Disclaimer: Los personajes de CCS no me pertenecen. La historia es completa autoría.

Sé que tarde muchos años en traer el final de esta historia, sin embargo, lo que dirá será al final. Por el momento aclararé que:

"Bla bla bla bla" corresponde a los recuerdos pasados de Sakura


Capitulo final

Veía su reflejo en ese gran espejo de cuerpo entero. Por su semblante era difícil leer sus emociones puesto que reflejaban un cúmulo de sentimientos. Sakura no podía creer aún todas las situaciones que había tenido que vivir en menos de un año y esperaba de corazón no tener un año semejante en su vida. Ahora deseaba tener una vida más tranquila en la medida de lo posible y con dificultades más comunes.

Ni siquiera ponía atención a lo que hablaban a su alrededor, ni a lo que hacían entorno a su persona. Su mente estaba realmente lejos y solo podía rememorar uno de los sucesos que más la habían marcado en ese corto tiempo.

Había pasado un mes desde que el padre de Naomi había muerto y por supuesto, desde que Yue era prófugo de la justicia. Las autoridades no tenían pistas sobre el paradero de este último y ya las esperanzas se habían perdido. Por eso, cuando recibieron la llamada en la mañana diciendo que Yue había sido arrestado, no pudo evitar rememorar toda la experiencia funesta que había atravesado en los últimos meses con él.

- Ya la pesadilla termino – había dicho Shaoran igual de sorprendido que ella. Sin embargo, al ver cómo las lágrimas surcaban sus mejillas, sólo atino a rodearla con sus brazos – saldremos adelante, ya lo verás.

Inmediatamente Shaoran llamó a su hermano, puesto que era necesario que tanto ella como Naomi testificaran y aunque la italiana había ido progresando con su terapía, había sucesos que le eran complicados hablarlos.

Sin embargo, cuando estuvieron al tanto de la situación que había llevado a la captura de Yue, las dos implicadas respiraron con alivio. En el momento en que se habían contactado con ellos, el mafioso se encontraba en un hospital luchando por su vida. De más está decir que nadie deseaba que muriera sin pagar todo el año que había hecho, pero al menos, les permitía a ellas prepararse un poco más mentalmente para todo lo que acarreaba un juicio de esa magnitud.

Y en verdad que más de una ocasión creyeron que Yue moriría, más, sin embargo, al mes de su captura, su ex pareja se encontraba estable y el juicio había dado inicio. Otro mes en idas y venidas a la corte, recordando a cada momento los sucesos vividos, dando las mismas declaraciones y reviviendo todo. No había sido fácil, más que todo para Naomi quien era uno de los testigos clave en el juicio más mediático de los últimos años en Japón.

Por que esa era otra condición que, hacia la situación caótica, no todos los días se llevaba un juicio por narcotráfico, prostitución, secuestro y violación a uno de los empresarios más reconocidos nacional e internacionalmente de Japón y donde, además, estaban involucrados familias tan prestantes y conocidas.

Las declaraciones brindadas por Yue mostraban la crueldad que ese ser tenia en su interior y el solo hecho de secuestrarla a ella denotaba la obsesión que él tenía y que había manifestado al afirmar que ella seguiría siendo suya por la eternidad. Su defensa había alegado un examen psiquiátrico para demostrar su incapacidad mental y lograr encerrarlo en un hospital mental pero el examen había demostrado que no sufría de alguna condición que requiriera que su condena se realizara en alguna institución diferente a prisión. En otras palabras, la locura que habían aducido sus abogados no pudo ser demostrada.

A pesar de todo, después de un largo proceso Yue había sido condenado a 80 años en prisión sin derecho a apelación en la reducción de su condena ni mucho menos a casa por cárcel. Y con la edad que tenia Yue eso se traducía en cadena perpetua.

Suspiro con cierto alivio y cuando volvió al momento presente pudo ver la sonrisa de su madre y nadie más a su alrededor. Se había perdido tanto en sus pensamientos que no conecto con su entorno y siendo honesta consigo misma, se regaño para espabilar un poco e ir corriendo a donde su madre estaba.

No era momento de andar distraída, no en un momento que de seguro querría recordar el resto de su vida. Salió escoltada por su madre solo para encontrarse a unos pocos metros a su padre quien atino a sonreír como solo él sabía hacer. Nadie había dicho ni una sola palabra y ella agradecía el silencio. No sabría ni que decir en esos momentos.

Escucho una hermosa melodía interpretada por una banda de cuerdas y no pudo evitar sentirse nerviosa. Quería llorar, quería salir corriendo y desaparecer, pero si hacia algo así habría mucha gente a la que ella defraudaría y eso nunca se lo podría perdonar. Puso su mejor sonrisa y agarro con fuerza el brazo de su padre

- Te quiero – le susurro.

- Yo a ti también papá – respondió ella.

Las puertas del recinto se abrieron y para Sakura el tiempo se detuvo.

Ahí, frente a todo el mundo se encontraba él.

Shaoran.

Y entonces, el tiempo empezó a correr lentamente y los recuerdos nuevamente la invadieron.

Después del juicio de Yue en donde se leyó la sentencia, había decidido pasar el fin de semana en compañía de su novio. Nada más. Solo necesitaba su compañía. Pero entonces su madre y Tomoyo habían dicho que necesitaban su atención al 100% para terminar de arreglar algunos detalles del dichoso compromiso y no pudo evitar amargarse ¿Es que acaso no habían sorteado suficientes obstáculos ella y Shaoran para que los dejaran vivir su amor en paz? ¿Con lo que había ocurrido no había quedado claro que estaban destinados el uno para el otro?

Su humor estaba peor que en cualquier otro día y por eso Shaoran había decidido pausar la película que estaban viendo. Seguramente para que aclararan las cosas antes de que ella arruinara más su fin de semana.

- Cuéntame – había exigido Shaoran mientras colocaba las chucherías en el mesón – estabas muy animada antes de llegar y ahora solo veo tu muy poco usual ceño fruncido.

- No es nada – el chino levanto una ceja, no creyéndole nada – en serio.

- Pues no voy a seguir viendo una película si mi novia esta ausente y menos dedicarnos a otra actividad – Shaoran había decidido sentarse rectamente en el sillón y en el proceso la había recostado en sus piernas, viéndola fijamente – cuéntame – le repitió. Sakura suspiró.

- Mamá y Tomoyo – él asintió animándola a seguir – me hablaron de que tengo que enfocarme en la organización de la boda – Sakura nuevamente suspiro – no quiero Shaoran, yo quiero estar contigo ¡Pudimos contra Yue! ¿Cómo vamos a permitir que una situación tan ridícula se interponga entre nosotros? – Sakura cerró sus ojos y por eso no pudo observar la sonrisa de su novio – solo que, si no me casó traerá consecuencias para mis padres y lo mismo pasará en tu caso, supongo – Sakura solo pudo sentir un beso suave de parte de Shaoran que la miraba con una dulzura que la mataba de amor.

- Creo que tengo que contarte un pequeño secreto – ante esto, Sakura se levanto de las piernas de su novio sólo para sentarse y mirar a Shaoran con atención – descubrí que el compromiso de la familia Li se concertó con la familia Kinomoto – Sakura abrió los ojos sin poderse creer del todo lo que su novio le decía.

- ¡Qué va! – Shaoran asintió.

- Me pareció muy curioso que justamente tu y yo tenemos bodas concertadas para la misma fecha y que las especificaciones de tu compromiso encajan con el mío – Shaoran cogió un poco de su bebida y le dio un trago mientras esperaba que Sakura sacará sus propias deducciones – luego me puse a pensar que, para ser un compromiso extremadamente importante en nuestras familias, nadie haya objetado el hecho de que tu y yo estemos juntos. Por el contrario, parecían alentarnos a seguir con la relación. Así que decidí investigar un poco y logré obtener una copia del documento legal donde se concertó la boda entre el heredero de los Li y la heredera de los Kinomoto.

Sakura había quedado muda ¡En serio que parecía toda una novela de aquellas que veía su madre! Decidió darle un sorbo a su bebida y pensar detenidamente en todo lo que Shaoran le había dicho encontrándolo todo muy lógico ¡Ni siquiera pudieron fingir bien una reacción negativa ante la relación de ambos! Un folder apareció en todo su campo de visión y no pudo evitar tomarlo y leerlo. Ahí estaba la prueba de que todo lo que había dicho su novio era cierto.

- Pero entonces ¿Qué haremos? – susurro ella después de varios minutos en silencio.

No se esperaba que su novio respondiera con una sonrisa traviesa, muy traviesa y si algo había aprendido ella de Shaoran es que esas sonrisas avecinaban ideas muy locas en esa cabeza suya. Pero antes de que pudiera siquiera decir algo, el chino se levanto abruptamente de su asiento y se fue unos minutos para luego volver con algo a sus espaldas. Bueno, no era un algo, era un alguien.

- Estaba durmiendo y quería que tuviera ánimos para estar un rato con nosotros – dijo mientras ponía un hermoso gato dorado en el piso. Tenia un hermoso moño rojo adornando su cuello y el minino no dudo en ir a restregarse en las piernas de Sakura, quien se encontraba enamorada de ese peludito – revisa por favor su moño.

Sakura espero que el minino la conociera primero y una vez se sintió cómodo, lo cargó con mucha delicadeza. Sin perder más tiempo, detallo un anillo de compromiso, no muy ostentoso y con una pequeña piedra de cuarzo rosa. Levanto su mirada y pudo ver un pequeño cartel que era sostenido por Shaoran con la frase ¿Aceptas ser mi esposa?

Solo atinó a asentir con la cabeza mientras lágrimas de felicidad se agolpaban en sus ojos y corría para besar a Shaoran, su Shaoran. Pero el beso no duro mucho puesto que el gatito había decido romper el encanto removiéndose incomodo en los brazos de su nueva dueña.

- No sé ser muy romántico – dijo Shaoran una vez pudo estrechar a Sakura en sus brazos, ya sin gatos de por medio – y de hecho tenia un discurso preparado, pero supongo que sigue siendo mejor lo espontáneo – Sakura sonrió.

- Fue perfecto. No necesito tanta pomposidad y además tenemos un nuevo integrante para nuestra pequeña familia – dijo ella viendo como el gato se acomodaba en el sillón en el sitio en que antes se había encontrado – kero es hermoso – Shaoran la miró interrogante – es diminutivo de Kerberos – el chino sonrió y la apretó mas contra sí.

- Esto responde parte de tu pregunta – dijo el refiriéndose al compromiso.

- Si, pero cómo lo anunciaremos es lo que me preocupa – Sakura se separó unos centímetros para poder ver a su prometido (¡Que bien sonaba!) y notó que su sonrisa traviesa no había disminuido.

- No te preocupes de algo que no haremos, aún – Shaoran observo el rostro confundido de Sakura y beso suavemente sus labios – lo que haremos será seguirles la corriente. Estoy seguro que esperan que te pida matrimonio y así se librarían de nosotros y de darnos explicaciones. Pero yo quiero que sufran un poco – Sakura poco a poco empezó a comprender el plan y la sonrisa traviesa de Shaoran se le contagió.

- ¡Es perfecto! Tienes mucha razón ellos pensaran que vamos a oponernos a esto con uñas y dientes, pero el no hacer nada los confundirá por completo – Shaoran asintió muy feliz de que su ahora prometida se uniera a sus maléficos planes.

Y así había sido hasta el día anterior en que Shaoran había realizado el anuncio a sus familias durante una cena. Todos habían estado confundidos con la actitud de la pareja que participaba de forma activa en la planificación de la boda que ellos creían para unos desconocidos.

Su mirada coincidió con la del chino y nuevamente la serenidad y tranquilidad inundaban su ser. Con solo una mirada sabia que todo estaba bien y que así seria mientras estuvieran juntos. Su mirada se desvió unos segundos a Eriol quien se encontraba al lado del novio sonriendo y quien le hizo una leve reverencia que ella interpreto como un reconocimiento por su victoria en esa pequeña treta que habían organizado ambas familiar y nuevamente a su mente volvieron las imágenes de esa cena.

El ambiente en el jardín de la familia Kinomoto era tenso, excepto para dos personas que sabían el motivo de esa tensión. Sakura y Shaoran disfrutaban ver como sus familias aparentaban tranquilidad cuando estaban todos al borde de un colapso nervioso. Tomoyo y Meiling no habían hecho más que sugerirle a Sakura que se fugara con Shaoran para vivir felices, pero al mismo tiempo eran quienes planeaban toda la boda con una organización milimétrica. Eriol y Touya estaban a un paso de golpear a Shaoran al creer que no merecía a Sakura al no atreverse a pelear por evitar ese compromiso, puesto que era lo que tanto esperaban.

Y en general, todos esperaban que la pareja hiciera el anuncio de que decidían unir sus vidas, tanto porque se amaban como por evitar ese compromiso y se llevarían la sorpresa de sus vidas al decirles que ya todo estaba listo y planeado. Pero a cambio de eso, Sakura y Shaoran habían evitado con éxito el tema de un matrimonio entre ellos y parecían emocionados con colaborar en la organización de la boda del otro. Tomoyo recordaba en algún momento que había preguntado a Sakura el porque esa actitud y ella simplemente había dicho que Shaoran y ella habían acordado estar juntos hasta que cada uno tuviera que casarse, más que todo porque había mucho en juego.

Ahora que todos estaban reunidos y los veían darse los buenos deseos mutuamente de un matrimonio prospero es que Meiling no aguanto la presión. Y como todos decían, si por algo era conocida Meiling era por su gran bocota.

- ¡Pueden ya de una vez por todas dejar de ser hipócritas!

Y así fue que Shaoran supo que la velada sería mas interesante de lo normal.

- No me cabe en la cabeza que se separen así porque si – retomo Meiling que ahora que había empezado no iba a parar – se aman, yo lo sé, ustedes lo saben, todos en esta reunión lo saben ¿Por qué deciden separarse de esta manera?

- Meiling ya les he explicado… - empezó Sakura, pero fue interrumpida por Meiling.

- ¡Y una mierda! Pasaron cosas realmente malas, pero las superaron juntos y ahora ¿Van a jugar a la pareja madura perfecta? – su mirada rubí se poso en su primo - ¿Es que acaso no tienes los pantalones bien puestos? Shaoran no te creí tan cobarde para dejar ir al amor de tu vida

Shaoran no dijo nada solo observó los rostros de los presentes que si bien, no querían intervenir, tenían las mismas dudas que Meiling expresaba. Eriol por su parte, decidió intervenir con su temple conciliador para evitar una pelea que escalara a mayores.

- Mei cálmate por favor – el inglés dio unos pasos hacia donde se encontraba su prima y sin mas posó sus manos en sus hombros – creo que todos tenemos las mismas dudas que tú, sin embargo, tanto Shaoran como Sakura han explicado sus motivos y creo que debemos respetarlos.

- Pues ya que tocamos el tema – empezó Touya con calma – yo si quiero respuestas y no solo del chino – la mirada del pelinegro y de Shaoran se encontraron y el castaño solo atino a suspirar.

- ¿Quieren respuestas? – Pregunto Shaoran levantando una de sus cejas – pues expresen sus preguntas.

Todos quedaron en silencio, sin embargo, Touya acercó una silla cercana y decidió sentarse justo en frente de la pareja. Sakura alterno sus miradas entre su hermano y su prometido quienes no dejaban de mirarse fijamente, rodo los ojos y decidió mejor observar a los demás. Eriol trataba de calmar a Meiling, Tomoyo no se había movido ni un centímetro de su asiento, sus padres y los padres de Shaoran habían decidido alejarse del drama, pero no lo suficiente para escuchar lo que decían e intervenir en caso de que fuera necesario y las hermanas de su prometido se encontraban totalmente incapaces de formular pregunta alguna. Suspiró cansada de la situación.

- No entiendo porque se entrometen en nuestros asuntos – hablo Sakura atrayendo la atención de los presentes – no debemos dar explicaciones de lo que ocurra entre Shaoran y yo – la castaña decidió ponerse de pie y miro a su prometido - ¿Nos podemos ir?

Shaoran giro para observarla y se levanto rompiendo por fin el contacto visual con su cuñado. La pareja entonces empezó a caminar hacia la entrada del jardín que daba directamente a la salida de la Mansión, pero antes de que desaparecieran del todo, Shaoran paró un momento.

- Por cierto, no puedo creer que nunca se dieran cuenta del anillo en la mano de Sakura – una sonrisa de satisfacción apareció en sus labios – nos vemos mañana en Nuestra boda.

Y así, se fueron rápidamente antes de que todos los presentes cayeran en cuenta de las palabras del castaño y decidieran retenerlos para hacer un montón de preguntas que no tenían ganas de contestar en ese momento.

Sakura nuevamente volvió a su presente en el momento en que llegaba con Shaoran, quien sonrió de una manera tan tierna derritiéndola por completo.

- ¿Lista para dar el paso señorita Kinomoto? – escuchó que preguntaba Shaoran mientras sostenía su mano delicadamente.

- Ultima vez que me llamarás así – Sakura sonrió – y sí estoy lista


La recepción de la boda era un éxito y no era para menos. Nadeshko, Tomoyo y Meiling había escogido lo mejor de lo mejor y Sakura y Shaoran habían resultado ser los mejores anfitriones. A pesar de tener sus obligaciones sociales también disfrutaban la ocasión y cada que podían bailaban sin parar.

O eso creía Tomoyo quien veía como la pareja bailaba en el centro de la pista sin dejar de mirarse con tanto amor.

- No puedo creer que nos mintieran durante tanto tiempo – escucho que decía Meiling aún enfadada. Por su parte, la amatista soltó una leve risa – es que decirnos a penas en la cena de anoche – Meiling cerro sus ojos y suspiró – jugaron con nosotros.

- Lo veo divertido – respondió Tomoyo logrando que su amiga la mirara – es decir, si te pones a pensar, Sakura siempre tuvo ese anillo que paso desapercibido para todos nosotros que nos habíamos enfocado en una muestra más notoria de amor – Tomoyo se giró para cruzar su mirada con la de Meiling – todos esperábamos un arranque por parte de ambos, que pelearan aun mas fieramente contra el compromiso impuesto, sin embargo, creo que lo entiendo.

- Pues yo no – dijo Meiling elevando su mentón.

- Es fácil Mei – dijo Eriol apareciendo de un momento a otro – nos descubrieron en algún punto – el inglés tomo asiento al lado de Tomoyo y entrelazó sus manos – devolvieron la treta haciéndonos creer que realmente no harían nada, pero si lo piensas, después de un tiempo empezaron a participar mas activamente de los preparativos, esa debió ser la primera señal que nos indicaba que algo había cambiado – Meiling meditó un poco lo dicho por su primo y suspiró derrotada.

- Creo que tienen razón – la china apoyo su cabeza en su mano mientras veía a la feliz pareja de recién casados bailando alegremente – queríamos una declaración pomposa, pero – un nuevo suspiro por su parte – supongo que jugaron bien con nosotros.

- Como sea creo que todo salió bien – dijo Tomoyo mientras acariciaba su creciente vientre – están juntos que es lo importante y son felices, ya sin tanto drama – Meiling asintió y luego sonrió.

- No solo ellos. En unos meses tendrán a su bebé – dijo la china sonriéndole a la pareja – quien iba a pensar que todas esas pruebas que hicimos estaban erróneas y sí resultaste embarazada – Tomoyo sonrió maternalmente recibiendo un dulce beso por parte de Eriol.

- Y tú ya encontraste a tu príncipe azul – dijo Tomoyo viendo como Samuele se acercaba – un italiano exótico – Meiling soltó una carcajada que contagió a la pareja quienes rieron mas discretamente.

- Haber si la siguiente en el altar eres tú – dijo Eriol quien seguidamente le ofreció un asiento al italiano.

- Lo siento, pero yo no tengo prisas – respondió Mei mientras recibía un beso de su novio.

- Creo que me estoy perdiendo de algo – dijo Samuele sonriendo.

- Si. De que tenemos que bailar que no quiero irme de aquí sin dolor en mis pies de tanto bailar en esa pista – la china se levanto de su asiento y agarró a Samuele de las manos arrastrándolos a la pista de baile.

- Ya lo veremos – dijo Eriol una vez se fueron – vamos tu y yo también a bailar – dijo esta vez dirigiéndose a Tomoyo quien no dudo en levantarse de su asiento.

- Creí que no lo pedirías nunca.


Ya había avanzado la noche y poco a poco iban quedando los más allegados a la familia Li y Kinomoto. Para ese momento todos sus amigos se encontraban en la pista de baile, sin embargo, los recién casados habían decidido descansar un poco y veían alegres a la pista de baile.

- Me alegra saber que esta ocasión sirvió para celebrar el amor – dijo Sakura tomando un poco de su copa.

- Tienes razón – respondió Shaoran – mira por ejemplo a tu hermano y Naomi.

Ambos fijaron su vista en la pareja y Sakura sonrió al ver como la italiana hablaba de quien sabe que cosa, pero hacia sonreír a Touya. Para ella había sido extraño en un principio aceptar esa relación. Había demasiada historia entre Shaoran y Naomi, pero todo lo que había ocurrido con Yue y los meses posteriores en los que tuvieron que convivir un poco más había entendido que no había ninguna otra mujer mas adecuada para su hermano que ella.

Mas que complementarse, se entendían como ninguna otra pareja, era tan natural para ellos estar juntos que realmente no podía concebirlos por separado. Touya la había ayudado tanto y Naomi le había aportado tanto amor a su hermano que realmente el amor que se profesaban no se podía poner en duda. Y en verdad que Naomi se lo merecía, después de estar en una familia que no la amaba tanto y acostumbrada a hombres que no la apreciaban, exceptuando a Shaoran, sumado a su historia de vida, se merecía todo lo bueno que estaba viviendo en ese momento.

- O a Eriol y Tomoyo – volvió a decir Shaoran y ella posó su mirada esta vez en la pareja echa por sus dos mejores amigos.

Tomoyo reía de algún disparate que estaba segura había dicho Eriol y éste a su vez, reía dulcemente mientras acariciaba su barriga donde se encontraba creciendo el fruto de su amor. Sakura no pudo evitar observar con dulzura y ternura la escena que nunca hubiera imaginado ni en mil años y 5 reencarnaciones. Pero no por eso iba a estar escandalizada. Ella sabía que Eriol había estado enamorado de su persona hacia unos años, sin embargo, nunca lo mencionó y trato de comportarse diferente con tal de que él dejara su enamoramiento porque estaba segura que nunca la había amado.

Con Tomoyo el cuento era similar. A pesar de ser tan distraída pudo notar el interés de su mejor amiga por su mejor amigo incluso antes de que ella misma lo notara. Así que cuando ellos empezaron su relación no pudo estar mas que feliz. Eran una pareja única que tenían una conexión envidiable y que estaban muy sincronizados el uno con el otro. Su forma de ser tan similar no era un problema sino una ventaja que hacia de ellos una pareja fuerte. Habían tenido que atravesar situaciones similares en la vida, por lo que se entendían perfectamente y ahora con un bebé en camino, no dudaba que le brindaran todo el amor que en algún momento sus padres no les brindaron por estar trabajando duro en sus negocios.

En ese momento su vista voló a la pareja que bailaba animadamente pero no por eso eran menos amorosos.

- O Meiling y Samuele – dijo esta vez ella escuchando como su esposo soltaba un bufido. No pudo evitar soltar una pequeña risa.

- No contentos con tener a Naomi enredada en la familia tenía que estar también ese – dijo Shaoran con cierto disgusto.

Y es que para el castaño era un problema que su prima se enredara con el ex novio de Sakura. Sin embargo, tenia que reconocer que el italiano estaba hecho a la medida para lidiar con su alegre y extrovertida prima. La pareja que formaban era la más divertida, eran alegres, optimistas, bromistas entre ellos y con los demás. No le veían problemas a la vida y si acaso se notaba alguno, se lo tomaban de la mejor manera.

Meiling era extrovertida, pero Samuele era su polo a tierra y eso no quería decir que la cohibiera. No, ni él lo permitiría tampoco, aunque nunca lo aceptaría ante nadie. Ellos eran como dos lados de una misma moneda y por eso mismo es que creía que funcionaban tan bien.

Shaoran suspiro al pensar que no había nadie mejor para Meiling que ese italiano. Ese hombre moría por ella, derrochaba amor por su prima y casi que besaba el suelo donde pisaba y ella no tenia ojos para nadie más, para Mei solo existía ese hombre. Y es que hasta donde él sabía, ambos eran almas solitarias que siempre habían vivido en función de los demás y no en función de su propia felicidad. La soledad los unió, pero ahora podían ser felices juntos.

Shaoran decidió entonces observar a Sakura, quien como él hasta hace un momento, seguía observando las distintas parejas que habían formado sus amigos y familiares. Pero el ya no era capaz de observar a sus amigos, porque observaba a la mujer mas hermosa del mundo y que era ahora su esposa.

Sakura era su mundo entero. Ella lo complementaba, lo motivaba a ser mejor ser humano, por ella maduró del estúpido e irresponsable que era al hombre de negocios serio que era hoy. No podía imaginar su vida sin esa mujer, quería todo de ella, quería envejecer a su lado, formar su hogar con ella, salir adelante con ella.

Sorpresivamente la beso, queriendo transmitir todos esos sentimientos de amor, ansias, pasión, cariño y ternura. Ella no solo era su esposa, era su mejor amiga y su amante y así seria siempre que ella quisiera seguir a su lado y él haría lo posible porque eso fuera todo lo que les quedaba de vida.

- Te amo – susurró Shaoran después de besarla. Sakura sonrió.

- ¿Aún cuando no recuerdo nuestra primera noche juntos? – respondió la castaña mirándolo directamente con cierta travesura.

- Desde que yo sea el ultimo hombre en tu vida – dijo Shaoran sosteniendo su rostro – haré que las noches que siguen sean las que valgan – Sakura le robo un pequeño beso.

- Te amo – otro pequeño beso – y no hay nadie mejor para mí – otro beso – que tú – un nuevo beso más largo por parte de Sakura – Shaoran, desde que entraste en mi vida no existe nadie más y así será por lo que me quede de vida. Ahora – la castaña se levanto de su asiento y logro levantar a su esposo del suyo – vamos a seguir disfrutando de nuestra celebración señor Li – Shaoran sonrió.

- Con mucho gusto señora Li.

Y mientras ellos iban y se reunían con sus amigos. A lo lejos dos mujeres observaban con orgullo y felicidad como sus hijos habían alcanzado esa felicidad que encontraron en el otro.

- Parece que tomamos la mejor decisión Ieran – dijo Nadeshko observando a cada uno de los invitados, pero poniendo extremada atención en sus hijos, quienes se veían felices con sus respectivas parejas.

- A pesar que Hien y Fujitaka se opusieron mi amiga – respondió Ieran observando a sus hijos felices – sabíamos desde un principio que era lo correcto.

- Ojo de madre no se equivoca – ambas entrañables amigas rieron discretamente – pero – se interrumpió la ojiverde un poco pensativa – ya no nos entretendremos más – Ieran sonrió conciliadoramente.

- No digas eso que aún falta lo más emocionante – la nipona observo a su amiga interrogante – los nietos.

- Creo que tienes razón.

Nadeshko sonrió sintiendo que por fin todo estaba como tenia que estar y con la tranquilidad de saber que sus hijos habían encontrado excelentes compañeros de vida, quienes los ayudarían a afrontar los altos y bajos que se presentaran de ahora en adelante y por sobre todo que existía lo mas importante entre ellos: el amor.

- Todo estará bien.


Notas de autora: Primero sé que nadie se debe de acordar de esta historia. En su momento tuve un bloqueo para continuarla y luego simplemente me desconecte de ella. En esas condiciones no queria seguirla o escribir el final solo por escribirlo, no lo merecian ustedes. Siempre tuve en mente finalizarla pero no sentia como darle un buen cierre.

Hace poco volví a leerla para poder reconectar y aunque estuve muy tentada a editarla, creo que en cada capitulo los personajes crecian al mismo tiempo que lo hacia yo como escritora, por eso decidí dejarla tal cual, me mueve mucho la nostalgia y creo que es un buen recuerdo que me transporta a otras épocas. Con respecto al final, puedo decir que no era lo que tenia en mente hace unos años, pensé en 3 tipos diferentes de finales, sin embargo, quede satisfecha con el giro que le dí y que hace unos años no lo hubiera considerado.

Solo me queda pedir a ustedes disculpas por demorar tantos años y darles las gracias por haberle dado en su momento una oportunidad a la historia, me divertí mucho escribiendola y aún ahora, tantos años después, me agradó escribir el final.

Quizá me anime a retomar los fics de a poco, por el momento, solo me queda decirles ¡Gracias y nos leeremos pronto!