Amistad o familia
Sakura giró por quinta vez sobre su cama buscando conciliar el sueño y fallando en el intento nuevamente mientras abrazaba a Kero como si de una niña con pesadillas se tratara, aunque aquello no fuese precisamente una pesadilla, sentía un nudo en el estómago muy similar al que experimentaba en esos momentos de su infancia, a excepción de que esta vez era por razones muy diferentes.
La ojiverde llevó su mano a su plano vientre y lo acarició – ¿Cómo se supone que duermas la primera noche en que sabes que estás embarazada? – pensaba ella acomodándose en su cama resignada a que lograría conciliar el sueño de momento y empezó a revivir todas las emociones de aquel día. Ella abrió los ojos y miró su reloj, el cual marcaba casi la medianoche y suspiró resignada, su mamá apenas y la había dejado sola hacía menos de media hora, asegurándose de que todo estuviese bien, y solo tocando los temas más puntuales sobre su recién descubierto embarazo.
Sakura estaba clara en que su madre quizás no quiso tocar el tema profundamente debido a todas las emociones del día, pero estaba segura que ya tendría una larga charla con ella y su padre, aunque lo que menos le preocupaba era eso, estaba más pensativa sobre el espacio en su cama que cada noche era llenado esa noche, excepto esa.
Ella suspiró, sabía que cuando sus padres le vieran los moretones que le dejó Touya no lo apartarían de su vista, además de que su madre no la había dejado de acompañar desde que volvió del hospital y de la casa de los Li, apenas y pudo estar poco más de media hora en esta última ya que debía guardar descanso, pero fue suficiente para hablar un poco con sus amigos y Syaoran sobre todo lo que pasó en el hospital.
-Flashback-
-Touya se salió de control – Dijo Sakura mirando la cara moreteada de su novio – Fue demasiado lejos.
-En parte me lo merecía – Respondió el ambarino – Tenía razón, traicioné su confianza.
-Pero no era una excusa para golpearte de esa forma – Dijo ella con el ceño fruncido – Sé que esto no fue lo más responsable del mundo, pero golpearte no era la solución.
-Estaba como poseído – Dijo Eriol uniéndose a la conversación – No sabía que tenía tanta fuerza.
-Y jamás pensé verlo de esa forma con Syaoran – Agregó Yamazaki.
-Estuvo a punto de dejarlo inconsciente – Dijo Tomoyo preocupada.
Meiling suspiró – Sé que un embarazo no es para tomarlo a la ligera ¡pero iba a ser peor si dejaba sin padre a la pobre criatura!
-Yo pienso que los chicos hicieron bien reteniéndolo hasta donde pudieron – Agregó Naoko.
-Y que ninguno salió herido – Dijo Rika – A excepción de Syaoran.
-Estoy bien – Repicó el ambarino restándole importancia y mirando a la ojiverde – ¿Tú cómo estás? ¿El bebé?
Sakura sonrió de medio lado – Está todo en orden, hice una cita para la próxima semana… Ya sabes el ultrasonido y todo eso.
-Bien – Respondió él devolviéndole el gesto – Iré contigo.
Kenji aclaró la garganta captando la atención de todos sus amigos y habló – Lamento interrumpir el momento, pero ¿sería bueno mencionar que todos nos enteramos que Sakura está embarazada solo porque Touya decidió golpear a Syaoran hasta dejarlo inconsciente? Y no es por ser metiche.
-Kenji tiene un punto – Dijo Chiharu mirando a su amiga – Cuando te desmayaste pensé en todas las posibilidades, menos en esa.
-Bueno todos están conscientes de dónde vienen los bebés – Dijo Syaoran haciendo reír a sus amigos – No planeamos esto.
-Sí amigo, queda bastante claro de dónde vienen los bebés – Dijo Yamazaki – Pero tenía entendido que llevaban solo unas pocas semanas saliendo.
Sakura suspiró – Supongo que no hay mucho qué decir… Es un poco obvio que hemos estado en esto desde hace poco más de unas semanas.
-No seremos metiches en ese tema – Dijo Kenji – Pero ahora tenemos un nuevo integrante en la banda.
Eriol sonrió mirando a sus dos amigos – Es un poco raro pensar en dos de nosotros como padres… pero saben que cuentan conmigo para lo que sea.
-Y con nosotras – Dijo Rika sonriendo, al mismo tiempo que todas las chicas lo hacían.
-Sin duda van a necesitar tíos que consientan a su bebé – Respondió Yamazaki divertido – Y que le cuente historias tan maravillosas como las mías.
-Si, y va a necesitar otro tío para decirle que son mentiras – Dijo Kenji haciendo reír fuertemente al resto del grupo – Y ahí entro yo.
-Y yo – Agregó Chiharu.
-Y va a necesitar una tía que le haga vestidos maravillosos – Contestó Tomoyo soñadoramente.
Sakura sonrió – Gracias a todos, en serio no se imaginan lo que significa para mí su apoyo.
-Tu hermano tal vez aún esté muy consternado con la noticia de ser tío, pero te aseguro que nosotros estaremos ahí para ti hasta que él lo termine de aceptar – Dijo Meiling mirando a sus amigos.
Sakura y Syaoran se miraron complacidos, sabían que aquella no sería un viaje fácil, y todo había pasado tan rápido que ni siquiera pensaron en cómo reaccionarían sus amigos ante la noticia, y aunque ellos se hayan enterado gracias a la pelea que ocasionó Touya y apenas tuvieron tiempo de procesarlo, no podían creer lo felices que todos estaban y el apoyo que le estaban brindando.
-Gracias chicos – Dijo Syaoran sonriendo – Por todo.
-Fin del flashback-
Sakura sonrió ante el recuerdo y abrazó de nuevo a Kero, esos chicos valían oro, y hubiese querido hablar un poco más con ellos, pero no pudo estar más de media hora hasta que volvió a su casa. A pesar de tener el apoyo de sus amigos no pudo evitar sentir un nudo en el estómago al recordar la cara de decepción que tuvo Touya al enterarse de la noticia, y por consiguiente todo lo que hizo después.
Tuvo que admitir que le molestó que recurriera a la violencia de esa manera, odiaba eso, pero odiaba aún más que Touya esa noche haya decidido dormir en casa de los Tsukishiro precisamente porque no quería que su padre abordara el tema de la pelea, y por supuesto, no estaba listo para verla luego de lo que pasó en el estacionamiento con Syaoran.
Odiaba toda aquella situación precisamente porque amaba a su hermano, y lo que menos deseaba es que se alejara en un momento como ese, además, no podía evitar sentirse ligeramente culpable de ser la razón por la que la amistad de él y Syaoran ahora estuviese prendiendo de un hilo.
-Hey – Susurró una voz detrás de ella.
Sakura se sobresaltó y se giró sobre su cama para encontrarse a Syaoran cerrando la ventana de la habitación – No te escuché entrar.
-Pude darme cuenta, creí que estarías dormida ya – Dijo él metiéndose en la cama para abrazarla para por la cintura y acercarla a su cuerpo – Apenas pude zafarme de mis padres, lamento la tardanza.
-Pensé que no vendrías hoy – Respondió ella girándose para quedar en frente de él.
-No iba a dejarte sola esta noche – Dijo él haciendo que su mano viajara hasta el vientre de ella – Además ahora somos tres aquí.
Sakura le sonrió y se acercó para besarlo rápidamente en los labios, cuando se separó llevó su mano hasta uno de los moretones de su cara – ¿Te duelen aún?
-Mamá me aplicó varias cremas para bajar la inflamación – Respondió él – No es nada… Aunque ella y papá estaban bastantes interesados en saber cómo obtuve esos golpes.
Sakura tragó grueso – ¿Qué les dijiste?
Él suspiró – La verdad… No puedo ocultárselos por tanto tiempo considerando que tus padres saben, además, no me hubiesen creído que metí en una pelea en la escuela porque nadie los llamó de ahí… Por suerte, Eriol, Yamazaki y Kenji se quedaron conmigo cuando les dije.
- ¿Cómo lo tomaron?
-Siguen algo shockeados y aunque no me lo dijeron, sé que están decepcionados – Admitió el ambarino – Papá en serio piensa que falló al no enseñarme lo suficiente sobre condones, aunque para cuando él me dio la charla ya Touya nos había instruido bastante bien.
Sakura bajó la mirada ante la mención de su hermano mayor y él se dio cuenta, por lo que habló – No está aquí ¿cierto?
-Se quedó a dormir con Yukito, aunque papá le ha pedido que venga mañana, sin embargo, no estaré, iré a casa de Tomoyo, papá piensa que lo mejor es que él y mamá primero lo calmen un poco para luego poder hablar con él – Respondió Sakura desanimada – No puedo evitar pensar que arruine tu amistad con él.
-Mi amistad con Touya siempre ha sido a parte de mi relación contigo – Dijo Syaoran tranquilizando – Son muy diferentes y siempre traté de mantener el equilibrio en ambas.
-Hasta que me enamoré de ti – Respondió ella en voz baja.
Syaoran buscó su mirada – Eso no fue un error, y mucho menos el bebé… Solo debo arreglar las cosas con Touya cuando se le haya enfriado la cabeza, en cierta parte entiendo su reacción.
-Pero no debió golpearte como lo hizo – Dijo Sakura – Quisiera que las cosas volvieran a estar en su lugar.
-Lo estarán, solo dales tiempo y deja preocuparte tanto – Respondió él besando su frente – No sé nada de embarazos, pero sé que tanto estrés no puede ser bueno para un bebé.
Ella sonrió – Lo he pensado toda la noche, y no creo ser capaz de hacerme un aborto… No tengo corazón para eso.
Syaoran sonrió de medio lado – Sabía que no irías por esa opción, no matarías ni a una mosca, mucho menos a tu bebé.
-Nuestro bebé – Corrigió ella – Entonces vamos a hacer esto… Seremos padres.
-Así es – Dijo él sintiendo un nudo en el estómago – Me va a llevar un poco de tiempo acostumbrarme a la idea.
Sakura se rio – No creo que lo hagas… Pero tenemos varios meses.
Él bufó – Tenemos tantas cosas que resolver antes de que el bebé nazca que esos meses pasarán en un abrir y cerrar de ojos.
Ella tragó grueso – Terminar la secundaria, buscar un lugar para vivir, trabajos, cosas para el bebé… Y pensar que hace un par de semanas mi única preocupación era la solicitud de la universidad y las rutinas de los partidos de baloncesto.
Aquella última mención hizo que Syaoran recordara un detalle importante y lo abordó de inmediato – Dime que no seguirás con las porristas.
-Ya lo he pensado – Respondió ella – He estado embarazada desde mi cumpleaños, he tenido un montón de prácticas desde entonces sin saberlo y no ha pasado nada, puedo continuar un par de prácticas más y luego le pasaré el mando a Chiharu el resto del año.
-No creo que debas hacerlo – Dijo él seriamente – Es delicado.
-La rutina no está tan compleja, además puedo hacer unos cambios que eviten por completo que yo haga piruetas demasiado peligrosas – Respondió ella restándole importancia – Estoy segura de que Meiling y Chiharu me ayudarán.
-De eso no me queda la menor duda, pero sigue preocupándome – Dijo el ambarino.
Sakura se acercó a él y acarició su mejilla – Solo déjame animarte en un último partido, voy a estar bien.
Él a regañadientes asintió – Pero primero me muestras la rutina, y quiero hacerle los cambios contigo.
Sakura lo miró incrédula – No sabes nada de rutinas.
-Pues tú me enseñarás y sin duda haremos la rutina más segura de la historia de las porristas – Respondió él – Solo quiero verte feliz y que disfrutes de eso antes de que tengas que dejarlo por siempre.
Sakura suspiró – No iba a ser porrista toda la vida.
-Ni yo jugador de baloncesto – Respondió él apretándola contra su cuerpo – ¿Quieres dormir un poco?
-Sí, esto era justo lo que necesitaba – Dijo ella sonriendo mientras sentía como él se acercaba para robarle un corto beso en los labios – Buenas noches.
-Buenas noches – Respondió Syaoran colando su mano debajo del pijama de la chica y acariciando su vientre desnudo – Y buenas noches a ti también.
Sakura sonrió gustosamente y esta vez al cerrar los ojos y escuchar la respiración del chico en su oreja no pudo evitar emocionarse por lo que sería el nuevo capítulo en su vida compartida con Syaoran de ahora en adelante. A decir verdad, aunque tuviera muchos problemas en ese momento, junto a él no parecían demasiado grandes.
oOo
La puerta principal de la casa de los Kinomoto sonó tras unos toques y fue Fujitaka quien decidió levantarse de la sala, dejando a los invitados un momento junto con su esposa y se acercó a la puerta para abrirla, encontrándose con la seria mirada de su hijo mayor acompañado de un sonriente joven de cabello platinado.
-Buenas tarde, señor Kinomoto – Dijo Yukito educadamente.
-Sabes que puedes llamarme por mi nombre hace años – Respondió Fujitaka divertido – Gracias por traer a mi hijo, Yukito.
Touya bufó de mala gana – Si no venía, tu irías a buscarme y no soy un niño.
-Pues ayer actuaste como uno – Dijo severamente Fujitaka – Por favor pasen.
Yukito sonrió apenadamente – Mejor los dejo solos, sé que trataran un tema delicado y muy personal.
-Yukito, tú eres parte de la familia – Dijo Fujitaka sonriendo – Puedes quedarte, además creo que le haría mucho bien a Touya.
Ese aspecto sin duda no se lo pudo debatir, Yukito había sido testigo de cómo su persona más especial se derrumbó entre sus brazos la noche anterior luego de haber escapado de la clínica tras haberse enterado del embarazo de su hermana menor y del enfrentamiento que tuvo con su mejor amigo. Conocía a Touya mejor que nadie y sabía que era así de impulsivo, aunque también estaba seguro de que estaba arrepentido, por más que le costara admitirlo en voz alta.
Los dos jóvenes se adentraron en la casa seguidos del hombre, sin embargo, al llegar a la sala Touya no esperó encontrarse con su madre acompañada del matrimonio Li y, además, del mismo Syaoran.
Touya frunció el ceño – ¿Qué demonios haces aquí?
-Cariño, Syaoran ha venido a decirnos algo importante – Dijo Nadeshiko seriamente – Además, le debes una disculpa a él y a los señores Li por tu comportamiento de ayer en la clínica.
El moreno los miró, estaba consciente de que tal vez acudir a la violencia había sido bajo, sin embargo, se salió de control y se dejó llevar por sus instintos, pese a que era su mejor amigo al que tenía intenciones de golpear hasta dejar inconsciente.
-Lamento haberte golpeado – Dijo Touya mirando a Syaoran seriamente – Pero no significa que te perdono por lo que hiciste.
-Basta – Interrumpió Fujitaka guiando a Yukito y Touya a sentarse en la sala.
-Y lamento haber golpeado a su hijo, señores Li – Dijo el moreno mirando al matrimonio chino – Aunque supongo que ya conocen las razones.
-Sí – Respondió Hien – Y todos estamos de acuerdo en que fue algo irresponsable por parte de ambos, pero ya no hay marcha atrás y la violencia no nos llevará a nada.
-Xiao Lang nos contó anoche y, a decir verdad, sigo un poco shockeada – Respondió Ieran mirando a su hijo.
-Nos sentimos de la misma forma – Dijo Nadeshiko – Pero lamentarnos no nos llevará a ningún lado y tampoco a Sakura y Syaoran.
-Tiene razón – Dijo Fujitaka – Otros padres en nuestro lugar les habrían dado la espalda, pero no pienso hacerlo con ellos… Nos necesitan para esto.
-Y yo estoy totalmente de acuerdo – Dijo Ieran – Y ni hablar que otros jóvenes en su lugar habrían tomado la vía fácil.
-No tomaremos la vía fácil – Respondió Syaoran firmemente mirando a sus padres y a los de su novia – Sakura y yo decidimos tener el bebé… Tenemos más o menos un plan.
Touya se mantenía en silencio escuchando la conversación, no tenía intenciones de intervenir al menos que fuese necesario, por lo que esta vez fue Hien quien le habló a su hijo – ¿De eso querías hablarnos a todos?
-En parte – Respondió Syaoran – Sé que parecerá ilógico y muy precipitado, pero Sakura y yo hablamos de salir adelante con el bebé… Tomar un año sabático en la universidad y rentar un lugar para nosotros, ella tendría al bebé para cuando acabemos la secundaria, por lo que buscaré dos trabajos, no tengo todo muy resuelto, pero es la idea en general.
-Por lo menos pensaron en independizarse – Respondió Ieran sorprendida.
-No queremos molestarlos – Dijo el ambarino – Es nuestra responsabilidad después de todo.
-Muy maduro de tu parte – Reconoció Hien sonriendo – Pero sabes que contarán con nuestro apoyo ¿verdad?
-Y con el nuestro – Respondió Nadeshiko tomando la mano de su esposo – No están solos, aunque desde ya les advierto que será un camino largo y duro.
-Estamos conscientes de eso – Reconoció él – Pero todo estará bien.
Touya bufó captando la atención de todos – Embarazas a mi hermana y ahora te irás a vivir con ella para jugar a la casita ¿en serio, Li? ¿Crees que esto es un juego?
-Sé que no es un juego – Respondió Syaoran sosteniéndole la mirada al moreno – Y estoy aquí para demostrarlo.
Y bajo la confusa mirada de todos Syaoran introdujo su mano en el bolsillo de su pantalón y solo unos segundos después sacó una caja aterciopelada y la abrió revelando un anillo color jade, dejando a todos completamente atónitos.
-Es el anillo de la familia Li – Dijo Hien.
-Te lo di cuando cumpliste 18 – Afirmó Ieran – Para la chica indicada.
-Y es la chica indicada, siempre lo ha sido – Dijo él mirando a sus padres y luego dirigiéndose a los señores Kinomoto – Sé que esto es una completa locura, y probablemente no estén de acuerdo, pero quiero hacer las cosas bien y convertir a Sakura en mi esposa por los motivos correctos es una de ellas, siempre y cuando ustedes me lo permitan.
Fujitaka seguía completamente atónito, al igual que su esposa, a excepción que a esta se le habían llenado los ojos de lágrimas y le sonrió – Sin duda eres el mejor chico para mi pequeña.
Fujitaka suspiró y sonrió de medio lado – Sinceramente pensé que pasarían el matrimonio por alto con todo lo del bebé, pero me alegra haberme equivocado… Tu sin duda eres un caballero, Syaoran.
El matrimonio Li veían con orgullo a su hijo, quizás las cosas no hayan salido como esperaban, sin embargo, Syaoran estaba haciendo las cosas bien y por esa razón merecía su apoyo en todo el proceso.
Fujitaka apretó la mano de Nadeshiko y sonrió – Por mi parte, te puedes casar con Sakura, ambos tienen mi bendición.
-Y la mía – Respondió la mujer a su lado.
Syaoran sonrió y sintió que el nudo en su estómago se aflojaba, especialmente al ver a sus padres igual de felices que los Kinomoto, sin embargo, su mirada viajó hasta cierto moreno que lo miraba seriamente, como si quisiera que desapareciera y no en el buen sentido, por lo que le habló.
-Touya, también es importante para mí la opinión de mi mejor amigo.
El aludido se levantó de la silla y lo miró como nunca antes – Por desgracia no tienes un mejor amigo.
Syaoran intentó decir algo, así como también Nadeshiko, sin embargo, Touya subió a su habitación seguido de un apenado Yukito mientras que todos permanecían en la sala en medio del silencio más escandaloso que pudieron experimentar luego de aquellas dolorosas palabras.
Syaoran suspiró pesadamente – Creo que perdí a mi mejor amigo –.
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N/A: ¡Hola a todos por aquí! Espero que estén super bien y que su semana esté yendo de maravilla. Yo por aquí les dejo este capítulo que está muy cargado de sentimientos como muchos de ustedes lo supusieron.
Me di cuenta que en el capítulo pasado esperaron esa reacción de Touya y quiero que recuerden que este Touya es ligeramente diferente al que conocemos de la serie ya que Syaoran es su mejor amigo y les aseguro que esos golpes les dolieron a ambos.
Como pueden ver, Sakura y Syaoran están dispuestos a salir adelante y nuestro lobo está pensando en hacer una propuesta importante, y a pesar de tener la bendición de sus padres y de los de Sakura, Touya aún no termina de asimilar todo aquello y por eso se siente que algo se ha roto entre ellos. Recuerden que, con este fic, más que ver la relación de Sakura y Syaoran, quería explorar la amistad de Touya y Syaoran y todas esas altas y bajas.
Muchísimas gracias a todos por leerme y comentarme, esta semana ha sido muy dura pero sus comentarios siempre me sacan de todo eso un rato y los aprecio mucho.
Quedan pocos capítulos y mucho terreno por cubrir así que ya veremos.
Nos leemos el domingo en el siguiente.
Les mando un beso enorme.
PD: Les recuerdo que a quienes les guste el fandom de Harry Potter, estoy publicando también una historia por allá por si quieren pasarse a leer;)
ACLARATORIA: Esta historia es de mi autoría, no existen colaboraciones con nadie y en el caso de que las hubiese se le darían sus respectivos créditos. Esta historia solo es publicada a la fecha en las plataformas FanFiction y Potterfics; si está en alguna otra es porque no está autorizada por mi persona y se considera plagio. No se permite la copia y/o adaptación de esta historia.
