EYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY Buenas buenas...

Aquí les traigo un nuevo capítulo, si, muy rápido, pero bueno, quien sabe cuando vuelva a desaparecer :V

Espero lo disfruten!

Naruto no me pertenece y bla bla bla...

Advertencia: Hay un pequeño lemon.


Prólogo parte 17: Caza y exterminio

Los meses pasaron en Konoha.

En uno de los Campos de Entrenamiento…

Un pequeño niño de cabello negro y ojos de igual color practicaba con una habilidad sorprendente lanzando kunais y shurikens. Este niño era Itachi Uchiha. Luego de convertirse en genin, había sido asignado a un equipo de 3 junto con un jounin que sería su maestro.

Ahora mismo estaba realizando la práctica matutina.

-Ey Itachi, nuevamente todos en el blanco- dijo un niño de unos 12 de cabello castaño acercándose al pequeño Uchiha.

Itachi, al verlo, sonrió.

-Tenma, deberías practicar también, el profesor se enojará si no lo haces- dijo Itachi lanzando nuevamente sus kunais a un tronco. El niño llamado Tenma frunció los labios, pero luego sonrió.

-Nah, no te preocupes. No pasará nad…- en ese momento Tenma sintió un fuerte golpe en la cabeza.

-¿Cómo que no pasará nada? Ponte a practicar. Por tu culpa nos tocó repetir el ejercicio aquella vez- dijo una niña de unos 12 años de cabello castaño.

-Rinko! ¿Por qué me pegas?- replicó el niño con un chichón en la cabeza. Algunas lágrimas se asomaban en sus ojos, le había dolido el golpe.

-Cállate y ponte a hacer la práctica- exclamó la niña llamada Rinko lanzando otro golpe. Itachi solo reía viendo la escena.

-T-tú! ¡De que te ríes Itachi!- exclamó Tenma señalando lloroso con el dedo a Itachi. El uchiha menor solo atino a reírse más. Se llevaba muy bien con este equipo suyo y apreciaba bastante a Tenma.

-Ey, ¿por qué tan holgazanes? - dijo un hombre apareciendo de repente. Llevaba el uniforme estándar de un jounin de la aldea. Tenía el cabello castaño y ojos negros. Parecía tener unos 30 años. Su nombre era Yoko.

Este hombre era el líder del Equipo 2 conformado por Itachi, Tenma y Rinko.

-Profesor! Todo es culpa de Tenma, él no quiere hacer nada- dijo Rinko con ojos llorosos. No quería repetir la práctica por culpa del tonto de Tenma.

-E-eso no es cierto. Si estaba practicando- replicó Tenma. Rinko lo miró con ojos asesinos. Itachi solo sonrió nerviosamente. El profesor Yoko suspiro. Estos alumnos suyos eran muy peculiares. Su mirada pasó a Itachi y luego miró los troncos. Todos los Kunais y shurikens había acertado en el objetivo. Era un 10/10.

-Itachi, parece que el título de genio no es sólo decoración para ti. Excelente trabajo- dijo Yoko felicitando al uchiha. Tenma miró a Itachi con algo de celos, pero era de los buenos.

-Sí! Itachi-kun es genial. ¡Y solo tiene 8 años!- exclamó Rinko mirando con admiración a alguien menor que ella.

-Bien. Ya que Itachi y Rinko terminaron su entrenamiento, Tenma se quedará toda la tarde a terminar el suyo. Yo me encargaré de que lo haga- dijo Yoko. Rinko saltó feliz. Tenma se desplomó en el suelo con cara abatida

-No!- exclamó hacía los cielos.

Itachi solo vio esto y negó con la cabeza.

-Itachi-kun, ¿nos vamos?- preguntó Rinko. Itachi negó.

-Me quedaré a practicar un poco más. De paso, le haré algo de compañía a Tenma- respondió Itachi. Rinko asintió y con una sonrisa, se despidió.

Tenma miró a Itachi con cara agradecida. Al menos no estaría solo en su sufrimiento.

-Itachi, es bueno que intentes practicar más. Pero no te sobre esfuerces- aconsejó su profesor Yoko. Itachi asintió.

-Está bien- dijo el pequeño Uchiha. Sacó otro par de Kunai y los lanzó con una precisión increíble. Tenma lo miró y como si quisiera competir también sacó un par de Kunais y los lanzó al tronco al lado del que practicaba Itachi. Los Kunais no acertaron del todo, haciendo que Tenma formará una mueca.

-Demonios! Otra vez- lanzó otro Kunai que nuevamente no alcanzó la precisión de Itachi. Lo intentó de nuevo y de nuevo y de nuevo. Al final, se acercó a la precisión de Itachi, pero no la alcanzo.

-Muy bueno Tenma- felicito Yoko. Pero este no parecía satisfecho. Veía a Itachi lanzar los kunais y acertar con una facilidad asombrosa.

-¿Cual es el secreto?- preguntó Tenma a Itachi. Este lo miró desconcertado.

-¿Secreto?-

-Sí! Demonios, aciertas todo!- chilló Tenma.

-Bueno, con practica se logra esto- respondió el Uchiha menor. Tenma tenía una vena en la frente.

-He practicado mucho pero aún no puedo alcanzarte!- exclamó el niño señalando con un dedo a Itachi.

-Ya deja eso Tenma. Los que son genios, son genios- dijo Yoko. Tenma frunció el ceño.

-No me creo eso. Escucha Itachi, algún día te superaré- dijo Tenma siguiendo en su práctica. Así, la noche cayó.

Itachi salió del campo de entrenamiento en dirección a su casa. Mañana tendría que volver temprano para seguir con su entrenamiento.

Al llegar a casa, un pequeño Sasuke lo recibió de inmediato.

-Hermano!- exclamó el pequeño niño. Itachi sonrió al verlo.

-Pequeño Sasuke, ya he llegado. ¿Quieres jugar?- propuso su hermano mayor. Sasuke sonrió feliz al escuchar eso.

-Si! Quiero, quiero- dijo ansioso el niño. Itachi sonrió aún más y avanzó con el niño hasta una habitación para jugar. Su madre, Mikoto, se encontraba en la cocina preparando la cena.

-¿Oh? Itachi-chan, ¿ya has vuelto?- dijo la mujer asomando la cabeza desde la cocina.

-Buenas noches madre- saludó Itachi. Mikoto sonrió y avanzó hasta su hijo mayor, dándole un beso en la mejilla.

-¿Como te fue hoy?- preguntó. Itachi pensó por un momento.

-Bien. Practicamos mucho con los Kunais y Shurikens. Me fue bien- respondió Itachi. Mikoto sonrió.

-Que bueno. Cuando quieras puedo enseñarte algunas cosas- dijo ella. Itachi abrió grande los ojos feliz.

-¿En serio?- preguntó algo emocionado.

-Claro que sí. Eres mi hijo, ¿cómo no te enseñará algunos trucos? Fufufu, solo avísame y entonces practicaremos, ¿de acuerdo?- Itachi asintió feliz. -Y no se concentren mucho en jugar, en breve serviré la cena- dijo la Uchiha mayor.

Itachi llegó donde Sasuke y empezaron a jugar. Una pequeña niña apareció asomando su cabecita en la habitación donde jugaban los 2 hermanos.

Itachi se dio cuenta de ella y sonrió.

-Satsuki, ven, juguemos- dijo Itachi llamando a su hermana menor. La niña sonrió feliz y avanzó hasta su hermano mayor. Sasuke la miró con celos en su mirada.

-Satsuki no sabe jugar- dijo Sasuke. Itachi lo miró y notó los celos en su mirada. Sonrió en su mente.

-Sasuke, no seas así. Enseñémosle a jugar a Satsuki- dijo Itachi. Sasuke hizo un puchero. La pequeña niña estaba feliz de compartir con su hermano.

Mientras Itachi jugaba feliz con sus hermanos. En un campo de entrenamiento diferente, un niño de unos 9 años jadeaba mirando un árbol que tenía frente a él. Un Sharingan de 3 comas estaba plasmado en sus ojos.

En medio de árbol, un pequeño agujero de un cm más o menos estaba presente.

-Nada mal. Haz logrado hacer un gran avance con la "Punzada Asesina" luego de 1 año- dijo Naruto mirando a su alumno Shisui jadear con fuerza en el suelo.

-Jaaaa, jaaa, maestro, esta técnica consume demasiado chakra- dijo Shisui sentándose en el suelo para coger un respiro. Naruto sonrió.

-Claro, es un ataque muy ofensivo que te garantiza la victoria en caso de impactar en un lugar vital de tu oponente. Un ataque tan poderoso tendrá un debilidad, ¿no?- respondió. Shisui asintió.

-Sí, pero la cantidad de chakra es bastante alarmante. Tendré que tener cuidado- dijo el pequeño Uchiha.

-Tus reservas de chakra son bastante buenas. Podrás utilizar la técnica unas 3 veces estando al 100%. Además, estoy seguro que en el momento que la utilices, podrás acabar sin duda con tu enemigo- dijo Naruto. Shisui sonrió feliz.

-Gracias maestro- dijo repentinamente. Naruto levantó una ceja.

-¿Y eso?-

-Por enseñarme una técnica de tan alto nivel. Es un salvavidas. Gracias- volvió a agradecer el uchiha. Naruto sonrió.

-¿Te pusiste sentimental? Pero bueno, eres mi alumno, es obvio que tengo que enseñarte algunas cosas- dijo el rubio. En ese momento, una sombra apareció detrás de Naruto.

El ojiazul solo giró un poco su cabeza y miró a la figura.

-Okiku, ¿pasa algo?- preguntó mirando a la hermosa y voluptuosa mujer. Iba vestida con su traje Anbu. Shisui la miró también. Sabía que esta mujer era también una discípula de su maestro. Eso la hacía su senpai.

- Naruto-sama, los datos de la Banda del Fuego Verde ya están completos- dijo ella. El rubio asintió.

-¿Banda del Fuego Verde?- preguntó Shisui acercándose a su maestro y su senpai. Naruto lo miró.

-Son unos tipos que trabajan en algunas cosas ilegales. Son bastante numerosos y operan en todo el País del Fuego. Quizás en alguna otra nación, pero su principal mercancía es de aquí- explicó Naruto. Shisui asintió.

-¿Los están cazando?- preguntó nuevamente. Naruto asintió.

-Así es. Pero son muy escurridizos. Además, parecen tener algunos miembros poderosos entre sus filas- volvió a decir el rubio.

-Okiku, vamos. Tengo que decirte algunas cosas. Shisui, sigue practicando- dijo Naruto marchándose con la castaña.

Los 2 avanzaron hasta un pequeño bosque de más adelante.

-¿Maestro?- preguntó Okiku en duda. Repentinamente Naruto la acorralo entre un árbol y le arrancó un beso apasionado. Okiku estaba bastante sorprendida, no esperó que su maestro hiciera algo como esto.

Nerviosa y sin saber qué hacer, dejó que el rubio hiciera lo que quisiera.

-Hmmmm, Okiku, ya llevas bajo mi ala más de un año. Es hora de que ingreses formalmente a mis filas de verdad- dijo Naruto volviéndola a besar con pasión. La castaña no entendía nada, pero estaba disfrutando ese gran beso del rubio.

La verdad, su maestro le atrajo desde el primer día. Intentaba esconder sus sentimientos lo mejor que podía, pero siempre Naruto haría algo picante, provocando que sus sentimientos salieran a flote un poco.

El beso duró bastante tiempo y ambos se separaron luego de que sus cuerpos pidieran aire. Un puente de saliva fue el resultado del separamiento de sus labios.

-Eres tan hermosa…- susurró Naruto pasando a besar el cuello de la castaña. Okiku gimió suavemente debido a esta caricia. -Hueles tan bien, me encanta- decía el rubio que pasaba a ir más abajo. Ese enorme bulto que sobresalía de su ropa de Anbu atrajo la atención del ojiazul.

-Hmm, hay que quitar esta cosa molesta- dijo agarrando con sus manos el chaleco táctico para luego arrancarlo con fuerza. Los increíbles pechos de Okiku salieron. Estaban cubiertos por una venda blanca que los apretaba con fuerza.

-Jejejeje, ¿nuevamente utilizando estas vendas?- Naruto paso a arrancar también esas vendas sin mucho esfuerzo. Luego de eso, unos impactantes pechos quedaron a la vista. Eran como mínimo Copa DD.

-Joder, solo tienes 17 años, ¿no? Pero aun así son tan enormes a tan temprana edad. Posiblemente sigan creciendo en un futuro- dijo Naruto llevando su boca a uno de los rosados pezones, succionando con fuerza.

-Ahhhhh- gimió Okiku al sentir ese nuevo placer que no había sentido nunca. El rubio parecía que quería arrancarle el pezón por lo fuerte que chupaba. La castaña no paraba de gemir. En ese proceso, Naruto llevó sus manos a la parte inferior de Okiku, agarrando sus nalgas.

-Hmmm, tu trasero también es grande y carnoso, que cuerpito te mandas a los 17 años, ¿eh?- dijo Naruto sonriendo y volviendo a chupar sus pezones mientras amasaba con fuerza las nalgas de la castaña.

-Ahhh, n-no lo digas así- decía Okiku entre gemidos. Se sentía avergonzada de la forma de expresarse de Naruto. Aunque también se sentía feliz de que su cuerpo le gustará.

Su entrepierna se empezaba a mojar poco a poco. Naruto claramente se dio cuenta de esto.

-¿Tan rápido mojadita?- preguntó llevando sus manos a ese lugar

-N-no, no es así- replicó la mujer apretado con fuerzas sus piernas. Naruto con algo de fuerza llevó su mano a ese lugar. El pantalón estaba húmedo.

Haciendo una gran maniobra, Naruto agarró a Okiku y la colocó en el suelo.

-Quiero probar esta hermosa nuez virgen- dijo rompiendo el pantalón de la mujer. Unas bragas blancas entraron en la visión de Naruto. Sin reparos, también arrancó las panties dejando una hermosa vagina rosada y sin un solo vello púbico a la vista.

-Se ve delicioso- dijo sacando la lengua y dándole una gran lamida. Okiku tembló al sentir eso. Naruto sonrió y siguió lamiendo con placer. Los dulces gemidos de la castaña se empezaron a escuchar en el oscuro bosque. Aunque no había nadie en los alrededores que pudiera apreciar tan hermosa voz en su momento de placer.

Naruto utilizó sus trucos con la lengua y provocó que un poderoso orgasmo azotará a la castaña.

-Ahhhhhhh, se siente tan rico- chilló Okiku feliz. Poco a poco se iba soltando más. Naruto sonrió por esta reacción.

-Ahora deberías darme algo de placer a mí. Te enseñaré bien- dijo el rubio levantándose. La castaña miraba con la vista nublada hacía la entrepierna del ojiazul. Podía ver un enorme bulto que crecía.

Okiku avanzó gateando y se arrodillo frente a Naruto. Levantó la mirada y observó fijamente a su maestro.

El rubio sonrió con lujuria al ver a la hermosa Okiku abriendo su pequeña boca. Parecía estar pidiendo algo que la llenara.

-Adelante- dijo Naruto. Okiku levantó sus manos y empezó a desabrochar el pantalón. Al ver el enorme miembro, Okiku se sonrojó aún más y se puso nerviosa.

-T-tan enorme...- dijo asustada. No pensaba que la cosa de los hombres fuera tan monstruosa. Tímidamente llevó sus manos y acarició suavemente ese grueso pene que estaba semi-erecto. Las venas se marcaban mucho, dándole una apariencia más intimidante a los ojos de Okiku.

-No te preocupes, todo irá bien- decía Naruto acariciando su cabello suavemente. Okiku observó cómo el pene reaccionaba a sus caricias poniéndose cada vez más duro y más enorme. Esto la hizo ponerse aún más nerviosa.

La castaña separó sus labios y sacó su lengua para darle una pequeña lamida. -Sabe rico- pensó mientras sostenía el tronco firmemente y lamia de arriba a abajo. La chica se dejó llevar y empezó a hacer cosas interesantes.

Subió con su lengua desde la base hasta la punta, dando lamidas en círculos en la cabeza mientras su mano subía y bajaba sujetando el grueso pene. Naruto empezó a gemir un poco, provocando que Okiku sonriera feliz. Sabía que lo estaba haciendo bien.

Al final, la chica abrió grande la boca y tragó la cabeza del pene. Su mandíbula le dolía un poco, pero siguió. Luego de eso, poco a poco empezó a tragar con cuidado. Empezó un bombeo lento y suave que poco a poco se fue haciendo rápido y violento.

-Ahhh si, eres buena Okiku- decía Naruto disfrutando del placer. Okiku bombeaba rápidamente tragándose el pene hasta la mitad para luego salir y volver a entrar. Una de sus manos acariciaba los testículos de Naruto mientras la otra agarraba fuertemente el tronco del pene.

De repente, Okiku fue más allá de la mitad del pene y empezó a tragar más y más. Naruto se sorprendió por este ataque repentino. -Joderrrrr, esta chica tiene talento natural- pensó el rubio viendo como la castaña hundían más el pene en su garganta.

-Lo quiero todo!- pensó Okiku con los ojos cerrandos tragando más y más. En un momento dado, la castaña sintió como su nariz tocaba la ingle de Naruto. -Ohhhhhh joderrr- gimió el rubio feliz. Okiku sintió que se moría y sacó poco a poco el pene llenó de saliva. El ojiazul agarro su cabeza con fuerza y la empujó hacia su pene directo hasta el fondo nuevamente, sorprendiendo a Okiku.

El rubio había perdido la razón y empezó a empujar sus caderas hundiendo su pene completamente en la garganta de la castaña. Esta ya tenía la mente en blanco, no podía pensar bien. El grueso pene llegaba hasta distancias desconocidas deformando la garganta de la castaña.

-Ahhhh, aquí vieneeeee- exclamó Naruto empujando la nariz de Okiku hasta su ingle. Todo su pene estaba por completo clavado hasta el fondo de la garganta de la castaña. El clímax no tardó en llegar, descargando una inmensa cantidad de semen espeso y caliente que fui directo hasta el estómago.

Okiku solo podía sentir cómo su estómago era llenado por esa pegajosa sustancia que salía en gran cantidad. En la parte inferior de su cuerpo un chorro salía sin parar, se había corrido debido a esto. -Mierdaaa, me voy a morir!- decía la castaña en su mente.

Luego de un buen tiempo, Naruto paró, sacó su pene lentamente dejando salir sonidos extraños.

-Joderrrrr, esa fue una gran carga- decía Naruto viendo como Okiku caía al suelo con la boca llena de semen. El suelo ahora había sido manchado con esa sustancia blanca que no dejaba de salir de la boca de la castaña.

-Tienes un talento natural para las mamadas, esto es una gran sorpresa- dijo el rubio recordando a las mayores expertas hasta ahora dando mamadas, Tsunade y Kuna.

Okiku aún seguía algo afectaba por el orgasmo tanto de ella como el de Naruto.

El rubio la levantó y ajusto su culo frente a él. La castaña se apoyó en un árbol que tenía frente a ella. Volteo su cabeza y miró como Naruto abría sus grandes nalgas. Sus ojos estaban llenos de lujuria.

-M-maestro, lo quiero todo- susurro ya queriendo ser penetrada. El ojiazul sonrió.

-No te preocupes, te daré el placer que tanto buscas- dijo alineando su pene en la pequeña vagina rosada de la castaña. -Otra virgen a la colección- dijo Naruto empujando con fuerza. La vagina se abrió de sobremanera y Okiku pegó un gran grito.

-Ahhhhhh, es tan gruesa- exclamó apretando fuerte los dientes. Esta era la primera vez que su vagina era tan abierta. Anteriormente en el pasado había probado con sus dedos, pero eso estaba muy, pero muy lejos de esto.

La cabeza del pene entró y siguió su camino llegando rápidamente hasta el himen. Naruto sonrió y empujó nuevamente. Okiku pegó otro grito al sentir que ahora se había convertido en una mujer. El miembro del ojiazul fue directo hasta el útero de la castaña, empujándolo con fuerza. Okiku sintió rápidamente como el clímax la volvía a azotar, sus paredes internas se apretaban aún más de lo que ya lo hacían, provocando más placer en el rubio.

-Que bien aprietas mi muñequita. Lo meteré todo ahora- dijo Naruto empujando con mayor fuerza dentro de la castaña hasta que el pene entrará en su totalidad. Okiku sufrió otro orgasmo y parecía que se iba a desplomar en el suelo.

El rubio la sujeto desde atrás, llevando sus manos hacía sus tetas sin dejar de empujar. Las grandes nalgas de okiku rebotan con cada embate del ojiazul que lo hacía con más y más fuerza. Naruto forzó su pene aún más fuerte en el interior de la castaña que puso los ojos en blanco y pegó otro grito.

-Ahhhhhhhh- exclamó Okiku cuando nuevamente otro orgasmo la azotó. Na no tardó mucho en llegar al clímax.

-Ahhhh, tómalo todo- dijo el rubio descargando un gran caudal de semen caliente dentro del útero de Okiku. Naruto parecía que estaba soltando su alma, ya que la carga era aún mayor que la anterior.

Okiku ya no razonada. Solo estaba ahí con la boca abierta y los ojos en blanco. El rubio sonrió al ver eso.

-Sigamos, quiero disfrutar este cuerpo mucho más- dijo Naruto volviendo a penetrar a la castaña.

Esa noche, Naruto folló durante varias horas a Okiku y la volvió una más de sus mujeres.

Al otro día…

Naruto se encontraba en su oficina haciendo un aburrido papeleo. Bueno, no tan aburrido ya que alguien le estaba ayudando a pasar un buen rato.

-Okiku, con el tiempo te volverás aún más experta- decía entre gemidos el ojiazul viendo a la castaña debajo del escritorio con el pene en su boca. Sus enormes tetas envolvían el miembro mientras ella trataba con la punta con su lengua.

-Maestro, todo lo que usted me pida, eso haré- dijo Okiku dándole círculos a la punta con su lengua para después tragar la cabeza y chuparla suavemente.

-Eso lo sé. Ahhhh, tómalo- Naruto solto un pequeño gemido para luego correrse en la boca de la chica. Una buena cantidad de semen salió haciendo que la castaña tragara rápidamente.

-¡Señor, los tenemos!- de repente Zorro entró en la oficina sorprendiendo a Naruto.

-O-oye, ¿qué son esas formas de entrar?- dijo el rubio enojado. Zorro se sorprendió por esa reacción de su líder y observó extrañamente a Naruto. Parecía estar jadeando y estaba algo sudoroso.

-¿Pasa algo?- preguntó.

-Nada. Bien, ¿qué pasó?- cambió rápidamente de tema. Zorro recordó porque había venido.

-Tenemos a la Banda del Fuego Verde. Parece que harán un ritual en una aldea remota al sur de aquí. Cerca del País del Té- informó Zorro. Naruto se sorprendió por la información y luego sonrió.

-Excelente. Iré yo mismo- dijo. -Prepara un equipo. Kakashi y Gato. Iré con ellos- Zorro asintió.

-Entendido. Eh… ¿se quedará allí sentado?- pregunto Zorro mirando a Naruto que no se movía. Pensaba que se iba a levantar para prepararse.

-Solo vete. Tengo que terminar una cosa- respondió. Zorro, algo desconfiado, salió de la oficina. Naruto suspiro.

-Mucha adrenalina, ¿no?- dijo Naruto mirando a Okiku. Su duro miembro estaba bien enterrado en la garganta de la castaña. El poder ser descubiertos había excitado bastante al ojiazul.

El rubio agarró con fuerza la cabeza de la castaña y descargó otro caudal de semen directo a su estómago. Esta era la segunda corrida.

-Ahhhhh que bien se siente- decía Naruto recostándose en la silla y disfrutando el orgasmo. La castaña, con la cara roja solo aguantaba.

-Uffff. Bien, ya escuchaste. Prepárate, iremos de caza- dijo Naruto sacando su pene de la boca de la castaña que tragaba con esfuerzo el resto que le había quedado en su cavidad oral. Okiku asintió.

-S-si maestro. Me prepararé enseguida- dijo levantándose y yéndose algo mareada. Había tragado bastante semen hoy.

Más tarde, en la puerta de la aldea.

4 ninjas se habían reunido.

-Bien. La estrategia es entrar y eliminar ¿de acuerdo?- explico Naruto vestido con una capa negra con capucha. Llevaba su máscara puesta nuevamente.

Los demás asintieron. Eran Kakashi, Gato y Okiku. Iban todos vestidos con capas negras y sus máscaras.

El grupo de 4 desapareció como sombras.

Los chunins que estaban en la entrada vieron esto y se asustaron.

-Parecen fantasmas- comentó uno de ellos temblando.

El grupo avanzó a una gran velocidad por el bosque. En tan solo 4 días llegaron a su destino.

-No sabemos con exactitud dónde se encuentran- susurró Kakashi escondido en la rama de un árbol que era cubierto por hojas. A su lado estaba gato mirando un camino debajo de ellos.

-Así es. Por eso debemos esperar- dijo Gato mirando. Estaba esperando su momento. Naruto y Okiku se encontraban en el árbol de enfrente.

Un tiempo después, un grupo de personas pasó caminando. Eran 6.

-Oye, viste aquella mujer, la de las tetas gordas- dijo uno de ellos a su compañero que caminaba a su lado.

-Si! Que bella mujer. Una lástima que los superiores sean los que disfrutaran de ese delicioso cuerpo- decía el otro con cara molesta.

-Maldición, como me gustaría ser fuerte para tener a cualquier mujer a mi lado-

-Jejejeje, exacto, pero bueno, ¿qué se le va hacer?- el grupo de personas caminó con normalidad por el camino del bosque. El grupo de Naruto los observaban en silencio esperando su oportunidad.

De repente, el rubio levantó su mano en un puño, indicando la orden. Kakashi asintió. Varios shurikens fueron enviados de repente hacía el grupo de personas.

Esto no esperaron un ataque. 2 fueron alcanzados por los shurikens, cayendo al suelo posiblemente muertos. Los otros 4 lograron reaccionar.

-Nos atacan!- gritó sacando un kunai, pero en ese momento otras 3 sombras aparecieron de repente con espadas en mano. Mataron a 3 dejando solo uno vivo.

-Tú vendrás con nosotros- dijo Naruto a un hombre de unos 30 años. Fue el único sobreviviente. Este, muy asustado, asintió. Su entrepierna se había mojado del miedo.

A Naruto no le importó e indicó que sacaran los cuerpos del camino. Así, desaparecieron. El silencio volvió a reinar en esta parte del bosque. Todo sucedió en un tiempo récord.

-Y dime, ¿eres miembro de la Banda del Fuego Verde?- preguntó Gato al hombre que fue amarrado en un árbol. Este asintió.

-S-sí, soy uno de los mensajeros- respondió rápidamente. Él pensaba que, si quizás respondía con rapidez las preguntas, podría sobrevivir. Gato asintió.

-Bien. Sabemos que la banda se encuentra por los alrededores, en una pequeña aldea, no sabemos exactamente el lugar, ¿de pronto tú…?-

-Sí! ¡Yo lo sé!- exclamó el hombre interrumpiendo a Gato.

-Jejejeje, este tipo parece que cantará todo- dijo Naruto mirando al hombre con despreció.

-E-ellos se encuentran a unos 15 kilómetros de aquí, hacia el occidente- explicó el hombre.

-La información parece coincidir. Es bueno ese informante- dijo Naruto pensando en la persona que le pasó el dato a Zorro. La idea de esperar a este grupo de personas en realidad vino del informante.

-Vamos!- ordeno Naruto. Los otros 3 le siguieron. El hombre al ver cómo desaparecieron, soltó un suspiro de alivio. Hasta que se dio cuenta de algo…

-E-esperen, aún estoy amarrado- exclamó, pero nadie apareció. De quedarse allí, seguramente sería comido por animales salvajes. Y no estaba muy lejos de la verdad. El hombre murió en el anochecer debido al ataque de un grupo de lobos. Pero esa es otra historia que a nadie le importa.

Naruto y su equipo avanzaron en la dirección que el hombre señaló. Para antes del anochecer, habían llegado al lugar.

-Ciertamente hay bastante actividad- dijo Kakashi mirando como un grupo de guardias llevaban un par de cajas en un carrete.

-¿Qué diablos es este lugar?- preguntó Okiku mirando sorprendida como a lo lejos, lo que parecía ser una pequeña aldea, ahora estaba llena de bandidos.

-Esta no es una aldea normal. Lo tenían bien escondido- dijo Gato también sorprendido.

-Que algo como esto suceda debajo de nuestras narices… qué desastre- dijo Naruto negando con la cabeza.

El grupo avanzó con sigilo. No les fue muy difícil infiltrarse en la pequeña aldea.

-Parece ser que todos estos bandidos son parte del Fuego Verde- dijo Kakashi mirando que todos tenían un símbolo de fuego en sus vestimentas.

-Esta organización es muy rara- dijo Gato. Los demás estuvieron de acuerdo.

-Ciertamente. En el pasado ya habíamos tenido algunos encontrones, pero eran muy escurridizos. Que un informante logré pasarnos un dato tan jugoso… me parece sospechoso y debemos también investigarlo- dijo Naruto mirando a Zorro. Este asintió recordando abrir un expediente de esa persona.

-¿Entonces qué haremos?- preguntó Okiku mirando a su maestro y amante. Cualquier cosa que dijera Naruto, ella lo haría sin chistar.

-Estaría bien encontrar a su líder y acabarlo. Pero temo que será muy difícil. Esperemos el momento- dijo Naruto desapareciendo como una sombra. El grupo lo siguió.

En la aldea, los bandidos disfrutaban haciendo sus cochinadas. Unos jugaban a las apuestas, otras disfrutaban de mujeres en locales de ese propósito.

En una residencia que parecía de lo más normal, en su interior varias personas estaban reunidas.

-Ese estúpido comerciante a pagado tan jugosa cantidad por una perra- decía un hombre de unos 40 años. Tenía un parche en un ojo.

-Esa niña es hija de un pez gordo de la Capital de Fuego. Esto atraerá a los ninjas de Konoha- dijo otro. Parecía preocupado.

-No importa. No nos encontraran. No lo han hecho en el pasado, no lo harán ahora- dijo esta vez un hombre muy alto, de 1.93 metros de estatura. Su cabello negro como la noche le llegaba hasta los hombros.

-Lider-sama, no es bueno subesti…-

-Cállate! Aquí las órdenes las doy yo, ¿de acuerdo?- exclamó el hombre mirando con fiereza al subordinado que se iba a atrever a replicarle. Este se asustó y bajó la cabeza.

-Tranquilo querido, ellos solo buscan lo mejor para la organización- dijo esta vez una muy hermosa mujer de cabello negro y ojos dorados. Vestía un kimono rojo largo sujetado en la cintura por una faja negra. Sus pechos eran enormes, al menos copa DD y su trasero era grande y carnoso. Era un bellezon.

-¿Ursa, tú también?- preguntó el hombre esta vez con voz suave. La mujer llamada Ursa solo sonrió.

-Sí. No hay que subestimar a los ninjas de Konoha, ¿esta bien?- El hombre, como hipnotizado, asintió.

-Si… tienes razón. Es mi error. - dijo el hombre. Los demás presentes tenían caras extrañas. Esta no era la primera vez que su líder cambiaba de opinión tan repentinamente por las palabras de su esposa.

-Padre, eres un idiota, ¿como se te ocurre actuar tan temerariamente?- se escuchó la voz de una joven en la entrada del lugar donde estaban reunidos.

Allí, una chica de unos 14 años entró caminando con arrogancia. Se parecía mucho a Ursa. La joven tenía una mirada increíblemente arrogante, pero era hermosa. Tenía el cabello negro y ojos dorados como su madre. Tenía el cabello recogido en un moño y 2 coletas bajaban por sus mejillas.

Al escuchar a la chica, el líder de los bandidos rio fuertemente.

-Jajajaja así es mi hija Azula, de carácter fuerte y firme- dijo el hombre dándole un gran sorbo al tazón que tenía en su mano. Era un alcohol bastante fuerte. La joven llamada Azula solo bufó y miró a su madre.

La joven no era sólo arrogante porque si, tenía razones fuertes para serlo. No solo era un talento increíble, sino que también su inteligencia no era baja. Ella, junto con su madre Ursa eran el cerebro de la organización.

Azula avanzó hasta al lado de su madre y se sentó, ignorando a todos.

-Entonces desestimamos el secuestro de la hija del Señor Feudal?- preguntó nuevamente uno de los altos mandos. Él era uno de los que no estaba de acuerdo de aceptar dicha misión.

-No lo haremos. La hija del Señor Feudal es alguien muy importante. Si lo hacemos, Konoha probablemente envíe ninjas muy poderosos, incluso ese Líder Anbu podría venir- dijo Ursa con algo de encanto en su voz. Los demás estuvieron de acuerdo asintiendo con la cabeza.

-Cierto, si esa maldita rata de Naruto viene, ¿no estaríamos acabados? -

-Hmph! Si se atreve a venir, yo mismo me encargaré de él- dijo el líder con arrogancia. Ursa negó con la cabeza al escucharlo. No había visto de primera mano a Naruto, pero sabía que no era un hombre sencillo. Era alguien muy peligroso.

La reunión siguió como si nada. Todos reían y disfrutaban del alcohol o las comidas. En ese momento Ursa frunció el ceño.

-Hay alguien…- Susurró Ursa. Azula a su lado se sorprendió.

-Madre, ¿enemigos?- la joven se alertó y sacó una pequeña espada de su cintura. Se veía bastante filosa.

En ese momento, una sombra se posó en medio de la mesa.

-Buenas, buenas, ¿pidieron postre?- dijo una voz grave, luego, un fuerte vendaval mando a volar a todos. Ursa levantó la mano y un muro de tierra los cubrió a ella y su hija. El viento no fue muy fuerte, pero iba con una peligrosidad escondida.

-Ahhhhhhh- gritó uno de los altos mandos cuando su cuerpo lleno de sangre cayó pesadamente en el suelo.

-Enemigos!- gritó otro sacando una espada. El líder de los bandidos se levantó rápidamente para mirar a esa figura vestida de negro con máscara.

-Ninjas Anbu…- susurró poniéndose alerta. En ese momento, otras figuras vestidas de negro salieron de las sombras empezando a asesinar rápidamente a los bandidos que habían quedado heridos por el ataque de Naruto.

El rubio miró fijamente al líder de los bandidos.

-Konoya, ¿cierto? Parece que hoy tienes mala suerte- dijo Naruto con una sonrisa a través de la máscara. Ursa observó fijamente la máscara, sorprendiéndose e incluso asustándose un poco.

-Tu eres Naruto!- exclamó agarrando a su hija del brazo y saltando rápidamente hacia atrás. Había reconocido esa máscara como la mítica máscara del "cielo roto" que era utilizada por el líder anbu de Konoha.

Okiku apareció desde las sombras para interceptarla. Sacó un kunai y lo dirigió hacía la cabeza de la mujer. Ursa, con una velocidad increíble, esquivó y lanzó una patada hacía Okiku. Esta se sorprendió por la velocidad de la mujer, sus enormes tetas se balanceaban en el aire cuando hizo ese movimiento.

Okiku fue enviada volando hacía una de las paredes de la habitación. Naruto se sorprendió un poco al ver la habilidad de Ursa. -Es fuerte…- mencionó en su mente. No estaba preocupado por Okiku, ella era fuerte y no caería por un simple golpe. Además, esto le enseñaría a tener más cuidado a la hora de atacar.

Al ver a su esposa tomar acción, Konoya lanzó su ataque:

-Doton: Iwate no hakai (destrucción de la mano rocosa)- una enorme mano se levantó del suelo destrozando el piso de la residencia. Naruto, con calma, realizó un par de jutsus rápidamente

-Raiton: Reiza Sakuzu (Circo de láser)- la mano de Naruto brillo y una poderosa luz de rayos golpeo la mano de roca, derrumbándola de un golpe. Konoya se sorprendió e intentó saltar, pero Naruto con rapidez, se lanzó hacia él.

Lanzó un poderoso puño hacia el tórax de Konoya quien hizo una mueca de dolor al sentir el impacto. Sus huesos temblaron con fuerza.

Fue enviado volando, golpeándose fuertemente contra la pared. Ursa observó a su esposo y solo negó con la cabeza. Sabía que Konoya moriría pronto.

-Bastardo, como te atreves- Azula, con rabia en su voz saltó hacía Naruto. Ursa se sorprendió por el ataque repentino de su hija. Azula no estaba indignada por su padre, siempre lo vio como un debilucho y no le importaba mucho lo que le pasara. En realidad, estaba indignada por la forma en como Naruto la había atacado a ella y a su querida madre con el ataque de viento de hace un momento.

-¡No vayas!- gritó, pero Azula ya había saltado hacía Naruto. El rubio la vio y sonrió. -Que hermosa eres, no sería bueno si murieras aquí- dijo. Azula lo ignoro y preparó un jutsu:

-Katon: Kyodaina hi no ya (Flechas gigantes de fuego)- Azula escupió un poderoso fuego que se formó en 5 enormes flechas. Naruto se sorprendió por eso.

-Tan joven y ya puede usar jutsus de tan alto nivel!- las flechas viajaron a alta velocidad. El rubio no tuvo tiempo de utilizar un jutsu de agua, así que salto para esquivar los poderosos ataques.

BOOMMM

Una fuerte explosión sacudió los cimientos dentro de la casa. En realidad, todo salió volando. Naruto, junto con Kakashi y Gato, salieron volando de la zona del impacto. Okiku también se alejó.

Los bandidos que estaban en la pequeña aldea se dieron cuenta del estruendo.

-¿Qué pasa!?- exclamó uno de ellos observando la nube de humo negra que se alzaba desde la residencia donde estaba el líder.

-Nos atacan!- gritó otro sacando 2 cuchillos. Más y más bandidos empezaron a aparecer.

-Demonios, se alborotó el avispero- dijo Naruto desde el tejado de una de las casas. En realidad, fue su error. Se confió de Azula, no esperando que por su edad pudiera utilizar jutsus de rango A. No tuvo tiempo de anular el jutsu con uno de agua, así que toda la aldea llena de bandidos se dio cuenta.

Azula miró ferozmente a Naruto. Ursa solo suspiro mirando a su hija. Tenía que admitir que lo que hizo fue lo mejor. Ahora al menos toda los bandidos estaban avisados. Konoya se empezó a levantar tosiendo algo de sangre. Su caja torácica estaba a punto de derrumbarse.

-¿Qué hacemos Líder-sama?- preguntó Kakashi con calma. No estaba para nada nervioso a pesar de estar rodeado de muchos bandidos deseosos de degollarlo y destriparlo.

-¿Qué más? Destrozar toda este lugar- sus manos se movieron a una velocidad endemoniada, realizando un conjunto de sellos.

-Katon: Sora o ōu hi! (Fuego que cubre el cielo)- Naruto escupió una enorme cantidad de fuego de su boca, cubriendo el cielo. Todos los bandidos vieron como el infierno caía sobre ellos.

-Ahhhhhhhhh, corran!- gritó uno de los bandidos quien no dudó en salir corriendo. Los demás empezaron a emularlo.

Azula vio con ojos brillantes el increíble jutsu de fuego.

-T-tan poderoso…- susurro maravillada, pero entonces el miedo la invadió. El poderoso jutsu caia sobre ella sin la más minima intención de no matarla. Ursa la tomó del brazo y se cubrió con una pared de roca.

Konoya hizo lo mismo. El fuego descendió y azotó con fuerza la pequeña aldea.

BOMMMM!

El cielo que cubre el cielo ciertamente cubría una gran área, pero su poder de ataque se veía disminuido. Aun así, sirvió para derrotar al 90% de los bandidos.

Cuerpos calcinados quedaron bajo las poderosas llamas que cubrían el lugar. El terreno quedó destrozado con solo algunas partes intactas. Una de ellas fue una gruesa pared de tierra.

-Ciertamente no eres normal- dijo Naruto mirando en aquella dirección. Allí, Ursa apareció mirando con una sonrisa al rubio. Azula también miraba a Naruto con una cara extraña. Por un lado tenía rabia y miedo, pero por otro lado sentía mucha admiración. Desde pequeña siempre respeto a los fuertes. Estos valores fueron fuertemente inculcados por su madre que también miraba a Naruto con ojos brillantes.

-Es un honor ser alabada por el líder anbu de Konoha- dijo Ursa con su hermosa voz. Kakashi, Gato y Okiku esperaban ordenes de Naruto para atacar de inmediato.

El ojiazul observó la hermosa cara de Ursa y sonrió. -Al igual que esa joven, eres un bombón. Por qué estaría alguien como tú en un lugar como este?- preguntó Naruto con curiosidad.

-Tengo mis razones- respondió Ursa sin intención de decir nada más.

En ese momento…

BOOMMM

Un pedazo de roca cayó al suelo, dando paso al líder de los bandidos, Konoya. Luego de observar toda la destrucción que el jutsu de Naruto provocó, el hombre sintió una rabia infinita.

-Bastardo! ¡Te haré pagar con tu maldita y asquerosa vida!- Konoya ya había perdido el control. Tantos años de arduo esfuerzo se vinieron abajo esta noche.

Konoya se lanzó aun con sus heridas hacía Naruto a alta velocidad. El rubio sonrió. -Ya que estas buscando tu muerte, permíteme ayudarte- el rubio levantó una mano y formó un sello.

-Doton: Doryudan! (Bomba dragón de fango)- Naruto escupió un chorro de barro que se transformó en la cabeza de un dragón. Este abrió grande la boca y escupió una enorme bola de barro a gran velocidad. Konoya reaccionó y levantó un muro de tierra rápidamente.

BOOMMMM

El fuerte estruendo sacudió los alrededores. Konoya se iba a levantar para seguir atacando cuando Naruto apareció desde atrás y levantó la palma.

-Suiton: Nansui yashi (Palma Suave)- la palma de Naruto se cubrió de una fina capa de agua y golpeó en la espalda de Konoya. Este se sorprendió al ver a Naruto tan cerca de él. Un momento después, la palma impactó justo en el centro. Konoya sintió como si sus órganos se hubieran reventando.

Una gran cantidad de sangre salió de su boca. El líder de los bandidos salió volando y se estrelló contra su propia pared de rocas, destruyéndola. Naruto lo destrozo por dentro, ya estaba medio muerto.

Konoya cayó pesadamente en el suelo, escupiendo sangre.

-Cof, cof, U-ursa, a-ayúdame- suplicó el hombre mirando hacía su mujer. Ursa lo miró fríamente. Azula, a pesar de que quería un poco a su padre, al verlo en una forma tan patética, solo pudo suspirar. Ella valoraba más a las personas fuertes.

-Konoya, ya que perdiste, será mejor que mueras bien- dijo la mujer con voz helada. Naruto se sorprendió un poco por esto. Konoya abrió grande los ojos, sorprendido.

-P-por qué cof cof- siguió escupiendo sangre. Naruto suspiro y levanto un dedo. Una pequeña bola de aire se formó y se disparó a una velocidad increíble, traspasando el cráneo de un indefenso Konoya, murió al instante.

-Así termina una misión de exterminio- dijo Gato desde uno de los tejados destruidos. Kakashi, al lado de él asintió. Estaba acostumbrado a estas cosas. Okiku estaba algo pálida. Aún era joven. Nunca había visto tantos cadáveres juntos.

-Bien, hermosa dama, creo que usted tendrá que venir conmigo- dijo Naruto mirando a Ursa. No quería matarla ni a ella ni a Azula. Ursa sonrió coquetamente.

-Fufufu, me parece que no podré ayudar al lider anbu- respondió la mujer. Naruto levantó una ceja curioso. -¿Tiene confianza en escapar de mí? ¿Sabiendo quién soy?- pensó sorprendido.

-No es una petición- Naruto levantó el brazo, listo para utilizar un jutsu para someter a la mujer. Iba ser cuidadoso, la mujer ya le había dado varias sorpresas.

Ursa sonrió y realizando un conjunto de sellos, formó un jutsu:

-Shīku: Jū hashi no nettowāku (Red de diez extremos)- una especie de símbolos extraños empezó a aparecer en el aire. Naruto se sorprendió al ver eso y se lanzó de inmediato al ataque.

-Katon: Goryuka no jutsu! (Gran Dragón de Fuego)- Naruto escupió una poderosa llamarada que se convirtió en un flameante dragón gigantesco. El dragón soltó un fuerte rugido que se disparó hacia el cielo, con fiereza avanzó hacía Ursa. Los símbolos extraños se unieron como una red y chocaron contra el dragón.

BOOMMMMMMM!

Una poderosa explosión destruyó todos los alrededores levantando todos los escombros que habían cerca. Kakashi, Gato y Okiku se cubrieron con sus manos. El ataque no era simple, era un poderoso Jutsu de Rango A.

Luego de la explosión, Naruto observo sorprendido como los símbolos extraños que formaban una red habían amortiguado completamente el poderosos ataque. Ursa y Azula estaban completamente bien.

-Así que mi sospecha era cierta- dijo Naruto mirando seriamente a la mujer. Ursa tenía una sonrisa en la cara.

-¿Qué cosa es cierta?- preguntó Ursa manipulando los símbolos. Estos estaban rodeando muy bien a la mujer y su hija. Azula también estaba sorprendida por esto.

-Madre, ¿esto es?- preguntó Azula.

-¿Eres del Clan Moriya?- preguntó el rubio. Al escuchar ese nombre. Kakashi y Gato se sorprendieron.

-¿El clan Moriya!?- exclamaron ambos mirando más seriamente a Ursa. El Clan Moriya, un extraño y poderoso clan del lejano País de la Luna. Era un Clan especializado en jutsus secretos de alto nivel. Habían creado varias artes secretas en el pasado que llamaron a la codicia de las grandes aldeas. Pero estos vivian muy bien escondidos en el País de la Luna, haciendo muy difíciles encontrarlos.

Ursa sonrió bellamente a la pregunta de Naruto.

-Eres muy observador y un erudito, para ser tan poderoso, me gusta- dijo Ursa mirando coquetamente al ojiazul. El rubio solo tenía el ceño fruncido.

-El Clan Moriya tiene un alto rango en la lista de importancia de Konoha, así que es normal que esté al tanto de algunas cosas- comento Naruto. Estaba buscando alguna forma de romper ese jutsu secreto y atrapar a Ursa. Sin duda traería mucha información importante para la aldea.

-Fufufu, ya veo. Entonces, Naruto-san, creo que nos veremos en un futuro, adiós~ - dijo Ursa realizando otro conjunto de sellos.

-No escaparás- Naruto sacó una espada negra, la Yōjinbukai, su espada personal y se lanzó al ataque, pero Ursa solo sonrió. La espada, que se impregnó en rayos, chocó contra los extraños símbolos, agitándolos, Naruto sonrió.

-Es resistente, pero tiene un límite- rápidamente el rubio realizó un conjunto de sellos a gran velocidad.

-Raiton: Kami no ya yami (Espada del Dios Yami)- Saltando hacia atrás, el ojiazul se cubrió en rayos, formando una enorme espada. Ursa se sorprendió al ver el ataque siniestro.

-No es bueno!- dijo Azula sintiendo miedo al ver ese poderoso ataque dirigido hacia ella y su madre.

La pelinegra mayor, con cara seria, término su conjunto de sellos:

-Kami no idaina ippo (Gran Paso de Dios)- Una poderosa luz envolvió a Ursa y Azula. La flecha formada de rayos aterrizó en el conjunto de sellos, destruyéndolos instantáneamente.

BOOOMMMMMM!

El choque hizo temblar la tierra, levantando escombros por todos lados.

Naruto observo con mala cara como las figuras de Ursa y Azula habían desaparecido. -¿Otro arte secreto? Ese Clan Moriya ciertamente no es simple- pensó el rubio.

Okiku y los otros se acercaron a Naruto con caras sorprendidas.

-Desaparecieron- dijo Gato con el ceño fruncido.

-El Clan Moriya tiene su reputación bien jugada. Poseen jutsus secretos de supervivencia bastante impresiones- dijo esta vez Kakashi llenó de elogios. Naruto estaba en silencio mirando fijamente la zona desde donde desaparecieron las 2 mujeres.

Luego de unos momentos, suspiro.

-Es difícil atrapar a personas de ese clan- dijo Naruto guardando su espada.

-Si fuera tan fácil, el Clan Moriya ya no existiría- dijo Okiku buscando algún elemento que pudiera servir para atrapar a las 2 mujeres. Naruto asintió a las palabras de Okiku.

-Tienes razón, no es nada fácil…- el grupo se quedó unos momentos y luego partieron, esta misión de exterminio fue un éxito.

Mientras tanto, a varios kilómetros del lugar…

En un bosque oscuro, una fuerte luz de repente apareció, alumbrando los alrededores. Los animales salvajes que estaban por el lugar huyeron de miedo.

-Cof, cof, este jutsu drena mucho de mi chakra- dijo una hermosa mujer escupiendo algo de sangre.

-Madre, ¿te encuentras bien?- preguntó Azula al lado de Ursa. Había estado asustada hace unos momentos viendo esa poderosa espada eléctrica que se acercaba, pero momentos después, una luz la envolvió y ahora estaba en este lugar.

-S-si, no te preocupes. Naruto obviamente tiene su reputación bien ganada, es un monstruo- dijo Ursa recostándose en un árbol para descansar.

-Nunca había visto un hombre tan fuerte, no podía dejar de temblar cuando realizó ese poderoso ataque de rayo- dijo Azula sentándose en el suelo. Cerró los ojos y serenó su mente. Ursa rió.

-Fufufu y probablemente no usó toda su fuerza- al escucharla, Azula abrió grande los ojos. -¿En serio?- preguntó sorprendida. No podía creer que hubiera alguien tan poderoso. Había escuchado de los poderosos kages de las aldeas militares y también de algunos ninjas monstruosos como Naruto, pero nunca los había visto en acción.

-Sí, muy fuerte. Y muy joven. Debe tener unos 21-22 años. Su fuerza se hará mucho más fuerte en un futuro- dijo Ursa. Azula miró hacia el cielo. La noche ya había caído y las estrellas brillaban con fuerza, dando una hermosa imagen del cielo.

-Si pudiera conseguir un hombre así para casarme fuuuu, todos me parecen tan inútiles- susurro Azula. Ursa la escuchó y sonrió.

-¿Quién sabe? El futuro es impredecible- dijo Ursa. Azula suspiro y no habló.

-¿Qué haremos ahora?- preguntó la pelinegra menor. Ursa pensó por un momento y sonrió.

-Es hora de visitar una vieja amiga- respondió la morena mayor. Azula levantó una ceja.

-¿Quién?

-Fufufu, ya la conocerás-

Así, ambas partieron hacía un lugar desconocido…


Ursa y Azula... Si, son aquellas bellas mujeres de avatar :v

Okiku ya tuvo lo suyo, es una buena chica y merece su buena "atención".

Saludos!