Sentados a la mesa se encontraban todos hablando mientras cenaban, Hermione estaba sentada junto a Sirius y frente a Draco.
La cena de navidad era todo un festín, de mano de Molly y Kreacher. Pues era claro que el elfo no quería dejar sola en SU cocina a la matriarca Weasley.
Hermione se sentía mareada con el olor del chocolate. Draco cada cierto tiempo llevaba el pañuelo a la nariz para evitar marearse con el aroma de algún alimento era claro que él gran Malfoy no iba a mostrar debilidad ante ningún Weasley y menos a los ojos de esa comadreja "héroe de guerra" que le veía con enojo.
— ¿cuándo anunciarán su compromiso? — preguntó la señora Weasley llamando la atención del rubio.
— ¡Mamá! — dijo uno de los gemelos pelirrojos.
— No estoy segura de querer casarme con Fred — Shanell interrumpió. — lo mejor es no atarnos de esa manera.
— Ningún nieto mío nacerá fuera del matrimonio. — anunció Arthur.
—entonces Ginny tendrá que casarse pronto — habló Theo y todas las cabezas pelirrojas giraron a verlos acusadoramente a Ginny y él — No es lo que están pensando, yo no la embaracé, ese fue Blaise.
Ginny estaba más roja que su cabello. Le lanzó una cuchara a Theo y sí, el golpe casi lo deja tuerto — Nott, no te metas donde no te llaman.
—¡¿es eso cierto Ginny?! — preguntó Molly — ¡voy a ser abuela! ¡¿Dónde está ese tal Blaise?!
Ginny estaba turbada, se supone que debían dar la noticia juntos, no que el chismoso de Theo hablara de más — bueno, mamá... Él...
— de hecho, se supone que Zabini dijo que vendrá a pedir la mano de Ginny en uno de estos días — Uziel afirmó. — ¿y ustedes cuándo se casan? — Uziel veía a Draco y Hermione.
Draco veía con repulsa al joven moreno, lo tomó como una traición y de inmediato supo que era una maña heredada de Blaise, ya se aseguraría de evitar que su hija terminara con ese, no lo aprobaba, por supuesto que James Potter era menos despreciable.
— Bueno, es muy pronto para pensar en matrimonio — respondió Hermione, sus mejillas habían adquirido una tonalidad roja, se supone que hablaban de Shanell y Fred, No de ellos — aún no me he graduado de Hogwarts.
— Nos casaremos —anunció Draco.
En aquel preciso instante la chimenea hizo un pequeño sonido, alguien había llegado. Y ese alguien era rubia, de porte señorial, y dirigía a todos sonrisa irónica que era típica de los Black.
—Buenas noches a todos — saludó amable.
—¡Madre! — exclamó Draco.
18/05/2021
Abraxas Orión Malfoy Granger más conocido como Orión por su "abuelo" Sirius. Se encontraba en la sala de la casa de sus padres junto a la cuna de su pequeño hermano Regulus, el cual tenía los cabellos completamente rubios y lacios, los ojos grises como el mercurio.
Al perecer Orión era el único que había heredado el tipo de cabello de su madre. Sus padres estaban en el ministerio de magia trabajando y él como buen hermano mayor cuidaba del que esperaba fuera su último hermano.
Aparte de estar cuidado a su hermano, estaba llenando unos documentos, ya que había surgido un cruce entre dragones de diferente raza. Él lo había descubierto, él había observado el nacimiento, así que al gran Abraxas Malfoy le tocaba clasificarlo, dar detalles y demás. El asunto más difícil era darle nombre al hijo de un bola de fuego chino y un Ironbelly Ucraniano. Siempre había razas extrañas, pero este cruce superaba su imaginación.
— Regulus... —Orión hablaba con su hermanito que lo escuchaba atentamente — ¿qué te parece si le pongo Ironbelly de fuego? — Su hermanito parpadeó — tienes razón es ridículo.
La puerta sonó y en menos de un segundo a aquella casa ingresó una guapa pelirroja, era algo parecida físicamente a Ginny Zabini, bueno el cabello lo tenía era igual o peor de desastroso que él y Hermione juntos, el temperamento era idéntico a los de sus padres.
Gwenivere Cassandra Zabini Weasley era una magizoologista que pasaba el tiempo viajando, prendada de Abraxas y éste lo sabía y correspondía, pero no quería exponerla a seguirlo hasta Rumanía.
— Buen día, Abby — le saludó ella mientras se acercaba a la cuna.
— No me gusta que me digas Abby, Gwen... Mis nombres son Abraxas Orión. — gruñó algo enojado, desde pequeños ella lo llamaba así — No soy Abby.
— Tú debes ser el bebé más bello que tía Hermione y tío Draco han hecho —lo ignoró mientras alzaba suavemente en brazos a su hermano que de inmediato apoyó su cabecita en pecho de ella lo cual era un claro indicio de que el latir de su corazón le gustaba.
"Regulus eres un pequeño traidor, todos mis hermanos me quieren unir Gwenivere y tú no eres la excepción" pensó Orión
— Tu hermano hace que mi útero desee tener un hijo. — le dijo en una sonrisa.
—¿y qué esperas para tenerlo? — preguntó Abraxas mientras tomaba asiento en sillón más cercano.
— Casarme contigo — respondió mientras volvía a colocar al pequeño en la cuna.
— Sabes que no podemos, paso mis días en Rumanía y tú estás viajando por el mundo. — ya habían tenido aquella conversación, habían sido novios por tres años en Hogwarts. Pero al graduarse terminaron por que tenían intereses distintos, aunque claro seguían enamorados.
— Acabo de aplicar para Dragonolista y fui aceptada en Rumanía — respondió con una sonrisa. — No pongas esa cara de enojado, sabes que me gustan los retos.
— Gwenivere Cassandra... ¡¿Estás loca?! — preguntó exaltado el rubio.
Gwen puso los ojos en blanco — Me gustan los dragones, y bueno he estado siguiendo la pista a un traficante de huevos de dragón en Rumanía y...
— espera... ¿Eres magizoologa o Auror? — preguntó el rubio.
— He estado haciendo muchas cosas en estos años, mientras esperaba volver a ver tu divino rostro, ya sabes que no soy de las que se quedan pintándose las uñas en casa. — sonrió inocente.
— ya lo sé, Gwenivere — sonrió Orión de manera angelical —¿entonces que has descubierto sobre el traficante?
— Hay muchas cosas que no se deben decir y menos en casa de la ministra de magia. — Empezó a ver a todos lados — pero te diré que hay un rumor sobre huevos de basilisco entre los de dragón.
— Eres valiente... Supongo que tu tío Charlie está de acuerdo con que vayas al santuario.
— Por supuesto — sonrió. — Antares me adora por eso de lo valiente y Scorpius estuvo tratando de convencerme de volver a buscarte y lo ha logrado. — sonrió risueña.
— ¿y Uziel? — quiso saber.
— No me hables de él, es peor que un crucio y un avada juntos. Quiere que acepte la propuesta de matrimonio de Andrew McLaggen — se quejó la pelirroja.
— ¿y aceptarás? —preguntó el Orión, estaba celoso y enojado.
—¿y que me corte las alas?, paso. Andrew es un egocéntrico, un machista que espera que yo sea una mujer sumisa que se queda en casa luciendo bonita, educando a sus hijos por él, espera que sea una sangre pura arrogante y yo francamente prefiero estar rodeada de la naturaleza y... — no pudo seguir hablando por que el rubio la besó. — Odio cuando haces eso— susurró contra sus labios.
— es la única manera en la que puedo callarte, y sé que te encanta — le respondió de manera presumida. — todo yo te encanto.
Ministerio de Magia.
Draco y Hermione se encontraban en la sala de interrogatorios del ministerio con una botella de veritaserum.
Hermione tuvo la idea de crear aquella sala, era muy parecida a aquellas salas de interrogatorios policiales, iluminada, una mesa y tres sillas, frente a ellos una pared de vidrio reforzado con hechizos obviamente. Del otro lado de la sala de interrogatorios estaban los matrimonios: Longbottom - Parkinson, Nott - Lovegood, Potter - Greengrass, Zabini - Weasley, Lupin - Tonks, Weasley - Graham y Sirius Black. Ellos observarían el interrogatorio.
Harry y Daphne habían dado con uno de los responsables del que sus hijos estuvieron perdidos en el pasado. A aquella sala ingresó un pelirrojo de 43 años, alto. Grande fue la sorpresa de Fred la ver a su gemelo sentándose en la silla y beber el veritaserum que Draco le ofrecía.
Hermione tenía la varita en la mano y lo veía incrédula. — ¿George, sabes por qué estás aquí?
— Van a interrogarme— respondió el pelirrojo — porque envié a sus hijos al pasado.
—¿por qué los enviaste ahí? —preguntó Draco.
— para mantener este futuro. No podía ir alguien que existiera allí y correr el riesgo de encontrarse con su otro yo. — respondió.
— hablas como si nuestro presente hubiera sido modificado — observó Hermione.
— por qué eso hice... Yo busqué como hacerlo y cambiamos radicalmente todo. — respondió George cauteloso viendo hacia el vidrio que solo lo reflejaba a ellos tres.
— ¿qué cambiaste? — preguntó Draco.
— La muerte de Sirius, Tonks, Remus, Fred y Astoria. — Respondió George — cambiamos las parejas que eran, sus vidas, más hijos... Menos odio entre ustedes y también cero infidelidades.
— ¿de qué hablas? ¿Cómo que cambio de parejas? — preguntó Hermione.
— Malfoy — se giró a ver a Draco — tu tenías una vida dolorosa, Viudo con un hijo al que rechazaban porque creían que era hijo de Quién-tu-sabes. Y más adelante visitando el pasado con Hermione y varios más a salvar a tu hijo y al hijo de Harry y Ginny. Luego de aquello tú y Hermione empezaron a salir... Hermione engañaba a su esposo con el hombre que la había denigrado en el colegio. — se encogió de hombros.
— según tú — Hermione lo veía sorprendida —¿con quién me casé?
— Con Ron, tuvieron dos hijos pelirrojos, él se dedicaba a ayudar en sortilegios Weasley y adquirió una panza muy llamativa — George no se veía afligido. — era demasiado idiota como para darse cuenta de que lo engañabas... Y hay más infidelidades, Ginny en una noche de copas terminó a engañando a Harry con Zabini; de ellos nació Uziel. Harry se separó de mi hermanita. Más Adelante se Harry y Greengrass tuvieron una hija, una rubia de nombre Katrina. ¿Les suena algo?
—Que esas mujeres han de haber estado usando alguna poción de fertilidad —respondió Draco.
Y aquello causó gracia a los que estaban tras el vidrio.
— Tal vez tengas razón en eso — afirmó George. — pero por más que yo tratase de evitar aquello era imposible, siempre terminaban enredados, Neville engañando a Hanna con Parkinson. Y ella le dio un hijo...
—¡Por Merlín! — Hermione se sentía abrumada.
— ahora hay un problema aparte de que está robando el tiempo y criando basiliscos... Para llevarlos a Rumanía o quizás ya esté ahí. — George estaba preocupado. — es difícil corregir todo esto.
— George, ¿con ayuda de quién has movido el futuro? ¿Hay manera de evitar lo de los basiliscos? — preguntó Hermione.
— Yo ocasioné todo, le pedí ayuda a Lucius Malfoy... Yo estaba afligido por mi hermano Fred... yo no planeaba que Percy muriese... Yo no... — George estaba limpiando las lágrimas que se le escapaban — solo queda esperar a que los chicos vuelvan, Narcissa dice que llegarán en una semana.
Draco lucía enojado —¡¿Mis padres están tras esto?!
— Sí, y tu padre quiere deshacer un pequeño error que cometió al comprometer a Antares, en realidad eso no sucedió... Pero embarazaste a Granger en el pasado, y bueno aun no lo tengo muy claro... Pero creemos que quiere evitar el nacimiento de los mellizos o evitar que termines junto a Granger. — finalizó George.
—es Hermione Malfoy no Granger— corrigió el rubio —... ¿quieres decir que mi futuro depende lo que decidan o hagan nuestros yo del pasado? ¿Se puede saber a qué año los enviaste?
— 1998... Y si depende de que decidan... Por ejemplo, si Antares reta a Sirius con alguna cosa que tenga que ver con el matrimonio, es posible que Sirius una mañana despierte casado y con hijos, pero no va a recordar su vida anterior. Ni tampoco recordará a Antares y su reto.
— ¡Estamos perdidos! — exclamó Hermione.
