En la casa de Tomoko—

Ah… Esa charla con la presidenta fue muy reconfortante. Lo único malo fue que hablé un montón de incoherencias. Incluso mencioné de una enfermedad que, según salía en un informe en un post de PornChan, en el futuro se volvería una pandemia a nivel mundial… se llamaba coronavirus o algo así. (¿Pero quién creería eso? Es fantasioso solo pensar que algo así pase… aunque me gustaría ver a toda esa gente normal tratando de evitar la pandemia con desesperación, encerrándose en sus casas por toda la eternidad, como si fuesen hikikomoris(*a) fracasados. Así no me sentiría tan antisocial y me reiría en sus caras).

Ahora veré mis últimos textos. La polémica que se generó en torno a mí fue peor de lo que esperé. Ahora casi nadie me ve, son pocos quienes comentan mis textos y envían mensajes privados. Diría que lo compenso con mis otras páginas, pero no poseen el mismo nivel de fama que PornChan. (Creo que solo Yuu y un par de usuarios más entran a esas páginas... Ah, no sé si vale la pena.)

Entro a mi cuenta de PornChan y me encuentro con… (¡¿Qué pasa otra vez?! ¡Bloquearon mi último fanfiction de porristas! ¡También bloquearon otras 7 historias mías! ¡Maldición! ¡¿Acaso mis desgracias no van a parar?! ¡Escribiré una carta pública y me quejaré con ese idiota y sus colegas! Si le resultó a Lotte*Marines*Lover, ¿por qué a mí no?…)

Cuando reviso los motivos de los bloqueos, me quedo frustrada al saber que se tratan de detalles que no tenían importancia en el pasado, pero que ahora están castigando. (Estoy muy segura que se relaciona con ese idiota metalero true como administrador.) Los motivos se asocian a «contenido inapropiado», «derechos de autor» y «uso de formato que denigra la escritura.»

(El «contenido inapropiado» se refiere a que menciono a ciertas personas y las ofendo… Es cierto que un fanficker no puede mencionar personas de la vida real [Lo que es ilógico, tomando en cuenta que la página está repleta de fanfiction de artistas, deportistas, actores y hasta políticos, todos con alto grado de erotismo]. ¿Pero que ofendo a otros? Solo porque hago unos chistes mínimos se enojan. [A este paso no podré decir nada.] De los «derechos de autor», estos refieren a empresas que pueden poner demandas por lucrar con sus licencias. Pero yo no he ganado un solo yen por mis historias. Tampoco he escrito textos de autores que odian los fanfictions, por eso no encuentro sentido. Y sobre el «uso de formato que denigra la escritura», se refiere al formato de obra de teatro, a lo que acá le llaman script. ¿Desde cuándo se volvió tan odiado? ¿Acaso los escritores de obras de teatro, como Shakespeare o García Lorca u otros autores que ahora estoy viendo por internet, también denigran la escritura?)

Miro la pantalla con sentimiento de amargura, sobre todo porque me he llevado la peor parte de los repentinos cambios. Otros autores también sufrieron bloqueos, pero ninguno al nivel que yo estoy pasando…

Siento mis ojos humedecidos…

(¡Todo es injusto! ¡No puedo soportar esto por más tiempo! Me iré de PornChan y continuaré con mis demás páginas, me dan toda la libertad que necesito… Ay, ¿a quién engaño? Estoy escribiendo para ser popular y las demás páginas no me sirven para eso… No me queda de otra…)

Estoy buscando las opciones en mi perfil, al apartado de «borrar tu cuenta». Le hago doble clic y me sale un pop-up con la advertencia «¿Está segur de que desea borrar la cuenta?». (¡Claro que quiero borrarla! Fracasé con ser popular otra vez… pero lo que más duele es que invertí más tiempo que cualquier otra cosa que haya hecho.)

Sin embargo, antes de presionar «si», me distrae el sonido de mi celular. Me llegó un extraño mensaje de Yuu, con un link a un video. (Me parece inusual que Yuu haga eso. ¿Será un meme?) Antes de saber de qué se trata, Yuu me interrumpe al llamarme.

—Hola, Yuu, ¿Cómo estás?

Hola, Mokocchi. Estoy bien, ¿Y tú?

—Igual de bien. Oye, estaba a punto de ver el video que me enviaste cuando llamaste ahora.

Por eso te llamaba. Me equivoqué al enviártelo, era para una compañera porque tenemos que hacer una tarea de emprendimiento. ¡Me siento tan avergonzada!

—Ah, no importa, Yuu, a todos nos pasa. Por cierto, ¿de qué se trata?

Bueno, es de un señor que da charlas motivacionales a grandes empresas.

(Meh, no es interesante.)

—De acuerdo. No quiero meterme en tus proyectos, Yuu, así que lo borraré. Fue un agrado hablar contigo.

También para mí, Mokocchi. Adiós.

Terminé la comunicación con Yuu y fui a los mensajes, vi el link para borrarlo, pero… (Me da curiosidad… Bueno, solo lo veré un par de minutos. Además, no creo que Yuu lo sepa.)

Presiono el link. Me dirige a un video de dice «Yokoi Kenji(*b) y la disciplina». Hay un conferencista parado en la tarima, noto que su rostro no es del todo japonés y su tono de piel es oscuro como la gente de Latinoamérica. Comienza diciendo:

«El japonés no es más inteligente que un colombiano u otro latino, solo es más disciplinado. Siempre digo lo importante que es la disciplina, una combinación de organización, limpieza y puntualidad que llevan al éxito. Cuando un japonés ve a un latino trabajar, se sorprende de lo inteligente que es. Uno le puede indicar lo que tiene que hacer y se lo aprende en un chasquido.»

(Vaya que es una afirmación muy severa, no cualquiera soportaría escucharla sin hacer un escándalo.)

«…Pero aprendido su trabajo, el japonés se mantiene en su puesto y se desempeña ahí para mejorar su rendimiento. El latino, no, cuando aprende su trabajo, ya está viendo al de al lado, quiere aprender su trabajo y se lo quiere apoderar…»

(Bueno, ¿ese es un punto a favor, acaso?... Vaya, veo que es muy chistoso, muy carismático y todo lo que dice tiene sentido.)

«…Tiene que hacerlo: recibir el rechazo (no se pudo), fracasar es importante. Ir cultivando, no los fracasos, sino la actitud de enfrentarlos. Es esencial…» «…Que lo echen y que llore y súfralo. Emprenda y pierda, invierta y pierda. Hable con cualquier visionario exitoso y le va a decir: "No sé, pero siento que perdí mucho más de lo que gané al inicio".»

(Espera…)

«…El éxito es una montaña de fracasos y tomar decisiones apresuradamente, en épocas de crisis, es realmente peligroso. No se apresure en decir que "es bueno" o "es malo", no se apresure en decir "es de Dios" o "no es de Dios". Simplemente viva la situación… viva en momento…»

(¿Por qué siento que se refiere a mí?)

«…Un visionario no tiene miedo a errar, no tiene miedo a equivocarse. Y por eso, en momentos de crisis, guarda silencio y no toma decisiones apresuradas, no prejuzga, no se deja engañar. Solo analiza la situación y piensa…»

«… Para eso está la disciplina, es muy importante en la vida, porque tarde o temprano, la disciplina vencerá a la inteligencia y el talento.»

(Me tomó por sorpresa… No me detuve a pensar las cosas buenas y me concentré en las malas. Quería rendirme por tan poco, quería hacer un escándalo por tan poco… Son peores las desgracias de Bojack Horseman, ahora que lo pienso.)

Veo de nuevo el mensaje para borrar mi cuenta. Luego de suspirar, presiono «no». (Ahora sé que es pronto para borrarla.) Luego miro mi celular, presiono el número de Yuu y la llamo otra vez.

—Hola de nuevo.

Hola, Mokocchi…. ¿Qué sucede?

—Eh… Gracias… por enviarme tu mensaje, Yuu.

¿Ah? ¿Viste el video?


El libro autobiográfico
Fanfiction de Bojack Horseman
Creado por WATA-MOTE

En el set de televisión, un hombre-ballena daba las recientes noticias de Hollywoo.

"… Se espera que el joven ciervo Louis llegue a lo más alto en Hollywoo. Y ahora, el crítico en casi todo, el señor Anton Ego, nos reseñará la novedad de la semana: el libro autobiográfico One-Trick Pony, del actor Bojack Horseman.

La cámara se dirigió hacia un hombre anciano pálido, de pose estirada y mirada arrogante. Sostenía el libro a reseñar con sus dedos índice y pulgar, como si sostuviese un paño con grasa.

"¿Por dónde empiezo? Es un interesante intento para el señor Bojack, actor que solo llegó a la fama gracias a un show de comedia simplón, el publicar una autobiografía de tanta resonancia en el medio. Me llama mucho la atención lo increíblemente bien redactado que está el texto, el uso de recursos sofisticados de narrativa y de palabras que encuentro difícil que el hombre de raíces equinas conozca y menos que las tenga dentro de su vocabulario personal. Mi teoría es que no fue él que lo escribió, sino una especie de escritor fantasma, alguien que prepara el texto y lo deja a la persona interesada para que solo ponga su firma. Al final…"

No obstante, durante la grabación apareció un hombre-perro labrador, llamado Señor Peanutbutter, con un presente en la mano.

"¡Eh! ¡Mi viejo amigo, el señor Ego!"

El anciano le mostró una mirada fulminante.

"¿Qué haces, Peanutbutter? Estoy en medio de una grabación en vivo."

"Te traigo un pequeño presente por nuestra casi amistad. Es solo mío, no de Bojack que desea sobornarte descaradamente para que hables bien del libro, sino mío."

"Pues sería un crítico de baja reputación si yo aceptara tal…"

Ego había abierto el presente y vio su contenido. Puso una expresión de deleite, cerró la caja y la guardó con descaro en su bolsillo. El Señor Peanutbutter le guiñó un ojo y siguió caminando en medio del set hasta la salida.

"Ejem…" dijo el anciano. "Como decía, el libro de Bojack Horseman es…"


NOTAS

*a) Un hikikomori (traducido como «apartarse» o «estar recluido») es un término japonés para referirse a las personas que se mantienen en un estado de aislamiento extremo, que se autoconfinan en una habitación y evitan salir a toda costa al exterior o relacionarse con otros. Un ejemplo que me viene a la mente es Madotsuki, personaje del juego Yume Nikki.

*b) Yokoi Kenji es un disertador de origen japonés-colombiano, que ha realizado conferencias sobre filosofía del éxito en muchos países del mundo. (Si se lo preguntan, lo conocí por las puras, mientras buscaba algo en internet que no lo relacionaba en nada.)