CAPITULO 15: TRATADO DE PAZ

-Vamos Bella tienes que ir, no hemos ido a ninguna fiesta- levante una ceja- bueno no como esa, pero, sabes a lo que me refiero.

-Si lo sé, pero no quiero ir, enserio, odio las fiestas y más después de lo que paso en la "reunión" de Alice- le dije haciendo las comillas con mis dedos, todos sabemos que esa no fue una reunión- ve con Alice.

Ha pasado más de un mes desde la "reunión" de Alice en su casa y no ha pasado mayor cosa, además de que me he acoplado un poco más a la nueva universidad y he salido unas cuantas veces con las chicas, solo de compras y así, no piensen que me la paso de fiesta en fiesta, no amigos, yo no soy así, odio las multitudes, pero ahora la facultad de administración de la universidad organizo una fiesta y Rose quiere que vaya, a lo cual llevo diciéndole desde hace una semana que no voy a ir, pero aquí estamos, faltando dos días para la bendita fiesta y ella casi está obligándome a ir.

-Alice ya dijo que si, solo faltas tu- empezó a jalarme de la camisa- anda Bella, vamos, no va a pasar nada, te prometo no demorarnos.

-Ya te dije que no, tengo que estudiar- sigue jalándome- ya suéltame, no vas a ganar nada agrandando mi ropa- quite su mano de un manotazo.

-Que brusca, yo tratando de que salgas de estas cuatro paredes- estábamos en la biblioteca de la facultad y si, ella estaba haciendo un escándalo en la biblioteca, no tiene respeto- y tú no te dejas ayudar.

-No te estoy pidiendo que me ayudes- dije al fin rindiéndome- solo quiero estudiar- la verdad era que no quería relacionarme demasiado con las personas.

-Shhhhhhhhh- al fin llego la bibliotecaria a callar a Rose.

-Lo siento, ya me voy- la bibliotecaria la miro de arriba abajo y se fue- que mujer tan desagradable. Bueno Bella, por hoy fue todo, pero te juro que vas a ir así sea de rastra ¿me oíste?- dijo levantándose de la silla y lo último señalándome.

-Si, si, en tus sueños-dije volviendo a mi libro- vete que molestas a los que intentan estudiar- dije volteando a ver a todos los chicos que nos estaban viendo mal.

-Está bien, solo porque tengo clase, pero te lo juro Bella. Nos vemos más tarde- se despidió con un beso en la mejilla.

Me encanta esta chica, pero a veces es insufrible, desesperante, con razón se llevan tan bien con Alice, tienen ese mismo rasgo.

-Creí que nunca se iba a ir- oh por dios ¿es muy difícil estudiar en la biblioteca?

-¿Qué quieres?- dije volteándolo a ver.

-Oye que agresiva, recuerda que firmamos tratado de paz- dijo trayendo sus libros.

-El hecho que hayamos hecho las pases no quiere decir que me moleste que me interrumpan cada vez que intento estudiar- dije cerrando con demasiada fuerza mi libro- lo siento- dije a las miradas enfurecidas- me voy a otro lado a intentar estudiar.

-Vamos Bella, no te pongas así, solo quería saber si quieres estudiar juntos.

-Te estas tomando muy apecho la tregua ¿no?

-Solo quiero llevarme bien contigo

-Que interesante, pero la verdad prefiero estudiar sola, si me disculpas, ya ni siquiera se puede estudiar en la biblioteca- dije intentando irme, de nuevo. Pero el niñato me retuvo cogiéndome la muñeca- ¿Qué problema tienes conmigo? – le dije antes de soltarme de su agarre.

- ¿Por qué me huyes? - dijo siguiéndome.

- ¿Por qué quieres estar conmigo? - está empezando a fastidiarme.

-Deja de responderme con preguntas y no lo sé, solo quiero conocerte más- se detuvo, yo igual ¿Por qué lo hice? Me gire y lo enfrente, se estaba revolviendo el cabello.

-No tienes porque hacerlo, entre menos te relaciones conmigo menos vas a sufrir o yo- me gire de nuevo para seguir mi camino, pero de nuevo me agarro del brazo.

-No tienes derecho a obligarme a no conocerte- me agarro por los hombros y me hizo mirarlo a los ojos, tiene un bonito color esmeralda- y jamás en la vida te haría daño.

-No confió en nadie- intento zafarme de su agarre.

-No te estoy pidiendo que confíes en mí, solo que me permitas conocerte- es demasiado terco- déjame ganarme tu confianza.

-No lo vas a hacer, suéltame por favor- al fin me soltó- no quiero a nadie en mi vida, solo déjame en paz- me alejo tres pasos de él, estábamos demasiado cerca.

- ¿Por qué te cierras en ti misma? ¿Por qué le temes a las personas? ¿Quién te hizo tanto dolor para que no confíes en nadie?

-¡Porque la mayoría de las personas que conozco me han fallado¡- las lágrimas empezaban a correr por mis mejillas, odio llorar y más en frente de las personas- no quiero en mi vida a más personas que me hagan daño- trato de contener las lagrimas

-No soy igual que la mayoría, permíteme ayudarte- de nuevo cerro la distancia que nos dividía.

-No me importa quien seas, solo déjame en paz- quería salir corriendo, pero no sabía dónde estaba, no encontraba ningún lugar conocido, solo veía arboles a mi alrededor- ¿Dónde mierda estamos?- empezaba a sentirme sin aire, no de nuevo, no enfrente de él.

-¿Estas bien?- intento tocarme.

-¡No me toques! Déjame en paz- me senté en la hierba fresca intentando calmarme.

-Está bien, está bien, pero no estás sola, estoy aquí, respira conmigo inhala, exhala- ¿Qué estaba haciendo? ¿Por qué le estoy haciendo caso?- Bella mírame y hazlo conmigo inhala, exhala- no sé qué estaba haciendo pero me estaba calmando- eso es, estoy aquí, sigue respirando.

-¿Cómo sabias…

-También he tenido ataques de pánico, concéntrate en tu respiración.

-Gracias por ayudarme.

-No te preocupes- me alzo del suelo y me cargo como un bebe.

-¿Qué estás haciendo?

-Creo que no tienes suficientes fuerzas para caminar y tampoco sabes dónde estamos, así que yo te llevo- me sentía débil, pero no era para tanto.

-Ya estoy bien, no te preocupes, puedo caminar.

-Déjame llevarte.

-Sigues siendo un niñato.

-Hasta donde yo sé, ser caballero no es ser niñato.

-Un niñato es ser terco, como cuando un niño quiere un juguete y hace una pataleta.

-Si ser un niñato hace que estés bien, pues vale, seré tu niñato- dijo viéndome a los ojos, estoy empezando a tener una relación de amor-odio con eso.

-Deja de hacer eso, me incomoda- dije apartando la vista.

-Está bien- soltó una pequeña risita- llegamos a mi auto- estábamos muy cerca del parqueadero por lo visto.

-No tardamos mucho- dije bajando de sus brazos- gracias… por todo.

-No hay de que- de nuevo se alborotaba la cabeza- oyes si no tienes más clases, te puedo llevar a donde quieras.

Después de todo lo que sucedió solo quiero irme a casa, pero mis primos tienen clase hasta tarde.

-Solo porque mis primos tienen clase hasta tarde y no tengo en que moverme.

-Estoy agradeciéndole a la universidad por dejarle a tus primos clases hasta tarde- dijo dirigiéndose hasta su carro- pero antes quiero ir a comer ¿me acompañas?

-Está bien, pero esta vez yo pago- dije ajustándome el cinturón de seguridad.

-Como quieras.