Cuando Percy se encontró con Jiraiya y Naruto frente a la puerta de la aldea, el de cabellos blancos prácticamente comenzó a babear al verla, al igual que Naruto.

—Nēchan, ¿cómo te llamas? —le preguntó el rubio cuando estuvieron en camino.

—Eehh... —comenzó a balbucear Percy y por suerte Jiraiya saltó a su ayuda.

—Su nombre es Hanako —le informó el peliblanco poniendo una mano en el hombro de Percy, para después acercarse un poco más a ella—. Creí que ibas a parecerte a mi, una pelirroja llama demasiado la atención.

—Es que el otro día ví está película... —comenzó a excusarse ella pero no continúo hablando pues Naruto saltó hasta estar frente a ella.

—¡Yo soy Naruto Uzumaki, y algún día me convertiré en Hokage, de veras! —se presentó el rubio con una gran sonrisa, la cuál ella no dudó en regresarle.

Naruto se perdió en los ojos azules de la chica pues Percy en realidad se había pasado por completo en Ariel, fue una suerte que sus piernas no fueran ahora una cola de pez y que vistiera con ropa normal.

El camino fue tan normal como pudo haber sido cuando Jiraiya y Naruto eran sus acompañantes, cuando Naruto se alejó un poco de ellos, Percy aprovechó para decirle a Jiraiya lo que había pasado en Konoha.

—Kakashi dijo que venían de una organización llamada Akatsuki —le contaba Percy en susurros—. Y ellos dijeron que estaban allí por el legado del Yondaime Hokage.

Jiraiya apretó los labios y miró a Naruto de reojo.

—Tendremos que estar alertas por si regresan —dijo al final su tutor y Percy asintió, de acuerdo con sus palabras.

Sin embargo, Jiraiya los abandonó a Naruto y a ella tan pronto una mujer bonita les pasó por enfrente.

Ella tenía su propio cuarto y ellos dos uno aparte, cosa que agradecía pues no sabía si aún dormida podía mantener su chakra constante para el Henge no Jutsu.

Percy podía sentir a Naruto concentrando chakra en la habitación continúa y ella estaba inspeccionando los alrededores con su habilidad sensorial.

Abrió los ojos grande cuando sintió el chakra de Itachi y Kisame dirigiéndose rápidamente hacia ellos.

Saltó de la cama y caminó rápidamente hasta el dormitorio de Naruto para después tocar la puerta.

—¡Naruto, soy yo, abre! —le dijo al rubio desde el otro lado, parte de su ansiedad filtrándose en su voz, el rubio no tardó en abrir y cuando lo hizo, Percy se adentró rápidamente y cerró la puerta detrás de ella.

—¿Qué pasa, nēchan? —le preguntó el rubio.

Pero Percy ya sentía el chakra de los dos miembros de Akatsuki en el pasillo y ella únicamente se preguntaba cómo calamares habían llegado tan rápido.

—Naruto, necesito que te escondas —le susurró Percy al chico, quién la miró confundido pero al ver el gesto de la chica no tardó en cumplir sus órdenes.

Entonces, alguien tocó a la puerta y Percy ya sabía quién estaba del otro lado.

Abrió la puerta con la mayor expresión de indiferencia que pudo utilizar en ese momento para encontrarse con Itachi y Kisame del otro lado.

—Y nos volvemos a encontrar —fue lo que salió de los labios de ella.

—¿Dónde está el niño que contiene al Kyūbi? —preguntó Kisame, sin rodeos.

—Hm, no recuerdo haberlo visto por aquí —dijo ella, jugando a la tonta.

Entonces, antes siquiera de qué pudiera saber que estaba pasando, ya tenía un kunai en la garganta y fue una suerte que ella ya tenía a Anaklusmos en su mano.

—Será mejor que te apartes de nuestro camino o terminarás muerta.

Tronó los dedos, manipulando la Niebla a su alrededor pues no quería que vieran el verdadero aspecto de su espada.

Percy destapó su pluma, revelando su espada y sorprendiendo a sus dos contrincantes cuando el filo llegó hasta estar en la garganta de Itachi, o eso creía ella pues tenía su mirada fija en Kisame, sabiendo que no tenía que mirar al del Sharingan.

—¡Alto! Iré con ustedes, solo no lastimen a Hanako-nēchan —dijo la voz de Naruto detrás de ella, saliendo de su escondite y haciendo qué Percy frunciera el ceño.

—Entonces tu nombre es Hanako —dijo Kisame con una sonrisa.

—Voy por muchos nombres —fue su respuesta mientras veía a Naruto salir de la habitación.

—Itachi-san, sería un problema que intentará escapar —habló Kisame—. Será mejor que le inutilice una pierna.

Percy saltó hasta estar frente a Naruto con su espada dirigida ahora a Kisame.

—Ni se te ocurra —siseó ella mirando a Kisame con el ceño fruncido, como un lobo miraría a su presa.

—Cuánto tiempo, Sasuke —dijo Itachi, llamando la atención de todos al chico en el pasillo.

Percy había estado tan distraída que ni siquiera había notado su chakra.

—Itachi Uchiha —dijo Sasuke y Percy en realidad ya sospechaba que esos dos eran Uchiha, por el parecido pero más que nada por el Sharingan.

—Otro con el Sharingan —dijo Kisame mirando a Sasuke de reojo—, y este se parece a ti, ¿quién es?

—Mi hermano menor.

Percy entendía cada vez menos de esa situación.

—Pensaba que el clan Uchiha había sido aniquilado por ti, ni más ni menos —le dijo Kisame a Itachi.

—Itachi Uchiha, te mataré —dijo Sasuke detrás de él y Percy por fin entendió el sueño del menor de los Uchiha cuando se presentaron por primera vez ante Kakashi, su hermano mayor era su objetivo a matar—. Tal como dijiste, te odié y te desprecié, y con el único fin de matarte —de la mano de Sasuke comenzó a emanar electricidad, era el Chidori— sobreviví hasta ahora. ¡Te mataré!

Hm, sí, Percy no creía que fuera una muy buena idea lanzarse así hacia Itachi después de haber visto como había dejado a Kakashi.

Itachi únicamente tuvo que tomar la mano de Sasuke para desviar el Chidori y romper la pared que estaba a su lado por lo que ahora podían ver la aldea debajo de ellos.

Itachi comenzó a apretar el agarre en la muñeca de Sasuke y detrás de ella Percy sintió como Naruto comenzaba a acumular chakra pero no cualquiera, era el del Kyūbi.

Itachi rompió la muñeca de Sasuke y Percy ya no sabía ni a qué lado mirar de todo lo que estaba pasando.

Tenía que proteger a Naruto pero también quería proteger a Sasuke.

Fue por eso que unió sus manos en un sello y comenzó a acumular chakra también, tenía que utilizar algo fuerte para tener una oportunidad contra esos dos.

Entonces, la espada de Kisame pasó entre ella y Naruto, únicamente rozándolos y llevándose su chakra.

—Mi Samehada también desgarra el chakra y lo devora —les informó Kisame—. Es un problema que intenten usar jutsus, ahora son presas más fáciles.

Percy apretó los labios, ella no solo trabajaba con chakra y su cuerpo respondió a su desesperación pues sintió un tirón en la boca del estómago mientras todos los baños y lavabos a su alrededor explotaban.

Entonces, antes de siquiera poder hacer algo con eso, cometió el error de ver a Itachi a los ojos.

Lo que Jiraiya vió cuando llegó fue a Percy quedarse congelada un segundo y entonces caer al suelo, respirando pesadamente.

Los pensamientos de Percy se entremezclaban, giraban y no les veía ningún sentido dentro de su mente, no escuchaba las conversaciones a su alrededor todo lo que entraba era un pitido a sus oídos. Sus manos entonces se vieron tocadas por el agua que había llamado hasta ella sin querer y le ayudo a aclarar su mente, a entender sus alrededores. Vió a Itachi con su mano alrededor del cuello de Sasuke y todo se fue a la mierda.

El tirón en la boca de su estómago se apretó más y a su alrededornse desencadenó el caos.

Dos manos gigantes de agua se formaron del agua que había llamado, tomaron a Kisame y a Itachi e hicieron que se estrellaran contra las paredes, acción que se vió repetida múltiples veces mientras una mujer gritaba de fondo.

Cuando todo eso terminó, se dió cuenta de que el grito provenía de dentro de ella, había sido un grito de furia.

El agua le había ayudado a curar el daño mental del Tsukuyomi de Itachi aunque antes de que lo hiciera por completo había tenido otro de sus ataques en los que no podía controlar su poder.

Se puso de pie con piernas temblorosas y caminó primero hasta Kisame, quién estaba lleno de sangre y heridas, inconsciente. Su Samehada se encontraba lejos de su mano y cuando Percy se acercó a ella, la espada se removió por su cuenta y la reconoció como una hija del Mar pues dejó que tomara la empuñadura y la alzará.

No era muy su estilo, en realidad estaba bastante pesada pero de igual manera se hizo con ella y caminó ahora hasta Itachi y Sasuke.

Sasuke había caído inconsciente e Itachi estaba en las mismas condiciones que Kisame.

Miró sobre su hombro a Jiraiya y a Naruto quienes la miraban con la boca abierta.

—Tenemos que sellar sus ojos —le dijo Percy a Jiriaya mientras buscaba una venda entre sus cosas y se hincaba a un lado de Itachi para comenzar a rodear sus ojos con esta.

Jiraiya salió de su asombro y se acercó hasta ella para ayudarle.

—¿No crees que sería mejor matarlos y ya? —le preguntó Jiraiya mientras sellaba los ojos de Itachi, Percy aún no sabía mucho de fūinjutsu por lo que únicamente observó sus movimientos.

—Podemos matar a Kisame —le dijo Percy, asintiendo— pero no pienso matar a Itachi, Sasuke nos odiaría si lo hiciéramos.

—¡Oigan, este se está moviendo! —dijo Naruto, alejándose de Kisame con un salto.

Percy fingió hacer un jutsu mientras sentía un tirón en la boca del estómago y un manto de agua cubría a Kisame, deteniendo sus movimientos aunque apenas y podía removerse en su lugar. Si tuviera que adivinar, diría que tenía unos cuantos huesos rotos, tal vez demasiados.

Jiraiya la miró mientras ahora se encargaba de inmovilizar las manos y los pies de Itachi.

—¿Crees poder encargarte de él? —preguntó Jiraiya haciendo un gesto hacia Kisame.

Percy asintió sin verlo a los ojos, se levantó y caminó hasta Kisame mientras dirigía una de sus manos hacia su porta armas, tomando un kunai.

—Naruto, ve a ayudarle a Jiraiya —le dijo Percy al chico quien asintió antes de ir con el mayor, ella en realidad no quería que viera eso, y ella tampoco quería ver eso.

Tenía 24 años, había matado monstruos, incluso había peleado contra semidioses y algunos de ellos habían terminado mal pero no recordaba como tal un momento en el que hubiera matado a una persona y hubiera visto como la vida se iba de sus ojos.

—Lo siento —le dijo Percy a Kissme mientras levantaba el kunai sobre su pecho y lo bajaba directo a su corazón.

Pero antes de que impactará, Percy sintió un buen golpe entre ceja y ceja, mandándola hacia atrás y haciendo que soltara el control sobre el agua que retenía a Kisame.

Otro miembro de Akatsuki había aparecido y su apariencia era más bien extraña pues parte de su cuerpo era negro y la otra parte era negro. Apenas se estaba poniendo de pie cuando alguien más apareció.

Konoha Senpū! —dijo Guy Might dándole una patada al tipo que recién había aparecido y mandandolo lejos de ellos—. Esta vez si acerté.

Percy entendió a que se refería Guy con eso último cuando vió a Jiraiya con una mejilla hinchada y su nariz sangrante.

Kisame se puso de pie, cosa que Percy tenía que aplaudir pues se veía en pésimas condiciones.

—¿Me regresas mi espada? —le preguntó Kisame a Percy.

—¿Por qué no le preguntas con quién se queda? —le regresó la pregunta, apretando más fuerte la empuñadura de Samehada, quién se removió y se acercó más a Percy.

Kisame frunció el ceño y analizó la situación.

Ellos tenían a Itachi, Zetsu únicamente había llegado a estorbar pues ahora se encontraba en el suelo sin moverse después de la patada de Guy. Estaba rodeado y lo superaban por mucho por lo que hizo la acción mas inteligente al momento: huir.

Salió por el primer agujero en la pared que encontró y se dió a la fuga.

—¡Yo voy trás él! —dijo Guy más emocionado denli que debería para después seguir a Kisame.

Percy caminó hasta donde Jiraiya estaba notando que el nuevo miembro de Akatsuki que había aparecido había desaparecido, ya no siquiera sentía su chakra.

—Tenemos que pedir más ayuda —dijo Percy una vez que llegó con Jiraiya y Naruto—. Sasuke tiene que recibir atención médica y alguien tiene que llevarse a Itachi.

—En la aldea lo van a matar tan pronto como lo vean —le dijo Jiraiya señalando a Itachi con un gesto de su cabeza—. Debemos pensar en otra cosa.

La pelirroja y el peliblanco pusieron expresión pensativa mientras Naruto caminaba por el pasillo y se acercaba a una de las ventanas, viendo la pelea entre Kisame y Guy.

Percy entonces sacó el libro que le habían dado los dioses y lo abrió en una de las últimas páginas, se mordió su dedo, manchó la página con su sangre e hizo los sellos necesarios.

Kuchiyose no Jutsu —dijo ella y frente a ellos dos apareció una caja enorme.

—¿Lo vas a meter a una caja? —le preguntó Jiraiya con cara de pocos amigos mientras Percy buscaba algo en el interior de la caja, sacando un formulario.

—No es una caja cualquiera —dijo Percy mientras sacaba a Anaklusmos y la convertía en pluma de manera que pudiera escribir con ella—. Es de Hermes Express.

—Estás bromeando, ¿vas a mandarlo por mensajería? ¿a dónde?

—A ningún lado —dijo ella mientas llenaba el formulario—. Dejaré el destinatario vacío y lo enviaré, me darán un formulario mas pequeño donde únicamente tendré que poner la dirección de destino más adelante, mientras tanto la caja estará en otra dimensión donde están los demás paquetes con el mismo problema —Percy terminó de llensr el formulario, guardó su pluma y fue a cargar a Itachi para ponerlo dentro de la caja—. Es perfecto porque ahí no pasa el tiempo, para él solo será un segundo.

Percy selló la caja, puso el formulario encima más siete dracmas. El sonido de caja registradora se hizo presente, el paquete se alzó unos centímetros del suelo y desapareció mientras en la mano de Percy aparecía un trozo de papel donde le pedían el destino del paquete, lo puso entre las páginas de su libro y volvió s guardarlo.

—¡No sabía que Cejotas-sensei era tan increíble! —les dijo Naruto desde su lugar en la ventana.

Jiraiya y Percy se acercaron justo a tiempo para ver una explosión de vapor azul.

—Usó Hirudora —dijo el de cabellos blancos—. Kisame ya debe de estar muerto después de las heridas que tenía y ese ataque. El problema es que ahora Guy no va a poder moverse, tenemos que ir por él.