Hola a todos! Espero que se encuentren muy bien, ya llegué con un nuevo capítulo para pasar la cuarentena. Quiero agradecer a Gabriel443 por su review (así sé que alguien sigue leyendo jajaja), manténganse a salvo, y aquí vamos.
Los Disparos
En el Rancho Lon-Lon la gente de Villa Kakariko tomaba desayuno en el gran comedor, las caras eran alegres, a pesar de haber abandonado la Villa, todos se encontraban compartiendo juntos y a salvo. Link recorrió las mesas saludando a la gente, sorprendido de que todos ya estuvieran en pie, apenas estaba amaneciendo, aún todos sus amigos dormían, incluso Navi dormía, pero él ya estaba planeando el viaje que tendrían pronto para encontrar a Tetra, quien en el mejor de los casos los pondría en el rumbo correcto hacia la siguiente aventura. El recorrido de Link llegó hasta el rincón en el que el alcalde Talón supervisaba todo.
- Buenos días alcalde.
- ¡Link! – Exclamó el hombre. – Tan temprano despierto, no has dormido nada.
- Al igual que todas estas personas aquí. – el chico dio un vistazo al salón, contemplar a la gente tan fuerte de espíritu lo inspiraba.
- La gente de Kakariko no se cansa de ponerse de pie una y otra vez.
- Quería agradecerle por permitirnos estar aquí otra vez.
- No hay problema Link, siempre serás bienvenido.
De repente llegó Malon con su cabello húmedo, se notaba que recién había salido de la ducha. Lucía unos jeans ajustados y una blusa a tirantes que era lo suficientemente corta para dejar ver su abdomen plano y su pequeña cintura. La verdad es que Link pensaba en que Malon se veía guapísima, aunque su atuendo le producía una sensación de frío, afuera la temperatura era muy baja, aunque dentro del comedor estaba más agradable, Link no se atrevería a ir tan desabrigado por ahí.
- Buenos días Link.
La pelirroja se acercó a Link le rodeó el cuello con sus brazos y se inclinó hacia arriba para besarlo en la mejilla. El aroma de Malon era tan agradable.
- Buenos días Malon. – Al terminar el saludo de inmediato Link miró alrededor, al parecer no había moros en la costa. – Tiempo sin verte.
- Sí, siempre estás en tus misiones super secretas, y nunca me invitas.
- Por supuesto que no, es muy peligroso, no quiero que te expongas.
- Siempre tan tierno Link. – Los enormes ojos azules de Malon se clavaron en Link de forma coqueta.
- Jaja. – Link sólo pudo reír de forma nerviosa.
- Bueno señor alcalde sólo quería agradecerle, si me disculpa iré por una taza de té.
- Cuando quieras Link, estás en tu casa. – El alcalde Talon amablemente le dedicó una sonrisa a Link.
- Voy contigo. – Dijo Malon alcanzando el paso de Link. – No sé cuándo podré verte de nuevo, faltas mucho a clases, y no te veo en los recesos.
- La mayor parte del tiempo estoy con…
- Zelda… - Malon miró de reojo a Link. – Lo sé, es normal, es tu novia.
- Eeeh, bueno…
- ¿Aun no le has dicho que sea tu novia? – Malon rio mientras tomaba dos tazas.
- Creo que he dejado estar un poco las cosas.
- Pues no deberías Link, tienes que apurarte antes de que otro se te adelante. – La chica sirvió dos tazas de té.
- No te preocupes, sólo estoy esperando el momento oportuno. – Link tomó una de las tazas y caminó hacia afuera del comedor.
- ¿No te vas a sentar?
- Tengo que hablar con mi dragón.
Malon tomó una gran chaqueta y siguió a Link que daba sorbos de su té. Veía la espalda del chico con su gorro moviéndose con cada paso. Atravesó el umbral de las puertas y vio como un enorme ser alargado descendía del cielo para ponerse frente a Link. La sola imagen le quitaba el aliento, el animal más majestuoso que había visto en su vida expulsaba humo por la nariz y se tranquilizaba ante la palma de link sobre su cráneo.
- Debemos hacer un viaje rápido en unos momentos, despertaré al equipo y partiremos.
- Link… es increíble. – Malon se acercó a Volvagia colocándose detrás de Link.
- Anda tócalo. – Link tomó la mano de Malon y la colocó sobre Volvagia quien estaba muy tranquilo ante el tacto de la chica, su calidez era tan reconfortante, el vapor de su cuerpo se acentuaba con el frío del ambiente.
Malon hubiera disfrutado más el momento si es que no hubiera estado tan embobada mirando a Link. Pero todo lo bueno debe terminar…
- Buenos días… - La voz de la princesa Zelda se hizo notar.
Al escuchar la voz de la princesa Link se separó abruptamente de Malon.
- Zel… buenos días. – Link se llevó una mano a la nuca sonriendo.
- Buenos días cariño. – Dijo Zelda en tono malicioso, lentamente se acercó a Link y lo besó en los labios para luego girarse hacia Malon. – Buenos días Marion.
- Malon. – Dijo la chica.
- Ah, cierto.
Rápidamente Link sintió la necesidad de intervenir.
- Malon… ¿Puedes rellenarnos nuestras botellas con leche para el camino?
- En seguida. – Contestó la chica alejándose del lugar.
- Ten mucho cuidado Link Rohl, que a esa chica le gustas. – Dijo Zelda frunciendo el ceño.
- Pero claro que no, sólo dices eso porque yo te gusto. – Link sonrió nervioso.
- Ya verás lo que digo.
Al cabo de unos 20 minutos Team Link estaba listo para partir hacia el Gran Mar. Todos cargaron sus cosas en Volvagia y Link fue adentro a buscar la comida que le pidió a Malon.
- Gracias por la comida Malon.
- De nada Link. – Dijo la chica con una sonrisa.
Malon clavó sus ojos en Link, y le dio un tierno abrazo. El rubio pensó por un momento en lo que Zelda le había dicho, quizás a Malon si le gustaba, si era así, odiaría hacerle daño por no corresponderle, era una chica tan tierna.
- Ten cuidado, vuelve cuando quieras, aquí siempre serás bienvenido. – Dijo la chica finalmente.
- Muchas gracias, tendré cuidado. – Contestó Link. – Volveré cuando todo haya acabado a disfrutar leche caliente.
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Terri, Ilia y Deify se habían quedado en el Rancho Lon Lon, mientras Link y compañía volaban sobre un valle en el que sólo había vegetación y nada más que vegetación, el último pueblo que divisaron habría pasado una media hora atrás. Volvagia iba a una gran velocidad, pero la distancia que los separaba de Tetra era enorme.
- ¿Pudiste comunicarte con Tetra? – Preguntó Link.
- No, no pude. – Respondió Zelda. – Pero dijo que si esto pasaba es que se encuentra en Isla Taura, tienen bloqueada todas las comunicaciones de ese lugar porque es una guarida pirata.
- ¡Genial! ¡Seremos piratas! – Exclamó Timo.
- No seremos piratas. – Dijo Anju. – Sólo necesitamos información de los piratas.
Volvagia ya sobrevolaba el Gran Mar, mientras el sol continuaba su ascenso, el paisaje era hermoso, el mar brillaba y el día estaba muy agradable a pesar del frío que hacía, el invierno ya comenzaba a ser bastante crudo.
- ¿Crees que encontremos algo interesante en esa isla? – Preguntó Navi a Link.
- Una isla llena de piratas, pues claro, debe ser genial. – Respondió el chico.
Pasó media hora más en la que sólo se veía mar en el horizonte, hasta que Link divisó un pedazo de tierra, se giró hacia su espalda para conversar con sus compañeros.
- ¿Este es el lugar Kafei?
- Sí, aquí es, estoy completamente seguro.
- Creo que deberían dejarme esta misión a Navi y a mí.
- A mí también. – Agregó Durián.
- ¿Qué? Yo quería ir. – Dijo Zelda.
- Imposible, no dejaremos que la princesa de Hyrule entre a ese lugar, tal vez alguien pediría un rescate por ti. – Dijo Anju.
- Eso es cierto, probablemente esos piratas harían cualquier cosa por dinero. – Dijo Timo.
- Es mejor que vayan ellos tres. – Dijo Kafei.
Isla Taura era una enorme isla llena de navíos de lo más llamativos, la mayoría eran bastante grandes, con varias velas, un montón de cuerdas colgando, mascarones de proa de distintos animales, era un lugar que parecía alegre a simple vista, el agua del mar se veía tan cristalina, aunque el cielo amenazaba con una tormenta.
Zelda les había dicho que lo más probable es que Tetra se encontrara en el hostal-bar en el que todos los piratas se hospedaban, el hostal Loki. Al que raudamente Link, Durián y Navi hicieron ingreso. En ese momento Link sintió toda el aura pirata de la isla. El hostal era un lugar más lúgubre, la iluminación era muy tenue, todos en el lugar tenían un aspecto rudo, mucho alcohol, mujeres en poca ropa y gritos de un lugar al otro del bar. Link hizo un barrido con la mirada y divisó a Tetra.
Cuando los chicos atravesaban el lugar Durián fue detenido por un extraño con un parche en el ojo.
- Sheikah…
Durián sólo dio un gruñido.
- Tengo entendido que puedes recuperar mi ojo.
- No me interesa. – Durián lo ignoró y siguió adelante.
- Te conviene ayudarme shiekah.
- ¿Era eso verdad? – Preguntó curioso Link cuando Durián lo alcanzo.
- Sí.
- Woooow…
Al fondo del bar Tetra parecía hacer negocios con otro pirata que le había entregado unas monedas de oro y se retiraba del lugar. En seguida los avistó y su cara se tornó de preocupación.
- ¿Qué están haciendo aquí?
- Hola primita. – Dijo Link. – Estoy muy bien.
- Lo siento, pero este no es lugar para ustedes. – Replicó Tetra. – Está lleno de piratas.
- Tampoco es que estemos indefensos. – Dijo Navi.
- De todas formas, cualquiera aquí estaría dispuesto a vender al héroe del tiempo.
- Mejor que no lo sepan en ese caso. – Dijo Link. – Necesitamos tu ayuda.
- ¿Qué es lo que sucede?
- Necesitamos llegar a Neburia, recuerdo que tú dijiste algo de conocer a alguien.
- Sí. – Contestó Tetra dándole un sorbo a su taza. – Iré a buscarlo, quédense aquí y no hagan nada.
- ¡Genial! – Exclamó Navi sentándose en la mesa.
- Mantengan los ojos abiertos. – Dijo Durián. – Hay varios que nos están observando.
- ¿Cómo lo sabes? – Preguntó Link, pero bastó una mirada para entender que Durián tenía razón.
Desde la barra un tipo cubierto en tatuajes por todo su cuerpo y por toda su cara caminó Link reposando sus manos en las pistolas que llevaba en la cintura.
- Chico… ¿Cuánto por el hada? – La cara de pocos amigos del pirata podría haber intimidad a cualquiera, pero Link mantuvo la calma.
- Disculpa amigo, no está a la venta. – Dijo con una sonrisa Link, mientras Navi se escondía en su oreja.
- Que miedo. – Dijo Navi aferrándose fuerte a Link.
- ¿Seguro? Podría pagarte una fortuna ahora mismo.
- Seguro, lo siento.
- Mira chico no sé quien eres. – El pirata sacó una pistola y se la apuntó a Link a lo que de inmediato encontró un cuchillo sheikah en su garganta.
- Te mueves un poco y te mato. – Dijo frío Durián.
- Tranquilo, no soy tan estúpido para pelear con un sheikah. – Respondió el pirata. – Sólo no había notado que eras uno y menos que lo acompañabas.
El pirata lentamente guardó su pistola de vuelta en la cintura.
- Chicos, chicos. – Tetra apareció acompañada por un joven hylian. – Les dije que no se metieran en problemas.
- Él ya se iba. – Dijo Durián.
- Así es…
Un pirata con un gorro muy similar al de Link, pero amarillo acompañaba a Tetra, el chico vestía unas botas altas con un pantalón negro, una camisa blanca y rotosa. Tenía la nariz respingada, los ojos azules y el cabello castaño. A simple vista parecía que bordeaba los 20.
- Chicos les presento a Cocu.
- Buenos tardes. – Respondió Cocu dando un sorbo a su cerveza. - ¿En qué puedo ayudarles?
- Queremos llegar a Neburia. – Respondió Link de inmediato.
Cocu los miró serio de arriba abajo, resopló y por fin habló.
- Si los llevo, tienen que saber que no volveré, tendrán que hacer el camino de vuelta solos, y necesitamos al menos 5 personas más. No he ido simplemente porque nadie se ha atrevido a acompañarme. Es un viaje peligroso y sólo puede hacerse en mi nave.
- Entonces parece que nos ayudaremos mutuamente. – Dijo Navi.
- Mi precio es mil rupias.
- Hecho. – Se apresuró a decir Link, el precio era muy bajo para ser honesto.
- ¿Cuándo desean partir?
- Necesitamos partir ahora mismo.
- Está bien, Tetra los llevará a mi navío, en 10 minutos estaré ahí y zarparemos.
- Excelente. – Contestó Link.
La embarcación de Cocu era enorme, con grandes velas negras y un gran letrero en el casco que decía "Jolly Roger". La cubierta estaba perfectamente barnizada, la madera parecía estar en perfecto estado y la gran nave apenas se movía con el vaivén de la marea. El chico de gorro amarillo subió a la embarcación, los observó a todos de pies a cabeza y comenzó su discurso.
- Deben saber que este viaje será muy peligroso. – El chico se paseaba por la cubierta tal como si estuviera hablando con su tripulación. – Vamos a un lugar difícil de acceder, muchos creen que es imposible, pero aquellos no saben las cosas que yo sé y no han visto todo lo que yo he visto.
- ¿Cocu? – Preguntó Grusi que parecía confundida.
- ¿Te conozco?
- Soy Grusi…
La expresión en el rostro de Cocu fue una mezcla de sorpresa y horror. No se podía distinguir lo que estaba pasando por su cabeza, pero de seguro no era nada bueno.
- ¿Cómo es posible?... – El chico parecía destrozado por dentro.
La expresión de Grusi tampoco era mejor, era como si todo su universo se hubiera desmoronado en un instante.
- No sé bien lo que pasó… - Una lagrima cayó de la mejilla de Grusi.
- ¿Qué pasa? – Preguntó Navi.
- Cuando yo salí de casa, Cocu tenía 10 años…
- Y ahora soy mayor que tú… ¿Cómo es esto posible?
- Tú dijiste que estuviste en el mundo crepuscular. – Dijo Navi. – Ahí el tiempo no transcurre de la misma manera, todo va mucho más rápido.
- Entonces…
- Te fuiste hace 10 años… - Cocu avanzó hacia Grusi y la abrazó. – Me alegra que estés con vida.
- Esto es muy fuerte. – Dijo Anju por lo bajo.
Tuvieron que pasar 20 minutos en que Grusi y Cocu se pusieron al día. En Neburia todos pensaban que Grusi había muerto, que había caído al mar de nubes y había perdido la vida. Cocu había salido en su búsqueda y así llegó hasta la tierra bajo el mar de nubes, siempre estuvo enamorado de ella, más de una forma platónica que otra cosa por la diferencia de edad, al par de años se convenció de que nunca la encontraría, pero le gustó seguir recorriendo y conociendo el mundo y no ha parado desde entonces.
- No quiero ser insensible. – Dijo Link.
- Generalmente cuando alguien dice eso es porque lo va a ser. – Respondió Cocu.
- Entonces no me dejes serlo.
- Te entiendo. – Cocu se puso de pie. – Soy Cocu y les doy el último aviso de que, si no quieren realizar este peligroso viaje, se bajen inmediatamente de la embarcación mientras aún están a tiempo.
Nadie se inmutó.
- Pues bien partimos.
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Vaati se encontraba en la escuela tomando atención en clases. Rápidamente contestaba todo lo que el profesor Juno Voster preguntaba sobre monstruos de Hyrule. Y es que había aprendido mucho durante el tiempo que había compartido con el anciano Kaepora Gaebora. Sabía perfectamente cómo eliminar una Deku Baba o a un Deku Scrub y podría hacerlo sin problemas si tuviera la necesidad.
- Veo que ha estado estudiando señor Vaati. – Juno Voster se paseaba tranquilo por el salón.
- Algo así profesor.
Vaati sentía que todo iba muy lento, pero sabía bien que su mente era la que ahora iba más rápido, y su cuerpo también, en los meses que había pasado entrenando, estudiando y creciendo espiritualmente había crecido varios centímetros y había ganado masa muscular, después de todo lo sufrido con Zant, Vaati había alcanzado la iluminación con Kaepora y sabía perfectamente qué hacer para cumplir sus objetivos. Si es que supiera claramente cuáles eran estos.
La clase terminó, Vaati se preparaba para salir del salón de clases cuando la voz aguda del profesor lo detuvo.
- Señor, siga así. – Dijo el hombre bajo de nariz prominente. – ¿Ves que, si pones de tu parte, todo es posible?
-Gracias profesor, lo haré.
Se sentía bien la sensación de que todo fuera fácil, pero Kaepora le había explicado claramente que esto era bastante peligroso, que sentir que todo viene fácil es algo que deforma el carácter, que la adversidad nos quita el egocentrismo y nos recuerda ser humildes.
El chico se paró en una baranda del patio, cerró los ojos y concentró su energía como había aprendido a hacer… Link no estaba en el colegio, no podía sentir su energía mágica, ni espiritual. Pero de inmediato Vaati observó a alguien que podría saber, bajó las escaleras para llegar a las áreas verdes donde Malon compartía con sus amigos.
- Malon…
- No sé dónde está Link.
- ¿Cómo...
- No me has hablado nunca, si me hablas es por Link.
- Vas a tener que esperar a que vuelva como el resto de los mortales.
- Gracias de todas formas.
Vaati dio media vuelta y se marchó. El día prosiguió sin mayores sobresaltos. Apenas terminó la jornada escolar el chico de cabellos morados se dirigió hacia el Templo del Tiempo, utilizó un pasaje secreto que se encontraba en un pasillo del colegio para llegar. Se dirigió a un salón pulcramente limpio, los reflejos brillaban en el piso, cerro los ojos y comenzó a lanzar tornados por doquier, era increíble la cantidad de poder que poseía, las ráfagas chocaban en las paredes y desaparecían, Kaepora le había dicho que el Templo del Tiempo era un lugar seguro para practicar magia, que esta no podía hacerle daño a la estructura.
Vaati se pasó dos horas entrenando con una alta intensidad prácticamente todos los hechizos que sabía. Tenía una amplia variedad en su repertorio, pero los hechizos de viento y de teletransportación le resultaban muy fácil, aunque los de teletransportación agotaban rápidamente su magia, algo que debería mejorar si quería enfrentar a Link, pero ¿Lo quería? Ya no tenía idea de qué quería, pero tarde o temprano lo descubriría.
Se acomodó el largo cabello, una onda morada lo recorrió y así sin más Vaati desapareció del lugar.
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- Entonces cuando tú entraste al reino crepuscular el tiempo transcurrió mucho más lento. – Dijo Timo.
- Así es. – Respondió Grusi.
- Pero ¿Cómo llegaste a ese lugar? – Preguntó Navi.
- No lo sé, no tengo ni la menor idea, pero ahí Grahim me defendió, le debía la vida. – Dijo Grusi. – Hasta que encontramos a Ganondorf.
- ¡¿Qué?! – Exclamó Link.
- ¿No les dije? – Los ojos azules de Grusi mostraban sorpresa.
- Creo que omitiste esa parte. – Replicó Anju.
- Bueno hagamos un resumen. – Grusi se quitó un cabello rojo de la cara y tomó aire. – Cuando conocí a Grahim era una persona muy amable, me ayudo mucho, prácticamente me salvo la vida en innumerables ocasiones.
- Cuando estaban en el reino crepuscular. – Dijo Navi.
- Exacto. – Grusi miró al horizonte buscando en su mente los recuerdos del pasado. – Un día encontramos a Ganondorf encadenado, nos ofreció decirnos como salir a cambio que lo ayudáramos a escapar. Grahim accedió muy fácil, le lanzó un rayo de luz a Grahim y desde ese momento tiene poderes.
- Pausa. – Naví estaba de piernas cruzadas con una mano en el mentón. - ¿Es decir que antes no tenía ningún tipo de poder?
- No que yo supiera.
- Y Ganondorf le lanzó un rayo que le dio poderes… no puede haberle prestado poder, o si no, se le hubiera acabado rápidamente… tiene que ser otro tipo de hechizo. – Dijo Navi. – Prosigue por favor.
- Luego hicimos exactamente lo que Ganondorf dijo hasta el día que decidí abandonarlo. – Grusi se veía sentimentalmente afectada. – Desde que Grahim obtuvo sus poderes todo fue muy raro, sus poderes crecían y conforme lo hacían yo más le hacía caso y más le idolatraba, pero en el momento en que lo abandoné… fue como si abriera los ojos.
- Estabas bajo la influencia mágica… - La cara de Navi era de completa concentración, con el ceño fruncido tratando de recordar algo. – Sus poderes iban creciendo… ¡Lo tengo! ¡Grahim fui incubado!
- ¿Incubado? – Preguntó Link.
- Así es, puede ser un objeto que necesita magia o puede ser una bestia mágica, pero hay algo en Grahim que le será útil a Ganondorf, es magia muy negra y muy avanzada. – La preocupación de la hada era evidente. – Lo que sea que está dentro de Grahim se alimenta de su energía vital y si ya lleva tanto tiempo dentro de él… debe ser algo grande.
- Espera y ¿En qué momento conocieron a Zelda?
- De verdad ¿Esta es tu pregunta? – Preguntó Zelda molesta.
- Sólo por curiosidad.
- La conocimos al poco tiempo de salir del Reino Crepuscular… en ese tiempo no era tan horrible, pero aún así ya estaba comenzando con sus episodios psicóticos.
- De todas formas, no te entiendo Zelda. – Dijo Timo, a lo que todos asintieron.
- Lo sé, lo sé. – Dijo Zelda molesta.
- Chicos creo que tendremos que acelerar el despegue. – Dijo Cocu apuntando hacia un barco con bandera negra que venía a toda velocidad.
- Pues vamos. – Respondió Link. – Espera… ¡¿Dijiste despegue?!
Cocu le lanzó una cuerda a Durián, a Link y a Kafei y se paró en un lugar alto con otra cuerda.
- Todos los que quieran ayudar, serán de gran utilidad, sólo jalen con todas sus fuerzas. – Dijo en un tono alto para que todos lo escucharan.
Cuando todos estuvieron jalando las cuerdas Cocu tomó vuelo y saltó desde el lugar alto con su cuerda, de inmediato el barco comenzó a volar.
- No bromeaba con lo del despegue. – Dijo Timo.
- Creía que esto sólo era un mito. – Agregó Tetra.
Todos pusieron su fuerza en jalar para que el barco alzara el vuelo, ya llevaban unos 15 metros en el agua cuando sintieron un fuerte choque que estremeció todo. El barco que los seguía les había lanzado un ancla que estaba incrustada en el casco del navío.
Cocu amarró todas las cuerdas y fue a mirar por la borda, el panorama no era alentador, el ancla estaba más que incrustada en el casco de la nave, y un grupo de piratas comenzaba a trepar por la cadena del ancla.
- ¡Fuego de Din! – Link lanzó una bola de fuego que no avanzó mucho.
- Tienes un pésimo alcance. – Dijo Durián.
El sheikah extendió sus brazos y de sus palmas salieron dos chorros enormes de agua que botaron a todos los piratas al mar.
- Debemos cortar el ancla o no podremos partir. – Dijo Cocu preocupado.
- Link derrite el metal, yo me encargaré de ellos. – Dijo Durián.
- Tardaré un poco. – Respondió el rubio.
- Durián lánzame. – Dijo Timo con un escudo y una cimitarra en la mano.
- ¿Y esa espada? – Preguntó Kafei.
- La tomé prestada de nuestras amigas gerudos.
- ¿Listo Timo? – Preguntó Durián.
El zora dio un salto y en el aire Durián lo impactó con una masa de agua. Timo nadó a través del chorro al barco donde de entrada derribó a todo el que se cruzó con la marea. De inmediato Durián corrió por la cadena del ancla, se detuvo a unos metros y comenzó a inundar por completo el barco con grandes mareas, en las que Timo nadaba a voluntad golpeando a los piratas a su paso.
Mientras Link, Navi, Cocu y Kafei estaban bajo cubierta mientras Link golpeaba la cadena con toda la intensidad de su fuego.
- Esta cadena está compuesta principalmente de hierro, tienes que alcanzar el punto de fusión a los 1.538 grados Celsius, estamos lejos, pero Durián te está comprando un buen tiempo allá abajo.
Hasta parecía muy fácil como Durián inundaba el barco para que Timo tuviera la mayor libertad posible, hasta que uno de los piratas realizó un disparo con un cañón. Rápidamente el sheikah se lanzó hacia un lado, cayendo al agua.
Durante el descuido de Durián 3 piratas aprovecharon para escalar como verdaderas arañas por la cadena del ancla.
Lo que sucedió después fue tan raro, se sintió como si la gravedad aumentara, todo se veía en cámara lenta, el tiempo se sintió eterno. El barco pirata recogió la cadena del ancla, lo que hizo descender al Jolly Roger bruscamente, haciendo caer a Grusi al mar, acto seguido uno de los piratas que ascendía por la cadena sacó su pistola, Durián veía todo desde el mar, impulsándose con una masa de agua para alcanzar el arma, Tetra se lanzó por la borda hacia Grusi, Zelda lanzó un hechizo hacia el pirata, Link seguía intentando derretir la cadena, Kafei miraba lo que sucedía afuera por el tablet…el pirata disparó, Durián apenas había ascendido un par de metros en esa fracción de segundo en que sucedió todo eso… Durián se encontró con el pirata congelado por un haz de luz de Zelda y Grusi se encontró con dos disparos en el pecho. Tetra la alcanzó en el mar, rodeada por una mancha de sangre.
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- Tenemos que regresar de inmediato
- Volvagia no puede escucharme.
- ¿Cómo nos iremos?
- ¿Qué es lo peor que puede pasar si saltamos?
- !¿Lo peor?!
