Esto es lo que sucede después de la escena en que Onur visita a Sehrazat para pedirle disculpas por la discusión sobre la nota en la revista y le lleva sus flores favoritas...

Capítulo 23 "Tulipanes"

-Escuché por ahí que te gustan los tulipanes…- dijo él con una sonrisa al ver la expresión de sorpresa de ella cuando lo vio detrás del hermoso ramo que le había comprado.

-Es tarde…- le contestó ella algo seria aún.

-El corazón no sabe lo que es el tiempo, Sehrazat… y tú eres la dueña de mi corazón…- dijo y ella le sonrió con timidez- y si me dices que no sientes nada más por mi no es verdad…- dijo y ella amplió su sonrisa, y lo hizo sonreír más a él.

Sehrazat se acercó y cuando recibió las flores se hizo un lado y sonrió para dejarlo entrar. Él se tensó un poco.

-¿Quieres pasar?

-¿Seguro? No quiero molestarte…

-No lo haces, adelante…- dijo ella y volvió a sonreír.

Onur entró y ella cerró la puerta y lo siguió.

-¿Puedo ofrecerte algo para tomar?

-Lo que tú tomes…

-Bien…- dijo ella y desapareció en la cocina.

Onur se quedó mirando aquí y allá mientras la escuchaba preparar un café y la vio salir de la cocina con un florero lleno de agua y acomodar allí los tulipanes que él le había traído…

-¿Cómo supiste? - le preguntó ella con curiosidad.

-¿Qué eran tus favoritas?

-Si…

-Bueno, digamos que yo me las ingenio para averiguar las cosas que me interesan…

-Mmm… entiendo…- dijo ella y las acomodó un poco mejor.

Él se quedó mirándola sin decir nada y ella caminó hacia la cocina, él le siguió con la mirada desde donde estaba.

-Puse a hacer un poco de café… pero quizá demorará un rato…

-Puedo quedarme todo el tiempo que sea necesario…

-Me imagino…- dijo ella con una sonrisa desde la cocina.

-Hablo en serio…

-Lo sé…- dijo ella y se aceró a él.

-Sehrazat… por favor, no quiero que discutamos más…- dijo él en tono de queja, pero sin enojo.

-Pues… si vamos a ser una pareja es imposible que no discutamos nunca…- dijo ella y bajó la vista al ver la reacción de él a su comentario.

-Sehrazat…- dijo y la tomó de los hombros para hacer que ella lo mirara.

-Yo no…

-Tú sí… acabas de decírmelo…

-No dije nada…-dijo ella desviando la mirada.

-No vamos a discutir por lo que dijiste o no… y me siento feliz por eso…

-¿Por qué no vamos a discutir más?

-Porque contemplas la idea de que seamos una pareja…- dijo él y sonrió.

Ella sacudió la cabeza sonriendo, ella podía tener su carácter pero la persistencia de él era implacable… y eso era quizá lo que más le agradaba de su carácter… eso y sus ojos azules… y el aroma de su perfume… y la forma en que él la miraba… y su sonrisa… la verdad es que todo en él le parecía atractivo… Onur era un combo demasiado interesante para ella…

-Onur…- protestó ella y él sonrió, deslizando sus manos por los brazos de ella hasta que tomó ambas manos y las levantó para besarlas.

-Dime…

-¿Por qué insistes tanto?

-Porque estoy enamorado de ti…

-Y crees que insistiendo…

-Bueno, el no ya lo tengo…- dijo él y la vio humedecer los labios cuando él siguió su trabajo de besar sus manos, sus ojos azules perdidos en los de ella.

-Pero sabes que yo no estoy preparada para tener una relación con nadie…

-Me lo dijiste, es cierto…

-¿Entonces?

-Sólo me aseguro de mantenerme positivo… mientras te espero…

-Bien… no puedo negar que admiro tu paciencia…- dijo ella y él miró sus labios.

-Por algo se empieza…- dijo y ella sonrió.

-¿Qué es lo que te gusta de mí?

-Creo que demoraré en responderte y tendremos que quedarnos toda la noche hablando… pero puedo resumirlo… todo…

-¿Todo?

-Bueno… algunas cosas las disfruto más que otras…

-¿Por ejemplo?

-¿Quieres saber?

-Sí…- dijo ella con una sonrisa que le hizo temblar las piernas a él.

-Bueno… todo tiene su precio…

-Onur…

-Sólo voy a pedirte algo para seguir soportando la espera…

-¿Qué es?

-Un beso…

-Onur…- dijo protestando.

-Bueno, no importa… te lo diré igual…- dijo y ella sonrió- me gusta que sepas defenderte de todo y que puedas ser tan buena madre para Kaan… me gusta cuando te enojas conmigo y me gritas porque fantaseo con callarte con mis besos…- dijo y se perdió un par de latidos cuando la vio mirar sus labios.

-Y… ¿físicamente?

-Tus ojos… tu cabello… la forma en que te mueves, podría quedarme toda la vida mirándote…

Ella se quedó mirándolo un momento y luego sonrió. Él le devolvió la sonrisa y la vio acercarse, mirando sus labios.

Onur sintió que se agitaba cuando ella soltó sus manos y lo abrazó, acercándose lentamente, saboreando la anticipación…

Quiso reír a carcajadas, ella se había negado a darle un beso y ahora iba a besarlo y lo estaba disfrutando casi más que él…

Sehrazat conectó sus labios con los de él y suspiró, dejando escapar un poco del aire que estaba reteniendo. Onur cerró los ojos y entreabrió sus labios para que ella hiciera lo que quisiera con él…

Lo besó húmedamente y él desplazó sus manos para acariciar con suavidad su espalda.

Onur tuvo que hacer uso de toda su fuerza de voluntad para no empujarla contra la pared y cumplir con todas sus fantasías, porque ese beso, no era el beso tímido que él imaginó…

Sehrazat suspiró y se dejó llevar por todas las sensaciones que él le despertaba y siguió besándolo un buen rato más, lo sentía totalmente entregado a ella y casi no podía pensar en que eso se terminara.

El beso se tornó más tierno y suave antes de terminarse y finalmente ella separó su boca de la de él y apretó sus labios, reprimiendo las ganas de segur adelante.

Él sonrió, algo agitado y ella bajó la vista, sin saber qué decir…

-Creo que… el café debe estar listo…- dijo ella y cuando iba a girar para entrar a la cocina, él la tomó de la cintura y no la dejó protestar, sus labios la acariciaron de forma impetuosa simplemente porque no pudo reprimirse más.

Ella suspiró en el beso y él la apretó entre sus brazos, ahondándolo.

Onur la exploró con bastante más desesperación y de pronto ella sintió la pared tras su espalda, casi pegada a ella…

Él se dio cuenta de que la tenía atrapada y luego de unos segundos de intenso intercambio, separó su boca de la de ella y la miró agitado…

-Onur…- jadeó ella, que casi no podía pensar en nada más.

-No digas nada…- dijo él apoyando su dedo sobre los labios de ella- yo… creo que me iré… necesito… necesito un poco de aire…- dijo él y ella sonrió una vez que la puerta se cerró...

Se quedó mirando los tulipanes y se mordió el labio al recordar el arrebato de ambos, primero el suyo y luego la intensidad de Onur… cada día estaba más convencida de que él tenía razón… ella ya lo amaba… lo amaba y lo deseaba tanto que cada vez era más difícil negarse a lo que sentía…


Espero que lo hayan disfrutado. Cada vez es más difícil para ambos hacerse los tontos con lo que les pasa. Nos vemos en el próximo. Gracias por leer!