Sorpresaaaa, continuacion aquí. Me quedán unos cuantos capítulos quiero desarrollar bien esta historia y me pondré con tu petición.
¡Dentro de capítulo!
Capítulo 19: Negociación
Cuando Momoshiki Otsutsuki despertó aquella noche, con la forma con la que combatió a Boro; y ver que ella no estaba, hizo que entrara en cólera. No podía explicarse como su poder se revolucionó al ver que ella no estaba en aquella habitación. Revisó todo, solo el receptáculo de Ishiki, el antiguo líder del clan a quien creían haber mandado asesinar por su nuevo líder, se siguió durmiendo. Subió al tejado, Himawari no estaba por ningún lado, le entró el pánico y la furia resurgió en él. ¿Pero que esperaba? ¿Que ella se quedará con él? La última que hablaron fue hace meses y desde entonces ella dormía. Y ahora no estaba, todo apuntaba que estaba huyendo de él. ¿Y qué le importaba? Ella era solo una simple humana que le reto aquel día, ¿Por qué le importaba tanto? ¡Ella era un ser inferior! ¿Tal vez estaba enfermo? En tal caso, el elixir de cinabrio le ayudaría cuando pudiera encontrar al hokage que tampoco estaba. Maldición, grito internamente poniendo mala cara. Qué se le iba a hacer, levito el cuerpo de Kawaki y lo hecho a la calle.
-¿Qué demonios? -Pregunto Kawaki despertándose, levantó la vista y vio los ojos blancos en Boruto, no, ese no era boruto-¡Tú!
-Silencio, no quiero interrupciones-Dijo poniendo su mano karma activado y creando una barrera púrpura que subcionaba el chakra tan bien como el shinju.
No les sirvió de mucho, los humanos que pudieron subcionar eran pocos, tres humanos se han atrevido a tocar la barrera, poco chakra había podido reunir. Puso la mano boca arriba y creó una pequeña y diminuta píldora tan. Se la tragó y esperó a que ese quemazón en su tórax desapareciera, no desapareció. Aburrido esperando a que el hokage viniera por él, caminó por el salón. No era desagradable como siempre, menos cuando miraba los retratos tan buenos e interesantes de la estantería (él no sabe lo que es una fotografía). -Definitivamente, en este planeta avanzado de una manera interesante-Dijo a la nada como si kinshiki estaba ahí. Él decía esto mientras cogía una fotografía de Himawari que estaba junto a su hermano corriendo. No sabe cuando tiempo pasó observando la fotografía hasta que le dio hambre.
Empezó a darse cuenta que un olor horrible salía de él. Entró al baño y le costó una hora saber cómo funcionaba ese mecanismo tan extraño. Cerró los ojos y de repente se introdujo en la bañera. En la oscuridad de sus ojos y el silencio se sintió como en casa, su planeta natal donde la vida no existe. Entonces oyó una risa y apareció una imagen de Himawari en su mente.
Momoshiki salió del agua y respiro en el cuerpo de su Boruto-¿Qué me has hecho?
Estaba cabreado. Miró que no había traído ropa nueva, ando desnudo por toda la casa buscando ropa decente y de su estatura.
En un viejo baúl, llevo de telas de muchos colores, vio una camisa y pantalones blancos de su talla. Estaban ahí por cortesía de Hinata, pues su hijo crecía y tenía que hacer nueva ropa.
En su yo real, le hubiera quedado perfecto, pero en el cuerpo de Boruto no quedó tan bien con su piel morena y ojos azules (en realidad yo creo que se vería guapísimo todo de blanco, pero bueno este tío es un Dios, no le gusta que haya gente superior a él o más guapo que él). Paso un día y otro, ya he pasado cuatro días hasta que sintió el chakra del hokage. ¡Por fin! Pero nada pasó, no tocaron la barrera. Golpeó el respaldo del sillón verde de la sala. El polvo de la casa comenzó a notarse al segundo día y él mismo tuvo que limpiar, el alma del muchacho dentro de él seguía dormido y aún no parecía despertar. No era normal, pero su objetivo era ese, acabar con su incubador y regenerarse.
Aquella noche salió al jardín, Necesitar chakra y con su poder podría extraer chakra para vivir más como hacía dos días cuando se acabó la comida en la casa.
-Momo-chan-No podía ser, ¿Sería de nuevo su cabeza que pensaba en ella- ¿Estás ahí? Soy yo-No, era realidad, estaba al otro lado de la barrera y estaba a punto de tocarla, ¡No! Grito internamente- Quisiera hablar contigo- actuó rápido, abrió la barrera en esa zona y cogió la mano que estaba a punto de tocar la barrera.
-¿Se puede saber dónde te habías metido? - No pudo evitar aquellas palabras, salían de él. La cogió de la cintura y la apretó contra él mientras por un segundo muy largo la mantuvo sobre el aire y las flores cerezo a su alrededor dio una escena tan intensa que Himawari se sonrojo ante la mano que le apretaba al cuerpo de su hermano.
"Hermosa" pensó él al verla con aquel vestido blanco y con aquel sonrojo en sus mejillas.
-Anno…, etto ..., lo siento, pero… ¿Podrías soltarme? Me apretas demasiado- Él lo hizo. Cuándo lo hizo ella mantuvo su mirada baja como avergonzada y él la miraba.
-¿Donde has estado? -Preguntó él poniendo sus manos en los hombros.
-Tuve que irme… Es una larga historia. Ven-Dijo ella cogiendo la mano de él y caminando-Vamos adentro, aquí hace frío.
Él se dejó llevar a la sala donde ella se sentó en él sillón de enfrente. Él se sentó en él sillón donde había pasado la mayoría de su tiempo. Cara a cara, se miraron, hasta que ella con sus manos sobre su regazo habló.
-Hay algo que no te he contado, algo que me pasó. Yo ... no soy normal.
-Yo tampoco-La interrumpió, cada vez más interesado en saber que ella decía.
-Si, a eso me refiero… Creo que somos lo mismo, ¿Me entiendes?
-No.
-Deja que te lo muestre-En el silencio de la noche, ella cerró los ojos. Tardó en abrirlos, mostrándole su Byakugan. Ahí estaba, esa mirada que lo desafío aquel día.
-Entonces tenía razón, eres como yo- Él levantó la pierna adoptando una posición más cómoda- Con algunos cambios físicos pero eres como yo.
-Así es, pero no te confundas, al contrario que tú yo sigo el camino de la luz.
-Explícate- Dijo él con desdén y con algo de admiración ante la seriedad de ella, cada vez era más atractiva a sus ojos ¿Dioses que estoy pensando?
Ella le contó toda la historia que su antecesor Ishiki no quiso contar- Ridículo, nosotros somos los creadores de los universos.
-No, me temo que estás equivocado, el primer universo fue creado por el creador, la reencarnación de mi hermano en otra vida.
-¿Tu hermano? No me hagas reír, es insignificante.
-Mientes, si él fuera insignificante no te habría codificado en él, ¿me equivoco? -Dijo Himawari mientras en la cocina telemáticamente estaba haciendo un té. La bandeja voló y sirvió una taza a Momo ya ella.
-Aunque fuera cierto lo que dices sobre el creador, no es de mi importancia. Pronto despertaré totalmente y acabaré con este planeta.
-¿Serías capaz de hacer una cosa así a tu prometida? -Dijo ella tajante tomando su taza de té y la taza de Momo casi se cae.
-¿Cómo?-Él no entendía.
-Lo que oíste, yo nací para ti. Estoy destinada a estar contigo por lo que nos queda de eternidad.
-No seas orgullosa conmigo, tú no sabes nada de tu futuro, yo puedo verlo.
-No me hagas reír, solo Nagareboshi puede predecir el futuro-Dijo ella, haciendo que la cara de Momoshiki fuera de incredulidad. ¿Cómo conocía ella a la vidente de su clan? Imposible, era absolutamente imposible. Como él estaba mirando hacia abajo todo el tiempo no se dio cuenta que el cuerpo de Himawari se había levantado y ahora estaba a punto de descansar en su regazo-¡Qué demonios! -Dijo él sorprendido de no darse cuenta. Ella cruzó sus manos detras de su cuello y acercó su cara a la de él que era un panorama de inseguridad.
-Déjame demostrarlo-Dijo ella dulcemente antes de cerrar los ojos y juntar los labios con el cuerpo de su hermano. En realidad besaba a Momoshiki que estaba rabiando chispas, iba a matarla en el apto, pero ella acunó el cuello para que él dejara de pensar y sucumbió. Se entregaron en una danza de besos. Hasta que no pudieron dejar de respirar, no se separaron.
Por primera vez en muchos siglos, Momoshiki estaba enrojecido y ella también. Ella puso su frente junto a la suya-¿Lo entiendes ahora Momo-chan? -Él acercó más el cuerpo de ella por su cintura y colocó su barbilla en la cuna de su cuello.
-Lo entiendo-Dijo él aspirando el aroma para que no se le olvidara. Ella se levantó de él y volvió a su asiento.
-Ahora que lo entiendes, debemos zanjar el asunto de mi hermano.
-No pienso renunciar a este cuerpo, como ya deberías saber-Ella tomaba té y dejó la taza en el plato.
-Y no lo vas a hacer, pero mi hermano tiene que vivir para poder terminar esta guerra.
-La guerra terminó cuando tu ... el creador cerró las puertas.
-Esas puertas volverán a abrirse e Ishiki volverá, matará a tu actual lider y el caos volverá.
-Caos ... Suena bien.
-No para mi, te das cuenta lo que me pasará si tu lider me encuentra o sabe de mi existencia.
-Te eliminaría.
-Correcto, hay que actuar rápido, salvar a mi hermano y tú podrás quedarte con su cuerpo.
-¿No te importa el cuerpo de tu hermano?
-Cuando vuelva a su cuerpo original podrá adoptar de nuevo su forma y tú volverás a tu cuerpo. Todos felices-Dijo con desinterés.
-Pero a la otra tú no le va a gustar este plan.
-Ella y yo somos un solo ser. No podemos existir la una sin la otra. Tendrás que vivir con ambas, una mujer cálida y una mujer poderosa.
-Aceptable.
-Bien porque ...- De repente se tocó la cabeza.
-¿Qué sucede?
-Se está despertando, tengo que irme. Pase lo que pase, tenemos que allar una forma de entrar al cie ...- No pudo volver a terminar la frase pues Hima se despertó. Los ojos azules salieron a la luz, mirando a su hermano con un cuerno en la cabeza como antes, era Momoshiki.
-Ya habéis hablado-Dijo con afirmación-¿Entonces cual es el plan?
-El plan es que te vienes conmigo-Dijo levantándose y dirigiéndose a ella.
-No entiendo.
-Tenemos que irnos de este planeta.
-Y abandonar a mamá y papá, ¡me niego!
-Tienes que venir conmigo para poder salvar a tu hermano.
-¿Yo? ¿Qué puedo hacer yo? Solo soy una niña-Dijo intentado que él cambiara de opinión.
-Tienes razón, te faltan curvas pero ya crecerán.
-No creo que me hayas entendido, yo no puedo ayudarte con mi hermano, tendrás que buscar ayuda, ¿qué fue lo último que dije antes de despertar?
-Que hay que volver al cielo.
-Eso es complicado, las puertas están cerradas. Tal vez alguien que conozcas sepa como.
-No lo creo, ni siquiera yo sabía que provenía de la luz hasta que me lo has contado Hima.
-¿Qué hacemos? ... Toneri, él puede ayudarte, está en la Luna.
-¿El traidor?
-No es un traidor, nos ayudó a venir aquí porque sabía que algo le pasaba a mi hermano.
-Estás muy unida a él, ¿no? - Estaba empezando a sentir celos al ver como ella lo defendía-En todo caso, iré a verle y volveré con un plan.
