicación en el Comedor. A nosotros entonces, nos toca la derecha, como la nuestra.

-De acuerdo, vamos.

Abrieron la primera puerta de la derecha y pasaron, había una cama para dos.

-Ya está, aquí mismo, perfecto para nosotros – dijo Lily.

-Vaya lujo… nunca he dormido en una cama tan grande.

-Yo sí, sólo una vez. ¿Cómo duermes? ¿Prefieres la izquierda o la derecha?

-Me da igual, Lily, estoy tan reventado que voy a caer frito al instante. ¿Cómo duermes tú?

-Abrazada a la almohada.

-Pues no me dejes sin almohada.

Rieron.

-Claro que no, porque hoy voy a abrazarte a ti.

Rieron.

-Anda, vamos a meternos en cama.

Cada uno se aproximó por un lado, Lily dejó el despertador sobre la mesilla y dijo:

-Buf… son casi las tres, he debido traer también el Giratiempo.

-No importa, Lily, mañana no hay obligaciones, nos echamos la siesta.

-Pero habría estado bien poder permitirnos un rato de mimos al despertar.

-Pues nos lo permitimos. ¿A qué hora pensabas ponerlo?

-A las nueve.

-Ponlo a las nueve menos cuarto.

-Genial.

Lo puso, se quitaron las batas, apagaron los Lumos y se metieron en la cama, Sirius tumbado sobre la espalda, Lily abrazada a él, en su regazo, él la estrechaba contra sí con el brazo. "Cómo abraza…" Tres minutos después se habían dormido.

. . . . . . . . .

Sonó el despertador. "No… tengo un montón de sueño todavía y seguro que Sirius también, no vamos a disfrutar nada, vaya ruina." Se separó de él para encender el Lumos y apagar el despertador, se levantó de la cama y abrió un poco la contraventana. El dormitorio quedó en penumbra, apagó el Lumos y puso el despertador un cuarto de hora más tarde, a las nueve.

Se metió en la cama de nuevo, se volvió hacia él, estaba mirándola.

-Ven aquí, anda… – le dijo él, muy dulce.

Volvió a abrazarlo y él a ella.

-¿Cómo te gustan los mimos? – le preguntó él.

Lily rio. "Es para comérselo."

-Como te salgan.

-Es que no sé si sabré dar mimos, ya sabes, yo siempre voy a lo que voy.

-Claro, y a ti nunca te dieron mimos de pequeño.

-Eso.

"Jo… pobre… En cierto modo, tuvo una infancia todavía peor que la de Sev."

-¿Y con tu hermano no te dabas mimos?

-Tampoco, ya sabes, dos chicos.

-Vaya…

-Cuando dormíamos juntos lo hacíamos a escondidas de mis padres, les habría parecido mal.

-Jo… vaya tela, Canuto. Vamos, no pienses en eso ahora, perdona por haber sacado el tema.

-Vale, no pienso.

-Ya te doy yo a ti los mimos, así aprendes.

-Vale.

Se separó de él y se tumbó de costado, mirándolo.

-Vuélvete hacia mí.

Él lo hizo, quedaron frente a frente, mirándose a los ojos, él la miraba con adoración. Lily comenzó a recorrer sus rasgos con la punta de los dedos, siguiéndolos con la mirada.

-Tienes una belleza muy peculiar, no hay quien se te parezca, muy especial – le dijo ella.

-Vaya… Tú también eres muy especial, tu pelo y tus ojos son alucinantes.

-Y tus ojos... Nunca vi otros iguales, grises. Y cómo miras, eres muy expresivo.

-Eso mismo me dijo Sev.

Lily rio.

-Olvida a Sev un rato, anda. Anoche no dejabas de hablar de él.

-Es que también estoy enamorado de él.

"También. La otra soy yo. Pero no me lo dirá directamente."

-Y él de ti, te adora. ¿Tienes mucho sueño todavía?

-No, estoy acostumbrado a dormir poco.

-Jo… pues deberías dormir más, mínimo ocho horas.

-Ya.

-El próximo año acuéstate temprano aunque también te levantes temprano, así no te molesta el otro con sus ronquidos.

-Pues es buen sistema.

-Claro.

-¿Tú tienes sueño?

-Yo sí, un montón.

-Vaya… Entonces volvemos a abrazarnos hasta que suene el despertador.

-No, prefiero disfrutar así. Mírame como sabes mirar tú.

-¿Cómo?

-Como ligas con las chicas.

-Ah… - rio - No sé si me saldrá.

-Inténtalo, anda.

Él la miró seductoramente.

-Vaya si te sale… - muy admirada - Eres espectacular.

-Horas de ensayo frente al espejo.

Se carcajearon.

-Así que en eso empleas tu tiempo…

-Pues sí, no me he puesto las pilas con los estudios realmente hasta este año. Me ha ido bien porque tengo talento.

-Vaya que tienes talento, sí señor, y está muy bien que lo reconozcas.

-Te lo he dicho en confianza, a mí tampoco me gusta alardear.

-Ya lo sé, Canuto, te conozco mejor de lo que piensas, llevo cinco años conviviendo contigo.

-Claro, yo a ti también te conozco.

-Es increíble cómo no hemos descubierto mucho antes el uno en el otro lo mucho que nos gustamos.

-Lo tuyo es muy comprensible, Lily. Hasta el verano pasado era un auténtico gilipollas. Y este año tampoco he demostrado lo que realmente sentía, no he dado la cara.

-Bueno, pero al final lo has hecho, eso es lo que importa.

-Sí, pero habéis sido vosotros quienes habéis tenido que dar el primer paso. Me avergonzaré eternamente por ello.

-Eternamente no, Canuto. Con el tiempo lo superarás.

-Buf… demasiadas cosas que superar…

"Ya te digo, otra alma profundamente herida, como Sev."

-Ya, ya lo sé. Te ayudaremos entre todos, tienes que aprender a abrirte y a confiar en los demás, a expresar tus sentimientos para sacar fuera todo lo que te hace daño.

-Claro…

-Has tenido una muy mala educación, debes forjarte a ti mismo con la ayuda de tus amigos, buscar tu propia familia por afinidad. Lo que estamos haciendo en el Ejército con los comandos, pues lo mismo en todos los aspectos de la vida. Lo que te decía anoche, que estaremos juntos toda la vida, sea como sea, porque nos hemos elegido y creado lazos muy estrechos.

-Claro, como yo con James y Remus.

-Eso, pero hace falta rodearse de más gente y más al borde de la guerra, que podemos caer cualquiera de nosotros o muchos de nosotros.

-Ahora ya he hecho buenas migas contigo y con Sev y voy a hacerlas con los Sly en verano.

-Claro, los Sly ya te aprecian mucho también. Ya eres uno más. Confíate a cualquiera de ellos, son geniales.

-¿Quién lo hubiera dicho? Casas enemigas.

-Eso son bobadas… Importan las personas, y esta noche conoceremos también a muchos Rave.

-Cierto, me temo que voy a encontrarme con varias chicas a las que ya dejé.

Rieron. "Pienso que tenía tantas amantes por buscar el calor humano que le ha faltado desde niño."

-Eres un rompecorazones, ¿eh? – con ternura.

-Ya no me enorgullezco de ello. Pienso que he hecho mucho mal en también ese aspecto.

-Bueno, Canuto, no te tortures por todo. ¿Las obligaste?

-En absoluto.

-¿Ellas querían hacer lo que hicieron?

-Ya te digo que querían.

"Como le ha ocurrido a Sev. Han sido ellas quienes lo han utilizado a él y no al contrario, en otro momento se lo explicaré."

-Entonces fue problema suyo. ¿Las tratabas bien? ¿Las hacías felices mientras estaban contigo?

-Sí.

-Pues ya está, asunto zanjado. Ahora has entrado en otra etapa de tu vida, más madura, más adulta, y en cuanto te has dado cuenta has cambiado tu manera de comportarte. Ya te lo he dicho antes, no has recibido una buena educación, te estás forjando a ti mismo.

-Claro. Déjame probar a mí ahora.

Lily dejó de acariciarlo.

-Dale.

Sirius comenzó a acariciarla a ella con la punta de los dedos, como lo había hecho ella. Miraba lo que tocaba con una concentración inaudita, entrecerrando los ojos, y no dijo nada más en varios minutos. "Wooow… cómo lo vive. Lo que me contó, que él vive las relaciones muy intensamente, está disfrutando a tope, sólo acariciándome la cara. Y pensar que acaba de descubrirlo… Va a ser una aventura alucinante el camino que nos queda por delante, para los dos.

No es virgen, no seré la primera para él en ese sentido, pero voy a serlo en todo lo demás, en la experiencia de los sentimientos profundos, porque es muy profundo y hasta ahora no se ha dado la oportunidad de descubrir cuánto, no se comprendía a sí mismo." Por fin él le preguntó:

-¿Te gusta? ¿Lo estoy haciendo bien?

Lily sonrió.

-Lo estás haciendo perfecto, cariño.

Sirius cerró los ojos y respiró hondamente varias veces. "Se ha emocionado un montón sólo por haberle dicho una palabra cariñosa. Es adorable." Él volvió a abrir los ojos y la miró directamente, con intensidad.

-Voy a decirte lo que me muero de ganas de hacer, pero no voy a hacerlo, no hoy – dijo él - Me basta con decírtelo, para mí será como si lo hiciera.

-Está bien, di.

-Besarte.

-Puedes hacerlo si quieres.

-No, hoy no. Quizá a la próxima.

"Mañana, es luna nueva."

-¿Lo harás si te lo pido yo?

-Sí, si me lo pides tú sí.

-De acuerdo, ve preparándote, no voy a tardar mucho.

Él sonrió.

-Mientras tanto, voy a pedirte otra cosa – dijo ella.

-Pide.

-Tócame los labios.

Sirius respiró profundamente de nuevo, esta vez sin cerrar los ojos. "Se está poniendo caliente… wow…" Por fin, la tomó con la mano por el mentón y deslizo el pulgar por sus labios carnosos, muy lenta e intensamente, entreabriéndoselos, su mirada a los mismos acompañó la intensidad de su gesto. "Buaaah… ya me ha puesto caliente también a mí, sólo con esto."

Sonó el despertador. "Salvados por la campana." Él se dejó caer de espaldas en la cama, dejando de mirarla, respirando profundamente, Lily se volvió a apagar el despertador. Él dijo:

-Buf… qué peligro tenemos, Lily…

-Ya, ya me doy cuenta…

-Lo sabía, por eso te dije anoche que sólo un cuarto de hora. No puedes provocarme así, si empiezo no sé parar. Si no fuera porque quiero ir sin falta al partido, pasaría horas contigo aquí.

-Lo siento, Canuto, no era lo que pretendía. No te conozco bien en ese aspecto, yo también te estoy descubriendo.

-A ver cómo aprendemos a llevarlo. Pienso que lo mejor por el momento será no volver aquí. Si quieres que te bese próximamente lo haremos en otra parte, no en un lugar tan tentador.

-Estoy de acuerdo contigo.

-Eso no quita que podamos venir a dormir juntos, pero lo que me dijiste, sólo dormir, al menos hasta que aprenda a contener mis impulsos.

-No quiero que te contengas, me encanta cómo eres.

-Jo… pero quiero hacer las cosas bien contigo.

-Tranquilo, no me dejaré llevar. Yo sí que sé contener mis impulsos.

-Está bien. Me dejaré llevar por ti.

"Necesito urgentemente una copia de la Magia Roja de las que están haciendo los Sly. Los plazos. Ya no pillo a Sev en el desayuno, voy a tener que pedírsela en el almuerzo y que me la pase esta noche. Buf, qué rollo, andar con los pergaminos por ahí, que me pase sólo el primer capítulo, le pediré a Genevre que me lo guarde hasta que nos vayamos a casa."

-Sabré hacerlo, cariño. Venga, no le des más vueltas, vamos a prepararnos para irnos.

-Abrázame, por favor.

-Claro…

Lo abrazó, él la rodeó con los dos brazos como sabía hacer y le besaba la cabeza, aspirando profundamente de cuando en cuando. "Ya está aprendiendo él solo a dar mimos."

-Qué bien hueles… me gusta todo de ti, todo…

-Y a mí de ti, mi amor…