Capitulo XXII

NaruHina/SasuHina.

Temas fuertes/Infidelidad.

Uso de OoC/ História corta/Capitulos cortos.

Ningún personaje me pertenece todos son creación de Kishimoto yo solo los utilizo para darle vida a esta historia.

El luto más sincero se ofrece en silencio como la felicidad y el amor. Las cosas más bellas no aturden, les basta con existir.

Elena Poe


Con ayuda de kakashi logro estabilizarse, así que luego de una larga discusión por intentar convencerla de que lo mejor era ir al hospital y ahí mismo levantar una denuncia en contra del Hokage. Hinata se negó rotundamente alegando que lo que menos deseaba eran problemas.

Así que cansado de escuchar sus estúpidos argumentos termino por acceder a su petición así que al final ambos terminaron en el lumbral de la residencia Hatake la cual era bastante modesta para alojar al Rokudaime pero realmente agradable a la vista.

Kakashi se adelanto abrir sus puerta, dejando que Hinata fuera la primera en entrar, si bien se sentía un poco molesto por todo lo sucedido intento no mirarla pues de hacerlo estaba deseguro que terminaría por romper su promesa y la arrastraría ante Tsunade sin importarle sus súplicas.

—Al fondo a la derecha— le indico aún sin dirigirle la mirada.

—Hai—

Salió deprisa en la dirección mencionada, intentando no hacer contacto visual con aquel hombre pues incluso en la lejanía podía palpar su estado de ánimo.

Estaba molesto y no solo con Naruto, también con ella.

Si, bien Hinata se sentía segura a lado del Hatake, también se sentía incómoda gracias a la breve plática que ambos habían sostenido dónde el entre lágrimas le confeso su más oculto sentimiento hacia ella.

"Siempre estuve enamorado de ti, perdóname por dejarte en sus brazos"

Aun con aquella confesión en su mente giro la perilla, para después asombrarse al notar el perfecto orden en el que mantenía sus pertenencias el peliplata en su bañó, para ser un hombre que viva solo.

Luego tomo el pequeño banquillo que reposaba justo aún costado de la bañera, así que después de sentarse comenzo a curarse aplicando un poco de ninjutsu sin atreverse a mirar en el espejo pues intentaba crear una barrera bastante amplia para así no romper en llanto en verdad deseaba creer que aquello solo había sido un mal sueño.

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Kakashi aún seguía recargado en la puerta, admirando como las pequeñas piernas de la peliazul intentában llegar hasta el baño en solo dos pasos y aunque quiso reír ante aquella actitud tan infantil, se detuvo pues debía mostrarle lo realmente molesto que se sentía debido a su insistencia por proteger a Naruto.

"Puedo solucionarlo" recordó las palabras dichas por aquella fémina, mientras lleno de irá se dirigía a la cocina.

Sujetando aquella bolsa con hielos decidió llevársela así que siendo cuidadoso se acercó intentando no desconcentrarla, pues sabía muy bien que aquella técnica requería de un gran control de chakra.

Pero aún después de todo no pudo contenerse más al verla intentar curarse aquel gran hematoma que Naruto le había provocado.

—¿Tanto lo quieres?— cuestióno amablemente el Hatake mientras le acercaba una bolsa con hielos.

—Disculpe— confundida se giro quedando al frente.

— Me eh preguntado esto durante todo el camino ¿Que tanto debe quererlo para no manchar su reputación?— volvió a cuestionar dejando su vista plasmada en sus labios esperando ansiaso una respuesta.

—No, no es el caso— sacudió levemente su cabeza en señal de negación.

—¡Mierda Hinata, acaso eres estúpida!— exaltado se acercó a ella —Es acaso que no puedes darte cuenta de todo lo que me duele el verte así e incluso intentas encubrirlo— musitó mientras apretaba sus puños.

— Todo esto —lo hago por Sasuke— sonrió melancólica sujetando firmemente los hielos sobre su hombro.

—¿Por Sasuke?— la miró incrédulo.

Hinata asintió lentamente tomando las manos del peliplata.

—De saberlo lo primero que hará es enfrentar a Naruto, quizás intentaría asesinarlo— dicho esto espero que Kakashi reafirmará sus palabras —Siendo considerado todavía un Traidor por las demás naciones, lo primero que harán al saber su acto en contra del Hokage, será ponerle un precio a su cabeza y aquí no importara quien tenga la razón— respiró profundo intentando retener sus lágrimas— Comenzarian a cazarlo como un animal acorralandolo y no solo la aldea, también Suna, Kumogakure, Iwagakure, Kirigakure —

—Entiendo, pero si hablas de lo sucedido contarás con el

apoyo de — se detuvo, intentando encontrar las palabras adecuadas.

—Con el apoyo de mi clan eso no lo dudo, el de usted si es el caso...de ahí en fuera no cuento con nadie más, recuerde Kakashi-san, estamos hablando del Héroe de la cuarta guerra Ninja aquel que se a robado el corazón de todo aquel que lo conoce, por supuesto que sería Sasuke el que tendría todo por perder ¿Ahora entiende a quien trato de proteger?—

Sorprendido Kakashi respiró profundamente dejandose caer por completo en el suelo, intentando nuevamente controlar sus emociones, pues se sentía defraudado por aquel que había ayudado hasta conseguir su sueño.

Se había fiado tanto de esos hermosos ojos azules puros como el mismo cielo, siempre apostando todo por el. Que incluso los había creído merecerdor de todo lo que deseara, ese había sido su mayor error como su guía, No obstante ahora entendía que de el se derivaba aquella grande obsesión de Naruto por creerse dueño de todo lo que el deseara.

A diferencia de Sasuke que siempre había menospreciando señalandolo como el malo, aún sin darle una oportunidad por demostrar lo contrario.

Los habia juzgado mal,pues no siempre el azul significaba luz ni el negro obscuridad.

Kakashi entendió de inmediato las palabras de la peliazul así que no intento volver a tocar el tema, solo se limito a servirle de ayudante para así ambos guardar ese enorme secreto.


Padre e Hija caminaban por la aldea intentando reponer aquellos días de ausencia.

—Toma— Sasuke le extendió aquella Katana que le había comprado en aquel viaje donde se había unido junto a su adorada peliazul.

—Papá— se alegró de inmediato lanzándose a darle un ligero abrazó —No lo olvidaste, enserio lo recordaste—

—Como podria haberlo olvidado te lo prometí no es así— revolvió sus hermosos cabellos negros— Además un Uchiha jamás olvida sus promesas—

—Estoy muy feliz de estar contigo, mamá suele pasar la mayor parte del día en el hospital— y aunque intento no demostrar que aquello no le importaba, Sasuke pudo notar como la felicidad de hace unos momentos en el rostro de su hija se desvanecía con la sola mención de su madre.

—Cacahuate— la llamo haciéndola enrojecer.

—Me estás avergonzando— susurro muy despacio intentando no ser escuchado por los demás.

—Crei que a las chicas les gustaban ese tipo de lindos apodos— se mantuvo serenó recordando aquel consejo que Kakashi le había dado en el pasado." Ese bastardo se burlo de mi".

—Eso dependerá de la mujer— dijo mientras acomodaba sus gafas —Veras, solo a las chicas tontas les gusta escuchar ese tipo de alagos así de ridículos—

—¿Enserio?— cuestiono recibiendo una afirmación.

"Demonios Hinata es ese tipo de chica tonta que le gusta toda esa clase de estúpidas palabras" pensó mientras se avergonzaba recordando con exactitud que en alguna ocasión después de haberla hecho su mujer le había susurrado en el oido. "Princesa de caramelo".

—Papa ¿Estás bien? Te pusiste un poco rojo— Sarada se acercó para tomarle la temperatura.

—Mira, ahí que es eso— la distrajo para así salvarse de su cuestionamiento.

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—Mitsuki, pero que demonios estas haciendo— alego sintiéndose asqueado por la rara combinación que había hecho su amigo.

—Le estoy agregando un poco de sabor— dijo sin más dándole un trago a su nueva creciendo " papas fritas a la malteada".

—Eso es realmente asqueroso, incluso de mirar no puedo imaginar su sabor— escupió mientras desviaba su mirada.

—Vamos mi sol, deberías probar solo un poco—

—¡Cállate!— exigió con la mirada gacha intentando ocultar su sonrojó —Te lo eh dicho no debes llamarme de esa manera la gente pensará que eres... Ya sabes raro—

—No encuentro el problema, eres como el sol que ilumina todas mis mañanas sin excepción— le dió otro sorbo a su malteada —Además son demasiado raro así que no veo el problema—

—Olvídalo, me volveré loco si acaso intento explicarte—

—Ey Boruto, Mitsuki— los saludo Sarada mientras se dirigía hacia ellos arrastrando al azabache.

—Hey que alegría verte por aquí, Sensei que alegría verlo de nuevo— sonrió Boruto.

—Supongo que al estar el padre de Sarada aquí, la esposa del Séptimo también debió volver— dicho ésto los presentes volvieron su vista hacia el.

—Hinata, solo Hinata— intervino Sasuke quien miraba a Mitsuki con una marcada expresión de molestia

—¿Mi madre, también regreso?—

—Si, bueno supuse que estarías con ella después de todo tendremos una...— se detuvo de inmediato, obteniendo tres miradas curiosas sobre el.

—¿A que se refiere Sensei?—

—Pregúntale a tu madre a mi no me molestes, vámonos Cacahuate— la tomo del brazo para tomar una mesa.

—Sarada, me llamo Sarada— gruño despidiéndose de sus amigos.


—Hinata-sama que alegría tenerla de vuelta— Kō se acercó a ella para ayudarle a cargar su modesta maleta.

—Kō, no tienes porqué ayudarme no es muy pesada— Hinata intento detenerlo pero aquel solo sonrió.

—¿Como a estado todo aquí?— cuestióno sintiéndose ajena de su entorno.

—Vera Hanabi-sama a entrenado a los pequeños todas las mañanas.

—Supongo que los entrenamientos deben ser bastantes severos—

—Bueno, debo confesar que la mayoría de las veces es su padre quién logra burlarse de todos nosotros y logra raptar a los niños para recorrer la aldea— ambos sonrieron.

—¿Y del Séptimo?— cuestióno esperando que Naruto no se hubiera atrevido a ir a buscarla después de lo sucedido en la torre.

—Los rumores dictan que sostiene una relación con la jefa del hospital, Sakura Haruno— dijo sintiéndose apenado por aquella que consideraba como una hija.

—¿Sakura Haruno?— sus ojos se abrieron como platós, pues sabía que al renunciar al apellido de Sasuke. Ambos podían declarar su relación sin ser tomados como traidores.

—Si, también se dice que renunció al apellido Uchiha, esperando recibir la protección del Hokage— y aunque no fuera un hombre que le gustará intervenir en asuntos ajenos sintió curiosidad al ver la reacción de su protegida.

—Oka-san— gritó efusivamente Himawari lanzándose a sus brazos.

—Mi pequeña— la tomo entre sus brazos, luego la lleno de besos.

—Me trajiste algún obsequio— pregunto sonriente arrugando sus pequeños bigotes.

—Pequeña malvada, jamás te importe yo— Hinata se fingió herida, admirando de reojo como su hija sonreía.

—Pero miren quién tenemos aquí, a la mujer más hermosa de toda la aldea— en su modo más galán Boruto se acercó a su madre para unirse en aquel abrazo.

—Boruto, mi pequeño— se agachó dejando a Himawari en el suelo para poder abrazarlos mejor.

—Ey no deberías llorar— alego el rubio secando las lágrimas de su madre.

—Tienes razón es un hermoso día, además está noche tenemos un compromiso—

—Paso— dió un paso hacia atrás —Si, es con el viejo verde de mi padre— se despidió dejando atónitas a ambas.

—No, más bien iremos solos— se rasco nerviosamente su frente.

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—Esto pica, además me veo ridículo— Boruto no terminaba de quejarse.

—Yo creo que luces muy apuesto, creo que a Sarada-chan le gustaría verte de esa manera— se rió causando un leve sonrojó en su hermano.

—Que hay de ti, luces como una verdadera princesa se que Inojin sería capaz de dibujarte un castillo para su majestad— hizo una reverencia.

—Basta de juegos, vamos estamos retrasados— se acomoda el collar mientras tomaba su pequeño bolso.

—Si que luces atractiva, seguramente está noche conseguirás un novio— agrego Himawari admirando la hermosa figura de su progenitora.

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Sintiéndose completamente nervioso en aquel fino restaurante Sasuke volvió acomodar la servilleta sobre sus piernas por séptima vez, haciendo que Sarada perdiera la paciencia.

—¿Me dirás aquien estamos esperando?— bajo el menú admirando a su alrededor.

—Bueno, es un poco complicado de explicar creo que lo mejor sería que esperemos solo un poco más— titubeó, raro en el pues temía que la dulce Hinata lo dejara plantado.

—Mas, dijiste que a las 8, estaria aquí llevamos 10 minutos de retrasó, además me obligaste a ponerme este raro vestido— chasqueo la lengua captando la atención de su padre.

—No puedes quejarte, además dijiste que te había gustado—

Intento calmarla, pues aquella solía muy impactante.

—Que hay de ti, Incluso usas un traje muy elegante— se burló ocultando su sonrisa detrás del menú.

—Vamos, la ocasión lo amerita— bebió un poco de sake para tranquilizar sus nervios.

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En cuanto la vio entrar dejo caer su copa, se veía tan jodidamente hermosa que incluso sintió la necesidad de levantarse y proclamarse su dueño para evitar que algún estúpido se acercará intentándo conquistarla.

—lamento el retrasó, Sarada-chan luces muy linda— la alago intentando cortar aquella incómoda situación.

—Se lo agradezco, pero es usted Hinata-san quien se está robando la mirada de todos en este lugar—

—Mi Oka-san es la mujer más hermosa de toda la aldea, posiblemente está noche logré conseguir un novio— tan inocente como siempre la pequeña uzumaki se sentó justo aún lado de Sasuke.

—Luces linda — dijo Boruto.

Solo son esa sencilla afirmación Sarada se sintió en el cielo, volando junto a las aves.

—Aqui— indico el azabache mientras le sostenía su bolsa y le acomodaba el asiento.

—Gracias— Hinata le sonrió ligeramente, logrando que calmara sus notables celos.

Y aunque la cena transcurrio tranquilamente ninguno de los pequeños se atrevió a cuestionar nada, pues incluso antes de todo lo sucedido solían cenar como una gran familia, y aunque ni Naruto ni Sakura compartieran la mesa el ambiente era bueno.

—Esta es la sorpresa que me tenías— hablo la pequeña Uchiha, dándole un sorbo a su malteada.

—Sorpresa, Oka-san que es lo que sucede— asombrado el rubio trago en secó.

—Bueno...— miró a Sasuke buscando su ayuda pero este solo sonrió divertido.

—Su madre y yo estamos en una relación— soltó sin más dejando a los niños sorprendidos.

—Pero que ¡Diablos!— Boruto elevó su voz golpeando la mesa en el proceso.

—Acaso Ustedes, ya se han besado— Himawari golpeó al mayor guiñándole un ojo.

—Hinata ayúdame— suplicante intento alejarse pero está se pegó más.

—Hinata-san, es enserio— sus anteojos se empañaron debido a sus lágrimas las cuales se debían a la gran felicidad que le causaba todo aquello —Papa estoy tan feliz por ti—

Ambos azabaches solo se limitaron a sonreír nerviosamente al observar las diferencias entre sus hijos.

Pues mientras que Boruto se mostró un poco ofendido, Himawari de inmediato se alegró intentando averiguar más de la cuenta y por último Sarada quién incluso había llorado de felicidad.

—¡Muchas felicidades!— gritaron en conjunto.


Nota del autor.

Debido a la controversia del Capítulo anterior, les dejo un poco de alegría para nuestros protagonista.

—comenta aquí tú parte favorita.

Nos leemos luego Sayonara ️.