Después de enterarse sobre su infertilidad, Penny estaba triste y de mal humor todo el tiempo. Leonard trataba de animarla pero nada funcionaba, ella se encerró en su propio dolor; nisiquiera le sirvió hablar con Beverly.

-Estoy preocupada Sheldon...- Comentó Amy mientras ella y su familia cenaban.

-Yo también, pero no podemos hacer nada Amy... ella nisiquiera le habla a Leonard.

Luke escuchaba la conversación sin decir nada, él siempre vio a Penny animada, habladora y sonriente, pero ahora parecía otra persona: no hacía chistes, no cantaba ni bailaba y tampoco salía de su habitación. Él tambien estaba preocupado y decidió hacer algo al respecto.

Después de la cena, caminó las dos calles que separaban a sus vecinos y vio a Penny sentada en el porche fumando un cigarrillo. Él sonrío tristemente y se acercó tentativamente a ella.

-¿Sabes que fumar hace mal a tus pulmones?- Dijo.

La rubia, con su semblante demacrado lo miró sin decir nada y dio otra bocanada al cigarrillo.

-¿Y qué?- Preguntó bruscamente.

Luke se sentó junto a ella, pero Penny no lo miró ni lo saludó, estaba seria, con ojos rojos y ojeras.

-Hola Penny...- Dijo suavemente. -Hace días que no te veo afuera.

-No tenía ganas de salir- Dio la última bocanada al cigarro y lo tiró.

-Lo sé... mamá y papá estaban hablando sobre lo que te sucedió, lo siento.

Penny lo miró, él era su pequeño Apple Pie, su bebé y siempre la hacía sentir mejor.

-Yo también... esto no es justo- Su voz se ahogó y finalmente rompió a llorar amargamente. -Me duele tanto...

-Supongo que... uno nunca esta listo para enfrentar esa clase de situaciones, no sé como se debe sentir pero creo que el no poder dejar tu progenie en el mundo físico debe ser difícil. ¿Pero sabes qué? El gran filósofo Friedrich Nietzsche dijo: no hay razón para buscar el sufrimiento, pero si este llega y trata de meterse en tu vida, no temas; míralo a la cara y con la frente bien levantada.

La rubia lloró todavía más fuerte y lo abrazó, el niño también la abrazó torpemente acariciando sus brazos.

-Gracias bebé...

-No me gusta verte triste Penny...

-Ya no lo estaré, lo prometo. Voy a mirar el sufrimiento a la cara con la frente en alto.

-Además... algún día creo que tendré hijos y te prometo que si una es niña, le pondré tu nombre y el de Marie Curie.

Penny se rió con sus ojos verdes llenos de lágrimas.

-Esta bien... claro que los tendrás. Tus bebés serán inteligentes y hermosos- Le dijo con un nudo en la garganta.

-Una vez le dijiste a mi papá que "lo deje ir" yo, no se lo que eso significa pero ahora te lo aconsejo.

-De acuerdo...- Sonrío y segundos después todo se aclaró para ella.

Leonard.

Abrió sus ojos enormemente, nesecitaba ver a Leonard. Había sido muy mala con él en estos dias. Le dió un beso en la mejilla a Luke y entró corriendo a su casa, Leonard estaba en la cocina acomodando unos platos. Ella lo miró, la amaba mucho y era consiente de eso. También lo amaba muchísimo.

-Leonard- Lo llamó con voz temblorosa.

Él se dio la vuelta, era la primera vez que le dirigía la palabra luego de semanas.

-¿Si...?

Corrió hacia él y lo besó. Lo abrazó y lloró por él.

-¡Lo siento, lo siento!

-¿Adonde fuiste?- Preguntó Amy apenas vio a Luke cruzar la puerta.

-Salí a caminar... y ya hice mi buena acción del día- Dijo sonriente.

Oh, rayos...

Él era igual que Sheldon, entonces supo que tal vez habia hecho algo malo pero no se daba cuenta de eso.

-¿Qué hiciste Lucas?

-¡Nada mamá! Estaba con Penny, hablando sobre li que le pasó.

-No debiste hacerlo, eso es un tema de adultos- Dijo Amy enojada.

-Me dio las gracias, dijo que la ayudé. Al menos alguien se da cuenta de que tengo buenas intenciones- Y sin más, subió a su habitación.

Ella estaba a punto de llamarlo pero entonces, Sheldon salió de la cocina corriendo hacia ella.

-Amy, tengo el nombre perfecto para el bebé- Anunció emocionado.

-¿Qué? Habías dicho que se llamaría Bruce- Le recordó, mientras acariciaba su vientre.

-Si, pero lo pensé mejor y es un nombre bastante corriente. Por eso elegí Deveraux Stan Cooper.

-¿Deveraux? ¿Enserio? ¿Estás seguro?

-¿No te gusta?

-Si, me gusta mucho. Pero creí que ya habias elegido.

-Si, pero lo pensé mejor. ¿Podemos ponerle Deveraux? ¡Por favor, por favor!- Suplicaba como un niño.

-Está bien- Suspiró sonriendo. -Deveraux será.

Unas semanas después, Amy ya no podía moverse ni caminar por su cuenta, le dolía mucho la espalda y estaba muy cansada. Penny se encargaba de cuidar a los niños y a Sheldon.

Para ser comida hecha por Penny, no estuvo nada mal- Dijo Luke riéndose.

-Niño, más respeto- La rubia lo miro molesta.

-¿Mamá sigue acostada?

-Si, tuvo muchos dolores hoy.

-¿Crees que el bebé nacerá pronto?

-Todavia faltan cinco semanas, debe ser un malestar pasajero.

Después de la cena, Leonard y Penny se fueron a su casa. Sheldon se encargó de que sus hijos se acuesten, luego se ducho; se cambió a su pijama azul y se acostó junto a Amy. Se durmió rápidamente, eran las 04:00 de la mañana cuando ella sintió punzadas insoportables.

-Sheldon...- Dijo ella.

-Mmh- Se quejó dormido, se acercó acurrucandose contra ella.

-Sheldon despierta...- Lo sacudió suavemente pero él se apretó más contra su cuerpo, así que no tuvo otra opción. -¡SHELDON!

-¡Ahhh! ¿Qué sucede? Casi me matas del susto.

-Creo que ya es hora- Dijo sonriendo nerviosa.

-¿Ya? Pero aún faltan 4 semanas, no puede ser- Se levantó rápido tratando de ponerse un pantalón encima de su pijama, Amy lo detuvo.

-Tranquilízate me haces poner nerviosa, ayúdame a vestirme y llamemos a Leonard; estás muy nervioso para conducir.

El Dr. Wheleer examinó a Amy y colocó sensores para ella y el bebé en su cuerpo.

-Bueno, Amy parece que tu bebé está en camino. Sé que está un poco adelantado, pero seguramente ahora no habrá ningún problema. Lo revisaremos cuando nazca, pero él ya es lo suficientemente grande y saludable en este momento que no tenemos que hacer nada para detener su trabajo de parto. Aún se encuentra bastante adelantado en el proceso, así que trata de descansar. Sé que es incómodo, pero hay mucho de trabajo aún por delante.

-Gracias- Dijo Amy.

Después de que el doctor se fue, Leonard llamó a la puerta antes de asomarse.

-¿Puedo pasar?

Sí- Respondió Amy, Sheldon todavía estaba llenando el papeleo. Estaba demasiado distraído para mantenerlo por mucho tiempo, y se detenía cada vez que alguien entraba en la habitación.

-¿Está todo bien?- Preguntó Leonard.

-Sí. Dijeron que va a pasar un tiempo, así que puedes irte a casa- Le dijo Amy. -¡Ay ay ay!- Exclamó de repente cuando las contracciones comenzaron de nuevo.

-Aprietame, lo aguantaré- Leonard agarró la mano de Amy.

Amy lo hizo hasta que pasó. Leonard le acarició suavemente la mejilla y luego se levantó. -Iré a casa para que Penny venga, será de más ayuda que yo.

-Gracias por todo, Leonard- Dijo Amy cuando se fue. Ella estaba agradecida por los buenos amigos en ese momento.

Una vez que Sheldon finalmente terminó con el papeleo, comenzó a pasearse por la habitación.

-Yo también quiero caminar- Dijo Amy.

-¿Estás segura de que puedes hacerlo?- Preguntó Sheldon, preocupado.

Este no es mi primer en labor de parto. Solo ven y ayúdame.

Sheldon se acercó y tomó sus manos para levantarla. Luego la siguió, empujando el soporte con los monitores que todavía estaban pegados a ella. Una enfermera entró y corrió hacia Amy. Ella pensó que estaba a punto de meterse en problemas por levantarse.

-Dra. Cooper, si quiere levantarse y caminar, solo llámenos. Podemos desconectarlo de los sensores por un momento

-Oh- Dijo Amy. Entonces sintió más contracciones.

La enfermera se volvió hacia Sheldon. -Ven aquí y ayúdame a sentarla por un minuto- Sheldon se acercó y apoyó a Amy. Ella agarró su mano y la apretó como había hecho con Leonard e intentó respirar como se suponía que debía hacerlo hasta que todo terminara.

-El Dr. Wheleer dice que puede levantarse por veinte minutos cada hora hasta que sus contracciones estén separadas por cinco minutos. Dado que todo parece estar bien, solo tendremos que desconectarlos por un momento. Llámeme cuando vaya a acostarse de nuevo en un rato.

-Gracias- Dijo Amy.

-¿Estás seguro de que está bien?- Preguntó Sheldon.

-Estará bien, ustedes van a estar aquí por un tiempo- Dijo la enfermera.

Amy caminó alrededor de la habitación por un rato más antes de ir al baño y volver a la cama. La enfermera enganchó a Amy de nuevo a los monitores.

-Sheldon, acuéstate conmigo- Ella se acercó y le dio una palmada en la cama para que él se uniera a ella. Él no estaba seguro de que debería, pero ella le estaba mirando con los ojos tan abiertos que él no podía rechazarla. Su cara se arrugó de dolor tan pronto como él se subió a la cama, por lo que casi se levantó de un salto.

-¿Tienes frío?- Pregunto el físico al sentir como ella temblaba bajo su abrazo.

-Tengo miedo- Admitió Amy. Ya llevaban un par de horas en el hospital y estaba inquieta, un poco aburrida y completamente aterrorizada, aunque sabía de antemano que esto tarda horas.

-Creí que estarías más tranquila, ya hemos hecho esto dos veces.

-Lo sé, pero pasaron ocho años...

-Todo estará bien amor, relajate- Bajó su cabeza y atrapó sus labios en un beso intenso. Amy tiró de su cabello y correspondió con la misma pasión, este embarazo provocó que sus hormonas ardan y para su suerte, Sheldon siempre estaba ahí para prenderse fuego junto con ella. Y ahí estaban, besándose con sus lenguas peleando para tomar el control; en un golpe de lógica, recordó que estaban en un hospital tratando de que ella de a luz a su hijo. Se separó de él y volvió a recostarse en su pecho.

Sheldon se había dormido. Amy se estaba quedando dormida, pero una sensación de humedad y dolor recorrió su vientre y sus piernas. Se retorció levemente en la cama cuando el dolor aumentó exponencialmente, Sheldon se levantó de un salto muy asustado.

-¡Amy!

-Sheldon llama a la enfermera- Dijo Amy débilmente en medio de una fuerte contracción, miró hacia abajo y vio el líquido amniótico recorriendo sus piernas hasta manchar las sábanas de la cama.

El físico salió corriendo al pasillo y minutos después, el doctor Wheleer acompañado de dos enfermeras y Sheldon, entraron a la habitación.

-Amy tu bebé está a punto de llegar, en la siguiente contracción quiero que pujes lo más fuerte que puedas- El doctor hizo qué Amy se pusiera en la posición correcta.

Ella estaba con mucho dolor, sosteniendo a Sheldon de la mano hizo uso de toda su fuerza, acompañada de un grito un poco feroz.

Continuará...