Capítulo 20

Onur entrelazó sus dedos con Sehrazat cuando se acomodaron uno al lado del otro en el pequeño crucero privado que él había contratado para pasear por el mar Egeo…

Había intentado alquilar un yate como el suyo, pero no había podido y aunque se había enojado, Sehrazat lo había convencido de que debían dedicarse a relajarse y disfrutar del momento…

Conocieron distintos lugares en ese paseo y cuando regresaron decidieron ir un rato a la playa.

Sehrazat sacudió la cabeza y sonrió cuando lo vio mirarla con intención al salir del baño con el traje de baño de dos piezas. Se puso un suéter de hilo encima y él suspiró con fastidio…

Onur tomó su mano cuando salieron por la puerta lateral del hotel para ir a la playa… no había tanta gente, pero si algunos niños pequeños…

Ella sonrió y se quedó mirando a un padre intentar armar un castillo de arena con su hijo, que lo retaba porque no era lo que quería…

Sintió las manos de Onur en su cintura y su cuerpo rodeándola…

-Te encargarás de los castillos de arena de nuestros hijos…- le dijo al oído y ella cerró los ojos, su piel erizándose de solo pensar en eso.

-¿Nuestros hijos? - dijo cuando él la hizo girar y la miró a los ojos.

-Eres arquitecta… seguro te quedarán mejor…- le dijo y sonrió.

-Onur…

-No te pongas a la defensiva… no hace falta… solo te hice una broma…

-Es que… no me pongo a la defensiva…

-Lo haces…

-Onur… - le dijo y puso un dedo sobre sus labios para impedir que la interrumpiera- cuando hablaste de nuestros hijos… pude imaginármelo… es todo…- dijo y sonrió al ver la cara de desconcierto de él.

-Bien… me parece bien…

-Relájate… y quiero pedirte disculpas… seguramente reaccionas así por todas mis inseguridades… no es justo… pero así soy... insegura…

-Y yo te amo así…- dijo y luego de tirar de su mano, la arrastró hasta el mar y se zambulleron en el agua…

Sehrazat lanzó una carcajada feliz cuando él la atrapó entre sus brazos y la tomó desprevenida. Se quedaron jugando un buen rato y luego se quedaron al sol hasta que llegó el atardecer…

Onur trajo un trago para cada uno y se abrazaron para observar como el sol se ponía frente a ellos…

Lo miró de costado y se enamoró de sus rasgos, bañados de un color anaranjado intenso por la puesta del sol…

Él la pescó mirándolo y sonrió.

-Te amo…- le dijo ella y apoyó su cabeza sobre el hombro de él.

Onur suspiró y la rodeó con su brazo. Eran tantas las emociones que sentía en ese momento que creyó que no se aguantaría y cometería el error de proponerle matrimonio… y sabía que ella aún no estaba preparada para eso… y Onur quería hacer las cosas bien… aunque le costara un esfuerzo sobrehumano contenerse…

Se quedaron un rato en silencio, disfrutando del momento y luego él la sintió tiritar de frío…

-Vamos adentro… ¿vamos a salir a comer esta noche? - le preguntó.

-Sí… aunque confieso que lo único que quiero comer es a ti…- le dijo y ella alzó las cejas sonriendo.

-Mmmm… bueno, podemos pedir la comida en la habitación…

-¿Y perderme a ti con ese vestido que trajiste?

-Espera un momento… ¿cómo sabes qué vestido traje? - dijo ella arrugando la nariz.

-Te vi empacarlo el otro día…- le dijo mientras la empujaba hacia adentro de la habitación.

Se ducharon juntos y, aunque las cosas se pusieron algo intensas, prefirieron esperar a volver de la cena para dejarse llevar por la pasión…

Él besó su espalda mientras la ayudaba a subir el cierre del vestido y Sehrazat cerró los ojos ante la sensación. La hizo girar y paseó su mirada por ella. Ese vestido corto apenas por encima de sus rodillas, ajustado a su cuerpo, color uva resaltaba sus facciones y ella sonrió al ver la mirada casi depredadora de él…

-Vámonos ya porque sino no saldremos…- le dijo dándole una última mirada mientras la veía acomodarse el cabello a un lado del cuello y mirarse al espejo para retocar el poco maquillaje que se había puesto.


Onur entrelazó sus dedos con los de ella cuando se acomodaron en una mesa con vista al mar, algunas antorchas encendidas iluminaban el lugar…

Se quedó mirándola en silencio y ella le sonrió. Ambos se sentían en el paraíso, obviamente el lugar y el momento que vivían ayudaban mucho, pero si en ese momento hubiesen intercambiado impresiones, hubieran coincidido…

Pidieron un menú especial con comidas típicas de le región y luego disfrutaron de un show en el que terminaron bailando divertidos con los bailarines encargados del show.

Salieron a caminar por la playa luego y él sonrió al verla alegre, quizá un poco más por el ouzo y luego el vino que habían tomado…

-Sehrazat…- le dijo tomándola en sus brazos y acomodando unas hebras de cabello que se movían por la brisa.

-Dime…- le dijo enfocando su mirada en sus labios, esperando que él le dijera lo que quería decir.

-Siento que habernos dado esta oportunidad es lo más correcto que hemos hecho en mucho tiempo…

-Me pasa lo mismo…- le dijo y él apoyó su frente sobre la de ella- hace un tiempo, cuando comencé a sentir cosas por ti… y bueno, todo lo que pasó luego, tenía miedo de que fuera solo algo intenso, corto… pero, aunque no pasó tanto tiempo, de alguna manera comienzo a proyectar… y eso significa que lo nuestro tiene bases sólidas…

-Así es…- dijo él un poco impactado con las palabras de ella.

Onur se inclinó y besó sus labios con suavidad. El beso se hizo un poco más intenso y luego ella lo miró con una sonrisa y lo abrazó para seguir caminando hasta llegar al hotel y a su habitación…

La ropa no les duró demasiado tiempo y un par de minutos después, se dejaron llevar por el deseo y se dedicaron toda la noche a demostrarse lo que sentían…


Sehrazat abrió los ojos y se tomó la cabeza, tenía un poco de resaca y cuando tomó conciencia de la realidad lo vio a su lado, dormido con una expresión casi de niño y sintió lágrimas en sus ojos…

¿Era posible que ella lo hubiese visto desde que se habían conocido como a un amigo y ahora sintiera por él cosas tan profundas que le habían permitido imaginarse junto a él, formando una familia?

Sintió un escalofrío recorriéndola al pensar en un par de niños corriendo alrededor de ellos y llamándolos mamá y papá…

¿Por qué si se suponía que había estado tan enamorada de Ahmet, haciendo planes para casarse y todo, no había fantaseado con esas cosas estando a su lado?

Onur eligió ese momento para abrir los ojos y le dedicó una sonrisa adormilada.

-Mmmm ¿hace mucho te despertaste? - le preguntó, besando su hombro con suavidad.

-No… hace un instante…- le dijo y le sonrió.

-Bien… ¿qué quieres hacer hoy? ¿otro paseo en yate? - le dijo mientras insistía con los besos en su hombro.

-Mejor no… echo de menos el nues… el tuyo…- dijo y se sonrojó.

-En cierta forma también es tuyo ahora… bien… entonces ¿qué quieres hacer?

-Te diré que haremos…- le dijo ella posicionándose sobre él- pediremos un desayuno continental y luego nos quedaremos aquí todo el día…

-¿No quieres salir? - le preguntó él alzando las cejas.

-Tengo todo lo que necesito entre estas cuatro paredes… y si tienes necesidad de un poco de aire… tenemos la terraza… que es bastante privada dijiste… ¿cierto?

-¿Por qué el interés de que sea privada?

-Bueno… porque hoy no planeo vestirme en todo el día…- le dijo y se agachó para capturar sus labios y él suspiró con placidez en el beso.

-Te amo…-le dijo él con dulzura.

-Mmmm… creo que yo te amo más…- le dijo ella y se sumergió en sus brazos.


Bueno, espero que les siga gustando. La vuelta a Estambul en el próximo capítulo! Gracias por leer y por la paciencia!