Resumen: Diez años después, los antiguos problemas permanecen. Adrien siendo manipulado por su padre, Marinette esforzándose en su carrera, Luka sufriendo por sus errores del pasado y Kagami tratando de construir su futuro. Papillon aún sigue haciendo de las suyas.

Notas:

1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.

2) Este fic está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.

3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada

BAS LES MASQUES

CAPÍTULO 20

Fuera de las oficinas de Gabriel

Al mismo tiempo

La noche anterior, Kagami le había dicho a Luka que estaba preocupada por Marinette y que sería buena idea frecuentarla mientras Adrien aún estaba en Londres. El chico decidió la recomendación y fue al edificio de Gabriel a ver cómo estaba Marinette. Sabía que aún tenía unos diez minutos antes de su hora de entrada para llevarle una pequeña golosina y ver cómo se sentía mientras que Kagami se encargaba de llevar a Sebastien a la escuela.

Luka lo hizo gustoso: era lo menos que podía hacer por ella, sobre todo después de todo lo que Marinette había hecho por él los últimos cinco años. No solo eso, estaba furioso con monsieur Agreste por la manera en la que la había tratado y también con Adrien por haber peleado con ella por preocuparse por él.

-¿Porqué estás tan ssserio, Luka?- le dijo Sass asomándose por el cuello de su camisa- ¿es por lo que Kagami te contó esta mañana?-

-Sí- dijo Luka seriamente- no sé que es lo que tiene Agreste jr en la cabeza para enojarse cuando Marinette solamente quiere ayudarlo-

Sass iba a responderle cuando vio a Marinette saliendo del edificio caminando apresuradamente y cargando sus libretas de dibujo, su mochila, su bolso, su portafolio y un par de estuches de lápices y colores. Luka entrecerró los ojos mientras que la miraba confundido. Si era la hora de entrar a trabajar, no de salir. Le indicó a Sass que se escondiera y se apresuró para alcanzarla.

-Marinette- dijo Luka tocando su hombro para llamar su atención cuando ya estaba fuera del edificio y caminando sobre la acera hacia la estación del metro. La chica se volvió bruscamente hacia él sorprendida y él se dio cuenta de que tenía los ojos húmedos- ¿Marinette, qué fue lo que pasó?-

-Me acaban de…- comenzó a decir ella, pero se corrigió y sacudió la cabeza- acabo de renunciar-

-¿Qué?¿Porqué?-

Marinette no respondió. Su labio inferior tembló y sus brazos dejaron caer todo lo que llevaba consigo para abrazar a Luka por la cintura. El chico se alarmo al verla hacer eso, pero abrazó a su amiga con cariño.

-No se lo que pasó, Mamamarimanette- dijo él en voz baja, dándole unas palmadas amistosas en la espalda esperando a que se tranquilizara- pero estoy seguro de que lo resolveremos-

-No hay solución, Luka- dijo Marinette. No estaba llorando, no aún, pero se sentía completamente desesperanzada- Gabriel Agreste me odia y no hay manera de cambiar eso-

Las palabras de Marinette no pasaron desapercibidas por el chico, pero decidió que después se encargaría de descifrar eso. Mientras tanto, su mejor amiga necesitaba ayuda.

-Hey, está bien… va a estar bien- dijo el chico en voz baja- acompáñame a mi casa, Kagami seguramente está preparando algo delicioso de comer de nuevo-

Marinette respiró hondo, separándose de él y dando un paso atrás. Se frotó los ojos con el dorso de su mano y sacudió la cabeza.

-Yo… no, gracias, Luka- dijo ella, evidentemente aún estaba muy afectada por lo que acababa de pasar- prefiero ir a casa a descansar un rato-

Luka asintió seriamente, pero aún así recogió todas las cosas que Marinette había dejado caer y le ofreció su brazo.

-Como quieras, pero igual te acompaño a tu casa- dijo Luka sonriendo levemente- llevas muchas cosas contigo y necesitas una mano-

Marinette sonrió tristemente y caminó junto a él hacia la estación de metro. Luka caminó a su lado en silencio mientras que estrujaba los sesos tratando de buscar una manera de ayudarla a sentirse mejor o a resolver su problema, y gruñó frustrado porque no lograba encontrar nada. ¿Cómo podía ser tan inútil? Marinette lo había ayudado en su peor momento y él no podía encontrar una solución.

Cuando bajaron a la estación, Luka vio a Marinette detenerse frente a la máquina de boletos para comprar uno. Aprovechando la distracción de la chica, sacó discretamente su teléfono celular para enviar un mensaje de voz a Kagami.

-Hey, soy yo. Tenemos problemas. Tengo la impresión de que el viejo Agreste forzó a Marinette a renunciar a su trabajo- susurró Luka rápidamente al micrófono del aparato- Marinette está devastada y la estoy acompañando a su casa, pero no sé qué más podamos hacer al respecto-

-Ugh…déjamelo a mí- le respondió Kagami con un gruñido, y vaya que su mujer no sonaba nada contenta.

No pudo seguir pensando en ello porque Marinette regresó a su lado con su boleto, y ambos caminaron hacia el andén de regreso a su casa.

X-x-x

Old Parish Hall, Londres

Poco después

Adrien tenía una extraña sensación de que algo le faltaba, la cual no lo había dejado en paz desde que se dio cuenta de que había perdido su teléfono celular. Había sido la primera noche en mucho tiempo en la que no había hablado con su lady, y sentía que le había hecho más falta de lo que había imaginado. Sin su teléfono no tenía manera de corregir eso.

Cuando llegó al sitio del desfile para revisar los últimos detalles, vio su teléfono celular en el pequeño vestidor que los organizadores del desfile había estado usado los últimos días como oficina. Pensó que eso era extraño porque ni siquiera recordaba haber entrado ahí. O quizá se le había caído y alguien lo encontró y lo puso ahí.

Adrien tomó el aparato y trató de usarlo para enviarle un mensaje a Marinette. Se acercaba su hora de descanso en Gabriel y moría por hablar con ella, pero el teléfono celular no tenía batería. Gruñó frustrado. ¿Qué tenía que hacer para hablar con su lady?

-Es muy sospechoso, ¿no lo crees?- comentó Félix, interrumpiendo sus pensamientos mientras que buscaba una batería portátil para cargar el aparato.

-¿A qué te refieres?- dijo Adrien confundido.

-A que ayer yo estuve contigo todo el tiempo, y sé que ni siquiera te acercaste a este sitio- dijo su primo cruzando los brazos con una expresión que no le gustó ni un poco- y resulta que aquí estuvo tu teléfono todo el tiempo-

-Quizá alguien lo encontró en el suelo y lo recogió- dijo Adrien.

Félix hizo una expresión que no supo cómo interpretar, y mientras que Adrien seguía buscando una batería nueva para su teléfono, el de su primo comenzó a sonar.

-Hello. Sí, soy yo- dijo Félix seriamente- ah sí, ¿de qué idiota habla? Sí, de hecho ese es el idiota que está conmigo en estos momentos. Sí, madam, se lo paso inmediatamente- separó el teléfono de su oído y se lo ofreció a Adrien- una chica te está llamando-

-Hey- dijo Adrien mirándolo molesto al caer en cuenta de que Félix lo había llamado idiota mientras que se llevaba el auricular al oído- ¿salut?-

-¿Porqué no contestas tu teléfono, grandísimo idiota?- la voz de Kagami resonó en su oído.

-Ugh…- se quejó él alejando un poco su auricular de su oido- que gusto escucharte a ti también, Kagami. Mi teléfono estuvo extraviado desde ayer, lo acabo de encontrar pero está sin batería. ¿Cuál es la emergencia?-

-La emergencia fue que el malparido de tu padre forzó a Marinette a renunciar después de sistemáticamente torturarla psicológicamente todos los días hasta este momento- dijo Kagami, con un tono entre preocupado y enojado.

-¿Que hizo qué?- dijo Adrien lívido de enojo. Recordaba los últimos mensajes de Marinette insinuándole que estaba muy cansada y que no había tenido un buen día, pero jamás pensó que hubiera llegado a los niveles que describía Kagami.

¿Y qué era eso que su padre la forzó a renunciar? Su corazón dio un vuelco desagradable. ¡Su lady debía estar sufriendo y él estaba en otro país, sin batería en su teléfono!

-Lo que escuchaste, tarado- dijo ella. ¿Había dicho un tono enojada? Más bien estaba furiosa. Pocas veces había escuchado a Kagami así, y nunca terminaba bien para la persona que la había hecho enojar- Luka la acompañó a casa pero nos dijo que quiere estar sola. Adrien, si las cosas siguen así, temo que sea akumatizada-

Adrien sintió como si se le fuera el corazón a los pies al escuchar lo que le acababa de decir la japonesa. Marinette, su Lady, estaba en grave peligro de ser akumatizada. Ella, Ladybug, la guardiana de la Miraclebox. ¿Y qué rayos estaba él haciendo en Londres, tan lejos de ella? ¿Porqué no estaba a su lado?

Levantó la mirada y vio la pasarela; el desfile ya estaba a punto de comenzar.

-Yo…- comenzó a decir, sin saber qué responder. Tenía que correr a casa y rescatar a su lady, no podía dejar que fuera akumatizada. Pero el desfile…

-¡Trae tu trasero inmediatamente a París, pedazo de idiota!- dijo Kagami antes de colgarle.

Adrien le pasó a Félix su teléfono sin decir nada y sin saber qué hacer. Si se iba de Londres, el desfile seguramente fracasaría sin él y su padre lo asesinaría a sangre fría. Si se quedaba… no, no podía quedarse, no podía abandonar así a su Lady. Su cuerpo tembló.

-¿Te encuentras bien, Adrien?- dijo Félix frunciendo el entrecejo.

-N…no- dijo el chico. Mirando alternadamente la pasarela y la puerta. Tenía que tomar una decisión. ¿El desfile o regresar a París? ¿Decepcionar a su padre o abandonar a su Lady?

No había competencia. Su Lady era la persona más importante en su vida, sin importar lo que dijera nadie. Se volvió hacia Félix, quien su rostro mostraba cada vez más preocupación, e iba a decir algo cuando un par de manos (que bien habrían podido ser garras) se dejaron caer sobre sus hombros.

-Adrien- canturreó Lila, haciendo que ambos rodaran los ojos- los organizadores te están esperando para comenzar el Fashion Show-

-Ah… claro, Lila- dijo el aludido sacudiendo los hombros para soltarse de ella- voy en un minuto. Hay un asunto que tengo que hablar con Félix-

Y sin esperar a que ninguno respondiera, Adrien tomó el brazo de su primo y tiró de él para entrar a uno de los vestidores que estaban junto a la entrada.

-¿Qué es lo que te pasa, Adrien?- dijo Félix.

-Tengo que regresar a París. Inmediatamente- dijo el chico en un tono urgente- necesito que tú tomes mi lugar en el desfile-

Su primo lo miró confundido, frunciendo el entrecejo como si estuviera analizando lo que acababa de decir. Aquello solo duró un par de segundos.

-Ewwww, claro que no- dijo Félix en un tono fastidiado, mirándolo como si dudara de su salud mental- ¿acaso estás loco?¿Porqué haría eso?-

-Por favor, tú eres el único que puede tomar mi lugar y ya sabe todo lo que hay que hacer- dijo Adrien- tengo que ir a París porque Marinette… la chica que amo está en peligro de ser akumatizada-

Félix no parecía muy convencido.

-¿Y eso qué?- dijo él encogiendo los hombros- la respuesta es simple, ve con la chica y al demonio el desfile…-

-Por favor, Félix, haré lo que quieras si haces esto por mí- insistió Adrien.

Félix pareció considerar su propuesta, y por un momento Adrien se arrepintió. Su primo podía llegar a ser bastante cruel en ocasiones. Sacó su celular de nuevo y comenzó a hacer algunos clics en él.

-Hecho- dijo Félix finalmente- ya tienes un boleto pagado en el Startrain para que regreses a París. Apresúrate a King's Cross, el tren saldrá en veinte minutos. Y Adrien- añadió con una sonrisa maliciosa- realmente vas a desear haber soportado la furia de tu padre esta vez en lugar de haber hecho un trato conmigo-

Adrien tragó saliva, pero asintió. Tomó su teléfono y la batería portátil, y se echó a correr hacia la salida del sitio del desfile con cuidado de que nadie lo viera. Félix lo miró alejarse con una sonrisa maliciosa y salió del vestidor, pensando que su primito se arrepentiría de haber confiado en él.

Levantó la vista y vio que Lila estaba charlando animadamente con los reporteros, y cerca de ella la palanca de la alarma contra incendios. Sonrió y se ajustó la corbata.

x-x-x

Estación King's Cross- Saint Pancras

Poco después

Adrien corrió sin equipaje y sin nada más que su pasaporte a la estación de trenes y subió al Startrain tras dar su nombre. Como Félix le había dicho, ya tenía un sitio separado en el tren que viajaría de regreso a París por el Eurotúnel.

Suspirando aliviado, el chico se dejó caer en su asiento y conectó su celular para cargarlo, pensando en que quizá podía intentar llamar a Marinette en el camino antes de que el tren pasara por el túnel subterráneo. Justo cuando los empleados de Startrain comenzaron a dar los anuncios de que el tren estaba a punto de partir, alguien se sentó junto a él y quedó helado al ver de quien se trataba.

Era Félix.

Adrien sintió un sudor frío al ver la sonrisa traviesa de su primo sentado a su lado con una expresión de que iba de paseo. ¿Qué no se suponía que él lo supliría en el desfile?

-¿F…Félix?-

-Salut- sonrió el chico con una expresión traviesa- cambié de opinión, yo también quiero ir a París, tengo antojo de un croissant. No te preocupes, le libero de tu promesa, no tendrás que pagarme nada-

Adrien vio con pánico a los oficiales del tren anunciar que las puertas se cerrarían y que el viaje comenzaría, y Félix no parecía dispuesto a moverse.

-Pero…-

-Tienes que tomar una decisión, Adrien- dijo su primo borrando su sonrisa- ¿prefieres agradar al bueno para nada manipulador de tu padre o rescatar a esa chica Marinette de ser akumatizada?-

Adrien bajó la mirada, recordando la discusión que ambos habían tenido antes de irse a Londres. Como había dicho antes, no era una pregunta. Si tuviera que elegir, elegiría mil veces a Marinette, pasara lo que pasara. Respiró hondo y apoyó su espalda en el respaldo de su asiento.

-Elijo a Marinette. Mil veces- dijo Adrien seriamente.

Félix suavizó su mirada mientras que las puertas se cerraban y el tren comenzaba a avanzar. La resolución de su primo no flaqueó ni un momento.

-Hay algo que tienes que saber, Adrien- dijo Félix seriamente una vez que el tren comenzó a alejarse de la estación- le devolví la llamada a esa chica, Kagami-

-¿Oh?-

-Me dijo que tu padre forzó a Marinette a renunciar después de torturarla psicológicamente toda la semana e incluso sospecha que la intoxicó a propósito para que vomitara en el taller y la acusó delante de todos los empleados de estar embarazada y de utilizarte para quedarse con tu dinero- dijo Félix.

-¿Qué?-

Adrien palideció. Había estado fuera de París por menos de una semana y su padre se había encargado de torturar a Marinette. ¿Cómo había podido fallarle así a su Lady?

-No solo eso- continuó Félix- estoy seguro de que esa chica Lila estuvo saboteándote. La escuché llamando por teléfono a tu padre diciéndole que te robó el celular ayer, que lo drenó de toda su batería y que te mantendría lo más ocupado posible para que no puedas comunicarte con Marinette-

El otro chico lo miró boquiabierto. No quería creer que su padre podía ser capaz de hacer algo así, provocando una akumatización a propósito, pero Kagami no le mentiría. Quizá Félix sí, pero era demasiado como para que fuera mentira, y cayó en cuenta de que su padre y Lila eran perfectamente capaces de hacer eso.

-Siempre haces lo que tu padre te dice y eso no está bien- dijo Félix- y mira lo que hizo. Él la lastimó a propósito por alguna razón, estoy seguro-

-Tienes razón- dijo Adrien finalmente, entrecerrando los ojos y recordando lo que Marinette le había dicho sobre que su padre lo manipulaba, pensando que seguramente quería deshacerse de ella para seguir teniendo control en su vida- es la última vez que dejaré que père me use para lastimar a alguien-

Con esa nueva resolución, el chico levantó la mirada y entrecerró los ojos. Ojalá el tren se moviera más rápido, pues ardía en deseos de abrazar a su lady y pedirle perdón. Solo esperaba llegar a tiempo.

"Resiste, Marinette, ya voy para allá"

x-x-x

Guarida de Papillon

Poco después

Las mariposas revolotearon a su alrededor conforme se transformaba. Llevaba ya varias semanas sin tomar el rol de Papillon, dejándoselo a Lila o a Nathalie, pero había recuperado el broche de la Mariposa para que Lila cumpliera su parte en Londres y poder llegar a este momento.

-Mmm… esto es perfecto…- dijo Papillon poniendo su mano a su pecho y sonriendo al detectar las emociones negativas necesarias para llevar a cabo la akumatización- las emociones de esta resiliente mujer están finalmente fuera de control. Dolor, frustración, enojo… y un corazón roto. Awww… que ternura-

La gran ventana en forma de Mariposa se abrió.

-Marinette Dupain-Cheng será mi gran obra maestra, el único akuma de esta ciudad que podrá destruir a los héroes y traerme los Miraculous de la Catarina y del Gato Negro- continuó el hombre, extendiendo su mano para tomar una mariposa y convertirla en un akuma- la creatividad de esa mujer es perfecta para contrarrestar la de Ladybug-

Soltó a la mariposa, la cual salió por el hueco de la ventana y se alejó en la distancia.

-Vuela, mi pequeño akuma, y ennegrece ese corazón puro y destrozado-

Papillon miró el akuma alejarse con una sonrisa satisfecha. Después de una larga semana de trabajo y preparación había logrado destruir el espíritu de Marinette Dupain-Cheng. Su inteligencia y su creatividad serían invaluables para vencer la de Ladybug. Pronto ella y Chat Noir por fin perderían sus Miraculous.

x-x-x

Apartamento de Marinette

Al mismo tiempo

Marinette suspiró frustrada y se dejó caer en su cama, abrazando su almohada. Realmente odiaba ser tan brusca con sus amigos, pero había tenido que cerrar la puerta en la cara de Luka y Kagami, diciéndoles que la dejaran en paz. No estaba de humor para ver u hablar con nadie. Había tratado nuevamente de contactar a Adrien, pero su teléfono la envió al buzón de voz.

Tikki estaba flotando sobre ella mirándola con tristeza. ¿Qué podía decir para hacerla sentir mejor? ¿Que finalmente todo iba a mejorar? Sabía que sí, pero no sabía si Gabriel Agreste haría algo más para separarla de Adrien y, si era sincera consigo misma, la kwami también se sentía un poco deprimida y desesperanzada.

Por fin, y después de haber pasado todo el día intentando controlar sus emociones, Marinette dio rienda suelta a su llanto. A Tikki le rompió el corazón escuchar sus sollozos. La pobre había aguantado los constantes embates de esa horrible persona.

Tikki se posó sobre la cabeza de su portadora. Quizá sería bueno dejarla llorar, quizá sería bueno que se desahogara…

-Marinette…-

-Por favor, Tikki… necesito estar sola…- dijo ella entre sollozos.

La kwami la miró tristemente pero no dijo nada al respecto. Flotó a la parte alta de uno de los libreros para darle un poco de privacidad. Aún así, tenía la sensación de que estaba en peligro de que un akuma la atacara, así que se quedó para vigilarla.

Marinette hundió el rostro en su almohada. No entendía nada, porqué pasó eso, cómo había cambiado su vida de ser perfecta a eso. Había perdido el trabajo de sus sueños, había sido humillada delante de todos sus antiguos compañeros y encime sabía que Gabriel Agreste tenía el poder de seguirla lastimando, usando a Adrien.

"No es justo, no es justo…", se repitió mentalmente la chica "no puedo hacer nada… no tengo ninguna esperanza…"

Tikki se quebraba la cabeza pensando en hacer algo para ayudarla, pero no sabía qué podía hacer. Adrien estaba en Londres, seguramente envuelto en el desfile que se estaba llevando a cabo en esos momentos. El desfile donde Gabriel se beneficiaría usando los diseños que Marinette había hecho el último año sin darle ningún crédito a ella. No era como que Adrien podría atender el teléfono de ninguna manera. Luka y Kagami habían intentado ayudar, pero Marinette los había echado de su apartamento.

Momento, ¿qué era ese ruido?

No era su imaginación: la kwami levantó la cabeza y vio una mariposa negra revoloteando hacia la ventana del apartamento de Marinette.

Tikki sintió el pánico comenzar a apoderarse de ella. ¿Porqué no había hecho algo para consolar a Marinette? Sí, era bueno deshacerse de sus sentimientos negativos, pero su portadora era Ladybug y la guardiana de la Miraclebox que conocía las identidades de todos los portadores incluido Chat Noir. Era la única persona que no debía ser akumatizada jamás.

-¡Marinette!- gritó Tikki, pero no obtuvo ninguna respuesta de la chica.

La kwami saltó de su sitio e intentó en vano cerrar las ventanas. La mariposa negra se coló hacia el interior de la habitación antes de que Tikki alcanzara siquiera las manijas, y comenzó a revolotear sobre la chica.

-¡Marinette, un akuma!- gritó Tikki golpeando la cabeza de la chica con sus diminutas manos- ¡piensas cosas positivas!-

Por fin, Marinette levantó la mirada cuando el akuma estaba prácticamente frente a sus ojos. Miró la mariposa negra con indiferencia y bajó la mirada como si estuviera aceptando lo que estaba a punto de pasarle. Tikki vio con horror que el akuma se dirigió a su arete derecho.

-¡Marinette, no!- gritó la kwami, pero sabía que no tenía caso. Marinette se había rendido, no habría milagro, no había solución…

PAM

Frente a sus ojos pasó un borrón color negro que cayó en el suelo frente a la cama con un fuerte golpe.

-¡CATACLYSME!-

Tanto Tikki como Marinette miraron sorprendidas al recién llegado, que dejó caer las cenizas de lo que había sido un akuma en el suelo al abrir su mano y se volvió hacia la chica. Estaba respirando agitadamente porque había llegado corriendo y la miraba con una expresión alarmada.

-Lamento llegar tarde, ma lady- dijo Chat Noir abriendo sus brazos.

Marinette lo miró con ojos llenos de lágrimas. Ahí estaba Adrien, su chaton, a pesar de que se suponía que en esos momentos tenía que estar en el desfile de Londres.

-¿Adrien?- dijo ella débilmente, poniendo una mano en su hombro con miedo de que fuera una ilusión y desapareciera si lo tocaba- ¿qué estás haciendo…? El desfile…-

Chat Noir frunció el entrecejo.

-Supe lo que pasó y tuve que volver a tu lado- dijo Chat Noir seriamente.

Los ojos de Marinette volvieron a llenarse de lágrimas, esta vez de alivio, y se refugió en los brazos de Chat Noir, dando rienda suelta a su llanto de nuevo.

-Detransformación- dijo Adrien en un susurro, soltando el cabello de la chica para acariciarlo con cariño- shhh, todo va a estar bien, ma lady, te lo prometo. Sé que encontrarás una solución, como siempre, y yo estaré aquí para ayudarte-

La chica seguía sollozando en voz baja.

-Tu padre dijo…- dijo ella entre sollozos- que te podía ordenar que te fueras de París para siempre… que te podía ordenar que me dejaras si él quería…-

Adrien frunció el entrecejo mientras que la abrazaba contra su pecho. ¿Su padre había hecho eso? Si Marinette era la chica más valiente del mundo, ¿cómo se había atrevido a herirla de esa manera?

-Marinette, tenías razón- dijo él en voz baja- no me quería dar cuenta y père me utilizó para lastimarte, pero eso se acabó. Tú eres más importante para mí. Lo sabes, ¿verdad? Sabes que tú eres la persona más importante en mi vida, y eso jamás va a cambiar-

La chica por fin sonrió, y el corazón de Adrien se sintió finalmente en paz. Ahora solo era momento de estar con su lady. Ya se encargaría de hacer pagar a su padre por lo que le acababa de hacer a la mujer que amaba. Y vaya que lo haría pagar.

x-x-x

CONTINUARÁ…

¡Hola a todos! Marinette se salvó por un pelo de ser akumatizada, pero su chaton regresó a su lado y destruyó al akuma antes de que la alcanzara. Ah, y si se preguntan que hizo Félix mientras que Adrien no lo vio, tras hablar con Kagami activó "accidentalmente" la alarma de incendios, activando los rociadores y arruinando el desfile.

¡Cuídense todos del COVID! No se arriesguen y sigan las indicaciones de las autoridades de salud. Muchas gracias a todos por sus reviews. Abrazos.

Abby L.