Teniendo conocimiento gracias a lo dicho por los demás, Satoshi, Naomi y Seiko empezaron a moverse para acabar con los remordimientos de la escuela y liberar a las almas atrapadas ahí, ya tenían un punto de inicio para empezar luego de haber escuchado de parte de Ayumi y los demás, de esa forma fueron hacia el edificio anexo para ver que encontraban ahí, necesitaban buscar en todos los sitios posibles.
- Es bueno que Yuka-chan esté a salvo ¿no? – Preguntó Naomi, el castaño asintió.
- Estará segura con los demás así que no tengo nada de qué preocuparme, por ahora tenemos qué hacer lo posible para que todos podamos escapar de aquí. – Expresó este, tenía una pequeña estatua que Yoshiki le pasó y que seguro tendría un papel más adelante, de momento solo necesitaban moverse, de tal modo fueron a esa zona, afuera se veía aun con lluvia y debido a toda la modificación que se ha hecho, el ambiente se notaba peor que antes.
- La lluvia está más fuerte ahora. – Comentó Seiko.
- Lo que hayan hecho antes, parece que solo será más peligroso a partir de ahora, hay que seguir adelante. – Pasaron por la puerta para llegar al pasillo principal, justamente donde están los casilleros, vieron algo asentado, una cinta.
- Aquí hay otra. – Señaló Naomi, Satoshi la agarró para ver. - ¿Por qué estará ahí a la vista?
- … Creo saber quién lo hizo. – Sonrió el castaño. – Ramón debió estar aquí y dejarlo para nosotros, al menos demuestra que sigue a salvo y debe estar aquí cerca.
- Conociéndolo, debe estar divirtiéndose en otro lado. – Comentó Seiko. – Así que pronto podríamos verlo.
- Es verdad… - Sonrió Naomi por debajo. – Todos seguimos vivos, eso es lo importante y todo gracias a él.
- Es como un milagro que llegó de repente para esta situación. – Respondió Satoshi. – Debemos seguir su ejemplo y avanzar, no hay tiempo que perder. – Las dos chicas asintieron mientras seguían moviéndose, había mucho más que observar.
Recorrieron una buena parte del edificio y no encontraron nada más que los zapatos de Yuka debido a que llevaba los otros especiales puestos, Satoshi los recogió para luego regresar directo al edificio principal, tenían esa cinta y podían revisarla nuevamente en la sala del conserje así que regresaron al sitio para ver, algo que no les tomó demasiado y entonces revisarla en la televisión.
- Aquí estamos… veamos que contiene. – comentó Satoshi una vez la puso en la casetera, entonces comenzó la grabación.
- ¿Está funcionando? Menos mal… - Se veía a un Kibiki el cual se notaba agitado en ese momento. – Taguchi-kun, no dejes de grabar ya que esto es importante… bueno, seguramente cuando esto termine de grabarse, ya no me encuentre aquí, Sayaka desapareció en algún otro lado y algo le ocurrió a Naho-kun, como si algo se hubiera apoderado de ella y hemos huido hasta escondernos… no sé quién encuentre esta cinta pero si lo hacen, dejaré la forma de cómo salir de aquí grabado. – Eso llamó la atención de los tres en ese momento. – Quien sea que escuche, la verdad es que el hechizo como tal es erróneo, la verdadera y también la indicada para salir es la siguiente: Tienen que reunir todos los papeles de la muñeca que hicieron, juntarlos una vez más y recitar el hechizo como tal solo que agregando una vez más la cual contaría por Sachiko, no sé quién encuentre esta información pero si les es útil, salgan sanos y salvos.
- Senpai~
- ¡Naho-kun! – En ese momento por sorpresa Naho apareció por detrás de Kibiki, sujetándolo de la cabeza, tenía una sonrisa maniática.
- Finalmente te encontré, Kibiki-senpai~
- ¡Aaaaaaah! – De repente la cinta se cortó, quedando ahí todo, los tres no supieron que decir en ese momento.
- Parece algo familiar donde estaban… - Comentó Satoshi, entonces miró en la puerta que tenía detrás la cual era el almacén, sin pensar demasiado, fue a ver justo ahí y abrió la puerta, lo que se encontró dentro eran dos esqueletos totalmente descompuestos, uno llevaba un uniforme femenino, Naomi y Seiko se cubrieron las bocas por el horror, Satoshi vio una identificación cerca del bolsillo frontal de la blusa la cual agarró, tenía el nombre de Naho. – Es Saenoki-san.
- Este lugar parece que tiene algo que vuelve loca a la gente. – Pensó Naomi, Seiko le vio de reojo en ese momento. – Pero si es verdad, teniendo nuestros pedazos de papel que guardamos en nuestras identificaciones, podríamos… - En ese momento que Naomi intentó ver la suya en su bolsillo, se quedó callada, su rostro se puso palido. – No puede ser… perdí mi identificación.
- ¿No lo tienes por ahí? – Preguntó Satoshi, ella negó con la cabeza.
- Lo tenía en mi bolsillo… debió caerse en algún lado, que hago, sin este no podré escapar…
- No te preocupes, lo encontraremos. – Aseguró Satoshi. – Eso me recuerda… - En ese momento sacó de su bolsillo el teléfono e identificación de Seiko. – Shinohara-san, no lo pierdas.
- Mi teléfono e identificación, debieron caerse en algún lado… gracias por recogerlos Mochida-kun. – Agradeció esta. – Ya encontraremos tu identificación Naomi.
- Gracias Seiko… - Soltó un suspiro. – Pero por qué haría algo así ella… es su senpai ¿no?
Ramón junto a las demás chicas estaban recorriendo el edificio adjunto, si lograban llegar justo a la zona donde se encontraba Naho, entonces podría arreglar ese asunto para que no traten con él, ya entonces cruzando por los salones de arte, nuevamente llegaron a una habitación la cual recordaba, la cual se encontraba Naho ahí, entonces decidió ver en esa zona.
- ¿Hay algo aquí? – Preguntó Sayaka.
- Fue la última vez que vi a Saenoki Naho.
- Entonces ¿se encuentra en este sitio?
- Parece que ya no. – En ese momento apareció como un fuego, alertando a todos y entonces tomó forma de un hombre de cabello azul con un kimono, Sayaka lo reconoció.
- ¿Kou-kun?
- Sayaka-kun… no pensé que siguieras viva aquí. – Expresó este con el rostro bajo.
- ¿Qué pasó?
- Es verdad que te alejaste cuando todo ocurrió… Naho-kun terminó siendo presa de la oscuridad, me atrapó en la sala del conserje y me mató, luego ella murió también. – Al escuchar eso, ella se cubrió la boca, no podía creer que su mejor amiga haya hecho algo así.
- No puede ser…
- Entonces, es cierto que Naho no es totalmente cuerda aquí. – Expresó Ramón, Kibiki asintió.
- Dejé una cinta donde está la forma de escapar de aquí, no sé si la habrán visto.
- Mis compañeros están trabajando en eso. – Respondió el mexicano. – Seguro la habrán encontrado y visto, ya nos encargaremos de que luego tengas un descanso, buscamos terminar con esto.
- Entiendo… si ven a Naho-kun por ahí, díganle que no tengo rencor hacia ella, todo es culpa de este sitio.
- Entendido, pasaré el mensaje. – Respondió Ramón, entonces el espíritu de Kibiki desapareció. – Parece que no tenemos nada más qué hacer aquí, hay que volver.
- ¿A dónde vamos ahora? – Preguntó Natsuki.
- Al edificio principal nuevamente, este sitio luego podremos verlo, hay que pasar algunos mensajes. – Se fueron de la sala en ese momento para volver, había otras cosas que ver al respecto.
Ayumi y el resto se movían por su propio lado, al menos se aseguraron que Satoshi, Naomi y Seiko estaban a salvo y seguramente no morirían así que necesitaban hacer todo lo posible por su lado para poder escapar.
- Con la información que nos dio Yuki-chan, seguro podremos hacer algo, ya sabemos que Sachiko fue la responsable. – Comentó la peliazul.
- ¿Qué más podemos hacer aquí? – Preguntó Yoshiki.
- Creo que lo mejor sería buscar a Saenoki-san, hay algunas cosas que debe explicarnos al respecto. – De momento decidieron ir al primer piso del edificio principal, entonces al avanzar por los pasillos, Mayu observó algo tirado.
- ¿Qué es esto? – Lo recogió, viendo una identificación. – Es de Naomi-san.
- ¿Se le cayó su identificación? – Preguntó Ayumi, viendo que si era de ella, dentro estaba su papel. – Debería tener más cuidado, por ahora vamos a guardarlo. – Mayu asintió y lo dejó en su bolsillo, entonces Ayumi observó algo más, una libreta la cual estaba ahí tirada, revisó el contenido, viendo que contenía el nombre de Naho. – Es de Saenoki-san. – Siguió viendo, tenía varias observaciones pero le faltaban páginas, hablaba mayormente de las cosas acontecidas en Tenjin, aunque solo decía las primeras páginas de como Kibiki y Taguchi decidieron hacer el ritual, así ella y una amiga fueron para buscarlo, la siguiente página hablando de los sucesos ocurridos en la casa Shinozaki. – Quizás diga más en otras páginas.
- Hay que buscarlas entonces. – Señaló Morishige. – Aunque no sabemos por dónde es qué podríamos encontrarlas.
- Quizás se encuentren en varios salones. – Sugirió Yoshiki. – Podríamos dividirnos en buscar entre todos estos. – Sin decir más, formaron pequeños grupos para buscar por estos, era información con la cual podrían trabajar para encontrar la forma de escapar de ahí. Yui, Mayu y Morishige vieron cerca de los pasillos a los salones de primer año por si había algo de suerte.
- ¿Viste algo Shige-nii? – Preguntó la castaña de la coleta, este negó con la cabeza.
- Parece que no hay nada.
- Aquí hay una hoja. – Yui pareció encontrar una, la profesora la recogió cerca de las escaleras llevando al segundo piso. – Hay que llevársela a Shinozaki-san. – Los dos asintieron.
Ayumi y Yoshiki estaban revisando los salones directamente por si había algo pero no encontraban nada de suerte.
- Nada en este. – Respondió el rubio.
- Hay que seguir Kishinuma-kun, no es algo que podamos dejar pasar. – Entró a uno de los salones, el 1-A para ver, estaba en igual estado que otros que ha visto, se puso a revisar cada rincón, entonces vio una madera algo abierta y algo atorado ahí, decidió moverla para agarrar lo que estaba ahí, siendo otra hoja. – Encontré una.
- Que suerte Shinozaki. – Comentó Yoshiki cuando entonces justo a un lado de la puerta de este salón encontró una hoja, la revisó y era otra. – Y encontré otra.
- Parece que estamos yendo por buen camino. – En ese momento por la esquina aparecieron otras figuras, era Ramón y las chicas. – Gonzales-san.
- Parece que están ocupados. – Respondió este, ella asintió.
- Encontramos un cuaderno que pertenece a Saenoki-san y estamos buscando las hojas que faltan.
- ¿El cuaderno de Naho-chan? – Preguntó Sayaka, Ayumi le vio con confusión. – Lo siento, no me he presentado aún, me llamo Ooue Sayaka, soy amiga de Naho-chan… o al menos fui.
- No sabía que alguien que la conociera siguiera viva. – Exclamó Ayumi. – Por ahora debemos buscar más de esas hojas.
- Supongo que no hay problema si ayudo. – Respondió Ramón, Ayumi asintió. – Muy bien chicas, hay que ponernos en marcha. – Sayori, Natsuki y Yuri asintiendo, ayudando también, de ese modo continuaron con la búsqueda, ya un rato después sin mucho éxito, el mexicano se reunió con Ayumi, Yoshiki, Yuka y Sayaka.
- ¿Algo de suerte? – Preguntó Yoshiki, los otros cuatro negaron. – Parece que es difícil.
- Hay una sala que no hemos revisado. – Comentó Ayumi, justamente dentro del primer piso también estaba la sala perteneciente a química, anteriormente estaba cerrada pero ahora podían acceder a ella. – parece que podemos entrar.
- Probemos entonces. – Respondió el mexicano. Los cinco entraron, igualmente estaba oscura, había cristales rotos pertenecientes a tubos de ensayo y matraces y en medio se encontraba un muñeco cubierto por una sabana, parecía ser un modelo anatómico. – No hay nada más aquí.
- Parece que encontré la hoja. – Ayumi la recogió del suelo. – Con eso creo que debemos tener todas de aquí si Yui-sensei y los demás encontraron las restantes.
- Entonces salgamos. – Ya que Yoshiki iba a salir por la puerta, ocurrió algo. – Un momento… no se abre.
- ¿Qué pasa? – Preguntó Sayaka, el rubio buscó forzarla pero estaba atorada.
- Genial, no podemos salir.
- ¿Ahora qué?
- Sorpresa~ - Escucharon una voz ajena, en ese momento Yuka la reconoció y se puso palida, comenzando a temblar, Ramón apretó el puño.
- Maldito…
- ¿Qué es? – De repente lo que era el muñeco que estaba en medio de la sala se quitó la sabana, no era un muñeco sino que se trataba de Kizami, pero no era el mismo de antes, la mitad de su cuerpo era como el de un muñeco anatómico, se veía sus órganos, huesos, músculos y demás.
- Yuka-chan, no puedes escapar de mí~
- ¿Qué rayos? – Expresó Yoshiki con asombro, Ayumi y Sayaka se asustaron al verle, la pequeña Yuka estaba totalmente aterrada de verle, Ramón intervino en ese momento.
- Parece que no estabas muerto sino que andabas de parranda ¿Qué te pasó?
- No sé, pero tengo otra oportunidad, esta vez vas a pagar por haberme derrotado. – Exclamó el peliazul, teniendo esa sonrisa maniaca en su rostro. – No pueden escapar de aquí, están encerrados.
- ¡Cuidado! – Yoshiki apartó a Ayumi, un mazo aterrizó justo por donde estaba ella, Yoshikazu también se encontraba ahí, soltando un rugido, el moreno chasqueó la lengua.
- Genial, esta es la peor situación posible…
- ¿Qué tal? Ahora todos van a morir aquí. – Kizami empezó a reír de forma maniática, Ramón no perdió el tiempo y fue a atacar a Kizami con un rodillazo para derribarlo.
- ¡Rápido, busquen una llave o algo para escapar! – Señaló al resto, estos asintieron.
- Vamos Yuka-chan. – Ayumi sujetó a Yuka para que se muevan, en ese momento Yoshikazu también fue por el mexicano para atacarlo con su mazo, tuvo que sacar su espada para defenderse, poniéndola al frente como escudo y bloquear el ataque, claro que fue con tanta fuerza que lo mandó a volar y cayó sobre una mesa, rompiéndola.
- ¿¡Estás bien!? – Gritó Yoshiki.
- Mierda… eso dolió, pero sigo intacto.
- ¡No por mucho! – Kizami fue hacia Ramón que estaba en el suelo, sujetándolo del cuello y buscando ahorcarlo, como su espada estaba a un lado, extendió su mano pero la pateó para alejarla. – Esta vez nada va a salvarte.
- ¡Eso crees! – Yoshiki llegó con una silla la cual usó para golpear a Kizami en la cabeza, logrando que soltara a Ramón, este empezó a recuperar el aire. - ¡Ramón!
- Te debo una. – Respondió, pudo levantarse y recuperar su espada, en ese momento Yoshikazu estaba persiguiendo a Sayaka.
- ¡Ayuda! – Gritó esta, el castaño fue rápidamente y atacó por el costado al asesino.
- Hijo de puta, por aquí. – Llamó su atención para que dejara en paz a Sayaka y le atacara a él, Yoshiki también decidió ayudar, arrojando un tubo de ensayo a este.
- Él no está solo, intenta matarme si puedes.
- No se olviden de mí. – Kizami atacó por detrás a Yoshiki con un golpe, lo sujetó y entonces aporreó contra el suelo con su cabeza.
- Aaargh.
- ¡Kishinuma-kun! – gritó Ayumi en preocupación.
- ¡Suéltalo! – Ramón llegó con una patada al costado de Kizami para alejarlo, realmente manejar a dos enemigos se le hacía bastante complicado y necesitaba que pudieran salir de ahí, necesitaba actuar para que todos pudieran estar a salvo. – Maldición.
- ¡Encontré una llave! – Yuka logró escabullirse debajo de una mesa y encontró una llave, quizás era para salir, en ese momento Kizami se levantó rápidamente y fue por ella- - ¡Kyyyaaah!
- ¡No lo harás! – Ramón fue rápidamente y lo sujetó para evitar que se acercara a ella pero Yoshikazu aprovechó y le golpeó con la parte del mango del mazo a Ramón, doblándose por el dolor.
- ¡Nooo! – Ahora estaba en problemas, no sabía que podía ocurrir, necesitaba hacer algo antes de que Kizami pudiera capturar a Yuka, tenía que actuar, entonces solo tuvo una opción, sacó su pistola y apuntó directamente a Kizami que aún estaba tras Yuka.
- … No tengo otra opción…
El Redentor 777: Bueno, como el siguiente juego en la saga es Blood Drive, haré justamente lo que sale ahí pero la verdad es que el arco después de este tengo otras cosas planeadas, así como quiero hacer el fic un poco más largo, se vienen muchos caps, así que espéralo.
Phantompain666: Ya finalmente llegó Monika, aunque bueno, su rescate deberá esperar un poco, ya sé de qué forma se hará y lo tendré preparado pronto.
Bueno, ya se ve que hay otra situación mala, Kizami no estaba muerto realmente y él junto a Yoshikazu están siendo problemáticos, aquí Ramón ha tomado una decisión, una que le pesará bastante ya que nunca ha matado a nadie ¿que pasará al respecto? Eso se verá en el próximo cap, nos vemos entonces. Saludos.
