Capitulo XXIII
NaruHina/SasuHina.
Temas fuertes/Infidelidad.
Uso de OoC/ História corta/Capitulos cortos.
Ningún personaje me pertenece todos son creación de Kishimoto yo solo los utilizo para darle vida a esta historia.
Y le dije:
Vete, no mires atrás, sé muy bien por tu mirada que no buscas a la mía, si algún día me vuelves a ver en tus sueños dale la espalda a tus impulsos, no merezco ser segunda opción y mucho menos la causa de sentirte culpable, [fuimos felices, en su momento), solo queda seguir cada quien por su sendero, y dudo mucho que volvamos a coincidir.
--Hay que tener valor para resignarse.
SAM CHEVALIER
Ambos azabaches caminaban lentamente, mirándose de reojo avergonzados por lo acontecido en el restaurante pues a petición de sus hijas habían tenido que darse un beso, claramente cada uno en su mejilla y aunque aquello era algo sumamente sencillo a comparación de todo lo que habían hecho como "pareja" la vergüenza no disminuyo.
—Creo que al final todo resultó bastante bien— sonrió Hinata mientras acomodaba un mechón rebelde detrás de su oreja —Sarada-chan es una niña muy hermosa,lo tomo bastante bien—
—Si, bastante— le tomo la mano —Realmente fue Boruto quien me sorprendió—
—¿Boruto?— asombrada se detuvo.
—Veras, es la viva imagen de Naruto en aquella época tan solo míralo— giró su vista hacia la dirección del mencionado —Siempre intentándo proteger a los suyos a toca costa—
Hinata asintió lentamente observando como su primogénito intentaba consolar a Himawari después de haberse caído del columpio.
—Y ni hablemos de esa pequeña niña demonio— declaró haciendo que Hinata se girara sorprendida.
—¿Himawari?—
—¡Bingo! Podrá tener tu lindo rostro, pero joder es una joya tiene un carácter envidiable—Y aunque todo aquello sonarán como un cumplido en realidad aquel hombre estaba siendo sarcástico— claramente es una réplica de su padre— bufo cansado, pues aquella pequeña no había hecho más que acosarlo durante toda la velada.
—Lo comprendo— sonrió apenada, acomodando los tirantes de su vestido.
— Sabes está noche luces hermosa, Debería de quitarte este estorboso vestido de una buena vez— le susurro coquetamente, mientras se mordia el labio.
—Sasuke-kun, no puedes decir esas cosas, Alguien podría escucharte— lo regaño tan tiernamente que al azabache solo le causó risa.
—No tendría nada de malo después de que todo esto termine, te haré un hijo lo antes posible— le mordió el hombro haciéndola chillar, después le levantó ligeramente su cabello —¡Pero que demonios te sucedió!—
Un poco alterado Sasuke se postro delante, intentando controlar su evidente molestia. Pues de tonto no tenía nada, Y si bien tenía una idea de lo que posiblemente le había sucedido a aquella mujer, sabía qué intentaria mentirle así que tendría que arreglárselas para saber la verdad.
Titubeante Hinata intento armarle una historia basada en mentiras que conforme avanzaba más perdida de encontraba, pues aunque lo habia ensayado junto al peliplata la mirada penetrante de Sasuke la estaba perforando.
—Entonces me estás diciendo que te lastimaste debido a que intentaste ayudar a Kakashi a bajar una de sus novelas sucias del estante que se encuentra en su antigua oficina— incrédulo se acercó lentamente sosteniendo su mentón.
—Si, Kakashi-san necesitaba mi ayuda— le sostuvo la mirada intentando no ser descubierta.
—Ayudaste a un hombre que te sobrepasa 20 cm, Tu que mides 1.60 —
—Si, así fue— reafirmó, rogando a kami que el peliplata recordadora aquella estúpida excusa.
—Estupideces, pero no importa lo averiguaré por mi cuenta—
Hinata no se sorprendió es más se sintió aliviada, Sasuke estaba actuando exactamente como kakashi le había dicho.
—Claro por qué no—
Se encaminó hacia los niños dándoles la indicación de que era hora de volver a casa.
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Así que después de un largo rato en el parque tomaron camino hacia el complejo Hyuga, ambos tomados de las manos observaban como sus pequeños retoños corrían intentando atraparse entre si.
Mientras caminaba, Hinata no podía dejar de pensar, en lo que hubiera sucedido si su ex esposo se hubiera atrevido hablarle con la verdad.
Si, hubiera tenido la suficiente valentía de decirle que no la amaba que jamás lo había hecho, que a pesar de los años su corazón pertenecía a Sakura, quizás lo hubiera comprendido, después también hubiera apoyado su decisión.
Porqué incluso siendo su esposo, siempre lo había considerado un amigo.
"Quizás me hubiera ahorrado tanto sufrimiento" por inercia apretó fuertemente la
del azabache, este solo le sonrió de lado cautivando su atención.
Así que de inmediato sacudió su cabeza arrojando esas ideas de su cabeza, pues gracias a ese inmeso dolor que la traición que Naruto le había causado había tendido la oportunidad de acompañar a Sasuke en el mismo duelo que aunque el negara ambos compartieron.
Y gracias a aquello ahora conocían el amor al lado del otro, un amor puro.
Estaba delante de la residencia Uzumaki, sosteniendo su cigarrillo entré sus labios volvió a tocar el timbre esperando pacientemente que Naruto saliera y aunque esté le había gritado desde la ventana que se largara, Shikamaru no obedeció pues afuera de la torre se convertían en iguales.
En amigos.
Estaba ahí delante porqué necesitaba explicaciones, necesitaba entender lo que había sucedido con Hinata, pues después de todo los rumores esparcidos por la aldea dudaba que aquella accediera a volver con el.
Teniendo eso en mente, decidió ir a buscarlo con dos botellas de sake su amigo necesitaba apoyó moral y el se lo daría, teniendo en cuanta que Temari lo mataría si acaso llegaba ebrio decidió arriesgarse, después de todo Naruto era como un hermano menor.
Y como buen amigo debía estar con el en las buenas y en las malas.
—No me dejas opción— dijo antes de saltar sobre el pequeño balcón.
Una vez ahi se dispuso a entrar intentando no tirar algún objeto, pues la obscuridad reinaba en aquel lugar, entro sigilosamente así como intentando no invadir la privacidad de su amigo. Si bien, no le sorprendió el estado en el que se encontraba aquella recidencia, pues era de conocimiento público que ahora aquel hombre vivía solo.
Su mandíbula estuvo a punto de desprenderse debido a la impresión que le causó el observar como en el pasillo estaba repleto de pequeños trozos de vidrio, por otro lado también pudo visualizar los restos de lo que suponía eran los cuadros familiares, así como algunos objetos visiblemente viejos que suponía todavía conservaban debido a los lazos que junto a ellos habían creado, se agachó solo para admirar mejor aquel pedazo de bufanda que los había unido en la luna, lo sabía por qué el había estado ahí.
—Deja de actuar como un estúpido y ven de una vez tengo algo que podra ayudarte—bajo hacia la oficina de Naruto.
Y aunque no fuera su casa gracias a las constantes invitaciones por parte de la Hyuga a comer conocía cada rincón de aquella residencia.
—La perdí — espeto mientras el azabache abría la puerta—Soy un maldito bastardo, lastime a la única mujer que eh amado en toda mi jodida vida—
Sorprendido por aquella sencilla confesión, decidió darle su espacio así que permanecio recargado en la puerta, dejando ver a un Naruto en el suelo derrotado con los pantalones ensangrentados y los puños lastimados, no era de sorprenderse había tenido que aprender a lídear con ese tipo de comportamientos impulsivos de su amigo.
—Te lo dije tarde o temprano la vida te la cobraría— se acercó lentamente dejando las botellas en el suelo —Pero te parece bien si nos olvidamos de todo por un momento—
—¡Que acaso no escuchaste lo que te dije!— grito mientras se levantaba de golpe — Lastime a Hinata a mi dulce Hinata— confesó con la voz entrecortada y sus ojos inundados.
—¿De que hablas Naruto?—pensando lo peor decidió acercarse.
—Hinata se me presento, tan linda pero había algo en ellatan diferente, se cortó mi cabello shikamaru, se cortó su cabello aquel que dejó crecer solo para mí— el azabache solo pudo fingir que entendía todo aquello de lo que hablaba — Después la invite a salir una cena romántica junto a los niños, siempre me lo había pedido y ahora que tuve la oportunidad me rechazó—
—No es fácil para ella, Naruto entiéndelo la engañaste por años— apretó fuertemente sus puños pues al igual que la peliazul el también se sentía lastimado.
—Me dijo que no quería saber nada de mi que no me necesitaba que era momento de olvidarla— continuo hablando omitiendo las palabras dichas por su consejero— Que era feliz, que era jodidamente feliz con el bastardo de Sasuke— exaltado camino en círculos dándole finalmente un golpe a su escritorio.
—¡Que mierda con Sasuke!— y aunque lo había escuchado perfectamente no pudo evitar reafirmarlo.
—Si, el bastardo de Sasuke y sabes ahora que lo pienso quizás solo se está desquitando, se este burlando de Hinata— se tomó la mandíbula para recapacitar un momento— Shikamaru, debo irme hazte cargo — dicho ésto el rubio tomo su chaqueta y salió apresurado.
Y aunque sabía muy bien que no tenía el derecho de buscarla despues de haberla lastimado, salió dispuesto a todo incluso de pedirle perdón de rodillas, si es que era necesario pues necesitaba encontrar la forma en que Hinata lo escuchará y aclarar las cosas de una buena vez, pero no permitiría que Sasuke se burlarara de ella y le hiciera más daño.
Así que corrió todo el camino hacia el complejo Hyuga, sabía muy bien que ahí se alojaría. Si bien se sentía libre porqué por primera vez despues de volverse Hokage no le importo lo que pensaran sus subordinados, corrio sintiendo el corazón acelerado sintiéndo la tierra entrar en sus sándalias, conteniendo sus inmensas ganas de saltar sobre los techos.
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Los niños habían entrado a la mansión Hyuga después de haberles rogado hasta el cansancio que permitieran quedar a Sarada pues según las palabras de los menores armarían una pijamada de hermanos, así le habían nombrado y aunque Boruto se mostró indiferente al principio termino por acceder ante las súplicas de su pequeña hermana.
Y aunque todo aquello les sorprendió de sobremanera a los mayores, al menos para Sasuke fue grato observar como su cacahuate lograba salir de su cáscara.
—Mañana será un buen día— informo Sasuke.
—¿Mañana? ¿Sucede algo en especial?— cuestióno amablemente.
—Tendras que avisarle a Hiashi, mañana pediré tu mano— y aunque parecía estár sereno, se tenso ligeramente pues sus instintos le indicaban que Naruto estaba cerca.
—Pero— se asombró —Es muy pronto, Sasuke-kun deberíamos esperar— rogó tomando las manos del azabache.
—¿Me estás rechazado?— se mostró herido, buscando que Hinata lo consolara.
Intentába armar un buen espectáculo, se lo estaba brindando al intruso de Naruto, pues aunque no se hubiera atrevido a salir de su escondite sabía muy bien que los estaba observando, cada uno de sus movimientos.
—No es el caso—nego nerviosa —Te quiero y mucho, es solo que— fijo sus perlas con las del azabache.
—Vamos Hinata, dímelo—
—Temo por Naruto— al escuchar esto Sasuke se tenso.
—Se atrevió, acaso ese idiota se atrevió a lastimarte— solo necesitaba una confirmación para irle a partirle las bolas.
—Me refería a que no lo permitirá, todo matrimonio en esta aldea necesita la aprobación del Hokage ¿Lo sabes verdad?—
—No podrá negarse toda la vida, eres una mujer soltera y si contamos con el apoyo de tu clan, no podrá evitarlo ahora tienes el mismo derecho que el al volver a formar una familia y sinceramente no puedo esperar para tenerme en mi cama— se acercó para apretarle el trasero —Esta vez como mi mujer—
—Detente— chillo apenada acomodando su vestido, pues este se había levantado.
—Vamos, Hinata se que lo deseas, se que te mueres por tenerme a dentro tuyo— está vez mordió su lovulo haciéndola gemir levemente.
—¡Hinata!— Naruto cansado de ver al azabache tocar a su mujer decidió salir de su escondite.
—Por fin— se burlo Sasuke manteniendo sus manos sobre las curvas de aquella que considera suya.
—Sueltala— exigió apretando sus puños —Estas en plena vía pública alguien podría verte—
—Que nos vean, después de todo estamos acostumbrados verdad Hime— sonrió ladinamente.
—¡Imbécil!— grito sintiéndoseincapaz de controlar su ira—Necesitamos hablar— esta vez se dirigió a la peliazul.
Hinata asintió lentamente, pero no se acercó ni un centímetro sin embargo busco refugió en los brazos del azabache.
—Aqui, todo lo que deses decirme dilo ahora—hablo sintiéndose segura.
—Yo no tengo nada que hablar con este... imbécil— dió un paso en su dirección pero Sasuke la protegió colocándola detrás suyo.
—Ella a hablado— Sasuke dió un paso, tan imponente mirando de manera retadora al uzumaki.
Solo fue un instante pero los ojos de Naruto y los suyos hicieron contacto, en ellos pudo ver arrepentimiento, uno que en el pasado la hubieran hecho doblegar y correr a sus brazos.
—Por favor Séptimo, no tenemos nada más de que hablar, todo se lo aclaré en cuento le entregué el informe— intento ser fuerte recordando cada palabra, cada golpe y cada asquerosa caricia— Además no deseó que sus hijos lo miren en ese estado— señaló sus manos que estaban llenas de sangre, al igual que su chaqueta.
Hinata acercó sus manos a su pecho, justo en el corazón de no ser por el palpitar tan apresurado de este, hubiera creído que se había desmayó justo como en el pasado y todo aquello se debía a una alucinación.
—¡Lo se pero yo te amo!— le gritó haciendo que su estado empeorara más al verlo, así que comenzó a jugar con sus dedos como hace años.
—Yo...— La peliazul se paralizó de inmediato, observó a su alrededor buscando ayuda del azabache pero este solo la miró atento con seriedad absoluta.
—Creo que debería irme— Por otro lado Sasuke se fingió ajeno ante aquello pues aunque quisiera intervenir sabía muy bien que la única que debía aclarar la situación era Hinata.
—Largo— el rubio sonrió sintiéndo ganador.
—Te equivocas, el que debería irse eres tu— ordeno tajantemente tomando la manga del azabache —Entiéndelo, de una buena vez no tienes ningún derecho sobre mi y espero que no recibir más de tus incómodas visitas—
Se giro ignorandolo por completo, logrando que aquel rubio saliera por su propio pie.
—¿Estás segura?— cuestiono Sasuke con la mirada puesta en la peliazul.
—Completamente, Sasuke-kun nos vemos mañana — se despidió dándole un beso en la boca.
Sasuke se sintió completo, por primera vez en su vida era el único en el corazón de alguien.
—Te quiero princesa de caramelo— susurro esperando no ser escuchado.
Nota del autor.
Aclararé ciertos puntos.
. Hinata no dijo nada por protejer a Sasuke claramente en la historia, En lo personal no quise meterle más drama a la historia para no perder el hilo de lo que realmente deseo.
por cierto Alguien dejo un comentario haciendo énfasis en como se manejaría una denuncia al propio Hokage.
(Y aquí les dejo una explicación mia, pues es mi historia)
Hinata tendré que presentarse al hospital, mostrar sus agresiones y obviamente el médico haria un ofició (evidencia) señalando cuál es la zona y la medida de la agresión (por que si existen grados del 1 al 3 , algo que pasa en la vida real) por eso es que kakashi insiste en llevarla con Tsunade.
de ahí se haría una petición a una reunión con el consejo los cuales siguen manejando la aldea auqnue Naruto sea el líder, Hinata prrsentaria las pruebas, usando de respaldo al médico.
Naruto al tener demasiados problemas por su comportamiento, sería destituido además recordemos que el clan Hyuga es uno de los más valiosos en la aldea.
Espero haberme explicado.
2. Si, parece que Sakura no está recibiendo su merecido pero de apoco, no me olvidó de ella jeje.
—comenta aquí tu parte favorita.
Nos leemos luego Sayonara ️
